Is Cleopatra
Is Cleopatra
El legado de Cleopatra permanece en numerosas obras de arte, tanto antiguas como modernas y
numerosas dramatizaciones de su vida en la literatura y otros medios. Varias obras de la historiografía
romana y la poesía latina retratan a la reina de Egipto, esta última dando generalmente una visión
negativa y polémica de su semblanza que pervivió en la literatura medieval y renacentista. Las artes
visuales de la antigüedad representaron a Cleopatra en monedas romanas y ptolemaicas, esculturas,
bustos, relieves, vasijas de cristal, camafeos y pinturas. Fue tema de muchas obras del arte renacentista y
barroco, como esculturas, pinturas, poemas y obras de teatro como Antonio y Cleopatra (1608), de
William Shakespeare, y óperas como Julio César en Egipto (1724), de Händel. En tiempos recientes,
Cleopatra ha aparecido tanto en bellas artes como en aplicadas, en sátiras burlescas, en películas de
Hollywood como Cleopatra (1963) interpretada por Elizabeth Taylor, o como imagen de marcas
comerciales, por lo que desde el siglo XIX es un icono de la «egiptomanía».
Índice
Etimología
Biografía
Contexto histórico
Primeros años
Reinado y exilio de Ptolomeo XII
Ascensión al trono
Asesinato de Pompeyo
Relación con Julio César
Cleopatra en la guerra civil de los liberatores
Relación con Marco Antonio
Donaciones de Alejandría
Batalla de Accio
Caída y muerte
Reinado y papel como monarca
Linaje
Legado
Descendientes
Historiografía y literatura romana
Representaciones culturales
En el arte antiguo
Estatuas
En monedas
Bustos y cabezas grecorromanas
Pinturas
Vasija de Portland
Arte egipcio nativo
Época medieval e inicios moderna
Edad moderna, cine e imagen de marca
Textos escritos
Titulatura
Véase también
Notas y referencias
Bibliografía
Bibliografía adicional
Enlaces externos
Etimología
La forma latinizada Cleopatra proviene del griego antiguo Kleopátrā (en griego, Κλεοπᾰ́τρᾱ), que
significa «gloria de su padre» en la forma femenina.8 Este se deriva de kléos (κλέος) ‘gloria’ y patḗr
(πᾰτήρ) ‘padre’, utilizando el genitivo patros (πατρός).9 La forma masculina se habría escrito como
Kleópatros (Κλεόπᾰτρος) o Pátroklos (Πάτροκλος).9 Cleopatra era el nombre de la hermana de
Alejandro Magno, así como el de Cleopatra Alcíone, esposa de Meleagro en la mitología griega.10 A
través del matrimonio de Ptolomeo V Epífanes y Cleopatra I Sira (una princesa seléucida), el nombre se
introdujo en la dinastía ptolemaica.11 12 El título adoptado por Cleopatra Theā́ Philopátōra (Θεᾱ́
Φιλοπάτωρα) significa «diosa que ama a su padre».13 14 n 8 En cuanto a la acentuación, la bibliografía
en español utiliza las formas Filopator, Filópator y Filopátor, optándose a lo largo de este artículo por la
última, de acuerdo con la transcripción al español de los nombres propios griegos en Galiano (1969,
p. 81).
Biografía
Contexto histórico
Primeros años
Cleopatra nació a principios del año 69 a. C. de la unión del faraón reinante Ptolomeo XII y una madre
desconocida,36 37 n 13 posiblemente la esposa de Ptolomeo XII Cleopatra VI Trifena (también conocida
como Cleopatra V),38 39 40 n 14 n 3 madre de la hermana mayor de Cleopatra, Berenice IV
Epifena.41 42 43 n 15 Cleopatra Trifena desaparece de los registros oficiales unos meses después del
nacimiento de Cleopatra en 69 a. C.44 45 Los tres hijos menores de Ptolomeo XII, la hermana de
Cleopatra, Arsínoe IV, y los hermanos Ptolomeo XIII Teos Filopátor y Ptolomeo XIV,41 42 43 nacieron
en ausencia de su esposa.46 47 El tutor de infancia de Cleopatra fue Filóstrato, de quien aprendió las
artes de la oratoria y la filosofía griega.48 Durante su juventud, presumiblemente estudió en el Museion
(que incluía la Biblioteca de Alejandría).49 50
Reinado y exilio de Ptolomeo XII
Véase también: Primer Triunvirato
En 65 a. C. el censor romano Marco Licinio Craso argumentó ante el Senado romano que Roma debía
anexionar al Egipto ptolemaico, pero su proyecto de ley y otro similar del tribuno Servilio Rulo en 63
a. C. fueron rechazados.51 52 Ptolomeo XII respondió a la amenaza de una posible anexión ofreciendo
remuneraciones y generosos obsequios a poderosos estadistas romanos, como a Pompeyo durante su
campaña contra Mitrídates VI de Ponto, o Julio César tras su elección como cónsul romano en 59
a. C.53 54 55 n 16 El comportamiento derrochador de Ptolomeo XII lo llevó a la quiebra y se vio obligado
a obtener préstamos del banquero romano Cayo Rabirio Póstumo.56 57 58
Gabinio fue llevado a juicio en Roma por abusar de su autoridad, aunque fue absuelto, pero un segundo
juicio por aceptar sobornos lo condenó al exilio, del que fue repuesto por César siete años más tarde, en
el 48 a. C.78 79 Craso lo reemplazó como gobernador de Siria y extendió su mando provincial a Egipto,
pero fue asesinado por los partos en la batalla de Carras en 53 a. C.78 80 Ptolomeo XII hizo ejecutar a
Berenice IV y sus adinerados partidarios, apoderándose de sus propiedades.81 82 83 Permitió que la
Gabiniani, la guarnición romana de Gabinio formada en gran parte por germanos y galos, hostigara a la
población en las calles de Alejandría e instalara a su banquero romano Rabirio como su responsable de
finanzas.81 84 85 n 22 Un año después Rabirio fue puesto bajo custodia protectora y enviado a Roma al
ver que su vida corría peligro por agotar los recursos en Egipto.86 87 83 n 23 A pesar de estos problemas,
Ptolomeo XII redactó un testamento designando a Cleopatra y Ptolomeo XIII como sus coherederos,
supervisó importantes proyectos de construcción como el Templo de Edfu y un templo en Dendera y
estabilizó la economía.88 87 89 n 24 El 31 de mayo de 52 a. C. Cleopatra fue nombrada regente de
Ptolomeo XII, como lo indica una inscripción en el Templo de Hathor en Dendera.90 91 92 n 25 Rabirio
no pudo cobrar la totalidad de la deuda de Ptolomeo XII en el momento de su muerte, por lo que pasó a
sus sucesores Cleopatra y Ptolomeo XIII.86 79
Ascensión al trono
El 29 de agosto del año 51 a. C., los documentos oficiales egipcios comenzaron a incluir a Cleopatra como
única gobernante, evidencia de que había rechazado a su hermano Ptolomeo XIII como
corregente.97 99 101 Probablemente se había casado con él, de acuerdo con la costumbre,80 pero no hay
constancia de ello.5 La práctica ptolemaica del matrimonio entre hermanos fue introducida por
Ptolomeo II y su hermana Arsínoe II,102 103 104 una antigua práctica egipcia que era aborrecida por sus
contemporáneos griegos.102 103 104 n 27 Sin embargo, en la época del reinado de Cleopatra, se
consideraba un arreglo normal entre los gobernantes ptolemaicos.102 103 104
A pesar del rechazo de Cleopatra, Ptolomeo XIII todavía conservaba poderosos aliados, especialmente el
eunuco Potino, su tutor durante su infancia, regente y administrador de sus propiedades,105 96 106
además de Aquilas, un prominente comandante militar y Teodoto de Quíos, otro de sus tutores.105 107
Parece que Cleopatra intentó una alianza efímera con su hermano Ptolomeo XIV, pero en el otoño del 50
a. C., Ptolomeo XIII tomó la delantera en su conflicto y comenzó a firmar documentos con su nombre
antes que el de su hermana, seguido del establecimiento de su primera fecha de reinado en el 49
a. C.5 108 109 n 28
Asesinato de Pompeyo
Ptolomeo XIII llegó a Alejandría al frente de su ejército, en claro desafío a la exigencia de César de
disolver y abandonar su ejército antes de su llegada.130 131 Cleopatra envió emisarios ante César, que
supuestamente le dijeron que era proclive a tener aventuras con mujeres de la realeza. Finalmente
decidió ir a Alejandría a verlo personalmente.130 132 131 El historiador romano Dion Casio indica que lo
hizo sin informar a su hermano, se vistió para parecer lo más hermosa posible y lo cautivó con su
ingenio.130 133 134 El historiador griego Plutarco proporciona un relato completamente diferente y tal
vez imaginario que afirma que fue envuelta en un colchón para entrar oculta en el palacio y encontrarse
con César.130 135 136 n 33
En algún momento entre enero y marzo de 47 a. C. llegaron los refuerzos de César, incluidos los
comandados por Mitrídates de Pérgamo y Antípatro de Idumea.146 129 151 n 38 Ptolomeo y Arsínoe
retiraron sus fuerzas al Nilo, donde César los atacó. Ptolomeo intentó huir en un bote, pero volcó y se
ahogó.152 129 153 n 39 Ganímedes quizás murió en la batalla, a Teodoto lo encontró en Asia años después
Marco Junio Bruto y fue ejecutado, mientras que Arsínoe fue ostentosamente exhibida en el triunfo
celebrado por César en Roma antes de ser exiliada al Templo de Artemisa en Éfeso.154 155 156 Cleopatra
se mantuvo llamativamente ausente de estos eventos y permaneció en el palacio, muy probablemente
porque estaba embarazada del hijo de César desde septiembre de 47 a. C.157 158 159
El mandato de César como cónsul había expirado a finales del 48 a. C., pero Antonio, uno de sus
oficiales, ayudó a conseguir su elección como dictador que duró un año, hasta octubre de 47 a. C., lo que
otorgaba a César autoridad legal para resolver la disputa dinástica en Egipto.154 Tratando de evitar
cometer el error de Berenice IV, hermana de Cleopatra, de tener a un único soberano, César designó a su
hermano de 12 años, Ptolomeo XIV, como cogobernante de Cleopatra, de 22 años, en un matrimonio
simbólico entre hermanos, pero ella continuó viviendo en privado con César.160 129 151 n 40 Se
desconoce la fecha exacta en que Chipre volvió a estar bajo su control, aunque sí que ella tenía allí un
gobernador en el año 42 a. C.161 151
Se cree que César realizó un crucero por el Nilo con Cleopatra para visitar
los monumentos egipcios,129 162 163 aunque puede tratarse de un relato
romántico que refleja las tendencias posteriores del proletariado romano y
no un hecho histórico real.164 El historiador Suetonio ofreció considerables
detalles sobre el viaje, como la utilización de la Thalamegos, la gran
embarcación de recreo construida por Ptolomeo IV, que durante su reinado
medía 91 m de longitud y 24 de altura y estaba equipada con comedores,
camarotes de lujo, santuarios sagrados y paseos a lo largo de sus dos
cubiertas, un auténtico palacio flotante.164 165 César podría haber tenido
interés en el crucero por el Nilo debido a su fascinación por la geografía;
estaba versado en las obras de Eratóstenes y Piteas y tal vez quiso descubrir
la fuente del río, pero regresó antes de llegar a Etiopía.166 167
A finales del 42 a. C., Octavio se había hecho con el control de gran parte de la mitad occidental de la
República romana y Antonio de la mitad oriental, con Lépido en gran medida marginado.205 En el
verano de 41 a. C., Antonio estableció su cuartel general en Tarso, en Anatolia, y convocó a Cleopatra en
varias cartas, que ella rechazó hasta que el enviado de Antonio, Quinto Delio, la convenció para que fuera
a verlo.206 207 La reunión le permitiría a Cleopatra aclarar la idea errónea de que ella había apoyado a
Casio durante la guerra civil y abordar los intercambios territoriales en el levante mediterráneo, pero sin
duda Antonio también deseaba establecer una relación personal y romántica con la reina.208 207 n 45
Cleopatra navegó por el río Kydnos hasta Tarso en la Thalamegos, hospedando a Antonio y sus oficiales
durante dos noches con lujosos banquetes a bordo del barco.209 210 Cleopatra logró dejar limpio su
nombre como supuesta partidaria de Casio, argumentando que realmente había intentado ayudar a
Dolabela en Siria. También convenció a Antonio para que ejecutara a su hermana Arsínoe IV, exiliada en
Éfeso.211 212 También le entregaron al rebelde strategos en Chipre de Cleopatra para su
ejecución.211 213
En la primavera del año 40 a. C, Antonio salió de Egipto debido a problemas en Siria, donde su
gobernador Lucio Decidio Saxa fue asesinado y su ejército tomado por Quinto Labieno, un antiguo oficial
de Casio que ahora servía al Imperio parto.223 Cleopatra le proporcionó 200 naves para su campaña y
como pago por sus territorios recién repuestos.223 No volvería a ver a Antonio hasta tres años después,
pero mantuvieron correspondencia y hay documentos que sugieren que mantuvo a un espía en su
campamento.223 Hacia finales del año 40 a. C., Cleopatra dio a luz a gemelos, Alejandro Helios y
Cleopatra Selene II, a quienes Antonio reconoció como sus hijos.224 225 Helios (en griego, Ἥλιος) 'el sol'
y Selene (Σελήνη) 'la luna', simbolizaban una nueva era de rejuvenecimiento social,226 así como una
indicación de que Cleopatra esperaba que Antonio repitiera las hazañas de Alejandro el Grande
conquistando a los partos.216
En diciembre del 40 a. C., Cleopatra recibió a Herodes en Alejandría como un huésped y refugiado
inesperado que huía de una situación turbulenta en Judea.232 Antonio lo había establecido allí como
tetrarca, pero pronto estuvo en desacuerdo con Antígono II Matatías, de la antigua dinastía de los
Asmoneos,232 que había encarcelado al hermano y compañero tetrarca de Herodes, Fasael, que fue
ejecutado cuando Herodes huyó hacia la corte de Cleopatra.232 Cleopatra intentó concederle una
asignación militar, pero Herodes la rechazó y viajó a Roma, en donde los triunviros Octavio y Antonio lo
nombraron rey de Judea.233 234 Este acto puso a Herodes en una trayectoria de colisión con Cleopatra,
que deseaba recuperar los antiguos territorios ptolemaicos que formaban parte de su nuevo reino.233
Con este acuerdo Cleopatra ganó importantes antiguos territorios ptolemaicos en el levante
mediterráneo, incluidos casi todos los de Fenicia (Líbano) menos Tiro y Sidón, que continuaron en
manos romanas.245 222 241 También recibió Ptolemais Akko (hoy Acre, Israel), una ciudad que fue
establecida por Ptolomeo II.245 Dadas sus relaciones ancestrales con los seléucidas, se le otorgó la
región de Celesiria a lo largo de la parte superior del río Orontes.246 241 Incluso se le otorgó la región
circundante de Jericó en Palestina, pero le cedió este territorio a Herodes.247 234 A expensas del rey
nabateo Malicos I (un primo de Herodes), Cleopatra también recibió una porción del reino nabateo en
torno al golfo de Áqaba en el mar Rojo, incluida Ailana (hoy Áqaba, Jordania).248 234 Al oeste le
concedió Cirene a lo largo de la costa libia, así como Itano y Olunte en la Creta romana.249 241 Aunque
todavía administrados por funcionarios romanos, estos territorios enriquecieron su reino y la llevaron a
declarar la instauración de una nueva era acuñando una doble fecha en sus monedas en el 36
a. C.250 251
La expansión del reino ptolemaico por parte de Antonio mediante la renuncia a territorios directamente
controlados por los romanos fue explotada por su rival Octavio, quien aprovechó el sentimiento público
en Roma en contra del fortalecimiento de una reina extranjera a expensas de su República.252 Octavio
fomentó la versión de que Antonio estaba descuidando a su virtuosa esposa romana Octavia,
concediéndole tanto a ella como a Livia Drusila, su propia esposa, privilegios extraordinarios de
sacrosantidad.252 Unos 50 años antes, Cornelia, hija de Escipión el Africano, había sido la primera
mujer romana en tener una estatua en vida dedicada a ella.250
Ahora la seguían Octavia y Livia, cuyas estatuas probablemente
fueron erigidas en el foro de César para rivalizar con las de
Cleopatra, erigidas por César.250
Donaciones de Alejandría
Antonio envió a Quinto Delio como embajador ante Artavasdes II de Armenia en 34 a. C. para negociar
una posible alianza matrimonial entre la hija del rey armenio y Alejandro Helios, hijo de Antonio y
Cleopatra.263 264 Al haber rechazado la propuesta, Antonio se dirigió con su ejército a Armenia, derrotó
a sus tropas y capturó al rey y a la familia real armenia y los llevó a Alejandría,263 265 donde Antonio
celebró un desfile militar imitando un triunfo romano, vestido de Dioniso y entrando en la ciudad en un
carro para entregar los prisioneros reales a Cleopatra, que estaba sentada en un trono de oro sobre una
tarima de plata.263 266 La noticia de este acontecimiento fue muy criticada en Roma por considerarlo de
mal gusto y una perversión de los antiguos y tradicionales ritos y rituales romanos para disfrute de una
reina egipcia y sus súbditos.263
En un acto celebrado en el gimnasio de la capital poco después de las celebraciones, Cleopatra se vistió
como Isis y declaró que era «Reina de Reyes» y su hijo Cesarión, «Rey de Reyes», mientras que
Alejandro Helios fue declarado rey de Armenia, Media y Partia, y Ptolomeo Filadelfo, de dos años, fue
declarado rey de Siria y Cilicia.267 268 269 Cleopatra Selene II recibió Creta y Cirene.270 271 Es posible
que Antonio y Cleopatra se hubieran casado durante esta ceremonia, pero es difícil saberlo con certeza
debido a la naturaleza controvertida, contradictoria y fragmentada de las fuentes primarias.270 269 n 50
Antonio envió un informe a Roma solicitando la ratificación de estas concesiones territoriales, hoy
conocidas como las Donaciones de Alejandría. Octavio quería divulgarlo con fines políticos, pero los dos
cónsules, ambos partidarios de Antonio, lo censuraron para que quedara al margen del dominio
público.272 271
Un documento en papiro del 33 a. C., que posteriormente se utilizó para envolver una momia, contiene
la firma de Cleopatra, probablemente escrita por un funcionario autorizado para firmar por ella.273 274
Tiene que ver con ciertas exenciones de impuestos en Egipto concedidas a Quinto Cecilio o Publio
Canidio Craso,n 52 un antiguo cónsul romano y hombre de confianza de Antonio que comandaba sus
fuerzas terrestres en Accio.282 274 Un texto con una escritura diferente en la parte inferior del papiro
dice «hágase»282 274 o «así sea»275 —en griego antiguo, γινέσθωι, romanizado: ginésthōi—,n 53 que sin
duda fue escrito de puño y letra por la propia reina, ya que era una práctica ptolemaica refrendar
documentos para evitar falsificaciones.282 274
Batalla de Accio
En un discurso ante el Senado romano el primer día de su nombramiento como cónsul el 1 de enero de
33 a. C., Octavio acusó a Antonio de intentar menoscabar las libertades romanas y su integridad
territorial como esclavo de su reina oriental.283 Antes de que el imperium conjunto de Antonio y
Octavio expirara el 31 de diciembre del año 33 a. C., Antonio declaró a Cesarión como el verdadero
heredero de Julio César en un intento de debilitar a Octavio.283 El 1 de enero de 32 a. C. fueron elegidos
cónsules Cayo Sosio y Cneo Domicio Enobarbo, ambos partidarios de Antonio.282 El 1 de febrero de 32
a. C. Sosio pronunció un ardiente discurso condenando a Octavio, por entonces un ciudadano privado
sin cargo público, y promulgó leyes en su contra.282 284 Durante la
siguiente sesión del Senado, Octavio entró en la Cámara de Senadores con
guardias armados e hizo sus propias acusaciones contra los
cónsules.282 285 Intimidados por este acto, los cónsules y más de 200
senadores que todavía apoyaban a Antonio huyeron de Roma al día
siguiente para reunirse con él.282 285 286
Durante la primavera del 32 a. C. Antonio y Cleopatra viajaron a Samos y luego a Atenas, donde ella
persuadió a Antonio para que enviara a Octavia una declaración oficial de divorcio,287 285 269 lo que
impulsó a Planco a aconsejar a Octavio que se apoderara del testamento de Antonio, en custodia de las
Vestales.287 285 269 A pesar de ser una violación de principios sagrados y derechos legales, Octavio
consiguió por la fuerza el documento del Templo de Vesta, convirtiéndolo en una poderosa herramienta
en su guerra propagandística contra Antonio y Cleopatra.287 271 289 Octavio reveló partes de su
testamento, como que Cesarión fue nombrado heredero de César, que las Donaciones de Alejandría eran
legales, que Antonio debía ser enterrado junto a Cleopatra en Egipto en lugar de en Roma, o que
Alejandría se convertiría en la nueva capital de la República romana.290 285 271 Como muestra de
lealtad a Roma, Octavio decidió comenzar la construcción de su propio mausoleo en el Campo de
Marte.285 La posición legal de Octavio también mejoró al ser elegido cónsul en el 31 a. C.285 Con la
voluntad de Antonio hecha pública, Octavio tenía ya su casus belli y Roma declaró la guerra a
Cleopatra,290 291 292 no a Antonio.n 54 El argumento legal para la guerra se basaba no tanto en las
adquisiciones territoriales de Cleopatra, con los antiguos territorios romanos gobernados por sus hijos
con Antonio, sino más bien en el hecho de que ella estaba proporcionando apoyo militar a un ciudadano
privado, ahora que la autoridad triunviral de Antonio había expirado.293
El 2 de septiembre de 31 a. C. las fuerzas navales de Octavio, dirigidas por Marco Vipsanio Agripa, se
enfrentaron a las de Antonio y Cleopatra en la batalla de Accio.299 295 291 Cleopatra, a bordo de su
buque insignia, el Antonias, estaba en la retaguardia de la flota al mando de 60 barcos en la
desembocadura del golfo de Ambracia, en lo que probablemente fue una estrategia de los oficiales de
Antonio para marginarla durante la batalla.299 Antonio había ordenado que sus barcos tuvieran velas a
bordo para tener una mejor oportunidad de perseguir o huir del enemigo, lo que Cleopatra, siempre
preocupada por la defensa de Egipto, utilizó para desplazarse rápidamente a través de la principal zona
de combate en una retirada estratégica al Peloponeso.300 301 302 Stanley M. Burstein opina que los
escritores partidarios de Roma acusaron posteriormente a Cleopatra de haber desertado cobardemente
de Antonio, pero su intención original de mantener sus velas a bordo pudo haber sido romper el bloqueo
y salvar la mayor parte posible de su flota.302 Antonio siguió a Cleopatra y abordó su barco, identificado
por sus distintivas velas púrpuras, mientras los dos escapaban de la batalla y se dirigían a Ténaro.300 Se
dice que Antonio evitó a Cleopatra durante este viaje de tres días, hasta que sus sirvientas en Ténaro le
instaron a hablar con ella.303 La batalla de Accio continuó sin Cleopatra y Antonio hasta la mañana del
3 de septiembre, con deserciones masivas de oficiales, tropas y reyes aliados al ejército de
Octavio.303 301 304
Caída y muerte
Cleopatra decidió en sus últimos momentos enviar a Cesarión al Alto Egipto, tal vez planeando huir a
Nubia, Etiopía o la India.341 342 319 Cesarión pasó a ser Ptolomeo XV, aunque durante solo 18 días
hasta que es ejecutado por orden de Octavio el 29 de agosto de 30 a. C., tras regresar a Alejandría bajo la
falsa idea de que le permitiría ser rey.343 344 345 n 4 Octavio estaba convencido por el consejo del
filósofo Ario Dídimo de que en el mundo solo había lugar para un César.346 n 56 Con la caída del reino
ptolemaico, se estableció la provincia romana de Egipto,347 301 348 n 57 marcando el final del periodo
helenístico.349 350 n 6 En enero de 27 a. C. Octavio fue nombrado Augusto («el venerado») y acumuló
poderes constitucionales que lo convirtieron en el primer emperador romano, iniciando la era del
Principado del Imperio romano.351
Aparentemente algunos problemas financieros llevaron a Cleopatra a devaluar su moneda, que consistía
en monedas de plata y bronce, pero no monedas de oro como las de algunos de sus lejanos predecesores
ptolemaicos.363
Linaje
Cleopatra perteneció a la dinastía grecomacedonia de los
ptolomeos,10 364 365 n 58 sus orígenes europeos se
remontan al norte de Grecia.366 A través de su padre,
Ptolomeo XII Auletes, era descendiente de dos destacados
somatophylakes de Alejandro el Grande de Macedonia: el
general Ptolomeo I Sóter, fundador del reino ptolemaico de
Egipto y Seleuco I Nicátor, el fundador grecomacedonio del
Imperio seléucida de Asia Occidental.10 367 368 n 59
Mientras que la rama paterna de Cleopatra puede seguirse a
través de su padre, no se conoce con seguridad la identidad
de su madre.369 370 371 n 60 Presumiblemente era hija de
Izquierda: Busto helenístico de Ptolomeo I
Cleopatra VI Trifena (también conocida como Cleopatra V Sóter, expuesto en el Museo del Louvre.
Trifena),n 3 la prima-esposa372 o la hermana-esposa de Derecha: Busto de Seleuco I Nicátor, copia
Ptolomeo XII.15 370 373 n 61 romana de un original griego, de la Villa de los
Papiros, Herculano, actualmente en el Museo
Cleopatra I Sira fue el único miembro de la dinastía Arqueológico Nacional de Nápoles.
ptolemaica que con toda certeza introdujo alguna
ascendencia no griega, pues era descendiente de Apama I, la
esposa persa sogdiana de Seleuco I.374 375 n 62 Por lo general se cree que los ptolomeos no se mezclaron
con los egipcios nativos.43 376 n 63 Michael Grant afirma que solo hay una amante egipcia conocida de
un Ptolomeo y no se sabe de ninguna esposa, argumentando además que Cleopatra probablemente no
tenía ningún ancestro egipcio y que «se describió a sí misma como griega».374 n 64 Stacy Schiff escribe
que Cleopatra era grecomacedonia con una cierta ascendencia persa, argumentando que era raro que los
ptolomeos tuvieran una amante egipcia.377 n 65 El arqueólogo estadounidense Duane W. Roller cree que
Cleopatra podría haber sido la hija de una mujer mitad grecomacedonia, mitad egipcia, perteneciente a
una familia de sacerdotes consagrados a Ptah (una hipótesis generalmente no aceptada por la
comunidad académica estudiosa de Cleopatra),n 66 pero sostiene que cualquiera que fuera la
ascendencia de Cleopatra, ella apreciaba más su estirpe ptolemánica griega.378 n 67 El historiador
británico Ernle Bradford escribió que Cleopatra no desafió a Roma como egipcia, «sino como una griega
culta».379
Por parte de la propaganda romana contraria a ella, nunca se lanzó una acusación de que fuera hija
ilegítima.380 38 n 68 Estrabón fue el único historiador antiguo que afirmó que los hijos de Ptolomeo XII
nacidos después de Berenice IV, incluida Cleopatra, eran ilegítimos.380 38 381 Cleopatra V (o VI) fue
expulsada de la corte de Ptolomeo XII a finales de 69 a. C., pocos meses después del nacimiento de
Cleopatra, mientras que los tres hijos menores de Ptolomeo XII nacieron en ausencia de su esposa.44
El alto grado de endogamia entre los ptolomeos también queda ilustrado por la ascendencia inmediata
de Cleopatra, de la cual se muestra a continuación una reconstrucción.n 69 El árbol genealógico que se
muestra a continuación también incluye a Cleopatra V, esposa de Ptolomeo XII, como hija de Ptolomeo
X Alejandro I y Berenice III, lo que la convertiría en prima de su marido, Ptolomeo XII, pero podría
haber sido hija de Ptolomeo IX Látiro, lo que en su lugar la habría convertido en hermana-esposa de
Ptolomeo XII.372 Los confusos relatos de antiguas fuentes primarias también han llevado a los eruditos
a identificar a la esposa de Ptolomeo XII como Cleopatra V o Cleopatra VI; esta última puede haber sido
en realidad hija de Ptolomeo XII y algunos la utilizan como una indicación de que Cleopatra V había
muerto en el año 69 a. C. en lugar de reaparecer como cogobernante con Berenice IV en el año 58 a. C.
(durante el exilio de Ptolomeo XII en Roma).382 58
Cleopatra VII
Legado
Descendientes
Los tres hijos que le sobrevivieron, Cleopatra Selene II, Alejandro Helios y Ptolomeo Filadelfo, fueron
enviados a Roma con la hermana de Octavio, Octavia la Menor, exesposa de su padre, como su
tutora.387 388 Cleopatra Selene II y Alejandro Helios estuvieron presentes en el triunfo de Octavio en 29
a. C.387 243 Se desconoce el destino de Alejandro Helios y Ptolomeo Filadelfo después de esta
fecha.387 243 Octavia organizó el esponsal de Cleopatra Selene II con Juba II, hijo de Juba I, cuyo reino
norteafricano de Numidia había sido convertido por Julio César en provincia romana en el año 46 a. C.
por el apoyo de Juba I a Pompeyo.389 388 327 El
emperador Augusto nombró a Juba II y Cleopatra
Selene II, después de su boda en el año 25 a. C., como
los nuevos gobernantes de Mauritania, donde
transformaron la antigua ciudad cartaginesa de Iol en
su nueva capital, rebautizada como Caesarea
Mauretaniae (hoy Cherchell, Argelia).389 243 Cleopatra
Selene II trajo muchos eruditos, artistas y consejeros
importantes de la corte real de su madre en Alejandría Izquierda: Cabeza romana de Cleopatra o de su
para servirla en Cesarea, ahora imbuida de la cultura hija Cleopatra Selene II, reina de Mauritania, de
griega helenística.390 También bautizó a su hijo finales del siglo I a. C., expuesta en el Museo
Ptolomeo de Mauritania, en honor a su herencia Arqueológico de Cherchel, Argelia.237 383 384 n 47
dinástica ptolemaica.391 392 Derecha: Una probable representación de
Cleopatra Selene II, en relieve sobre un plato de
Cleopatra Selene II murió alrededor del año 5 a. C., y plata con pan de oro, de principios del siglo I
cuando Juba II murió en el año 23/24 d. C. fue d. C.385 386
sucedido por su hijo Ptolomeo.391 393 Sin embargo,
Ptolomeo fue finalmente ejecutado por el emperador
romano Calígula en el año 40 d. C., tal vez bajo el pretexto de que Ptolomeo había acuñado ilegalmente
su propia moneda real y había utilizado iura regalia reservada al emperador romano.394 395 Ptolomeo
de Mauritania fue el último monarca conocido de la dinastía ptolemaica, aunque la reina Zenobia, del
efímero Imperio de Palmira durante la crisis del siglo III, reclamaría su descendencia de
Cleopatra.396 397
El historiador judeorromano Flavio Josefo, del siglo I d. C., proporciona información valiosa sobre la
vida de Cleopatra a través de su relación diplomática con Herodes I el Grande.404 405 Sin embargo, esta
obra se basa en gran medida en las memorias de Herodes y en el relato sesgado de Nicolás de Damasco,
el tutor de los hijos de Cleopatra en Alejandría antes de que se trasladara a Judea para servir como
consejero y cronista en la corte de Herodes.404 405 La Historia romana publicada por el alto
funcionario e historiador Dion Casio a principios del siglo III d. C., si bien no comprende plenamente las
complejidades del mundo helenístico tardío, proporciona sin embargo una historia de la era del reinado
de Cleopatra.404
Apenas se la menciona en De bello Alexandrino, las memorias de un
desconocido oficial que sirvió bajo el mando de César.408 409 410 n 70 Los
escritos de Cicerón, quien la conoció personalmente, ofrecen un retrato
poco halagador de Cleopatra.408 Los autores del periodo augustino
Virgilio, Horacio, Propercio y Ovidio perpetuaron la visión negativa de
Cleopatra establecida por el régimen romano gobernante,408 411 aunque
Virgilio instituyó la idea de Cleopatra como una figura del romance y del
melodrama épico.412 n 71 Horacio también consideraba el suicidio de
Cleopatra como una alternativa positiva,413 411 una idea que fue aceptada
en la Baja Edad Media con Geoffrey Chaucer.414 415 Los historiadores
Estrabón, Veleyo, Valerio Máximo, Plinio el Viejo y Apiano, aunque no
ofrecían relatos tan completos como Plutarco, Josefo o Dion,
proporcionaron algunos detalles de su vida que no habían pervivido en
otros registros históricos.408 n 72 Las inscripciones en las monedas
Estatua romana restaurada
contemporáneas ptolemaicas y algunos documentos egipcios en papiro
en mármol de Cleopatra
encontrada en la Vía
reflejan el punto de vista de Cleopatra, pero este material es muy limitado
Cassia, expuesta en el en comparación con las obras literarias romanas.408 416 n 73 La
Museo Pio- fragmentada Libyka encomendada por el yerno de Cleopatra, Juba II,
Clementino.1 406 407 permite vislumbrar un posible conjunto de material historiográfico que
apoya la perspectiva de Cleopatra.408
El hecho de ser mujer quizás la ha llevado a ser una figura menor, si no insignificante, en la
historiografía antigua, medieval e incluso moderna sobre el antiguo Egipto y el mundo
grecorromano.417 Por ejemplo, el historiador Ronald Syme afirmó que ella no tenía mucha importancia
para César y que la propaganda de Octavio incrementó su importancia en un grado excesivo.417 Aunque
la opinión generalizada de Cleopatra era la de una promiscua seductora, solo tuvo dos parejas sexuales
conocidas, César y Antonio, los dos romanos más prominentes de la época, quienes tenían más
probabilidades de asegurar la continuidad de su dinastía.418 419 Plutarco la describió más como
poseedora de una fuerte personalidad y un ingenio encantador que por su belleza física.420 18 421 n 74
Representaciones culturales
En el arte antiguo
Véanse también: Arte helenístico y Arte del Antiguo Egipto.
Estatuas
Véanse también: Retrato romano y Escultura de la Antigua Roma.
Cleopatra fue representada en varias obras de arte antiguas, tanto en el estilo egipcio como en el
helenístico y romano.2 Entre las obras que se conservan se encuentran estatuas, bustos, relieves y
monedas acuñadas,2 398 así como antiguos camafeos tallados,424 como uno que representa a Cleopatra
y Antonio en el estilo helenístico, hoy en el Altes Museum de Berlín.1 Se realizaron imágenes
contemporáneas de Cleopatra tanto dentro como fuera del Egipto ptolemaico. Por ejemplo, existía una
gran estatua de bronce con pan de oro de Cleopatra en el interior del templo de Venus Genetrix en
Roma, la primera vez que una persona viva tuvo su estatua colocada al lado de la de una deidad en un
templo romano;3 188 425 fue erigido allí por César y permaneció
en el templo al menos hasta el siglo III d. C., quizás conservada
gracias al mecenazgo de César, si bien Augusto no retiró ni
destruyó obras de arte de Cleopatra en Alejandría.426 427
En monedas
Véanse también: Acuñación ptolemaica, Moneda en la Antigua Roma y Monedas de Grecia.
Las inscripciones en las monedas están escritas en griego, aunque utilizando el caso nominativo de las
monedas romanas en lugar del genitivo de las monedas griegas, además de tener las letras colocadas en
forma circular a lo largo de los bordes de la moneda en lugar de a través de ella horizontal o
verticalmente como era costumbre en las griegas.2 Estas características de su moneda representan la
síntesis de la cultura romana y helenística y tal vez también una afirmación a sus súbditos, por ambigua
que resulte para los estudiosos modernos, sobre la superioridad de Antonio o Cleopatra sobre los
demás.2 La profesora Diana Kleiner argumenta que Cleopatra, en una de sus monedas acuñada junto
con la imagen de su marido Antonio, se representó a sí misma más masculina que en otros retratos y
más parecida a una aceptable reina cliente romana que a un gobernante helenístico.438 Cleopatra ya
había adoptado este aspecto masculino en las monedas antes de su relación con Antonio, como las
acuñadas en la ceca de Ascalón durante su breve período de exilio en Siria y el Levante mediterráneo,
algo que la egiptóloga Joann Fletcher explica como un intento de parecerse a su padre y como un sucesor
legítimo de un gobernante ptolemaico masculino.117 442
Varias monedas, como una tetradracma de plata acuñada en algún momento después de su boda con
Antonio en el año 37 a. C., la representan luciendo una diadema real y un peinado ‘estilo melón’.3 442 La
combinación de este peinado con una diadema también aparece en dos cabezas de mármol esculpidas
que se conservan.443 398 444 n 76 Este peinado, con el cabello trenzado hacia atrás en un moño, es el
mismo que llevaban sus ascendentes ptolemaicos Arsínoe II y Berenice II en sus monedas.3 445 Tras su
visita a Roma en 46-44 a. C. se puso de moda que las mujeres romanas lo adoptaran como uno de sus
peinados, pero fue abandonado por un estilo más modesto y austero durante el gobierno conservador de
Augusto.3 443 444
Entre otras posibles representaciones esculpidas de Cleopatra se encuentra una expuesta en el Museo
Británico de Londres, realizada en piedra caliza, que tal vez solo representa a una mujer de su séquito
durante su viaje a Roma.1 443 La mujer de este retrato tiene rasgos faciales similares a los de las demás
(incluida la pronunciada nariz aguileña), pero carece de una diadema real y luce un peinado
diferente.1 443 Sin embargo, es posible que la cabeza del Museo Británico, que una vez perteneció a una
estatua completa, represente a Cleopatra en una etapa diferente de su vida y que también represente un
intento por su parte de prescindir del uso de la insignia real (es decir, la diadema) para hacerla más
atractiva a los ciudadanos de la Roma republicana.443 El arqueólogo Duane W. Roller opina que la
cabeza del Museo Británico, junto con las del Museo Egipcio de El Cairo, los Museos Capitolinos y la
colección privada de Maurice Nahmen, aunque con rasgos faciales y peinados similares a los del retrato
de Berlín pero sin diadema real, probablemente representan a miembros de la corte real o incluso a
mujeres romanas que imitan el popular peinado de Cleopatra.454
Cleopatra, mediados del siglo I Vista de perfil de la Cleopatra Cleopatra de Berlín, mediados
a. C., con un peinado tipo del Vaticano. del siglo I a. C., también con
«melón» y luciendo una peinado tipo «melón» y
helenística diadema real, diadema, expuesta en el Altes
expuesta en los Museos Museum.1 3 446
Vaticanos.1 3 446
Pinturas
En la casa de Marco Fabio Rufo en Pompeya, Italia, una pintura mural de mediados del siglo I a. C. del
segundo estilo pompeyano de la diosa Venus sosteniendo a un cupido cerca de las grandes puertas del
templo es muy probable que sea una representación de Cleopatra como Venus Genetrix con su hijo
Cesarión.430 455 La realización del cuadro probablemente coincida con la construcción del templo de
Venus Genetrix en el foro de César en septiembre del 46 a. C., donde César hizo erigir una estatua de
bronce y pan de oro que representaba a Cleopatra.430 455 Esta estatua probablemente fue la base de sus
representaciones tanto en el arte esculpido como en este cuadro de Pompeya.430 456 La mujer en la
pintura lleva una diadema real sobre su cabeza y es sorprendentemente similar en apariencia a la
Cleopatra del Vaticano, que presenta posibles marcas en el mármol de su mejilla izquierda donde el
brazo de un cupido puede haberse desprendido.430 457 448 n 81 La habitación con la pintura fue tapiada
por su dueño, tal vez como reacción a la ejecución de Cesarión en el
año 30 a. C. por orden de Octavio, cuando las representaciones
públicas del hijo de Cleopatra habrían resultado poco propicias en el
nuevo régimen romano.430 458 Detrás de su diadema dorada,
coronada con una joya roja, hay un velo translúcido con arrugas que
parecen sugerir el peinado estilo ‘melón’ predilecto de la
reina.457 n 82 Su piel de color marfileño, cara redonda, larga nariz
aguileña y grandes ojos redondos eran rasgos comunes de las
deidades tanto en las representaciones romanas como en las Pintura romana en la casa de Marco
ptolemaicas.457 Roller afirma que «no parece haber duda alguna de Fabio Rufo en Pompeya, que
que se trata de una representación de Cleopatra y Cesarión ante las representa a Cleopatra como Venus
puertas del Templo de Venus en el Forum Julium y, como tal, se Genetrix y a su hijo Cesarión como
convierte en la única pintura contemporánea de la reina que se cupido, de mediados del siglo I
conserva.»430 a. C.430 455
En 1818 se descubrió en el Templo de Serapis, en la villa de Adriano, cerca de Tívoli, Italia, una pintura
encáustica, ya desaparecida en la actualidad, que representaba a Cleopatra suicidándose con un áspid
mordiendo su pecho desnudo. Un análisis químico realizado en 1822 confirmó que el material para la
pintura estaba compuesto de un tercio de cera y dos de resina.459 El espesor de la pintura sobre la carne
desnuda de Cleopatra y sus paños eran similares a las pinturas de los retratos de momias de El
Fayum.463 Un grabado sobre acero de 1885 de John Sartain, que representa la pintura descrita en el
informe arqueológico, muestra a Cleopatra vistiendo ropaje y joyas egipcias de finales del periodo
helenístico,464 así como la corona radiante de los gobernantes ptolemaicos, tal y como se ve en sus
retratos en varias monedas acuñadas durante sus respectivos reinados.461 Después del suicidio de
Cleopatra, Octavio encargó la realización de un cuadro que la representaba mordida por una serpiente,
exhibiéndola en su lugar durante su desfile triunfal en Roma.463 341 316 El retrato de la muerte de
Cleopatra quizá formaba parte del gran número de obras de arte y tesoros encontrados en un templo
egipcio y trasladados a Roma por el emperador Adrianopara decorar su villa privada.459 n 84
Vasija de Portland
La Vasija de Portland, un jarrón romano de cristal con camafeos datado en el período augusto expuesto
en el Museo Británico, muestra una posible representación de Cleopatra con Antonio.466 467 Según esta
interpretación, veríamos a Cleopatra agarrar a Antonio atrayéndolo hacia ella mientras una serpiente (es
decir, el áspid) se eleva entre sus piernas, Eros flotando y Anton, el presunto antepasado de la familia,
mira con desesperación a medida que su descendiente Antonio es conducido a su perdición.466 468 El
otro lado del jarrón quizás muestra una escena de Octavia, abandonada por su marido Antonio pero
vigilada por su hermano, el emperador Augusto.466 468 El jarrón habría sido realizado no antes del 35
a. C., cuando Antonio envió a su esposa Octavia de vuelta a Italia y se quedó con Cleopatra en
Alejandría.466
En las artes escénicas, la muerte de Isabel I de Inglaterra en 1603 y la publicación alemana en 1606 de
supuestas cartas de Cleopatra, inspiraron a Samuel Daniel a reformular y reeditar su obra de 1594
Cleopatra en 1607.486 Le siguió William Shakespeare, cuya tragedia Antonio y Cleopatra, basada en
gran parte en Plutarco, se estrenó en 1608 y ofreció una visión un tanto procaz de Cleopatra en marcado
contraste con su propia «Reina Virgen» de Inglaterra.487 Cleopatra también apareció en óperas, como
Julio César en Egipto (1724), de Georg Friedrich Händel, que representó el romance de César y
Cleopatra.488
Cléopâtre, de Georges Méliès, una obra de terror de cine mudo estrenada en 1899, fue la primera
película que plasmó el personaje de Cleopatra.497 Las películas de Hollywood del siglo XX estuvieron
influenciadas por los anteriores relatos victorianos, que contribuyeron a dar forma al personaje de la
reina egipcia interpretado por Theda Bara en Cleopatra (1917), por Claudette Colbert en Cleopatra
(1934) y sobre todo por Elizabeth Taylor en la accidentada, polémica y oscarizada Cleopatra que
protagonizó junto a Richard Burton en el papel de Marco Antonio en 1963.498 Además de su imagen de
reina «vampiresa», la Cleopatra de Bara también incorporó tropos familiares de la pintura orientalista
del siglo XIX, como el carácter despótico, mezclado con una sexualidad femenina abierta y peligrosa.499
El papel representado por Colbert sirvió como modelo de glamur para vender productos de temática
egipcia en los grandes almacenes en la década de 1930, dirigidos a las mujeres aficionadas al cine.500
Como parte de la producción de la película protagonizada por Elizabeth Taylor, las revistas femeninas de
principios de la década de 1960 publicitaban cómo utilizar el maquillaje, la ropa, las joyas y los peinados
para conseguir un aspecto «egipcio» similar a las reinas Cleopatra y Nefertiti.501 A finales del siglo XX
había nada menos que cuarenta y tres películas relacionadas con Cleopatra, además de unas doscientas
obras de teatro y novelas, cuarenta y cinco óperas y cinco ballets.502
Textos escritos
Véase también: Literatura del Antiguo Egipto
Mientras que los mitos sobre Cleopatra persisten en los medios de comunicación populares, aspectos
importantes de su carrera pasan en gran medida desapercibidos, como su mando en las fuerzas navales,
actos administrativos y publicaciones sobre la antigua medicina griega.399 Solo se conservan
fragmentos de los escritos médicos y cosméticos atribuidos a Cleopatra, como los conservados por
Galeno, como remedios para las enfermedades capilares, la calvicie y la caspa, junto con una lista de
pesos y medidas con fines farmacológicos.503 21 504 Aecio de Amida le atribuye a Cleopatra una receta
de jabón perfumado, mientras que Pablo de Egina conservó supuestas instrucciones suyas para teñir y
rizar el cabello.503 Sin embargo, la atribución de ciertos textos a Cleopatra es cuestionada por Ingrid D.
Rowland, quien destaca que la «Berenice llamada Cleopatra» citada por Metrodora, doctora romana del
siglo III o IV, fue probablemente confundida por los eruditos medievales como referida a Cleopatra.505
Titulatura
Transliteración (transcripción) - traducción -
Titulatura Jeroglífico
(referencias)
Nombre
ḳ l w p t r (Qleupater)
de Sa-
Cleopatra
Ra:
Nombre
ḳ l ỉ w p ȝ d r ȝ (Qliupadra)
de Sa-
Cleopatra
Ra:
Véase también
Amanirena, reina de Kush, contemporánea de Cleopatra
Agujas de Cleopatra
Cleopatra la Alquimista
Periodo helenístico de Egipto
Notas y referencias
Notas
1. Para más información sobre el busto de Cleopatra en Berlín, ver Pina Polo (2013, pp. 184-186),
Roller (2010, pp. 54, 174-175), Jones (2006, p. 33) y Hölbl (2001, p. 234).
2. Theodore Cressy Skeat, en Skeat (1953, pp. 98-100), utiliza datos históricos para calcular que la
muerte de Cleopatra ocurrió el 12 de agosto de 30 a. C. Burstein (2004, p. 31) indica la misma fecha
que Skeat, mientras que Dodson y Hilton (2004, p. 277) también coinciden pero de forma más
ambigua diciendo que ocurrió circa de esa fecha. Entre los partidarios del 10 de agosto como fecha
de su muerte se encuentran Roller (2010, pp. 147-148), Fletcher (2008, p. 3) y Anderson (2003,
p. 56).
3. Grant (1972, pp. 3-4, 17), Fletcher (2008, pp. 69, 74, 76), Jones (2006, p. xiii), Preston (2009, p. 22),
Schiff (2011, p. 28) y Burstein (2004, p. 11) se refieren a la esposa de Ptolomeo VII Auletes como
Cleopatra V Trifena, mientras que Dodson y Hilton (2004, pp. 268-269, 273) y Roller (2010, p. 18) la
llaman Cleopatra VI Trifena, debido a la confusión en fuentes primarias combinando estas dos
figuras, que pueden haber sido dos personas o la misma. Como explica Whitehorne (1994, p. 182),
Cleopatra VI puede haber sido en realidad una hija de Ptolomeo XII que apareció en el año 58 a. C.
para gobernar conjuntamente con su supuesta hermana Berenice IV (cuando Ptolomeo XII estaba
exiliado y vivía en Roma), mientras que la esposa de Ptolomeo XII, Cleopatra V, quizás había
muerto ya en el invierno del 69-68 a. C., cuando desaparece de los registros históricos. Roller (2010,
pp. 18-19) asume que la esposa de Ptolomeo XII, a quien él se refiere como Cleopatra VI, estuvo
ausente de la corte durante una década después de ser expulsada por motivos desconocidos, y
finalmente gobernó conjuntamente con su hija Berenice IV. Fletcher (2008, p. 76) explica que los
alejandrinos depusieron a Ptolomeo XII e instalaron a «su hija mayor, Berenike IV, y como
cogobernante expulsaron a Cleopatra V Trifena de la corte durante 10 años de exilio. Aunque
historiadores posteriores supusieron que ella debe haber sido otra de las hijas de Auletes y la
llamaron ‘Cleopatra VI’, parece que fue simplemente la quinta que regresó para reemplazar a su
hermano y exmarido Auletes.»
4. Roller (2010, p. 149) y Skeat (1953, pp. 99-100) indican que el efímero reinado nominal de Cesarión
duró 18 días en agosto de 30 a. C. Sin embargo, Duane W. Roller, haciendo referencia al trabajo de
Theodore Cressy Skeat, afirma que el reinado de Cesarión «fue esencialmente una ficción creada
por cronógrafos egipcios para cerrar la brecha entre la muerte [de Cleopatra] y el control romano
oficial de Egipto (bajo el nuevo faraón, Octavio)». citando, por ejemplo, el Stromata de Clemente de
Alejandría (Roller (2010, pp. 149, 214, ref. 103)).
Plutarco, traducido por Jones (2006, p. 187), escribió en términos vagos que «Octavio había matado
a Cesarión más tarde, después de la muerte de Cleopatra.»
5. Southern (2009, p. 43) escribe sobre Ptolomeo I Sóter: «La dinastía ptolemaica, de la que Cleopatra
fue el último representante, fue fundada a finales del siglo IV a. C. Los ptolomeos no eran de origen
egipcio, sino que provenían de Ptolomeo Soter, un griego macedonio del séquito de Alejandro
Magno».
Para fuentes adicionales que describen la dinastía ptolemaica como «macedonia griega», ver
Roller (2010, pp. 15-16), Jones (2006, pp. xiii, 3, 279), Kleiner (2005, pp. 9, 19, 106, 183),
Jeffreys (1999, p. 488) y Johnson (1999, p. 69). Alternativamente, Grant (1972, p. 3) los describe
como una dinastía «macedonia de habla griega». Otras fuentes como Burstein (2004, p. 64) y
Pfrommer y Towne-Markus (2001, p. 9) los describe como «grecomacedonios» o simplemente
macedonios que poseían una cultura griega, como en Pfrommer y Towne-Markus (2001, pp. 9-11,
20).
6. Grant (1972, pp. 5-6) señala que el período helenístico, que comenzó con el reinado de Alejandro
Magno, llegó a su fin con la muerte de Cleopatra en el año 30 a. C. Michael Grant subraya que los
griegos helenísticos eran vistos por sus contemporáneos romanos como decadentes y disminuidos
de grandeza desde la era de la Grecia clásica, una actitud que incluso ha continuado en las obras de
la historiografía moderna. Con respecto al Egipto helenístico, Grant argumenta: «Cleopatra VII,
recordando todo lo que sus antepasados habían hecho durante ese tiempo, no era probable que
cometiera el mismo error. Pero ella y sus contemporáneos del siglo I a. C. tenían su propio y peculiar
problema. ¿Se podría decir siquiera que existía el “Período helenístico” (que a menudo
consideramos que llega a su fin en su tiempo), o cualquier edad griega, ahora que los romanos eran
la potencia dominante? Esta fue una pregunta que nunca estuvo lejos de la mente de Cleopatra.
Pero es bastante cierto que ella consideró que la época griega de ninguna manera había terminado
y tenía la intención de hacer todo lo que estuviera a su alcance para asegurar su perpetuación.»
7. El rechazo por parte de los gobernantes de la dinastía ptolemaica a hablar el idioma nativo, el
egipcio tardío, es la razón por la cual se utilizó el griego antiguo (por ejemplo, el koiné) junto con el
egipcio tardío en documentos judiciales oficiales como la piedra de Rosetta.(«Radio 4 Programmes -
A History of the World in 100 Objects, Empire Builders (300 BC - 1 AD), Rosetta Stone» ([Link]
[Link]/programmes/b00sbrz3). BBC. Consultado el 16 de agosto de 2018.).
Como explica Burstein (2004, pp. 43-54), la Alejandría ptolemaica estaba considerada una polis
(ciudad-Estado) separada de Egipto, con ciudadanía reservada a griegos y antiguos macedonios,
aunque allí residían otros grupos étnicos, especialmente judíos, así como egipcios nativos, sirios y
nubios.
Para una validación adicional, ver Grant (1972, p. 3).
Sobre los diversos idiomas que hablaba Cleopatra, ver Roller (2010, pp. 46-48) y Burstein (2004,
pp. 11-12).
Para una validación adicional sobre que el griego clásico era el idioma oficial de la dinastía
ptolemaica, ver Jones (2006, p. 3).
8. Tyldesley (2018) opta por «Cleopatra the Father-Loving Goddess».
9. Para una explicación detallada sobre la fundación de Alejandría por Alejandro Magno y su carácter
fundamentalmente griego helenístico durante el período ptolemaico, junto con un estudio de los
diversos grupos étnicos que allí residían allí, ver Burstein (2004, pp. 43-61).
Para un estudio adicional sobre la fundación de Alejandría por Alejandro Magno, ver Jones (2006,
p. 6)
Para información y validación adicional sobre los gobernantes ptolemaicos coronados en Menfis, ver
Jeffreys (1999, p. 488).
10. Para más información, ver Grant (1972, pp. 20, 256, ref. 42).
11. Para una relación de las lenguas habladas por Cleopatra según lo menciona el historiador antiguo
Plutarco, ver Jones (2006, pp. 33-34), quien también menciona que los gobernantes del Egipto
ptolemaico abandonaron gradualmente el antiguo idioma macedonio. Para más información y
validación, ver Schiff (2011, p. 36)
12. Un Estado cliente es un Estado que está económica, política o militarmente subordinado a otro más
poderoso en asuntos internacionales. Entre los tipos de Estados clientes están: Estado satélite,
Estado asociado, régimen títere, neocolonia, protectorado, Estado vasallo o Estado tributario.
13. Grant (1972, p. 3) afirma que Cleopatra podría haber nacido a finales del año 70 o a principio del 69
a. C.
14. Para más información y validación, ver Schiff (2011, p. 28) y Kleiner (2005, p. 22). Para hipótesis
alternativas, ver Burstein (2004, p. 11) y Roller (2010, pp. 15, 18, 166).
15. Tal como se explica en la nota 3, debido a las discrepancias en las obras académicas, en las que
algunos consideran a Cleopatra VI hija de Ptolomeo XII o su esposa, igual que Cleopatra V,
Jones (2006, p. 28) afirma que Ptolomeo XII tuvo seis hijos, mientras que Roller (2010, p. 16)
menciona solo cinco.
16. Para más información y validación adicional, ver Grant (1972, pp. 12-13). En 1972 Michael Grant
calculó que 6000 talentos, el precio que tuvo que pagar Ptolomeo XII para recibir el título de «amigo
y aliado del pueblo romano» de los primeros triunviros, equivaldrían a entre 7 millones de libras y 17
millones de dólares, aproximadamente los ingresos fiscales anuales del Egipto ptolemaico.
17. Fletcher (2008, p. 87) describe la pintura de Herculano: «Del pelo de Cleopatra se encargaba su
altamente capacitada peluquera Eiras. Aunque habrían sido necesarias para sus apariciones ante
sus súbditos egipcios, las pelucas de aspecto bastante artificial, con el estilo tripartito tradicional de
pelo largo y liso, una opción más sensata para el uso diario general fue el práctico peinado “estilo
melón” en el que su cabello natural estaba recogido en secciones que se asemejaban a las líneas de
un melón y luego sujeto en un rodete en la nuca. Rasgo distintivo de Arsínoe II y Berenice II, el estilo
había dejado de estar de moda durante casi dos siglos hasta que fue recuperado por Cleopatra; sin
embargo, tanto tradicionalista como innovadora, ella utilizó su versión sin el fino velo en la cabeza de
sus predecesoras. Y mientras que ambas habían sido rubias como Alejandro, Cleopatra podría
haber sido pelirroja, a juzgar por el retrato de una mujer pelirroja tocada con la diadema real rodeada
de motivos egipcios que ha sido identificada como Cleopatra.»
18. Para más información sobre los antecedentes políticos de la anexión romana de Chipre, un
movimiento impulsado en el Senado romano por Publio Clodio Pulcro, ver Grant (1972, pp. 13-14).
19. Para más información, ver Grant (1972, pp. 15-16).
20. Fletcher (2008, pp. 76-77) muestra pocas dudas al respecto: «depuesto a finales del verano del 58
a. C. y temiendo por su vida, Auletes había huido tanto de su palacio como de su reino, aunque no
estaba completamente solo. Una fuente griega revela que había estado acompañado “por una de
sus hijas” y, dado que su primogénita Berenice IV era monarca, y la más joven, Arsínoe, poco más
que una niña pequeña, generalmente se supone que debe haber sido su hija mediana y favorita,
Cleopatra, de once años.»
21. Para más información, ver Grant (1972, p. 16).
22. Para más información sobre el financiero romano Rabirio, así como sobre los Gabiniani que Gabinio
dejó en Egipto, ver Grant (1972, pp. 18-19).
23. Para más información, ver Grant (1972, p. 18).
24. Para más información, ver Grant (1972, pp. 19-20, 27-29).
25. Para más información, ver Grant (1972, pp. 28-30).
26. Para más información, ver Fletcher (2008, pp. 88-92) y Jones (2006, pp. 31, 34-35).
Fletcher (2008, pp. 85-86) afirma que el eclipse solar parcial del 7 de marzo de 51 a. C. marcó la
muerte de Ptolomeo XII y el ascenso de Cleopatra al trono, aunque aparentemente ocultó la noticia
de su muerte, notificando este suceso al Senado romano meses después en un mensaje que
recibieron el 30 de junio de 51 a. C.
Sin embargo, Grant (1972, p. 30) afirma que el Senado fue informado de su muerte el 1 de agosto
de 51 a. C. Michael Grant indica que Ptolomeo XII podría haber estado vivo hasta mayo, mientras
que una antigua fuente egipcia afirma que todavía gobernaba con Cleopatra el 15 de julio, aunque
en este punto Cleopatra muy probablemente «acalló la muerte de su padre» para poder consolidar
su control de Egipto.
27. Pfrommer y Towne-Markus (2001, p. 34) escriben lo siguiente sobre el matrimonio entre Ptolomeo II
y su hermana Arsínoe II: «Ptolomeo Cerauno, que quería convertirse en rey de Macedonia ... mató a
los niños pequeños de Arsínoe delante de ella. Ahora reina sin reino, Arsínoe huyó a Egipto, donde
fue recibida por su hermano Ptolomeo II. Sin embargo, no satisfecho con pasar el resto de su vida
como invitada en la corte ptolemaica, hizo exiliar a la esposa de Ptolomeo II en el Alto Egipto y ella
misma se casó con él alrededor del año 275 a. C. Aunque un matrimonio tan incestuoso fue
considerado escandaloso por los griegos, estuvo permitido por la costumbre egipcia. Por esa razón,
el matrimonio dividió la opinión pública en dos facciones. El lado fiel celebró a la pareja como un
retorno del matrimonio divino de Zeus y Hera, mientras que el otro bando no se contuvo a la hora de
emitir su crítica profusa y obscena. Uno de los comentaristas más sarcásticos, un poeta de aguda
pluma, tuvo que huir de Alejandría. El desafortunado poeta fue apresado en la costa de Creta por la
armada ptolemaica, metido en una canasta de hierro y ahogado. Esto y acciones similares
aparentemente desalentaron la crítica cruel.»
28. Para más información, ver Fletcher (2008, pp. 92-93).
29. Para más información, ver Fletcher (2008, pp. 96-97) y Jones (2006, p. 39).
30. Para más información, ver Jones (2006, pp. 39-41).
31. Para más información, ver Fletcher (2008, p. 98) y Jones (2006, pp. 39-43, 53-55).
32. Para más información, ver Fletcher (2008, pp. 98-100) y Jones (2006, pp. 53-55).
33. Para más información, ver Burstein (2004, p. 18) y Fletcher (2008, pp. 101-103).
34. Para más información, ver Fletcher (2008, p. 113).
35. Para más información, ver Fletcher (2008, p. 118).
36. Para más información, ver Burstein (2004, pp. xxi, 19) y Fletcher (2008, pp. 118-120).
37. Para más información, ver Burstein (2004, p. 76).
38. Para más información, ver Fletcher (2008, pp. 119-120).
Como parte del asedio de Alejandría, Burstein (2004, p. 19) afirma que los refuerzos de César
llegaron en enero, pero Roller (2010, p. 63) dice que lo hicieron en marzo.
39. Para más información y validación adicional, ver Anderson (2003, p. 39) y Fletcher (2008, p. 120).
40. Para más información y validación adicional, ver Fletcher (2008, p. 121) y Jones (2006, p. xiv).
Roller (2010, pp. 64-65) afirma que por entonces (47 a. C.) Ptolomeo XIV tenía 12 años, mientras
Burstein (2004, p. 19) afirma que solo tenía 10 años de edad.
41. Para más información y validación adicional, ver Anderson (2003, p. 39) y Fletcher (2008, pp. 154,
161-162).
42. Roller (2010, p. 70) escribe lo siguiente acerca de César y su filiación de Cesarión: «El asunto de la
filiación complicó mucho con su utilización en la guerra de propaganda entre Antonio y Octavio a
finales de los años 30 a. C. —era esencial para una de las partes probarlo y para la otra rechazar el
papel de César— por lo que hoy es imposible determinar la respuesta real de César. La información
existente es casi contradictoria: se dijo que César negó la paternidad en su testamento pero lo
reconoció en privado y permitió el uso del nombre Cesarión. El asociado de César, C. Oppius,
incluso escribió un panfleto que demostraba que Cesarión no era hijo de César, y C. Helvius Cinna
—el poeta que fue asesinado por los alborotadores después de la oración fúnebre de Antonio—
estuvo dispuesto en el año 44 a. C. a introducir una legislación que permitiera a César casarse con
tantas esposas como deseara con el propósito de tener hijos. Aunque gran parte de lo hablado se
generó después de la muerte de César, parece que él mismo deseaba hablar lo menos posible
acerca del niño, pero tuvo que lidiar con las repetidas reivindicaciones de Cleopatra.»
43. Para más información y validación adicional, ver Jones (2006, pp. xiv, 78).
44. Para más información, ver Fletcher (2008, pp. 214-215).
45. Como explica Burstein (2004, p. 23), Cleopatra se presentó como la diosa egipcia Isis con la
apariencia de la diosa griega Afrodita cuando conoció a su divino esposo Osiris en la forma del dios
griego Dioniso, a quien los sacerdotes del Templo de Artemisa en Éfeso habían asociado con
Antonio antes de esta reunión con Cleopatra. Según Brown (2011), un culto a Isis se había estado
extendiendo por toda la región durante cientos de años y Cleopatra, como muchos de sus
predecesores, intentó identificarse con ella y ser venerada. Además, algunas monedas de Cleopatra
que se conservan también la representan como Venus-Afrodita, como relata Fletcher (2008, p. 205).
46. Para más información sobre Publio Ventidio Baso y su victoria sobre las fuerzas partas en la batalla
del monte Gindaros, ver Kennedy (1996, pp. 80-81).
47. Ferroukhi (2001a, p. 219) ofrece una detallada discusión sobre este busto y sus ambigüedades,
señalando que podría representar a Cleopatra, pero que es más probable que sea su hija Cleopatra
Selene II. Kleiner (2005, pp. 155-156) argumenta a favor de que represente a Cleopatra en lugar de
a su hija, mientras que Varner (2004, p. 20) solo menciona a Cleopatra como una posible
semejanza. Roller (2003, p. 139) observa que podría ser Cleopatra o Cleopatra Selene II, mientras
que argumenta que la misma ambigüedad se aplica a la otra cabeza esculpida de Cherchel que luce
un velo. Con respecto a esta última, Ferroukhi (2001b, p. 242) la señala como un posible retrato de
Cleopatra, no de Cleopatra Selene II, de principios del siglo I d. C., a la vez que argumenta que sus
rasgos masculinos, aros y toga aparente (el velo es uno de sus componentes) podrían significar que
su intención era representar a un noble númida. Fletcher (2008, pie de imágenes pp. 246-247) no
está de acuerdo con la cabeza con velo, argumentando que fue encargada por Cleopatra Selene II
en Iol (Cesarea Mauretaniae) y que tenía la intención de representar a su madre, Cleopatra.
48. Según Roller (2010, pp. 91-92), entre estos gobernantes de Estado cliente nombrados por Antonio
estaban Herodes, Amintas de Galacia, Polemón I de Ponto y Arquelao de Capadocia.
49. Bringmann (2007, p. 301) afirma que Octavia proporcionó a Antonio 1200 soldados, no 2000, como
se indica en Roller (2010, pp. 97-98) y Burstein (2004, pp. 27-28).
50. Roller (2010, p. 100) afirma que no está claro si Antonio y Cleopatra estuvieron realmente casados.
Burstein (2004, pp. xxii, 29) que el matrimonio selló públicamente la alianza de Antonio con
Cleopatra y, desafiando a Octavio, se divorció de Octavia en el año 32 a. C. Las monedas de
Antonio y Cleopatra los representan a la usanza típica de una pareja real helenística, como explica
Roller (2010, p. 100).
51. Jones (2006, p. xiv) escribe que «Octavio libró una guerra propagandística contra Antonio y
Cleopatra, enfatizando el estatus de Cleopatra como mujer y como extranjera que deseaba ser
partícipe del poder romano.»
52. Stanley M. Burstein, en Burstein (2004, p. 33) señala a Quinto Cecilio como beneficiario de la
exención fiscal, no a Publio Canidio Craso propuesto por Duane W. Roller en Roller (2010, p. 134).
53. Reece (2017, p. 203) señala que «[l]os fragmentados textos de los antiguos papiros griegos no
siempre se abren camino en el ámbito de la opinión pública moderna, pero éste sí lo ha hecho, y con
resultados fascinantes, mientras que, al mismo tiempo, permanece casi totalmente ignorado el
notorio hecho de que la inscripción de Cleopatra de una sola palabra contiene un flagrante error
gramatical: γινέσθωι, con una superflua iota adscript.» Este error ortográfico «ha pasado
desapercibido en los medios de comunicación en general», sin embargo siendo «simplemente
transliterado [...] con inclusión, sin comentarios, de la superflua iota adscript» (p. 208). Incluso en
fuentes académicas, el error ortográfico fue ampliamente ignorado o corregido de forma discreta
(pp. 206-208, 210).
Aunque se describe como «ortografía ‘normal’» (en contraposición con la ortografía ‘correcta’) por
Peter van Minnen (p. 208), el error ortográfico es «mucho más raro y desconcertante» de lo que uno
esperaría del papiro griego de Egipto (p. 210) —tan raro, de hecho, que solo se produce dos veces
en los 70 000 papiros griegos entre el siglo III a. C. y el siglo VIII d. C. de la base de datos del
Papyrological Navigator—. Esto es especialmente relevante si se tiene en cuenta que fue añadida a
una palabra «sin ninguna razón etimológica o morfológica que justifique una iota adscript» (p. 210) y
que fue escrita por «la instruida y de lengua nativa griega, reina de Egipto» Cleopatra VII (p. 208).
54. Como explica Jones (2006, p. 147), «políticamente, Octavio tuvo que moverse por una delgada línea
mientras se preparaba para entablar hostilidades abiertas con Antonio. Fue cuidadoso en minimizar
las vinculaciones con la guerra civil, ya que el pueblo romano ya había sufrido durante muchos años
de conflicto civil y Octavio podía arriesgarse a perder apoyos si declaraba la guerra a un ciudadano
romano.»
55. Sobre los textos traducidos de Plutarco y Dion, Jones (2006, pp. 194-195) afirma que el instrumento
utilizado para perforar la piel de Cleopatra era una horquilla.
56. Jones (2006, p. 187), traduciendo a Plutarco, cita a Ario Dídimo diciéndole a Octavio que «no es
bueno que haya demasiados Césares», lo que aparentemente fue suficiente para convencer a
Octavio de que matara a Cesarión.
57. A diferencia de las provincias romanas convencionales, Egipto fue establecido por Octavio como
territorio bajo su control personal, lo que impidió que el Senado romano interviniera en cualquiera de
sus asuntos y nombrara a sus propios gobernadores de Egipto équites, el primero de los cuales fue
Galo. Para más información, ver Southern (2014, p. 185) y Roller (2010, p. 151).
58. Para más información sobre el linaje grecomacedonio de Cleopatra, ver Pucci (2011, p. 201),
Grant (1972, pp. 3-5), Burstein (2004, pp. 3, 34, 36, 43, 63-64) y Royster (2003, pp. 47-49).
59. Para más información y verificación de la fundación del Egipto helenístico por Alejandro Magno y la
ascendencia de Cleopatra remontándose a Ptolomeo I Sóter, ver Grant (1972, pp. 7-8) y
Jones (2006, p. 3).
60. Para más información, ver Grant (1972, pp. 3-4) y Burstein (2004, p. 11).
61. Para más información, ver Fletcher (2008, pp. 69, 74, 76).
62. Sobre la ascendencia sogdiana de Apama, esposa de Seleuco I Nicátor, ver Holt (1989, pp. 64-65,
ref. 63).
63. Como explica Burstein (2004, pp. 47-50), los principales grupos étnicos del Egipto ptolemaico eran
egipcios, griegos y judíos, cada uno de los cuales estaba segregado legalmente, vivía en diferentes
barrios residenciales y tenía prohibido casarse entre sí en las ciudades multiculturales de Alejandría,
Náucratis y Ptolemaida Hermia. Sin embargo, como explica Fletcher (2008, pp. 82, 88-93), el
sacerdocio egipcio nativo estaba estrechamente relacionado con sus patronos reales ptolomeos,
hasta el punto de que se especula que Cleopatra tuvo un medio primo egipcio, Pasherienptah III, el
Sumo sacerdote de Ptah en Menfis.
64. Grant (1972, p. 5) sostiene que la abuela de Cleopatra, es decir, la madre de Ptolomeo XII, podría
haber sido siria (aunque admite que «es posible que también fuera parcialmente griega»), pero casi
con toda seguridad no egipcia, ya que solo se conoce la existencia de una única amante egipcia de
un gobernante ptolemaico a lo largo de todo el periodo de esta dinastía.
65. Schiff (2011, p. 42) argumenta además que, considerando su ascendencia, no era de piel oscura,
aunque señala que probablemente no se encontraba entre los ptolomeos de facciones claras y que,
en su lugar, habría sido de piel color miel, citando como prueba que sus parientes fueron descritos
así y que «presumiblemente también se le podría aplicar a ella». Goldsworthy (2010, pp. 127, 128)
concuerda con esto, sosteniendo que Cleopatra, que tiene sangre macedonia con algo de siria,
probablemente no era de piel oscura (y la propaganda romana nunca lo menciona) y dice que «una
piel más clara es un poco más probable teniendo en cuenta su ascendencia», aunque también
señala que podría haber tenido una «tez más oscura con un aspecto más mediterráneo» debido a su
ascendencia mixta. Grant (1972, p. 5) está de acuerdo con la última hipótesis de Goldsworthy sobre
el color de su piel, en el sentido de que, aunque es casi seguro que no era egipcia, tenía una tez
más oscura debido a que era de origen griego mezclado con persa y posiblemente con ancestros
sirios. Preston (2009, p. 77) concuerda con Grant en que, considerando esta ascendencia, Cleopatra
era «casi con toda seguridad morena y de piel olivácea». Bradford (2000, p. 14) sostiene que «es
razonable deducir» que Cleopatra tenía el pelo oscuro y «piel oliva clara».
66. Para más información sobre la identidad de la madre de Cleopatra, ver Burstein (2004, p. 11),
Fletcher (2008, p. 73), Goldsworthy (2010, pp. 127, 128), Grant (1972, p. 4) y Roller (2010, pp. 165-
166). Joann Fletcher encuentra esta hipótesis dudosa y falta de pruebas. Stanley M. Burstein afirma
que las abundantes evidencias circunstanciales apuntan a que la madre de Cleopatra podría haber
sido miembro de la comunidad sacerdotal de Ptah, pero que los historiadores generalmente asumen
que su madre era Cleopatra V Trifena, esposa de Ptolomeo XII. Adrian Goldsworthy rechaza la idea
de que la madre de Cleopatra sea miembro de una familia sacerdotal egipcia como «pura
conjetura». Michael Grant sostiene que Cleopatra V era muy probablemente la madre de Cleopatra
VII. Duane W. Roller señala que si Cleopatra pudo haber sido hija de una familia sacerdotal de Ptah,
la otra principal candidata sería Cleopatra VI, manteniendo la incertidumbre derivada de la «pérdida
de favor» de Cleopatra VI que «oscureció el asunto».
67. Schiff (2011, pp. 2) concuerda con esto, concluyendo que Cleopatra «mantuvo la tradición familiar».
Como se ha señalado por Dudley (1960, pp. 57), Cleopatra y su familia fueron «los sucesores de los
faraones nativos, explotando a través de una burocracia altamente organizada los grandes recursos
naturales del valle del Nilo».
68. Grant (1972, p. 4) sostiene que si Cleopatra hubiera sido ilegítima, sus «numerosos enemigos
romanos se lo habrían revelado a todo el mundo.»
69. El árbol genealógico y breves explicaciones de cada uno se pueden consultar en Dodson y Hilton
(2004, pp. 268-281). Aidan Dodson y Dyan Hilton se refieren a Cleopatra V como Cleopatra VI y a
Cleopatra Selene de Siria se la denomina Cleopatra V Selene. Las líneas punteadas en el árbol
genealógico de abajo indican un posible pero discutido parentesco.
70. Jones (2006, p. 60) ofrece una conjetura de que el autor de De bello Alexandrino, escrito en prosa
latina en algún momento entre 46-43 a. C., podría ser Aulo Hircio, un oficial militar que sirvió bajo el
mando de César.
71. Burstein (2004, p. 30) escribe que Virgilio, en su Eneida, describió la batalla de Accio contra
Cleopatra «como un choque de civilizaciones en la que Octavio y los dioses romanos preservaron a
Italia de la conquista por Cleopatra y los dioses bárbaros con cabeza de animal de Egipto.»
72. Para más información y extractos del relato de Estrabón de Cleopatra en su Geografía ver
Jones (2006, pp. 28-30).
73. Como explica Chauveau (2000, pp. 2-3), este material de Egipto que data del reinado de Cleopatra
incluye alrededor de 50 documentos sobre papiros en griego antiguo, la mayoría de la ciudad de
Heracleópolis y solo unos pocos de Fayún, escritos en lengua egipcia demótica. En general, se trata
de un conjunto mucho más pequeño de textos nativos sobrevivientes que los de cualquier otro
período del Egipto ptolemaico.
74. Para la descripción de Cleopatra por Plutarco, que afirmaba que su belleza no era «absolutamente
incomparable» sino que tenía una personalidad «cautivadora» y «excitante», ver Jones (2006,
pp. 32-33).
75. Fletcher (2008, p. 205) escribe lo siguiente: «Cleopatra fue la única mujer ptolemiana que emitió
monedas propias, algunas que la mostraban como Venus-Afrodita. César siguió su ejemplo y, dando
el mismo paso audaz, se convirtió en el primer romano vivo en aparecer en una moneda, mostrando
un perfil más bien demacrado acompañado por el título ‘Parens Patriae’, ‘Padre de la Patria’».
76. Para más información, ver Raia y Sebesta (2017).
77. Existe un desacuerdo académico sobre si los siguientes retratos se consideran «cabezas» o
«bustos». Por ejemplo, Raia y Sebesta (2017) utiliza exclusivamente lo primero, mientras que
Grout (2017b) prefiere lo segundo.
78. Para más información y validación adicional, ver Curtius (1933, pp. 182-192), Walker (2008, p. 348),
Raia y Sebesta (2017) y Grout (2017b).
79. Para más información y validación adicional, ver Grout (2017b) y Roller (2010, pp. 174-175).
80. Para más información, ver Curtius (1933, pp. 182-192), Walker (2008, p. 348) y Raia y Sebesta
(2017).
81. La observación de que la mejilla izquierda de la Cleopatra vaticana antes tenía la mano de un cupido
que se había roto fue sugerida por el arqueólogo germano Ludwig Curtius en 1933. Kleiner está de
acuerdo con esta evaluación. Ver Kleiner (2005, p. 153), así como Walker (2008, p. 40) y
Curtius (1933, pp. 182-192). Mientras Kleiner (2005, p. 153) ha sugerido que el bulto en la parte
superior de esta cabeza de mármol quizás era un uraeus roto, Curtius (1933, p. 187) ofreció la
explicación de que en su día sostuvo una representación esculpida de una joya.
82. Curtius (1933, p. 187) dice que el bulto dañado a lo largo de la línea del cabello y la diadema de la
Cleopatra del Vaticano probablemente contenía una representación esculpida de una joya, que
Walker (2008, p. 40) compara directamente con la joya pintada de rojo en la diadema que lleva
Venus, muy probablemente Cleopatra, en el fresco de Pompeya.
83. Para más información sobre la pintura de la Casa de Giuseppe II (José II) en Pompeya y la posible
identificación de Cleopatra como una de las figuras, ver Pucci (2011, pp. 206-207, ref. 27).
84. Pratt y Fizel (1949, pp. 14-15), rechazaron la idea propuesta por algunos eruditos en los siglos XIX y
principios del XX de que la pintura fue realizada quizás por un artista del Renacimiento italiano. Pratt
y Fizel destacaron el estilo clásico de la pintura preservado en descripciones textuales y el grabado
en acero. Sostenían que era improbable que un pintor del Renacimiento hubiera creado obras con
materiales encáusticos, llevado a cabo una investigación exhaustiva de la vestimenta y joyas
egipcias del período helenístico tal como se representaban en la pintura y luego la hubiera colocado
en las ruinas del templo egipcio de la villa de Adriano.
85. Walker y Higgs (2001, pp. 314-315) describen su pelo como castaño rojizo, mientras que
Fletcher (2008, p. 87) la describe como una pelirroja de pelo ardiente y, en Fletcher (2008,
ilustraciones y pie de fotos pp. 246-247), también se describe como una mujer pelirroja.
86. Preston (2009, p. 305) llega a una conclusión similar sobre las representaciones egipcias nativas de
Cleopatra: «Aparte de ciertas tallas del templo, que de todos modos están en un estilo faraónico
altamente estilizado y dan pocas pistas sobre la apariencia real de Cleopatra, las únicas
representaciones ciertas de Cleopatra son las de las monedas. La cabeza de mármol en el Vaticano
es una de las tres esculturas generalmente, aunque no universalmente, aceptadas por los eruditos
como representaciones de Cleopatra.»
Referencias
Bibliografía
Fuentes bibliográficas
Bradford, Ernle (2000) [1971], Cleopatra, Ferroukhi, Mafoud (2001a), «197 Marble
Penguin Group, ISBN 9780141390147 portrait, perhaps of Cleopatra VII's daughter,
Cleopatra Selene, Queen of Mauretania» (http
Bringmann, Klaus (2007) [2002], A History of s://[Link]/details/cleopatraofegypt0000uns
the Roman Republic, W. J. Smyth (traductor),
e/page/219), en Walker, Susan; Higgs, Peter,
Cambridge: Polity Press, ISBN 9780745633718
eds., Cleopatra of Egypt: from History to Myth,
Brosius, Maria (2006), The Persians: An Princeton, Nueva Jersey: Princeton University
Introduction, Londres y Nueva York: Routledge, Press (British Museum Press), p. 219 ([Link]
ISBN 9780415320894 [Link]/details/cleopatraofegypt0000unse/p
Burstein, Stanley M. (2004), The Reign of age/219), ISBN 9780691088358
Cleopatra ([Link] Ferroukhi, Mafoud (2001b), «262 Veiled head
OfCleopatra/Reign%20of%[Link]), from a marble portrait statue» ([Link]
Westport, Connecticut: Greenwood Press, rg/details/cleopatraofegypt0000unse/page/242)
ISBN 9780313325274 , en Walker, Susan; Higgs, Peter, eds.,
Cleopatra of Egypt: from History to Myth, en Bard, Kathryn A., ed., Encyclopedia of the
Princeton, Nueva Jersey: Princeton University Archaeology of Ancient Egypt, Londres:
Press (British Museum Press), p. 242 ([Link] Routledge, pp. 488-490, ISBN 0415185890
[Link]/details/cleopatraofegypt0000unse/p Johnson, Janet H. (1999), «Late and Ptolemaic
age/242), ISBN 9780691088358 periods, overview» ([Link]
Fletcher, Joann (2008), Cleopatra the Great: ooks?id=AWSGAgAAQBAJ), en Bard, Kathryn
The Woman Behind the Legend ([Link] A., ed., Encyclopedia of the Archaeology of
[Link]/details/cleopatragreatwo00flet), Nueva Ancient Egypt, Londres: Routledge, pp. 66-72,
York: Harper, ISBN 978-0-06-058558-7 ISBN 0415185890
Goldsworthy, Adrian Keith (2010), Antony and Jones, Prudence J. (2006), Cleopatra: a
Cleopatra, New Haven, Connecticut: Yale sourcebook ([Link]
University Press, ISBN 9780300165340 d=GQZB28EegT4C), Norman, Oklahoma:
Galiano, Manuel F. (1969), La transcripción University of Oklahoma Press,
castellana de los nombres propios griegos (2.ª ISBN 9780806137414
edición), Madrid: Sociedad Española de Kennedy, David L. (1996), «Parthia and Rome:
Estudios Clásicos eastern perspectives», en Kennedy, David L.;
Grant, Michael (1972), Cleopatra ([Link] Braund, David, eds., The Roman Army in the
[Link]/stream/[Link].2015.524570/2015.52 East, Ann Arbor: Cushing Malloy Inc., Journal
[Link]#page/n1/mode/2up), Londres: of Roman Archaeology: Supplementary Series
Weidenfeld and Nicolson; Richard Clay (the Number Eighteen, pp. 67-90,
Chaucer Press), ISBN 9780297995029 ISBN 9781887829182
Gurval, Robert A. (2011), «Dying Like a Queen: Kleiner, Diana E. E. (2005), Cleopatra and
the Story of Cleopatra and the Asp(s) in Rome ([Link]
Antiquity» ([Link] wEQAyx3_4C), Cambridge, Massachusetts:
out/[Link]?id=ND9DQF2mOnkC), en Belknap Press of Harvard University Press,
Miles, Margaret M., ed., Cleopatra : a sphinx ISBN 9780674019058
revisited, Berkeley: University of California Lippold, Georg (1936), Die Skulpturen des
Press, pp. 54-77, ISBN 9780520243675 Vaticanischen Museums ([Link]
Higgs, Peter (2001), «Searching for [Link]/item/buch/975) (en alemán) 3, Berlín:
Cleopatra's image: classical portraits in stone» Walter de Gruyter & Co., OCLC 803204281 (https://
([Link] [Link]/oclc/803204281)
0unse/page/200), en Walker, Susan; Higgs, Meadows, Andrew; Ashton, Sally-Ann (2001),
Peter, eds., Cleopatra of Egypt: from History to «186 Bronze coin of Cleopatra VII» ([Link]
Myth, Princeton, Nueva Jersey: Princeton [Link]/details/cleopatraofegypt0000unse/pag
University Press (British Museum Press), e/178), en Walker, Susan; Higgs, Peter, eds.,
p. 200-209 ([Link] Cleopatra of Egypt: from History to Myth,
ofegypt0000unse/page/200), Princeton, Nueva Jersey: Princeton University
ISBN 9780691088358 Press (British Museum Press), p. 178 ([Link]
Holt, Frank L. (1989), Alexander the Great and [Link]/details/cleopatraofegypt0000unse/p
Bactria: the Formation of a Greek Frontier in age/178), ISBN 9780691088358
Central Asia ([Link] Padró, J. (2008). «La dominación macedónica
d=VSA4AAAAIAAJ), Leiden: E. J. Brill, y el período ptolemaico». Historia del Egipto
ISBN 9789004086128 faraónico. Madrid: Alianza Editorial. ISBN 978-
Hölbl, Günther (2001) [1994], A History of the 84-473-6075-8.
Ptolemaic Empire, Tina Saavedra (traductora), Pfrommer, Michael; Towne-Markus, Elana
Londres: Routledge, ISBN 978-0-415-20145-2 (2001), Greek Gold from Hellenistic Egypt (htt
Hsia, Chih-tsing (2004), C.T. Hsia on Chinese p://[Link]/publications/
Literature ([Link] virtuallibrary/[Link]), Getty Museum
5skzCgAAQBAJ), Nueva York: Columbia Studies on Art, Los Ángeles: Getty Publications
University Press, ISBN 9780231129909 (J. Paul Getty Trust), ISBN 9780892366330
Jeffreys, David (1999), «Memphis» ([Link] Pina Polo, Francisco (2013), «The Great
[Link]/books?id=AWSGAgAAQBAJ), Seducer: Cleopatra, Queen and Sex Symbol»
([Link]
QBAJ), en Knippschild, Silke; García Morcillo, an/api/epub/480/510/print_view), Art Institute of
Marta, eds., Seduction and Power: Antiquity in Chicago, doi:10.13140/RG.2.2.23475.22560 ([Link]
the Visual and Performing Arts, Londres: [Link]/10.13140%2FRG.2.2.23475.22560)
Bloomsbury Academic, pp. 183-197, ISBN 978-1- Sartain, John (1885), On the Antique Painting
44119-065-9 in Encaustic of Cleopatra: Discovered in 1818
Pratt, Frances; Fizel, Becca (1949), Encaustic ([Link]
Materials and Methods ([Link] #page/n7/mode/1up), Filadelfia: George
org/cgi/pt?id=mdp.39015020374446;view=1up; Gebbie & Co., OCLC 3806143 ([Link]
seq=23;size=125), Nueva York: Lear org/oclc/3806143)
Publishers, OCLC 560769 ([Link] Schiff, Stacy (2011), Cleopatra: A Life, Reino
clc/560769) Unido: Random House, ISBN 9780753539569
Preston, Diana (2009), Cleopatra and Antony: Skeat, T. C. (1953), «The Last Days of
Power, Love, and Politics in the Ancient World Cleopatra: A Chronological Problem», The
([Link] Journal of Roman Studies 43: 98-100,
3TUQC), Nueva York: Walker and Company, JSTOR 297786 ([Link]
ISBN 9780802717382 doi:10.2307/297786 ([Link]
Pucci, Giuseppe (2011), «Every Man's 86)
Cleopatra» ([Link] Southern, Patricia (2014) [1998], Augustus (htt
out/[Link]?id=ND9DQF2mOnkC), en ps://[Link]/books?id=9QsiAQAAQ
Miles, Margaret M., ed., Cleopatra : a sphinx BAJ) (2.ª edición), Londres: Routledge,
revisited, Berkeley: University of California ISBN 9780415628389
Press, pp. 195-207, ISBN 978-0-520-24367-5
Southern, Patricia (2009) [2007], Antony and
Reece, Steve (2017), «Cleopatra Couldn't Cleopatra: The Doomed Love Affair That
Spell (And Neither Can We!)» ([Link] United Ancient Rome and Egypt ([Link]
[Link]/32565047), en Groton, Anne [Link]/books?id=aQaLPAAIzzkC),
Harmar, ed., Ab Omni Parte Beatus: Classical Stroud, Gloucestershire: Amberley Publishing,
Essays in Honor of James M. May, Mundelein, ISBN 9781848683242
Illinois: Bolchazy-Carducci Publishers, pp. 201-
Varner, Eric R. (2004), Mutilation and
220, ISBN 9780865168435, LCCN 2017002236 ([Link]
Transformation: Damnatio Memoriae and
[Link]/2017002236), OCLC 969973660 ([Link]
Roman Imperial Portraiture ([Link]
[Link]/oclc/969973660)
[Link]/books?id=5IpPhTqnDJkC), Leiden: Brill,
Roller, Duane W. (2003), The World of Juba II ISBN 9789004135772
and Kleopatra Selene: Royal Scholarship on
Walker, Susan (2004), The Portland Vase (http
Rome's African Frontier, Nueva York:
s://[Link]/books?id=8jrrAAAAMAA
Routledge, ISBN 9780415305969
J), British Museum Objects in Focus, British
Roller, Duane W. (2010), Cleopatra: a Museum Press, ISBN 9780714150222
biography ([Link]
Walker, Susan (2008), «Cleopatra in
biograp00roll_0), Oxford: Oxford University
Pompeii?» ([Link]
Press, ISBN 978-0-19-536553-5
vices/aop-cambridge-core/content/view/S0068
Rowland, Ingrid D. (2011), «The Amazing 246200000404), Papers of the British School
Afterlife of Cleopatra's Love Potions» ([Link] at Rome 76: 35-46; 345-348, JSTOR 40311128 (ht
[Link]/books/about/[Link]?i tps://[Link]/stable/40311128)
d=ND9DQF2mOnkC), en Miles, Margaret M.,
Walker, Susan (2001), «324 Gilded silver dish,
ed., Cleopatra : a sphinx revisited, Berkeley: decorated with a bust perhaps representing
University of California Press, pp. 132-149,
Cleopatra Selene» ([Link]
ISBN 9780520243675
eopatraofegypt0000unse/page/312), en
Royster, Francesca T. (2003), Becoming Walker, Susan; Higgs, Peter, eds., Cleopatra of
Cleopatra: The Shifting Image of an Icon, Egypt: from History to Myth, Princeton, Nueva
Nueva York: Palgrave MacMillan, Jersey: Princeton University Press (British
ISBN 9781403961099 Museum Press), pp. 312-313 ([Link]
Sabino, Rachel; Gross-Diaz, Theresa (2016), g/details/cleopatraofegypt0000unse/page/312),
Cat. 22 Tetradrachm Portraying Queen ISBN 9780691088358
Cleopatra VII ([Link]
Walker, Susan; Higgs, Peter (2001), «325 Woodstra, Chris; Brennan, Gerald; Schrott,
Painting with a portrait of a woman in profile» Allen (2005), All Music Guide to Classical
([Link] Music: The Definitive Guide to Classical Music
0unse/page/314), en Walker, Susan; Higgs, ([Link]
Peter, eds., Cleopatra of Egypt: from History to mhbkC), Ann Arbor, Míchigan: All Media Guide
Myth, Princeton, Nueva Jersey: Princeton (Backbeat Books), ISBN 9780879308650
University Press (British Museum Press), Wyke, Maria; Montserrat, Dominic (2011),
pp. 314-315 ([Link] «Glamour Girls: Cleomania in Mass Culture» (h
aofegypt0000unse/page/314), ttps://[Link]/books/about/Cleopatr
ISBN 9780691088358 [Link]?id=ND9DQF2mOnkC), en Miles,
Whitehorne, John (1994), Cleopatras, Londres: Margaret M., ed., Cleopatra : a sphinx
Routledge, ISBN 9780415058063 revisited, Berkeley: University of California
Press, pp. 172-194, ISBN 9780520243675
Fuentes en línea
Bibliografía adicional
Madrid) 2 (2): 69-106. ISSN 2254-8718 ([Link]
Arroyo de la Fuente, M. A. (2013). «Cleopatra org/resource/issn/2254-8718).
VII Filópator y la legitimación del poder
Bradford, Ernle Dusgate Selby (2000).
ptolemaico» ([Link]
Cleopatra. Penguin Group. ISBN 9780141390147.
php/eikonimago/article/download/89/pdf).
Eikón Imago (Universidad Complutense de Domínguez, A.; Puyadas, V. (2016). «De la
investigación al discurso sobre la moneda: la
legitimación de los reyes y reinas lágidas a Pomeroy, Sarah B. (1984). Women in
través de las acuñaciones» ([Link] Hellenistic Egypt: from Alexander to Cleopatra.
[Link]/wp-content/uploads/sites/2/2017/0 Nueva York: Schocken Books.
2/[Link]). ISBN 9780805239119.
Patrimonio numismático y museos: actas XV Samson, Julia (1990). Nefertiti & Cleopatra.
Congreso Nacional de Numismática. Madrid: Stacey International. ISBN 9780948695186.
Museo Casa de la Moneda. pp. 811-814.
ISBN 978-84-89157-73-6.
Southern, Pat (2000). Cleopatra. Tempus.
ISBN 9780752414942.
Flamarion, Edith (1997). Cleopatra: The Life
Syme, Ronald (1962) [1939]. The Roman
and Death of a Pharaoh (Alexandra Bonfante-
Warren, trad.) ([Link] Revolution. Oxford University Press.
OCLC 404094 ([Link]
atralifedea00flam). Abrams Discoveries. Harry
Abrams. ISBN 978-0-8109-2805-3. Tyldesley, Joyce (2008). Cleopatra: Last
Queen of Egypt. Basic Books.
Foss, Michael (1999). The Search for
ISBN 9780465018925.
Cleopatra. Arcade Publishing. ISBN 978-1-55970-
503-5. Volkmann, Hans (1958). Cleopatra: a Study in
Politics and Propaganda. T. J. Cadoux
Fraser, P. M. (1985). Ptolemaic Alexandria. 1-3.
(traductor). Nueva York: Sagamore Press.
Oxford: Oxford University Press.
OCLC 899077769 ([Link]
ISBN 9780198142782.
769).
Lindsay, Jack (1972). Cleopatra. Nueva York:
Weigall, Arthur E. P. Brome (1914). The Life
Coward-McCann. OCLC 671705946 ([Link]
and Times of Cleopatra, Queen of Egypt (http://
[Link]/oclc/671705946).
[Link]/AJL1424.0001.001).
Nardo, Don (1994). Cleopatra. Lucent Books. Edinburgo: Blackwood. OCLC 316294139 ([Link]
ISBN 978-1-56006-023-9. [Link]/oclc/316294139).
Enlaces externos
La política exterior de Cleopatra VII Filópator ([Link]
o/[Link]). Rivero, Pilar (2003), Universidad de Zaragoza.
Cleopatra o el sueño desvanecido (Cléopâtre: le rêve évanoui), de Jacques Benoist-Méchin.
Traducción de Alejandro Tomasini: Presentación ([Link]
CCIONES/BENOIST-MECHIN/CLEOPATRA/[Link]), César ([Link]
masini/TRADUCCIONES/BENOIST-MECHIN/CLEOPATRA/[Link]), Antonio ([Link]
[Link]/~tomasini/TRADUCCIONES/BENOIST-MECHIN/CLEOPATRA/[Link]), Octavio (htt
p://[Link]/~tomasini/TRADUCCIONES/BENOIST-MECHIN/CLEOPATRA/Octavio.
pdf), El sueño desvanecido ([Link]
MECHIN/CLEOPATRA/[Link])
C S , Alonso de: Historia de Marco Antonio y Cleopatra, última reina de Egipto.
1639.
Reproducción ([Link]
=onepage&q&f=false), en facsímil electrónico, en Google Libros.
C , Geoffrey: La leyenda de las buenas mujeres (The Legend of Good Women); I: La leyenda
de Cleopatra (The Legend of Cleopatra).
Texto ([Link]
en inglés medio, en Wikisource.
Obtenido de «[Link]
Esta página se editó por última vez el 25 abr 2021 a las 16:55.
El texto está disponible bajo la Licencia Creative Commons Atribución Compartir Igual 3.0; pueden aplicarse cláusulas
adicionales. Al usar este sitio, usted acepta nuestros términos de uso y nuestra política de privacidad.
Wikipedia® es una marca registrada de la Fundación Wikimedia, Inc., una organización sin ánimo de lucro.