El Evangelio de Marcos: “La historia humana del Hijo de Dios”
“Un relato desconcertante. El evangelio de Marcos resulta desconcertante… a imagen de la actitud de
Jesús. Así, ¿por qué Jesús impone silencio a aquellos que acaba de curar? ¿Por qué prohíbe a Pedro,
que acaba de reconocerlo como Cristo, hablar de ello?
Aunque elegidos por Jesús y habiéndolo dejado todo para seguirle, los discípulos no son presentados
bajo su mejor luz: a medida que avanza el relato, mayor es su falta de comprensión, mayores sus
miedos, destacándose su falta de fe y sus debilidades. Todos lo abandonan y huyen en el momento del
arresto de Jesús. Pedro reniega de él en el patio del sumo sacerdote.
Si la predicación de Jesús tiene como tema principal la proximidad del Reino de Dios, si su enseñanza
manifiesta su autoridad, debe hacer frente no sólo a la incomprensión de los discípulos, sino a la
hostilidad y el rechazo de las autoridades judías. El itinerario de Jesús, que predice la venida del Hijo
del hombre en gloria al final de los tiempos, pasa paradójicamente por el sufrimiento y la muerte. En la
cruz, abandonado por los suyos, sufriendo las burlas de todos, Jesús se siente abandonado incluso por
Dios (Mc 15,34). Ahora bien, ¿no es el «Hijo amado» (1,11, citado nuevamente en 9,7)?
Confesado como «Cristo» por Pedro al final de una primera predicación por Galilea y la Decápolis
(8,29), es un pagano al pie de la cruz el que le reconoce en su verdad de «Hijo de Dios» (15,39). La
última página, que cuenta el anuncio pascual, no es la menos desconcertante por su forma abrupta de
cerrar el relato: las mujeres huyen del sepulcro y no dicen nada, «pues tenían miedo» (16,8).
Desde el punto de vista de la forma, el relato se presenta como una sucesión rápida y
entrecortada de pequeñas unidades, lo que tiene como efecto tanto desconcertar al
lector como mantenerlo en ascuas.
Un evangelio así no puede dejar a su lector indiferente. Provoca en
él que se pregunte por su confesión de fe. Al mismo tiempo le acerca
a sus temores e incomprensiones ante el misterio de la identidad de Jesús.
Invitado a convertirse en discípulo, el lector es confrontado con el
retrato de discípulo que esboza Marcos. En la medida en que se
identifica con ese retrato, está obligado, por una parte, a una cierta
lucidez sobre sí mismo y, por otra, se le anima a la fidelidad: Jesús
llama a seres limitados y frágiles y, a pesar de sus flaquezas,
continúa dándoles confianza. Un fracaso en el seguimiento nunca
es definitivo. La figura de Pedro es, desde este punto de vista,
ejemplar desde la llamada inicial (1,16) hasta el mensaje de
resurrección que se le transmite (16,7).”
Tomado de: Léonard, P. (2007). Evangelio de Jesucristo
según san Marcos. Verbo Divino. P.p. 5-6
Grupo de Estudio Bíblico
Prohibida la reproducción de este material
“…El Jesús de Marcos es enigmático. Muestra a veces un
comportamiento que nos extraña. Ante muchos actos o palabras de
Jesús no tenemos más remedio que preguntarnos: pero ¿qué quiere
decir?, ¿qué es lo que intenta hacernos comprender?
Marcos nos repite continuamente que los discípulos no comprendieron
nada. Pero nunca nos dice qué es lo que tenían que haber comprendido.
El Jesús de Marcos es realmente desconcertante; quizá sea ése el
motivo de que resulte tan atractivo.
Lucas nos deja siempre con la impresión de que ha comprendido
muchas cosas y que nos las quiere sugerir. Marcos nos deja ante lo
incomprensible. Nos plantea preguntas sin respuesta; es a nosotros a
los que nos toca responder.
Si deseamos familiarizarnos con él, es absolutamente indispensable
estudiarlo como un todo, intentar descubrir su construcción de
conjunto. Marcos tiene en sus manos los materiales que ha recibido de
la comunidad, pero hace con ellos un montaje propio, que es el que
tenemos que descubrir. Es preciso que hallemos esos puntos en que
insiste y que parecen diseminados por una y otra parte. Es menester
leerlo de cabo a rabo para buscar su unidad. No es posible estudiar
un trozo sin colocarlo dentro de su contexto, en el conjunto del libro.”
Tomado de: Delorme, I. (1990).El Evangelio según san Marcos.
Verbo Divino. P. 8
Tomado de: Martins, E. (2008). ¿Cómo
leer el Evangelio de Marcos? San Pablo. P.
11
Tomado de: Léonard, P. (2007). Evangelio de
Jesucristo según san Marcos. Verbo Divino. P. 8
Grupo de Estudio Bíblico
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