0% encontró este documento útil (0 votos)
85 vistas2 páginas

Frederick y el Valor de las Palabras

Este cuento narra la historia de cinco ratoncitos que viven en un viejo muro de piedra cerca de un granero abandonado. Mientras los otros ratoncitos trabajan almacenando comida para el invierno, Frederick dice que está recolectando rayos de sol, colores y palabras. Cuando llega el invierno y se termina la comida, Frederick usa sus "provisiones" de rayos de sol, colores y palabras para entretener y calentar a sus amigos, demostrando que su trabajo era igual de importante.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
85 vistas2 páginas

Frederick y el Valor de las Palabras

Este cuento narra la historia de cinco ratoncitos que viven en un viejo muro de piedra cerca de un granero abandonado. Mientras los otros ratoncitos trabajan almacenando comida para el invierno, Frederick dice que está recolectando rayos de sol, colores y palabras. Cuando llega el invierno y se termina la comida, Frederick usa sus "provisiones" de rayos de sol, colores y palabras para entretener y calentar a sus amigos, demostrando que su trabajo era igual de importante.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

EXPERIENCIA N° 13 PAGINA 9 FREDERICK

A LO LARGO DEL PRADO, DONDE LAS VACAS PASTABAN Y LOS CABALLOS TROTABAN, HABIA UN
VIEJO MURO DEL PIEDRA.
EN ESE MURO, CERCA DE LAS CUADREAS Y EL GRANERO, TENIA SU HOGAR UNA PARLANCHINA
FAMILIA DE CAMPO.
PERO COMO LOS GRANJEROS SE HABIAN MARCHADO, LAS CUADRAS ESTABAN ABANDONADAS Y
EL GRANERO VACÍO. Y CUANDO EL INVIERNO SE ACERCABA, LOS RATONCITOS EMPEZARON A
ALMACENAR MAIZ Y NUECES, TRIGO Y PAJA.
TRABAJABAN TODOS NOCHE Y DIA, TODOS MENOS UNO… FREDEREICK.

¿Y TU PORQUE NO TRABAJAS FREDERICK?, LE PREGUNTABAN LOS DEMAS.


YO TRABAJO, LES RESPONDIA FREDERICK, RECOJO RAYOS DE SOL PARA LOS DIAS FRIOS DEL
INVIERNO.
Y CUANDO VEIAN A FREDERICK SENTADO, MIRANDO EL PRADO, LE DECIAN: ¿Y AHORA
FREDERICK?, EL SIMPLEMENTE RESPONDIA: RECOJO COLORES PARA LOS DIAS GRISES DEL
INVIERNO.
Y UNA VEZ VIERON A FREDERICK QUE PARECIA ADORMILADO.
¿ESTAS SOÑANDO FREDERICK?, LE REPROCHARON.
PERO FREDERICK LES CONTSTO: NO, ESTOY RECOGIENDO PALABRAS, EL INVIERNO ES LARGO Y
TEMO QUE NOS QUEDEMOS SIN COSAS QUE CONTAR.
LOS DIAS DEL INVIERNO LLEGARON Y CUANDO CAYO LA PRIMERA NEVADA, LOS CINCO
RATONCITOS SE METIERON EN SU AGUJERO EENTRE LAS PIEDRAS DEL MURO.
AL PRINCIPIO HABIA COMIDA SUFICIENTE Y LOS RATONCITOS SE CONTABAN HISTORIAS DE
ZORROS ESTUPIDOS Y GATOS TONTOS. ERAN UNA FAMILIA FELIZ.
PERO, POCO A POCO SE FUERON COMIENDO CASI TODAS LAS NUECES, LA PAJA SE ACABÓ Y EL
MAIZ ERA A PENAS UN RECUERDO. HACIA FRIO Y YA NOS LES APETECIA HABLAR.
ENTONCES SE ACORDARON DE LOS QUE FREDERICK LES HABIA DICHO SOBRE LOS RAYOS DE SOL,
LOS COLORES Y LAS PALABRAS. ¿ Y TUS PROVISIONES FREDERICK? LE PREGUNTARON.
CIERREN LOS OOS, DIJO FREDERICK MIENSTRAS SE SUBIA A UNA ENORME PIEDRA. AHORA LES
ENVIO RAYOS DE SOL, ¿ SIENTEN SU DORADO ALIENTO?.
Y MIENTRAS FREDERICK LES HABLABA DEL SOL, LOS CUATRO RATONCITOS COMENZARON A
SENTIR SU CALOR ¿SERIA LA VOZ DE FREDERICK? ¿ERA MAGIA?.
¿QUÉ HAY DE OS COLORES FREDERICK?, PREGUNTARON ANSIOSAMENTE.
CIERREN LOS OJOS OTRA VEZ DIJO FREDEREICK, Y CUANDO LE HABLO DE LAS AZULES PERVINCAS,
DE LAS ROJAS AMAPOLAS EN LOS TRIGALES AMARILLOS Y DEL VERDE DE LAS HOJAS DE LOS
ARBUSTOS, VIERON TAN CLARAMENTE LOS COLORES COMO SI LOS TUVIESEN PINTADOS EN SU
IMAGINACION.
¿ Y LAS PALABRAS FREDERIK? EL ACLARO SU VOZ, ESPERO UN MOMENTO Y COMO SI HABLASE
DESDE UN ESCENARIO DIJO:
¿QUIÉN ESPARCE LA NIEVE?, ¿QUIÉN DERRITE EL HIELO?, QUIEN PINTA DE GRIS EL DIA?, ¿ QUIEN
LOS HACE BELLOS?, ¿QUIÉN SIEMBRA LA PRIMAVERA CON HOJAS DE TREBOL?...
CUATRO ESTACIONES QUE SUERTE TENEMOS NI UNO DE MAS NI UNO DE MENOS. CUANDO
FREDERICK TERMINÓ, TODOS APLAUDIERON Y DIJEROS FREDERICK ERES UN POETA!.
FREDERICK SE SONROJÓ, HIZO UNA REVERENCIA Y TIMIDAMENTE LES DIJO; ¡YA LO SÉ!

FIN.

También podría gustarte