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Manual de la Escala de Ansiedad de Hamilton

La escala de ansiedad de Hamilton (HAS) es una escala de 14 ítems diseñada para valorar el grado de ansiedad en pacientes diagnosticados. Se administra mediante entrevista y cada ítem se valora de 0 a 4 puntos en función de la intensidad y frecuencia de los síntomas. Proporciona puntuaciones totales, de ansiedad psíquica y somática que miden la severidad de la ansiedad y su evolución con el tratamiento. A pesar de su amplio uso, tiene limitaciones como no distinguir entre trastornos de ansiedad o depresión ansiosa

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Manual de la Escala de Ansiedad de Hamilton

La escala de ansiedad de Hamilton (HAS) es una escala de 14 ítems diseñada para valorar el grado de ansiedad en pacientes diagnosticados. Se administra mediante entrevista y cada ítem se valora de 0 a 4 puntos en función de la intensidad y frecuencia de los síntomas. Proporciona puntuaciones totales, de ansiedad psíquica y somática que miden la severidad de la ansiedad y su evolución con el tratamiento. A pesar de su amplio uso, tiene limitaciones como no distinguir entre trastornos de ansiedad o depresión ansiosa

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MANUAL DE LA ESCALA DE ANSIEDAD DE HAMILTON (HAMILTON

ANXIETY SCALE, HAS)

La escala de ansiedad de Hamilton (Hamilton Anxiety Scale, HAS) (1) fue


diseñada en 1.959. Inicialmente, constaba de 15 ítems, pero cuatro de ellos se
refundieron en dos, quedando reducida a 13.
Posteriormente, en 1.969 dividió el ítem “síntomas somáticos generales" en dos
(“somáticos musculares” y “somáticos sensoriales”) quedando en 14. Esta versión
(2) es la más ampliamente utilizada en la actualidad.
Su objetivo era valorar el grado de ansiedad en pacientes previamente
diagnosticados y, según el autor, no debe emplearse para cuantificar la ansiedad
cuando coexisten otros trastornos mentales (específicamente desaconsejada en
situaciones de agitación, depresión, obsesiones, demencia, histeria y
esquizofrenia).
Existe una versión española, realizada por Carrobles y cols (3) en 1986, que es la
que presentamos. Así mismo, está disponible una para aplicación informática y
otra para utilización mediante sistema de video4.
Se trata de una escala heteroaplicada de 14 ítems, 13 referentes a signos y
síntomas ansiosos y el último que valora el comportamiento del paciente durante
la entrevista. Debe cumplimentarse por el terapeuta tras una entrevista, que no
debe durar más allá de 30 minutos. El propio autor (4) indicó para cada ítems una
serie de signos y síntomas que pudieran servir de ayuda en su valoración, aunque
no existen puntos del anclaje específicos. En cada caso debe tenerse en cuenta
tanto la intensidad como la frecuencia del mismo.
Cada ítem se valora en una escala de 0 a 4 puntos. Hamilton reconoce que el
valor máximo de 4 es principalmente un punto de referencia y que raramente
debería alcanzarse en pacientes no hospitalizados. Sólo algunas cuestiones
hacen referencia a signos que pueden observarse durante la entrevista, por lo que
el paciente debe ser interrogado sobre su estado en los últimos días. Se aconseja
un mínimo de 3 días y un máximo de 3 semanas (5). Bech y cols recomiendan
administrarla siempre a la misma hora del día, debido a las fluctuaciones del
estado de ánimo del paciente, proponiendo a modo de ejemplo entre las 8 y las 9
am.
INTERPRETACIÓN
Se trata de uno de los instrumentos más utilizados en estudios farmacológicos
sobre ansiedad. Puede ser usada para valorar la severidad de la ansiedad de una
forma global en pacientes que reúnan criterios de ansiedad o depresión y para
monitorizar la respuesta al tratamiento. No distingue síntomas específicos de un
trastorno de ansiedad, ni entre un desorden de ansiedad y una depresión ansiosa.
A pesar de discriminar adecuadamente entre pacientes con ansiedad y controles
sanos, no se recomienda su uso como herramienta de escrining ni de diagnóstico.
El entrevistador puntúa de 0 a 4 puntos cada ítem, valorando tanto la intensidad
como la frecuencia del mismo. La puntuación total es la suma de las de cada uno
de los ítems. El rango va de 0 a 56 puntos. Se pueden obtener, además, dos
puntuaciones que corresponden a ansiedad psíquica (ítems 1, 2, 3, 4, 5, 6 y 14) y
a ansiedad somática (ítems 7, 8, 9, 10, 11, 12 y 13) (8).

Como los efectos de la medicación pueden tener diferente intensidad sobre los
síntomas psíquicos y somáticos, es aconsejable distinguir entre ambos a la hora
de valorar los resultados de la misma, resultando útil la puntuación de las
subescalas.

Aunque puede utilizarse sin entrenamiento previo, éste es muy recomendable.


Caso de no estar habituado en su manejo es importante que sea la misma
persona la que lo aplique antes y después del tratamiento, para evitar en lo posible
interpretaciones subjetivas.

No existen puntos de corte para distinguir población con y sin ansiedad y el


resultado debe interpretarse como una cuantificación de la intensidad, resultando
especialmente útil sus variaciones a través del tiempo o tras recibir tratamiento (8-
10). Se ha sugerido (Bech y cols)5 que el test no debería utilizarse en casos de
ataques de pánico, pues no existen instrucciones para distinguir entre éstos y
estados de ansiedad generalizada o persistente. Proponen que cuando se
sospeche la presencia de ataques de pánico (puntuación ≥ 2 en el ítem 1 y ≥ 2 en
al menos 3 de los ítems 2, 8, 9, 10 y 13) esta escala puede cuantificar la severidad
de los mismos. El tiempo valorado en estos casos debe ser las 3 semanas
anteriores la primera vez que se administra y solamente la última semana cuando
se utliza repetidamente.

Cuando no existen ataques de pánico o cuando no se han producido en los


últimos 3 días la escala puede utilizarse para valorar ansiedad generalizada,
preguntado por los síntomas entre los ataques. En estos casos se ha propuesto
por Bech, de forma orientativa: 0 - 5 puntos (No ansiedad), 6 - 14 (Ansiedad
menor), 15 ó más (Ansiedad mayor). Kobak (11) propone la puntuación igual o
mayor de 14 como indicativa de ansiedad clínicamente manifiesta.

En ensayos clínicos (12, 13) se han utilizado como criterios de inclusión valores
muy dispares, oscilando entre 12 y 30 puntos. Beneke (14) utilizó esta escala para
valorar ansiedad en pacientes con otras patologías concomitantes (depresión,
psicosis, neurosis, desórdenes orgánicos y psicosomáticos) obteniendo
puntuaciones medias similares en todos ellos, con una media, considerando todas
las situaciones, de alrededor de 25 puntos.
A pesar de haberse utilizado en numerosos estudios clínicos como medida de
ansiedad generalizada, no se centra en los síntomas de ésta, tal y como se
contemplan en el DSM-IV. Los síntomas clave de los desórdenes de ansiedad
generalizada reciben menos prominencia que los síntomas fóbicos y los referentes
a excitación del sistema autonómico, que durante tiempo no han formado parte de
la definición de ansiedad generalizada, están excesivamente considerados.

Inicialmente se concibió para valoración de “neurosis de ansiedad”, pero a lo


largo del tiempo este concepto ha evolucionado, hablándose hoy en día de
“desorden de pánico”, “desorden fóbico” y “ansiedad generalizada”, entre otros. En
la práctica clínica muchas veces es difícil distinguir entre ansiedad y depresión, ya
que algunos síntomas se superponen, por otra parte muchos estados depresivos
cursan con ansiedad. Según Hamilton en estos casos no debería utilizarse la
escala, aunque algunos autores (15, 16) sugieren que la subescala de ansiedad
somática puede utilizarse para valorar el grado de ansiedad en pacientes
depresivos, así como la respuesta al tratamiento ansiolítico y antidepresivo. No
obstante ha demostrado (17) su validez interobservador en pacientes con
depresión.

PROPIEDADES PSICOMÉTRICAS

Fiabilidad:
Muestra una buena consistencia interna (7) (alfa de Cronbach de 0,79 a 0,86).
Con un adecuado entrenamiento en su utilización la concordancia entre distintos
evaluadores es adecuada (r = 0,74 - 0,96). Posee excelentes valores test-retest
tras un día y tras una semana (r = 0,96) y aceptable estabilidad después de un
año (r = 0,64).

Validez:
La puntuación total presenta una elevada validez concurrente con otras escalas
que valoran ansiedad, como The Global Rating of Anxiety by Covi18, 19 (r = 0,63
– 0,75) y con el Inventario de Ansiedad de Beck20 (r = 0,56).
Distingue adecuadamente entre pacientes con ansiedad y controles sanos11
(puntuaciones medias respectivas de 18,9 y 2,4). Posee un alto grado de
correlación con la Escala de Depresión de Hamilton21, 22 (r = 0,62 – 0,73).
Es sensible al cambio tras el tratamiento (7).
BIBLIOGRAFÍA
Original:
Hamilton, M. The assessment of anxiety states by rating. Brit J Med Psychol 1959;
32:50-55.
Hamilton M. Diagnosis and rating of anxiety. In Studies of Anxiety, Lander, MH.
Brit J Psychiat Spec Pub 1969; 3:76-79.
Adaptación:
Carrobles JA, Costa M, Del Ser T, Bartolomé P. La práctica de la terapia de
conducta. Valencia. Promolibro. 1986.

Documentación:

Hamilton M. Diagnosis and rating of anxiety. In Studies of Anxiety, Lander, MH.


Brit J Psychiat Spec Pub 1969; 3:76-79.

Conde V, Franch JL. Escalas de evaluación comportamental para la cuantificación


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Adicional:
1.- Hamilton, M. The assessment of anxiety states by rating. Brit J Med Psychol
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2.- Hamilton M. Diagnosis and rating of anxiety. In Studies of Anxiety, Lander, MH.
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17.- Gjerris A, Bech P, Bojholm S, Bolwig TG, Kramp P, Clemmesen L, Andersen


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