SERMON EXPOSITIVO
Por: Esther Blanco Aruquipa
Materia: Predicación Expositiva
Seminario Reformado Latinoamericano
La Paz, 31 de agosto de 2020
LA PROMESA DE JESÚS, Y NUESTRA CONFIANZA EN EL
PASAJE BIBLICO: Juan 14: 1-3
“No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí. 2 En la casa de mi
Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar
lugar para vosotros.”. 3 Y, si me voy y se lo preparo, vendré para llevármelos conmigo.
Así ustedes estarán donde yo esté.
PROPÓSITO. Jesus consuela a los discípulos exhortándolos a que sus corazones no se
turben, pues El partirá a fin de preparar un lugar para ellos en “el hogar del Padre.”
Jesus reconforta a los discípulos con otro testimonio más: en este hogar hay espacio,
vivienda para muchos. El hogar del Padre es amplio y diverso. Jesus se dirige hacia un
Padre preparado para recibir a muchos hijos. De este modo Jesus revela el estado final
de los creyentes como un espacio de intimidad, afecto e inclusión.
TEMA GENERAL DE Juan 14:1-14. La temática que precede a este pasaje es la
incertidumbre y ansiedad que provoca el anuncio de Jesus en el capítulo 13. Se trata del
inicio de una despedida que crea conmoción entre los discípulos, no es solo una
despedida ante una partida pasajera, sino el anuncio de una transición a un nuevo estado
por parte de Jesus. Por ello la ansiedad generada y las preguntas sobre quien
acompañara ahora a los discípulos. Las palabras del evangelista Juan dibujaran una
nueva manera de entender la presencia de Dios en nuestras vidas, como así también la
comprensión de toda la vida como un movimiento de transición desde el mundo hacia el
Padre y del Padre hacia el mundo. La conjunción de ambos movimientos, que tiene
lugar en medio de la existencia humana, es la esfera del Espíritu quien nos conforma a
la figura de Cristo.
IDEA EXEGÉTICA. Jesus exhorta a no preocuparse más al contario pide que crean en
Dios y en El.
IDEA HOMILÉTICA. Hace una promesa de ir y preparar un lugar.
PREGUNTA UNIFICADORA. ¿Entre la exhortación de Jesus que dice y a dónde va?
RESPUESTA. (1) Exhortación, (2) promesa
BOSQUEJO.
I. TRANQUILIZANDO CORAZONES PREOCUPADOS CON
CONFIANZA Y ESPERANZA EN JESÚS. (V.1-3)
1. UNA ORDEN QUE SE TRANQUILICEN LOS CORAZONES
PREOCUPADOS. V.1-2
2. UNA PROMESA: UNA FUTURA REUNIÓN EN LA CASA DEL PADRE.
V3
INTRODUCCION
La Biblia dice que está establecido que todos los seres humanos tienen que morir, y que
no hay excepciones Jesús les habló a Sus discípulos de Su propia muerte, y de ir a cierto
lugar donde ellos no podían ir. Esto los había dejado estupefactos, confundidos, y hasta
muertos de miedo.
El momento había llegado para hablarles a Sus asustados discípulos, y decirles
exactamente a dónde iba, ¿y por qué?
En Juan 14:1-3, Jesús dice “No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed
también en mí. 2 En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os
lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros.”. 3 Y, si me voy y se lo
preparo, vendré para llevármelos conmigo. Así ustedes estarán donde yo esté. Juan
14: 1-3
Podemos leer en otra versión para su mejor entendimiento:
»No se angustien. Confíen en Dios, y confíen también en mí. 2 En el hogar de mi
Padre hay muchas viviendas; si no fuera así, ya se lo habría dicho a ustedes. Voy a
prepararles un lugar. 3 Y, si me voy y se lo preparo, vendré para llevármelos
conmigo. Así ustedes estarán donde yo esté. NVI
TEMA: La exhortación de Jesus hacia sus discípulos, pidiendo que confíen y crean en
El, haciéndoles su promesa de regresar. Bajo el título de: LA PROMESA DE JESÚS,
Y NUESTRA CONFIANZA EN EL
PROPÓSITO. Jesus consuela a los discípulos exhortándolos a que sus corazones no se
turben, pues El partirá a fin de preparar un lugar para ellos en “el hogar del Padre.”
Jesus reconforta a los discípulos con otro testimonio más: en este hogar hay espacio,
vivienda para muchos. El hogar del Padre es amplio y diverso. Jesus se dirige hacia un
Padre preparado para recibir a muchos hijos. De este modo Jesus revela el estado final
de los creyentes como un espacio de intimidad, afecto e inclusión.
I. TRANQUILIZANDO CORAZONES PREOCUPADOS CON
CONFIANZA Y ESPERANZA EN JESÚS. (V.1-3)
1. UNA ORDEN QUE SE TRANQUILICEN LOS CORAZONES
PREOCUPADOS.V.1-2
No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí.
a. No se turbe vuestro corazón: Los discípulos tenían razones para estar preocupados.
Jesús les acababa de decir que uno de ellos era un traidor, que todos ellos lo negarían, y
que él los dejaría esa noche. Todo esto preocupaba legítimamente a los discípulos, sin
embargo Jesús les dijo, no se turbe vuestro corazón.
Jesús nunca quiso que tuviéramos una vida sin problemas, pero prometió que podríamos
tener un corazón tranquilo incluso en una vida problemática.
Esto fue en cierto sentido una orden. Implica que ellos debían ‘dejar de estar
preocupados.’ ‘Que descansen sus corazones’
Jesús dice, “Que no se turbe su corazón.” Básicamente, Jesús dice que le llevemos todas
nuestras ansiedades a la cruz.
Por eso, Pablo escribe en Romanos 8:32, “El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino
que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con Él todas las cosas?
Lleva tus momentos de preocupación a la cruz. Déjalos ahí con tus malos momentos, tus
momentos de angustia, y tus momentos de miedo.
Jesús no dijo, “Me alegra que estén preocupados y llenos de dudas. Sus dudas son
maravillosas.” “Él no se complace en la duda y en la ansiedad de su pueblo. Cuando vio
que debido a lo que dijo los corazones de los apóstoles se llenaron de pesar, les rogó con
gran amor, les suplicó que se consolaran.” (Spurgeon)
b. Creéis en Dios, creed también en mí: En lugar de entregarse a un corazón turbado,
Jesús les dijo que pusieran firmemente su confianza en Dios y en el mismo Jesús. Este
fue un llamado radical a confiar en Jesús así como uno confiaría en Dios el Padre, y una
promesa radical de que el hacerlo les traería consuelo y paz a sus turbados corazones.
Juan 10: 27-28 “27 Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen, 28 y yo les
doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano.”
2 corintios 5:17 “17 De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas
viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.”
Deberíamos preguntarnos si creemos en la palabra de Jesus, en su persona?, y si
estamos viviendo realmente de acuerdo a la luz de esas promesas?
2. UNA PROMESA: UNA FUTURA REUNIÓN EN LA CASA DEL PADRE.
V3
a. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera
dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros. Y si me fuere y os preparare lugar,
vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también
estéis.
En la casa de mi Padre muchas moradas hay: Jesús habló con absoluta confianza sobre
el cielo, aquí mencionado como la casa de su Padre. Jesús no se preguntaba por la vida
después de la muerte: él la conocía y les dijo a sus discípulos que había habitaciones
para todos en el cielo (muchas moradas).
Juan 13:33 -33 Hijitos, aún estaré con vosotros un poco. Me buscaréis; pero como dije a
los judíos, así os digo ahora a vosotros: A donde yo voy, vosotros no podéis ir.
Juan 12:26 -26 Si alguno me sirve, sígame; y donde yo estuviere, allí también estará mi
servidor. Si alguno me sirviere, mi Padre le honrará.
Mateo 24:35 -35 El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán.
b. Muchas moradas: “moradas.” El sustantivo mone (conectado con el verbo meno,
“quedarse” o “permanecer”) significa “un lugar donde quedarse,” A la luz de la
naturaleza de Dios, es mejor traducirlo como moradas Cualquiera que sea el lugar donde
nos quedaremos en el cielo, será tan glorioso como una mansión.
Habrá muchas moradas. Jesús podía ver lo que los discípulos nunca pudieron – a
millones de millones, incluso billones de cada tribu, lenguaje y nación en la casa de su
Padre. Tal vez incluso sonrió cuando dijo, muchas moradas.
Jesús estaba consolando a sus discípulos diciendo, voy a llevarte a la casa de mi Padre,
y será su casa, también. Él dice: “En la casa de mi Padre hay muchas moradas”. La
palabra griega utilizada por Jesús para morada es (casa, residencia La palabra que Jesús
usó viene de la costumbre judía que cuando un hijo se casó, él fue a la casa de su padre
y construyó un lugar adicional para él y su novia para vivir en antes de que él volviera
para traer su casa y consumar el matrimonio.
c. Voy, pues, a preparar lugar para vosotros: El amor prepara una bienvenida. Con
amor, padres expectantes preparan un cuarto para el bebé. Con amor, el anfitrión
prepara todo para sus invitados. Jesús prepara un lugar para su pueblo porque los ama y
está confiado en su llegada.
Dios promete que Él va a regresar para nosotros. A la hora señalada, los verdaderos
creyentes estarán con Él para siempre. Esta promesa se cumplirá pronto, también.
Por Su yendo se supone Su muerte y ascensión al cielo. La representación aquí es
tomada de uno quién está en un viaje, quién va antes de sus compañeros para
proporcionar un lugar para alojarse en, y hacer los preparativos necesarias para ellos.
Esto claramente significa que Jesús, por el trabajo que Él debía realizar aún en el cielo,
aseguraría su admisión allí.
Voy habla del propio plan e iniciativa de Jesús. Él no fue llevado a la cruz; él fue allí.
“Ellos pensaron que su muerte fue una calamidad inesperada. Cristo les enseñó que era
el camino de su propio plan.
d. Vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo: Jesús prometió volver otra vez por los
discípulos. Esto no solo fue en el sentido de su pronta resurrección o de la venida del
Espíritu Santo. Jesús también tenía en mente la gran reunión con su pueblo al final de la
era.
“Ellos no debían pensar de él como que había cesado de ser cuando no lo vieran. Solo
había ido a otro lugar de morada para preparar para su venida; y lo que es más, él
regresará a recibirlos.”
“No se debe perder la referencia a la segunda venida. Es verdad que Juan no hace
referencia a esto con tanta frecuencia como lo hacen otros escritores del Nuevo
Testamento, pero no es verdad que falta en sus páginas.”
“Esta fue una hermosa promesa para la iglesia antigua, y Pablo bien podría estar
repitiéndola cuando le informa a los tesalonicenses ‘por la palabra del señor’ que Jesús
descenderá del cielo y reunirá a los creyentes para sí mismo para estar con él por
siempre.
1 Tesalonicenses 4:15-17. 15 Por lo cual os decimos esto en palabra del Señor: que
nosotros que vivimos, que habremos quedado hasta la venida del Señor, no
precederemos a los que durmieron.
16 Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de
Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero.
17 Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados
juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos
siempre con el Señor.
e. Para que donde yo estoy, vosotros también estéis: El enfoque completo del cielo es
estar con Jesús. El cielo es cielo no por las calles de oro, las puertas de perla, ni siquiera
la presencia de ángeles. El cielo es cielo porque Jesús está ahí.
Recibimos consuelo de saber que incluso mientras él prepara el lugar para nosotros,
Jesús también nos prepara para ese lugar.
CONCLUSION
Jesus consuela a los discípulos exhortándolos a que sus corazones no se turben, pues El
partirá a fin de preparar un lugar para ellos en “el hogar del Padre.” Jesus reconforta a
los discípulos con otro testimonio más: en este hogar hay espacio, vivienda para
muchos. El hogar del Padre es amplio y diverso.
La Biblia dice que está establecido que todos los seres humanos tienen que morir, y que
no hay excepciones Jesús les habló a Sus discípulos de Su propia muerte, y de ir a cierto
lugar donde ellos no podían ir. Esto los había dejado estupefactos, confundidos, y hasta
muertos de miedo.
Jesús nunca quiso que tuviéramos una vida sin problemas, pero prometió que podríamos
tener un corazón tranquilo incluso en una vida problemática.
Esto fue en cierto sentido una orden. Implica que ellos debían ‘dejar de estar
preocupados.’ ‘Que descansen sus corazones’
Jesús dice, “Que no se turbe su corazón.” Básicamente, Jesús dice que le llevemos todas
nuestras ansiedades a la cruz.
Jesus regresara por su novia la iglesia, Dios dio muchas promesas tanto en El Antiguo
Testamento como en el Nuevo Testamento. El prometió a los hijos de Israel una tierra,
tomo tiempo pero la promesa fue cumplida.
Dios promete que Él va a regresar para nosotros. A la hora señalada, los verdaderos
creyentes estarán con Él para siempre. Esta promesa se cumplirá pronto, también.
APLICACIÓN
1. Podemos confiar en las promesas de Dios, como Jesus dijo voy a volver para
usted y conducirle a la casa de mi Padre. sea cual sea su carga, la solución de un
corazón atribulado sigue siendo la misma, nuestra confianza en Jesus y hacerlo
el Señor y Salvador de nuestras vidas confíe en las promesas de Jesus.
2. Donde está tu tesoro este invirtiendo en el cielo recuerda que sin un buen
depósito no hay dividendo que estamos haciendo con nuestros días?, en que
estamos invirtiendo. Qué pues llevaremos al cielo nuestras heredades no sino de
lo que aprendimos de la palabra de Dios.
3. nuestra residencia está en el cielo. Si nuestra ciudadanía es el cielo, somos
ciudadanos del reino nuestra real radicación. por lo tanto en esta tierra somos
extranjeros o peregrinos si esto es real porque vivimos a lo terrenal. En
Colosenses 3:1-2 podemos apreciar esta palabra Si, pues, habéis resucitado con
Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios.
2
Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra.
4. Quien ira al cielo apocalipsis 21:27 27 No entrará en ella ninguna cosa
inmunda, o que hace abominación y mentira, sino solamente los que están
inscritos en el libro de la vida del Cordero.
5. Nuestra confianza este en Jesus cada día descansando en su Palabra en sus
promesas no descuidando la salvación, que por mérito de Cristo la tenemos. Si
nos esforzamos en conocer a Dios a través de Su Palabra, vamos a ver que Él es
digno de nuestra confianza y nuestra confianza en Él crecerá diariamente.
Conocerlo es confiar en Él.