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Divina Misericordia

El documento ofrece consejos y palabras de consuelo sobre confiar en Jesús y entregarse a Él sin preocupaciones. Recomienda repetir frecuentemente la frase "Jesús en ti confío" y dejar que Jesús dirija los asuntos de la vida en lugar de agitarse por los problemas. Incluye oraciones como el Padre Nuestro, Ave María y Credo, y cinco coronillas dedicadas a diferentes santos como San José, San Lucas, San Juan Pablo II y San Pablo para pedir su intercesión.

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Kenia Vallejos
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Divina Misericordia

El documento ofrece consejos y palabras de consuelo sobre confiar en Jesús y entregarse a Él sin preocupaciones. Recomienda repetir frecuentemente la frase "Jesús en ti confío" y dejar que Jesús dirija los asuntos de la vida en lugar de agitarse por los problemas. Incluye oraciones como el Padre Nuestro, Ave María y Credo, y cinco coronillas dedicadas a diferentes santos como San José, San Lucas, San Juan Pablo II y San Pablo para pedir su intercesión.

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CORONILLA A LA DIVINA MISERICORDIA:

Por qué te confundes y te agitas ante los problemas de la vida?


Déjame el cuidado de todas tus cosas y todo te irá mejor.
Cuando te abandones en mi, todo se resolverá con tranquilidad, según mis designios.
No te desesperes no me dirijas una oración agitada, como si quisiera exigirme el
cumplimiento de tus deseos.
En lugar de eso, cierra los ojos del alma y dime con calma: JESÚS EN TI CONFÍO
Trata de evitar esos pensamientos que te angustian al querer comprender las cosas que
te pasan. No estropees mis planes queriéndome imponer tus ideas. Déjame ser DIOS y
actuar con libertad. Entrégate confiadamente en mi. Reposa en mi y deja en mis manos
tu futuro. Dime frecuentemente: JESÚS EN TI CONFÍO
No seas como el paciente que le pide al médico que le cure, pero le sugiere el modo de
hacerlo. Déjate llevar en mis brazos divinos, no tengas miedo. YO TE AMO…
si crees que las cosas empeoran o se complican a pesar de tu oración sigue confiando
cierra los ojos del alma y confía. Continua diciéndome a toda hora: JJESÚS EN TI
CONFÍO Necesito las manos libres para poder obrar. No me ates con tus
preocupaciones inútiles. Satanás quiere eso: Agitarte, Angustiarte y Quitarte La Paz.
Confía solo en Mi. Reposa en Mí, Entrégate a Mi. Yo hago los milagros en la
proporción de la entrega y confianza que tienes en mi así que no te preocupes, echa en
mi todas tus angustias y quédate tranquilo. Dime siempre: JESÚS EN TI CONFÍO

Expiraste, Jesús, pero la fuente de vida brotó para las almas y se abrió el mar de
misericordia para el mundo entero. Oh fuente de vida, insondable misericordia de Dios,
abarca el mundo entero y derrámate sobre nosotros.
PADRE NUESTRO, AMARÍARIA, GLORIA Y CREDO.

PARA FINALIZAR:
Oh Sangre y Agua que brotaste del Santísimo Corazón de Jesús como fuente de
misericordia para nosotros en ti confío
PRIMERA CORONILLA.

CORRILLO SAN JOSÉ.

Señor, Jesús, Tú nos has elegido paras ser tus santos y tus predilectos.
Revístenos de sentimientos de misericordia, de bondad, de humildad, de
dulzura y de paciencia.
Ayúdanos a comprendernos mutuamente cuando tenemos algún motivo de
queja lo mismo que Tú Señor, nos has perdonado.
Sobre todo, danos esa caridad, que es vínculo de perfección. Que tu paz
brille en nuestros corazones.
Que a ejemplo de San José, seamos tus fieles guardianes, que
podamos ser luz en nuestras familias, amar a la Virgen María y que
podamos alcanzar la gracia de un espíritu recto y de un corazón puro
y casto para servir siempre mejor a Ti Jesús, a María y a todos mis
hermanos. Amén«.

SEGUNDA CORONILLA.
CORRILLO SAN LUCAS.

Jesús Misericordioso Hoy queremos presentarte a todos los jóvenes


enfermos, porque para Ti no hay distancia, ni en el tiempo, ni en el espacio.

Jesús, te pedimos que tengas compasión de ellos, para que todos


reconozcamos que Tú estás vivo y que se renueve nuestra fe y confianza
en Ti.

Ten compasión de los que sufren en su cuerpo, de los que sufren en su


corazón y de los que sufren en su alma. Jesús desde ahora te lo pedimos.
Bendícenos a todos y haz que muchos vuelvan a encontrar la salud, que su
fe crezca y se vayan abriendo a las maravillas de tu amor, para que también
ellos sean testigos de tu poder y de tu compasión.

¡Oh Jesús, que sanas las enfermedades de tu pueblo, y que llamaste a San
Lucas, el médico amado,  para que fuese uno, de tus evangelistas! 
Concédenos que  en la doctrina de tu Palabra transmitida por él, hallen
nuestras almas la medicina eficaz para todas nuestras enfermedades.
Amén.
TERCERA CORONILLA.
CORRILLO SAN JUAN PABLO II.
Amado Jesús te pedimos por nosotros los jóvenes, que somos la
esperanza del mundo. No te pedimos que nos saques de la corrupción sino
que los preserves de ella.
Jesús No permitas que nos dejemos llevar por ideologías mezquinas. Que
descubramos que lo más importante no es ser más, tener más, poder más,
sino servir más a los demás.
Jesús enseñamos la verdad que libera, que rompe las cadenas de la
injusticia, que hace hombres y forja santos.
Pon en cada uno de nosotros, un corazón universal que hable el mismo
idioma, que no vea el color de la piel, sino el amor que hay dentro de cada
uno. Un corazón que a cada hombre le llame hermano, Y que crea en la
ciudad que no conoce las fronteras, Porque su nombre es universo, amistad,
amor, Dios.
Que resuene en nuestros oídos y en nuestro corazón las palabras de San
Juan Pablo II “¡No tengan miedo! ¡Abrid, abrid de par en par las puertas a
Cristo!”
Amén.
CUARTA CORONILLA
CORRILLO SAN PABLO.
Aquí estoy, Jesús, delante de ti, con mi presente y con mi pasado a cuestas;
con lo que he sido y con lo que soy ahora; con todas mis capacidades y
todas mis limitaciones; con todas mis fortalezas y todas mis debilidades. Te
doy gracias por el amor con el que me has amado, y por el amor con el que
me amas ahora, a pesar de mis fallas. Sé bien, Señor, que por muy cerca
que crea estar de Ti, por muy bueno que me juzgue a mí mismo, tengo
mucho que cambiar en mi vida, mucho de qué convertirme, para ser lo que
Tú quieres que yo sea, lo que pensaste para mí cuando me creaste. Ilumina,
Jesús mi entendimiento y mi corazón, con la luz de tu Verdad y de tu
Amor, para que yo me haga cada día más sensible al mal que hay en mí, y
que se esconde de mil maneras distintas, para que no lo descubra. Sensible
a la injusticia que me aleja de Ti y de tu bondad para con todos los hombres
y mujeres del mundo. Sensible a los odios y rencores que me separan de
aquellos a quienes debería amar y servir. Sensible a la mentira, a la
hipocresía, a la envidia, al orgullo, a la idolatría, a la impureza, a la
desconfianza, para que pueda rechazarlos con todas mis fuerzas y sacarlos
de mi vida y de mi obrar. Ilumina, Señor, mi entendimiento y mi corazón,
con la luz de tu Verdad y de tu Amor,
Que a ejemplo de San Pablo, seamos fieles apóstoles y soldados tuyos, que
al conocerte no dudemos en cambiar nuestra vida. Que San Pablo que hizo
del anuncio del evangelio su más bella misión, nos ayude a anunciar el
mensaje del Señor, con la palabra y con nuestro testimonio. Amén.

QUINTA CORONLLA.
RECTOR DE RETIRO: HNO. FÉLIX HERNÁNDEZ.
Jesús amigo fiel, haznos testigos de tu misericordia. Enséñanos a llevar la
fe a los que dudan, la esperanza a los desanimados, el amor a los
indiferentes, el perdón a quien ha obrado el mal y la alegría a los infelices.
Haz que la chispa del amor misericordioso que has encendido dentro de
nosotros se convierta en un fuego que transforma los corazones y renueva
la faz de la tierra.
Concédenos, oh Señor Jesús, que también nosotros podamos entregarnos
enteramente sin reservas por el amor y el servicio a nuestra Reina del Cielo
para mejor amar y servir a nuestro prójimo a imitación de tu humilde siervo
San Maximiliano María Kolbe.
Amén.
 

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