CÉLULA DE DISCIPULADO/ Lección 6
SERIE: “Discipulado de Gobierno”
Tema: Mi multiplicación se llama nación.
Presb. Raúl D. Ávila
www.ccnven.net/discipulado
Texto: Mateo 28:18-19.
Introducción.-
1. Cada vez que leo en mi Biblia acerca de multiplicació n, observo que termina en
nació n.
1.1. Dios le dio una palabra Adá n y le dijo: “fructificad, multiplicaos; LLENAD LA
TIERRA, y sojuzgadla, y señorear en los peces”.(Génesis 1:28)
1.2. Dios le dijo a Abraham: “y te multiplicaré en gran manera, y haré NACIONES de ti, y
REYES saldrán de ti. (Génesis 17:6)
1.3. Leo la palabra que Dios le dio a Israel cuando salen de Egipto y dice: “poco a poco
los echare de delante de ti, hasta que te multipliques y TOMES POSESIÓN DE LA
TIERRA”. (É xodo 23:30)
1.4. Leo la gran comisió n y Jesú s dijo: “toda potestad me es dada en el cielo y en la
tierra. Por tanto, id y haced discípulos A TODAS LAS NACIONES”. (Mateo 28:18-19)
1.5. Observo el propó sito de la llenura del Espíritu Santo en la iglesia primitiva y dice:
“pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me
seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y HASTA LO ÚLTIMO DE LA
TIERRA”. (Hechos 1:8)
1.6. El final siempre es llenar de gloria las naciones, no llenar de gloria un auditorio.
Salmos 24:1 “De Jehová es la tierra y su plenitud; el mundo, y los que en él habitan”.
Para los que quieren un fundamento en el nuevo pacto; Apocalipsis 11:15 dice: “…
el Reino del mundo es ya de nuestro Señor y de su Mesías, y reinará por los
siglos”(DHH)
2. Creo yo, que cuando una organizació n cristiana no proyecta su multiplicació n hacia
dar a luz la nació n del Espíritu Santo, se encuentra en pecado.
2.1. Que nuestros límites de multiplicació n sean estrechos, es decir, solo llenar un
auditorio y no se llamen transformar una nació n es meternos en un problema con
Dios. Josué les dijo a Israel: ¿hasta cuándo seréis negligentes para venir a poseer la
tierra que os ha dado Jehová el Dios de vuestros padres? (Josué 18:3)
2.2. Josué le advierte a Israel del peligro de no poseer su territorio y les dijo: “Si os
aparatareis, y os uniereis a lo que resta de estas naciones… Dios no arrojará más a
estas naciones delante de vosotros, sino que os serán por lazo, por tropiezo, por
azote para vuestros costados y por espinas para vuestros ojos, hasta que perezcáis
de esta buena tierra que Jehová vuestro Dios os ha dado”. (Josué 23:13)
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¿Cuá les son las tres plagas que se activan sobre estos cristianos?
2.2.1. Lazo; el enemigo los termina atando y hace de su fe una fe estrecha, y eso
lleva a que ellos sean de tropiezo para otros y para ellos mismos.
2.2.2. Azote; los mantiene en ciclos de dolor, pecados que cada cierto tiempo
vuelven a dominar sus vidas.
2.2.3. Espinas en los ojos; sus visiones son cortas, ellos pueden tener una visió n
de su futuro en su carne, pero no una visió n espiritual de su mañ ana.
2.2.4. Esta limitació n espiritual comienza a manifestarse con indiferencia. Jesú s a
los fariseos le dijo: “… ¡hipócritas! Porque diezmáis la menta y el eneldo y el
comino, y dejáis lo más importante de la ley; la justicia, la misericordia y la fe.
Esto es necesario hacer, sin dejar de hacer aquello”. (Mateo 23:23)
2.2.5. Cuando un cristiano abandona la gran comisió n él se oculta en que él da sus
diezmos para que se cumpla la ejecució n de la gran comisió n. Jesú s dijo:
“esto es necesario hacer, sin dejar hacer aquello”.
2.2.6. Jesú s condena a los fariseos porque les dice: “tres cosas abandonaron;
justicia, misericordia y fe”, y ¿qué utilizó el enemigo para matarte? Estos
tres ingredientes divinos: lazo para atar la justicia, azote para que no
manifiestes misericordia y espinas en los ojos para que no vivas por fe.
2.2.7. Cuando el cristianismo pierde el norte de su gran comisió n llamado
“nació n”, ayuda en el tiempo a que las falsas religiones se equiparen con
ellos.
2.2.8. Si soy estrecho en mi multiplicació n soy un pecador con Biblia.
2.2.9. Nuestro Dios advierte a Israel a través de Moisés el resultado que tendrían
si pierden su misió n en la tierra prometida, y les dijo: “… andarás a tientas a
mediodía como el ciego anda a tientas en la oscuridad, y no serás prosperado
en tus caminos; más bien serás oprimido y robado continuamente, sin que
nadie te salve”. (Deuteronomio 28:29)
I. MI MULTIPLICACIÓN SE LLAMA NACIÓN.
1. Jesú s nació en una sociedad oscura, pero él estaba claro cuá l era su misió n. Juan 1:4-
5 dice: “en él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres. La luz en las tinieblas
resplandece, y las tinieblas no prevalecieron contra ella”.
1.1. Jesú s sabía que él era luz en medio de una sociedad oscura, por eso a todos sus
seguidores les dibujó su misió n de la siguiente manera: “vosotros sois la luz del
mundo. Una ciudad situada sobre un monte no se puede ocultar…”(Juan 8:12)
1.2. Lo que te quiero decir es que mientras haya gente llena de luz, la nació n tiene
esperanza. El Señ or nos lo dice de otra manera a través del profeta Zacarías, dice:
“vuelvan, pues, a la fortaleza, prisioneros de esperanza…les devolveré el doble de lo
que perdieron.” (Zacarías 9:12)
1.3. Prisionero de esperanza significa que tú no te puedes alejar de ella, es que tienes
una convicció n dada por Dios que te quema los huesos, tu convicció n es “mi
multiplicación se llama nación” y sé que volverá a mi multiplicada en abundancia.
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1.4. Jesú s estaba tan convencido que su muerte y resurrecció n daría a luz una
multiplicació n, que levantaría naciones cuyo arquitecto es Dios, que llegó a decir:
“fuego viene a echar a la tierra; ¿y qué quiero, si ya se ha encendido? De un
bautismo tengo que ser bautizado; y ¡cómo me angustio hasta que se cumpla!”
(Lucas 12:49)
1.5. Abraham estaba tan seguro que su multiplicació n se llamaba nació n, que el escrito
a los Hebreos dice: “por la fe Abraham, siendo llamado, obedeció para salir al lugar
que había de recibir como herencia…porque esperaba la ciudad que tiene
fundamentos cuyo arquitecto y constructor en Dios”. (Hebreos 11:8,10)
1.6. No permitas que el diablo te ponga lazos, azotes y espinas en los ojos, no
permitamos que las tinieblas nos coloquen un bozal, porque “tu multiplicació n se
llama nació n”.
II. MI MULTPLICACIÓN SE LLAMA NACIÓN PORQUE SE BUSCA UN PAÍS CUYO
ARQUITECTO ES DIOS.
1. Desde el principio la multiplicació n que te revela la Biblia nunca fue religiosa, fue con
cualidades de transformació n, Dios le dijo a Moisés: “de cierto te bendeciré, y
multiplicaré tu descendencia como las estrellas del cielo y como la arena que está a la
orilla del mar; y tu descendencia poseerá las puertas de sus enemigos”. (Génesis 22:17)
1.1. Una multiplicació n numérica. “Te bendeciré y multiplicaré tu descendencia”.
1.2. Una multiplicació n sin límites. “Multiplicaré tu descendencia como las estrellas
del cielo”.
1.3. Una multiplicació n gubernamental. “Y tu descendencia poseerá las puertas de
sus enemigos”.
2. Creemos en el dominio, no como autoritarismo, dictadura y opresió n, sino como
buena administració n.
2.1. No somos dueñ os sino los administradores del ú nico dueñ o; Jesucristo.
(Apocalipsis 1:5)
2.2. El señ or nos mandó a señ orear, es decir, administrar los recursos de la tierra,
pero no a dominar al ser humano, porque a todos los creó con la misma
genética “fructificadora, multiplicadora y gobernadora”. (Génesis 1:28)
2.3. El Señ or nos pide que nos retroalimentemos entre los hombres y nos
exhortemos a servir a Dios, para que juntos señ oreemos sobre los recursos
de la tierra.
3. La ú nica manera que recuperemos seres humanos que dominen, pero no que
opriman, es con Cristo en el corazó n. 2ª Timoteo 4:2 “Predica la palabra; insiste a
tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta con mucha paciencia e
instrucción”.
3.1. Debemos predicar porque la locura del mensaje de la cruz es lo ú nico que
salvará a nuestra sociedad. “La mujer número 57. Así se le llamo por última vez
a Marisela del Valle. Tenia 21 años y un hijo de un mes de nacido. La alegría era
su marca de fábrica. La maternidad se celebra, diría ella. Y esa noche le puso
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hígado a sus ganas de beber. Total, los sábados son más largo que la vida. Su
hijo le estaba otorgando muchos trasnochos, ahora ella quería regalarse el
suyo. A las tres de la madrugada llamó a su madre para decirle que iba en
camino. Nada mejor para llegar a Brisas del Ávila que un moto taxista. Antes de
montarse en la máquina guardó el teléfono celular entre sus senos: allí donde
también guardaba la cédula de identidad, el dinero, y últimamente, la comida
de su hijo... Quizás se tardó medio minuto negociando con el motorizado un
precio justo. Quizás no advirtió el botón de lujuria que apareció en la mirada
del hombre cuando se detuvo en la opulencia de sus pechos... Una hora después,
los vecinos despertaron a la madre con una noticia irrepetible: Marisela del
Valle, a tres casas de la suya, era una estadística de muerte en el asfalto. Le
dieron un tiro en la boca; nada menos. El moto taxista que le hizo la carrera la
mató. Según cuentan, el hombre quiso otra forma de pago… Ella se defendió.
Una decena de segundos se defendió. Marisela se convirtió en la mujer número
57 asesinada en la Gran Caracas este mes. Al amanecer, había un huérfano más
y un celular que repicaba inútilmente, escondido en un sostén (prenda de vestir
femenina que sujeta el busto)”…
4. Debes arden por traer soluciones a los hogares, debemos ser carbones encendidos en
manos del eterno.
4.1. Nuestra nació n solo hallara paz en Jesú s.
III. DEBEMOS MULTIPLICARNOS TENIENDO CLARO LO SIGUIENTE:
1. No consolidamos para llenar un auditorio, consolidamos para transformar.
2. No consolidamos para “retener el fruto”, consolidamos para guiar a los
ganados hacia la transformació n.
3. El cristianismo no se resume en ser gente feliz, se resume en ser entes
transformadores.
3.1. Está s ungido no para sentirte especial, sino para hacer algo especial.
4. Nosotros no salvamos almas, trabajamos como cristianos para salvar la
totalidad de la persona. (Lucas 2:52) Jesú s crecía en sabiduría
(mentalmente), en estatura (físicamente), en gracia para con Dios
(espiritualmente)y los hombres (relacionalmente).