Amado mío, esta vida no es una prueba, ni un escalón, ni un paso en el
El Dios de Spinoza camino, ni un ensayo, ni un preludio hacia el paraíso. Esta vida es lo único que
hay aquí y ahora y lo único que necesitas.
Deja ya de estar rezando y dándote golpes en el pecho. Lo que quiero que
hagas es que salgas al mundo a disfrutar de tu vida. Te he hecho absolutamente libre, no hay premios ni castigos, no hay pecados
ni virtudes, nadie lleva un marcador, nadie lleva un registro. Eres
Quiero que goces, que cantes, que te diviertas y que disfrutes de todo lo que absolutamente libre para crear en tu vida un cielo o un infierno. No te podría
he hecho para ti. ¡Deja ya de ir a esos templos lúgubres, obscuros y fríos que decir si hay algo después de esta vida, pero te puedo dar un consejo. Vive
tú mismo construiste y que dices que son mi casa! Mi casa está en las como si no lo hubiera. Como si esta fuera tu única oportunidad de disfrutar,
montañas, en los bosques, los ríos, los lagos, las playas. Ahí es en donde vivo de amar, de existir.
y ahí expreso mi amor por ti.
Así, si no hay nada, pues habrás disfrutado de la oportunidad que te di. Y si lo
Deja ya de culparme de tu vida miserable; yo nunca te dije que había nada hay, ten por seguro que no te voy a preguntar si te portaste bien o mal, te voy
mal en ti o que eras un pecador, o que tu sexualidad fuera algo malo. El sexo a preguntar ¿Te gustó?… ¿Te divertiste? ¿Qué fue lo que más disfrutaste?
es un regalo que te he dado y con el que puedes expresar tu amor, tu éxtasis, ¿Qué aprendiste?…
tu alegría. Así que no me culpes a mí por todo lo que te han hecho creer.
Deja de creer en mí; creer es suponer, adivinar, imaginar. Yo no quiero que
Deja ya de estar leyendo supuestas escrituras sagradas que nada tienen que creas en mí, quiero que me sientas en ti. Quiero que me sientas en ti cuando
ver conmigo. Si no puedes leerme en un amanecer, en un paisaje, en la besas a tu amada, cuando arropas a tu hijita, cuando acaricias a tu perro,
mirada de tus amigos, en los ojos de tu hijito… ¡No me encontrarás en ningún cuando te bañas en el mar. Deja de alabarme ¿Qué clase de Dios ególatra
libro! crees que soy?
Confía en mí y deja de pedirme ¿Me vas a decir a mí como hacer mi trabajo? Me aburre que me alaben, me harta que me agradezcan ¿Te sientes
Deja de tenerme tanto miedo. Yo no te juzgo, ni te crítico, ni me enojo, ni me agradecido? Demuéstralo cuidando de ti, de tu salud, de tus relaciones, del
molesto, ni castigo. Yo soy puro amor. mundo ¿Te sientes mirado, sobrecogido?… ¡Expresa tu alegría! Esa es la
forma de alabarme.
Deja de pedirme perdón, no hay nada que perdonar. Si yo te hice… yo te llené
de pasiones, de limitaciones, de placeres, de sentimientos, de necesidades, Deja de complicarte las cosas y de repetir como perico lo que te han enseñado
de incoherencias… de libre albedrío ¿Cómo puedo culparte si respondes a acerca de mí. Lo único seguro es que estás aquí, que estás vivo, que este
algo que yo puse en ti? ¿Cómo puedo castigarte por ser como eres, si yo soy mundo está lleno de maravillas. ¿Para qué necesitas más milagros? ¿Para qué
el que te hice? ¿Crees que podría yo crear un lugar para quemar a todos mis tantas explicaciones?
hijos que se porten mal, por el resto de la eternidad?
No me busques afuera, no me encontrarás. Búscame dentro… ahí estoy,
¿Qué clase de dios puede hacer eso? “latiendo en ti”.
Olvídate de cualquier tipo de mandamientos, de cualquier tipo de leyes; esas
son artimañas para manipularte, para controlarte, que sólo crean culpa en ti.
Respeta a tus semejantes y no hagas lo que no quieras para ti. Lo único que
te pido es que pongas atención en tu vida, que tu estado de alerta sea tu guía.