Informe
Informe
CRISTOBAL DE HUAMANGA
FACULTAD DE INGENIERÍA DE MINAS, GEOLOGÍA Y CIVIL
ALUMNOS:
AYACUCHO - PERÚ
2018
1
Universidad Nacional de San Cristobal de Huamanga
Índice general
Los trabajos de taludes se realizan para mantener las carreteras de modo de estabilizar los taludes
de corte y relleno, los taludes naturales, y para prevenir cualquier perturbación del tráfico. Cuando
se diseñan los taludes, se debe realizar un análisis general en base a la experiencia ingenieril y a
los resultados del reconocimiento del terreno circundante, condiciones geológicas, condiciones reales
del mismo tipo de taludes en áreas vecinas y un reconocimiento geológico. Es también importante
tomar las medidas necesarias para asegurar una construcción más razonable, tomando en cuenta las
condiciones que se presentan al ejecutar los trabajos. El trabajo de protección de taludes se puede
dividir en aquellos hechos con vegetación y aquellos hechos con estructuras. El método de vegetación
es deseable, por sus costos de construcción y apariencia. Sin embargo, el empleo de estructuras debe
utilizarse si es difícil sembrar de césped, por condiciones meteorológicas, topográficas, agronómicas,
de pendiente o infiltración de agua. La mayor causa de fallas de taludes es la acción del agua, por
lo que es muy importante tomar medidas apropiadas contra el agua, para asegurar la estabilidad
del talud. Por lo expuesto, es necesario tomar precauciones totales no solamente para el drenaje
permanente, sino para el drenaje temporal durante los trabajos de construcción.
resistencia cortante disminuye con el tiempo debido al intemperismo después de la excavación. Ade-
más, existen otros factores que se traslapan de manera complicada, tales como condiciones de corte
artificial, grado de drenaje y trabajos de protección, lluvias fuertes y terremotos, que hacen difícil
predecir las fallas de taludes después de terminados, y planear en avance las medidas de protección
apropiadas. El diseño de los taludes de corte en estas circunstancias deberá realizarse mediante la
aplicación ingenieril empírica, en base a la experiencia de trabajos similares en el pasado. Esto es,
debe verificarse (1) la litología (suelos) y formación geológica, (2) diseño y estado de ejecución del
trabajo y (3) estado de estabilidad (forma de falla en el caso de falla) de taludes existentes. Luego,
las bases de diseño apropiadas a las condiciones (1) deben determinarse. En el párrafo 1.2.2 se des-
cribirán la forma de las fallas y la geología que tiende a causar fallas, y las medidas para prevenir
estas fallas; sin embargo, se necesita ejercer el criterio ingenieril en cada caso específico.
A. Pendientes de Taludes de Corte
talud).
3) Localización de banquetas
En los taludes de corte, normalmente se diseñan banquetas de 1 a 2 metros de ancho
cada 5 a 10 metros de altura, dependiendo del suelo, litología y escala del talud.
B. Cortes que Requieren Precauciones Especiales
Los taludes de corte que pueden colapsar fácilmente durante la ejecución de los trabajos,
serán dañados por lluvias fuertes o terremotos durante el mantenimiento, aunque los taludes
de corte hayan sido terminados satisfactoriamente.
(1) Cortes en depósitos coluviales o taludes intemperizados
En los conos de talús, taludes intemperizados, rastros de flujo de barro volcánico u otra
área antigua de falla de talud, el depósito coluvial con un bajo grado de solidificación
forma un declive cuya pendiente es cercana al ángulo de estabilidad crítico. Si este lugar
es excavado con un gradiente más empinado que el del talud natural, el talud de corte
será inestable, pudiendo ocurrir una falla del tipo mostrado en la Fig. J.1.
(2) Cortes en terreno erosionable, como suelo arenoso
Los sedimentos de suelos arenosos, tales como: granito descompuesto, Shirasu (ceniza
volcánica), canteras de arena o capas de grava de terraza, son erosionables por el agua
superficial, resultando en caída de rocas, pequeñas caídas o pérdida de sedimentos.
(3) Cortes en rocas rápidamente meteorizables, como lodolitas y serpentinas
Si la capa superficial de un talud consiste en lodolita terciaria, lutita, tufo de bajo grado
de solidificación, o serpentina, esta capa se torna gradualmente en sedimento granular
nocohesivo debido a la liberación de esfuerzos por la excavación, ciclos de humedecimiento
- secado, hielo - deshielo, causando una falla de talud de tipo (A) ó (B) de la Fig. J.1.
Por lo anterior, deben tomarse en el diseño cualquiera de las precauciones que se indican:
(4) Cortes en rocas con muchas fisuras
Las rocas de basamento tienen muchas líneas débiles, tales como zonas de falla y frac-
tura sometidas a movimientos tectónicos, junturas columnares y planares creadas por la
contracción de enfriado. Lo primero se ve en las rocas de las formaciones del Mesozoico
y Paleozoico (esquisto, gneis, calcedonia, pizarra, serpentina), mientras que lo segundo
se aprecia en basalto, andesita, riolita y granito. Estas clases de fallas de roca se indican
en la Fig. J.1. La estabilidad de estos taludes está gobernada por el grado de desarrollo
de fisuras y el grado de fracturas. Debe realizarse un análisis general en base a refracción
sísmica, coeficientes de grieta, y la comparación de los registros hechos para los taludes
vecinos. La relación entre la velocidad de la onda elástica y el gradiente del talud no está
clara, ya que la velocidad de la onda elástica está afectada por la clase de roca, grado de
intemperismo y agrietamiento. Como referencia se indica un ejemplo de medición en la
Fig. J.1. Este ejemplo muestra la relación entre los resultados de un ensayo de refracción
sísmica realizado en un lugar donde se realizaría una excavación y los gradientes de los
taludes reales ejecutados en el mismo sitio. Aquellos taludes que colapsaron durante o
inmediatamente después de ejecutar el trabajo, se marcan con “O, ” en la figura. La
frontera entre la zona estable y la inestable se indica con línea discontinua. A veces se
examina la estabilidad de un talud después de determinar el coeficiente de agrietamiento,
que indica la frecuencia de ocurrencia de fisuras en el basamento, establecido en base a
Vp2 2
Cr = 1 − ( )
Vp1
donde:
Vp 1= velocidad de la onda elástica en testigo de roca
Vp 2= velocidad de la onda elástica en basamento
(5) Cortes en estructuras de taludes que buzan con fisuras
Las fallas de taludes que se muestran en la Fig. J.1. pueden ocurrir cuando el talud
tiene una estructura de buzamiento y donde existen fisuras que se han desarrollado
regularmente en una dirección, tal como la estratificación en rocas sedimentarias, la
esquistosidad del esquisto y gneis, y las junturas de tipo columnar y planar desarrolladas
en rocas ígneas, donde la dirección de la inclinación de estas fisuras coincide con la
dirección de la inclinación de la cara del talud de corte. En este caso es deseable tener
un gradiente del talud (sin incluir banqueta) . Sin embargo, si la inclinación de α es más
tendida que 30 grados, el talud no se considera necesariamente inestable, aún cuando
la relación de talud es más empinada que 1:1.8. En este caso el gradiente puede ser
determinado en base a otros factores (como el grado de desarrollo de fisuras).
Por otro lado, si el buzamiento tiene una inclinación empinada, α mayor que 60 grados,
la pendiente no se considera en muchos casos estable, aunque la relación de talud sea
1:0.6 ó menos.
No se recomienda tener una relación de talud más empinada que 1:0.8 para taludes más
altos que 10 metros, teniendo una estructura de talud con buzamiento.
(6) Cortes donde se presenta mucha agua freática
Los taludes de corte tienden a ser inestables. Los gradientes de estos taludes deben ser
más tendidos si se ejecutan cortes en lugares donde existe mucha agua de infiltración
o donde el nivel freático es alto, independientemente de las condiciones geológicas. En
áreas donde existe mucha agua freática, se requiere dar una mayor prioridad al análisis
de los trabajos de drenaje del agua freática, que al análisis de los gradientes de taludes
de corte.
(7) Cortes en áreas frías y con gran caída de nieve
En áreas frías y con gran caída de nieve, las fallas de talud ocurren debido a avalanchas
y escorrentías de deshielo durante la temporada de deshielo. Además, caídas de rocas o
separación de superficie por el congelamiento-deshielo, tienden a ocurrir en áreas frías.
1) Avalancha
Las avalanchas ocurren cuando la relación de talud es de 1:1.0; sin embargo, el
tender el talud rara vez se ejecuta como protección contra avalanchas, salvo raras
excepciones. En estos casos se instalan escalones a la mitad del talud o cercas de
prevención de avalanchas.
2) Fallas durante el deshielo
La descarga de agua superficial durante el deshielo, es comparable a la de lluvia
fuerte. Los taludes de corte en sedimentos con alto contenido de limo (tales como
depósitos coluviales, flujo volcánico de barro, cenizas volcánicas, canteras de arena), y
aquellos cuya resistencia cortante disminuye con la saturación, deberán diseñarse con
gradientes más tendidos que los valores normales, o el método de drenaje superficial
y profundo deberá analizarse integralmente durante el diseño.
3) Descascaramiento y caída de rocas durante el congelamiento-deshielo Rara vez las
inclinaciones de los taludes se tienden para prevenir la separación de superficie o
caída de rocas debido al congelamiento-deshielo. En su lugar se emplean trabajos de
protección de taludes.
Ningún peso se le dará al trabajo de protección si las inclinaciones de los taludes se
tienden en avance. El mantenimiento puede realizarse más fácilmente.
4) Taludes de gran escala
Grandes desastres pueden ocurrir en el caso de una falla de un talud a gran escala.
Un tiempo amplio debe darse al diseño, ya que los cambios durante el trabajo de
excavación son muy desventajosos, desde el punto de vista económico y de trabaja-
bilidad.
Un reconocimiento detallado y un diseño integral deberán ejecutarse. Los trabajos
deberán llevarse a cabo bajo un sistema de control de seguridad cuidadosamente
organizado.
C. Ejecución de Trabajos de Taludes de Corte
(1) Precauciones generales en la ejecución Los trabajos de taludes están retrasados en tér-
minos de mecanización con respecto a otros trabajos de tierra. Actualmente, los trabajos
de taludes requieren más mano de obra que otros trabajos de tierra. Sin embargo, en
años recientes la mecanización ha progresado en los trabajos de protección de taludes,
habiéndose desarrollado el sembrado y el rociado de concreto. Mediante la utilización
de las ventajas de estos métodos nuevos, será posible ejecutar rápidamente trabajos de
protección de taludes de alta calidad. Sin embargo, en muchos casos de trabajos de corte
los reconocimientos previos de las condiciones geológicas son insuficientes, por lo que
deben tomarse precauciones adicionales, particularmente por las variaciones geológicas a
ser encontradas durante los trabajos.
Por ejemplo, si la altura encontrada de la frontera entre la roca basal y el suelo meteo-
rizado es muy diferente a la altura supuesta para el trabajo de talud, en un área donde
el suelo meteorizado se ubica por encima del basamento, esta diferencia debe ser confir-
mada en una etapa muy inicial. Cualquier trabajo adicional para cambiar el talud debe
mantenerse a un mínimo.
Al ejecutar trabajos de talud en roca blanda, la porción principal deberá excavarse pri-
mero, y las estacas de acabados deben hincarse como se muestra en la Fig. J.1. La roca
debe cortarse con piquetas o picos para dar el acabado a la línea de talud propuesta. En
el caso de roca dura, la perforación debe realizarse con martillo neumático a lo largo de
la cara de acabado del talud, y luego con voladura de poca carga en la parte restante,
sin aflojar el basamento.
El intemperismo de las rocas varía con la litología; algunas rocas se intemperizan rápida-
mente luego de estar expuestas en el talud. En este caso, estas rocas deben ser protegidas
lo más pronto posible con el rociado de concreto o mortero. Cuando existe una alternan-
cia de capas de distinto tipo de roca, las fallas superficiales ocurren en la roca de más
rápido intemperismo (tales como rocas tufáceas, lodolitas, rocas jóvenes con juntas desa-
rrolladas, rocas sujetas a transformación, etc.), aún cuando estas rocas forman una capa
delgada, pueden resultar en un gran daño a los taludes. El rápido intemperismo de las
rocas debe ser tratado apropiadamente.
(3) Ejecución de obras de talud en suelos comunes
Cuando se ejecuta el trabajo en taludes de suelo, la excavación mecánica se realiza
primero, dejando una tolerancia de 20 a 30 cm de la superficie de acabado. Luego el talud
se termina con picos y palas, de acuerdo a la línea del talud indicada con las estacas de
acabado mostradas en la Fig. J.10. Sin embargo, aunque el cuerpo principal puede ser
excavado rápidamente por la mecanización en este método, las consecuencias generales
del trabajo están gobernadas por el trabajo del talud, de modo que la mecanización del
trabajo del talud también es necesaria.
Para trabajos de sembrado de césped es más deseable tener una ligera irregularidad en
el acabado de la cara del talud.
mente y tomar las medidas pertinentes en los siguientes tópicos: cimentación del terraplén, agua de
infiltración, condiciones topográficas y clima.
A. Pendientes de Taludes de Relleno
Generalmente, cuando se diseñan apropiadamente taludes de relleno bajos con una rela-
ción 1:1.5 y los trabajos se ejecutan apropiadamente, muy difícilmente ocurrirán fallas
grandes de taludes, siempre que no existan problemas de suelos o los taludes no sean ex-
tremadamente grandes. Sin embargo, la compactación de taludes con la relación de 1:1.5
tiende a ser insuficiente. Existe la posibilidad de ocurrencia de socavación o astillamiento
cerca a la superficie. Por estas razones se prescribe utilizar una relación de 1:1.8 como el
gradiente normal (Tabla J.1) del talud, y mejorar el trabajo de compactación mecánica.
Además, si el talud de una carretera se va a utilizar como dique de un río o en la costa,
debe contemplarse el gradiente del talud y la ocurrencia de erosión por acción del agua.
Para un relleno alto, hecho de más de dos clases diferentes de materiales, debe emplearse
un gradiente normal adecuado a cada material del talud.
Cuando se ejecuta el trabajo con más de dos clases diferentes de materiales, estos mate-
riales deben ser usados diferentemente, como sigue, tomando en cuenta la estabilidad de
los rellenos y la influencia en el pavimento.
El empleo de suelo gravoso o arena es deseable, hasta una altura que afecte la estruc-
tura del pavimento (cerca de 1 metro a partir de la parte superior de la subrasante).
2) Cuando existe un problema de estabilidad del relleno
blando, en terreno inclinado o en pantano, debe usarse, cuanto sea posible, suelos
arenosos o gravosos con una pequeña cantidad de finos en el fondo del relleno, para
prevenir cualquier elevación de la presión de poros dentro del relleno y minimizar la
ocurrencia de falla.
Desde que las gravas, arenas y limos son suelos sin cohesión y están sujetos a erosión,
deben tomarse medidas especiales para proteger el talud, como la instalación de
zanjas en las banquetas, si la altura del talud es mayor que 5 a 7 metros.
Es difícil proteger con vegetación los taludes de relleno hechos con grava y arena.
Estos taludes deben ser cubiertos, para ser protegidos contra la erosión, por suelos
con finos, excluyendo limos, tal como se ilustra en la Fig. J.13. Esta protección
impide la erosión. El espesor de la cobertura debe ser mayor que 30 cm, si se mide
normalmente a la cara del talud.
En este caso deben tomarse precauciones para drenar la parte interior del agua de
infiltración hacia afuera, tal como se muestra en la Fig. J.1.
Si se usa arena mal graduada como material de relleno, es difícil asegurar el tránsito
de maquinaria pesada, por lo que se emplea una estructura de relleno como carretera
y como medida de protección de talud, lo que se ilustra en la Fig. J.1.
Para un relleno alto, hecho de más de dos clases diferentes de materiales, debe emplearse
un gradiente normal adecuado a cada material del talud.
Cuando se ejecuta el trabajo con más de dos clases diferentes de materiales, estos mate-
riales deben ser usados diferentemente, como sigue, tomando en cuenta la estabilidad de
los rellenos y la influencia en el pavimento.
1) Cuando la altura del relleno es pequeña y no existen problemas de estabilidad
El empleo de suelo gravoso o arena es deseable, hasta una altura que afecte la estruc-
tura del pavimento (cerca de 1 metro a partir de la parte superior de la subrasante).
2) Cuando existe un problema de estabilidad del relleno
Desde que las gravas, arenas y limos son suelos sin cohesión y están sujetos a erosión,
deben tomarse medidas especiales para proteger el talud, como la instalación de
zanjas en las banquetas, si la altura del talud es mayor que 5 a 7 metros.
Es difícil proteger con vegetación los taludes de relleno hechos con grava y arena.
Estos taludes deben ser cubiertos, para ser protegidos contra la erosión, por suelos con
finos, excluyendo limos, tal como se ilustra en la Fig. J.1. Esta protección impide la
erosión. El espesor de la cobertura debe ser mayor que 30 cm, si se mide normalmente
a la cara del talud.
En este caso deben tomarse precauciones para drenar la parte interior del agua de
infiltración hacia afuera, tal como se muestra en la Fig. J.1.
Si se usa arena mal graduada como material de relleno, es difícil asegurar el tránsito
de maquinaria pesada, por lo que se emplea una estructura de relleno como carretera
y como medida de protección de talud, lo que se ilustra en la Fig. J.14.
3) Banquetas
Las inclinaciones normales se aplican a los taludes de relleno; sin embargo, su estabilidad debe
verificarse con cálculos u otros métodos, en los casos descritos a continuación. Sin embargo, en
vez de determinar el gradiente en base a los cálculos de estabilidad, debe realizarse una eva-
luación integral después de revisar los registros de los trabajos de taludes en áreas adyacentes,
o ejemplos de desastres pasados en suelos de condiciones similares.
(1) Rellenos que requieren investigaciones de estabilidad
Ya que los gradientes normales establecidos en la Tabla J.2 no pueden emplearse en las
condiciones indicadas abajo, deben realizarse investigaciones de estabilidad, incluyendo
cálculos de estabilidad. Luego debe diseñarse apropiadamente la estructura de relleno,
incluyendo la selección del material de relleno, las obras de drenaje, inclinación del talud
y las obras de protección.
(2) Investigación y cálculos de estabilidad
Los tópicos básicos de cálculo de estabilidad serán presentados. Estos pueden aplicarse
a (1) la predicción de la estabilidad del talud requerida en el diseño de trabajos comu-
nes, (2) realizar correcciones al diseño al verificar las suposiciones de diseño durante la
construcción y (3) la selección del trabajo de rehabilitación para un relleno colapsado.
(3) Cálculos de estabilidad para relleno
Para realizar el cálculo de estabilidad de un relleno, se requiere realizar ensayos de labo-
ratorio de la cimentación y del material de relleno, para determinar la resistencia de los
suelos. En el caso del material de relleno, se deben preparar especímenes con los mate-
riales de relleno, considerando las condiciones de trabajo en el sitio. Los ensayos deben
realizarse bajo condiciones similares a aquellos del relleno siendo considerado.
El terreno natural generalmente es muy complicado, con estratificaciones y propiedades
heterogéneas. Por lo tanto, es muy importante planificar cuidadosamente las perfora-
ciones, el muestreo y los ensayos del suelo que se empleará en el análisis, incluyendo el
método de descripción utilizado en el registro de excavaciones.
Deberán tomarse precauciones, ya que los métodos de ensayo son diferentes en la etapa
de reconocimiento, si se emplea el método de esfuerzos efectivos o totales.
- Fórmulas de cálculo
a) Con el método de esfuerzo efectivo
s = c0 + (σ − u) tan ϕ
b) Con el método de esfuerzo total
S = c + tan θ
donde:
P
σ=
l
P = W cos θ
Fs = Factor de seguridad
σ = Esfuerzo normal (ton/m2)
P = Rea ccion normal actuando en el fondo de la dovela (ton/m)
W = Peso de la dovela (ton/m)
l = Longitud de arco de superficie de falla cortado por cada dovela (m)
c = Cohesion(ton/m2 )
ϕ = Angulo de friccion
u = poros(ton/m2 )
c0 = Cohesion
ϕ0 = Angulo de friccion
c0 = Cohesion promedio
ϕ0 = Angulo de friccion
D. Ejecución de Trabajos de Taludes de Relleno
Las fallas de taludes de relleno son frecuentemente causadas por el agua (lluvias, napa
freática, etc.). Una de las causas de estas fallas es el agua libre superficial (presión de
poros) debida a la infiltración del agua de lluvia. Lo anterior es causado principalmente
por la no uniformidad de la compactación cerca del talud. Esto se puede prevenir por el
método de compactación de la capa horizontal delgada descrito previamente.
Cuando la relación de talud es más tendida que 1:1.8, un rodillo neumático o vibratorio
conectado y tirado de un tractor se emplea para compactar el cuerpo principal del relleno.
El relleno se compacta conduciendo el equipo pesado de arriba a abajo en el talud.
Cuando la relación del talud es aproximadamente 1:1.8, cada capa del relleno principal
se compacta primero, la superficie del talud se termina groseramente de acuerdo a las
estacas de acabado, luego el talud se compacta con un rodillo vibratorio con peso mayor
de 3 toneladas, jalado por un tractor en la cima del talud, como se muestra en la Fig. J.1
. Si el rodillo fuera bajado por la superficie del talud con vibración, ésta puede aflojarse.
Es más deseable compactar el relleno mientras el rodillo se jala hacia arriba.
Los taludes con acabado temporal son muy inestables hasta que se ejecute el trabajo de
protección, pudiendo ser fácilmente erosionados por agua de lluvia u otros agentes. Por
lo tanto, la protección del talud con vegetación o drenaje longitudinal debe ejecutarse
lo más rápido posible. Sin embargo, como medida temporal hasta que el talud está
completamente protegido, se recomienda emplear el trabajo de relleno mostrado en la
Fig. J.1., para evitar la concentración de agua en la superficie del talud. Si el relleno
se deja por un tiempo largo sin pavimentar, es deseable instalar una zanja temporal
empleando suelo-cemento, como se muestra en la Fig. J.1., si es necesario, para prevenir
la ocurrencia de cualquier problema debido al flujo concentrado del agua de lluvia.
La Fig. J.1. muestra un ejemplo de drenaje temporal usado en granito descompuesto que
es fácilmente erosionable en áreas de lluvia intensa (donde el agua no puede drenarse en
este caso a la superficie del talud). La Fig. J.1. muestra un ejemplo de drenaje temporal
adoptado en un talud de relleno alto hecho con Shirasu (ceniza volcánica), que también
es muy fácilmente erosionable.
Notas:
1. El limo se clasifica como suelo cohesivo.
2. La tabla no se aplica a suelos no incluidos
3. El concepto de la inclinación en el talud de corte se ilustra en la Fig. J.1
Inclinación
Clasificación del suelo Prof. de corte
V:H
Roca dura 1:0.3 a 1:0.8
Roca Blanda
No densa y
Arena pobremente 1:1.5 a
graduada
Menos de 5 m 1:0.8 a 1:1.0
Denso
5a 10 m 1:1.0 a 1:1.2
Suelo arenoso
Menos de 5 m 1:1.0 a 1:1.2
No denso
5 a 10 m 1:1.2 a 1:1.5
Denso o bien Menos de 10 m 1:0.8 a 1:1.0
Suelo arenoso
graduado 10 a 15 m 1:1.0 a 1:1.2
mezclado
No denso o Menos de 10 m 1:1.0 a 1:1.2
con grava
pobremente 10 a 15 m 1:1.2 a 1:1.5
Suelo cohesivo graduado 0 a 10 m 1:0.8 a 1:1.2
Suelo cohesivo mezclado con Menos de 5 m 1:1.0 a 1:1.2
masas de roca o boloneria 5 a 10 m 1:1.2 a 1:1.5
Cuadro 1.2: Tabla J.2 Inclinaciones Normales de Taludes Correspondientes a Materiales de Relleno y
Alturas de Relleno
Nota: La altura del relleno se mide del pie a la cima del talud
El trabajo de vegetación se ejecuta para prevenir la erosión por agua de lluvia, al crecer plantas en
las caras del talud y amarrar las caras con las raíces de las plantas, aliviar el cambio de temperatura
en la superficie del terreno, proporcionar una bella vista y controlar los colapsos de expansión por
heladas. Se emplea la vegetación donde ésta es posible, y debido a los costos relativamente bajos de
la vegetación.
Los trabajos de protección de taludes con estructuras se emplean en taludes no adecuados
a la vegetación, taludes cuya estabilidad no pueda asegurarse por un largo tiempo con vegetación
solamente, o taludes que requieren protección contra fallas, caída de rocas o expansiones por helada.
Aunque los muros de contención, pilotes y anclajes son capaces de resistir presiones de tierra, otros
trabajos de protección son principalmente empleados para cobertura y no son capaces de resistir
presiones de tierra.
Además, donde existe agua de infiltración en la cara del talud, debe emplearse además obras de
drenaje, para prevenir la socavación del talud y para estabilizarlo.
Los taludes hechos con estos suelos tienen buenas condiciones para la vegetación; sin embargo,
se puede notar que por el contrario, los taludes de corte cubiertos por césped, aún en invierno
tienen altos contenidos de humedad.
Los trabajos de protección apropiados distintos a los de vegetación serán descritos a continua-
ción:
a) Donde existe mucha agua de infiltración
Si la relación de talud es más empinada que 1:1.0, son adecuados emparrillados de ga-
viones o muros de contención con armazón, capaces de resistir ligeramente la presión de
tierra. Se deben proporcionar zanjas en cada banqueta. Si la relación de talud es más
tendida que 1:1.0, son adecuados los gaviones o armaduras rellenas de grava, ya que son
capaces de prevenir que los sedimentos de superficie corran por el agua de infiltración.
Adicionalmente a lo anterior, se ejecutan drenajes en las banquetas y drenajes por medio
de perforaciones de dirección horizontal, para remover el agua freática.
b) Donde existe poca agua de infiltración
Si la relación de talud es más empinada que 1:1.0, se emplea frecuentemente albañilería
de piedra o de bloques (donde el terreno de cimentación es estable), que es capaz de
resistir un cierto grado de presión de tierra.
Si la relación de talud es más tendida que 1:1.0, se considera que solamente la vegetación
es suficiente, sin embargo otros trabajos como armadura rellena con grava o sedimento, y
bloques trabados pueden ser necesarios para prevenir la corrida de sedimentos por agua
superficial.
2. Suelos arenosos (sedimentos fácilmente erosionables)
Los taludes hechos con granito intemperizado (granito descompuesto), Shirasu (cenizas vol-
cánicas), arenisca con un bajo grado de solidificación, o arena de época diluvial (arena de
cantera), son fácilmente erosionables por agua de infiltración o agua superficial, o las capas
superficiales de estos taludes son removidos por agua de infiltración.
Grandes daños resultarán si ocurren lluvias fuertes durante la ejecución del trabajo. Para
prevenir ésto será necesario instalar obras de drenaje temporal empleando mezclas de suelo-
cemento o láminas de plástico en la parte superior del talud o banquetas.
talud.
Los trabajos que se describen a continuación son adecuados para la protección del
a) Talud de corte
Donde se presenta mucha agua de infiltración, se escoge de acuerdo al nivel de agua,
gaviones, armaduras llenas de cantos rodados y trabajos de entramado. Sin embargo
estos métodos son al mismo tiempo permeables al agua superficial, por lo que algunas
veces las partes posteriores se socavan. En este caso pueden instalarse obras de drenaje
con forma de ramas de árboles, protegidas por bloques de concreto.
Los trabajos con vegetación se emplean cuando existe poca agua de infiltración. Las
armaduras llenas de sedimentos y los entramados son adecuados; ambos se pueden usar
con vegetación como método auxiliar.
Cuando se emplea solamente vegetación, son adecuados los trabajos de sembrío de césped
y mallas que son capaces de cubrir totalmente el talud desde el principio. En el caso de
rociado de semillas con barro, se requiere proteger los taludes con emulsiones, mallas o
paja hasta que el césped pueda crecer con un gran espesor.
Independientemente de la cantidad de agua de infiltración, es deseable proporcionar obras
Cuando se emplea el rociado con mortero, debe notarse que el talud no se usará como
estructura permanente.
7. Regiones frías
En los taludes en regiones frías con suelos que contienen grandes cantidades de limo (como
suelos limosos y cenizas volcánicas), el césped se separa y se desliza a consecuencia del deshielo
después del congelamiento, o por la expansión de la helada. La inclinación del talud debe ser
hecha lo más tendida posible, si existe el peligro de ocurrencia de ésto.
Si no es posible tener una pendiente más suave del talud, deben emplearse tarugos más largos
que lo normal, o el césped de cobertura deben cubrirse con mallas fijas con anclajes.
La siembra a finales del otoño debe evitarse en regiones frías. Sin embargo, si es inevitable la
ejecución del trabajo en una estación inapropiada, se recomienda sembrar en la estación de
temperatura baja, para no permitir la germinación de la semilla, o emplear emparrillados de
césped, que tienen excelentes propiedades de retención de calor (prevención de secado en el
verano).
Adicionalmente se planifican emparrados (tal como arbustos de trébol), o el suelo se
reemplaza con material de buena calidad después de calcular la profundidad de congelamiento,
para prevenir la remoción debido a la expansión por congelamiento.
No se recomienda el empleo de rociado de mortero en regiones frías. El empleo del rociado de
concreto en el invierno debe evitarse cuanto sea posible.
Vegetación
Características de la vegetación
Como se estableció el propósito de la vegetación es prevenir la erosión del talud inmediatamente
después de acabado el trabajo. Una de las características del sembrío de césped es que la cara del
talud puede restaurarse naturalmente, a diferencia de los otros trabajos de protección de taludes.
suelo es fuertemente ácido o contiene otros componentes dañinos, o si existe mucha agua de
infiltración. Los requisitos de acabado para los taludes variarán dependiendo de la clase de
obra. Por ejemplo, una cierta irregularidad es deseable para el rociado de semillas, mientras
que una superficie lisa es necesaria para mallas de semillas. El grado de acabado de la superficie
del talud debe ser determinado antes de ejecutar el trabajo.
4. Condiciones del clima (temperatura del aire, precipitación, dirección del talud, grado de inso-
lación)
La temperatura anual promedio debe encontrarse, para determinar que tipos de plantas crece-
rán y la temperatura diaria promedio, para determinar que estación es adecuada para ejecutar
el trabajo. La dirección del talud y el grado de luz deben encontrarse, ya que ayudan a selec-
cionar la tolerancia a la sombra del césped. Debe examinarse el clima durante el programa de
trabajo y la posible ocurrencia de lluvia fuerte. Deben planearse el trabajo y los métodos de
curado.
5. Otros
Deben reconocerse el grado de dificultad en conseguir los materiales locales (tierra y agua), su
calidad y las condiciones de las carreteras de acceso para traer la maquinaria y los materiales.
Sin embargo, estos agentes químicos del curado no son efectivos en prevenir los daños
por congelamiento y expansión, por lo que no son adecuados para trabajar en invierno.
b) Fibras
En los tiempos recientes se han empleado las fibras en el rociado de semillas. También
están disponibles las fibras leñosas desarrolladas en [Link]., las fibras de cáscara y las
fibras de escoria. Con el objeto de alcanzar integralmente los efectos de prevención de
la erosión con las fi bras, la cantidad de éstas debe ser mayor que 150gr/m2 . Si la
cantidad de material rociado es menor, no se obtienen los efectos de protección de semilla
y resistencia a la erosión. Debe notarse que las fibras son fácilmente afectadas por el
agua de escorrentía y son dispersadas por el viento después del secado. Las fibras no
son efectivas contra la expansión por congelamiento y frío en el invierno, aún cuando la
cantidad de fibra empleada esté por encima de lo indicado.
c) Materiales de cobertura
Los materiales de cobertura disponibles para los taludes son: mallas de fibra sintética,
productos de paja, esteras de fibra y productos de papel. Las mallas y esteras hechas
de paja o productos de fibra tienen una alta resistencia a la erosión. Sin embargo, pa-
ra alcanzar efectos totales son necesarios una cara del talud lisa y trabajos cuidadosos,
de modo que el trabajo con maquinaria no es apropiado, reduciéndose la eficiencia. Los
materiales de cobertura se emplean principalmente para la ejecución del trabajo en es-
taciones inadecuadas, como final del otoño o invierno y bajo circunstancias especiales
como taludes altamente erosionables. Algunos materiales de cobertura están mezclados
con semilla y fertilizante.
suelo a ser rociado tendrá una consistencia relativamente rígida, evitando que el suelo rociado
se caiga. Cuando se mezclan los materiales, éstos se deben colocar en la cámara en el siguiente
orden: (1) suelo, (2) agua, (3) fertilizante, (4) semilla y (5) otros. De manera distinta al
rociado de mortero de cemento, el rociado de semillas debe ejecutarse sin mantener la punta
de rociado perpendicular a la cara del talud; la distancia de rociado y el ángulo del rociador
deben ajustarse de acuerdo a la dureza del terreno, de modo de no dejar áspera la cara del
talud. El espesor de la mezcla rociada debe ser lo más uniforme posible.
El curado con película de asfalto proporciona una resistencia alta a la erosión. Esta película es
capaz de soportar lluvia fuerte durante tifones o temporadas de lluvia. Las soluciones dobles
de tipo catiónico se emplean normalmente a una razón de 1lt/m3 emulsión de asfalto.
3. Esteras de sembrado
En este tipo de trabajo, la cara del talud se cubre con esteras que contienen semillas y fertili-
zante. Este método también se denomina “sembrado artificial”. Este método ofrece los efectos
de protección de las esteras hasta que se completa la vegetación, y por lo tanto, puede ejecu-
tarse en verano o invierno.
Los materiales de estera empleados en el sembrado artificial son telas no tejidas, tocuyo,
papel, vendaje de paja, estera de paja o fieltro de paja. Algunas esteras se refuerzan con
mallas. Productos fuertes, hechos de paja tejida, se usan en regiones donde ocurre expansión
extrema por congelamiento.
El talud debe ser suavemente acabado sin irregularidades. Las esteras deben ser fijadas fir-
memente con tacos o cuerdas al terreno, para fijar las esteras al terreno sin estar sueltas,
para prevenir que las esteras puedan volar con el viento. Las esteras deben extenderse por
lo menos 20 cm del borde de la parte superior para cobertura y el borde de las esteras debe
empotrarse en el terreno para prevenir que el agua escape por debajo de las esteras desde
la parte superior del talud. Si la estera está suelta, la germinación puede demorar y el agua
puede fluir por debajo de las esteras, resultando en socavación.
Si se emplean esteras largas, éstas deben ser tendidas longitudinalmente cuando la cara del
talud ha sido terminada y tenderse transversalmente cuando se instalan mientras se apisona
el talud. Las esteras deben traslaparse en aproximadamente 5 cm en cada junta, en todos los
casos.
4. Sembrado
Este es el método convencional en donde el césped se tiende directamente en la cara del talud.
Es adecuado para los suelos fácilmente erosionables, ya que los efectos de protección pueden
llevarse a cabo inmediatamente después de la colocación del césped.
Normalmente se emplea césped salvaje para este sembrado. El tamaño estándar del césped de
campo es de 36 x 28 cm, y cada manojo contiene diez unidades de césped que sirven para un
metro cuadrado.
Cuando se coloca el césped, se coloca éste directamente en la cara del talud, con el lado largo
en la dirección horizontal sin juntas longitudinales. Si se emplean juntas, la socavación puede
comenzar en éstas. Cada tapete de césped debe tener un contacto ajustado con el terreno
por medio de golpes con un tablero de apisonado. Más de dos tacos deben ser usados por
cada unidad de césped. En el tendido de césped en un talud de relleno, puede prevenirse el
secado del césped, al rociar suelo de buena calidad en el césped. Esto no es usualmente efectivo
para el talud de corte, ya que el gradiente es empinado y el suelo de cobertura puede caerse
fácilmente.
Si el sembrado se realiza al final del otoño o invierno en un talud que está sujeto a considerable
expansión por congelamiento, el césped no tendrá raíces en el invierno y tenderá a separarse
y caer debido a la expansión por congelamiento. Tampoco es deseable el sembrado en verano
caluroso, ya que el césped puede sobrecalentarse.
5. Trabajos de estera de semilla simple
Este método se denomina “trabajos de sembrado artificial simple”. Tela o papel en forma de
tiras que contiene semilla y fertilizante se inserta horizontalmente en el talud de relleno al
momento del apisonado.
El sembrío artificial consiste de tiras de tela, papel, paja cortada o malla sintética con semilla
y fertilizante anexos a la tira.
El sembrío artificial se inserta horizontalmente al talud a 30 cm de distancia a lo largo de la
cara del talud, mientras se apisona el talud de la misma forma que en el trabajo de sembrado
simple.
6. Trabajos de sembrado simple
Este es el método convencional, en donde los sembríos de césped se insertan horizontalmente
en forma de líneas en el talud, mientras se apisona la cara del talud. Desde que el césped de
campo crece lentamente, se requieren muchos años para que la superficie se cubra completa-
mente, pudiendo ocurrir socavación durante este tiempo en el caso de un suelo arenoso. Por
consiguiente, el crecimiento del césped puede acelerarse por fertilización durante el trabajo y
el suelo debe ser compactado completamente. Cuando se usan productos métricos de sembrío
(36 x 28 cm), cada sembrío debe cortarse por la mitad, para tener un ancho de 14 cm. Luego
los sembríos deben tenderse horizontalmente de tal manera que el lado largo de cada sembrío
está emparejado con la cara del talud. El espaciamiento entre las tiras debe ser de 30 cm a lo
largo de la cara del talud.
Una fila de sembrío de canto debe colocarse en el extremo de la cima del talud, para prevenir
su colapso en el extremo.
7. Trabajos de tableros de semilla
La tierra mezclada con semilla y fertilizante se moldea en forma de tableros. Los tableros
moldeados se colocan en forma de tiras en ranuras horizontales hechas en la cara del talud
conforme al trabajo de tableros de semilla. Estos tableros tienen un efecto de abono del suelo
debido al espesor del tablero. Los tableros de semilla pueden ser moldeados en el sitio o en
fábrica. El espaciamiento de las ranuras en donde se colocarán los tableros es de 50 cm.
8. Trabajos de paquetes de semilla
En este método, la semilla y la tierra fertilizada se llenan en paquetes de malla y se colocan
en forma de tiras en las ranuras horizontales hechas en la cara del talud. La semilla y la tierra
fertilizada no pueden vaciarse, ya que están encerradas en el paquete de malla. Los paquetes
son flexibles, pudiendo estar sujetos firmemente al terreno. Pueden ser colocados en verano o
invierno. Los paquetes de semilla pueden llenarse con semilla y tierra fertilizada, en el sitio
o en fábrica. Se emplea malla de resina sintética en la malla del paquete. La profundidad
de la ranura debe determinarse de tal manera que la parte superior del paquete estará a ras
con la cara del talud o estará ligeramente proyectada hacia afuera de la cara del talud. El
paquete tiende a caer fácilmente debido a la expansión por congelamiento o socavación, si el
paquete se proyecta mucho hacia afuera y la germinación se demora si el paquete se coloca
muy profundamente y se cubre con tierra. El espaciamiento normal de las ranuras es de 50
cm.
Las raíces del césped son capaces de penetrar en suelos arenosos, arcillosos y arcilla (dureza
menor que 23 mm), de modo que el sembrado puede realizarse directamente en estos suelos. El
rociado de semillas deberá aplicarse si el sembrado puede realizarse en una estación adecuada
para los taludes con estos suelos. El sembrado o las esteras de sembrado son apropiados si el
área es pequeña. Si la dureza del suelo está comprendida entre 23 y 27 mm, deberá usarse
el rociado de semilla y barro. Si la dureza del suelo del talud es mayor que 27 mm, deberá
ejecutarse ranurado y abono o excavación y abono en ciertas partes del talud, para permitir
la penetración de las raíces; luego se podrá ejecutar el sembrado.
Esto es, debe aplicarse el rociado de semilla y suelo abonado asociado con ranuramiento y
abono o la excavación y abono del suelo en una estación apropiada, o en el caso de trabajo
manual, paquetes de semilla o huecos. Los trabajos de tableros de semilla o trabajos de sem-
brado en huecos son adecuados a suelo arcilloso duro o arcilla dura, ya que el arado es posible;
sin embargo, los trabajos de paquetes de semilla son deseables en suelo gravoso denso y suelo
arenoso, en donde las ranuras no pueden formarse fácilmente.
La arena tiende a fluir con el agua de infiltración y crear socavación, si el suelo del talud es
arena o arena con grava. Aún cuando se ejecute trabajo de cobertura, el relleno del trabajo
de cobertura puede ser excavado y resultar en una depresión. Se debe formar una armazón de
bloques de concreto si se anticipa este problema; los espacios interiores deben rellenarse con
suelo de buena calidad y sobre el suelo debe ejecutarse un trabajo de sembrado (esteras de
sembrado, rociado de semilla).
Si las condiciones de humedad del suelo son buenas, puede omitirse el abono del suelo en
la armadura y solamente emplearse las esteras de sembrado o el rociado de semilla y barro.
Sin embargo, si la vegetación no es apropiada, puede emplearse revestimiento con piedra, lo
mismo puede adoptarse si existe mucha agua de infiltración.
6. Trabajos de sembrado en taludes de relleno
El rociado de semilla se emplea normalmente en taludes de relleno. Sin embargo, si el área
es pequeña, pueden emplearse trabajos de estera de semilla simple o trabajos desembrado
simple.
Sin embargo, se requiere completar la cobertura de vegetación lo más rápido posible Deben
ejecutarse las esteras de sembrado (cubriendo la superficie total) o el sembrado(cubriendo la
superficie total) si el suelo arenoso de préstamo será apisonado y empleado comosuelo de vege-
tación. Conforme los trabajos se ejecuten en etapas en respuesta al progreso de laconstrucción
del talud, las caras del talud permanecerán desnudas por un tiempo corto.
7. Otras precauciones
Si césped de verano es usado en regiones frías como Hokkaido, este césped no será capaz
de vivir más de un año, aunque sean originariamente perennes.
Es peligroso usar césped débil (césped enjaulado), principalmente por efecto visual.
Cuando se usa el armazón de bloques de concreto con trabajo de sembrado, se requiere
una relación de talud de 1:1.5 en razón de la estabilidad de la tierra en la armadura. Si
es difícil mantener esta relación, por lo menos se necesita 1:1.2.
Revestimiento de concreto
Se usa cuando se considera que el armazón de bloques de concreto o rociado de mortero no son
apropiados para el talud de basamento con muchas juntas o capa de cono de talús suelto.
En el caso de taludes grandes o empinados, es deseable reforzar el concreto con barras o malla
de alambre e instalar piernas no-deslizantes o pernos de anclaje (ver Fig. H.4).
Generalmente se emplea revestimiento de concreto simple para una relación de talud de 1:1.0 y
concreto armado para una relación de talud de 1:0.5. El revestimiento de concreto simple requiere
un espesor de 20 cm. En principio los anclajes no deslizantes deben colocarse a una razón de un
anclaje cada 1 a 2 m. La profundidad de empotramiento debe ser de 1.5 a 2.0 veces el espesor del
concreto.
Durante la ejecución del trabajo se requiere: evitar la infiltración del agua del terreno en el
basamento, colocar el concreto en cada parte del talud, eliminar completamente el agua de manantial
(si existe) por medio de lloraderos y empotrar apropiadamente el extremo superior del revestimiento
en el terreno.
Si la cara del talud no está bien preparada antes de colocar el concreto, se puede generar un
vacío de aire entre el concreto y el terreno. El césped o árboles pueden germinar a través de las
juntas en el futuro, resultando en penetración del agua de lluvia.
La porción de concreto por encima de la junta puede comenzar a deslizarse si se ejecuta una
junta de construcción horizontal. Se deben realizar juntas de construcción normales a la cara del
talud, o deben emplearse juntas medias de traslape (Ver Fig. H5).
El espaciamiento estándar de juntas es de 20 metros.
Existen varias clases de formas para los armazones de bloques de concreto. Un ejemplo de forma
se presenta en la Fig. H.6 Armazones de acero también se emplean en ciertos casos.
Cuando se ejecuta este trabajo, la cara del talud debe tener un acabado liso, los integrantes del
armazón deben fijarse al talud y deben ensamblarse de modo que no se deslicen. Existen formas
acabadas cuadriculares y circulares para armazones de bloques de concreto. Los alambres de cada
elemento se amarran a estacas o pernos de anclaje hincados en las intersecciones de los elementos
y cada hueco es llenado con mortero para fijarlos.
Deben tomarse precauciones especiales para prevenir la fuga de sedimento de la parte posterior
del armazón debido al manipuleo inapropiado del agua de manantial y para prevenir la soltura de
los materiales de relleno en el armazón debido a compactación insuficiente.
Cuando se lleve a cabo el armazón con revestimiento de bolonería seca dentro del pórtico en
taludes hechos de arena no-cohesiva o en taludes con agua de infiltración, se recomienda instalar los
pórticos después de prevenir que el sedimento corra del talud por medio de drenes llenos de piedras
en la forma de ramas de árbol, a lo largo de la cara del talud o por esteras permeables al agua.
Los guijarros a ser llenados deben colocarse con sus extremos mayores en la parte superior y
deben entrelazarse completamente unos a otros. No es deseable el empleo de roca intemperizada o
roca de tamaño pequeño.
Se necesita compactación completa cuando se llena el suelo, para prevenir que éste se caiga
debido a lluvia después del trabajo.
Cada intersección del armazón debe anclarse con estacas o acero pretensado para el fijado,
dependiendo de las condiciones del talud.
El pórtico puede ser parcialmente empotrado o tendido en el talud.
También existe un método especial de armazón de concreto vaciado in-situ, en donde una malla
de alambre y barras de refuerzo se arman y colocan en la forma del pórtico en la cara irregular del
talud y luego se produce la armazón de concreto con concreto rociado.
Trabajos de encestado
Cuando se estabiliza el talud con vegetación, la cara del talud puede erosionarse algunas veces
debido al suelo, la estación, el clima, el gradiente del talud y otras condiciones, antes que las plantas
crezcan completamente.
Los trabajos de encestado se realizan para prevenir la escorrentía de sedimentos de la cara del
talud, hasta que las plantas crezcan completamente. Se hincan estacas de madera en la cara del
talud y luego se teje fajina, bambú o malla hecha de materiales macromoleculares a las estacas,
para retener la tierra (ver Fig. H.8).
Como se muestra en la Fig. H.9, cada anclaje tiene tres partes: la parte principal de anclaje, el
miembro en tensión y el cabezal del anclaje.
Los anclajes pueden dividirse en tres clases, dependiendo del método de anclaje de la parte
principal de anclaje a la roca basal (ver Fig. H.10).
protección contra la caída de rocas ha aumentado considerablemente en años recientes, aún para
las áreas con condiciones naturales severas, tales como zonas costeras a lo largo de acantilados
empinados y zonas montañosas a lo largo de taludes grandes.
Las caídas de roca son fenómenos naturales que ocurren debido a factores complejos interrela-
cionados, por lo que es casi imposible, en los tiempos actuales, predecir su localización y tiempo de
ocurrencia. Aún cuando se encuentren en un talud fracturas en la roca que pueden causar caídas
de roca, es casi imposible predecir con precisión la trayectoria de la caída, porque existen árboles y
concavidades y convexidades.
Sin embargo, existe gran demanda para dar más seguridad al tráfico carretero y la necesidad de
tomar ciertas medidas de prevención contra las caídas de roca.
En la selección de las medidas de prevención contra la caída de rocas, es importante predecir
el lugar del talud en donde puede comenzar la caída, el tipo y escala de la caída de rocas y su
tipo de movimiento. Las medidas de prevención pueden dividirse en aquellas que están basadas en
las restricciones del tráfico y aquellas que se basan en la instalación de facilidades para prevenir
desastres. Adicionalmente, dependiendo de las condiciones de las carreteras y el terreno, pueden
construirse túneles y desvíos parciales.
Las medidas de protección que se basan en facilidades para prevenir los desastres pueden sub-
dividirse en aquellas tomadas en la fuente de la caída de rocas, como remoción de roca fracturada
y cantos, o fijándolos al talud en donde se ha predicho la ocurrencia de la caída de rocas, y aquellas
tomadas mediante facilidades de protección instaladas en o sobre las carreteras. Estos trabajos se
denominan trabajos de protección de caídas de roca.
En la selección de las medidas de protección es importante tomar en consideración no solamente
las condiciones de las caídas de roca y taludes, sino también la estructura de la carretera, condiciones
de tráfico, condiciones del terreno en el lugar, dificultad de ejecución del trabajo, duración, facilidad
de mantenimiento y condiciones económicas.
Por ejemplo, si el deterioro del terreno debido al intemperismo o soltura acompañada por agua de
manantial o excavación, es muy obvio, la instalación de una estructura capaz de resistir las fuerzas
de impacto de la caída de rocas no es una medida óptima, llegando a ser necesario el considerar
otras medidas apropiadas al lugar.
Desde que las funciones de las diferentes obras de protección de caídas de roca son limitadas,
es necesario seleccionar un trabajo apropiado o combinar varios tipos de trabajos. Los resultados
experimentales muestran que la energía potencial de las rocas que caen que puede ser resistida por
los trabajos de protección, aumentan en este orden: mallas de prevención de caída de roca (menor
energía), valla de prevención, muro de contención y cobertura (mayor energía).
Existen varias clases de trabajos de protección de caídas de roca, sin embargo no se ha establecido
todavía un método de diseño uniforme y común. Por lo tanto, es inevitable tomar diferentes enfoques
de diseño para cada clase de trabajo de protección. Los diseños se dividen en aquellos que se basan
en cálculos de energía y aquellos que se basan en cálculos de resistencia estática.
Los trabajos de protección de caída de rocas deben diseñarse asumiendo que las fuerzas externas
deben soportarse con seguridad por cada trabajo de protección, y usándolas como fuerzas externas
de diseño. En este caso, el peso de las rocas esperadas que caen, velocidad, dirección y posición
que actuarán en los trabajos de protección, variarán en función de la topografía, geología, grado de
intemperismo en el talud y vegetación en el sitio, y los otros trabajos de protección que se realizan.
Por lo tanto, estos valores y factores deberán asumirse apropiadamente en base a los estudios e
historia de caídas de roca en el lugar.
Los tipos de movimiento de las rocas que caen en un talud pueden dividirse en: deslizamiento,
rotación y movimiento de salto, como se muestra en la Fig. H12.
La velocidad de las rocas que caen hacia abajo de un talud llega a ser máxima durante el
movimiento de salto.
De acuerdo a resultados experimentales, la velocidad de una roca que cae y se mueve a saltos en
un talud, es menor que aquella velocidad de una roca que cae libremente en el aire desde la misma
altura. Existe una relación empírica entre la roca que cae y se mueve a saltos y la roca que cae
libremente.
p
V =α· 2·g·H
Donde:
V = Velocidad de una roca que cae y salta
√
2 · g · H= Velocidad de una roca que cae libremente en el aire.
α= Coeficiente de reducción
g= Aceleración de la gravedad
H= Altura de caída
El valor del coeficiente de reducción variará en función del suelo del talud, litología, irregularidad,
gradiente y forma de la roca que cae.
Si el coeficiente de fricción equivalente de un talud es µ, elcoef icientedereduccinestdadoporlaf rmula :
r
µ
α= 1−
tan θ
De las anteriores expresiones:
r
µ
V = α · 2 · g · (1 − )·H
tan θ
Los valores determinados en base al coeficiente de fricción equivalente, derivados de los resultados
experimentales para cada clase de talud deben emplearse en el diseño como coeficientes de fricción
equivalentes.
Se requiere calcular la energía cinética de las rocas que caen en el diseño de los trabajos de
protección de la caída de rocas, mediante cálculos de energía. La energía cinética puede calcularse
mediante el trazo preciso y la determinación de la trayectoria del movimiento de las rocas que
caen. Una predicción precisa del trazo de las rocas es muy difícil, por lo que la energía cinética se
determina del valor de la velocidad de las rocas que caen, asumidos de la ecuación.
La energía cinética de las rocas que caen se expresa por la suma de la energía de la velocidad
lineal y la energía de rotación.
E = Er + Ev
Donde:
E = Energía cinética de las rocas que caen
Ev = Energía de velocidad lineal de las rocas que caen.
Er= Energía de rotación de las rocas que caen
Se requiere conocer la fuerza de diseño externa debido a la caída de rocas y la altura necesaria
para recepcionar las rocas que caen, con el propósito de diseñar las facilidades, tales como las vallas
de protección y los muros de contención. La altura necesaria en este caso puede determinarse de la
altura del salto mostrada en la Fig. H.12.
La altura del salto de las rocas que caen está influenciada por las concavidades y convexidades
locales del talud, las condiciones de las rocas expuestas y el tamaño de los árboles. La altura del
salto debe determinarse considerando todas estas condiciones.
De los resultados de las investigaciones conducidas hasta ahora, la altura del salto de las rocas
que caen aumenta conforme la altura de caída aumenta, sin embargo no excede los 2 m para taludes
normales. Debe notarse que la altura del salto puede exceder de 2 m, si existe una proyección local
en el talud, la roca basal está expuesta, o la altura de caída es grande en un talud muy irregular. No
obstante, en los taludes normales una altura de salto de 2 m se emplea a menudo como la posición
actuante de la fuerza externa de diseño para los trabajos de protección de la caída de rocas.
Las coberturas para caída de rocas se diseñan usualmente convirtiendo la fuerza de impacto de
la roca que cae a una fuerza estática, empleando el método de esfuerzos permisibles en lugar del
método del cálculo de energía.
Ya que la fuerza de impacto de las rocas que caen es muy grande, es ventajoso emplear mate-
riales que absorben energía por impacto para diseñar económicamente la cobertura. Usualmente se
emplean colchones de arena como materiales que absorben la energía.
Se asume que el material que absorbe el impacto es un cuerpo elástico de espesor semi-infinito;
si la forma de la roca que cae se asume que es esférica y la gravedad específica de la roca es 2.6, la
fuerza máxima de impacto Pmax de la roca que cae puede expresarse como:
Donde:
W = Peso de la roca que cae (ton)
H = Altura de caída (m)
λ = Constante de Lamé? (ton/m2)
La fuerza de impacto de la roca que cae varía en función de las propiedades elásticas del material
que absorbe la energía. El espesor real de la arena tiene un valor finito, en vez del espesor semi-
infinito asumido en la ecuación . En este caso la fuerza de impacto aumenta conforme disminuye el
espesor del material absorbente de energía.
Sin embargo, es conocido de los experimentos realizados que solamente un ligero incremento
en los efectos de absorción de impacto no puede esperarse, aún cuando se aumente la relación del
diámetro de la roca que cae al espesor del material que absorbe energía. Usualmente se adopta un
valor de 90 cm para el espesor del colchón de arena que absorbe energía.
Debe notarse además que el método de determinar valores indicados anteriormente se basó en
una revisión y comparación de los resultados de ensayos para valores limitados de peso y altura de
caída de rocas. Por lo tanto, si las condiciones no se encuentran dentro de los valores señalados, el
valor propuesto debe basarse en experimentos para su confirmación.
En la Tabla H-3 se presenta un ejemplo de combinaciones de carga como fuerzas externas de
diseño a considerarse en los trabajos de protección contra caída de rocas.
Las combinaciones de carga a considerarse varían en función de la clase de trabajo de protección
y las características locales, como en el caso de carga de nieve.
La malla tipo bolsa se instala con la parte extrema superior separada de la superficie del talud.
Las rocas que caen de la parte superior del talud se recepcionan en el espacio entre la malla y el
talud. La energía de las rocas que caen se absorbe cuando ésta choca con la malla.
El diseño de la malla de prevención de caídas de roca se realiza de acuerdo al procedimiento que
sigue y la Fig. H.14.
Determine el diámetro de la cuerda vertical, que sea capaz de resistir su propio peso y el peso
de las rocas que caen, correspondientes a un tramo de las cuerdas verticales.
Determine el diámetro de la cuerda horizontal que sea capaz de resistir el peso de las rocas
que caen y el peso muerto de la malla, asumiendo que están distribuidas uniformemente en 3
1 W
EW = · · (υ sin θ)2
2 g
Donde:
g = Aceleración de la gravedad
? = Angulo de choque de la roca que cae en la malla.
Por otro lado, la energía a ser absorbida por la malla de prevención puede determinarse de la
siguiente fórmula:
ET = EN + ER + EP + EHR + EL
Donde:
Et = Energía a ser absorbida por la malla de prevención
E= Energía absorbida por la malla
En = Energía absorbida por las cuerdas
Er = Energía absorbida por los postes
Ep = Energía absorbida por la cuerda de suspensión
Ehr= Diferencia de energía antes y después del choque (pérdida de energía debido a la com-
binación de movimiento de la roca que cae y la malla después del choque de la roca y la
malla)
Las vallas para la prevención de caída de rocas que tienen cuerdas y malla de alambre se diseñan
de acuerdo con el procedimiento indicado en la Fig. H.16.
Estos cobertizos pueden clasificarse en tres tipos, dependiendo del material: de concreto armado,
de concreto pretensado y de acero. Desde el punto de vista estructural, los cobertizos se clasifican
en los cuatro tipos mostrados en la Fig. H.17.
En la parte superior de los cobertizos para caída de rocas se coloca arena u otro material que
absorbe impactos, para prevenir que el cobertizo sea directamente impactado por las rocas que caen
y para mitigar la fuerza de impacto, absorbiendo la energía mediante el material absorbente de
impacto. Se usa normalmente un espesor de aproximadamente 90 cm como el material de absorción
de energía.
Los cobertizos se diseñan después de convertir la fuerza de impacto de las rocas que caen en
fuerza estática, de acuerdo con el método de diseño de esfuerzos permisibles. Esto se realiza así
porque no existe ningún método que se base en el concepto de energía para estructuras complicadas
a gran escala, como los cobertizos para rocas que caen. Sin embargo, aún cuando el diseño se hace
después de convertir a carga estática, el propósito de esta conversión es absorber la energía cinética
de las rocas que caen, por lo tanto, es deseable seleccionar el tipo de construcción, los materiales
y los detalles de la estructura, de tal modo que la capacidad de absorción de energía pueda ser
aumentada.
Taludes de corte: Se requiere instalar facilidades de drenaje, diques de tierra o aún diques de
concreto, para prevenir que el agua del terreno fluya en el talud de corte del talud natural adyacente
a ser conectado, con el objeto de evitar cualquier falla del talud.
En el caso de taludes grandes, la cantidad de agua que corre a través del talud puede ser muy grande
en la parte de aguas abajo, por lo que se requiere instalar facilidades de drenaje en bermas, para
remover el agua con el objeto de prevenir la erosión debido al agua superficial
Para los lugares donde se esperan manantiales de agua de las superficies de corte o donde ocurren
manantiales durante lluvias, debe asegurarse la estabilidad mediante la instalación de obras de pro-
tección de taludes, como armazones con lloraderos horizontales como drenaje.
Adicionalmente, deben tomarse precauciones adicionales de drenaje temporal durante los trabajos
de taludes de corte. Desde que el flujo del agua superficial en un terreno natural se afecta grande-
mente después del trabajo de corte, debe planearse drenaje con una capacidad lo suficientemente
grande
Debe notarse que aunque exista drenaje temporal durante la ejecución de los trabajos, el agua puede
no estar apropiadamente colectada al drenaje, si éste ha sido deficientemente construido, o el agua
puede fluir al lado posterior del drenaje, resultando algunas veces en fallas del talud. Las facilidades
de drenaje temporal construidas por excavación del terreno deben utilizarse como facilidades de
drenaje del agua subterránea, aún después de terminados los trabajos.
El gradiente del drenaje a través de la carretera debe ser casi igual al gradiente del lecho de
corriente en el área aguas arriba. Las dimensiones deben ser iguales o mayores que el ancho de
la corriente en el punto de cruce. Debe tomarse en cuenta la prevención de la socavación en la
sección aguas abajo del drenaje que cruza la carretera. Cuando un talud de relleno se localiza en
área montañosa, la superficie de escorrentía puede fluir de la extensión lineal de la carretera o del
terreno vecino al relleno, llevándose material de relleno, por lo que se requiere eliminar la superficie
de escorrentía instalando facilidades de drenaje cerca de la frontera entre éstos.
Durante los trabajos deben tomarse precauciones contra la erosión de la superficie del talud debido a
la lluvia. Especialmente si el agua se concentra en una cierta porción de un talud y fluye hacia abajo,
puede lavarse una gran cantidad de material de relleno, por lo que deben instalarse facilidades de
drenaje con el objeto de prevenir que el material se derrame a áreas adyacentes. Por ejemplo, la por-
ción de la parte superior de un talud debe fijarse temporalmente con una mezcla de suelo-cemento;
deben proporcionarse facilidades de drenaje temporal longitudinal a un espaciamiento apropiado,
para introducir el agua al pie del talud. En la frontera entre el corte y relleno, mucha agua puede
fluir fácilmente a la frontera del terreno, por lo que facilidades de drenaje temporal deben instalarse
a lo largo de la frontera, para evitar el ingreso de la escorrentía de superficie al relleno.
Debe notarse que materiales muy permeables de subrasante se colocan en el relleno antes del pa-
vimento, por lo que el agua de lluvia puede infiltrarse en el cuerpo del relleno y causar fallas más
fácilmente. Un ejemplo de sistema de drenaje de carretera principal se muestra en la Fig.E.2
clasificados como tipo clase D deben manejarse con cuidado para evitar causar deslizamientos o
fallas por cortes y rellenos a gran escala. Como se ha indicado anteriormente, debe considerarse la
modificación de ruta en las áreas donde ocurren deslizamientos frecuentes.
También deben evitarse las áreas de deslizamientos activos y las áreas de deslizamientos a gran es-
cala. Deben llevarse a cabo, como sea requerido, desvíos menores de ruta y revisión de alineamientos
horizontal y longitudinal, así como la investigación de medidas de protección, para seleccionar las
medidas apropiadas y la localización de la ruta que asegurará la economía, seguridad y fácil man-
tenimiento en el futuro.
deslizamiento con el objeto de facilitar los cálculos, pero si ésto no es fácil, puede usarse un arco
compuesto o una combinación de arco y líneas rectas.
3) Preparación del mapa de contorno del basamento
El mapa de contorno de la superficie del basamento o zona meteorizada del basamento debe indi-
carse en un mapa topográfico a escala 1/500, empleando los registros de sondajes tomados a lo largo
de las secciones transversales principal y auxiliares
4) Distribución de la presión de poros
La presión de poros debe medirse mediante sensores de presión de poros o piezómetros colocados
en la superficie de deslizamiento. Sin embargo, por conveniencia, el nivel máximo del agua de cada
perforación puede medirse e indicarse en el perfil geológico y luego analizarse y emplearse en los
cálculos.
5) División de bloques de deslizamiento
Un área de deslizamiento consiste de varios bloques de movimiento, la actividad de estos bloques
progresa, mientras que algunas veces estos bloques interactúan unos con otros. Para realizar el aná-
lisis de estabilidad deben determinarse estos bloques. Para dividir los bloques es necesario obtener
el mapa topográfico, el mapa de contorno del basamento y los datos de mediciones de clinómetro y
extensómetro. La actividad del bloque puede determinarse en base a los resultados de las mediciones
con el clinómetro y el extensómetro. Si se encuentra una acumulación de deformación de tensión
como resultado de las mediciones con extensómetro, esto significa que la acumulación ocurre en
la parte superior del movimiento del bloque, por lo que pueden clasificarse los bloques en el perfil
longitudinal. Los bloques de deslizamiento también pueden asumirse en base a la distribución de las
grietas de tensión o compresión. Si el terreno que se muestra en el mapa de contorno de basamento
forma una cubeta pequeña, puede considerarse como un bloque de movimiento. Mediante el método
presentado toda el área puede dividirse en varios bloques de movimiento, corrigiéndose la forma de
cada bloque.
Los trabajos de prevención indicados no son efectivos cuando el movimiento de la masa del
suelo de deslizamiento es contínuo, siendo algunas veces peligrosa la ejecución de los trabajos. En
este caso los trabajos de control deben ejecutarse con anterioridad, para reducir el movimiento o
fuerza del deslizamiento; luego los trabajos de prevención pueden ejecutarse en el tiempo apropiado.
Los trabajos de protección de taludes gradualmente se deterioran y debilitan con los años.
Se deformarán gradualmente por las fuerzas externas que fueron predichas durante la ejecución
de los trabajos, resultando fallas en el peor de los casos. Por esto se requiere siempre realizar el
mantenimiento y la inspección de los taludes de carreteras para mantenerlos en óptimas condiciones.
Si actúan fuerzas externas inesperadas, deben ejecutarse nuevas medidas de protección. Debe notarse
que debido al desarrollo considerable del terreno y su multiuso en años recientes, los terrenos y sus
usos a lo largo de las carreteras han cambiado considerablemente, y en ciertos casos esos cambios
afectan notablemente la estabilidad de los taludes.
El segundo tipo de trabajo es necesario para inspeccionar las situaciones anormales de los taludes
y los trabajos de protección. Si existen señales de deformación, deben ejecutarse mediciones. El grado
de peligro se determinará de los cambios con el tiempo encontrados con las mediciones.
periódicamente.
Los trabajos de sembrado son efectivos solamente después del crecimiento normal de las plantas,
sus efectos pueden perdurar por muchos años si estos trabajos de sembrado se mantienen adecua-
damente. Las semillas son seres vivientes, por lo que deben mantenerse apropiadamente.
Generalmente el césped no crece bien en la cima del talud, por lo que debe mantenerse adecua-
damente.
En relación a los problemas de mantenimiento por condición de suelo, los suelos arenosos se
adecuarán mejor al crecimiento de las plantas que los suelos arcillosos, pero los suelos arenosos
tienden a tener una germinación defectuosa debido a la escasez de agua y la demora en la formación
de cobertura, resultando en daño considerable por erosión después de lluvias fuertes. Por lo tanto,
se requiere rociar material de curado durante los trabajos para cubrir las plantas, tal como emulsión
asfáltica, rociar con agua y curar en el verano y proporcionar fertilizante adicional tan pronto como
sea posible para acelerar la cobertura de toda la superficie si el crecimiento es lento.
En el caso de suelos arcillosos, el crecimiento de las plantas es lento y las plantas son menos
dañadas por la erosión, por lo que no se requiere aumentar la velocidad de cobertura.
El tipo de vegetación corresponderá a las condiciones del sitio después de terminada la cobertura.
Luego debe aplicarse fertilizante adicional una vez al año hasta que se desarrolle plenamente la capa
orgánica capaz de nutrir al sembrío. En el caso particular de rociado de semilla y rociado de semilla
con barro, el fertilizante adicional se requiere por 2 a 3 años después del rociado. La aplicación del
fertilizante adicional será necesaria durante años adicionales en el caso de taludes con corte duro.
Como fertilizante adicional se emplean fertilizantes compuestos. Se rociará fertilizante que tiene
tres elementos: nitrógeno, ácido fosfórico y potasio mezclados en cantidades iguales, cuya cantidad
convertida a nitrógeno puro es de 10 a 20 gr/m3. La aplicación de fertilizante adicional una vez por
año será suficiente para los taludes que no requieren ajuste. El fertilizante adicional debe rociarse
con las manos o mediante rociador desde la cima o el pie del talud.
que las dos últimas medidas serán efectivas contra las fallas de sedimentos, también se emplea la
reexcavación de los taludes para obtener un gradiente estable del talud o el empleo de trabajos de
protección con estructuras para estabilizar la parte principal del talud.
(1) Para prevenir la socavación y falla del talud debido al agua de escorrentía del drenaje superficial:
El concreto ciclópeo es una mezcla de concreto con cantos o bloques de roca dura. Generalmente,
se utilizan mezclas de 60 % de concreto y 40 % de volumen de piedra. Sin embargo, debe tenerse
en cuenta que a mayor cantidad de piedra existe mayor posibilidad de agrietamiento del muro, por
presencia de zonas de debilidad estructural interna. En ocasiones se le colocan refuerzos de varilla
de acero dentro del concreto ciclópeo para mejorar su resistencia interna. El diseño de un muro de
concreto ciclópeo es muy similar al de los muros de concreto simple rígidos y masivos.
Los muros de concretos sin refuerzo son masas relativamente grandes de concreto o concreto con
piedra, las cuales trabajan como estructuras rígidas.
Los muros de concreto simple o ciclópeo actúan como estructuras de peso o gravedad y se
recomienda no se empleen en alturas superiores a cuatro metros, debido no sólo al aumento de
costos, sino a la presencia de esfuerzos de flexión que no pueden ser resistidos por el concreto simple
y se pueden presentar roturas a flexión en la parte inferior del muro o dentro del cimiento.
El diseño de un muro en concreto debe tener en cuenta la estabilidad intrínseca del muro, el
factor de seguridad del deslizamiento y la capacidad de soporte en forma similar a los muros de
concreto armado. Sin embargo, en el caso de muros masivos de gravedad no se realiza un análisis
de momentos internos.
en ningún caso superiores a 20 metros. Si los materiales utilizados poseen características de dilatación
grande por cambio de temperatura, las juntas deben colocarse a 8 metros de distancia entre ellas.
La pendiente de la pared del muro debe tener una inclinación similar a la recomendada para muro
de concreto armado. Los muros de concreto deben cimentarse por debajo de la superficie de falla
con el objeto de obtener fuerzas de reacción por fuera del movimiento que aporten estabilidad, no
solo al muro sino al deslizamiento.
El diseño de muros anclados puede realizarse utilizando varios procedimientos. Los más comunes
son el método de la cuña anclada y la utilización de análisis de estabilidad de taludes por los
procedimientos de Bishop o de Janbu. Algunos diseñadores utilizan la teoría de presión de tierra
de Rankine o Coulomb para calcular las presiones sobre los muros anclados, sin embargo, estas
teorías dan resultados totalmente aislados de la realidad porque no tienen en cuenta los elementos
geotécnicos en los suelos residuales.
El uso de anclajes de acero en la estabilización de taludes se ha vuelto muy popular en los últimos
años. Las estructuras ancladas incluyen los pernos metálicos utilizados para sostener bloques de
roca, las estructuras con tendones pretensionados, anclados en el suelo y los tendones pasivos no
pretensionados.
Muro anclado para prevenir el deslizamiento de una zona suelta. Los muros anclados general-
mente, incluyen el concreto lanzado para prevenir el movimiento de bloques en una zona fracturada
y drenaje de penetración para impedir la presión de agua. Estos muros anclados pueden ser pasivos
o activos dependiendo de si son pretensionados o no.
anclajes se sitúan por debajo de la base del muro, se elimina este tipo de estabilidad. La solución de
la estabilidad se puede realizar por el polígono de fuerzas o en una forma más precisa, por sumatoria
de fuerzas.
Cuando esta expresión no se cumple, el cuerpo del anclaje debe alargarse o inclinarse. En el
caso de varias líneas de anclaje, habrá que verificar si es necesaria la estabilidad para cada línea de
anclaje, de acuerdo a la zona de selle, si se encuentra por encima o por debajo del pie del muro.
El Soil Nailing es un método de refuerzo in situ utilizando micropilotes vacíos capaces de movi-
lizar resistencia a tensión en el caso de ocurrencia de un movimiento. Se diferencian de los pilotes
en cuanto los micropilotes no resisten cargas laterales a flexión.
Los micropilotes pueden ser varillas de acero, tubos o cables que se introducen dentro del suelo
natural o la roca blanda y son inyectados dentro de huecos preperforados. Generalmente son espa-
ciados a distancias relativamente pequeñas. Los micropilotes pueden ser hincados o inyectados en
perforaciones previamente realizadas. Junto con el suelo estos alfileres o nail forman una estructura
de suelo reforzado. Los nail o alfileres se diferencian de los anclajes en el sentido de que son pa-
sivos, o sea, que no son postensionados. Adicionalmente los Nails están mucho más cercanamente
espaciados que los anclajes.
Se acostumbra a emplear una profundidad de 50 cm, sin embargo en algunos casos es aconsejable
aumentarla un metro o más dependiendo de la garantía que ofrezca el suelo de fundación en lo
referente a erosión por acción del agua u otro agente mecánico; para esto se debe realizar un estudio
de suelos para determinar parámetros de resistencia peso unitario compresibilidad; capacidades del
suelo y los asentamientos.
Usos:
Muros de contención: los muros de gaviones están diseñados para mantener una diferencia
en los niveles de suelo en sus dos lados constituyendo un grupo importante de elementos de
soporte y protección cuando se localiza en lechos de ríos.
Conservación de suelos: la erosión hídrica acelerada es considerada sumamente perjudicial
para los suelos, pues debido a este fenómeno, grandes superficies de suelos fértiles se pierden;
ya que el material sólido que se desprende en las partes media y alta de la cuenca provoca
Clases de Gavion
Gavión Caja Los gaviones tipo caja son estructuras en forma de prisma rectangular fabrica-
das con malla hexagonal de doble torsión producidas con alambres de bajo contenido de carbono
revestidos.
Los gaviones son subdivididos en células por diafragmas cuya función es reforzar la estructura.
Toda la red, con excepción la de los diafragmas, es reforzada en sus extremidades por alambres de
diámetro mayor que el de la malla, para fortalecer los gaviones y facilitar su montaje e instalación.
Gavión Saco
Estos gaviones están formados a partir de un único panel de malla hexagonal a doble torsión
producida con alambres de bajo tenor de carbono revestidos y adicionalmente protegidos por una
camada continua de material plástico (aplicada por extrusión).
Para el cierre de las extremidades del gavión tipo saco, cada unidad es provista con alambres
de acero insertados alternadamente entre las penúltimas mallas de los bordes libres. Tales alambres
refuerzan cada elemento y le confieren mayor rapidez durante su instalación. Debido al contacto
constante con aguas de calidad en general desconocida, los gaviones tipo saco son producidos en
malla hexagonal a doble torsión fabricada con alambres protegidos con aleación Zinc/Aluminio y
revestidos con material plástico, tornándolos eficientes para uso en marinas, ambientes químicamente
agresivos.
Los gaviones tipo saco son usados principalmente en obras emergenciales, en obras hidráulicas
donde las condiciones locales requieren una rápida intervención o cuando el agua no permite un
fácil acceso al lugar (instalaciones subacuáticas) o cuando el suelo de apoyo presenta baja capacidad
soporte
Las ventajas y características son:
Flexibilidad
Permeabilidad
Durabilidad
Resistencia
Versatilidad
Integración paisajista.
Competitivos
No necesitan cimentación
Fuerzas Puntuales Una estructura de gaviones alta estará expuesta a cargas internas de
compresión altas. Esta sobrecarga tiende a hacer que la roca salga y cargue la cara vertical de los
gaviones. Es por tanto fundamental que los gaviones sean capaces de repartir estas fuerzas. La malla
doble torsión puede repartir cargas puntuales altas gracias a las características de la malla y a la
fuerza de las uniones.
Ventajas
Por lo general es más económica que las obras realizadas en hormigón.
Este tipo de estructuras soportan movimientos diferenciales sin perder la eficiencia.
En la práctica de la construcción de carreteras son muy utilizados tres tipos, que se distin-
guenentre sí más por su tamaño que por su comportamiento.
La construcción de este tipo de estructuras es muy sencilla.
Tirantes Son alambres preferiblemente del mismo calibre al de la malla, se ubican a medida
que se colocan las capas de roca y es aconsejable cada 30 cm en forma horizontal o vertical según el
requerimiento para hacer solidarias las caras opuestas de la estructura, y así evitar las deformaciones
ocasionados por el peso del material de relleno. Además de los tirantes horizontales y verticales
se utilizan los diagonales que son ubicados especialmente en los extremos de cada hilada de la
estructura.
En los últimos años se ha incrementado del desarrollo de gaviones plásticos utilizando productos
plásticos, tales como el polietileno de alta densidad (HDEP) y el polipropileno biaxial. Estas mallas
utilizan un sistema de estabilización contra los rayos UV del sol con el 2Estos gaviones son canastas
de forma muy similar a los gaviones metálicos, las cuales se elaboran con mallas plásticas de alta
resistencia. La flexibilidad de los gaviones plásticos permite que estas estructuras se acomoden fácil-
mente a los asentamientos diferenciales, pero su principal propiedad es su resistencia a la corrosión
química del agua salada en los ambientes marinos, donde los gaviones metálicos no son viables por
el problema de su alta susceptibilidad a la corrosión.
Proceso Constructivo
Se prepara la cimentación hasta la profundidad ya preestablecida.
Se coloca el filtro de geotextil de tal forma que cubra el piso y los lados de la excavación.
Se estiran las mallas que conforman la estructuran para luego ser colocadas en el sitio fijado y
llenado posteriormente con el material asignado.
Una vez estiradas las caras y ubicado el gavión, se rellena con el material asignado hasta com-
Flexible
Permiten la adaptación de las estructuras a las deformaciones y movimientos del terreno, sin
perder su estabilidad y eficiencia. Debido a su flexibilidad es el único tipo de estructura que no
requiere fundaciones profundas, aun cuando son construidas sobre suelos con baja capacidad de
soporte. Esa característica también permite, en la mayor de los casos, que la estructura se deforme
mucho antes del colapso permitiendo la detección anticipada del problema y dando oportunidad de
realizar intervenciones de recuperación, minimizando gastos y evitando accidentes de proporciones
trágicas .
Generalmente son instalados con su intradós en pendiente, aunque puede ser vertical para apli-
caciones de escasa altura. El muro criba es básicamente una estructura parecida a una caja formada
por prefabricados de concreto entrelazados.
El espacio interior de las cajas se rellena con suelo granular permeable o roca para darle resis-
tencia y peso, conformando un muro de gravedad. Generalmente existen dos tipos de prefabricados
que se colocan en forma paralela a la superficie del talud o normal a este.
Los travesaños son prefabricados normales al eje del muro en forma de I horizontal. En ocasiones,
los travesaños son de una longitud tal que obliga a la construcción de un elemento intermedio similar
a sus puntas. Los largueros son prefabricados largos que se apoyan sobre los travesaños y que tienen
como objeto contener el material colocado dentro de las cajas o Cribas.
Las fuerzas son transferidas entre los prefabricados en los puntos de unión. Adicionalmente, se
pueden colocar pequeños bloques que se les llaman ?Almohadas? en localizaciones críticas entre los
prefabricados para soportar algunos esfuerzos, tales como torsiones y reducir la flexión.
Condiciones Generales de Diseño Algunos diseños de muros criba incluyen uniones me-
tálicas o de madera entre los prefabricados para ayudar a transmitir las fuerzas. El muro criba
tiene la ventaja de permitir asentamientos diferenciales importantes (Brandl, 1985).El diseño de los
muros criba consiste en diseñar el muro de gravedad y las secciones refuerzo de los prefabricados de
concreto. Debe tenerse en cuenta que algunos sistemas son objeto de patentes.
El ancho del muro criba depende de la longitud de travesaños disponibles. El ancho mínimo
generalmente, es de 1.2 metros. Los muros de baja altura puede construirse verticales pero, para
alturas superiores a 2 metros generalmente, se construyen inclinados para mejorar su estabilidad.
La inclinación del muro depende de las características de estabilidad y es común encontrar taludes
inclinados de 1 a 4 hasta 1 a [Link] ocasiones se han utilizado muros criba, conformados por trave-
saños de madera. La cara exterior del muro criba generalmente, tiene una pendiente no superior a
0.25H: 1V El diseño del muro criba incluye la estabilidad intrínseca de la masa total y el chequeo de
la estabilidad interna a diversos niveles de altura del muro. Se sugiere realizar análisis de estabilidad
a cada metro de altura del muro.
El muro Criba teóricamente se comporta como un muro de gravedad, pero presenta el problema
de que no es masivo y se debe analizar la posibilidad de que ocurran superficies de falla por encima
del pie del muro. Los travesaños y los largueros deben diseñarse para resistir flexiones debidas a
la presión horizontal del relleno sobre los prefabricados. Las cabezas de los travesaños deben ser
diseñadas para resistir el cortante generado y deben ser capaces de transferir las fuerzas de tensión
inducidas. Los muros criba son más sensitivos a los asentamientos diferenciales que otros tipos de
muros flexibles. La altura mínima a la cual puede construirse una pared criba de celda simple es
aproximadamente 5 metros y la altura máxima generalmente utilizada es 7 metros, utilizando celdas
dobles o triples. Los muros criba se construyen generalmente en alineamientos rectos, pero con el
manejo adecuado de elementos especiales pueden construirse en forma curva en radios mínimos hasta
de 25 metros. Para el diseño del muro se pueden utilizar teorías de presión de tierras desarrolladas
para silos de granos. Sin embargo, algunos autores recomiendan diseñar las unidades para el doble
de la presión calculada para este método.
cuenta los posibles métodos de construcción, así como cualquier movimiento de asentamiento, etc.,
que pueda ocurrir durante el periodo constructivo.
Los procesos de excavación, relleno, bombeo del agua freática, etc., deben organizarse para evitar
poner en peligro la estabilidad y reducir la resistencia de los elementos de la estructura, por ejemplo
en el caso de un muro de contención diseñado para ser soportado lateralmente en su cabeza no debe
permitirse el relleno hasta que este soporte haya sido construido. Alternativamente la estructura
debe diseñarse para las condiciones de carga que va a soportar durante el periodo de la construcción
y deben indicarse las cargas permisibles durante este periodo.
Cargas a tener en cuenta en el análisis Para cada situación de diseño deben obtenerse las
cargas concentradas o distribuidas que pueden afectar la estructura de contención tales como peso
del suelo, la roca y el agua, presiones de tierra, presiones estáticas de agua, presiones dinámicas del
agua, sobrecarga y cargas sísmicas. Adicionalmente, deben determinarse las cargas relacionadas con
factores geológicos tales como la reptación del talud, la disolución de la roca, el colapso de cavernas;
y de las actividades del hombre como excavaciones y uso de explosivos en sitios cercanos, así como el
efecto de temperatura en áreas industriales y fundaciones de máquinas. Es necesario algunas veces
analizar las diversas combinaciones posibles de cargas y diseñar para la condición más crítica.
creto y utilizan los materiales de relleno como elementos que contribuyen a la estabilidad.
Constan de concreto de resistencia superiores 3000 psi. En el respaldo de todos los muros se colocará
material filtrante con un espesor mínimo de 0.20 metros, que cumpla las características establecidas
para el material, construyendo además el sistema adecuado para la evacuación del agua captada y
con orificios de drenaje.
Una estructura de concreto reforzado resiste movimientos debidos a la presión de la tierra sobre el
muro. El muro a su vez se apoya en una cimentación por fuera de la masa inestable.
Existen los siguientes tipos de muro reforzado:
1. Muros empotrados o en cantiliber, en forma de L o T invertida, los cuales tienen una placa
semivertical o inclinada monolítica con otra placa en la base.
2. Muros con contrafuertes, en los cuales la placa vertical o inclinada está soportada por contrafuer-
tes monolíticos que le dan rigidez y ayudan a transmitir la carga a la placa de cimentación.
3. Muros con estribos, en los cuales adicionalmente a la placa vertical y la placa de cimentación y los
contrafuertes, se construye una placa superior sub-horizontal que aumentan la rigidez y capacidad
para soportar momentos.
En la mayoría de los casos se colocan llaves o espolones de concreto debajo de la placa de cimenta-
ción para mejorar la resistencia al deslizamiento.
Una pared en concreto reforzado es generalmente, económica y viable para alturas hasta de 8 me-
tros. Para alturas mayores el espesor de la placa semi-vertical aumenta en forma considerable y el
muro se vuelve muy costoso.
Debe tenerse en cuenta que, la utilización de contrafuertes o estribos generalmente disminuye el
costo comparativamente con un muro empotrado en L o T invertida.
La pendiente de la pared de fachada debe dársele una inclinación ligera para evitar la sensación
visual de que el muro se encuentra inclinado. Generalmente, se recomienda una pendiente de 1 en
50.
El diseño de un muro en concreto armado incluye los siguientes aspectos:
1. Diseño de la estabilidad intrínseca del muro para evitar volcamiento o deslizamiento sobre el suelo
de cimentación.
2. Diseño de la estabilidad general del talud o cálculo del factor de seguridad incluyendo la posibi-
lidad de fallas por debajo de la cimentación del muro.
3. Diseño de las secciones y refuerzos internos para resistir momentos y cortantes.
4. Cálculo de capacidad de soporte de la cimentación.
Para el diseño estructural se supone que la placa vertical del muro se encuentra totalmente empo-
trada en la placa de cimentación. La Oficina de Control Geotécnico de Hong Kong recomienda que
en todos los casos de muro de concreto armado se utilicen presiones de reposo para el cálculo de las
fuerzas sobre las paredes del muro
En todos los casos los muros de concreto armado debe contener un sistema de drenaje detrás
de su pared vertical y/o un sistema de lloraderos o salidas para el agua represada detrás del muro.
Debe tenerse en cuenta que, aún en el caso de suelos completamente secos, la presencia del muro
puede inducir el represamiento de pequeñas cantidades de agua de infiltración.
Es importante la construcción de juntas estructurales para evitar fisuras o grietas relacionadas con
cambios de temperatura. La distancia entre juntas se recomienda no debe ser mayor de 20 metros
a lo largo del muro.
Figura 1.3
Figura 1.4
Consideraciones de diseño
La metodología consiste en determinar por los métodos clásicos de equilibrio límite el factor de
seguridad de la superficie potencial de falla (más crítica o más probable) que presentan los taludes
del terraplén.
Los geotextiles tejidos al tener la capacidad de asumir esfuerzos de tracción, desarrollan fuerzas
resistentes por detrás de la superficie de falla, gracias al esfuerzo de corte que se genera entre el
geotextil y el suelo, tal efecto hace que se desarrolle una fuerza estabilizadora adicional a las deter-
minadas normalmente y como resultado final el factor de seguridad ante la falla aumenta.
Figura 1.5
Una vez determinado el factor de seguridad del talud reforzado con la superficie potencial de falla
en estudio, se revisa la factor de seguridad de la superficie potencial de falla para las condiciones
de refuerzo establecidas.
1. Establecer los parámetros de diseño del geotextil a usar como refuerzo. (resistencia a la tracción
método tira ancha, criterios de durabilidad, interacción suelo - refuerzo)
2. Determine el factor de seguridad del talud no reforzado
3. Determinar el refuerzo necesario para estabilizar el talud
4. Chequear la estabilidad externa
5. Establecer los sistemas de drenaje y subdrenaje del terraplén
Muros de mamposteria reforzada. Esta conformada por muros contruidos con ladrillos
huecos pegados con mortero de cemento; esto la clasifica como un sistema artesanal. La mamposteria
reforzada se arma con ladrillos, mortero de pega, mortero de inyeccion y barras de acero de refuerzo.
La mamposteria se arma de tal manera que se forman celdas verticales por las cuales van las barras
de refuerzo y las instalaciones menores. Es un sistema sobre el cual existe amplia experiencia y
analitico y un buen resultado observado en el comportamiento frente a los sismos. Esta certificada
frente a la NSR-10. La mamposteria reforzada conduce a edificaciones poco aptas para lograr una
amplia variedad de estilos desde el punto de vista arquitectonico, al mismo tiempo que no es flexible
para hacer modificaciones una vez habitada puesto que la mayoria de los muros son estructurales.
La buena elección del tipo de muro es fundamental para su correcto diseño. No obstante, hay
que tener en cuenta las posibles cargas que causarían el colapso de la estructura, para poder realizar
una evaluación completa, Para ello es importante conocer los distintos motivos por los cuales se
produciría la falla.
En principio, es importante recordar que el principal objetivo de un muro es soportar empujes
laterales, a pesar de ello puede soportar cargas verticales adicionales. Por lo que, el colapso o la
estabilidad del muro depende especialmente del suele con el que tiene contacto directo sobre su base
y el peso del muro. A continuación se expondrá los distintos tipos de fallas.
Asentamiento de la estructura
Debido al peso del muro y al relleno colocado en la parte superior de la zapata es posible que
el muro sufra un asentamiento, pudiendo producir fisuras en la estructura o en algunos casos el
colapso de la estructura. Para ello es importante conocer las propiedades mecánicas del suelo y
saber la resistencia del mismo.
La construcción de proyectos sin haber expropiado los terrenos necesarios, lo que limita en
ocasiones el poder eludir zonas con restricciones geológicas, la conformación de taludes según
el diseño realizado y la posibilidad de construir las obras de estabilización necesarias.
No realizar los estudios geológico-geotécnicos necesarios para el diseño por falta de tiempo y/o
presupuesto, lo que muchas veces repercute en soluciones planteadas ?a ojo?, que posterior-
mente pueden afectar el adecuado funcionamiento de las obras construidas con esos materiales
o sobre ellos, a un costo mayor.
La construcción de todos los taludes con pendientes estándar. Muchas veces los estudios
geológico-geotécnicos son inadecuados, deficientes o escasos, por lo que no permiten realizar
un diseño específico para los taludes. Como resultado, se obtienen taludes inestables, pro-
duciendo deslizamientos durante la construcción y vida útil de la vía, especialmente en los
primeros años.
La utilización materiales de préstamo sin investigarlos, aceptando su uso solamente por as-
pectos económicos sin conocer sus propiedades geomecánicas.
La colocación de alcantarillas dentro del relleno, los cuales a desplazarse o asentarse rompen
la alcantarilla, provocando infiltración en la masa de suelo. Se debe normalizar la práctica de
cimentar las alcantarillas sobre el suelo natural.
1.7 CONCLUSIONES
Perú carece de suficientes ingenieros geotécnicos viales. Eso se refleja muchas veces en la
ineficacia de las obras geotécnicas y un bajo nivel de servicio de la infraestructura vial nacional.
Es por esto que se debe motivar a los profesionales a especializarse en áreas relacionadas al
desarrollo de la infraestructura vial, la geotecnia vial no debe ser la excepción.