Mariana Álvarez
Arte Moderno
Pontificia Universidad Javeriana
Ana Lozano Rocha
2021
¿Qué es Romanticismo? Lo sublime.
El Romanticismo fue un movimiento cultural social y político que surgió como una manera de refutar la
manera de vivir que se estaba llevando. Surgió como una necesidad de ver el mundo por fuera de la
racionalidad y más ligado a los ideales, las pasiones y el sentimentalismo. Se originó en Alemania y
Reino Unido, pero rápidamente llegó a toda Europa. Su auge se dio entre 1800 y 1850. Podemos
encontrar su influencia en la pintura, en la escritura y en la música, obras subjetivas, emotivas.
Los sentimientos nacionalistas y liberalistas en conjunto buscaron romper los dogmas morales, políticos y
estéticos del momento; se buscaba una ruptura con la tradición clasicista basada en un conjunto de reglas
estereotipadas.
En las obras románticas encontramos temas como estos:
1. Individualismo: Ideas de la revolución francesa: Libertad, igualdad y fraternidad. Se busca la
revalorización del yo y de la personal individual.
2. 2. Soledad.
La realidad no satisface los anhelos e ideales. El aislamiento y la búsqueda del refugio en uno
mismo.
3. Sentimientos: Imaginación, sentimiento y naturaleza. Ideal, sentimental, bello, melancolía,
nostalgia, instrospección. La naturaleza por encima de todos los designios humanos.
4. Libertad, rebeldía y aventura. Evadirse de la realidad que abruma. Romper las reglas, hallarse en
otra época. Adoración a las épocas medivales.
5. Creatividad. Los artistas nacen con una capacidad creadora inherente a su ser, (genio creador). La
creatividad sobre la imitación. Se debía mostrar eso que hace único a cada ser.
Se buscaba la liberad auténtica a través del sentir y de las concepciones sobre la realidad, sobre la vida,
sobre la muerte. En relación con la naturaleza, los paisajes debían reflejar la identidad, el sentir del mismo
artista. Por eso ponemos como ejemplo la siguiente obra:
El caminante sobre el mar de nubes
Caspar David Friedrich
1818
Sus obras se caracterizaban por mostrar paisajes sublimes. Estas piezas intentaban mostrar al hombre
perdido, siendo espectador, pero destacando sobre el paisaje de fondo. Tenía mucho interés por paisajes
solitarios y majestuosos como el mar o las montañas.
El romanticismo evocaba los sentimientos más profundos del hombre, desde su alegría hasta su dolor, su
tristeza. Temas como el horror, la guerra, el miedo eran muy comunes en las obras al mismo tiempo que
la exaltación de la naturaleza como poder abrasador. El hombre debía acercarse a esos sentimientos que
antes se ocultaban por la rectitud de la era en la que se vivía. El hombre debía entregarse a su
sentimentalismo y encontrarse en esa nostalgia, en esa búsqueda por tiempos pasados, distintos, mejores.