Mientras vamos
Los milagros ocurren sobre la marcha
La palabra milagro, antiguamente miraglo, encuentra su origen en el latín miraculum,
palabra derivada del verbo mirari, que significa «admirarse» o «contemplar con
admiración, con asombro o con estupefacción».
1. Tenemos que ir hacia los milagros, lo que se puede aprender de esta historia es que siempre
que vayamos a él; él hará los milagros.
Él les ordenó que fueran adonde se encontraban los sacerdotes y se mostraran ante ellos; los
leprosos cumplieron esa orden y fueron sanados en el camino. Confiemos en que mientras
vayamos en el camino que el Señor ordenó, veremos el cumplimiento de sus promesas en nuestra
vida.
Acércate sin vergüenza ni culpa
Lucas 17:11-14
A veces no queremos entrar en la presencia de Dios porque sentimos vergüenza de nosotros
mismos, de nuestro pasado y de nuestros pecados. Algo similar les sucedió a los diez leprosos: se
avergonzaban de presentarse ante Jesús a causa de su condición; sin embargo, Dios no siente
repulsión por nuestra apariencia o por nuestros pecados. Su amor es tan grande que está
dispuesto a abrazarnos siempre, pero debemos caminar hacia Él con determinación, no esperemos
a ser perfectos para hacerlo.
Es por fe, no por condición
Juan 9: 1-3. La fe es la que hace los milagros, no los hechos. Mt. 9: 20-21; Lucas 8:49-50 Efesios
2:8-9
Antes de un milagro hay una instrucción Juan 9:6-9.
Naaman y eliseo 2 reyes 5
Conclusión
Jesús transitó el más difícil de todos los caminos hacia la crucifixión para que nosotros fuéramos
salvos. Su camino también fue difícil, sin embargo, al tercer día resucitó, demostrándonos que
todo saldrá bien mientras vayamos en el camino señalado por el Padre.