UN NUEVO VIVIR
Era un día como cualquier otro, me encontraba sentada en la cafetería de la
Universidad, cuando me percaté que ya era hora de recibir mis clases, me dirigí hacia el
edificio en donde se encontraba mi salón de clase entré y ahí se encontraban mis compañeros
me ubique en mi asiento y platicando con una de mis amigas comencé a prestar atención en
una de las ventanas y en aquella pequeña briza, como las hojas de aquellos árboles caían,
nos dispusimos a recibir la materia de Introducción pasaron los minutos hasta que termino la
clase pero aún faltaban otras, llego mi siguiente catedrático el cual se mostraba diferente su
peculiar sentido del humor no estaba y me preguntaba cuáles serían los motivos, acomodo su
laptop en su escritorio, nos observó y tomo asiento, comenzó a tener una charla muy amena
pero al igual tenía algo que contarnos y era sobre el nuevo virus COVID 19 que estaba
afectando a los diversos países, en nuestros país aún no había ningún contagio y por ello
tendrían que poner ciertas restricciones en los siguientes días, nuestro catedrático menciono
que se podría suspender las clases en todos los niveles académicos y ya no poder vernos,
sentí mucha nostalgia ya que me había acostumbrado a mi rutina diaria con mis distintos
compañeros y catedráticos, al igual pidió de favor que estuviéramos pendientes de nuestras
redes sociales, mientras en la pizarra el escribía su correo electrónico y las diferentes
plataformas en las que podíamos estar comunicados, pasaba el tiempo y comenzamos a
revisar nuestras redes sociales, tenía llamadas y mensajes de mi familia al igual una
notificación de nuestro rector universitario, dado a las respectivas restricciones que había
dado nuestro Presidente de la República en su conferencia de prensa, tomaron la decisión de
suspender las clases tal cual lo había mencionado nuestro catedrático con un poco de tristeza
en su rostro comenzó a darnos ánimos y tratar de no alarmarnos mucho, había terminado su
clase nos despedimos de él y teníamos que esperar al siguiente licenciado que nos impartía
la última clase llego y solamente pidió que guardáramos nuestras pertenencias y así salir de
la Universidad ordenadamente, fue donde mi corazón latía diferente, con mucha nostalgia
me despedí de mi gran amiga Diana al salir de nuestro salón tome mi celular y llame a casa
para verificar si todo estaba bien, mientas caminaba observo los rostros preocupados de cada
uno de los estudiantes, llegue a la parada de autobús y ahí me estaba esperando mi tía
platicábamos y observe a los que estaban a mi alrededor en la parada de autobuses las
personas con pánico, cada quien solo deseaba ir a casa y otras por hacer las compras en los
supermercados por el miedo de la alerta lanzada por el Presidente de la Republica, abordamos
nuestro autobús y note que nadie quería estar cerca de nadie, muchos tomando una respectiva
distancia mientas el autobús hacia su recorrido los centros comerciales parecían abarrotados,
aun no comprendía que es lo que ocurría ya había visto a otros países pero nunca imagine
que yo también estaría en su lugar que de un momento a otro todo era distinto, llegue a casa
y lo primero que hago es ver las noticias todos nos preocupamos por los acontecimientos
dados papá pensó en su trabajo, mi hermano y yo en nuestros estudios, esa noche no pude
dormir ya que mi hermano me había expresado su miedo, al recordar las muertes que este
virus ha ocasionado en otros países me preocupaba aún más y teniendo claro que ya nada
sería igual.
Jueves 13 de marzo 2020
Me desperté, pero ya no me pude alistar para ir a la Universidad como lo hacía días anteriores
ya no tome el autobús en la madrugada, es mas no podía salir ni a la esquina de mi casa
porque así eran las instrucciones de papá él había salido muy temprano a trabajar como
usualmente lo hacía, comencé a revisar nuestro abastecimiento de alimentos y note que
faltaban unas cosas prepare desayuno para mi hermano y yo luego comenzamos a ordenar y
a limpiar cierta áreas de nuestro hogar, llame a papá y pregunte que si podría pasar
comprando al supermercado las cosas que faltaban el contesto que sí, pasaban las horas y
sentía extraño no estar en la Universidad, llego papá a casa tomo una ducha, lavo su ropa y
se acomodó en su sillón me platico que ya no iría a trabajar y cenamos todos juntos. A la
mañana siguiente todo parecía muy diferente ya que papá estaba en casa y había preparado
un rico desayuno en la televisión pasaban mi película favorita, nos divertimos mucho
viéndola, teníamos mucho tiempo de no hacerlo y así transcurrían los días acoplándonos a
un nuevo vivir en donde todas las rutinas diarias habían cambiado y con ello aprendiendo
muchas cosas diferentes, aprendí hacer pupusas ya que me encanta comerlas pero muchos
establecimientos habían cerrado, al igual prepare unas ricas empanadas las cuales las
compartí con muchos de mis vecinos.
Toda esta situación sobre el virus COVID 19 me ha traído nostalgia en mí día a día ya que
aprendo a darle más valor a la vida, a la salud y a las personas que me rodean, llevo 3 meses
de no estar en mi salón de clases pero siempre sigo recibiendo mis clases solo que ahora son
virtuales, al igual he aprendido de las diferentes plataformas, recuerdo el primer día que
utilice google classrom no podía utilizarlo pero con ayuda lo hice.
La cuarentena domiciliar en El Salvador se decretó el 21 de Marzo de 2020 se cerraron
fronteras, aeropuertos, parques, restaurantes, centros comerciales, etc. Se tomaron medidas
sanitarias en los lugares más concurridos como los mercados y transporte público, con la
mejor disposición de prevenir el contagio, por parte del gobierno. Y así diferentes medidas
que poco a poco nos fuimos acoplando, El Salvador empezó manejando bien el asunto de la
pandemia ya que la cuarentena obligatoria fue la mejor decisión para evitar una propagación
mucho más masiva del virus en el país. También mencionar el manejo que se hizo con las
compras en supermercados y mercados del país con indicaciones estrictas lastimosamente
muchas personas hicieron caso omiso a cada indicación que se hizo por parte de las
autoridades correspondientes con esto cada día se empezó a ver una alza de casos
confirmados en nuestros país.
Día a día la realidad de nuestras vidas con esta pandemia se vuelve más difícil de superar ya
que hemos entrado a una etapa crítica en la cual las personas podemos ver que están muriendo
en las calles, las personas preocupadas por la salud, la alimentación de cada día, por sus
deudas entre muchas cosas más. De la noche a la mañana todo cambio de una manera tan
repentina ya no hay Universidad, algunas personas dejaron de ir a trabajar todo cambio el
estilo de vida se tornó diferente al empezar a convivir con mi familia ya que antes de la
pandemia solo tenía la oportunidad de verlos pocas veces y por poco tiempo pero ahora puedo
verlos cada día y convivir y aprender más de esta nueva experiencia.
BRENDA ESMERALDA MARTÌNEZ CRUZ (MC20064)
GRUPO #3