LESIONES LABORALES
Cuando pensamos en lesiones laborales, nos viene a la cabeza la imagen de una
caída o un accidente físico y sin embargo, la mayoría de las bajas profesionales se
producen por una mala postura en el trabajo. Las tareas del día a día suelen
demandar largas horas de pie, tal y como ocurre en ciertas profesiones, como los
agentes de transito y los maestros, o, si por el contrario se desarrolla la jornada
laboral en un puesto de una oficina, incontables horas en las que los usuarios
permanecen sentados frente a un ordenador, sin realizar ningún tipo de actividad
física.
ACCIDENTES DE TRABAJO Y ENFERMEDADES PROFESIONALES MÁS
COMUNES
Generalmente, en el caso de los trabajadores cuyo oficio requiere de fuerza
física, las lesiones en el trabajo ocurren por un sobre esfuerzo muscular, por
un mal levantamiento de peso. Se considera manipulación de carga aquellos
levantamientos de más de 3 kilos como los trabajadores en fábricas o de la
industria del transporte o trabajadores de laboratorio.
Los accidentes laborales pueden provocarse por una incorrecta manipulación de
cargas en las que se verán afectados los músculos dorso-lumbares y cuyas
posibles patologías van desde una hernia discal, provocada por un desgaste de la
materia que compone los discos entre las hernias, hasta las fisuras óseas. Por
ello es primordial realizar los levantamientos de peso de forma segura y ser
extremadamente cuidadosos a la hora de manipular cargas pesadas.
LESIONES LABORALES MÁS COMUNES EN TRABAJOS DE TIPO
INFORMATIVO
Los trabajadores de oficina suelen enfrentarse a múltiples horas sentados en sillas
poco cómodas o cuya ergonomía no se adapta totalmente a la fisionomía de sus
vertebras, lo que suele provocar dolores de espalda que derivan en lesiones de
columna. El sedentarismo unido muchas veces a una mala postura puede
ocasionar multitud de patologías como la lumbalgia e incluso problemas
circulatorios.
Las lesiones posturales más frecuentes en los trabajos de oficina
En una oficina solemos tener restricción de movimientos y, si eres de los que se
revuelven en su asiento después de un par de horas sentado, sin lograr encontrar
la postura adecuada para tu espalda, es muy probable que seas propenso a sufrir
alguna enfermedad derivada de este malestar. Una de las afecciones más
comunes provocadas por la falta de higiene postural son las contracturas
musculares, que aparecen por una sobrecarga de los músculos especialmente de
la espalda y del cuello y que pueden derivar en lumbalgia, un dolor en la parte baja
de la espalda y el inicio de los glúteos. Finalmente, las cervicalgias se producen
por una mala postura del cuello y son la causa más común de migrañas e incluso
mareos, además las personas que padecen esta afección notan también dolor en
los brazos acompañado de vértigos.
Existen varias causas para que se produzcan enfermedades laborales, pero
definitivamente según estudios realizados a varias empresas, se ha podido
determinar como causa desencadenante a otras enfermedades al ESTRÉS.
El estrés es una reacción fisiológica del organismo en el que entran en juego
diversos mecanismos de defensa para afrontar una situación que se percibe como
amenazante o de demanda incrementada. Fisiológica o biológica es la respuesta
de un organismo a un factor de estrés tales como una condición ambiental o un
estímulo. El estrés es el modo de un cuerpo de reaccionar a un desafío. De
acuerdo con el evento estresante, la manera del cuerpo a responder al estrés es
mediante el sistema nervioso simpático. Debido a que el cuerpo no puede
mantener este estado durante largos períodos de tiempo, el sistema
parasimpático tiene tendencia a hacer regresar al cuerpo a condiciones
fisiológicas más normales (homeostasis).
El estrés ya es considerado una ENFERMEDAD BIOPSICOSOCIAL.
FISIOPATOLOGIA
El efecto que tiene el estrés en el organismo es multisistemico:
Predominio del sistema nervioso simpático (vasoconstricción
periférica, taquicardia, taquipnea, etc.).
Liberación en el torrente sanguíneo
de glucocorticoides: catecolaminas (adrenalina y noradrenalina).
Aumento en sangre de la cantidad circulante de glucosa, factores de
coagulación, aminoácidos libres y factores inmunitarios.
El cuerpo desarrolla estos mecanismos para aumentar las probabilidades de
supervivencia frente a una amenaza a corto plazo, pero no para ser mantenidos
indefinidamente.
ESTRÉS DE TRABAJO
El estrés de trabajo se puede definir como un conjunto de reacciones nocivas,
tanto físicas como emocionales, que concurren cuando las exigencias del trabajo
superan las capacidades, los recursos o las necesidades del trabajador. El estrés
de trabajo puede conducir a la enfermedad psíquica y hasta física.
El concepto del estrés de trabajo muchas veces se confunde con el desafío
(los retos), pero ambos conceptos son diferentes. El desafío nos vigoriza
psicológica y físicamente, y nos motiva a aprender habilidades nuevas y llegar a
dominar nuestros trabajos. Cuando nos encontramos con un desafío, nos
sentimos relajados y satisfechos. Entonces, dicen los expertos, el desafío es un
ingrediente importante del trabajo sano y productivo.
En la actualidad existe una gran variedad de datos experimentales y clínicos que
ponen de manifiesto que el estrés, si su intensidad y duración sobrepasan ciertos
límites, puede producir alteraciones considerables en el cerebro. Estas incluyen
desde modificaciones más o menos leves y reversibles hasta situaciones en las
que puede haber muerte neuronal. Se sabe que el efecto perjudicial que puede
producir el estrés sobre nuestro cerebro está directamente relacionado con los
niveles de hormonas (glucocorticoides, concretamente) secretados en la respuesta
fisiológica del organismo. Aunque la presencia de determinados niveles de estas
hormonas es de gran importancia para el adecuado funcionamiento de nuestro
cerebro, el exceso de glucocorticoides puede producir toda una serie de
alteraciones en distintas estructuras cerebrales, especialmente en el hipocampo,
estructura que juega un papel crítico en muchos procesos
de aprendizaje y memoria.
El cuerpo reacciona ante el estrés liberando hormonas. Estas hormonas hacen
que el cerebro esté más alerta, además que los múGsculos se tensionan y
aumentar la aceleración cardiovascular. A corto plazo, estas reacciones son
buenas porque ayudan a manejar la situación que causa el estrés.
Como ya se mencionó el estrés causa diferentes enfermedades:
Presión arterial alta
Insuficiencia cardíaca
Diabetes
Obesidad
Depresión o ansiedad
Problemas de la piel, como acné o eczema
Problemas menstruales