LA EUCARISTÍA EN EL NUEVO TESTAMENTO (I)
Para los católicos, en la Eucaristía se compendia todo el misterio de
Jesucristo: revela su misión, y recuerda su muerte redentora, y nos permite
participar en ella para hacer presente a Cristo resucitado. Es también el centro
de toda la Escritura y es que en la celebración eucarística la Escritura alcanza su
plena realidad, es decir, ya no son simplemente escritos, historia contada y
experiencia pasada, sino que se convierten en "espíritu y vida". En otras
palabras, expresan para los creyentes la presencia activa y vivificadora de la
Palabra hecha carne, que permanece en la Iglesia hasta el fin de los tiempos.
Abordar el tema de la Eucaristía en el Nuevo Testamento no es una tarea
simple ni fácil, por eso, teniendo en cuenta unos criterios pastorales y
pedagógicos, seguiré un esquema básico que nos ayude a comprender el tema.
A la hora de estudiar los textos bíblicos es importante evitar el anacronismo, es
decir, proyectar sobre unos textos del siglo I, conceptos y creencias más tardías;
es decir, conceptos que son un desarrollo posterior de la incipiente teología
sacramental.
En este número nos detendremos en los dos primeros puntos:
a. Los orígenes: antecedentes en el Antiguo Testamento
b. Los 4 textos principales sobre Eucaristía: 1 Co; Mt; Mc; Lc.
c. La Eucaristía en la teología paulina
A. Los orígenes: antecedentes en el AT
1. Para comprender mejor el significado de la Eucaristía hay que tener en
cuenta las comidas en la antigüedad mediterránea, de la cual formaban parte
los hombres y las mujeres de la Biblia. Las comidas adquieren un significado
especial, más profundo en el contexto de la cultura israelita. Sabemos que la
sequía y el hambre eran algo habitual de los pueblos que formaban parte de los
relatos bíblicos, de ahí que juntarse a comer, celebrar banquetes y fiestas sea
uno de los mayores anhelos de dichos pueblos. Aunque el israelita relaciona la
felicidad con "la abundancia de trigo y vino nuevo" (Sal 4,7) se interesa más bien
por el aspecto relacional de las comidas.
En las comidas se producen, crean, gestan, relaciones interpersonales para
bien y para mal. Varios textos bíblicos recogen esta idea. Veamos algunos
ejemplos1:
La familia se reúne para comer; los hijos, «alrededor de la mesa»,
parecen «renuevos de olivo» (Sal 128, 3). En la mesa es donde la
célula familiar toma conciencia de sí misma: cuando Elcaná «repartía
las raciones» (1 Sm 1,4-8), es cuando Ana percibía más claramente
su esterilidad y sentía envidia de Feniná, su rival, «ya madre feliz de
hijos» (Sal 113, 9).
Es también alrededor de la mesa donde se solucionan las
dificultades nacidas en el seno del clan familiar: durante unos
entremeses, de duración muy interesante, es cuando el levita de
Efraín vuelve a establecer las relaciones familiares deterioradas por
la fuga de su mujer (Jue 19, 4-8).
La familia no es el único grupo que se encuentra un día tras otro a la
mesa; otras comunidades humanas realizan también esta
experiencia. Basta con que se tome en común una comida para que
unos hombres, extraños hasta entonces, se hagan amigos; se
intercambian los regalos más maravillosos, se comparten las
preocupaciones ocultas, se expresan y se colman los deseos más
profundos. Por haber acogido espléndidamente a sus visitantes y
haberlos sentado a su mesa.
En Gn 31,44-54 se describe un "rito contractual" sellada con una
comida entre Jacob y Labán.
Y así podríamos ofrecer muchos ejemplos más de las comidas que recogen
los textos del AT. El hecho de "comer juntos" tiene un significado muy rico que
trasciendo lo meramente material, social, antropológico y llega a adquirir un
sentido religioso y espiritual.
2. Otro elemento importante en la espiritualidad israelita que recogen los
textos veterotestamentarios es la práctica de la mesa sacrificial. Hay diversos
tipos de sacrificios que se ofrecen sobre la mesa-altar, pero que no todos tienen
el mismo valor ni la misma importancia. Veamos los más importantes:
El holocausto: en el Código sacrificial de Levítico 1-8 se describe muy
bien la práctica de este sacrificio. En pocas palabras, el holocausto es
1
Todo lo que sigue es un resumen personal de Facultad Teológica de Toulouse, La
Eucaristía en la Biblia (CB 37), Estella 1982, 4-8.
la víctima que se consume totalmente y cuyo humo "sube" hasta
Dios.
El sacrificio de comunión: consiste en la inmolación (sacrificio) de una
víctima ofrecida a Dios y que se reparte entre Dios, el sacerdote y el
oferente. Una parte se quema para Dios, otra parte (lomo y pierna
derecha) se entrega al sacerdote y el resto de la carne queda para el
que ofrece, que lo lleva para comer con su familia (véase: Lv 3, 7, 11-
38, 10, 14s, 22, 21-25).
Los sacrificios expiatorios: son todos los sacrificios que buscan
restablecer la relación con Dios. Quizá el más importante sea el
"sacrificio por el pecado" que se recoge en Lv 4,1-5; 4, 13; 6, 17-23;
que se diferencia de los demás por el elemento de la sangre, que
representa la vida del oferente.
Las ofrendas vegetales: se refieren principalmente a las primicias
ofrecidas a Dios. La más común es la ofrenda de "la flor de harina
empapada de aceite y a veces con vino" (Lv 2). Habitualmente son el
complemento de las ofrendas sangrientas y constituyen también un
"memorial" que recuerda los dones de Dios o una "prenda" que
recuerda las cosechas que han comenzado y por la que se debe
agradecer al Señor.
3. El memorial: para Israel, toda actividad litúrgica es un zikkarón. La
traducción más cercana en castellano es "memorial" o señal. Esta «señal" que
actualiza un pasado acabado y permanente al mismo tiempo, es el zikkarón (de
la raíz zaka, "acordarse". El zikkarón era la señal visible, tangible, de una realidad
invisible, inaccesible; es el hecho experimental presente portador de un
significado oculto (véase por ejemplo Job 4, 7; 40, 32). La señal sirve para
"recordar" y se dirige tanto a Dios (Ex 28, 12.29; 30,16; 39, 7; Lv 2, 2.9.16; 5,
12.26; 6, 8; 24,7; Nm 5, 15.18; 17,5; 31, 54; Zac 6, 14; Mal 3, 16) como al pueblo
(Ex 12,14; 13,9; 17, 14; Lv 23,2; Nm 10,10; Jos 4,6; Ecl 1, 11; 2, 16). La memoria
para el pueblo de Israel es un elemento fundamental de su relación con Dios.
B. Los 4 textos principales sobre Eucaristía en el NT
Teniendo de fondo toda la experiencia antropológica, social y religiosa del
pueblo de Israel sobre las comidas y los sacrificios hay que tratar de
comprender también las abundantes referencias a las comidas en los
Evangelios. Pero eso sería otro tema a estudiar 2. Ahora prefiero presentar los
cuatro textos que recogen la tradición de la práctica eucarística en el Nuevo
Testamento. No pretendo ofrecer una exégesis detallada de los textos, ya que
eso requeriría otro espacio de estudio y formación previas. Solamente voy a
presentar los textos y remarcar los elementos comunes y diferentes y una breve
reflexión sobre los mismos3.
1 Co 11,23-26 Mt 26,26-29 Mc 14,22-25 Lc 22,15-20
23 26 22 14
Porque yo recibí del Mientras estaban Y mientras estaban Cuando llegó la hora,
Señor lo que les comiendo tomó Jesús comiendo, tomó pan, se puso a la mesa con
transmití: que el Señor pan y lo bendijo, lo lo bendijo, lo partió y los apóstoles 15 y les
dijo «Con ansia he
Jesús, la noche en que partió y, dándoselo a se lo dio y dijo:
deseado comer esta
era entregado, tomó sus discípulos, dijo: «Tomen, éste es mi Pascua con ustedes
pan, 24 dando gracias, «Tomen, coman, éste cuerpo.» 23 Tomó luego antes de padecer;
lo partió y dijo: «Este es mi cuerpo.» 27 Tomó una copa y, dadas las 16
porque les digo que
es mi cuerpo que se luego una copa y, gracias, se la dio, y ya no la comeré más
entrega por ustedes; dadas las gracias, se la bebieron todos de ella. hasta que halle su
hagan esto en dio diciendo: «Beban 24
Y les dijo: «Ésta es mi cumplimiento en el
Reino de Dios.»
memoria mía.» de ella todos, 28 porque sangre de la alianza, 17
25
Tomó luego una copa
Asimismo tomó el ésta es mi sangre de la que es derramada por dio gracias y dijo:
cáliz después de cenar, Alianza, que es muchos. «Tomen esto y
diciendo: «Esta copa es derramada por muchos repártanlo entre
25
la nueva Alianza en mi para perdón de los Yo les aseguro que ya ustedes; 18 porque les
sangre. Cuantas veces pecados. no beberé del digo que, a partir de
la beban, háganlo en producto de la vid este momento, no
hasta el día en que lo beberé del producto
memoria mía.»
26 29 beba nuevo en el Reino de la vid hasta que
Pues cada vez que Y les digo que desde llegue el Reino de
coman este pan y ahora no beberé de de Dios.»
Dios.»
19
beban de este cáliz, este producto de la vid Tomó luego pan, dio
anuncian la muerte del hasta el día aquel en gracias, lo partió y se lo
Señor, hasta que que lo beba con dio diciendo: «Éste es
venga. 27 Por tanto, ustedes, nuevo, en el mi cuerpo que se
quien coma el pan o Reino de mi Padre entrega por ustedes;
beba el cáliz del Señor hagan esto en
indignamente, será reo recuerdo mío.» 20 De
del cuerpo y de la igual modo, después
sangre del Señor. de cenar, tomó la
copa, diciendo: «Esta
copa es la nueva
Alianza en mi sangre,
que se derrama por
ustedes.
2
Para los interesados en conocer el tema, recomiendo R. Aguirre, La mesa compartida.
Estudios del NT desde las ciencias sociales, Santander 1994, .
3
Todo lo que sigue es un resumen personal de R. Kereszty, "La Eucaristía en el Nuevo
Testamento", en: W. R. Farmer - A. Levoratti y otros (eds.), Comentario Bíblico Internacional,
Estella 1999, 194-208.
Según los estudiosos el texto más primitivo sobre la Eucaristía es 1
Corintios. La misma fue escrita alrededor del año 56 d.C. y recoge
explícitamente la tradición que Pablo habría recibido de las comunidades que
conoció (tradición pre-paulina). Dos términos técnicos son importantes para
comprender el tema: "recibí" (parelabon) y "he trasmitido" (paredoka). Tanto en
el judaísmo rabínico como en la Iglesia apostólica se usan ambos términos para
referirse a la recepción y trasmisión de tradiciones sagradas.
Veamos los elementos comunes teniendo como referencia a 1 Co:
El Señor Jesús, la noche en que fue entregado (1 Co): el contexto de la
institución es el de la pasión de Jesús. Según Mateo y Marcos, Jesús
celebró la comida pascual con "los doce", pero según Lucas, con "los
apóstoles".
Tomó pan, dando gracias, lo partió: para 1 Co, Jesús primero tomó el
pan, en cambio para los sinópticos, la bendición sobre el pan no fue
al comienzo sino "mientras estaban comiendo". Sabemos que en la
cena de Pascua se bebían dos copas (kiddush y haggadah) y se
servía un plato previo antes de la bendición sobre el pan. En cada
comida, el padre de familia, antes de partir y distribuir el pan,
bendice a Dios por sus beneficios y bondad (berakah). Pablo y Lucas
utilizan la expresión eucharistesas (dar gracias); Mateo y Marcos, la
expresión eulogesas (bendecir) y así ambas expresiones recogen
dicha bendición judía.
Y dijo: esto es mi cuerpo por ustedes: la palabra griega soma que se
utiliza aquí tiene como trasfondo al hebreo y/o arameo, cuyo
significado está más cerca de "carne" que de "cuerpo".
Hagan esto en memoria mía: el mandato de repetir las palabras y
gestos de Jesús aparece 2 veces en 1 Corintios y 1 vez en Lucas; en
cambio están ausentes en Mateo y Marcos. Este mandato de Jesús
está emparentado con el mandato de repetir la celebración de la
Pascua (Ex 12,26). La última cena de Jesús fue también el inicio del
acontecimiento escatológico de salvación que había de realizarse en
la cruz al día siguiente. Con sus palabras y gestos proféticos, Jesús
no solo explicó lo que iba a suceder, sino que lo anticipó realmente.
Así cuando los primeros cristianos y hoy la Iglesia, conmemora la
última cena no se trata solamente de "recordar el pasado" sino que
es una participación en la salvación que han producido juntas la
cena y la cruz.
Del mismo modo, también la copa, después de cenar, diciendo... esta
copa es probablemente la tercera copa de la cena pascual, llamada
"copa de la bendición". Solamente en 1 Corintios y en Lucas se dice
que la copa que identificó Jesús con su sangre, fue bebida al final de
la cena.
Esta copa es la nueva alianza en mi sangre: un detalle es importante.
Jesús en vez de bendecir simplemente a Dios mientras sostenía la
copa, realiza una nueva interpretación y relaciona la copa con la
nueva alianza que él va a establecer en su propia sangre. Para
Marcos y Mateo, Jesús dice que la copa es su sangre; mientras, que
para Pablo y Lucas, la copa es la nueva alianza sellada con la sangre.
En resumen, las diferencias no afectan a una cuestión sustancial, sino
más bien de énfasis. La tradición prepaulina y lucana conectan el
derramamiento sacrificial de la sangre de Jesús con la nueva alianza,
tal como lo profetizó Jeremías; y la tradición marcana-mateana
refleja más la tradición de Is 53, que indudablemente habría tenido
gran influencia en Jesús.
Dejamos de lado los versículos de los 4 textos que no hacen referencia
directamente a la institución, como son los comentarios, tanto de Pablo como
de Jesús.
El Evangelio de Juan
Es importante tener en cuenta que el Evangelio de Juan no tiene un relato
de la institución de la Eucaristía como los sinópticos. Muchos estudiosos han
intentado responder al porqué de esto, pero no existe un acuerdo entre las
distintas hipótesis. Sin embargo, muchos exégetas consideran que el discurso
de Jn 6 sobre el pan de vida se convierte en una anticipación simbólica de la
Eucaristía y que se consumará en el misterio pascual de Cristo, es decir, en su
pasión, muerte y resurrección.
Resumiendo...
Ofrezco aquí los puntos más importantes sobre la Eucaristía en el NT que
tiene en cuenta no solo los textos de 1 Co, los sinópticos y Juan 4:
4
Tomado de R. Kereszty, "La Eucaristía en el Nuevo Testamento", 210-211.
Los orígenes de la Cena del Señor derivan de la última cena y de las
apariciones de Jesús resucitado en el marco de una comida.
Los textos de la institución presentan la última cena como una profecía
en acción, una comida sacrificial que anticipa eficazmente el sacrificio
de la cruz y sella una nueva alianza.
Las Iglesias paulinas (y joánicas) interpretaron la intención de Jesús de
que él mismo quiere hacerse y seguir siendo comida y bebida para
nosotros en la Eucaristía.
Las iglesias apostólicas anticipan ya la comida escatológica del reino
bajo los humildes signos del pan y el vino.
Participar del cuerpo eucarístico de Cristo incrementa nuestra inserción
y asimilación en el cuerpo eclesial de Cristo.
La Cena del Señor presenta una novedad sorprendente que no se
puede reducir a nada existente en el judaísmo del AT; no obstante, la
Cena del Señor presenta una síntesis y actualización única de los temas
centrales del AT.
fr. Edgar A. Toledo Ledezma, OP
[email protected]