ÍNDICE
El inicio de la recuperación
del mucílago de orquídea
como material de
restauración para Textiles
a través del estudio del
Cristo Salvador del Mundo
Rosa Lorena Román Torres / Nicolás Gutiérrez Zepeda
Abner Gutiérrez Ramos / Elizabeth Trujillo Huazo
Resumen
La restauración del mosaico de plumas Cristo Salvador del Mundo (per-
teneciente a la colección del Museo Nacional del Virreinato de México)
se llevó a cabo en el año 2002 por el Seminario-Taller de Restauración
de Textiles de la Escuela Nacional de Conservación, Restauración y
Museografía (encrym). El trabajo realizado permitió, entre otras cosas,
valorar el estado de conservación de la pieza, estudiar la técnica de
manufactura y analizar los materiales constitutivos de la obra.
En el análisis de estos materiales se brindó especial atención al ad-
hesivo empleado en la manufactura de la pieza. Se ubicaron aquellas
propiedades del adhesivo que, pese haber sido utilizadas cuando la
pieza fue elaborada (hace aproximadamente quinientos años), seguían
estando presentes: la textura, la transparencia, la flexibilidad, la capaci-
dad de rehidratación y su nivel de adhesividad.
68 isbn: 978-607-484-542-6
Este adhesivo, conocido genéricamente como tzauhtli, sugirió la
posibilidad de ser empleado como material de restauración en textiles
altamente deteriorados. Por ello, el Seminario inició una línea de inves-
tigación que buscó precisar el origen de este adhesivo, determinar sus
características y composición, así como evaluar su desempeño y per-
feccionar un método para su extracción. Los resultados obtenidos nos
permiten afirmar que el tzauhtli es una alternativa viable y pertinente
en la restauración no sólo de textiles, sino de otro tipo de materiales.
Palabras clave
Adhesivo, tzauhtli, mosaico de plumas, Museo Nacional del Virreinato.
E n el año 2002, con motivo de la exposición internacional Aztecas,
se realizó la conservación y restauración del mosaico de plumas
Cristo Salvador del Mundo, perteneciente a la colección del Museo
Nacional del Virreinato. Como parte del proceso de conservación se
inició la investigación histórica del mosaico, se realizó la descripción
formal de la pieza y se llevaron a cabo los estudios de laboratorio.
Todo ello con el propósito de determinar el significado, los materiales
constitutivos y la técnica de manufactura.1
De manera específica, el diagnóstico del estado de conservación
de las plumas pertenecientes al mosaico articuló las bases de la pre-
sente investigación, pues al momento de tomar la muestra de las plu-
mas se comprobó que, a pesar del deterioro de éstas (principalmen-
te ocasionado por la gran acumulación de polvo en las plumas que
forman el cabello, barba, fondo azul y manto café; la detección de
su debilitamiento físico y el desvanecimiento de su color ocasionado
1
Para una revisión más detallada de esta información consultar la siguiente investigación: Román, L.
(2005). Conservación del Mosaico de plumas “Cristo Salvador del Mundo” del Museo Nacional del
Virreinato, México. En Recuperando el pasado, conservación de textiles arqueológicos y etnográficos.
eua. natcc, pp. 131-142.
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por la acción de la luz), aún se encontraban firmemente adheridas
a la capa de algodón no hilado y al soporte de la tela. Así, con base
en esta observación, se pudo constatar que la técnica de factura
del mosaico de plumas consistió en una superposición de capas de
plumas de diferentes especies y colores, las cuales fueron adheridas
a la superficie de algodón sin hilar con tzauhtli.
Asimismo, se ubicaron algunas características de la película de
tzauhtli utilizada en la pieza Cristo Salvador del Mundo: no manifestó
influencia notable sobre la apariencia visual y tangible de la tela origi-
nal; no demostró amarilleo; no manifestó degradación por luz y conta-
minación atmosférica; mostró excelente adhesividad al momento de
ser rehidratado; no desprendió productos nocivos de descomposición;
no evidenció ataque de insectos o microorganismos, y presentó un pH
de 6.5 en promedio.
Con esta información se determinó que no hubo pérdida de adhe-
rencia entre las diferentes capas del mosaico ni un efecto pronunciado
de envejecimiento en el tejido. Además se conservó la resistencia y
flexibilidad que caracterizan a una tela (a pesar de que la pieza está fe-
chada entre 1550-1570), con lo cual se concluyó que la resistencia de la
mayor parte de las plumas se debía al poder del adherente adhesivo,
mientras que, el deterioro de la pieza se debía al envejecimiento natu-
ral de la pluma, pero no al deterioro del adhesivo. Estos resultados se
convirtieron en la razón y el eje articulador de este trabajo.
La pertinencia del estudio del adhesivo tzauhtli
Desde hace tiempo, los especialistas en conservación de textiles han
tenido como reto el proceso de refuerzo o consolidación de algunas
sedas altamente deterioradas, tales como el raso, el satín, el moaré o
el damasco. La experiencia ha demostrado que el tratamiento tradi-
cional por costura deteriora más la estructura del tejido y disminuye
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la imagen del textil. Ante este inconveniente se han utilizado adhe-
sivos naturales provenientes de almidones (de trigo, maíz o arroz);
de derivados de la celulosa (metil, hidroxietil y carboximetilcelulosa);
de origen sintético (acetatos de polivinilo [mowilith DM5 y DMc2],
polivinílicos [nylon soluble, alcohol polivinilico], acrílicos [paraloid
B72, acriloid B72, lascaux P550 40TB, 360HV, rhoplex N-580] y de
de copolímeros [Beva 371] (Canadian Conservation Institute, 1999).
Si bien estos materiales coinciden en detentar la propiedad del
poder adhesivo, no obstante, su aplicación rigidiza frecuentemente
el tejido original y altera la apariencia visual del tejido; además, se ha
demostrado su reversibilidad, ya que para su aplicación o eliminación
requieren de disolventes tóxicos y en algunos casos de calor.
Las limitantes de este tipo de adhesivos han obligado a buscar
otras alternativas con compuestos de origen natural que permitan re-
tardar el deterioro de los textiles mencionados, lo cual ha propiciado
la recuperación de técnicas y materiales utilizados en épocas pasa-
das. Ante este panorama se enmarcó la importancia y la necesidad de
investigar el uso del tzauhtli como material de restauración para tex-
tiles. De esta manera se establecieron los objetivos de este estudio:
establecer la composición del tzauhtli; determinar las especies más
adecuadas para la obtención del adhesivo; evaluar los distintos méto-
dos de extracción y perfeccionar el más adecuado; emplear el mu-
cílago con mejores propiedades como material de restauración para
textiles de seda altamente deteriorados, y evaluar su desempeño.
Identificación del tzauhtli
El tzauhtli o mucílago de orquídeas fue caracterizado por primera
vez en 1995 por la doctora Araceli Peña y la maestra Carolusa Gon-
zález Tirado (González y Peña, 1995). Está compuesto por polisa-
cáridos o hidratos de carbonos de alto peso molecular solubles o
71
disipables en agua; dentro de la composición de las gomas y mucí-
lagos, además del polisacárido (que es su principal constituyente),
se encuentran moléculas pequeñas de azúcares libres que no están
unidos al polisacárido (González, 1996: 50-51).
El trabajo de la maestra González Tirado brinda importantes
referencias históricas sobre el tzauhtli. Por ejemplo, menciona que
Sahagún nombraba al pegamento utilizado en la manufactura del
mosaico como tzhautli o tzacuhtli, nombres que provienen del
náhuatl tzaucpopochtli (vocablo compuesto de tzacutli, engrudo,
y popochtli, perfume); Sahagún también señalaba que el material
adhesivo es extraído de los cormos, seudobulbos y tal vez de raíces
tuberosas de algunas especies de orquídeas mexicanas. Asimismo, la
autora menciona que en el vocabulario de fray Alonso de Molina del
siglo xvi la palabra tzacutli se traducía como engrudo y tzacuxuchitl
como lirio (González, 1996: 9). A ello se añade la información dada
por Miguel Soto Arenas, pues menciona que Francisco Hernández,
en su texto La Historia de las plantas de la Nueva España, se refería
al tzauhtli como gluten y describía algunas plantas de las cuales se
extraía el adhesivo (M. Soto, comunicación personal, 2006).
También es importante mencionar que la identidad de las plantas
productoras tzauhtli se conoce desde el trabajo, Novorum Vegeta-
bilium Descriptiones. Fasciculus ii, que en el año 1825 realizaron La
Llave y Lexarza, quienes identificaron, de manera tentativa, algunos
de los tzauhtlis señalados por Hernández , por ejemplo: atzautli =
Cranichis speciosa, Cranichis tubularis; tzacuxochitl = Bletia cocci-
nea, Bletia campanulata; Amatzautli = Epidendrum pastoris e indican
que el tatzingueni es la Sobralia citrina.2
2
Nombres utilizados por La Llave & Lexarza, no necesariamente los epítetos actualmente empleados.
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Estas y otras orquídeas que han sido mencionadas como tzautlis
se caracterizan por poseer órganos de reserva de agua y nutrientes,
los cuales son una adaptación al clima estacional con una marcada
temporada seca en la primavera, característico del centro-occiden-
te de México. Es probable que los polisacáridos contenidos en los
órganos de reserva tengan como función conservar de una manera
más eficiente el agua durante el periodo crítico. Las orquídeas invo-
lucradas son tanto terrestre, rupícolas (que crecen entre piedras) y
epífitas (que crecen sobre árboles).
Una revisión de la literatura (Cortés, 1970; Urbina, 1903) revela
que las siguientes especies de orquídeas (descontando sinónimos en
desuso) han sido utilizadas en alguna ocasión como tzautlis: Arpophy-
llum spicatum (La Llave & Lex.); Bletia campanulata (La Llave & Lex.);
Bletia coccinea (La Llave & Lex.); Prosthechea cf. citrina (La Llave
& Lex.; W.E. Higgins); Prostechea pastoris (La Llave & Lex.; Espejo
& López-Ferrari); Govenia liliacea (La Llave & Lex.; Lindl.); Govenia
superba (La Llave & Lex.; Lindl. ex Lodd.); Laelia speciosa (Kunth;
Schltr.); Laelia autumnalis (La Llave & Lex.; Lindl.); Cranichis speciosa
(La Llave & Lexarza); y, Cranichis tubularis (La Llave & Lex.).*
Es muy probable que varias especies de Bletia, aparte de las
mencionadas, hayan sido fuentes del adhesivo. La especie ilustrada
por Francisco Hernández como tzacutli posiblemente sea Bletia ju-
cunda (Linden & Rchb.f.). Por otra parte, es dudoso que una especie
de “tierra caliente” determinada por su rareza y desconocida en el
Valle de México, como lo es Bletia coccinea, haya sido muy utilizada.
En el Valle de México las especies más comunes, por ejemplo, en
el Pedregal de San Ángel, son Bletia campanulata, Bletia neglecta
*La identidad de estas dos últimas no ha sido reconocida, pero es probable que se trate de las orquí-
deas Spiranthinas Deiregyne rhombilabia (Garay) y Aulosepalum pyramidale (Lindl.) [Link] & [Link].
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Sosa y Bletia urbana Dressler, las dos primeras también son comunes
en la región cercana a Morelia. Otras especies de Bletia se conocen
actualmente todavía con el nombre náhuatl de tzautli. Arpophyllum
spicatum es una especie poco común en el centro de México y su
uso debe haber sido, si acaso, esporádico. Las dos especies de Go-
venia son comunes, pero con poblaciones poco numerosas; aunque
sus grandes cormos blancos podrían tener ciertas ventajas sobre los
seudobulbos de las Prosthecheas y Laelias, los cuales son verdes.
Prosthechea pastoris es una de las orquídeas epífitas más abundan-
tes en la región de Morelia, lo mismo que las especies de Laelia (M.
Soto, comunicación personal, 2006).
Nombre Científico Nombre comunes Flor y Seudobulbo
Flor de corpus
Flor de mayo
Itzamahua
1 Laelia speciosa Juritzaquiri-tzitzica
(Kunth) Schltr Flor grande
Tlacuxochilt
Deantza
Itzumaqua Soto Arenas, M.A.
Azucena amarilla
Costicatexochitl
2 Prosthechea cf. citrina Costictexochitl
(La Llave & Lex) W.E. Cozticoatzontecoxó-
chilt
Higgins Flor de huevo
Tatzingueni
Acatlzautli Soto Arenas, M.A.
3 Bletia sp
Bletia Bletia sp Bletia jucanda
campanula Soto Arenas, M.A.
Flor de todos santos
Flor de encino
Calavera
4 Laelia autumnalis Gallitos
Ahoatxochitl, ahusuchil,
(La Llave & Lex) Lindl flor de muertos, flor de
los santos, Lirio de San
Francisco entre otros
(González, 1996-22-26) Soto Arenas, M.A.
Figura 1. Cuadro de orquídeas seleccionadas.
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A partir de lo anterior, se seleccionaron cuatro especies comunes de
orquídeas para investigar sus propiedades como fuente de adhesivo:
Extracción y método de obtención del mucílago tzauhtli
El método de obtención del tzauhtli depende del uso al que esté
destinado, es decir, el mucílago segregado que se obtiene al cortar
el seudobulbo o al ser extraído con agua caliente de los seudobul-
bos frescos puede ser empleado como adhesivo, aglutinante de
pastas o pigmentos (González, 1996: 24).
La primera fase de la extracción se realizó con ejemplares de
Laelia autumnalis,3 de acuerdo las fuentes consultadas, machacan-
do, moliendo, exprimiendo y dejando secar el producto obtenido.
Posteriormente se realizó la extracción con el siguiente método:
los seudobulbos se lavaron con agua corriente, eliminando tierra e
impurezas; se separó la cáscara del seudobulbo; se cortó el seudo-
bulbo en rodajas pequeñas; se dejó secar en un horno a 60° C, por
Figura 2. Limpieza de seudobulbos. Figura 3. Seudobulbo cortado.
Fotografías: Patricia Campos, Andrea Consejo, Isabel Ritter.
3
Los bulbos fueron donados por el doctor Miguel Soto Arenas.
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Figura 4. Seudobulbo seco. Figura 5. Seudobulbo molido.
Fotografías: Patricia Campos, Andrea Consejo, Isabel Ritter.
cuatro horas. Una vez seco, se molió y se tamizó, hasta obtener un
polvo fino que se depositó en un envase hermético de vidrio para
ser utilizado posteriormente (Figuras 2, 3, 4 y 5).
Experimentación
Se preparó el adhesivo a diferentes concentraciones para evaluar su
desempeño. La película elaborada con una solución al 3% en agua
destilada presentó mejor adhesividad.
Este fue el proceso de aplicación: sobre una lámina de teflón, en
un bastidor de trabajo se tensó una crepelina de seda; posterior-
mente, el mucílago (al 3% en agua destilada) se aplicó directamente
sobre las telas por medio de pincel hasta lograr una capa uniforme;
después se cortaron muestras de satín de seda altamente degrada-
das de 2 cm2; por último, sobre la crepelina de seda y la batista de
algodón, ya impregnadas con el mucílago, se colocaron las muestras
deterioradas, se alinearon hilos, se corrigieron deformaciones y se
dejó secar a medio ambiente (Figuras 6 y 7).
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Figura 6. Mucílago
hidratado, Fotogra-
fía: Rita Soumano.
Figura 7. Mucílago
aplicado sobre
crepelina de seda
tensada. Muestras
de moaré de seda.
Fotografía: Rita
Soumano.
Resultados
Los resultados obtenidos fueron los siguientes: no hubo desprendi-
miento significativo de ninguna de las muestras de seda deteriorada;
tampoco se apreció alteración sobre la apariencia visual del ligamento
de damasco de seda; la estructura de tejido se observa claramente
pues no cambió el brillo ni la textura; no mostró cambio cromático,
amarillamiento u oscurecimiento; la película formada permaneció
transparente; la película de tzauhtli se mantuvo flexible con una hu-
medad relativa de 55-60%; no presentó olor; no exhibió ataque de
microorganismos o insectos (a la fecha), y presentó un pH neutro.
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Conclusiones
1. Este trabajo significó el inicio de una línea de investigación
específica el Seminario Taller de Restauración de Textiles de la
encrym, sobre los posibles usos del mucílago de orquídeas como
material de restauración para sedas altamente deterioradas.
2. Las especies seleccionadas poseen en mayor o menor medida
el mucílago y las propiedades adhesivas están en relación con
la especie.
3. La identificación correcta de las especies de orquídeas es de
vital importancia para el éxito de la utilización del mucílago como
material de conservación.
4. La selección de cormos para la preparación del mucílago exige
que sean sanos y tiernos.
5. La cantidad de adhesivo extraído depende del tipo de orquídea,
edad, tamaño del cormo y método de extracción.
6. De las cuatro orquídeas propuestas, se ha experimentado con
Laelia autumnalis, por la facilidad de obtención. Se requiere
experimentar con las especies arriba anotadas.
7. Es necesario efectuar análisis por Cromatografía de Gases Ca-
pilar a Alta Temperatura (ht-cgc), intemperismo, espectrofoto-
metría y otros para conocer y determinar con mayor precisión las
propiedades de esta sustancia.
8. A partir de este trabajo vemos la necesidad de diseñar un
protocolo específico para la selección de especies, extracción y
caracterización del adhesivo, así como su aplicación en patrimo-
nio textil.
9. Este grupo de trabajo está convencido que el mucílago de orquí-
deas representa una alternativa real como material de restaura-
ción para tejidos de seda con alto grado de deterioro.
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Bibliografía
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