Caso: La revolución de la construcción modular.
La distribución tradicional del sector de la construcción ha sido localizar el producto en una
posición fija, siendo los trabajadores, máquinas, herramientas y materiales los que se mueven
alrededor del producto. Como principales inconvenientes de esta distribución de punto fijo
destaca la escasa flexibilidad en los tiempos de fabricación, ya que el flujo de fabricación no
puede ser más rápido que la actividad más lenta, la necesidad de una inversión elevada en
equipos específicos y la elevada monotonía de los trabajos, que puede afectar a la moral del
personal.
Sin embargo, existen empresas que han introducido una distribución por producto en la
construcción de edificios, es lo que se conoce, como la construcción modular. El concepto de
industrialización de la construcción engloba muy distintas tipologías, cuyo denominador
común se basa en la ruptura con la construcción tradicional.
La finalidad es obtener las ventajas que ofrece un trabajo en cadena: una mejora de acabados,
calidades, plazos de entrega, precio, etc. Es la especialización de cada fase del proceso
constructivo, incorporando los avances tecnológicos y eliminando los tiempos muertos y los
problemas derivados de las inclemencias del mismo. Estandarización, modularidad, tecnología,
control de calidad y tiempos, mano de obra especializada, etc.
Podría compararse históricamente con las mejoras que introdujo Henry Ford en la industria del
automóvil.
Esta forma de producir viviendas representa unas ventajas análogas a las de la producción en
serie de cualquier otro producto, permitiendo no sólo una importante reducción de tiempos
de ejecución, sino también una clara reducción de costes, un espectacular incremento de la
seguridad laboral y una importante mejora en aspectos relativos a impacto medio ambiental,
favoreciendo además el desarrollo de un fuerte tejido industrial a través de la propia fábrica.
Uno de los aspectos más novedosos de este sistema de construcción es que no compromete el
resultado final en cuanto a criterios de usabilidad, habitabilidad, calidad, o con respecto a la
tipología de los materiales utilizados. El Sistema de Construcción Modular está basado por la
secuencia e interconexión de prismas regulares, los cuales mediante su combinación, permiten
formar casi una infinidad de formas y usos, alcanzando prácticamente la totalidad de las
necesidades de los usuarios.
“Vi que tenía que empezar a hacer algo con el tema del prefabricado porque me parecía que el
proceso de construcción tradicional era muy largo y traumático, un punto de conflicto con los
clientes”, explica el arquitecto.
Las ventajas de la construcción modular, con producción en taller y montaje en obra, tiempos
más cortos y mano de obra más especializada, incrementan los resultados en cuanto a calidad
y precio del producto final no comparables con la construcción tradicional, exigiendo al tiempo
un control mayor de las fases iniciales de diseño, dado que absolutamente todo debe ser
diseñado y controlado de antemano, no existiendo lugar a la improvisación.
La empresa cuenta desde Junio de 2011 con una moderna fábrica con 3.500 m2 de superficie,
tres entradas para camiones, tres puentes grúa (dos exteriores y uno interior), también cuenta
con dotaciones para el personal, oficinas e instalaciones, de 150 m2. Diariamente, en la fábrica
trabajan unos 30 empleados y ésta tiene capacidad para abordar simultáneamente un total de
siete viviendas.
En esta apuesta por la construcción industrializada, inicialmente se desarrollan dos tipos de
vivienda de 85 m2 desde 94.000€ y 107 m2 desde 118.000€, aunque en la actualidad existen
ya más de 12 modelos de viviendas estandarizadas. Con este mismo sistema constructivo se
pueden realizar modelos personalizados. Con un plazo de construcción de 20 semanas. Se
entregan completamente equipadas y terminadas incluyendo baños, cocina, calefacción e
iluminación. Además se ofrece la posibilidad de contratar interiorismo, paisajismo, cierre de
parcela, piscina, etc.
Una vivienda cada 8 horas
La empresa demuestra que una vivienda se puede levantar en ocho horas. En una sola jornada
se colocaron los módulos que componen una de sus casas basadas en los principios de la
construcción industrializada. Las piezas de este mecano doméstico llegaron por carretera
desde la fábrica.
Uno de los camiones góndola, que transportaba un elemento clave para la sujeción de los
módulos, se averió a una hora del lugar de construcción de la vivienda. A pesar del
contratiempo, la vivienda quedo terminada a media tarde y solo quedarán los remates de
ensamblaje y acabado.
La vivienda cuenta con garaje, porche exterior y cubierta transitable.
Frente a las desventajas del ladrillo, la construcción industrializada permite la producción en
taller y el montaje en obra, con tiempos más cortos y mejores resultados en cuando a calidad y
precio. Todo está controlado y diseñado de antemano, por lo que no existe lugar a la
improvisación.
La empresa se encarga de todas las fases, desde el proyecto a la fabricación, montaje e incluso
la decoración final, si el cliente lo desea.
“Estamos haciendo casas pequeñas, pero también viviendas de mil metros cuadrados, oficinas,
un club de pádel, etc. Esto es una manera nueva de construir, que se puede hacer de mayor o
menor calidad”, afirma el arquitecto.
En Japón, más del 40 % de la edificación ya se hace con arquitectura prefabricada, y en
Alemania supera el 30 %. “En España es complicado porque todo está enfocado al proceso
artesanal, desde la formación del arquitecto hasta las licencias de los ayuntamientos. Todo
está organizado para que el tiempo sea un factor secundario en la construcción, y hoy el
tiempo es fundamental en la vida de todos”, señala el director de la empresa.
Más difícil todavía: Un rascacielos en 3 meses.
Estos mismos principios están siendo utilizados por otras empresas a nivel mundial. Así, por
ejemplo, Broad Group pretende construir en un tiempo de tres meses Sky City, la cual será la
torre más alta del mundo, con 838 metros. Para hacer más creíble esa proeza arquitectónica,
hay que tener presente que la constructora BSB (Broad Sustainable Buildings) ya fue capaz de
levantar a finales del 2011 un hotel de 30 pisos en tan solo 360 horas (15 días). Ubicada a
orillas del lago Dongting, en la provincia de Hunan, la construcción tiene 17.000 metros
cuadrados de superficie y está diseñada para resistir terremotos de hasta 9º en la escala de
Richter. El secreto de la empresa radica en la propuesta de un nuevo proceso constructivo,
basado en módulos prefabricados.
Broad cuenta con dos plantas en donde los edificios se producen por secciones –recámaras,
baños, comedores‐ con todo e instalaciones eléctricas, hidráulicas y demás infraestructura,
que luego se transportan a su lugar final, donde son ensambladas como si se tratara de piezas
de Lego.
Las ventajas de la construcción modular parten de la sistematización del proceso productivo,
que hace que el 90% del edificio se "fabrique" en un entorno controlado. De esta forma se
tiene un control absoluto sobre los costes, se simultanean los procesos, se dispone de un stock
de materiales y componentes ya elaborados, y se sustituyen los procesos intensivos en mano
de obra por procesos automatizados.
Estas características redundan en un control de calidad en origen, un incremento notable de la
seguridad, y una amplia disminución de los residuos y de la contaminación acústica. Con la
ventaja añadida de que su desarrollo no se ve afectado por las inclemencias meteorológicas.
Ahora están dispuestos a romper el techo actual con Sky City One: una mole de 838 metros
(220 pisos), bastante menos esbelta que la de Dubai. Todo ello en la ciudad china de Changsha
(capital de la provincia de Hunan). En el caso de SKY City, la edificación se llevará a cabo con el
uso de la tecnología Modular BSB (Broad Sustainable Building), que fue desarrollada por la
misma empresa a cargo del proyecto. Esto permitirá la construcción de cinco niveles por día,
gracias al uso de elementos prefabricados. Broad Group enfoca su tecnología BSB al desarrollo
de "edificios hechos en fábrica", los cuales se caracteriza por la resistencia que presentan a
temblores de alta magnitud; por la conservación de energía de las estructuras, la purificación
del aire y la durabilidad de los mismos; así como por los ahorros en materiales durante la
edificación, mismos que están libres de plomo, radiación y asbesto, al igual que la reducción de
los desperdicios de construcción.
Según Construction Week Online, Sky City será 83% residencial, contando con 31.400 viviendas
tanto de lujo como para comunidades de bajos ingresos. El edificio también incluirá escuelas,
hospitales, oficinas, tiendas y restaurantes. Tendrá 104 ascensores, estructura resistente a
terremotos, e importantes características sostenibles: con vidrios de cuatro capas y 15cm de
aislamiento térmico en fachada. Se prevé que para su construcción sea necesaria tan sólo la
quinta parte de la energía necesaria para un edificio convencional similar. Board Group ha
anunciado que la estructura requerirá de 200.000 toneladas de acero (aunque relativamente
poco hormigón).
Si bien BSB parecer haber firmado ya un acuerdo con las autoridades locales de Changsha, el
proyecto
aún está pendiente de ser aprobado por el gobierno central.
Fuentes: Información corporativa de A‐cero ([Link] y de Broad Global
([Link]
1. Analizar las ventajas e inconvenientes de la construcción modular frente al sistema
tradicional.
2. Identificar otros sectores a los que podrían aplicarse los principios de la construcción
modular.