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Semana 4

El documento aborda dos enfermedades neurodegenerativas comunes en la vejez: la enfermedad de Alzheimer y la enfermedad de Parkinson. La primera se caracteriza por el deterioro cognitivo y cambios en la conducta, mientras que la segunda afecta el movimiento y puede incluir temblores y rigidez muscular. Ambas condiciones impactan significativamente la calidad de vida de los pacientes, especialmente en personas mayores.

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El documento aborda dos enfermedades neurodegenerativas comunes en la vejez: la enfermedad de Alzheimer y la enfermedad de Parkinson. La primera se caracteriza por el deterioro cognitivo y cambios en la conducta, mientras que la segunda afecta el movimiento y puede incluir temblores y rigidez muscular. Ambas condiciones impactan significativamente la calidad de vida de los pacientes, especialmente en personas mayores.

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Semana 4

Unidad 6. Vejez

Olivia Magaña Vázquez. Facilitador


Es la más común de las demencias; es una enfermedad progresiva y
degenerativa del cerebro que provoca deterioro de la memoria, del pensamiento y de
la conducta.
Los síntomas característicos de la enfermedad de Alzheimer son: pérdida de memoria,
de las habilidades de lenguaje (dificultad para encontrar los nombres de las palabras),
alteraciones del pensamiento abstracto, juicio pobre, desorientación en lugar, tiempo y
persona, cambios en el estado de ánimo, conducta y personalidad. El resultado general
es un notorio decaimiento en las actividades personales y el desempeño en el trabajo.
Su origen es aún desconocido; los investigadores trabajan sobre posibles causas tales
como daño neurológico, deficiencias químicas, anormalidades genéticas, virus, tóxicos
ambientales y disfunción en el sistema de defensas del organismo.
Afecta por igual a hombres y mujeres, aunque más frecuentemente a
personas de edad avanzada, aproximadamente un 10 % en mayores
de 65 años y un 47 % en personas de 85 años, aunque también
puede presentarse en personas jóvenes (35-50 años).
La OMS, la define como "un síndrome generalmente de
naturaleza crónica o progresiva, caracterizado por el deterioro de la función cognitiva (es
decir, la capacidad para procesar el pensamiento) más allá de lo que podría considerarse
una consecuencia del envejecimiento normal. Afecta a la memoria, el pensamiento, la
orientación, la comprensión, el cálculo, la capacidad de aprendizaje, el lenguaje y el
juicio.
En términos generales, la demencia suele ocurrir a partir de los 60 años. Por lo tanto,
el envejecimiento supone uno de los factores de riesgo más significativos. Está causada
por el daño o la pérdida de las células nerviosas y sus conexiones en el cerebro. En
función del área del cerebro afectada, el impacto puede ser distinto.
•Pérdida de habilidades sociales y cambios de personalidad, lo cual
lleva a comportamientos inapropiados en público y, a veces, agresivos.

•Problemas para comunicarse, ya que el paciente presenta


dificultad para recordar el nombre de objetos familiares. A esto se une
la pérdida del sentido de la orientación por lo que la persona puede
perderse con asiduidad y no encontrar objetos.

•Aumento de la dificultad para memorizar o realizar actividades que


requieran pensar.

•El paciente pierde su capacidad de juicio y no es capaz de determinar


la peligrosidad de sus acciones.

•Se producen cambios en el patrón del sueño, lo que aumenta el riesgo


de sufrir alucinaciones, delirios y es posible que este cuadro
sintomático lleve a la depresión.
es una enfermedad progresiva del sistema nervioso que afecta el movimiento. Los síntomas
comienzan gradualmente. A veces, comienza con un temblor apenas perceptible en una sola
mano. Los temblores son habituales, aunque la enfermedad también suele causar rigidez o
disminución del movimiento. En las etapas iniciales de la enfermedad de Parkinson, el rostro
puede tener una expresión leve o nula. Es posible que los brazos no se balanceen cuando
caminas. El habla puede volverse suave o incomprensible. Los síntomas de la enfermedad
de Parkinson se agravan a medida que esta progresa con el tiempo
 Temblores. Un temblor, o una sacudida, generalmente comienza en una extremidad, a menudo en la
mano o los dedos. Puedes frotar el pulgar y el índice de un lado a otro, lo que se conoce como
temblor de la píldora. Tu mano puede temblar cuando está en reposo.
 Lentitud en los movimientos (bradicinesia). Con el tiempo, la enfermedad de Parkinson puede
retardar tus movimientos, haciendo que las tareas simples sean difíciles y lleven más tiempo. Puede
que tus pasos sean más cortos cuando caminas. Puede resultar difícil levantarte de la silla. Puede
que arrastres los pies mientras intentas caminar.
 Rigidez muscular. La rigidez muscular puede ocurrir en cualquier parte del cuerpo. Los músculos
rígidos pueden ser dolorosos y limitar tu amplitud de movimiento.
 Alteración de la postura y el equilibrio. La postura puede volverse encorvada o puedes tener
problemas de equilibrio como consecuencia de la enfermedad de Parkinson.
 Pérdida de los movimientos automáticos. Es posible que tengas reducida la capacidad para realizar
movimientos inconscientes, como parpadear, sonreír o balancear los brazos cuando caminas.
 Cambios en el habla. Puedes hablar suavemente, rápidamente, insultar o dudar antes de hablar. Tu
habla puede ser en un solo tono en lugar de tener las inflexiones habituales.
 Cambios en la escritura. Puede resultarte cada vez más difícil escribir y tu letra puede parecer
pequeña.
Si no hubiera sabido que ya estaba muerto, habría lamentado perder la vida.
Ota Dokan (1432-1486)

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