HOMEOTERMIA
Capacidad de mantener la temperatura en los seres vivos (de
regularla también)
Control de la temperatura interna, que permite al hombre
mantener la temperatura corporal dentro de unos límites,
independientemente de la temperatura ambiental.
TERMOREGULACIÓN
Conjunto de mecanismos fisiológicos que el hombre utiliza para
mantener la temperatura corporal dentro de un estrecho rango.
Termogénesis: Ganancia de calor / Termólisis: Pérdida de calor
Mecanismos de regulación
Radiación: Transferencia de energía a través del espacio por medio
de ondas electromagnéticas, (generalmente infrarroja) por ej:
fuego que calienta la habitación.
Conducción: Forma que tiene el calor de propagarse desde zonas
calientes a frías
Convección: Gradientes de calor ascendente
Evaporación: Mecanismos de perdida de calor a través de la
sudoración o diaforesis y por la pérdida insensible
Excreción: Eliminación de líquido y calor por orina y piel
Alteraciones de la temperatura corporal
Fiebre: (Hiperpirexia)
Se produce cuando los mecanismos de perdida de calor son
incapaces de seguir el ritmo de una producción excesiva de calor,
dando lugar a un aumento de la temperatura.
CENTRO REGULADOR DE LA TEMPERATURA=HIPOTALAMO
RN: 36,5°C y 37°C axilar
Fiebre moderada: > 37,5°C hasta los 38,5°C
Fiebre alta: >38,5°C.
Febrícula: 37°C - 37,5°C
RELACIONES CON OTROS SIGNOS
Temperatura y respiración: 4 – 6 respiraciones por c/d grado de
Temperatura
Temperatura y pulso: 10 pulsaciones por minuto por c/d grado de
temperatura
Hipertermia: Elevación de la temperatura corporal relacionada con
la incapacidad del organismo de favorecer la perdida de calor o
reducir la producción de este. Ej. insolación
Hipotermia: Perdida de calor durante exposiciones al frío
prolongadas que sobrepasan la capacidad del organismo para
producir calor.
Aumento de temperatura o de calofríos:
Aumenta la actividad muscular, estremecimiento y temblores,
aumenta el metabolismo celular, por lo que lleva a respiraciones
más profundas, piel fría y pálida.
Peack de la fiebre: La fiebre alcanza un período máximo y se
mantiene constante. Piel caliente, enrojecida, con taquicardia y
taquipnea, cefalea, sensación de sed, debilidad y dolor muscular.
Fase terminal: La fiebre comienza a ceder acompañada de
abundante sudoración, poliuria y bradicardia.
¿CUÁNDO APLICO FRIO?
El frío se utiliza como tratamiento inicial en gran parte de las
afecciones musculoesqueléticas. Si hay una inflamación o lesión
aguda producto de un golpe o distención muscular o articular se
debe recurrir a compresas frías. Estas deben aplicarse durante las
primeras 48 horas después de producida la lesión.
Las bajas temperaturas de la compresa de frío generan la
contracción de los vasos sanguíneos (vasoconstricción),
disminuyendo el flujo sanguíneo que llega a la zona afectada y
controlando así la inflamación. Además, esta técnica reduce el daño
en los tejidos y ayuda en el alivio del dolor en la zona afectada.
Las compresas frías nunca deben tener contacto directo con la piel,
lo ideal es usar una bolsa de gel especial para lesiones o utilizar
hielo envuelto en una toalla, ya que el frío podría dañar la piel
produciendo quemaduras. Lo recomendable es aplicar frío por 20
minutos como máximo cada una hora.
¿Cuándo recurrir al calor en las lesiones?
El tratamiento con calor se usa para una contractura, es decir
cuando el músculo está apretado, pero se recomienda sobre todo
en los casos de dolor crónico. El calor devuelve movilidad a la zona
afectada y ayuda a mejorar la flexibilidad y elasticidad de los
ligamentos y tendones. Gracias a las altas temperaturas, se genera
una dilatación de los vasos sanguíneos, aumentando el flujo de
sangre, oxígeno y nutrientes a los tejidos dañados
Hoy es posible encontrar bolsas de gel -las mismas que se usan en
frío- que además se pueden calentar a baño maría o en el
microondas y que son ideales para tratar dolores. Los guateros
convencionales (que usan agua caliente) y los de semillas también
son útiles para estas contracturas. Lo recomendable es aplicarlo
entre 15 a 20 minutos cada hora, las veces que sea necesario y
nunca en contacto directo con la piel.