EL AGUA
El agua es un compuesto químico que se forma a partir de la unión, mediante enlaces covalentes, de
dos átomos de hidrógeno y uno de oxígeno; su fórmula molecular es H2O y se trata de una molécula muy estable.
Esta estructura permite que muchas moléculas iguales se unan con gran facilidad, formando enormes cadenas que
constituyen el líquido que da la vida a nuestro planeta.
El agua es una sustancia elemental que permite la vida en nuestro planeta, es un líquido incoloro, inodoro e insípido
que en grandes masas adquiere un color azul.
La composición y estructura molecular del agua son responsables de las propiedades físico-químicas que la
distinguen de otras sustancias.
Estados físicos
El agua es una sustancia que se encuentra en el ambiente en cualquiera de los tres estados de la materia sólido,
líquido y gaseoso.
En su estado sólido, presenta menor densidad que en su fase líquida, forma estructuras ordenadas en las que
cada molécula de agua queda establemente unida a otras cuatro moléculas.
En su estado líquido, las moléculas tienen una elevada fuerza de cohesión que las mantiene dinámicamente unidas
consecuencia de la rápida formación y ruptura de los enlaces entre estas moléculas.
Finalmente, en su fase gaseosa, las moléculas se encuentran muy separadas y en desorden.
Ciclo del agua
El ciclo del agua no se inicia en un lugar específico pero, para esta explicación, asumimos que comienza en los océ
anos. El sol, que dirige el ciclo del agua, calienta el agua de los océanos, la cual sube hacia la atmósfera como vapor
de agua. Corrientes ascendentes de aire llevan el vapor a las capas superiores de la atmósfera, donde la menor
temperatura causa que el vapor de agua se condense y forme las nubes. Las corrientes de aire mueven las nubes
sobre el globo, las partículas de nube colisionan, crecen y caen en forma de precipitación. Parte de esta precipita-
ción cae en forma de nieve, que se llega a acumular en capas de hielo y en los glaciares -que pueden almacenar a-
gua congelada por millones de años. En los climas más cálidos, la nieve acumulada se funde y derrite cuando llega
la primavera. La nieve derretida corre sobre la superficie del terreno como agua de deshielo. La mayor parte de la
precipitación cae en los océanos o sobre la tierra donde, debido a la gravedad, corre sobre la superficie como esco-
rrentía superficial. Una parte de esta escorrentía alcanza los ríos en las depresiones del terreno; en la corriente de
los ríos el agua se transporta de vuelta a los océanos. El agua de escorrentía y el agua subterránea que brota ha-
cia la superficie se acumula y almacena en los lagos de agua dulce.
No toda el agua de lluvia fluye hacia los ríos, una gran parte es absorbida por el suelo como infiltración. Parte de
esta agua permanece en las capas superiores del suelo y vuelve a los cuerpos de agua y a los océanos como
descarga de agua subterránea. Otra parte del agua subterránea encuentra aperturas en la superficie terrestre y
emerge como manantiales de agua dulce. El agua subterránea que se encuentra a poca profundidad es tomada por
las raíces de las plantas y transpirada a través de la superficie de las hojas, regresando a la atmósfera. Otra parte
del agua infiltrada alcanza las capas más profundas de suelo y recarga los acuíferos (roca subsuperficial saturada),
que almacenan grandes cantidades de agua dulce por largos períodos. A lo largo del tiempo, esta agua continua
moviéndose, y parte de ella retornará a los océanos, donde el ciclo del agua se cierra… para comenzar de nuevo.