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Los Principios Lógicos

Los principios lógicos son afirmaciones universales que hacen posible el pensamiento y constituyen el punto de partida de todas las ciencias. Los cuatro principios lógicos son: el principio de identidad, que establece que toda cosa es idéntica a sí misma; el principio de contradicción, que establece que algo no puede ser y no ser al mismo tiempo; el principio de tercero excluido, que establece que todo tiene que ser o no ser; y el principio de razón suficiente, que establece que nada ocurre sin una razón.
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Los Principios Lógicos

Los principios lógicos son afirmaciones universales que hacen posible el pensamiento y constituyen el punto de partida de todas las ciencias. Los cuatro principios lógicos son: el principio de identidad, que establece que toda cosa es idéntica a sí misma; el principio de contradicción, que establece que algo no puede ser y no ser al mismo tiempo; el principio de tercero excluido, que establece que todo tiene que ser o no ser; y el principio de razón suficiente, que establece que nada ocurre sin una razón.
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LOS PRINCIPIOS LÓGICOS

1. Qué son los principios lógicos

Toda ciencia parte de ciertos principios. Esos principios son juicios -afirmaciones- sin los cuales es imposible
construir el sistema de relaciones en que cada ciencia consiste. Puede, en unos casos, considerárselos evidentes,
y en otros simplemente convencionales; pero siempre se los considera puntos de partida forzosos para construir
el sistema de relaciones. Los principios lógicos también son juicios, afirmaciones. Pero en vez de constituir el
punto de partida de un determinado sistema de relaciones, es decir, de una determinada ciencia, constituyen el
punto de partida de todas las ciencias, porque son principios del pensamiento mismo, al que toda ciencia recurre.
El pensamiento, considerado en sí mismo, tiene principios que son previos a los principios especiales de cualquier
ciencia. Esos principios previos son los principios logicos.

Los principios lógicos son afirmaciones de validez universal que hacen posible el pensamiento mismo. Esos
principios son cuatro: Principio de identidad, de contradicción, de tercero excluido y de razón suficiente.

[.]

2. El principio de identidad

Tradicionalmente se ha enunciado el principio de identidad diciendo: "Toda cosa es idéntica a sí misma", expresión
que suele simbolizarse: "A es A" o "A = A". La noción de identidad implica, pues, la de unidad, como lo señalaba
Aristóteles: "La" identidad es una especie de unidad del ser, o de varias cosas, o de una sola considerada como
varias (como cuando al decir que una cosa es idéntica a sí misma se la considera como dos)". Decir que una cosa
es idéntica a sí misma significa decir que una cosa es una cosa. Pero para expresar ese pensamiento necesitamos
referir la cosa a sí misma, desdoblarla.

[.]

3. El principio de contradicción

Es imposible que algo sea y no sea al mismo tiempo y en el mismo sentido. Así podemos enunciar el principio de
contradicción desde el punto de vista ontológico, es decir, refiriéndolo a las cosas.

Es imposible que una figura sea un triángulo y no sea un triángulo. Es imposible que A sea B y no sea B. (Puede
ser B ahora y no ser B después pero no al mismo tiempo. Yo puedo estar aquí, ahora, y no estar, después; pero
no puedo estar y no estar, ahora, aquí. Un tablero de ajedrez es blanco y negro -blanco y no blanco-, pero lo que
en el tablero de ajedrez es blanco no es negro y lo que es negro no es blanco; el tablero de ajedrez es blanco y
no blanco al mismo tiempo, pero no en el mismo sentido: no decimos que el tablero de ajedrez es totalmente
blanco y totalmente no blanco). Así como el principio de identidad se reducía a decir que una cosa es una cosa,
el de contradicción dice que u na cosa no es dos cosas.

[.]

4. El principio de tercero excluido

El principio de contradicción declaraba que nada puede ser y no ser, al mismo tiempo, en el mismo sentido. El de
tercero excluido declara que todo tiene que ser o no ser. Afirmar simultáneamente "A es" y "A no es", es imposible,
por el principio de contradicción; negar simultáneamente "A es" y "A no es", es imposible, por el principio de
tercero excluido. Por el principio de contradicción, no podemos afirmar esos dos juicios; por el de tercero
excluido, no podemos negarlos los dos.

[.]

5. El principio de razón suficiente

La insistente pregunta que los niños formulan: "¿Por qué? . . ., ¿por qué?", traduce una exigencia de nuestra
razón, según la cual nada puede ser "por que sí". Todo es por algo., Todo lo que es, es por alguna razón que le
hace ser como es y no de otra manera. Éste es el principio de razón suficiente, considerado por Leibniz el "gran
principio". El cuadrado de la hipotenusa es igual a la suma de los cuadrados de los catetos por alguna razón, y
esa razón aparece cuando hacemos la demostración del teorema. Los planetas se mueven en órbitas elípticas por
alguna razón. Y esa razón aparece cuando enunciamos la ley de la gravitación universal. La Revofución Francesa
se produjo por alguna razón, y esa razón aparece cuando estudiamos sus antecedentes y sus consecuencias. En
matemática, en física, en historia, en todas las ciencias, lo que se busca es la razón que responda a la pregunta
de por qué las cosas son como son o suceden como suceden. El principio puede enunciarse de otra manera: Nada
se da aislado. Esto significa que todo está ligado a algo que es su razón.

[.]

- Chapa de Santos R., María Elena, "Capítulo 5. Los principios lógicos" en Introducción a la lógica y nociones de
teoría del conocimiento , Kapelusz, México, 1971, pp. 40-48.

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