Historia
El territorio donde ha estado enclavado Sincelejo estuvo ocupado desde tiempos prehispánicos
desconocidos por indios de la etnia Zenú, perteneciente a la lengua chibcha (como los Taironas de
la Sierra Nevada ). Los Zenúes 1 reconocían tener 3 grandes zonas de poblamiento, una de ellas la
Fincenú que correspondía a la parte más septentrional. Dentro de esta zona podemos distinguir, a
partir de los datos históricos, varias zonas: la zona de la laguna de Mexión, -alrededores de San
Andrés de Sotavento-; la zona donde se repiten los nombres de One y Colosó como jefes de sus
tribus, y otra zona más al este –hacia Cartagena- donde se repite el apelativo de Macayas (como
Macaxian, Macayecos, One Macayas, Macayas Polín, etc.). En cada una de estas tres zonas se
necesitaban traductores o “lenguas” distintos para los interrogatorios pues entre sí los indios no se
entendían completamente, como dan fe los diferentes documentos paleográficos de la época.
Para cuando llegaron los hispanos en la década de 1530, dirigía el pueblo el cacique Sinçel o Çinçé,
de donde los españoles llegaron a Sinçellejo (ver recuadro) para dar nombre al pueblo, que luego
llegó a ser Sincelejo, pueblo comprendido entre los Fincenúes One. Los documentos también son
explícitos al afirmar que “entremetido” con el pueblo del cacique Sinçel, existía otro pueblo
llamado Toace; o sea que en el sitio donde se formó Sincelejo había dos pueblos a cargo de los
caciques Sincel y Toace.
El pueblo, como la mayoría de los de la zona sufrió una gran perdida de su población a raíz del
contacto y opresión de los hispánicos. De una población que hemos calculado entre 430 y 580
habitantes pasó a 128 aproximadamente en 1661 y bajó a 26 o 30 en 1610 cuando el Oidor
sevillano Juan de Villabona dictó las Ordenanzas de encomienda de cuyo cumplimiento se vio
favorecida y subsistente.
Ese mismo año los indios de la encomienda fueron agregados a los indios de Sampués para formar
una sola doctrina. El lugar quedo siendo un hato al que debían venir a pagar su tributo los pocos
indios supervivientes, asentados entre Sampués y Sincelejo.
Sobre el hato debió comenzar a nuclearse una población de mestizos y blancos pobres que fue el
sitio de “todos los colores” de que hablan los documentos del siglo XVIII. Sincelejo no tuvo, como
Cartagena, Tolú e incluso Corozal, gran cantidad de esclavos, ni nunca llegó a ser capital de alguna
importancia en la colonia.
FUNDACIÓN O REFUNDACIÓN
Mientras tanto Sincelejo debía hacer un esfuerzo grande para lograr la primacía geopolítica ante
centros con más créditos sociales y políticos de la región –Corozal, Chinú- a la cual pertenece: las
inmensas sabanas, que en tiempos coloniales se llamaron de Tolú, luego de Corozal y en el siglo
XIX, sabanas de Bolívar. En efecto, Tolú había sido el centro de administración colonial desde la
fundación, para luego cederlo a la villa de Lorica y al sur de las sabanas a la villa de San Benito
Abad y por último a Corozal, sede del Corregidor a partir de 1773, que vivía allí por orden del
gobierno colonial mientras Sincelejo se mantenía como una mera “parroquia de libres”. Mientras
tanto fue un pueblo sin curas, sin alguaciles y sin ley, un pobla- miento autorregulado de rochela.
Varios factores habrían de cambiar la posición de cada uno y colocar a Sincelejo en la capitalía del
departamento que reunía en 1905, el empuje y las dificultades de las Sabanas.
EL SIGLO XIX
Los documentos describen esta época como un pueblo rodeado de cañaduzales, poblado de
destiladores y comerciantes avezados, y una ganadería más que de grandes hacendados de
medianos y pequeños ganaderos como dejó constancia el gobernador de la Provincia en su
Informe del 21 de julio de 1873: “ No se encuentran terrenos apropiados para la cría de ganados si
no de corta extensión, i esta falta se ha suplido con el establecimiento de pastos artificiales que
ofrecen la ventaja de mejorar la clase de los ganados i aumentar sus productos”. Quizá esta suerte
de zona de equilibrio de clases fue una de las causas para que Sincelejo se convirtiera en uno de
los mejores vivideros de toda la costa creando un poblamiento demográficamente muy dinámico.
Destiladores y comerciantes lograron una conciliadora hegemonía que sobre la base del negocio
de la caña –azúcar, panela, miel de caña y destilación de aguardiente- lograron resolver los
problemas viales que los alejaban del mar -50 kilómetros aproximadamente por la vía de Tolú- y le
permitían mejorar sus negocios y crear un modo de vida urbano sin romper su íntima vinculación
con lo agrícola y lo pecuario. Se formó así un eje de poblamiento que atravesaba 100 kilómetros
de sabanas entre Sincé y Sahagún, con centro en Sincelejo. A esta cultura pertenecen las corralejas
primigenias que celebraban, como feria y festival, las corajudas faenas del ganado, se
congratulaba el santo patrono San Francisco –contradictoria vinculación que no parecía molestar a
sus habitantes que disimularon luego dedicándole la fiesta al Dulce Nombre, homosignia de no se
sabe que nombre, dulce también- y se vendía fácil el ron producido a final de la cosecha del año
anterior, en este caso el 20 de enero. No es extraño que el gran hombre –héroe cultural de la
corraleja- fuera don Sebastián Romero, gran ganadero, gran teniente de tierras, principal
comprador de la miel de caña de las decenas de estancias vecinales, y el más grande destilador de
aguardiente de la zona. Ese modo de vida debió ser muy atrayente, pues Sincelejo terminó siendo
para el censo costeño de 1871 una de los centros urbanos de mayor crecimiento de la costa al
pasar de 1.399 a 11.336 habitantes. (Ver cuadro de población comparado con Barranquilla). Esto le
valió llegar a ser Cantón en 1851, capital de la provincia en 1857, y el polo más enérgico del
liberalismo pero sin ser epicentro militar de rebeliones ni cuna de ningún general o caudillo
militar. Por esta vía, y merced al uso racional del impuesto subsidiario para mantener sus vías
comerciales, al negocio de pieles tan necesario al embalaje del tabaco en pleno auge, y a
iniciativas de comercialización de ganado con Panamá y Cuba desde 1881, logró de allí en adelante
imponerse como centro administrativo, desalojando a su vecina Corozal.
EL SIGLO XX
El siglo XX comenzó para Sincelejo en 1908, el 4 de agosto, cuando el poblado que en ese
momento era, como Corozal, capital de una de las 7 provincias en que se dividía el antiguo
departamento de Bolívar, fue convertida en capital del departamento de Sincelejo. Se trataba de
una más de las 34 entidades creadas por el régimen de Rafael Reyes (1904-1909), pero para los
sincelejanos fue una tabla de salvación después de las suspensión de las exportaciones de ganado
a Cuba que se había verificado en 1905, de la terrible plaga de langosta que ocurrió entre 1906 y
1908 y de la supresión de su negocio de caña y aguardiente como producto de la nacionalización
de las rentas departamentales hecha por Reyes a principios de 1905. Ya la guerra de los mil días,
que fue la primera en la que se había participado de verdad, transformó a Sincelejo y Corozal -a 28
km- en teatro de las batallas. La devaluación de la moneda empobreció la región y llevó hambre al
pueblo. Luego de la abolición de este efímero departamento, se le impuso a las Sabanas y a su
capital la ruta económica de la ganadería, al optar el departamento de Bolívar, reintegrado a su
antigua configuración, por el monopolio gubernamental del aguardiente, perdiendo Sincelejo su
cultura de pequeños productores de caña, panela y licores.
La vía de la ganadería, sin embargo, como han mostrado los trabajos de Adolfo Meisel, hacían las
economías ganaderas dependientes de los ciclos del café, y propendían a un estancamiento de su
consumo y Sincelejo y todo la Costa perdería todo un siglo al quedar ligada su economía a la
apuesta ganadera tan poco dinamizadora del desarrollo.
Para los años treinta Sincelejo encabezó, la agremiación de los ganaderos, Asociación de
Ganaderos de Bolívar, para defenderse de la crisis del negocio que, de nuevo, azotó con miseria y
pobreza a la región. Los años 40 fuero periodos de estabilidad y relativo progreso en medio de una
gran presión demográfica que la colocó como urbe de más de 50.000 en 1952. El secreto era su
comercio, la pequeña industria y una amplia gama de producción agropecuaria y campesina.
Los sucesos de abril de 1948 fueron de trifulcas y amotinamiento anárquico en Sincelejo. El ataque
a los bienes de los potentados fue el detonante final de un éxodo de capitales que detuvo el
crecimiento económico de la región. Estos capitales se radicaron en Barranquilla, pasando a ser
acciones de las principales empresas que despegaron en esa ciudad a finales de 1940 e inicios de
1950, como fueron los de Rogelio Támara y los herederos de Arturo García, unido a las inversiones
de los Santodomingo.
En la década del 60 Sincelejo, mediante un movimiento de origen popular, que implicó una titánica
lucha recogiendo firmas y visitando cada uno de los llamados “pioneros” logró que el 18 de agosto
de 1966 se aprobara la Ley 47 del mismo año en el Senado de la República , por medio de la cual
se creaba el Departamento de Sucre, sancionada por el Presidente de la República , doctor Carlos
Lleras Restrepo.
Para los años recientes Sincelejo ha recuperado su competencia comercial y vuelto a convertir en
el eje económico de las sabanas, pero también ha sido duramente golpeada por la violencia
guerrillera y paramilitar, pero además por el clientelismo y la corrupción que no permite desplegar
todo el empuje de la creatividad de su pueblo y que sacrifica a uno de cada cuatro (26,6%) por
debajo de la línea de pobreza absoluta como ha mostrado María M. Aguilera en su estudio La
economía del departamento de Sucre y el sector público.
Actualmente Sincelejo ha concentrado en su seno los mejores almacenes de cadena, varias
estaciones de subasta de ganado en pie, pero ninguna industria que llegue a los 100 empleos
directos. El mayor empleador es el Estado y el comercio de propietarios antioqueños reemplaza a
los negocios de los aborígenes, situación que inquieta a los raizales hondamente.
EDUCACIÓN Y CULTURA
Sincelejo no pudo contar con establecimientos educativos de secundaria sino hasta bien entrado
el siglo XX, cuando se fundó el Colegio Moderno en 1932. Entre esa fecha y 1950 se crearon los
dos colegios que dieron ilustración a la generación de los abuelos actuales: Instituto Simón Araújo
y la Normal de Señoritas . Para estas fechas, merced al esfuerzo individual de la educadora Julieta
González la educación femenina pudo contar con una opción moderna de estudio mediante la
fundación del colegio Instituto Universitario de Cultura Femenina que hoy los sincelejanos
conocemos como El Cultura o colegio de Julieta.
Sin embargo, Sincelejo tuvo la creatividad suficiente para figurar en los 3 Parnasos colombianos
del siglo XIX y tiene prestante figuras de la lírica actual como Giovanni Quessep, Jorge Marel y
Ricardo Vergara.
En el siglo XIX fue muy famosa la poetisa feminista Eva Verbel y Marea escritora de cuentos y
dramas románticos, colaboradora de la revista mujer y la primera novelista de la costa. Igualmente
el poeta José Ángel Porras figuraba como uno de los primeros post románticos al decir y apreciar
de Baldomero Sanín Cano.
Al modernismo pertenecieron poetas muy pulidos como Filadelfo Urueta, Adolfo Martá, famoso
por adoptar el estilo poético de los cante´jondo de Lorca.
PRENSA
Sincelejo tuvo prensa desde el siglo XIX cuando se editaron Ecos de Sotavento (1867), El
Independiente (1876) dirigido por Marcial Blanco; Renacimiento dirigido por el historiador
radicado en Sincelejo Porras Troconis. Para la época del departamento se editaron La Lucha , Luz
Negra, El Carácter , y el periódico popular El Jején “periódico que se compra pero no se vende”.
Luego vendrían los periódicos históricos como el fundado por Quintero Acosta en 1912 y El Cenit
de los hermanos Gomezcasseres.
LA CORRALEJA
La corraleja es una fiesta de origen español donde se acostumbraba hacer suertes de toreo,
saltado, coleo de los toros bravos, encerrados en un corralón improvisado sea cerrando calles o
una plaza. La tradición cuenta que en Sincelejo la corraleja se comenzó a hacer entre 1842 y 1844.
Para 1871 se había elevado al sitial de fiesta oficial y con la categoría de feria, según el espíritu
comercial de la urbe agraria.
En un principio se usaban toros criollos que se caracterizan por tener cuerno largos, poca grasa y
mucha bravura. A estos animales se le cría aislados –cimarrones dicen lo ganaderos- del ganado
común, y algunas veces se seleccionan por su capacidad de rebuscar objetos (jolones) que se
lanzan al suelo, en donde aprenden a sacar de esa natural cobertura a quien intente hacerlo. Se les
llama jolonia´os .
En realidad, la corraleja es una modalidad distinta a la corrida española de donde viene, pero no
tuvo los procesos de “humanización” y tecnificación típicos de ella. Allá se protegen los caballos
con un peto, y los toreros son profesionales entrenados en escuelas que recogen tradiciones
probadas de “jugarle” al toro. El toreo hace pasar el toro de pitón a rabo y en el manteo de
corraleja se pasa del trapo por delante de los cuernos. La corrida divide en 3 faenas el evento
mientras acondiciona al toro en un espacio pequeño semi cerrado. En la corraleja hay un espacio
de 80 a 100 metros , sin división en faenas donde el toro se distrae constantemente por el espacio
de lidia mismo y por miles de “patos” que le lanzan toda clase de objetos, creando un espectáculo
entre bufo e impío. Algunos toros hoy son “garrocheados” faena que consiste en perseguir al toro
desde un caballo armado con un palo largo que termina en una punta (clavo) que se entierra en el
toro mientras se trata de correr a su lado el mayor trecho posible.
Los sincelejanos desde hace mucho tiempo tienen una identidad escindida con respecto a esa
fiesta, unos repudiándola por inhumana y otros festejándola como una expresión de la cultura
local. Se celebra durante los días que anteceden y siguen al 20 de enero de cada año y dura entre
5 y 7 días. A ella concurren muchas de las expresiones culturales de la danza, la música y la comida
regionales. El proceso actual está llevando a una modernización de ella llevando apoyos médicos
tanto para los heridos sean ellos humanos o caballos. Al toro nadie lo atiende.
Sincelejo
Estamos en Sincelejo, es la capital del departamento de Sucre, Colombia Está ubicada al noroeste
del país, en la Costa Caribe colombiana. El nombre Sincelejo proviene del cacique Cincel
(Chinchelejo), quien dominaba una tribu asentada en el área donde hoy puebla Sincelejo, según
consta en varios documentos existentes en el Archivo General
de la Nación (AGN) en Bogotá. Ha recibido apelativos como La
Capital de la Sabana, por estar rodeada de este accidente
geográfico; es también llamada "Reina y Señora de la sabana" .
Sincelejo es un importante centro agrícola y ganadero del
norte de Colombia. Sincelejo es el centro de un área
metropolitana en formación el Área Metropolitana de
Sincelejo.
Sincelejo dista 987 km de Bogotá, 459 km de Medellín, 140 km
de Montería, 220 km de Barranquilla, 180 km de Cartagena de
Indias, 84 Km de Magangué y 40 km de Tolú.
ESTE GRAN MUNICIPIO, CAPITAL CEBUÍSTA DE COLOMBIA, POSEE UNA GRAN VARIEDAD DE
MONUMENTOS, LOS CUALES HACEN PARTE DE LA IDENTIDAD CULTURAL DE SUS HABITANTES.
ELLOS SON:
"EL PESCADOR"
Ubicada en la salida a Tolú. (Troncal de Occidente).
Fue elaborada por "Tiko de la Espriella", en homenaje al Club Rotario de
Sincelejo, representa al hombre que vive cerca al mar cuyo sustento diario es la
pesca.
"CRUZ DE MAYO"
Ubicada en el barrio Cruz de Mayo.
Esta fue hecha debido a que allí confluían todas las calles, y era
rodeada de mucho monte y la gente empezó a decir que allí salían
aparatos y alguien puso una cruz de palo y el día 3 de Mayo hacían
fandangos por ser el día de la cruz, mas tarde fue cambiada por una
cruz mas
grande, hasta que hicieron la actual.
"EL ZAPATO ROJO"
Ubicado en el barrio Versalles.
Es arte moderno llamado " quish " que traduce lo absurdo, fue
elaborado por alias "ñato tabares " en homenaje a las diversas
zapaterías que allí funcionaban.
"LIBRO DE LA PAZ"
Ubicado en la parte interna de la Universidad de Sucre. Fue
elaborado por José Luis Quessep.
"EL INDIO SINÚ"
Ubicado en la Avenida Las Peñitas. Esta estatua simula el indio
habitante de esta zona.
"FRANCISCO DE PAULA SANTANDER"
Ubicado en el parque del centro de la ciudad que lleva el mismo
nombre.
Esta estatua fue traída desde Medellín por el alcalde del momento
José Antonio Vergara de Luis en homenaje a Francisco de Paula
Santander, quién fue un hombre de leyes, fue puesta al público el 18
de enero de 1945 cuando se hizo el parque en su primer diseño, en el
espacio donde se hacían las corralejas, este parque fue construido por
un español.
"LAS VACAS"
Están ubicadas en las
intersecciones de Calle
Castañeda, Calle Real,
Alfonso López, Luis Carlos
Galán y la Calle 27 que
conduce a Majagual, es un
homenaje a Sucre como
región ganadera y a Sincelejo
como capital cebuísta de la
sabana, fue elaborada por el "Ñato Tabares"
"LA POLA BECTÉ"
Ubicada en la Plaza de Majagual. Fue una mujer que nació en el corazón de las
sabanas de Sucre. Podemos asegurar que la mujer recorría todas las corralejas,
solo para esperar el fandango, siempre estaba preparada para el baile, sus
ropas eran faldas largas de popelina estampadas, que identificaba su personaje
una bailadora de fandango. Siempre en su rostro se estampaba la alegría, una
sonrisa que le lucia tanto que pareciera que sus labios no cerraban.
"PÍO"
Ubicado en el antiguo Pozo de Majagual.
Fue llamado el “Aguatero” porque era quien
llevaba agua en su burro a casi todos los
barrios de Sincelejo ya que el municipio no
contaba con acueducto. Este tomaba el agua
que se encontraba el Pozo de Majagual.
"CIUDAD DEL ENCUENTRO"
Ubicado en la parte de atrás del teatro municipal.
Llamado Ciudad del Encuentro en homenaje al Festival de Bandas que se celebra
en esta ciudad. Fue hecho de un tanque que almacenaba agua en el palacio
municipal su creador es el arquitecto Julio Carlos Severiche.
"ANTONIO DE LA TORRE Y MIRANDA"
Ubicado al frente de la Catedral San Francisco de Asís.
Este monumento fue construido en homenaje a ANTONIO DE LA TORRE Y
MIRANDA. Quien fue el reorganizador de Sincelejo el 21 de noviembre de 1.775,
reordena la población incluso la indígena para que se ubicaran alrededor de la iglesia
central, donde él donó lotes para la construcción de las viviendas.
"LA SIRENA"
Ubicada en el Banco de la República, en el que también se encuentra
la biblioteca departamental. está se encuentra ubicada en el centro
de la ciudad.
"A LA BANDERA"
Ubicada en la calle 20, cerca al
Cementerio Central, más
específicamente en el Parque de Los
Periodistas. Este monumento fue
creado para mostrar en actos culturales
las banderas de las ciudades,
departamentos o países´ que visitaban
nuestra región.
Centro de Sincelejo sería patrimonio histórico arquitectónico y cultural
Se encuentra en el Concejo Municipal para su estudio, el proyecto de acuerdo por el cual se
declara patrimonio histórico, arquitectónico y cultural el centro de Sincelejo, se establecen las
edificaciones históricas a conservar y otorgar facultades al Alcalde Municipal.
El proyecto de acuerdo fue presentado por el concejal Juan Torres Rico, quien manifestó que la
Constitución Nacional establece la obligación del Estado de proteger las riquezas culturales y
naturales de la Nación, y por ende el Municipio, tiene el deber de proteger esa riqueza, ya que el
centro de la capital sucreña presenta mucha historia cultural y arquitectónica por su estilo
republicano.
“Todos debemos interesarnos en lograr la recuperación y conservación del centro de Sincelejo
como Patrimonio Histórico, para que el Ministerio de Cultura como ente encargado de invertir
recursos lo introduzca en su base de datos como Patrimonio de la Nación”, dio a conocer Torres
Rico en la exposición de motivos.
Agregó que el Municipio también tiene que establecer políticas y estrategias que permitan la
conservación de las edificaciones que hacen parte de la memoria histórica de los sincelejanos.
Dentro del Plan de Ordenamiento Territorial están identificadas unas edificaciones con
Arquitectura Republicana y Liberal, a las que se les debe dar un valor cultural, estas integran el
centro de la ciudad, las cuales son las llamadas a conservarse como patrimonio de los sincelejanos,
para posteriormente el Ministerio de la Cultura pueda elevarlo como de interés patrimonial de la
Nación.
Según el Concejal, la Ley 397 de 1997 establece el deber de elaborar un plan especial de
protección de los bienes de interés cultural por tanto también le otorgarán facultades al Alcalde
Municipal para que se elabore un plan especial de protección, encaminado a consolidar el centro
histórico de Sincelejo como área turística comercial, residencial y productiva.