LA SANGRE FUENTE DE VIDA
INTRODUCCION
En la realización de este informe conoceremos todo lo relacionado con el tejido
sanguíneo, tales como funciones, clasificación y tipos.
OBJETIVOS
OBJETIVO GENERAL.
Identificar los elementos del tejido conjuntivo especializado (sangre)
OBJETIVOS ESPECIFICOS
Identificar utilizando esquemas y fotomicrografías los elementos formes
de la sangre
Describir las características morfofuncionales de los elementos formes
de la sangre
Identificar al Microscopio óptico los elementos formes de la sangre.
Esquematizar el tejido conjuntivo especializado (sangre) visto
MARCO TEORICO
La sangre es considerada por numerosos autores como un tipo
especializado de tejido conectivo compuesto de elementos celulares (células y
fragmentos celulares) y una matriz extracelular líquida
denominada plasma sanguíneo. La sangre se encuentra en el interior de los
vasos sanguíneos y del corazón, y circula por todo el organismo impulsada por
las contracciones del corazón y por los movimientos corporales. La cantidad de
sangre en el cuerpo humano depende del tamaño corporal; una persona de
unos 70 Kg tiene 5 o 6 litros de sangre. La temperatura de la sangre en el
cuerpo humano es de 38 ºC, un grado más que el cuerpo. La mayor
temperatura de la sangre respecto a la temperatura corporal general puede
deberse a la fricción de la sangre al circular por los vasos sanguíneos, sobre
todo los de pequeño calibre.
Entre las principales funciones de la sangre destacan tres.
1) Vía de comunicación. Sirve para transportar nutrientes y oxígeno desde el
aparato digestivo y los pulmones, respectivamente, al resto de las células del
organismo, y productos de desecho desde las células hasta el riñón y los
pulmones. Es la principal vía de comunicación entre células distantes para el
intercambio de señales como las hormonas.
2) Homeostasis. Contribuye a la homeostasis general o regulación del estado
general del cuerpo, como el mantenimiento de una temperatura corporal
homogénea o un pH estable.
3) Defensa. Tiene una función de protección frente a heridas mediante su
capacidad de coagulación, y de defensa frente a patógenos externos o células
malignas internas gracias a las células del sistema inmunitario, que utilizan la
red de vasos sanguíneos para viajar a cualquier parte del organismo.