Artículo 9.
- Las mejoras de las cosas comunes sólo podrán efectuarse con el acuerdo del setenta y cinco
por ciento (75%) de los propietarios.
Tales mejoras, podrán ser suspendidas por la autoridad judicial, a solicitud de uno o más propietarios,
por los motivos siguientes:
a) Cuando fuesen contrarias a la Ley o al documento de condominio;
b) Cuando fueren perjudiciales a la seguridad, solidez o condiciones ambientales del inmueble;
c) Cuando su costo no esté debidamente justificado;
d) Cuando modifiquen sustancialmente el aspecto arquitectónico exterior del edificio;
e) Cuando lesionen cualesquiera de los derechos de uno o más propietarios. Las reclamaciones serán
formuladas ante los Tribunales competentes, siguiéndose el procedimiento correspondiente al interdicto
de la obra nueva.
Artículo 18.- La administración de los inmuebles de que trata esta Ley corresponderá a la Asamblea
General de Copropietarios, a la Junta de Condominio y al Administrador. La Junta de Condominio, deberá
estar integrada por tres copropietarios por lo menos y tres suplentes que llenarán sus faltas en orden a
su elección, será designada por la Asamblea de Copropietarios y sus integrantes durarán un (1) año en
ejercicio de sus funciones y podrán ser reelectos. De su seno se elegirá un Presidente.
La Junta deberá constituirse en un plazo no mayor de sesenta (60) días, luego de haberse protocolizado
la venta del setenta y cinco por ciento (75%) de los apartamentos y locales y será de obligatorio
funcionamiento en todos los edificios regulados por esta Ley.
La Junta de Condominio decidirá por mayoría de votos y tendrá las atribuciones de vigilancia y control
sobre la administración que establezca el Reglamento de la presente Ley y, en todo caso, tendrá las
siguientes:
a) Convocar en caso de urgencia a la Asamblea de Copropietarios;
b) Proponer a la Asamblea de Copropietarios la destitución del Administrador;
c) Ejercer las funciones del Administrador en caso de que la Asamblea de Copropietarios no hubiere
procedido a designarlo;
d) Velar por el uso que se haga de las cosas comunes y adoptar la reglamentación que fuere necesaria;
e) Velar por el correcto manejo de los fondos por parte del administrador.
Artículo 21.- El administrador, o si este no actúa, cualquiera de los propietarios podrá ejecutar por sí solo
los actos de conservación y administración que sean de urgente necesidad y tendrá derecho de requerir
de los demás el pago proporcional de los desembolsos hechos, mediante las justificaciones pertinentes.
Artículo 23.- Las consultas a los propietarios sobre los asuntos que deben someterse a su decisión
conforme al artículo anterior, así como las respuestas de los propietarios respectivos, se hará por escrito.
Los acuerdos, Salvo disposición contraria de la Ley, se tomarán por mayoría de los propietarios
interesados que representen, por lo menos dos tercios del valor atribuido, para el efecto del artículo 7 a
la totalidad del inmueble o de los apartamentos correspondientes.
Artículo 25.- Los acuerdos de los propietarios tomados con arreglo a los artículos precedentes serán
obligatorios para todos los propietarios. Cualquier propietario podrá impugnar ante el Juez los acuerdos
de la mayoría por violación de la Ley o del documento de condominio o por abuso de derecho. El recurso
deberá intentarse dentro de los treinta (30) días siguientes a la fecha de la asamblea correspondiente o
de la comunicación de la decisión hecha por el administrador si el acuerdo hubiere sido tomado fuera de
asamblea.
Si no se hubiese convocado la asamblea o si no se hubiese participado el acuerdo tomado fuera de ella,
los treinta (30) días indicados se contarán a partir de la fecha en que el recurrente hubiere tenido
conocimiento del acuerdo.
El recurso del propietario no suspende la ejecución del acuerdo impugnado, pero el Juez
discrecionalmente y con las precauciones necesarias, puede decretar esta suspensión provisionalmente
a solicitud de parte interesada.