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TRIBUNAL CONSTITUCIONAL
EXP. N .o 03816-2009-PA/TC
LA LIBERTAD
DAN EXPORT S.A.C.
SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL
En Lima, a los 30 días del mes de marzo de 2010, la Sala Segunda del Tribunal
Constitucional, integrada por los magistrados Mesía Ramírez, Beaumont Callirgos y Eto
Cruz, pronuncia la siguiente sentencia
ASUNTO
Recurso de agravio constitucional interpuesto por Dan Export S.A.C. contra la
sentencia de la Segunda Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de La Libertad, de
fojas 656, su fecha 11 de mayo de 2009, que declara infundada la demanda de autos .
ANTECEDENTES
Mediante demanda de fecha 1 de abril de 2008 y escrito subsanatorio de fecha
18 de abril de 2008, la Sociedad recurrente interpone demanda de amparo contra el
Ministerio de Transportes y Comunicaciones, el Ministerio de Economía y Finanzas y la
Presidencia del Consejo de Ministros, solicitando que se declare inaplicables, a su caso,
el Decreto Supremo N. 0 042-2006-MTC y los Decretos de Urgencia N. 05 079-2000 y
086-2000, por considerar que amenazan con violar sus derechos constitucionales al
trabajo, a la libre contratación y a la libertad de iniciativa privada empresa, al establecer
limitaciones a la importación de ículos usados .
El Procurador Público A unto a cargo de los asuntos judiciales del Ministerio
de Economía y Finanzas propo las excepciones de prescripción y de incompetencia, y
contesta la demanda señalan o que la vía idónea para cuestionar los decretos cuya
inaplicabilidad se pretende s el proceso de acción popular. Asimismo, señala que el
contenido normativo de os decretos cuestionados tiene por finalidad tutelar los
derechos a la vida, a la s ud y al medio ambiente equilibrado.
El Procurador Público a cargo de los asuntos judiciales del Ministerio de
Transportes y Com nicaciones propone la excepción de prescripción y contesta 1
demanda señalando que el contenido normativo establecido por los decr s
cuestionados para la importación de vehículos usados tiene por finalidad que no enga
un impacto negativo sobre el parque automotor, así como que su incorpo ción al
sistema nacional de transporte terrestre no genere efectos nocivos par el medio
ambiente y la salud de las personas.
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El Procurador Público a cargo de los asuntos judiciales de a Presidencia del
Consejo de Ministros propone las excepciones de falta de legif idad para obrar del
emandado y de prescripción, y contesta la demanda que la importación
TRIBUNAL CONSTITUCIONAL
indiscriminada de vehículos, partes y piezas de automotores usados está generando un
daño ambiental y ecológico que afecta el interés y bienestar de la población.
El Segundo Juzgado Especializado Civil Transitorio de Descarga de Trujillo,
con fecha 8 de setiembre de 2008, declara infundadas las excepciones propuestas y
saneado el proceso; y con fecha 3 de noviembre de 2008, declara fundada, en parte, la
demanda, e inaplicables a la demandante los Decretos de Urgencia N .05 079-2000 y 086-
2000 y el Decreto Supremo N. 0 042-2006-MTC en cuanto modifica el inciso a) del
artículo 1o del Decreto Legislativo N.0 843, por considerar que dichos decretos no
pueden ser aplicados en forma retroactiva al contrato de promesa de venta que celebró
la demandante con la Importadora y Exportadora Rato Ltda. el 9 de octubre de 2006; e
improcedente en el extremo que se solicita la inaplicación del Decreto Supremo N. o
042-2006-MTC en cuanto modifica el inciso b) del artículo 1o del Decreto Legislativo
N. 0 843.
La Sala revisora revocando la apelada, declara infundada la demanda, por
estimar que el contenido normativo de los decretos cuestionados tiene por finalidad
tutelar los derechos a la salud, a la vida y a un medio ambiente equilibrado.
FUNDAMENTOS
l. § Delimitación del petitorio y de las materias constitucionales controvertidas
l. Como ha quedado expuesto en los antecedentes de la presente sentencia, la demanda
de amparo se dirige contra los Decretos de Urgencia N. 05 079-2000 y 086-2000, así
como el Decreto Supre .0 42-2006-MTC.
La Sociedad demandante adu e que los decretos cuestionados vulneran sus derechos
fundamentales a la libertad Cle trabajo, a la libertad de empresa y a la libertad de
contratación, pues conside que le impiden la importación de vehículos usados.
2. Por su parte, los ministerios emplazados señalan que los decretos cuestionados no
impiden la importación de vehículos usados, sino que establecen los requisitos
eficientes para la importación de ellos, a fin de cautelar la seguridad vial y la
conservación y protección del medio ambiente.
Refieren que, en coherencia con ello, el establecimiento de los requisitos tiene por
finalidad la tutela del medio ambiente y de los derechos fundamentales a la sa ud y a
la vida de los ciudadanos, debido a que buscan evitar el ingreso de vehíc os que
por su antigüedad y su sistema de combustión puedan ocasionar un grav
al medio ambiente.
Centrada así la cuestión, la controversia se circunscribirá entonces n determinar si
los requisitos para la importación de vehículos usados constituy , o no, un límite
constitucionalmente legítimo del ejercicio de los derechos fun mentales al trabajo,
a la libertad de empresa y a la libertad contratación. Del mis o modo, corresponde
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determinar si la vigencia efectiva de los derechos fundamentales a un medio
ambiente equilibrado y adecuado y a la salud justifica la limitación impuesta por los
decretos cuestionados al ejercicio de los derechos fundamentales al trabajo, a la
libertad de empresa y a la libertad de contratación.
2. § El medio ambiente como derecho fundamental y obligación del Estado
4. El derecho fundamental a un medio ambiente equilibrado y adecuado para el
desarrollo de la vida se encuentra reconocido en el artículo 2. o , inciso 22) de la
Constitución. Según su enunciado toda persona tiene la facultad de poder disfrutar o
gozar de un medio ambiente en el que sus elementos se desarrollen e interrelacionen
de manera natural y armónica. Esto supone, por tanto, el disfrute no de cualquier
entorno, sino únicamente del adecuado para el desarrollo de la persona y de su
dignidad. De lo contrario su goce se vería frustrado y el derecho quedaría, así,
carente de contenido. En ese sentido, el derecho al medio ambiente equilibrado y
adecuado se encuentra ligado a los derechos fundamentales a la vida y a la salud de
las personas, pues por intermedio de él las personas humanas desarrollan su vida en
condiciones dignas.
5. De otra parte este derecho también se concretiza en el derecho a la preservación de
un medio ambiente sano y equilibrado, que entraña obligaciones ineludibles, para
los poderes públicos, de mantener los bienes ambientales en las condiciones
adecuadas para su disfrute, y para los particulares de proceder de modo similar
cuando sus actividades económicas incidan, directa o indirectamente, en el medio
ambiente.
6. De este modo, el Esta o Democrático y Social de Derecho no sólo se trata de
garantizar la existencia la persona o cualquiera de los demás derechos que en su
condición de ser hum no le son reconocidos, sino también de protegerla de los
ataques al medio am ente en el que esa existencia se desenvuelve, a fin de permitir
que su vida se des rrolle normalmente en condiciones ambientales aceptables. En
este contexto el derecho a un medio ambiente equilibrado y adecuado debe
considerarse co o un componente esencial e indispensable para el goce efectivo de
los demás der chos fundamentales reconocidos por la Constitución y los tratados
internacional s sobre derechos humanos.
7. De ahí que este derecho, en su dimensión prestacional, imponga al Estado reas u
obligaciones destinadas a conservar el medio ambiente sano y equilibrado, as cuales
se traducen, a su vez, en un haz de posibilidades. Desde luego, no solo s one tareas
de conservación, sino también de prevención de daños de ese ambie e equilibrado
y adecuado para el desarrollo de una vida digna. Dentro de las tar s de prestación
que el Estado está llamado a desarrollar tiene especial rele ncia la tarea de
prevención y, desde luego, la realización de acciones destinada ese fin.
8. Así, la protección del medio ambiente sano y adecuado
reparación frente a daños ocasionados, sino, y de man especialmente relevante,
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de prevencwn de que ellos sucedan. De este modo, la protección del medio
ambiente puede hacerse efectiva desde la previsión de medidas reactivas que hagan
frente a los daños que ya se han producido, pasando por medidas que hagan frente a
riesgos conocidos antes de que se produzcan (prevención), hasta medidas que
prevean y eviten amenazas de daños desconocidos o inciertos (precaución).
El Estado también debe velar por la utilización racional de todos lo recursos
naturales con el fin de proteger y mejorar la calidad de vida de las personas y
defender y restaurar el medio ambiente dañado, puesto que el desarrollo sostenible
involucra un conjunto de instrumentos, entre ellos los jurídicos, que hagan factible
el progreso de las próximas generaciones en consonancia con un desarrollo
armónico del medio ambiente.
9. Por tanto, el Estado puede afectar el derecho a un medio ambiente equilibrado y
adecuado si es que, como consecuencia de decisiones normativas o prácticas
administrativas que, por acción u omisión, en vez de fomentar la conservación del
medio ambiente, contribuye a su deterioro o reducción y, en lugar de auspiciar la
prevención contra el daño ambiental, descuida y desatiende dicha obligación.
1O. En buena cuenta el Estado está obligado a velar por la conservación y debida
protección del derecho a un medio ambiente equilibrado y adecuado, procurando
que el desarrollo económico y social compatible con las políticas que buscan
salvaguardar las riquezas natura y el dio ambiente de la Nación. Por ello, en el
artículo 67. 0 de la Consti noce que el Estado determina la política
nacional del ambiente uso sostenible de sus recursos naturales.
artículo 68 .0 , como deberes del Estado, entre
otros, el de conservar la diversida iológica y las áreas naturales.
Y es que la protección del m io ambiente involucra aspectos relacionados con el
manejo, uso, aprovechamien y conservación de los recursos naturales, el equilibrio
de los ecosistemas, la prot cción de la diversidad biológica, la conservación de las
áreas de especial importa cia ecológica, el desarrollo sostenible y la calidad de vida
del hombre en condicio es dignas.
11. Teniendo en cuenta ello, este Tribunal considera que el Decreto Supremo N. 0 042-
2006-MTC y los Decretos de Urgencia N. 05 079-2000 y 086-2000 constituyen una
medida legislativa legítima e idónea que busca prevenir y proteger la afectac· ' n del
medio ambiente, específicamente la contaminación del aire, ya que los qulSltos
establecidos para la importación de vehículos usados, tratan de neutr izar en la
medida de lo posible los efectos negativos que sobre el medio ambie e produce la
presencia del azufre en los combustibles Diesel 1, Diesel 2 y Diesel Especial, pues
recién a partir del 1 de enero del 201 O el contenido de azufre e 1 s combustibles
antes mencionados alcanzará los estándares internacionales.
12. Asimismo, debe tenerse presente que la finalidad preventi eparadora del medio
ambiente que tienen los requisitos para la importación e cuentra reconocida en
' .. .' '
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las consideraciones de los decretos cuestionados, así como la finalidad de tutela de
los derechos a la vida y a la salud.
Ello debido a que las sustancias que emanan los vehículos usados son consideradas
como gases irritantes y vesicantes , contaminantes del aire y extremadamente tóxicos
para la salud, que afectan diferentes órganos y sistemas con un alto riesgo de
producir intoxicación aguda por inhalación y absorción a través de piel y las
mucosas.
13 . De otra parte, conviene precisar que el medio ambiente equilibrado y adecuado, por
ser un interés común para toda la sociedad, constituye un bien público que ha de ser
evaluado y ponderado por todos y cada uno de los ciudadanos. Por lo tanto, quien
realiza una actividad económica que incida directa o indirectamente sobre el medio
ambiente, debe probar que ésta no es contaminante, dañina o degradante para el
medio ambiente.
14. En el presente caso la Sociedad demandante no ha demostrado que la importación
de vehículos usados, motores, partes, piezas y repuestos usados para vehículos de
transporte terrestre sea una actividad económica que no degrada ni daña al medio
ambiente, específicamente la contaminación del aire. Por el contrario, con el
informe presentado por el Ministerio de Transportes y Comunicaciones se
encontraría demostrado qu a im ortación de vehículos usados constituye una
actividad económica da-· a para e medio ambiente.
En este sentido, _!i e enfatiza e que en la STC 03048-2007-PA/TC , este Tribunal
destacó que en el Cuarto Infl rme de Observancia Pública, elaborado por el Centro
de Investigación y de sesoría del Transporte Terrestre, se señaló que la
"importación de vehíc os usados es la principal responsable de la alta
contaminación ambient y sus impactos sobre la salud y la vida de la población".
1
Asimismo, con relación a la importación de vehículos usados, resulta importante
destacar algunas evidencias contenidas en el punto 2.8.6 del informe referido. En
efecto, en la STC 03048-2007-P A/TC, este Tribunal también precisó que: a) la
importación de vehículos usados es la principal responsable de la alta contaminación
ambiental y sus impactos sobre la salud y la vida de la población; y b) la masiva
importación de vehículos usados ha generado profundas distorsiones en el rcado
del transporte público de pasajeros y carga, lo que está impidiendo su ren
deteriorando la seguridad y calidad de su servicio.
15 . Este Tribunal considera importante destacar que la protección del m o ambiente a
través de la prohibición de importación de vehículos usados , moto , partes, piezas
y repuestos usados ha sido un tema que ha merecido especial a ción por algunos
países de la Comunidad Andina de Naciones, de la cual el Per' s parte. Así, con el
fin de proteger el medio ambiente Colombia, Ecuador y Ve uela celebraron, con
fecha 16 de setiembre de 1999, suscribieron el Conv 1 él e Complementación
Industrial en el Sector Automotor, que en su artículo 6 establece que con "el
' ' . .'.
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propósito de garantizar condiciones mínimas de seguridad, de protección del medio
ambiente, de defensa del consumidor y de propiedad industrial, los Países
Participantes sólo autorizarán la importación de vehículos nuevos, del año-modelo
en que se realiza la importación o siguiente. Igualmente sólo se autorizarán
importaciones de componentes, partes y piezas nuevos y sin reconstruir o
reacondicionar".
3. § El derecho a un medio ambiente equilibrado y adecuado como límite a los
derechos fundamentales
16. En este punto conviene recordar nuestra doctrina sobre la limitación de los derechos
fundamentales. En ella se ha afirmado que no existen derechos fundamentales
ilimitados y que, por el contrario, en algunos derechos, sus límites se encuentran
establecidos expresamente por la Constitución, mientras que en otros derechos el
límite deriva de manera mediata o indirecta de tal norma, justificándose en la
necesidad de proteger o preservar no sólo otros derechos fundamentales , sino
también otros bienes constitucionales protegidos.
17. Pues bien, teniendo presente que los derechos fundamentales no son ilimitados,
corresponde determinar si la protección de los derechos a un medio ambiente
equilibrado y adecuado y a la salud constitu e un límite legítimo al ejercicio de los
derechos al trabajo, a la libertad mpre a y a la libertad de contratación. Ello
debido a que la importación d ehículos ados, motores, partes, piezas y repuestos
usados para vehículos de t ansporte te stre es una actividad económica que está
sujeta al cumplimiento de determina s requisitos para que pueda realizarse, los
cuales a consideración de la demand te son restricciones inconstitucionales.
18. La libertad de empresa consagr a por el artículo 59.0 de la Constitución se define
como la facultad de poder e gir la organización y efectuar el desarrollo de una
unidad de producción de bie es o prestación de servicios, para satisfacer la demanda
de los consumidores o usu ios. Consecuentemente, dicha libertad debe ser ejercida
con sujeción a la ley, si ndo sus limitaciones básicas aquellas que derivan de la
seguridad, la salud, la ralidad o la preservación del medio ambiente.
Con relación a la lib rtad de trabajo consagrada por el artículo 2. o, inciso 1 de la
Constitución, debe subrayarse que ésta debe ser ejercida con sujeción la ley,
siendo sus limitaciones básicas aquellas que derivan de la seguridad, 1 ' igiene, la
salud, la moralidad o la preservación del medio ambiente.
En tal línea, el articulo 59. 0 de la Constitución establece que ejercicio de las
libertades de trabajo y de empresa "no debe ser lesivo a la m al, ni a la salud, ni a
la seguridad públicas, ni al medio ambiente". La protecc · ' n del medio ambiente
tiene, entonces, una doble dimensión ; por un lado, e s · uye un principio que
irradia todo el orden jurídico, puesto que es obliga del Estado proteger los
recursos naturales de la Nación; y por otro, aparece mo el derecho de todas las
. '. ...
'
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personas a gozar de un ambiente equilibrado y adecuado para el desarrollo de su
vida en condiciones dignas .
19. Visto ello se concluye que los decretos cuestionados constituyen un límite legítimo
al ejercicio de los derechos a la libertad de trabajo y empresa, pues el
establecimiento de requisitos para la importación de vehículos usados tiene como fin
constitucional la protección de los derechos al medio ambiente equilibrado y
adecuado y a la salud. Y ello porque la protección del medio ambiente impone un
tratamiento cuyo propósito es mejorar progresivamente las condiciones de vida de
las personas, pues la creciente degradación del medio ambiente pone en peligro
potencial la propia base de la vida.
20. Finalmente, es pertinente resaltar que, según el artículo 2. 0 , inciso 14) de la
Constitución, toda persona tiene derecho a "contratar con fines lícitos, siempre que
no se contravengan leyes de orden público" . La protección del medio ambiente, al
ser un derecho fundamental y bien colectivo, apareja la necesidad de que toda norma
jurídica que busque su precaución, prevención y reparación sea una norma de orden
publico, pues se procura proteger un interés colectivo de toda la Nación. Por ello,
tampoco puede considerarse que los requisitos para la importación de los decretos
cuestionados limiten irrazonablemente el derecho a la libertad de contratación.
Por estos fundamentos , el Tribunal Constitucional, con la autoridad que le confiere
la Constitución Política del Perú
HA RESUELTO
Declarar INFUNDADA la demanda porque no se ha acreditado la vulneración de los
derechos invocados.
Publíquese y notifíquese.
SS .
MESÍA RAMÍREZ
BEAUMONT CA L
ETOCRUZ