0 calificaciones0% encontró este documento útil (0 votos) 3K vistas176 páginasNickel Odeon 1 Cine Español
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5 PRECIO
INVIERNO 1995 PRECIO
NUMERO UNO MIL PESETASCarta sin acuse
ICKEL ODEON
‘arranca de feos, eta
fel nombre de aque:
llos inhospitos pre~
cedentes de las sa-
las cinematogrificas. King
Vidor recordaba cuando Iz
tienda de misica en Galveston
(Tejas) habilits una tastiends
para las peliculas y €l comenz6
su carrera cortando entradas,
Pero, lox nickefodeons van uni
dos a las penny arcades donde
fos pioneros exhibian sus foro-
gramas. Recuerdo haber visto
en un pequeno poblado de
Staten Islind, que reconstruye
el pasado y sus habitos, una de
estas miquinas silo que ya re-
querian 25 centavos, no los 5
del wickel, para funciona. El
ine nunca debio perder la hus
mildad de sus origenes, la in-
‘genuidad de sus afios moz0s ni
cl entuslasmo de sus pioneros.
Esa revista pretende recu-
penir ese amor generoso por el
cine, venga de donde venga
que ha motdleaclo las formas de
Vida. incluso el pensamiento,
desde 1895, Juan Miguel Lamet
ha recuperado del maestro
Azorin algunas frases entusiase
tas, y en mi propia memoria es-
ti una sala, va desaparecida
como tantas otras, donde un
mediodia sofocante de calor, y
viendo El rio en versién origi
nal, entré la frigil humanidad
del gran esentor y se sento en
‘x misma fl
NICKEL ODEON aparece
con un numero dedicado por
‘entero al cine espafiol y preci=
samente en la fecha en que se
cumple el centenario, Nuest
encuesta destaca que existe un
puftado de obras que también
figuran en lists esiablecidas en
otras latitudes, Son peliculas
{que conocen bien los especsa-
lists, y. en cleros casos, el pie
Dlico de muy diversos paises ©
cen esa linea se eligi 2 Ia pee
mera personalidad cimem=—
togrifica espanola a la qa:
hemos entrevistado em pee
fundidad, como lo hacemos se
cesivamente con 2s, Dees
del respeto y atenctin squeal
gunos directores espanoles
espiertan en un amplio néme-
10 de paises, no cabe duda de
que Pedro Almodévar es, natu-
ralmente. el mis conocido tan-
tw en los crculos de estudiosos
como en los medios populares.
FI hecho de que estuviers en
pleno montaje de La flor de
mi secreto reirasé algo una
reunion que se establecio sin
limite de tempo ni de conteni-
do,
Casi todos hemos vivido una
época en que el cine era mal
visto por las personas que se
ppreciaban de saber leer y eseri-
bir. pero el devenir de las co-
‘3s, ¥ Gn poco tambien la labor
de muchos como los que for-
man este Consejo de Redac-
6a, fan dado un cambio e+
pecucular 2 la consideraciéia
de ese ae en nuestro pais, La
presencia en las viejas paginas
de OBJETIVO de profesores
‘come Juliin Marias o Paulino
‘Gzsgoci 0 las de Pedro Gin
fecex amon (Terenei) Moix 0
Jo Maria Garcia Escudero en
FEM IDEAL eran un refuerzo a
es excssos de los que ponia-
sss el Ge por encima de 10-
Eo he sufrido un wueleo
Sepensable y cuando en
(GEEFTH reuniamos a Ignacio
Aigecoa. Gonzalo Suarez y Al-Carta sin
fredo Matas en torno a su con-
dlicion de espectadores y de
‘eso hace treinta aos, se veia
venir que las diatibas contra el
cine como arte aeabarian per
diendo sentido.
Muestra de ello es la presen=
cia en este primer amero de
dos miembros de la Real Aca
emia de le Lengua, Francisco
Ayala y Antonio Munoz Molina,
que eseriben exclusivamente
de cine y de paso nos dejan
ver, como se pala en Julio Use
smazares, en Alejandro Giinda-
ra, en G, Cabrera Infante, en
Salman Rushdie, y en la narn-
tiva actual de cualquier pais
‘que el cine es una importante
fuerza motriz y que sia sido
uun grin deudor respecto a la
teratura, ha pasado en estos
anos a Ia condicién de acree-
dor.
'Y no nos olvidamos de las
otras firmas procedentes de la
literatura aunque cada vez ©
mas dificil distinguir los eam-
pos donde se ejerce la activi
dad—. Andrés Amords, cate-
ritico, investigador literario,
animador de muchas aventuris
cculturales, y Javier Marias que
junto 2 su hermano Miguel,
prolongan el interés de varias
décadas ¢ infinidad de p
in en NICKEL ODEON
acuse
pletan el ndmero: la de fos ce
prichos y ln de la amplia biblio-
fgrafia que el cine acumula y
que en los tltimos teinta atos
se ha disparado, La existencia
de departamentos de cine en
toda universidad norceamerica-
ra que se precie hace que no
sélo haya un material impagne
bile sobre todo el cine america
Ro, sino que personalidades
Francesas como Henri Langlois
© Andé Bazin tengan en Am
rica sus mejores estudios. Algo
‘que debe hacernos pensar
Con el mismo entusiasmo
‘que acogieron al cine, los ame
scanos se han lanzado a su es
tudo. Y crecen los anaqueles
de sus bibliotecas con libros
cexhaustivos de hisoria, de en
siyo, de reflexién sobre él
Esa vex. como Caprtcbo Es-
paitot hemos elegido cada uno
de nosotros una pelicula o una
Circunstancia ligada al cine que
‘os dejase una especial impre-
sida, No se trataba de elegir
tuna obra maestra, un film ine
discutible, sino esa pelicula
que haya dejado una huella
emocional 0 sentimental en.
nuestra larga vida de devora-
dores de peliculas,
NICKEL ODEON, y esto es
pa compromiso, seri viva, di-
‘Ness §, Sse metieran sus pigi-CARTA SIN ACUSE
NUES
CCiEN ESPANOLES ¥ EL CINE ESPANOL
ENcuIsrs, / sour
(Cosa 5 tomes
CAPRICHO'ESPAROL
Les cincos.y
FLNDDo,) 1 ram
PLACIDO, 4 thos tio
Las ECONCANICANMENTE Oi
Fano,
DepIcaTORIA, + sno
LA TORRE DE LOS SIETEFOROBADOS./ hur
LELTINO CULE. § toon Pike
CIN ESP 1 Ya
f=
ALMODOVAR SECRETO
MEMORIASDECINE
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CONFESIONES
MIRA COMO SUENA
2
iA HOLLYWooD)
“a>
BisLioGRAFIA
UNELASICO, UN RAROY EN MODERNO
[LA HISTORIA EN CHEN PALABRAS DEL CINEESPANOL. ) But
ELCNEVELMOMESTO.7 Lon
Las amas DL TEM, wnden one
“fra
UNA IMAGEN ¥ MIL PALABRASse daguerrotipo oscuro que de-
in entrever la plaza de una al-
dea tan maldita como tantas
ots: esa melancdliea —no po-
dia ser menos— explicacién
del tiempo en los forogramas
de Edgar Neville: la carmera de-
sesperada bajo un cielo negro.
y lluwioso de una dependienia
miope; otra mujer, Maruia. As+
quetino, fumandose un cigarrt-
lio en mitad de la posguerta; Ia
ccasraspera de fia del alcalde de
Villar del Rio: la ronquera de
alcohol, madmugada y chindes-
tinidad ‘de Paco Rabal: la vor
de verano y sexo de fa hija de
tun verdugo: los ojos saltones
de Carlos Casaravilla envueltos
fen humo; un tango inverosimil
en Mivarton: [a tt Tula conte
indose: los panidos de fithot
de los chicos sordomudes en
ln colegio de Toledo; una ce-
na relativamente santa banads
por la miisica de Haendel; fos
niflos de Summers jugando a
Jas chapas en los bulevares ma-
drilenos del barrio de Salaman-
ca: la cafeteria Suzie Wong en
li que todos leimos las camtas
de Berta; el baile de Lopez
Vazquez y Mary Carrillo en una
sala de fiestas con olor 3 pen-
sion: el pluriempleo, es decis,
la vida por delante o alrededos:
cl Frankenstein de James
Nuestras
raices
PLAYBOY: un gitano fugitive
de Aldecoa: una busca barofia-
Whale presentado por Carl
Laemmle en Jos eines de pue-
bblo: Bédalo y Ferrandis. dos
viejas glorias del Sporting de
Gijon, hablando de regresos
tuna milan bonita: Jos eomicos
Viajando en trenes de madera ©
abandonando coches de lines
con transportin, siempre hacia
ninguna parte: el personaje de
Almodévar que se enviaba
postales a sf mismo; el chaval
que se come de euchara,
modador, cuando no era un
oficio a extinguir, y realizaban
un trabajo digno de recompen-
ss en los viejos tiempos, ya meJOSE
AwONo UA
RODERO - VICO - CABAALBA
RIQUELME- PEREZ éelEON AGUIRRE
aA
LAJOS » CABAALBA.
entendéis... pues se quedaba
tun poco mosca al ver que el t=
po no le daba propina. Enton-
ces venia lo que siempre me ha
parecido un titulo estupendo:
La venganza del acomodador
Una vez instilado el tipo
utaca, linterna al suelo para
no molestar al resto del pai
0, el ofendido le decia (al of
do, supongo, los dems no te~
rian [a culpa): “El asesino es el
vizconde”. Cosas de otra épo-
a, bien se ve. ahora ya no hay
vizcondes.
Un gag anes de que termi-
ne la mala noche: al salir Ro-
binson de Mantua por el arma
Ho de la modesta habitacién,
se cruza con oo visitante del
amas alli: es el actor José Fran
0, profesor luego de oros ac-
ores, que interpreta aqu
menos que 2 Napok
parte, Suelen llamarle
con el dichoso velador, 4
debe extranar si a vece
equivoca de piso. Lat
mas en pena se ceden el paso
a través del espejo. Da gusto
centre caballeros.
la mafana siguiente, Basi
lio y los espectadores pueden
disfrutar unos minutos con los
titeres de cachiporra, otfo to-
que ambiental de] Madrid de la
Epoca. ¥ en seguida, aparece
el malo de la pelicula. El sinies-
tro doctor Sabatino, con el 105+
tro, el misterio, la socarroneria
y la untuosidad de uno de
nuestros mis famosos intérpre~
tes del cine y el teatro: Guiller
mo Marin. Recuerdo una anéc
dota que ilustra la personalidad
de Marin como actor y como ti
po peculiar en la vida real. Se
refiere a su intervencién en
tuna pelicula que fue célebre.
Apartado de correos 1.001,
de Julio Salvador. Un verdade-
10 hito en el cine poli
‘que presumia de haber hecho
mis veces sobre Jas tablas el
Tenorio— es aqui un pérfido
médica jorobado, que imita
muy bien a los malignos del ¢i-
ne noreamericano de terror en
Jos afios treinta, Una mezcla de
Bela Lugosi, Lionel Anwill y to-
dos aquellos caballeros envara-
dos y melifluos que mi
muy de frente a la cimara para
que no quedase duda de su
Basilio ya conoe
la pelicula, también t
dova la chica (y se ha e:
do de ella ipso,facto, claro). y
108 que Ia noche
iga ese tipismo con el mis
o. En contraste con la chi
leria que juega en la calle
‘esamos ahora en la de La Mo-
rer, otra entrada a la torre de
los siete jorolde Delicatessen y
8 per:racterizaciones inolvidables,
‘que llenarian paginas y pyiginas
de glosa admiraia y regociian-
te, Empez6 a poner su grandio-
sa pinta esmirriada frente a la
mara en 1912, y muri6 con las
oras puestas, su citimo filme
es de 1966, Pallets en el 6,
Riquelme-Zacarias no se fia
de Casal hasta que le pone de
perfil y comprueba que no es
jorobado. Confiess que es
muy ocupado ahi abajo con
sus investigaciones, pero que
cl dia menos pensido encon-
tard la salida del laberinto,
porque tengo que ir a com
prt unos libros a la calle de
San Berard”
Corr el peligro, si continiio
subrayando rastros y sucesos,
de haber contado, a fa postre, el
‘argumento a quienes no la han
visto, ¥ aungue el cine es mira
da, todos sibemos que mejor
no saber de antemano la trama,
sobre todo si es, aunque inge-
nia, un asunto misterioso, De
tallo, pues, sdlo alguaas cosis,
‘que no querria dejar sin referir,
¥y esperemos luego nueva y me-
jor ocasion de ver lx pelicula
Hay, por ejemplo, espejos
deformantes que sirven para
que el monstruo no lo parezea
Gracias a uno de ellos, el mal-
vado Sabatino se ve sin jorobs.
Y hay efectos especiales que,
cen su humildad, no desmere-
‘cen mucho de los de Los a
mos dias de Pompcya
(2935), comparacién que tengo
clara porque vi hace poco lz
pelicula americana, No fueron
mnalos tiempos Jos zitos cuaren-
ta para el cine espanol. Inchiso
cera posible rodar disparates tan
extravagantes y divertidos co-
mo éste. Hoy podsia repetirse
la pelicula, con mejores medios
sin duda, pero quiz hemo:
perdido el entusiasmo y Bin
Todos nos despedimos dei
capricho, El fantasma fo Bace:
también, al final de la peticula,
sonriendo, comprensivo, ante
las efusiones eroticas de tos
protagonistas. Y se leva a la
Vents, que es su tipo.
Juan Tebar
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