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Componentes

El programa 'Construyendo Salud' se ha ampliado para incluir una sesión sobre Tolerancia y Cooperación, y ha sido implementado en casi 200 centros educativos en colaboración con varios ministerios. Este programa, que se centra en el desarrollo de habilidades personales y sociales, se compone de siete componentes que abordan temas como la información sobre drogas, la toma de decisiones, la autoestima y el control emocional. La evaluación del programa ha demostrado su eficacia en la reducción del consumo de tabaco, alcohol y otras drogas, así como en la mejora de actitudes hacia la salud y el rendimiento académico.

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El programa 'Construyendo Salud' se ha ampliado para incluir una sesión sobre Tolerancia y Cooperación, y ha sido implementado en casi 200 centros educativos en colaboración con varios ministerios. Este programa, que se centra en el desarrollo de habilidades personales y sociales, se compone de siete componentes que abordan temas como la información sobre drogas, la toma de decisiones, la autoestima y el control emocional. La evaluación del programa ha demostrado su eficacia en la reducción del consumo de tabaco, alcohol y otras drogas, así como en la mejora de actitudes hacia la salud y el rendimiento académico.

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✑ Se ha ampliado el programa con una sesión sobre Tolerancia y Cooperación que pretende poten-

ciar actitudes cooperativas y prosociales.


La aplicación del programa, durante los cursos 1997-98, 98-99 y 99-2000 en casi 200 centros esco-
lares de diferentes Comunidades Autónomas, fue posible gracias a la firma de sucesivos convenios con
el Ministerio de Educación y Cultura dentro del marco del protocolo de colaboración suscrito por los
Ministerios de Educación y Cultura, Ministerio del Interior (Plan Nacional sobre Drogas) y Ministerio de
Sanidad para promover la Educación para la Salud, nos permitió comprobar la adecuación del material
para estudiantes en las primeras etapas de la adolescencia. A partir de la evaluación del proceso de
implantación y de las aportaciones de los profesionales que participaron en las experiencias (asesores de
educación, orientadores/as, profesores/as) se han reestructurado las sesiones del programa
“Construyendo Salud”, modificando aquellas actividades que les han supuesto alguna dificultad para su
realización. En concreto las principales modificaciones que se introdujeron a partir de las aportaciones
realizadas se orientaron a clarificar los contenidos y a dotar a los profesores de mayores recursos para
desarrollar las actividades.
El Programa “Construyendo Salud”, constituye una estrategia educativa ampliamente validada para
poder ser utilizada en nuestro contexto sociocultural y puede entrar a formar parte de cualquier curricu-
lum de Educación para la Salud. La estructuración y contenido de las unidades las hace especialmente
apropiadas como material a utilizar en la actividad de acción tutorial. Dicho programa presta una gran
atención al desarrollo de habilidades personales y sociales, centrándose una parte del material en la
adquisición de habilidades generales de vida, mientras que otra parte va dirigida de un modo más espe-
cífico al problema del consumo de drogas. Por ejemplo, en la sesión sobre la asertividad se enseñan a
los/as estudiantes habilidades de carácter general dirigidas a realizar y rechazar peticiones o a defender
adecuadamente los propios derechos, pero también se les muestra cómo utilizar estas habilidades para
resistir la presión de los compañeros hacia el consumo de drogas o la realización de actividades antiso-
ciales. Por tanto, no sólo se les propone un amplio rango de habilidades personales y sociales con el fin
de mejorar su competencia general, sino que, además, se les enseña la aplicación de estas habilidades a
situaciones concretas en las que pueden experimentar presiones hacia el consumo de drogas o la impli-
cación en actividades antisociales.

Componentes del programa


Conceptualmente el programa puede ser dividido en siete componentes principales:
1. Un componente informativo. A pesar de que se ha demostrado que la información, por sí sola,
no previene el consumo, proporcionar conocimientos sobre las drogas es un componente nece-
sario para facilitar una toma de decisiones racional y responsable. Así pues, en el programa se
incluyen cuatro sesiones en las que se discuten diversos aspectos relativos al tabaco y el alcohol.
A lo largo de estas sesiones, se presta especial atención a los efectos a corto plazo del consumo
de esas sustancias y a rebatir las falsas creencias existentes sobre cada una de ellas.
2. Un componente de toma de decisiones, integrado por otras tres sesiones y dirigido a poten-
ciar el desarrollo de un pensamiento crítico y a proporcionar habilidades de toma de decisiones. En
la primera de ellas se enseña y se practica un procedimiento racional para tomar decisiones, mien-
tras que en las otras dos se aborda el papel que desempeñan en las propias decisiones la presión
de otras personas y la publicidad, así como la forma adecuada de enfrentarse a esas presiones.

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3. Un componente centrado en la autoestima y autosuperación, en el que se examina en dos
sesiones el concepto de autoimagen, su formación y su relevancia para la conducta; además, se
sistematizan una serie de pasos útiles para llegar a alcanzar las metas deseadas y se pide a los
alumnos que diseñen y pongan en marcha un proyecto de superación personal.

4. Un componente centrado en el control emocional, compuesto por dos sesiones, a lo largo


de las cuales se examina lo que son las emociones (prestando especial atención a la ansiedad y
la ira) y se enseñan algunas técnicas para afrontarlas adecuadamente.

5. Un componente de entrenamiento en habilidades sociales, compuesto por tres sesiones


dirigidas a facilitar la adquisición de distintas habilidades de comunicación necesarias para lle-
gar a ser socialmente competentes.

6. Un componente de tolerancia y cooperación, en el que se trabaja a lo largo de dos sesiones


la importancia de reconocer y respetar a los demás; se discute la importancia del trabajo coope-
rativo y se enseñan conductas apropiadas para responder a la vulneración de nuestros derechos.

7. Un componente centrado en las actividades de ocio en el que se discuten alternativas de ocio


para satisfacer la necesidad de búsqueda de sensaciones nuevas y variadas que tienen los/as ado-
lescentes y se destaca la importancia de decidir responsablemente en qué invertir este tiempo.

En su conjunto, el programa consta de los siete componentes mencionados, compuestos por 11 unida-
des, diseñadas para ser aplicadas a lo largo de diecisiete sesiones de clase de 45 minutos, aunque depen-
diendo del estilo de trabajo del profesor, la participación del alumnado u otros factores contextuales, cier-
tas unidades pueden requerir alguna sesión adicional.

A continuación presentamos la estructura general del programa:

Componente Unidad Sesiones

Tabaco 2 sesiones
Información
Alcohol 2 sesiones
Toma de decisiones 1 sesión
Toma de decisiones Persuasión y pensamiento independiente 1 sesión
Publicidad 1 sesión

Autoestima Autoestima y autosuperación 2 sesiones

Control emocional Control emocional 2 sesiones

Habilidades de comunicación 1 sesión


Habilidades sociales
Habilidades sociales 2 sesiones
Tolerancia y cooperación Tolerancia y cooperación 2 sesiones

Ocio Actividades de ocio 1 sesión

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Para cada unidad, se indican un objetivo general y una serie de objetivos específicos. Éstos sirven de
guía para el desarrollo de la unidad, y dentro de ellos, se van enmarcando las distintas actividades pro-
puestas. En muchas unidades se sugieren también ejercicios para casa que, en algunos casos, sirven para
introducir los temas de la siguiente sesión y, en otros, tratan contenidos relativos a la unidad anterior.

Evaluación del programa


El equipo de trabajo dirigido por Botvin ha realizado diversos estudios de evaluación sobre el pro-
grama original (“Entrenamiento en Habilidades de Vida”).

El programa fue evaluado ya en sus estadios más iniciales, cuando todavía era una experiencia de pre-
vención centrada en el consumo de tabaco. Esta investigación (Botvin y cols., 1980) mostró que, tras un
seguimiento de tres meses, el programa conseguía reducir en un 67% el número de nuevos fumadores.
Tras un seguimiento de un año, se logró una reducción del 56% en el número de consumidores de taba-
co (Botvin y Eng, 1982). En otro trabajo (Botvin y cols., 1983), se analizó la eficacia del programa cuan-
do se aplicaba con distintos formatos. En uno de los grupos, el programa se aplicó con una periodicidad
de una sesión semanal durante 15 semanas; en otro, el programa se aplicaba varias veces semanales
durante un período aproximado de 5 semanas. Comparando estas dos condiciones con un grupo control
en el que no se aplicó el programa, se encontró que los grupos de tratamiento presentaban en torno a un
50% menos de nuevos consumidores. En la evaluación inicial no aparecieron diferencias significativas
entre los dos formatos de aplicación. Sin embargo, en la evaluación que se efectuó un año más tarde, se
puso de manifiesto que la aplicación intensiva había sido más eficaz. Además, los resultados de este estu-
dio sugirieron que la aplicación de sesiones adicionales de apoyo durante el segundo año podrían con-
tribuir a maximizar la efectividad del programa.

Otros estudios posteriores, realizados una vez que el programa había sido ampliado con materiales
dedicados al alcohol y el cannabis, indicaron que el programa “Entrenamiento en Habilidades de Vida”
permite prevenir también el consumo de esas sustancias (Botvin y cols., 1984).

También se ha encontrado que en los/as adolescentes que siguen el programa en 7° grado (equiva-
lente al 1er curso de la E.S.O.) y reciben sesiones adicionales de apoyo, durante los dos años siguien-
tes se reduce significativamente el número de fumadores/as, de bebedores/as habituales y de consu-
midores/as de marihuana después de 6 años de seguimiento (Botvin y cols. 1995). Así mismo, se ha
comprobado que el programa tiene efectos también en la reducción del consumo de otras drogas ile-
gales diferentes del cannabis.

En resumen, los estudios de evaluación realizados hasta el momento en Estados Unidos han demos-
trado la eficacia del programa de Entrenamiento en Habilidades de Vida a la hora de reducir el consumo
de cigarrillos, alcohol, marihuana y otras drogas. Se ha demostrado, asimismo, que el programa tiene
un impacto positivo en el conocimiento y actitudes sobre la salud, la asertividad, el autocontrol, la auto-
confianza, la autosatisfacción y la ansiedad social. Incluso existe cierta evidencia que sugiere que el pro-
grama puede ayudar a mejorar el rendimiento académico de algunos estudiantes. Es importante desta-
car que todas estas variables se han relacionado también con la conducta antisocial.

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