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Propiedades y Comportamiento de Fluidos

Este documento define y describe las propiedades fundamentales de los fluidos. Explica que un fluido es una sustancia que puede deformarse continuamente bajo esfuerzo cortante y que los fluidos pueden estar en fase líquida o gaseosa. Además, clasifica los fluidos y describe las diferencias entre flujos laminar vs turbulento, estacionario vs no estacionario, interno vs externo, y regiones viscosas vs no viscosas de flujo. Finalmente, distingue entre propiedades intensivas vs extensivas de los fluidos.

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Propiedades y Comportamiento de Fluidos

Este documento define y describe las propiedades fundamentales de los fluidos. Explica que un fluido es una sustancia que puede deformarse continuamente bajo esfuerzo cortante y que los fluidos pueden estar en fase líquida o gaseosa. Además, clasifica los fluidos y describe las diferencias entre flujos laminar vs turbulento, estacionario vs no estacionario, interno vs externo, y regiones viscosas vs no viscosas de flujo. Finalmente, distingue entre propiedades intensivas vs extensivas de los fluidos.

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Propiedades

de los Fluidos
García Medrano Bryan
Gonzalez Villagomez Carlos David Asignatura: Mecánica de Fluidos
Ponce Hernández Jesús Manuel Profesor: M. en C. Pablo Guzmán Avalos
Ramírez Arévalo Misael
Sepúlveda Huante Martha Ximena
Toral Maciel José Raúl
Velasco García Valeria
PROPIEDADES DE LOS FLUIDOS

DEFINICIÓN Y NATURALEZA DE LOS FLUIDOS


La mecánica de fluidos se define como la ciencia que
estudia el comportamiento de los fluidos en reposo o
en movimiento y la interacción de estos con sólidos o
con otros fluidos en las fronteras.
Un fluido es una sustancia en la fase líquida o en la
gaseosa, el cual tiene la propiedad de deformarse de
manera continua bajo la influencia del esfuerzo
cortante, sin importar lo pequeño que sea. En los
sólidos, el esfuerzo es proporcional a la deformación,
pero en los fluidos el esfuerzo es proporcional a la
Figura 1. Comportamiento de un líquido y
razón de deformación. Cuando se aplica un esfuerzo
un gas al estar en un recipiente abierto
cortante constante, un fluido nunca deja de deformarse
(Yunes A. Çengel, 2006, pág. 3)
y tiende a cierta razón de deformación.
Cuando el fluido esta en reposo, el esfuerzo normal se llama presión. Las paredes del recipiente no
ejercen el esfuerzo cortante al fluido en reposo, por lo tanto, un fluido en reposo se encuentra en un
estado de cero esfuerzos cortantes. Cuando se quitan las paredes o se inclina un recipiente con líquido,
se desarrolla una fuerza cortante y el líquido salpica o se mueve hasta formar una superficie libre
horizontal.
Un líquido toma la forma del recipiente que lo contiene y forma una superficie libre en un recipiente
más grande que esté en un campo gravitacional. Por otra parte, un gas se expande hasta que se
encuentra las paredes del recipiente y llena el espacio completo del que dispone, los gases no pueden
formar una superficie libre (como se observa en la figura 1).
En un líquido, las fuerzas intermoleculares son más débiles respecto a las de los sólidos. En general,
las distancias entre las moléculas aumentan ligeramente cuando un sólido se vuelve líquido. En la
fase gaseosa las moléculas están demasiado alejadas entre sí y no existe un orden molecular.
A la fase de vapor de una sustancia se le acostumbra dar el nombre de gas cuando se encuentra por
arriba de la temperatura crítica. Por vapor suele implicarse a un gas que no se encuentra lejos de un
estado de condensación (Yunes A. Çengel, 2006, pág. 2).

CONDICIÓN DE NO DESLIZAMIENTO
Un fluido en contacto directo con un sólido "se pega" a la superficie debido a los efectos viscosos y
no hay deslizamiento. Entonces se deduce que un fluido en movimientos llega detenerse por completo
en la superficie y adquiere una velocidad cero con relación a ella.
En la figura 2 se muestra la evolución de un gradiente de velocidad como resultado de la adherencia
del fluido a la superficie de un cuerpo de la parte delantera obtusa. La capa que se pega a la superficie
desacelera la capa adyacente del fluido, debido a las fuerzas viscosas entre las capas de ese fluido, la
cual desacelera a la capa siguiente y así sucesivamente.

1
Esta condición es responsable del desarrollo del perfil de
velocidad. La región del fluido adyacente a la pared, en la
cual los efectos viscosos son significativos se llama capa
límite.
Una capa de fluido adyacente a una superficie en movimiento
tiene la misma velocidad que ésta. Una consecuencia de esta
condición es que todos los perfiles de velocidades deben
tener valores de cero respecto a la superficie en los puntos de
contacto entre un fluido y una superficie sólida. Otra
consecuencia es la resistencia al movimiento de una
superficie, la cual es la fuerza que un fluido ejerce sobre una Figura 2. Desarrollo de un perfil de
superficie en la dirección del flujo. velocidad. (Yunes A. Çengel, 2006,
pág. 6)

CLASIFICACIÓN DE LOS FLUIDOS


Durante la práctica se experimentan varios problemas con los tipos de flujo de los fluidos que se están
trabajando, por lo que es necesario establecer una clasificación para que sea posible estudiarlos en
grupo.

REGIONES VISCOSAS DE FLUJO EN COMPARACIÓN CON LAS NO-VISCOSAS


Cuando dos fluidos diferentes están en contacto y existe un movimiento relativo uno respecto del
otro, existe una fuerza de fricción, la cual, frena el movimiento del fluido más rápido. Esta fricción
que se genera se puede interpretar como la resistencia al flujo y está relacionada directamente con la
viscosidad del fluido, esta característica se puede definir como una medida de adherencia interna de
éste (Çengel & Cimbala, 2006, pág. 9), y esto se debe a las fuerzas de atracción entre las moléculas
del líquido y las colisiones moleculares de los gases.
Un fluido ideal se considera como aquél que no tiene viscosidad, sin embargo, la realidad es que todo
fluido experimenta los efectos por la viscosidad, aunque en algunos casos es casi despreciable. De
ahí que:
Los flujos en donde los efectos de la fricción son
significativos se llaman flujos viscosos. Pero, en muchos
flujos de interés práctico, se tienen regiones (por lo general
regiones que no están cercanas a superficies sólidas) en
donde las fuerzas viscosas son despreciablemente
pequeñas en comparación con las fuerzas de inercia o de
presión. Despreciar los términos viscosos en esas regiones
no-viscosas de flujo simplifica mucho el análisis, sin
pérdida considerable en la exactitud. (Çengel & Cimbala,
Figura 3. Flujo de una corriente de
2006, pág. 9) fluido (Çengel & Cimbala, 2006, pág. 9)
En la figura 3 se muestra un flujo de una corriente de fluido,
originalmente uniforme, sobre una placa plana y las regiones de flujo viscoso (próximas a la placa en
ambos lados) y de flujo no viscoso (lejos de la placa).

2
FLUJO INTERNO EN COMPARACIÓN CON EL EXTERNO
Dependiendo si un fluido fluye sobre un espacio confinado o sobre una superficie se le considerará
como un fluido interno o externo. El flujo de un fluido no limitado sobre una superficie, como una
placa, un alambre o un tubo, es flujo externo. El flujo en un tubo o ducto es flujo interno si el fluido
queda por completo limitado por las superficies sólidas. (Çengel & Cimbala, 2006, pág. 10)
Un ejemplo de flujo interno es el gas que pasa sobre las tuberías de los hogares ya que éste está
limitado a las paredes de la tubería y lo llena por completo, y en el caso del fluido externo podemos
pensar en el aire que pasa sobre las alas de un avión. El flujo de canales y tuberías que están
parcialmente llenas se les considerará como flujo en canal abierto.

FLUJO LAMINAR EN COMPARACIÓN CON EL TURBULENTO


El movimiento ordenado del flujo de un fluido se considera como
laminar, se dice que es laminar porque el movimiento de las partículas
adyacentes lo hacen en forma de ‘lámina’. Para este tipo de flujo se
puede considerar un fluido viscoso moviéndose a bajas velocidades,
como el aceite. Por otro lado, el fujo totalmente desordenado de un
fluido que por lo general se presenta a altas velocidades y está
caracterizado por fluctuaciones en la velocidad se le denomina
turbulento. Por el contrario de los flujos laminares, el flujo turbulento
se presenta comúnmente en fluidos de baja viscosidad a velocidades
altas. Y al flujo que se alterna entre laminar y turbulento se le conoce
como de transición. (Çengel & Cimbala, 2006). En la figura 4 se puede
apreciar los tres tipos de flujo.
Figura 4. Flujo laminar, de transición y turbulento. (Çengel & Cimbala,
2006, pág. 11)

FLUJO ESTACIONARIO EN COMPARACIÓN CON EL NO-ESTACIONARIO


La palabra estacionario hace referencia a un punto que no cambia con el tiempo, su contraparte es
no-estacionario. El término uniforme refiere a que no hay cambio con el lugar en una región
establecida. Ahora, el término transitorio lo podemos definir, respecto a los fluidos, como un flujo
en desarrollo. “Cuando se dispara un cohete, se tienen efectos transitorios (la presión se desarrolla en
el interior del motor del cohete, el flujo se acelera, etcétera) hasta que el motor se estabiliza y opera
en forma estacionaria.” (Çengel & Cimbala, 2006, p. 11), ese es un ejemplo de flujo transitorio.

PROPIEDADES Y COMPORTAMIENTO DE LOS FLUIDOS


A la característica de un sistema se le llama propiedad.
Se considera que las propiedades son intensivas o extensivas. Las propiedades intensivas son
independientes de la masa de un sistema, como la temperatura, la presión y la densidad. Las
propiedades extensivas son aquellas cuyos valores dependen del tamaño, o extensión, del sistema.

3
Una manera fácil de determinar si una propiedad es
intensiva o extensiva es dividir el sistema en dos partes
iguales con una separación imaginaria, como se
muestra en la figura 5. Cada una de las partes tendrá el
mismo valor de las propiedades intensivas que el del
sistema original, pero la mitad del valor de las
propiedades extensivas. (Çengel & Cimbala, 2006,
pág. 36).
Las propiedades extensivas por unidad de masa se Figura 5. Diferencia entre propiedades
llaman propiedades específicas, Por ejemplo: volumen intensivas y extensivas. (Çengel & Cimbala,
𝑉 2006, pág. 36)
especifico (𝑚).

Postulado del estado: “El estado de un sistema compresible simple queda por completo especificado
por dos propiedades intensivas independientes.” (Çengel & Cimbala, 2006, pág. 36).

MEDIO CONTINUO
Es conveniente tomar a una sustancia como una sustancia homogénea, olvidando así que se trata de
un conjunto de partículas.
A vacíos muy altos o elevaciones muy grandes, el recorrido libre medio puede volverse grande. Para
estos casos, debe aplicarse la teoría del flujo de gas rarificado y se debe considerar el impacto de las
moléculas por separado. (Çengel & Cimbala, 2006, pág. 37).

DENSIDAD Y GRAVEDAD ESPECÍFICA


La densidad se define como la masa por unidad de volumen. Su recíproco es el volumen específico,
que se define como el volumen por unidad de masa:
𝑉 1
𝑣=𝑚=𝜌

La densidad de una sustancia depende de la temperatura y la presión. Los líquidos y sólidos son
sustancias no compresibles y casi no varía su densidad con la presión.
A veces, la densidad de una sustancia se da en relación con la densidad de una sustancia conocida
plenamente; entonces se le llama gravedad específica o densidad relativa y se define como la razón
de la densidad de una sustancia estándar, a una temperatura especificada. (Çengel & Cimbala, 2006,
pág. 37). Esta propiedad se puede calcular como:
𝜌
𝐺𝐸 =
𝜌𝐻2 𝑂

El peso de un volumen unitario de una sustancia se llama peso específico y se expresa como
𝛾𝑠 = 𝜌𝑔

DENSIDAD DE LOS GASES IDEALES


Se denomina ecuación de estado a una ecuación que relacione presión, temperatura y densidad. La
más sencilla y conocida para sustancias en la fase gaseosa es la ecuación de estado del gas ideal,
expresada como:

4
𝑃𝑉 = 𝑅𝑇 o 𝑃 = 𝜌𝑅𝑇
Donde, R es la constante del gas, la cual es diferente para cada gas y M es la masa molar (o peso
molecular) del gas. (Çengel & Cimbala, 2006, pág. 38) Para un gas ideal de volumen V, masa m, y
número de moles N = m/M, la ecuación de estado del gas ideal también se puede escribir como
𝑃𝑉 = 𝑚𝑅𝑇 o 𝑃𝑉 = 𝑁𝑅𝑢 𝑇.
Las propiedades de un gas ideal en dos estados diferentes se interrelacionan por:
𝑃1 𝑉1 /𝑇1 = 𝑃2 𝑉2 /𝑇2 .
Los gases densos no deben tratarse como gases ideales porque suelen existir en un estado cercano a
la saturación. (Çengel & Cimbala, 2006, pág. 38)

PRESIÓN DE VAPOR Y CAVITACIÓN


A una presión determinada, la temperatura a la cual una sustancia pura cambia de fase se conoce
como temperatura de saturación 𝑇𝑠𝑎𝑡 . De manera semejante, a una temperatura dada, la presión a la
cual una sustancia pura cambia de fase se llama presión de saturación 𝑃𝑠𝑎𝑡 .
La presión de vapor 𝑃𝑣 de una sustancia pura se define como la presión ejercida por su vapor en
equilibrio de fases con su líquido a una temperatura dada. Es una propiedad de la sustancia pura y es
idéntica a la presión de saturación 𝑃𝑠𝑎𝑡 del líquido.
La presión parcial de define como la presión de un gas o vapor en una mezcla con otros gases.

COEFICIENTE DE COMPRESIBILIDAD
Por experiencia, se sabe que el volumen (o la densidad) de un fluido cambia respecto a una variación
en su temperatura o su presión. Los fluidos suelen expandirse cuando se calientan o despresurizan, y
se contraen cuando se enfrían o presurizan. Pero la cantidad del cambio de volumen es diferente para
cada fluido y se necesita definir las propiedades que relacionan los cambios en el volumen con los
cambios en la presión y en la temperatura. Dos de esas propiedades son el módulo de elasticidad de
volumen K y el coeficiente de expansión volumétrica 𝛽.
Un fluido se contrae cuando se aplica más presión sobre él, y se expande cuando se reduce la presión
que actúa sobre él, es decir, los fluidos actúan como sólidos elásticos respecto a la presión el
coeficiente de compresibilidad representa el cambio en la presión correspondiente a un cambio
relativo en el volumen o la densidad del fluido, mientras la temperatura permanezca constante.
Entonces se llega a la conclusión de que el coeficiente de compresibilidad de una sustancia
verdaderamente incompresible es infinito.
Un valor grande de K indica que se necesita un cambio también grande en la presión para causar un
pequeño cambio relativo en el volumen y, de este modo, un fluido con un K grande en esencia es
incompresible. (Çengel & Cimbala, 2006, pág. 43)
El inverso del coeficiente de compresibilidad se llama compresibilidad isotérmica 𝛼, el cual
representa el cambio relativo en el volumen o la densidad correspondiente a un cambio unitario en la
presión y se expresa como:
1
𝛼=
𝜅

5
COEFICIENTE DE EXPANSIÓN VOLUMÉTRICA
La densidad de un fluido depende con mayor fuerza de la temperatura que de la presión, y la variación
de la densidad con la temperatura causan numerosos fenómenos naturales, como los vientos, las
corrientes en los océanos etc.
Para cuantificar estos efectos se necesita una propiedad que represente la variación de la densidad de
un fluido con la temperatura a presión constante.
La propiedad que suministra esa información es el coeficiente de expansión volumétrica 𝛽.
Un valor grande de 𝛽 para un fluido significará también un cambio considerable en la densidad con
la temperatura, y el producto 𝛽 ∙ 𝛥𝑇 representa la fracción de cambio en el volumen de un fluido que
corresponde a un cambio en la temperatura de 𝛥𝑇 a presión constante.
El coeficiente de expansión volumétrica es una medida del cambio en el volumen de una sustancia
con la temperatura a presión constante. (Çengel & Cimbala, 2006, pág. 44)

VISCOSIDAD
La viscosidad es una medida cuantitativa de la resistencia de un fluido a fluir. Más concretamente, la
viscosidad determina la velocidad de deformación del fluido cuando se le aplica un esfuerzo cortante
dado, el esfuerzo cortante produce una deformación continua en el fluido. Podemos movernos
fácilmente a través del aire, que tiene una viscosidad muy baja. El movimiento es más difícil en el
agua, con una viscosidad 50 veces mayor; pero es aún más difícil en aceite SAE 30, que es 300 veces
más viscoso que el agua.
La viscosidad de un fluido aumenta sólo débilmente con la presión. Por ejemplo, si la presión P
aumenta de 1 a 50 atm, la viscosidad µ del aire sólo aumenta en un 10%. Sin embargo, la temperatura
tiene un efecto mucho más fuerte. Además, la viscosidad µ de los gases aumenta con la temperatura
T, mientras que la de los líquidos disminuye. (White, 2004, pág. 22)
Considérese una capa de fluido entre dos placas paralelas muy grandes separadas por una distancia l.
Se aplica una fuerza paralela constante F a la placa superior, en tanto que la placa inferior se mantiene
fija. Se observa que la placa superior se mueve a una velocidad constante V. El fluido en contacto con
la placa superior se pega a la superficie de ésta y se mueve con ella a la misma velocidad, y el esfuerzo
cortante 𝜏 que actúa sobre esta capa de fluido es:
𝐹
𝜏=
𝐴
La razón de deformación de un elemento de fluido equivale al gradiente de velocidad 𝑑𝑢/𝑑𝑦. Para la
mayoría de los fluidos, la razón de deformación es directamente proporcional al esfuerzo cortante 𝜏,
𝑑𝛽 𝑑𝑢
𝜏𝛼 𝑑𝑡
ó 𝜏𝛼 𝑑𝑦

Los fluidos para los cuales la razón de deformación es proporcional al esfuerzo cortante se llaman
fluidos newtonianos.
𝑑𝑢
𝜏=𝜇
𝑑𝑦
Donde 𝜇 se llama coeficiente de viscosidad o viscosidad dinámica (o absoluta) del fluido.

6
La fuerza cortante que actúa sobre una capa de fluido newtoniano es:
𝑑𝑢 𝑉
𝐹 = 𝜏𝐴 = 𝜇𝐴 = 𝜇𝐴
𝑑𝑦 𝑙
Para los fluidos no-newtonianos, la relación entre el esfuerzo cortante y la razón de deformación no
es lineal. Los fluidos cuya viscosidad aparente se incrementa con la razón de deformación se conocen
como fluidos dilatantes o espesantes al corte; y los que exhiben el comportamiento opuesto se
conocen como fluidos pseudoplásticos o adelgazantes al cortante.
A la razón de la viscosidad dinámica a la densidad se le da el nombre de viscosidad cinemática v y se
expresa como v=μ/ρ.
Para los líquidos, la viscosidad dinámica y la cinemática son prácticamente independientes de la
presión y suele descartarse cualquier variación pequeña con ésta, excepto a presiones extremadamente
elevadas. Para los gases, éste también es el caso respecto a la viscosidad dinámica, pero no lo es para
la viscosidad cinemática dado que la densidad de un gas es proporcional a su presión. La viscosidad
de los líquidos decrece con la temperatura, en tanto que la de los gases se incrementa gracias a ella.
(Çengel & Cimbala, 2006, pág. 47).

TENSIÓN SUPERFICIAL Y EFECTO DE CAPILARIDAD


La tención superficial se debe a las fuerzas de atracción entre las moléculas del líquido y se puede
definir como el trabajo realizado por unidad de incremento en el área superficial del líquido. La
magnitud de esta fuerza por unidad de longitud se llama tensión superficial 𝜎𝑠 y se expresa en la
unidad N/m.
𝐹
𝜎𝑠 =
2𝑏
La tensión superficial de un líquido disminuye con la temperatura y llega a cero en el punto crítico.
El efecto de la presión sobre la tensión superficial suele ser despreciable. La tensión superficial de
una sustancia puede cambiarse de manera considerable por la presencia de impurezas.
Se habla de la tensión superficial para los líquidos sólo en las interfaces líquido-líquido o líquido-gas.
Por lo tanto, cuando se especifica la tensión superficial, es importante distinguir el líquido o gas
adyacente. Asimismo, la tensión superficial determina el tamaño de las gotas de líquido que forma.
Una gota que continúa creciendo por la adición de más masa se romperá cuando la tensión superficial
ya no pueda mantenerla íntegra.

EFECTO DE LA CAPILARIDAD
El efecto de capilaridad es una consecuencia de la
tensión superficial, el cual es el ascenso o descenso de
un líquido en un tubo de diámetro pequeño insertado
en un líquido (estos tubos angostos se llaman
capilares).
Es común observar que el agua en un recipiente de
vidrio presenta una curvatura ligeramente hacia arriba
en los bordes en donde toca la superficie del vidrio; Figura 6. Ejemplos del ángulo de contacto.
pero, para el mercurio, ocurre lo contrario: se observa (Çengel & Cimbala, 2006, pág. 53)
una curva hacia abajo en los bordes (Figura 6). Este

7
efecto suele expresarse del agua cuando se dice que moja el vidrio (al pegarse a él), en tanto que el
mercurio no lo hace. La intensidad del efecto de capilaridad se cuantifica por el ángulo de contacto
(o de mojadura) 𝛷 definido como el ángulo que la tangente a la superficie del líquido forma con la
superficie sólida en el punto de contacto. La fuerza de tensión superficial actúa a lo largo de esta recta
tangente hacia la superficie sólida. Se dice que un líquido moja la superficie cuando 𝛷<90° y no la
moja cuando 𝛷>90°.
Las moléculas de agua son atraídas con mayor intensidad hacia las moléculas de vidrio que como lo
son hacia las otras moléculas de agua y, en consecuencia, el agua tiende a ascender a lo largo de la
superficie del vidrio. Para el mercurio ocurre lo opuesto, lo cual causa que la superficie del líquido
cercana a la pared del vidrio se deprima. (Çengel & Cimbala, 2006, págs. 51-54)

MEDICIÓN DE LAS PROPIEDADES DE LOS FLUIDOS


El conocer las diferentes formas de como medir las propiedades de los fluidos nos es de gran ayuda
dentro de la mecánica de fluidos, pero para ello debemos de tener en cuenta que existen diferentes
normas y reglas establecidos por la física, los cuales debemos de respetar para con ello obtener las
mediciones más exactas y correctas.

MANÓMETRO
Un cambio en la elevación de ∆z en un fluido en reposo
corresponde a ∆P/rg, lo cual sugiere que se puede usar una
columna de fluido para medir diferencias en la presión.
(Çengel & Cimbala, 2006, pág. 71)
Una vez visto esto, y pensando en los instrumentos
existentes para la medición de la presión el instrumento
que cumple con el principio antes mencionado es el
manómetro que pude medir de presiones pequeñas a
ligeramente grandes.

Figura 7. Manómetro básico. (Çengel & El manómetro se compone de un recipiente donde se


Cimbala, 2006, pág. 71) encuentra el fluido del cual queremos saber la presión y un
tubo en U que contiene uno o más fluidos siendo con esto
posible usar la columna de fluido para medir diferencias de presión, como se puede observar en la
figura 7. La presión del punto 2 se determina de forma directa como:
𝑃2 = 𝑃𝑎𝑡𝑚 + 𝜌𝑔ℎ
Los manómetros son adecuados para medir caídas de presión en una sección de flujo horizontal entre
dos puntos especificados, debidas a la presencia de un dispositivo que genere una resistencia de flujo.
Esto se hace conectando las dos ramas de un manómetro a esos dos puntos. (Mott, 2006, pág. 71)

8
El último principio permite "saltar" en los manómetros de una
columna de fluido a la siguiente sin preocuparse del cambio de
presión, siempre y cuando no se salte sobre un fluido diferente y
éste se encuentre en reposo. Entonces la presión en cualquier
punto se determina iniciando en un punto de presión conocida y
sumando o restando los términos 𝜌𝑔ℎ conforme se avanza hacia
el fondo o superficie del recipiente.
Tomando en cuenta lo anterior podemos decir que, si en un
recipiente se tiene un conjunto de fluidos con distintas
densidades, como se muestra en la figura 8, y se selecciona un
punto especifico en este caso el fondo del recipiente al utilizar el
peso específico (obtenido del producto de la densidad del fluido
Figura 8. Cambio de presión en y la gravedad), en conjunto con las respectivas alturas de cada uno
capas apiladas de fluido. de los fluidos y la presión atmosférica se obtiene la siguiente
(Çengel & Cimbala, 2006, pág. fórmula:
72)
𝑃𝑎𝑡𝑚 + 𝜌1 𝑔ℎ1 + 𝜌2 𝑔ℎ2 + 𝜌3 𝑔ℎ3 = 𝑃1

OTROS DISPOSITIVOS DE MEDICIÓN DE PRESIÓN


Otro dispositivo mecánico de medición de presión es el tubo de Bourdon (figura 9), el cual consiste
en un tubo metálico hueco y curvado como un gancho, cuyo extremo está cerrado y conectado a una
aguja indicadora de disco. También existen dispositivos electrónicos llamados transductores de
presión.
Los transductores de presión con medidor de deformación
funcionan mediante una desviación del diafragma entre dos
cámaras abiertas a las entradas de presión. Los transductores
piezoeléctricos funcionan basados en el principio de que un
potencial eléctrico se genera en una sustancia cristalina cuando
ésta se somete a una presión mecánica.
Los transductores de presión elásticos (de medición de
deformación) funcionan cuando tienen una deflexión de la
membrana entre dos cámaras abiertas a las entradas de presión.
Conforme la membrana se estira como respuesta a un cambio en
la diferencia de presión de uno a otro lado de ella, se estira el
medidor de deformación y la salida se amplifica con un circuito de
puente de Wheatstone.
Los transductores piezoeléctricos, también conocidos como
transductores de presión de estado sólido, funcionan con base en
el principio de que se genera un potencial eléctrico en una
sustancia cristalina cuando se le somete a una presión mecánica. Figura 9. Diferentes tipos de
tubos de Bourdon. (Çengel &
(Çengel & Cimbala, 2006, págs. 74, 75)
Cimbala, 2006, pág. 74)

9
BARÓMETRO Y PRESIÓN ATMOSFÉRICA
La presión que se encuentra a nuestro alrededor, o mejor
conocida como presión atmosférica, se puede medir con un
aparato llamado barómetro. El físico italiano Torricelli
determinó que la presión atmosférica se puede medir al
invertir un tubo lleno de mercurio en un recipiente con
mercurio y abierto a la atmósfera. La presión en el punto B
es igual a la presión atmosférica, y la presión en C se puede
considerar como cero puesto que sólo hay vapor de mercurio
arriba del punto C y la presión es muy baja en relación con
𝑃𝑎𝑡𝑚 lo que permite ignorarla y obtener una aproximación,
la cual es:
𝑃𝑎𝑡𝑚 = 𝜌𝑔ℎ
Figura 10. Barómetro básico.
(Çengel & Cimbala, 2006, pág. 75) El enunciado anterior se puede representar de forma gráfica
como se muestra en la figura 10.
Una unidad de presión de uso común es la atmósfera estándar es 760 mm Hg (29.92 pulg Hg) a 0°C.
La unidad mmHg se llama también torr. Por lo tanto, 1 atm = 760 torr y 1 torr = 133.3 Pa. (Çengel &
Cimbala, 2006, pág. 75)

BIBLIOGRAFÍA
Çengel, Y. A., & Cimbala, J. M. (2006). Mecánica de Fluidos. D.F, México: McGraw Hill.
Mott, R. L. (2006). Mecánica de Fluidos. D.F., México: Pearson.
White, F. M. (2004). Mecánica de Fluidos. Madrid, España: McGraw Hill.

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