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DEUTERONOMIO
I. PRIMER DISCURSO DE MOISES
CAPITULO I
‘Betas som las palabras que diigié: Moists a
todo Israel al otro lado del Jordan, en el de-
sierto, en el Arabé, frente a’Suf, entre Fardn,
Totel, Labsn, Haserot y Disahab, 2a once jor.
nadas’de marcha del Horeb, por’el camino de
fos montes de Selr hasta Cadesbarnea, “En el
afio cuadragésimo, el mes undécimo, el prime-
to del mes, hablé Moisés a los hijos de Israel
Gonforme 2 todo lo que Yahvé le habia man-
dado acerca de ellos, después de la derrota de
Sehén, rey amorreo’ que habitaba en Hesbon,
y de Og, rey de Basin, que habitaba en Aste-
Tor, en Harel. ®Allende’ el Jordén, en la tierra
de Moab, comenzé Moisés explicando esta Ley,
diciendo:
Saupa pet Smal, **Yahvé, nuestro Dios, nos
habl6 en el Horeb, diciendo: “Bastante tiempo
habéis ya permanecido en este monte. "Dad,
pues, vuelta, levantad el campamento, y mar-
chad hacia la montafia de los amorreos y ha-
cia todos sus vecinos en el Arab, en la mon-
tafia, en la Sefeld, en el Négueb y en Ia ribe-
ra del mar, hacia el pafs de los canancos y al
Libano, hasta el gran rio, el rio Eufrates. §Mi-
rad que pongo delante de vosotros esta tierra;
entrad y' tomad posesién del pais que Yahvé
ha jurado dar a vuestros padres, a Abrahan, a
1. Sobre Ja introduccién al Libro del Deuterono.
mio Yéase Ja nota. introductoria’ al Pentateuco, Al
‘iro Yado del Jordin: al oriente de ‘Tierra. Sania,
en el Arabé, e@ decir, en la depresién del valle del
Forlani cual tlene bu continudctén a) sur del Mar
fuerte hasta el golf de Akaba, Swf: nombre be
breo del Mar Rojo. Disaheb: Sun Jerdnimo traduce,
segin. la etimologia: donde hoy michisimo ore. 13
Ae sigue en este libro, es virtualmente uma segunda
Promulgacién de la Ley. que iso Moisés antes de
Entrar los ieraelitas en fa ‘tierra prometida. La pro
mulgé “en gracia de aquellos que, ono habian ain
hacido, 0 no. tenian uso de razén
ges fce promuleada; y tambign para
jundamente en el corazén de. ios hijos de teraet,
antes de separarse de ellos por fa mlerte que veil
cereana” (Paramo).
2. Horeb: otro nombre, del Sinai, 1 Deuterono-
mio’ pretiere ‘el nombre de Horeb. y solamente una
wer dice Sinai (33, 2). Setr: Edom, al sudoeste del
Bar Muerto. Cadesbarnea: localidad situada en
parte norte de la peninsula de Sinai, donde Tos is-
faehtas acamparon desde el envio de los. exploradores
‘Niim, cap. 13) hasta el fin de su peregrinacion por
el detierto, es decir 38. afios.
7. Monteaa de los amorreos: la montafia de la
Palestina, donde vivian los amorreos (Jos. 5, 1).
Sefelé la region costera entre Jafa y Gaza, a 16
largo. del Mediterraneo. Négueb: parte meridional de
Palestina, El rio Exfrates: segin Nacar-Colunga,
“ina glosa afiadida por los copistas imbuidos en los
(S71, B11; BB, 26; Zac.
vaticintos
9, 10)".
mesidnicos
Isaac_y a Jacob, a ellos y a su descendencia
después de ellos.”
Insrirucion ve yeres y Jueces. *En aquel
tiempo os hablé, diciendo: “No puedo yo solo
sobrellevaros, !°Yahvé, vuestro Dios, os ha mul-
tiplicado, de modo que hoy sois tan numero-
sos como las estrellas del cielo. "Que Yahvé,
el Dios de vuestros padres, os haga mil veces
més numerosos de lo que sois y os bendiga se-
gtin os ha dicho, "Pero gcémo podré yo solo
sobrellevar’ vuestra carga, vuestro peso y vues-
tros pleitos? "Escoged de entre vosotros
hombres sabios y entendidos y bien conocidos
en vuestras tribus, para que os los ponga por
caudillos.” 4Y me respondisteis: “Bueno es
lo que propones hacer.” Tomé, pues, los
jefes de vuestras tribus, hombres sabios y co:
nocidos, -y los constitui caudillos yuestros,
jefes de mil, jefes de cien, jefes de cincuenta
y_jefes de ‘diez y magistrados en vuestras
tribus. En aquel’ tiempo mandé también -a
vuestros jueces, diciendo: “Oid las. diferen-
cias entre vuestros hermanos, y. haced justi-
cia entre uno y otro y el extranjero que
vive con él. 17En el juicio no hagdis acepcién
de personas; oiréis al pequefio lo mismo que al
rande. No temdis a nadie, porque el juicio es
je Dios; mas la causa demasiado dificil para
vosotros traedla a mi, y yo la oiré. En ese
tiempo 0s mandé rodas las cosas que habjais de
acer,
Los exptorapones. 1Partimos, pues, del Ho-
reb, y pasamos por todo aquel desierto grande
y terrible que visteis, en direccién a las mon-
tafias de los amorreos, como nos lo habia man-
dado Yahvé, nuestro’ Dios; y asi legamos a
Cadesbarnea, %Entonces os dije: “Habéis lle-
gado a los montes de los amorreos que Yahvé,
nuestro Dios, nos va a dar. !Mira, que Yahvé,
tu Dios, pone este pais delante de ti; sube
témalo en posesién, como te ha dicho Yahvé,
el Dios de tus padres; no temas ni te ame:
drentes.” 22Y os acercasteis a mi, todos vos-
otros, y dijisteis: “Enviemos delante de nos-
9, Véase, Be, 18, 13.26.
1. No hagdis acepeién de persona
ligidn, dice 8, Jeronimo,
de personas; “ino examina las condi
‘sentimientos de cada cual; juzga al nobl
nalero, al amo y al escl
y, la gran nobleza, ante Dios
Ficos ‘en virtudes”.
yal jor
5. segin sus costumbres,
contiste ‘en que seamos
‘La gran importancia, que Dios
daa este precepto. seve" por ia insistencia con que
Jo sepite en el Antiguo y Nuevo Testamento (16, 19;
Lev, 19, 15; 1 Rey. 16, 7; II Par. 19,7; Juan 7, 24;
Sant 3,11 7, Pedro "1,517, ete). "el! obra. ay
Guiere que le imitemos
19s. Véase Nim. aps. 13-7 14,
193194
otros hombres que nos exploren el pais y nos
informen sobre el camino por el cual hemos
de subir, y sobre las ciudades a las cuales he-
mos de ilegar.” Me parecié bien la propuesta
¥ por eso escogi de entre vosotros doce hom-
bres, uno de cada tribu; *los cuales partieron
Y,cubieron a Ja montaia, y explorando el pais
legaron hasta el torrente de Escol. >Y toman-
do en sus manos algunos de los frutos del pais
nos los trajeron, y nos informaron_diciendo:
"Bueno es el pais que Yahvé, nuestro Dios, da en
nuestro poder.” *Pero vosotros no quisisteis
subir;, antes os rebelasteis contra la orden de
Yahvé, vuestro Dios. 2/Murmurasteis en_vues
tras tiendas y dijisteis: “Por odiarnos Yahvé
nos ha sacado de la tierra de Egipto, para en-
tregarnos en manos de los amorreos’ y_acabar
con nosotros. 28;A dénde iremos? Nuestros
hermanos nos han aterrado al decirnos: Es un
pueblo mas grande y de mayor estatura que
nosotros; sus ciudades son grandes y tienen
murallas que Ilegan hasta el ciglo; hasta vimos
alli a hijos de Enac.” Yo v0s dije: “No os
amedrentéis ni tengdis miedo de ellos. Yahvé,
vuestro Dios, marcha delante de vosotros; Ei
peleard por vosotres, a semejanza de cuanto
iz0 por vosotros ante Vuestros mismos ojos en
Egipto, Sy después en el desierto, donde ha:
béis visto cémo Yahvé, vuestro Dios. os llevé,
cual Heva un hombre a su propio hijo, por to-
do el camino que secorristeis hasta ‘legar a
este Jugar.” 38Pero vosotros, con todo esto, no
confiasteis en Yahvé, Dios’ veestro, que. iba
delante de vosotros en el camino, buscindoos
los sitios donde acampar, de noche en un
fuego, para mostraros el camino por donde an-
dar, y de dia en una nube.
Ex, castico pe Dios. “Oyé Yahvé la voz de
vuestras palabras, e indignado jurd, diciendo:
3"Ninguno de estos hombres, de’ esta mala
generacién, verd la buena tierra que Yo juré
dar a vuestros padres; excepto Caleb, hijo de
Jefone; él la verd; a él y a sus hijos les daré
Ja tierra que ha pisado, por cuanto ha seguido
fielmente a Yahvé.”
También contra mi se indigné Yahvé, por
culpa vuestra, y dijo: “Tampoco ti entrards
en ella, Mas Josaé, hijo de Nun, ministre tu
yo, ése entrar allé. Fortalécele. porque él ha
de’ poner a Isracl en posesién (de Ia tierra).
28. Hijos de Fnac 0 enaceos:
Nim. 13, 22 'y nota,
31, Bate vers. y el 39 revelan ya_ el misteri
grande del ‘cristianismo, que es, dice Pio XII, el
Inisterio. det corazén de’ Digs, 0" sea su amor pater
nal hacia nosotros. De ahi brota Ja doctrina de la
infancia espiritual, con fa. cual Santa Teresa del
Nifio. Jesus" reveld al mundo, segiin Benedicto XV,
el secreto de la santidad.'Végse Prov. 9, 4; Is.
66, 12-13; Mat. 18, 34, etc. Notese el contraste
nite est actitud dé Dion “yin deseonfianza ‘de Tos
7. Aiude al castizo que Dios pronuncié contra
Moisés (Nim, 20, 12), "La murmuracion del pue-
blo en las “Aguas’de la contradiccién” fué causa de
que “Moisés dudara de la misericordia de. Dios. El
buen’ pastor cayé alli. por ‘sus ovejas. El Espiritu
Santo mismo lo explica asi en el Salmo 105, 32°33.
sigantes. Véase
Ff
DEUTERONOMIO 1, 22-48; 2, 1-8
®Vuestros pequefiuelos, empero, de quienes
dijisteis que iban a ser una presa, y vuestros hi-
jtos que hoy todavia no saben’ distinguir el
jen del mal, ellos entrardn alli, porque a ellos
se la daré, y ellos la recibirén por herencia.
*Volveos,’ pues, vosotros, y poneos en mar-
cha hacia’ el desierto, camino del Mar Rojo.”
41Entonces me respondisteis diciendo: “He-
mos pecado contra Yahvé. Subiremos y pelea-
remos, conforme a cuanto Yahvé, nuestro Dios,
nos tiene mandado.” Y os cefiisteis cada cual
su armadura, y os preparasteis inconsiderada-
mente, para Subir ala montafia. Mas Yahvé
me dijo: “Diles: No subiis ni pelegis, pues Yo
no estoy en medio de vosoiros; ng sea que
quedéis' derrotados ante vuestros enemigos.”
#Yo os lo dije, pero no escuchasteis, sino que
os rebelasteis contra la orden de Yahvé, e hin-
chados de soberbia subisteis a la montafia,
“Pero los amorreos que habitan en aquellis
montafias, salieron a vuestro encuentro y os
persiguieron como suelen perseguir las abejas,
y os derrotaron en Seir hasta Horma. *En-
tonces os volvisteis y Morasteis ante Yahvé,
mas Yahvé no oyé vuestra voz ni os presté
oidos. 4®Asi que permanecisteis muchos dias
en Cades, todo el tiempo que estuvisteis alli.
CAPITULO II
Sauipa pe Caves. *Dimos entonces vuelta y
partimos hacia el’ desierto, caming del Mar
.0}0, como Yahvé me habia mandado, y andu-
wimos, largo, tiempo rodeando las montafas de
Seir. 2Y Yahvé me dijo: #"Bastante tiempo ha-
béis ido rodeando esta montafia; volveos hacia
el norte; 4y dards al pueblo esta orden: Vos-
otros queréis atravesar el territorio de vuestros
hermanos, los hijos de Esad, que habitan en
Seir. Ellos os temerin, pero guardaos bien
Sde atacarlos; pues de su tierra no os daré ni
siguiera la huella de un pie, porque es pose-
sign de Esad; a él le he dado las montadas de
Scir. Les compraréis por dinero Jos alimentos
gue comiis; y aun el agua que bebais les com-
praréis. Porque Yahvé, tu Dios, te ha bende-
cido en todas las obras de tus manos; El cono-
ce tu viaje por este gran desierto, Durante cua-
renta afios Yahvé, ta Dios, ha estado contigo
v no te ha faltado nada.” “8Pasamos, pues. de
largo a nuestros hermanos, los hijos de Esai,
que habitan en Seir (alejéndonos) del camino
del Arabi, de Elat y de Esionguéber.
19g, SG, Nam, 20, 142 :
4."F1 Sey de itdom Betz) Jes negé el paso (ct.
Niim, 20, 14 ‘s.). Las hijor de Brows Tos edomitas,
que eran descendientes del patriarca Tsaae, “De abi
aie Ios ilamen. hermanos,
3..¥ no te ko faltado nada: “\Y ese pueblo, du-
rane. cuarentaafos, slempre. pensaba que” carecia
de also! Un. temor' imaginario lo perseguia. y 10
8.'Por ‘el camino del Arab6; es decir, esa parte
ac Arsoa” que” hey 96 tanse Ovens Sheth RS
cxtiende desde cl Mar Muerto hasta el golf, de
Kicaha, donde se fallaban las cudades de Blat 9 Esion
oudber. “Flat Gaba. antiguamente al golfo su nombre:
golfo elanitico, Cf. 1, 1 y nota.DEUTERONOMIO 2, 8.
Ba
Hacta tas camprias ve Moan. Luego cam-
biando de rumbo, avanzamos por el camino del
desierto de Moab. °Y me dijo Yahvé: “No hos-
tiguéis a los moabitas, ni os metdis con ellos
en guerra; pues nada te daré de su tierra en
postin, poraue he dado Ar en posesiin de
los hijos de Lot, Antes habitaron alli los
emitas, pueblo grande y numeroso, y de esta
tura alta como los enaceos; Mpor lo cual tam-
bién ellos pasaban por gigantes, asi como los
enaceos, pero los moabitas los llamaban emitas.
En Seir habitaron antes los horreos, mas los
hijos de Esai los desposeyeron, y después de
haberlos exterminado delante de si, habitaron
en su lugar, como lo hiciera Israel con el pais
de su herencia recibido de Yahvé, “Ahora
pues, levantaos y pasad e) torrente Sared.” Y
¢ruzamos el toirente Sared. “EL tiempo que
duraron nuestras marchas desde Cadesbarnea
hasta el paso del torrente Sated, fué de treinta
y ocho afios, hasta desaparecer toda aquella
eneracién de hombres de guerra de en medio
lel campamento, como Yahvé se lo habia ju-
rado. 18En efecto, la mano de Yahvé descar-
g6 sobre ellos, para exterminarlos de en medio
del campamento, hasta acabar con ellos.
Dios PROHIBE ATACAR A LOS _AMMONITAS.
¥Cuando la muerte hubo acabado con todos
aguellos hombres de guerra de entre el pueblo,
me llamé Yahvé, y dijo: t"Hoy vas a atra-
vesar la frontera dé Moab, junto a Ar, 1y te
encontraras frente a los hijos de Ammén. No
Tos hostigues, ni trabes guerra con ellos; pues
nada de la tierra de los hijos de Ammén te
daré en posesion, ya que la he dado en pose-
sién a los hijos de Lot. Tierra de gigantes
fué considerada también ésta; pues antes ha-
bitaron alli gigantes, que los ammonitas Ilama-
ban zamzumitas, #Ipueblo grande y numeroso,
y de alta estatura como los enaceos; pero
Yahvé los destrayé delante de ellos, de ma-
nera que Jos desposeyeron y se establecieron
én ga lugar; #2L0 mismo hizo (Dios) en favor
de Jos hugs de Esa que habitan en Sef; pues
destruyé delante de ellos a los horreos de ma-
nera que los desposeyeron y se establecieron
en su lugar hasta el dia de hoy. ®Del mismo
modo fueron destruidos los heveos que habi-
taban en aldeas hasta Gaza. Los destruyeron
los ceftoreos, procedentes de Caftor, que s¢
9. Los moabitas eran parientes de los israelitas
su descendencia de Lot, sobrino de Abrahan, Ar,
nada, ambien Ar ‘Mfoab, ote) Moab, situada 4
orillas del Arnon, era su, capital.
10. Sobre, los emitas véase Gén. 14, $: sobre los
amactos 1, 28 ¥ nota,
Si: Ginantes? en Kebreo Refaim o Refaitas. Cf,
3,15 Gen 14, 5 y ‘notas,
12." Sobre lot horreos véase Gén., 14, 6 y_nota.
19, También los ammonites eran hijos de Lot, co-
moos moabitas (véase v. 9 y nota).
23. Caftoreos: Vulgata: copadocios. Caftor es el
nombre antiguo de Creta, Los caftoreos (cretenset)
aqui menciotados, son los filisteosx que habitaban la
costa entre Jafa y Gaza (cf, Gén. 10, 14; Jer.
47, 4; "Am. 9, 7), "Mas tarde, en tiempos’ de David,
formaban ambos una tropa especial, la guardia real,
los “cereteos y feleteos” (IT Rey. 8, 18).
195
establecieron en su lugar. *Levantaos, pues,
partid, y pasad el torrente Amén. Mira, que
he puesto en ty mano a Sehén amorreo, Fey
de Hesbén, a él y su tierra: comienza a’ des-
poseerle y truba con él batalla. Hoy comen-
zaré a infundir el terror y el espanto delante
de ti en Jos pueblos que estén debajo de todo
el cielo, los cuales al oir hablar de ti tembla-
rin, y se angustiarin a causa de tu presencia.”
Desrora pet rey SewON. %Envié entonces
desde el desierto de Quedemot mensajeros a
Sehén, rey de Hesbén, con proposiciones de
paz, diciendo: "Quiero. pasar por tw tierra,
yendo tan s6lo por el camino, sin apartarme ni
ala diestra ni a la izquierda. *Ta me vende-
ras por dinero los alimentos que coma, y me
daris por dinero también el agua que beba;
quiero pasar solamente a pie hicieron esto
conmigo los hijos de Esai, que habitan en Seir,
¥ los, mosbitas que habitan en Ar— hasta que
Ys
, 2 través del Jordin, a la tierra que
ahvé, nuestro Dios, nos va a dar.” ™Mas
Schén, rey de Hesbén, no quiso dejarnos pa-
sar por st territorio, porque Yahvé, tu Dios,
endurecié su espirity e hizo obstinado su co-
raz6n, para entregarle en tu mano, como hoy
se ve. 8Y me dijo Yahvé: "Mira que he em-
pezado a entregarte a Sehén y su tierra; co-
mienza pues a ocuparla para, ponerte en po-
sesién de su pais.” SY efectivamente cuando
Sehén salié contra nosotros, él y todo su pue-
blo, a darnos batalla en Jahas, 4Yahvé, nuestro
Dios, lo dié en nuestro poder y le detroramos
a él ya sus hijos y a todo su pueblo. *Toma-
mos entonces todas sus ciudades y consagra~
mos al exterminio toda la ciudad, hombres,
mujeres y nifios, sin dejar uno solo que esca-
pase, “8Tomamos por botin solamente el gan:
do juntamente con los despojos de’ las ciu-
dades que habfamos ocupado. *Desde Aroer,
situada en la ribera del torrente Arnén. y des-
de la ciudad que esté en medio del valle, hasta
Galaad, no hobo ciudad inexpognable para
nosotros; todas nos las entre Yahvé, Dios
huestro, "Pero no. invadiste Ia tierra de los
hijos de Ammén, ni todo el pais de las orillas
del torrente Yaboc, ni las cindades de a mon-
tafia, ni lugar alguno que Yahvé, nuestro Dios
nos habfa prohibido.
CAPITULO IIL
Derrota pet rey Oc. !Tomando otro rumbo
subimos camino de Basin. Mas salié contra
24, Véase Nam. 21, 21-30, ‘Toda Ia historia de
Terael muestra que sua triunfor Je fueron. dados
REF Bios cuando Bo confis en af mismo, sino em
340 Eterm: “ehérem"
$.532, 169. 7 43, 4.
ny sen" hebreo
gue significa Ta’ destraccién’ completa:
plo véase Ia guerra contra los madianitas (Num,
€ap, 31). Ch, Lev. 27, 28 3. y_ nota.
36s, El ArnOn: afluente oriental del Mar Muerte
; regidn septentrioual de Transjordania, Ye
< tributario del Jordén desde ef Oriente, hoy dix
Nabe exZerka,
ss, Véase Nim, 21, 3135. Sobre Bosdn véase
Nam. 21,33 y nota.
(anatema),
costo pet196
DEUTERONOMIO §, 1.29
nosotros Og, rey de Basin, él y todo su pue-
blo, a dar batalla en Edref. 2Entonces me dijo
Yahvé: “No le temas, pues le he entregado en
kus mangs, tanto 2, 1 como a su pueblo. y su
tierra. Harés con él como hiciste con Schén,
rey de los amorreos, que habitaba en Hes-
bén.” 8Y Yahvé nuestro Dios entregd en vues-
tra mano también a Og, rey de Basin, y a
todo su pueblo; y lo derrotamos sin que ‘nadie
le quedase con. vida. *Conquistamos entonces
todas sus ciudades; no hubo ciudad que no les
Guitisemos: sesenta ciudades, toda la regién de
rgob, el reino de Og en Basin, Todas estas
eran ciudades fortificadas, con muy altas mu-
rallas, con puertas y cerrojos; sin contar las ciu-
dades sin muros. que eran muy numerosas. Las
consagramos_al exterminio, como habiamos
hecho con Sehén, rey de Hesbén, acabando
completamiente con cada ciudad, hombres, mu-
jeres y nifios. "Para nosotros tomamos por botin
todo el ganado y los despojos de ls cludades.
8Con lo que tomamos en aquel tiempo a los
dos reyes amorreos, el pais de la otra parte
del Jordin, desde el torrente Arnén hasta el
monte Hermén: ®Ios sidonios Haman al Her-
mén Sitién, y los amorreos lo Iaman Sanir—
Mtodas las ciudades de la anura, todo Galaad
y todo Basin hasta Saled y Edrei, ciudades de
Og en Basin. ™Pues sélo Og, rey de Basin,
habia quedado del resto de los gigantes, He
aqui su cama, cama de hierro, eno est todavia
en Rabbat de los ammonitas? ‘Su longitud es
de nueve codos y su ancho de cuatro codos,
segiin el codo ordinario.
DIstRipuci6N DE LA TIERRA TRANSJORDANICA.
1En aquel tiempo tomamos posesién de este
pais, A los rubenitas y a los gaditas les di la
Tegién desde Aroer, situada sobre el torrente
2, Antes de que de hecho alcanzasen_el_ triunfo,
fa to tenian, porque Dios se lo daba. Es ésta uns
figura de lg gracia, Por los méritos de Cristo se
nos ha dado la fuente de todas las gracias. Hace
falta ahora que las aprovechemos mediante la fe y
los sacramentos. Ya en posesién de la gracia san-
Ufiednte, partciacién ‘de "a misma vida ‘divita,
press att eiaooes concen de" dle gue einer
Bee? Race emateteo de eratanan’ fue “desis
ean Magno, y Gvamos de seuerdo con els: Ck. Row,
ose
EE) Hermén (Aptilibane), llamado también Si
ryén (S. 28, 6) 9 Sanir (Cant, 4, 8), es el limite
een 2 Retasleedsaie af” Beads a ltatte
Hi. Come: otros traducen sepulero, 0 sarostago,
Lan’ mediing ony" elsctatnon S085 ordlnario de
15 por ido “métts. “No son ‘de exteaprdiarig)_
Tilho"exto eepulerny cuye aombrs cence es “dol
men” (plural “dolmenes”), El P, Fernandez, quien
TS mathoo de ells en Yransiotdaniay amigas te
Tritofo de Of de fos eiaien, Hanados Retaity
(cf. Gén, 14, 5; Deut, 2, 10), describe su forma
Hs comin de eata'hantra "+ Gonnate ex cuntea
grandes lastras de piedra colocadas verticalmente y
lispuestas de modo que formen una especie de caja
fectangular, cobletia "con otra grands picasa: “Ton
Inerusioe ae erraban con ledsis pequltaas, La
fledea due ‘sieve de" pooru’ que cou al" iisino
Tsp Tah ees culled detec, see
Sedltariampente yacente en el std “(Hors Bibl XI
Rabbet, capital de lor ammoutae’ Ba ips
oy “Ammdne oo
9. se lamaba Filadelfia;
pital de ‘Transjordania,
Armén, y la mitad de la montaiia de Galaad y
sus ciudades. ¥E] resto de Galaad, y todo Ba-
sin, reino de Og, lo di a la media tribu de Ma-
nasés, toda Ja regién de Argob. Todo el Basin
se llama pais de gigantes. Jair. hijo de Ma-
nasés, ocupé toda la regién de Argob, hasta la
frontera de los gesureos y los maacateos, dan-
do a (esta parte de) Basin su nombre: Havot
Jair, hasta el dfa de hoy. 9A Maquir le di
Galaad. 1A los rubenitas y a los gaditas, y2
les habia dado el pais desde Galaad hasta el
torrente Arnén, con la mitad del yalle como
limite y hasta el torrente Yaboc, frontera de
los ammonitas; "también el Arabi con el Jor-
din como limite, desde Kinéret, hasta el Mar
del Arabi, el Mar Salado, al pie de las ver-
tientes del’ Fasga, al oriente.
WEn aquel tiempo os di esta orden: “Yahvé,
vuestro Dios, os ha dado este pais para que
sea heredad vuestra, Marchad, pues, armados,
todos los hombres de guerra, delante de vues-
tros hermanos, los hijos de Israel. 1*Mas vues-
tras mujeres y vuestros nifios y vuestro gana-
do —yo sé que tenéis mucho ganado— queda-
rin en vuestras ciudades que os he dado,
hasta que Yahvé haya dado descanso a vu‘
tros hermanos, asi como a vosotros, y posean
también ellos Ja tierra que Yahvé, vuestro Dios,
les va a dar al otro lado del Jordin; entonces
volveréis cada uno a la heréncia que os he
lado.”
En aquel tiempo di érdenes a Josué, di-
ciendo: “Tus ojos han visto todo lo que Yah-
vé, tu Dios, ha hecho con estos dos reyes;
ast hard Yahvé con todos los reinos contra
los cuales has de marchar. 2#No los teméis,
porque Yahvé, vuestro Dios, es quien pelea
por vosotros.”
Morsés excruino vex pals promerino, En
aquel tiempo yo supliqué a Yahvé, diciendo:
*4'Sefhor Yahvé, Ta has comenzado a mostrar
a tu siervo tu grandeza y tu poderoso brazo;
pues zqué Dios hay en el cielo o en la tierra
que pueda hacer las obras y las proezas que
haces Ta? %Déjame, te ruego, pasar y_ver
aquella excelente tierra que estd al otro lado
del Jordan, aquella hermosa montaiia y el
Libano.” 26Pero Yahvé enojado contra mi por
culpa vuestra, no me escuché, sino que me
dijo: “Basta ya; no me_hables mas de esto.
*Sube a la cumbre del Fasga, y alza tus ojos
hacia el occidente, y hacia el’aquilén, y hacia
el mediodia, y hacia el oriente, y contémplala
on tus ojos; pues no pasaris este Jordan, Da
érdenes a Josué, fortalécele, e inspirale animo,
pues él es quien ha de pasar al frente de este
pueblo, y él les repartiré el pais que ti pue-
des ver solamente.” 2*Y nos quedamos en el
valle, frente a Betfegor.
17, Avabé: Véase 3, 1 y_ nota. Kindvet: el Iago
de Genesaret, "CE Num. $4, 11. Mar Salado: Mar
Muerto, #1 Fasga: montafa al este del Mar ‘Muerto
‘en In regin septentrional de Moab. Cf. Nam, 23, 14,
26. Vease 1, 37 y nota, Ch 3i, 2
29. Betfegor’ (casa de Fegor), tis, tarde ciudad
de la triba de Rubéa, frente a Jerie6.DEUTERONOMIO 4, 1.23
CAPITULO IV
Exvorractones parerwatzs be Morsts. 1Aho-
ra pues, oh Israel, escucha las leyes y los de-
cretos que os ensefio a practicar para que vi-
vais y entréis a poseer la tierra que Yahvé
vusstio Dios os ha de dar. 2No afiaddis nada
a lo que os prescribo, ni quitéis nada de ello;
antes guardad los mandamientos de Yahvé,
vwuestra Dios, que. os ordeno. :
8Vuestros ojos han visto lo que hizo Yahvé
contra Baalfegor; pues Yahvé, vuestro Dios,
ha extirpado de ‘en medio de’ vosotros todos
los que siguieron a Baalfegor. ¢Vosotros, em-
pero, los que permanecisteis fieles 2 Yahvé,
vuestro Dios, estais al presente todos con vida,
SMirad: os ensefio leyes y decretos, como Yah-
vé, mi Dios, me ha mandado, para que los prac-
tiquéis en el pais que vais’ a poseer. ¢Obser-
vadlos y ponedios en préctica; porque en esto
consistiré vuestra sabidurfa y vuestra inteligen-
cia a los ojos de las naciones, que al conocer
todas estas leyes dirin: En verdad, un pueblo
sabio y entendido es esta gran nacién. ™Por-
ue zqué nacién hay tan grande que tenga
fioses tan cercanos a si como. Yahvé, Dios
nuestro, esté cerca de nosotros siempre que lo
invocamos? §:Y qué nacién hay tan grande
que tenga Ieyes y preceptos tan justos como
toda esta Ley que yo hoy os pongo delante?
1. Para que vivdis: Véase ta queja de Jess:
‘*Vosotros no queréis venir a Mi para. tener vida
Guan. 5, 40). “Dios no neceeita, de nosotros, aide
nuestros” obsequios (S. 15, 2). Si nos da una ley,
es porque in mecesitamos (a causa de nuestra” igo:
rancia_y maldad), para ser felices como Ei quiere
ate sextnos,
3, No ahaddis... ni quitdis; pues es_palabra
Dios, y no de hombres, Cf. las tremendas maldi-
ciones que San Juan fulmina contra los que se
atrevan a adulterar el texto del Apocalipsis, afia-
diéndole o quitindole palabras (Apoc. 22, 18 8.).
‘3 Vease Wim. 25, fs
& Bn esto consistird “owestra sabiduria: Es esta
una franca condenacién, ‘no de la. inteligencia, pero
Sidel intelectualiemo que mo se encauzy en la ‘hey
det Senor. La [Link] consiste en. cum
Dlr los cternos ‘mandamientos de. Dios: Es lo que
2 oloepatajes se laa el stemor del Sete
Gop 28) 285 8 110, 10: Prov. 1, 74.9. 105 Isp 385
ii 1,'16:" 1,343.19, 18). Esta’ sabidueia’ préctiea
consiituye ia ‘base’ y' cl punto de arranque de toda
apiritualidad, ‘con, Tal” que se fonde en el. conve
miento de Dios “(Juan UP, 3),, porque sin el. recto
anccimiento del Dion Uno y “Tino, Padre, Hijo
Sspiritu Santo, el hombre se desvia_y eae’ en esas
extsriondades y “formuliemos que’ son todo 1p com:
frario dels sabiduria. Ee 19 ave "Jesus censura
fntes “veces cn los. fasiseos,
3. {Out nasion hoy aw grande? La grandeza de
Terael no conssstié. en sus armas, ni en si poder
Politico 9 econémico, sino’ exclusivamente en. su ca.
Fister’ de Pueblo. eleyido, que goraba de una. legis.
licign divina, aunque, por regia. general la deseui-
diay despreciaba. “Cierte “que ‘esta ‘Ley crs. tn
Prevepion, severo (Gal. 3, 24), pero eonducia, al pue
2Cristo, "ng ‘con cistices "solamente, sino. tam:
ign ‘con. alegcia” (Mons, Keppler). Como los (arse:
litas, estamos tambi nosotros ciegos frente a los
favores del. Selon, pues som. demasiado numeroses,
{a'neratitad ca el vicio hermano’ por excelencia, Leyes
Y preceptor fan. jusioe: qNo es. tambien, ingratitud
21 que hayamos olvidado fos valores juridicos, de ia
fegislacion isractita que’ sin duda era. la mejor
minds antiguo! Dive al respecio ‘un jurisla:
197,
®Pero ten cuidado y guarda bien tu alma,
para que no olvides las cosas que han visto tus
ojos, ni se aparten de tu corazén en ningun
momento de tu vida; antes bien, enséfialas a
tus hijos ya Jos hijos de tus hijos. #°Ten pre-
sente el dia que estuviste delante de Yahvé,
Dios tayo, en el Horeb, cuando Yahvé me
dijo: Junta al pueblo para que oigan mis pa-
labras_y aprendan a temerme todo el tiempo
que vivan sobre la tierra y las ensefien 2 sus
hijos. MEntonces os acercasteis, y estuvisteis
al pie del monte, mientras el monte ardia en
fuego que se elevaba hasta lo més alto del cie-
Jo, entre oscuridad y nube y densas tinicblas.
iY Valve os hablo de en medio. del fuego
ofsteis el sonido de las palabras, pero no visteis
figura alguna; era séle una voz, El os pro-
mulgé su_pacto y os mand6 observarlo: los
diez. Mandamientos, que escribié en dos tablas
de piedra, “En aquel tiempo me mandé que
os ensefiase eyes y_preceptos que debiais prac-
ticar en el pais adonde vais a pasar para to-
marlo en. posesién, :
1Guardad bien ‘vuestras almas —pues no vis-
teis figura alguna el dia que Yahvé hablé con
vosotros en el Horeb, de en medio del fue-
go- ¥no sea que corrompiéndoos os hagdis
estatuas, figuras de idolos, imagenes de hom-
bre o de mujer, "representacién de alguna de
las bestias que viven sobre la tierra, imagen de
cualquier ave que vuela debajo dei ciclo, ™fi-
gura de algin animal que se arrastra sobre el
suelo, o imagen de peces que viven en las aguas
debajo de Ia tierra; ¥y no sea que alzando
los ojos a los cielos, y viendo el sol, la luna
y las estrellas con todo el ejército del cielo,
te dejes seducir postrandote ante ellos y dan-
do culto a esas creaturas que Yahvé, tu Dios, ha
dado en suerte a todas Jas naciones debajo de
todo el cielo. #A vosotros, en cambio, os ha
tomado Yahvé, y os ha sacado de aquel horno
de hierro, Egipto, para que sedis el pueblo de
su herencia, como al presente lo sois. {Contra
mi, empero, se irrité Yahvé por culpa vuestra,
y, juré que no pasaria yo el Jordan, ni entra-
rfa en aquella excelente tierra que Yahvé, Dios
tuyo, te va a dar en posesién. Pues voy a
morir_en esta tierra, y no voy 2 pasar el for-
din, Vosotros si lo pasaréis y heredaréis' esa
excelente tierra, %Guardaos de olvidaros del
valor ji a en. cuanto a Ia leyslen
won daria fogar “a um ‘bro
envidinble de extraordinario imerés, cuya lectura no
fos cansariamos de sugerit_ a ios juristas estudiogos
yaaa Universidades y\ centros “de cultura como
tema de tesis 0 de premio. La triste caida. de Tsrael
fad" catia “de ‘que ‘se menospreciars aus tesoros al
extreme de aug" sl derecho, romano, base, del acta
Spenaa tenga’ dor tres puntos en tmatetia ‘penal,
pe denen Fase, opin leginacton monies
por ejemplo’ la ley de Ta restituciin de Ins pose:
Bonet (hew. 28, 13 38 -
He, caps, 7023,
(19. Dior abandonés los gentiles a la idolatria més
ignominiosa™ Com. 1, 24.387 Gal, 5, 19; Ef. 4, 19),
Ig que se" propagaba cada’ vee més) por el mundo:
Solsmente ios istacitas conservaban, gor especial for
vor de Dios, el moncteismo. Pueblo de. sw herencta
SE ee 4, 22; 49, 3 7 notes,198
pacto que Yahvé, vuestro Dios, ha hecho con
vosotros, ni os hagdis estatuas o figuras de
cuanto Yahvé, tu Dios, te hia prohibido. ™Por-
que Yahvé, tu Dios, es un fuego devorador,
un Dios celoso.
Premio y castico. Si después de haber
engendrado hijos ¢ hijos de hijos y morado
largo tiempo en la tierra, os corrompiereis, fa-
biicando estatuas o imagenes de cualquier co-
sa, haciendo lo que es malo a los ojos de Yah-
vé, vuestro Dios y provocando su ira, invoco
hoy por testigo contra vosotros el cielo ya
tierra, de que pronto seréis exterminados de
ja tetra adonde vais, pasando. el Jorlén para
tomarla en posesion. No vivitéis snucho’tiem-
po en ella, sino que seréis del todo extirpados.
2TYahvé os dispersara entre los pueblos, y que-
daréis_pocos en niémero. entre. las. naciones
adonde Vahvé os ha de llevar, 28Y- alli servi-
réis a dioses, obra de manos de hombres, de
lefio y de piedra, que no ven ni oyen ni’ co-
men ni huelen. Desde alli buscaras a Yahvé,
Bios niyo, y le hallards, si le boscas con todo
tu corazéa y con toda tu alma. En tu an-
gustia, cuando vinieren sobre ti todas estas
Cosas, en los witimos tiempos, te convertiris
a Yahvé, tu Dios, y escuchards su voz; ®!por-
que Yahvé, tu Dios, es un Dios misericordioso;
fo te abandonara, "ni te destruiré, ni se olvie
dard del pacto que juré a tus. padres.
‘=Pregunta, te Tego, a los tiempos antiguos
que te han precedido, desde el dia en que cred
Dios al hombre sobre Ja tierra, y de un cabo
del cielo al otro, si jamis se ha visto cosa
tan grande como’ étao si se ha oido. cosa
semejante. %;Hlay por ventura pueblo alguno
que oyese la vor de Dios que le hablaba de en
medio del fuego, como ta lo ofste, sin perder la
vida? “30 hay dios alguno que viniese a
tscoger para si-un pueblo de entre los otros,
con pruebas, sefiales y maravillas, y con gue
fra, mano fuerte, brazo extendido y proezas
esrupendas, como todo 10 que Yahvé, vuestro
Dios, hizo por vosotros en Egipto ante tas mis.
mos ojos? 9A ti se te ha mostrado esto, para
gue sepas ave ahve ef Digs y no hay tro
fuera de Fl. %Desde el cielo te hizo oir su
voz para ensefiarte, y sobte la tierra te ha
Imostrado su gran fuego, y de en medio del
fuego has ofdo sus palabras. "Por cuanto amé
atu padres, cligid a sus descendientes despues
de ellos y te sacé de Fgipto yendo delante de
ticon su gran poder; ®para expulsar a tu paso
24, Véase §, 9. Es Seta wna verdadera definicién
ge Dios, “que’ anticipa “lo” que nos dice San Juan:
Dios eoamor (Juan 4, 8). Todo amor es. celogo
oda todo, pero no puede soportar el desvio, Por
exo dice el ‘Cantar de los Cantares (8, 6) que el
amor es fuerte como la muerte y los celés gon dros
Somo ei infierno, "Véase Hebr. 12, 29; Sant. 4, 8}
Hie, 19, 8 8; 20, 5334 14,
27, No viviréts mucho tiempo ew ella: Alusién
profética al cautiverio de Asiviay Babilonia,
29. Buscarés @ Vahvé: Cf TIT Rey. 8, 47 38.5
Dan’ 6, 10
So. Refidrese a la conversin de tos judios, anun-
ia_por San Pablo para. los witimos tiempos’ (Rom.
$i. 25). Véase Dar. 4, 288,
DEUTHRONOMIO 4, 23-49; 5,
i
naciones més grandes y més fuertes que té,
para introducirte y darte en herencia su tic-
tra como se ve al presente. Recondcelo en este
dia y revuélvelo en tu corazon: Yahvé es Dios
tribe ‘en el cielo y abajo en la tierra y n0
hay otro. “Guarda, pues, sus leyes y sus man-
damientos, que hoy te ‘ordeno, para que te
vaya bien, a ti y a tus hijos después de ti,
para que scan muchos tus dias sobre la tierra
que Yahvé, tu Dios, te dard para siempre”.
Cropaes pe rerucio. ‘Entonces Moisés
destind tres ciudades del otro lado del Jordin,
al oriente, “para que alli se refugiara el homi-
cida que sin querer y sin previa enemistad hu-
biese matado a su prdjimo, y para que huyen-
doa una de dichas ciudades, salve su vida:
“Béser en el desierto, en la ilanura, para, los
rubenitas; Ramot en Galaad para los gaditas;
y Goldin, en Basén, para los de Manasés.
Il. SEGUNDO DISCURSO
DE MOISES
“#fsta_es Ia ley que Moisés puso ante los
ojos de los hijos de Israel. *£stos son los tes-
timonios, las leyes y os preceptos que, Moisés
dié a los hijos de Israel cuando salieron de
Egipto, “al otro lado del Jordin, en el valle
frente ‘a Betfegor, en le pais de’ Schén, rey
de los amorreos, que habitaba en Hesbén y 2
quien derrotaron Moisés y los hijos de Israel
al salir éstos de Egipto. Pues se posesionaron
de su tierra y de la tierra de Og, rey de Ba-
sin, dos reyes de los amorreos, que habitaban
al otro lado del Jordin, al oriente, desde
Aroer, situada en 1a orilla’del rio Arnon, hasta
el monte Sién, que es el Hermén, #°con todo
el Arabi, de la otra parte del Jordan, al orien-
te, hasta el Mar del Arabi, al pie de’ las faldas
del Fasga.
CAPITULO V
La taoistactén pet Stvaf. tMoisés convocd
a todo Israel y le dijo: “Oye, Israel, las leyes
y los preceptos que hoy intimo a vuestros of-
dos, aprendedlos y, guardadlos_para_ponerlos
en ‘practica. ?¥ahvé, nuestro Dios, hizo con
nosotros alianza en el Horeb, No con nues-
tros padres hizo Yahvé esta alianza, sino con
nosotros, que hoy todos estamos agui y to-
davia vivimos. 4Cara a cara hablé Yahvé con
jempre: fste es uno de los pasajes en
‘fandan sus derechos a Ia posesion de
‘41s. Véase 19, 1-10; Nam, 35, 9-25, :
48, En ver de Sién ha de leerse tal’ ver Siryén,
que es el ‘monte Hermén, Cf, 3.9; S, 28, 6.
49.,E1 mar del drabé: El Mar Muerto.
4. 'Se refiere al pacto del Sinai, hecho no con los
patriareas, sino solamente con Moisée y su pueblo,
ntre los’ oyentes del discurso de Moisés, se encon-
teaban muchos que cn su Juventud hablan presen
ciado el acontecimiento del Sinai, Sélo habian muer-
to los adultos, que eran los que habian murmurado,
4. "Dios se Hacia sensible ‘al pueblo en el Sinat;
habiaba, pero sus palabras sélo las entendia el pr
feta, quien las comunicaba al pueblo. Después cesDEUTERONOMIO 5, 4-83; 6, 1-3
vosotros en el monte, desde en medio del fue-
g0, ®yo estaba entonces entre Yahvé y vos-
Setos, para comunicaros la palabra de Yahvé;
porque renfais miedo del fuego y 00 subisteis
i monte Dijo ask:
Ex Decktoso. "Yo soy Yahvé, tu Dios, que
te saqué de la tierra de Egipto, de la casa de
la servidumbre. 7No tendrds otros dioses de-
lante de Mi. "No te hards estatua o imagen
alguna de cuanto hay arriba en el cielo. ni de
cuanto hay abajo en la tierra, ni de lo que
se halla en las aguas debajo de la tierra;
fs adaratés ni Yes dards culto, porque Yo,
Yahvé, tu Dios, soy un Dios celoso, que castigo
Ja iniquidad de los padres en los hijos, hasta la
tercera y cuarta generacién de los que me
aborrecen, y que uso de misericordia hasta
mil generaciones de los que me aman y guar-
dan mis mandamientos.
No tomarés en _vano el nombre de Yahvé,
tu Dios, porque Yahvé no dejaré impune al
que tomare su nombre en vano.
Guarda el dia de sfbado para santificarlo,
como te lo ha mandado Yahve, ta Dios. Seis
dias trabajards, v hards todo tu trabajo; mas
el dia séptimo es dia de descanso consagrado
a Yahvé, tu Dios, no hagas trabajo alguno, ni
td, ni ta hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu
sierva, ni tu buey, ni tu asno, ni ninguna bestia
tuya, ni el extranjero que mora dentro de tus
buertas para que descanse tu siervo y tu sierva
como ti. 1Acuérdate de que fuiste siervo en
el pais de Egipto y que Yahvé, tu Dios, te sacé
de alll con mano fuerte y con brazo extendido;
por eso Yahvé, tu Dios, te ha mandado guardar
el dia de sabado.
18Honra a tu padre y a tu madre, como te
ha mandado Yahwe, tu Dios, para que vivas
largo tiempo y te vaya bien sobre Ja tierra
que Yahvé, tu Dios, te va a dar.
No mataris.
48No cometerds adulterio.
No hurtards.
_%No dirds falso testimonio contra tu pré-
jimo.
3INo codiciarés la mujer de tu préjimo, ni
deseards la casa de tu prdjimo, ni su campo,
ni su siervo, ni su sierva, ni su buey, ni, su
asno, ni cosa alguna que sea de tu prdjimo.”
Ja visidn, que infundia terror al pueblo, y Mo
subla"adonde estaba Dios. y comunicaba’ al pueblo
las disposiciones divinas (Ex, 19, 16 883,20. 18 33:5
Hech. 7, 38/8). San Pablo nos dir luego, (Gal.
3,19) que. la "Ley fué dada por ministerto de. Io
Engeles, "por mano del mediador que fue Moisés
(Nicar-Colunga), Moises es por eso figura de Jesucris:
fo que nos consiguié una allanza mejor (Hlebr. 6, 6)
Gs. ET texto. de los. dieg -mandamientos “en” casi
elemisnjo. que en Tix. 20, -Véase alll lag notas,
oa. "No por esto se debe acusar a Dios de in
justici, sino més bien. alabur su misericordia \y sa
Siduria, por cuanto eastigando con ‘penas. temporales
los nietos de los que Ie ofendieron com sus enormes
delitos, pone a la ‘vista de los otros un. saludable
escarmignto para impedir que caigan en seiejantes
excesos” (Scio). Chr Ex, 4, 247 20, 8°83 34, 6 8
F notes
I2's5. Sobre el sdbado véase Ex. 16, 23 ss; 20, 8
ssid 13 s3 Lev. 19,35 Jer 1%, 20 6.
199
Morsés Meptanor ENTRE Dios ¥ EL PUEBLO.
*£stas son las palabras que Yahvé, con pode-
rosa voz, dirigié a toda vuestra asamblea en
el monte, desde el fuego, la nube
sobre dos
blas; y no afiadié mis. Las escribi
tablas de piedra, las cuales £1 me entregé.
%Mas vosotros, cuando oisteis la voz de en
medio de las tinieblas, mientras el monte esta-
ba en llamas, os acercasteis a mi, todos los je-
fes de las tribus y vuestros ancianos, 4y me di-
jisteis: “Mira, Yahvé, nuestro Dios, nos ha
manifestado su gloria 'y su grandeza, y hemos
oido su vor de en medio del fuego.’ Hoy he-
mos visto a Dios hablar con el hombre, sin que
é&te haya perdido la vida. Ahora, pues,