Lo último que recuerdo es que mi hermano decía alterado que si no nos uníamos al ejército nazi, nos
arrestarían, -no sé como eso pudo ser legal, pero así fue-.
Mis padres habían muerto por una enfermedad desconocida hace 4 años, cuando yo apenas tenía 12.
No teníamos dinero para ir con un doctor; desde entonces mi hermano ha tenido que cuidar de mí.
Nos estuvo yendo bien hasta que esto sucedió y como no teníamos otra opción, nos tuvimos que unir
al ejército.
En el ejército nos enseñaron a usar armas, nos mostraron y nos enseñaron porque nuestra raza era
“superior” a las demás y a distinguir a los judíos, -todo esto me parecía muy descabellado ya que no
creo que haya razas superiores, y eliminar a una raza que consideras inferior es una estupidez- pensé;
estaba a punto de pararme y decir todo lo que pensaba de su ideología en medio de un curso de raza,
pero alguien se me adelantó, un joven de unos 15 años empezó a decir todo lo que yo deseaba
decirles, sentía la necesidad de pararme y aplaudirle, pero a los pocos instantes algunos generales
nazis entraron al cuarto y se lo llevaron; desde entonces, como era de esperarse, no se volvió a saber
de él. Pasaron meses en los que me vi forzado a estar callado y escuchar todo lo que nos enseñaban.
Lamentablemente la guerra arribó, quien lo diría, tan poco tiempo del final de La Gran Guerra y ya
comienza otra, como es posible estar viviendo en un mundo tan bélico;- tal vez yo era un joven, pero
a lo largo de mi corta vida jamás había visto tanta sangre y tanta gente muerta, jamás había estado en
una guerra-.
En una batalla, no recuerdo ni cuando, ni donde, me eligieron para conformar el batallón ofensivo, en
ese momento quedé petrificado, estático, estaba muy asustado así que comencé a disparar al aire, no
sabía qué hacer. No sabía si escaparme sigilosamente o seguir disparando al aire pero mis compañeros
se podrían dar cuenta, mientras pensaba lo que podía hacer, vi a la lejanía a un enemigo, lanzar una
granada la cual calló delante de mí, estaba atónito, no podía moverme, pero rápidamente vi saltar a mi
hermano sobre la granada para salvarme, sin importar que tuviera que perder la vida en ello, estaba en
shock, veía como mi hermano lloraba mientras cubría la granada, decidí cerrar mis ojos.
Después de lo sucedido, decidimos hacer una retirada, esa misma noche no pude dormir, estaba muy
enojado conmigo mismo, tal vez podía haber hecho algo más, tal vez pude haber evitado la muerta de
mi hermano, pude patear la granada, correr, avisarle a los demás, pero no hice nada.
No pasó ni una semana desde la muerte de mi hermano cuando querían que volviese a pelear, me
asignaron la tarea de hacer reconocimiento en un hospital dañado por la guerra, y también tenía que
recoger todos los recursos disponibles en ese lugar; después de unas horas ya casi tenía todo lo que
necesitaba, pero de repente escuché unos pasos así que saqué mi pistola y sin hacer ningún ruido me
dirigí hacia donde oí el ruido, vi a un yankee entrar a la sala y sin dudar traté de apuntar y disparé. Era
la primera vez que le disparaba a alguien, mi tiro no fue el mejor ya que le di en el hombro, estaba a
punto de matarlo, pero el americano se dio vuelta, me recordaba tanto a mi hermano que fui incapaz
de matarlo. Decidí ayudarlo, el lugar era un hospital por lo que fue fácil encontrar algo con que
detener la sangre que corría por la herida, le puse un vendaje en el hombro y use una manta para que
recargara el brazo.
Mientras lo curaba, a pesar de la diferencia del lenguaje, pude preguntarle si quería que lo llevara a
alguna base americana ya que estaba gravemente herido a lo que me contestó un monótono sí. Me
explico cómo llegar y decidimos emprender el viaje.
Decidimos ir caminando, no creo que hayamos tenido otra opción, el viaje fue largo y riesgoso, ya
casi llegando al final del trayecto entramos en un tiroteo entre dos naciones, no pude reconocer
cuales, pero si pude ver como una bala impactaba en la pierna del americano, no pude ver de qué
dirección venía, pero teníamos que seguir, lo levante en hombros y corrí lo más rápido posible hacia
su base.
Al llegar, francotiradores americanos me estaban apuntando y sin pensarlo me dispararon, supongo
que era obvio que me dispararían puesto que llevaba un traje nazi y ellos eran americanos. Me
desmayé por el dolor, pero alcancé a ver a unos paramédicos yendo hacia el lugar donde estábamos.
Cuando desperté me encontraba en un hospital estadounidense, me sentía fatal, estaba muy herido, no
sé si pueda sobrevivir a esto pero al menos moriré sabiendo que hice lo correcto