DESAFIOS DE LA EDUCACION PARA LA DIVERSIDAD
CULTURAL DEL PAIS
PONENTE: Profesor Vicente Agustín Cairuna.
Secretario de Asuntos Interculturales y Escuela Rural del CEN
del SUTEP.
INTRODUCCION.
La educación como ciencia debe atender los procesos de formación de los
individuos teniendo en cuenta sus particularidades, hay algo que siempre ha
caracterizado a las sociedades actuales y es sin lugar a dudas la notoria
variedad de gente que las componen. La educación es entonces uno de los
instrumentos más poderosos de la democracia y por ende, la escuela, como
uno de los entes de formación encargada de esta tarea, tratando de educar
para la gran diversidad humana
En un país como el nuestro pluricultural y multilingüe, esta evidencia debe
ser tomada en cuenta como factor de primera importancia puesto que existen
marcadas diferencias socioculturales entre las diversas regiones y pueblos
indígenas del país, estas contribuyen al desafío que supone la articulación de
respuestas educativas coherentes y respetuosas con la diversidad cultural
que caracteriza a las sociedades modernas y que representa uno de los
retos más importantes para la educación en general.
La cultura es un fenómeno complejo y su estudio es abordado desde diversas
ciencias sociales, y por eso es un tema multidisciplinario.
Desde la historia, se refiere a cada uno de los pueblos o sociedades que se
han desarrollado en los últimos 12 mil años, con sus creaciones, sus
costumbres, sus formas de vida, etc.; y así tenemos la historia de la cultura
griega, egipcia, inca, azteca y tantas más, que sobrepasan las 200 culturas en
la historia de la humanidad. Desde la filosofía, la cultura se entiende como la
ideología, el pensamiento, las pautas de una sociedad que orientan la vida de
los hombres, la dirección que asumen esas sociedades, hacia dónde van,
cuáles son sus fines de vida, sus objetivos, sus sentimientos comunes.
La filosofía de la cultura es obra del pensamiento moderno, entendiendo por
cultura los elementos espirituales, como el conocimiento teórico, los valores,
las orientaciones artísticas, el pensamiento religioso, las leyes, etc.
CULTURA Y EDUCACIÓN
Entre cultura y educación hay una relación recíproca, pues una no puede
explicarse sin la otra, ni en su origen, ni en su desarrollo, ni en su
transformación. En realidad, la educación es parte de la cultura, pues no
pueden explicarse los valores que fomenta entre las nuevas generaciones sin
considerar su procedencia de tales o cuales pautas culturales. Por eso, cuando
se trata de construir una nueva educación, hay que plantearse, también, la
construcción de una nueva cultura, ya que no se puede edificar la nueva
educación sobre la base de valores culturales que carecen de significación
para la vida de los hombres.
Por otro lado, las culturas en decadencia influyen negativamente en el proceso
de la educación, como viene ocurriendo en muchas sociedades actuales, como
la mayoría de las latinoamericanas, cuyas culturas no aportan nada a la
educación que se pretende impartir, como en el caso de los Estados Unidos,
donde las escuelas vienen siendo escenarios de crímenes entre los propios
estudiantes.
Trazarse fines y objetivos educacionales es una tarea marcadamente cultural
que requiere el conocimiento y la comprensión de los elementos culturales de
la sociedad cuya educación pretendemos desarrollar..
Hay que agregar que la cultura, como base de la educación, requiere un
enfoque histórico, filosófico y antropológico. La ciencia de la educación o
pedagogía científica recoge los conocimientos que sobre la cultura proveen la
historia, la filosofía y la antropología social.
MULTICULTURALIDAD
Es un término que designa la existencia de múltiples y diversas culturas en una
misma sociedad, en una misma nación, bajo el dominio de un mismo Estado
que la educación y la escuela deben atender. El término viene de los estudios
de la antropología que luego pasaron también a la preocupación de la filosofía
de la cultura.
Es difícil encontrar sociedades donde haya una sola cultura. La
multiculturalidad es un hecho histórico, pues la diversidad de culturas se origina
en el pasado, y ha venido desarrollándose con las transformaciones políticas y
con los acontecimientos sociales, como las migraciones, las crisis económicas,
las conquistas bélicas. Unas culturas se han integrado a otras o simplemente
conviven con las culturas originarias de un país, como ocurre entre nosotros
con la cultura afroperuana, originada en la migración forzosa de esclavos
negros que se han quedado en el Perú conservando su cultura e integrando los
elementos de otras culturas con las cuales conviven. Son los casos también de
la cultura china y la japonesa, cuya presencia en el Perú también se explica por
su desplazamiento, forzosa la primera, y voluntaria la segunda.
En la multiculturalidad hay que distinguir, en el ámbito de una sociedad o país,
la cultura dominante y las culturas dominadas o subalternas. La mayoría de los
antropólogos y filósofos peruanos actuales están de acuerdo en la existencia
de una cultura dominante en el Perú: la cultura criolla, que se manifiesta en las
formas predominantes de la política, la literatura, la música, el baile, las
diversiones y hasta la comida, las costumbres y las relaciones sociales, la
forma de hablar, los valores que difunden a través de los medios de
comunicación. Esta cultura dominante se ha impuesto a partir de la conquista
europea española y se ha consolidado con la República , denominada la
“república criolla”, que ha ido agregando a los elementos coloniales los nuevos
elementos de la cultura del capitalismo de Estados Unidos, principalmente,
como es el caso de la música pop, o el rock, o la comida chatarra, los
programas televisivos de talk show, para citar sólo algunos elementos que
están invadiendo incluso a las culturas originarias. Nuestra región no está a
salvo de la cultura dominante.
Las culturas subalternas son aquellas que, originarias o integradas en los
últimos siglos, están sometidas a un proceso de ocultamiento, incluso de
desaparición. En el Perú tenemos una multiculturalidad que, es al mismo
tiempo, multietnicidad. Distinguimos las siguientes culturas subalternas:
1. La cultura quechua-andina
2. La cultura aimara andina
3. Las culturas amazónicas
4. La cultura afroperuana
5. La cultura china
6. La cultura japonesa
No mencionamos a las culturas preincas que ya no existen, pues fueron
desapareciendo bajo la dominación del imperio inca y luego durante el
colonialismo español: sólo existen sus huellas materiales, estudiadas por la
arqueología.
Pero las culturas subalternas mencionadas han sufrido cambios importantes, lo
que se denomina una transculturización en su forma de aculturación, es decir,
de cambios por la presión de la cultura dominante y no por un proceso interno
de cada cultura, que sería por endoculturación, que no se da realmente.
EDUCACIÓN Y MULTICULTURALIDAD
Educar en el Perú significa recoger la diversidad étnica y cultural que tenemos
como una realidad innegable.
Hasta hoy, esa realidad sólo se ha expresado en teorías y en algunos intentos
de cambiar el rumbo de la educación en nuestro país.
Desde el mismo predominio incaico se dio la imposición del idioma quechua
andino como condición de integración al imperio del Cusco. La evangelización
cristiana católica de los conquistadores, si bien es cierto aprendieron los
idiomas originarios para su evangelización, a la larga se impuso su idioma
castellano, su religión y una nueva forma de concebir la relación hombre-
naturaleza.
Para la educación, la multiculturalidad conduce a la necesidad de una
pedagogía intercultural y su correlato bilingüe. Eso significa un proceso de
preparación e implementación integrales, económicas, políticas, sociales y
pedagógicas.
a) Económicas: el desarrollo de la agricultura andina, la ganadería, la
pesquería amazónica, el uso racional del bosque en la Amazonía
peruana, la defensa del medio ambiente como un factor de implicancias
económicas para el presente y el futuro;
b) Políticas: el reconocimiento de la presencia de las culturas
originarias en el ante y en la Amazonía , cuya posesión territorial no
puede ser objeto de enajenación, venta o concesión, es decir, el
ejercicio real del poder de las culturas subalternas originarias para que
se desarrollen a partir de sus potencialidades;
c) Sociales: una política de servicios integrales, desde la salud, el
saneamiento ambiental, la vivienda, el transporte y, desde luego, la
educación para la formación de las nuevas generaciones;
d) Pedagógicas:
La educación intercultural-bilingüe, que requiere la preparación de
maestros especializados de gran nivel académico, y no la improvisación,
Una infraestructura adecuada;
Una organización escolar ligada al trabajo;
Un currículo basado en los valores de las culturas originarias para
la asimilación consciente de los valores de la cultura moderna.
Una valoración pedagógica de nuestra multiculturalidad nos permite mencionar
los siguientes elementos:
1. Las lenguas, vivas aún en las culturas existentes;
2. La literatura oral, recogida en gran parte, no solamente de gran
belleza, sin de significado sobre las visiones del mundo;
3. Formas de relacionamiento del hombre con la naturaleza, de
convivencia con el medio para resguardarlo a futuro;
4. La organización del trabajo como forma colectiva de producción
que hay que desarrollar y modernizar;
5. La solidaridad entre los hombres para resolver los problemas
grandes y pequeños;
6. La prodigiosa artesanía y la producción de bienes y herramientas
útiles para las actividades productivas;
7. La sabiduría y la tecnología ara el uso de especies medicinales de
la flora y la fauna, indispensables en un currículo integral.