Premios nobel:
Los premios nobel del año 2018 se relacionan con la técnica de Mourou y Strickland, creada en
1985 y conocida como amplificación de pulso gorjeado, se convirtió muy pronto en la herramienta
estándar para obtener láseres de alta intensidad, utilizados desde entonces en millones de cirugías
del ojo. Ashkin, graduado en la Universidad de Cornell, Strickland, de la Universidad de
Waterloo, y Mourou, de la Universidad de Michigan, se repartirán los 870.000 euros del
galardón. Desde 1901 solo tres de los 201 científicos laureados con el Nobel de Física han sido
mujeres. Antes de Donna Strickland lo ganaron la polaca nacionalizada francesa Marie Curie en
1903, por sus estudios sobre la radiactividad, y la estadounidense de origen alemán Maria Goeppert-
Mayer en 1963, por sus investigaciones sobre la estructura interna del núcleo de los átomos.
James Peebles, Michel Mayor y Didier Queloz recibieron el premio Nobel de Física 2019 por su
contribución a la comprensión del universo.
Por su parte los astrofísicos Michel Mayor y Didier Queloz han sido premiados por su
descubrimiento del primer exoplaneta orbitando una estrella de tipo solar. Está tan pegado a la
estrella sobre la que orbita que un año 'pegasiano' dura tan solo cuatro días. Su localización en 1995
desde el Observatorio de Alta Provenza, promovió el interés por el descubrimiento de planetas
extrasolares, de los que hoy se conocen unos 4.000, la mayoría de ellos detectados por el
Observatorio Espacial Kepler.
Los astrónomos Roger Penrose, Reinhard Genzel y Andrea Ghez consiguieron el premio Nobel de
Física de 2020. Los otros dos investigadores han sido distinguidos por el descubrimiento de un
objeto supermasivo en el centro de la Vía Láctea, a unos 26.000 años luz de nuestro planeta.
Para llegar a conseguir el preciado premio Nobel estos tres científicos han dedicado su vida a la
ciencia. Por ejemplo, en enero de 1965, 10 años después de la muerte de Einstein, Roger Penrose
demostró la existencia de los agujeros negros, e identificó la singularidad, una zona en la que no
pueden aplicarse las leyes de la naturaleza, en un artículo innovador que todavía se considera una de
las principales contribuciones para demostrar la teoría de la relatividad general de Einstein.