Jesús Nazareno Cautivo,
tradición, fe y religiosidad
1. Objetivos:
Conocer la historia como parte nuestra aumentando la fe y el
acercamiento a Dios.
Reconocer la tradición y las costumbres de una festividad solemne de
nuestro pueblo.
Introducir a los jóvenes el fervor y la devoción.
2. Oración inicial:
¡Dulcísimo Jesús Nazareno, fuente de amor, ¡Padre de misericordia y Dios de
toda consolación, que tanto amor tenéis a quien tan poco os ama!, haced que os
ame como os aman los ángeles y que de corazón os diga: ¡Jesús mío, os amo!
Cuantas veces abra mis labios; cuantas mueva mis pies y manos; cuantos latidos
mi corazón, quisiera deciros en verdad que os amo. Y deseara repetir este deseo
de amaros más veces que estrellas hay en el ciclo, más que hojas tienen los
árboles, más que gotas contiene el océano, más que arenas se encuentren en las
playas y más que hierbas cubren los campos.
¡Quién me diera, Jesús mío, amaros por todas los que no os aman, amaros más
que os aborrecen y ofenden todos los pecadores! Abrasadlos, Jesús mío, a todos,
en vuestro santo amor, y abrasad este mi frío corazón, para que amándoos viva y
amándoos muera. Amén.
3. LA HISTORIA DE JESUS NAZARENO CAUTIVO
Cuenta la tradición, que uno de los
tantos cajones, que contenía un santo,
fue dejado en las playas de nuestra
costa, entre lo que hoy es Santa Rosa y
Pimentel, su destino no se había
señalado y se esperaba que los
pobladores de los lugares cercanos lo
decidieran.
La distancia para el traslado, era uno de
los problemas para los habitantes que
deseaban llevarlo. Los pobladores
Monsefuanos, que en aquellos tiempos
también se dedicaban a la pesca,
llegaron al lugar en donde se
encontraba el pesado cargamento y al
hacer el primer intento de levantarlo, se
encontraron con la gran sorpresa, de
que el peso era completamente liviano,
en comparación con las afirmaciones que les habían hecho los pobladores que
inicialmente tuvieron deseo de llevarlo. Como se habló que el cajón contenía un
santo, el hecho observado fue considerado como un milagro.
El aviso dado a la población, constituyó un gran revuelo y como se supo que se
traía una imagen, tenían el deseo de observarlo pronto. Una vez en la ciudad lo
condujeron a la improvista iglesia, que en esos tiempos tuvo como asiento en el
lugar en donde hoy es el mercado de abastos. La curiosidad de los pobladores
corrió hasta los últimos rincones, que llegaron luego para presenciar el acto de
apertura del sagrado cargamento. Una gran sorpresa causó el hecho, pues al
realizar la apertura entre la multitud, se encontraron con la auténtica figura de
Cristo, su nombre correspondía a JESUS DE NAZARETH, por eso se le llamaba
JESUS NAZARENO, las voces corrieron por todos los lugares del Norte y de
generación en generación, ha llegado hasta nosotros que fue traído de España y
que su tallado se había efectuado en Roma. Esto no escapa a la verdad histórica,
pues que se recuerde que los mejores artistas en pintura, escultura y tallado han
salido de Italia.
El Sacerdote Juan Fernández, fue a colocarlo en un lugar preferencial, es decir
él fue el que realizó su ENTRONIZACION EN MONSEFU. Pasaron los días de
su triunfal llegada del santo, posteriormente fue quedando en el olvido y la
imagen fue quedando en un plano de poca recordación, por la población
monsefuana. Se afirma que, un día el Santo había desaparecido de la Iglesia, la
preocupación del sacerdote y pobladores fue el tema del día, la búsqueda intensa
permitió encontrarlo en las afueras de la población. Un gran pánico se apoderó
de los pobladores y luego fue traído a su lugar preferencial. El caso no quedó
allí, días después, el caso se repitió y la población temieron por su desaparición
total, se pusieron nuevamente a la búsqueda y por última vez fue hallado en las
afueras de la población y como para que no volviera a suceder esto, lo colocaron
en un recamarin especial y le ataron cadenas a las manos y desde entonces le
empezaron a llamar EL CAUTIVO y recordando el día de su encuentro,
celebraron el primer aniversario el 14 de Septiembre de 1548 pues nuestro Santo
Patrón fue traído el año anterior, es decir en 1547.
Desde aquella memorable fecha, aumentaron los milagros y los habitantes de
los lugares cercanos, al tener las noticias de lo que había ocurrido, empezaron a
llegar con mayor frecuencia a rendirle pleitesías y rogarle por un milagro nuevo.
La devoción creció y los feligreses aumentaron cada vez más y así como JESUS
DE NAZARETH tuvo muchos adeptos, también JESUS NAZARENO
CAUTIVO de Monsefú, que es el mismo Cristo en la tierra, empezó a tener
cientos de creyentes y que hoy suman muchos miles y cada año vienen llenos de
fe, para suplicarle una ayuda para agradecer los beneficios recibidos.
4. Monsefú y Jesús Nazareno Cautivo
Con júbilo y mucha devoción, el distrito de Monsefú, en la región Lambayeque,
celebra todos 14 de marzo (medio año) y 14 de septiembre (fiesta de año), su
santo patrón Jesús Nazareno Cautivo.
En su día central y desde tempranas horas de la mañana, las bandas de música
recorren las arterias de la ciudad, los cohetes estallan por doquier, los
comerciantes ofertan sus productos y cientos de feligreses llegan a venerar con
plegarias, velas y flores al “Cautivo”.
Luciendo las largas cadenas que lleva en las manos desde hace más de 450 años
y que hacen alarde a su nombre, el santo patrón de Monsefú pernocta en la
parroquia San Pedro, ubicada en pleno centro de la ciudad.
Para llegar a él, es inevitable observar los trajes de hilo dorado que se luce en los
armarios de vidrio, situados en los extremos izquierdo y derecho del recinto
católico.
Según se conoce, el Jesús Nazareno Cautivo llegó un 14 de setiembre de 1547
en una embarcación a las playas de Santa Rosa y Pimentel, procedente de
España. Fue encontrada por un grupo de pobladores en un cajón de madera y
cuando estos intentaron movilizarla, no lo lograron.
Sin embargo, luego apareció un grupo de pescadores de Monsefú y ante el rumor
que al interior se encontraba una efigie, optaron por levantar el bulto,
realizándolo sin mayores inconvenientes ante el asombro de los moradores.
Sin pensarlo, lo trasladaron a su localidad, en donde arreglaron una capilla con
el propósito de descubrirlo. Después, consiguen su propósito y se dan con la
sorpresa que era la imagen de Cristo y se denominaba Jesús de Nazaret.
Pasaron los días y la efigie desaparece, según se dice, disconforme porque pocos
llegaban a venerarlo. Su ausencia genera preocupación entre los habitantes,
quienes emprendieron su inmediata búsqueda, encontrándolo en las afueras del
pueblo.
En poco tiempo, este hecho se repitió, por lo que los creyentes optan por atarlo y
colocar sobre sus manos, varias y extensas cadenas para que no se volviera a
marchar, recibiendo en adelante la denominación de “Cautivo”.
Monsefú, sinónimo de tradición, catolicismo, trabajo, hermosa artesanía y rica
gastronomía, espera a hombres y mujeres de todas las edades con los brazos
abiertos
5. ACTIVIDAD
DESARROLA EL CRUCIGAMA
1. FELIGRESE
S
2. NAZARENO
3. MILAGROS
4. MONSEFU
5. CAUTIVO
6. JESUS
7. FE