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DE SOBREMESA Control

Este documento presenta el resumen de una novela realizado por un estudiante. En la primera sección, el estudiante describe el proceso de lectura como progresivo, cautivador, extenuante, revelador y emotivo. En la segunda sección, el estudiante analiza cómo la novela aborda temas como la burguesía, la revolución industrial, el arte, el erotismo, la filosofía y lo cosmopolita a través de los diálogos y experiencias del personaje principal José Fernández.

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Este documento presenta el resumen de una novela realizado por un estudiante. En la primera sección, el estudiante describe el proceso de lectura como progresivo, cautivador, extenuante, revelador y emotivo. En la segunda sección, el estudiante analiza cómo la novela aborda temas como la burguesía, la revolución industrial, el arte, el erotismo, la filosofía y lo cosmopolita a través de los diálogos y experiencias del personaje principal José Fernández.

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Néstor Camilo Triana Morales- 28/10/2020.

CONTROL DE LECTURA, DE SOBREMESA.

1. Seleccione 5 adjetivos que describan su proceso de lectura de la novela y arguméntelos.

2. Cómo aparecen en la novela los siguientes tópicos: la burguesía, la revolución industrial, el


arte, el erotismo, la filosofía, lo cosmopolita. Ilústrelo con fragmentos.

1.

 Progresiva: Cuando abordé el texto me encontraba un poco abrumado por la forma en la


que está escrito y me perdía en tantos detalles que en un mismo escenario se pueden
presentar, sin embargo, el interés fue creciendo conforme avanzaba la historia volviendo
más fácil de entender las palabras y sentimientos del personaje José Fernández.

 Cautivadora: Resulta apasionante aprender más sobre la lengua, su evolución y la manera


en la que el autor se apropia y hace uso de ella, múltiples y variadas formas léxicas
pueden llegar a expresar sentimientos y describir objetos de la cotidianidad de Fernández
y los deseos de Silva. Me cautivó mucho la forma en la que Silva nos adentra no en las
descripciones del mundo exterior si no en las perspectivas, sensaciones, sueños y anhelos
de este personaje que cuestiona tanto la vida y la realidad. Las reflexiones de Fernández
sobre la poesía y como las estrofas “están dentro de él y él luego las escribe a penas”, para
exteriorizar el sufrimiento que acarrea el atreverse a transformar experiencias e ideas en
palabras, versos y estrofas y a través de esto, crear arte y forjar generaciones.

 Extenuante: Como lo mencioné anteriormente, es un texto cargado de infinidad de


detalles, aquí y allá a lo largo de la obra, en ocasiones puede sorprender al lector
extraviándolo en conversaciones en las que participa más de un personaje brevemente
después de largas intervenciones, es difícil seguir de lleno el hilo de la historia no me
sentía del todo seguro de quién estaba hablando en todo momento.

 Reveladora: Gracias al conocimiento que he adquirido mediante las clases, textos y la


misma obra de Silva sobre su vida y el rol que asumió en la literatura hispanoamericana
me parece interesante el hecho de cómo su vida se vio afectada por diferentes
adversidades como la muerte de seres queridos o dificultades económicas más la falta de
reconocimiento de su potencial literario y poético mientras estaba vivo. Leer esta obra,
considerada autobiográfica, permite conocer un poco más a fondo los pensamientos de
este autor que al igual que el personaje José Fernández se encontraba en un dilema
permanente con la realidad y su propia esencia artística.

 Emotiva: No es un secreto el desenlace que tuvo la vida de José Asunción Silva, lleno de
deudas, se dice que, hasta su madre, después de su muerte, en lugar de sufrir por su la
pérdida de su vida, sufrió por sus deudas y por las malas decisiones que él tomó. Silva
anheló vivir como un dandi, con lujos, viajes, los mejores materiales, la mejor comida y
bebida, vivir sin preocupaciones y aprovechar el ocio para explotar sus cualidades
artísticas, no obstante, vivió como un individuo moderno en la América latina del siglo
XIX, agobiado por deudas, menospreciado desde siempre, aislado física e
intelectualmente de la mayoría de sus contemporáneos, con todo esto, introdujo un
cambio significativo en los cánones literarios de la época, tal vez si hubiera recibido
mayor reconocimiento, tendríamos hoy por hoy el gusto de admirar más de sus obras,
pero tal vez, precisamente ese sufrimiento fue el que lo empujó a crear las mejores de sus
obras.

2. L a burguesía- Revolución Industrial- Cosmopolita


Este tema está presente a lo largo del texto y en los diferentes escenarios en los que se habla
acerca de la burguesía europea; en el diario y experiencias de Fernández podemos encontrar
príncipes, nobles, duques y demás ramificaciones de la realeza que aparecen por ejemplo en los
hoteles de alta alcurnia que visita Fernández. Este personaje es en sí un burgués o un intento
quizás por la concepción que él tiene de sí mismo dentro de esa esfera social, y esto se puede ver
reflejado en él desde tu refinada apreciación por el arte, el dinero y la riqueza siempre presentes
en sus espacios y realidad. También en la obra se pueden reconocer aspectos del contexto
histórico de finales de siglo XIX en el que EE.UU se encuentra en el auge de su desarrollo
industrial llegando a igualar hasta cierto punto las riquezas de la realeza europea. Vemos como la
revolución industrial y la aparición de la maquina aceleran los procesos de manufactura y
construcción de edificios lo cual impulsa la idea de lo cosmopolita, pues es en esa época moderna
cuando se comienza a invertir dinero en las grandes ciudades (París, Londres, Nueva York,
Ginebra) para que estas no sólo cuenten con una industria plenamente desarrollada sino también
con todo lo necesario para ser un lugar icónico y deseado internacionalmente. Es así como el
burgués, el que tiene dinero, se permite hacer parte de la historia de estos lugares y hacer de ellos,
su realidad. Estos lugares que se convierten en focos culturales en donde surgen arquetipos como
el dandy. Así mismo, es el desarrollo industrial y la dinámica de la vida moderna la que lleva a
Fernández a ponerse como uno de sus tantos objetivos desarrollar la industria de su país con
ayuda de sus experiencias y el conocimiento que la vida burguesa le ha permitido adquirir en
otros los lugares del mundo.
“Desde Nueva York iré por temporadas a Panamá a dirigir en persona las pesquerías de perlas,
que darán al explotar los bancos desconocidos hasta hoy, maravillas como las que produjeron
cuando Pedrarias Dávila remitió a los reyes de España la que remata la corona real. Todo el oro
que esas explotaciones produzcan y lo que hoy poseo estará listo para el momento en que regrese
a mi tierra, no a la capital sino a los Estados Unidos, a las provincias que recorreré una por una,
indagando sus necesidades, estudiando los cultivos adecuados al suelo, las vías de comunicación
posibles, las riquezas naturales, la índole de los habitantes…”
“Luego me instalaré en la capital e intrigaré con todas mis fuerzas y a empujones entraré en la
política para lograr un puestecillo cualquiera, de esos que se consiguen en nuestras tierras
sudamericanas por la amistad con el presidente. En dos años de consagración y de incesante
estudio habré ideado un plan de finanzas racional, que es la base de todo gobierno, y conoceré a
fondo la administración en todos sus detalles. El país es rico, formidablemente rico, y tiene
recursos inexplotados; es cuestión de habilidad, de simple cálculo, de ciencia pura, resolver los
problemas actuales”
“…soplo de la suerte que me hizo conservar la fortuna heredada sin que el fabuloso derroche
alcanzara a disminuirla, ambiciones que haciéndome encontrar estrecho el campo y vulgares las
aventuras femeninas y mezquinos los negocios, me forzasteis a dejar la tierra, donde era quizás el
momento de visar a la altura, y venir a convertirme en el rastaquouère ridículo, en el snob
grotesco que en algunos momentos me siento!”

 ARTE – FILOSOFÍA- EROTISMO

Como se puede apreciar a lo largo de la obra, el arte es algo que no solo agrada sino que deleita al
burgués y el personaje, Fernández quien es sólo poeta y filósofo permea sus pensamientos de la
apreciación que siente por el arte y del dilema del rol de artista, reflexiona y critica el arte e
incluso sugiere que el lector tiene que ser un artista para encontrar todo el potencial y sentido de
la obra literaria y de esta manera entenderla y aprovecharla. El arte y los objetos que son
expresión de ella rodean la vida de José Fernández. Los poetas románticos como Baudelaire, la
pintura, los cuadros, las esculturas, las joyas y las telas orientales se integran en su realidad y
decoran esos espacios que son escenario y estimulo de sus reflexiones y pensamientos. Por otro
lado, podemos resaltar en la obra los preceptos filosóficos de Nietzsche, quien es mencionado en
varias ocasiones por Fernández, ya que, el pensador alemán impactó al mundo con sus
reflexiones a finales siglo XIX y comienzos del siglo XX, cuando el alma y el mundo de las ideas
dejaron de tener el lugar principal para dar paso a la revitalización del cuerpo y es entonces que
lo carnal vuelve a tener lugar en la filosofía. También encontramos la idea de la muerte de Dios
cuando Fernández pide olvidar a Helena, pero a su vez reconoce que tal dios no existe. El
erotismo está presente en las delicadas y sensoriales descripciones de los cuerpos femeninos
hechas por Fernández quien a su vez se encuentra en una contradicción entre sus instintos; por un
lado, él las considera razonables, carácter heredado de su ascendencia europea (madre) y por otro
lado las considera irracionales, su esencia animal o más pasional heredada de su padre. De esta
manera el erotismo se relaciona con el deseo carnal por la mujer, que va más allá de la imagen
romántica y casi mística en la que encasilla a Helena pues las adoraciones hacia la belleza de esa
mujer hacen del personaje casi un ser divino, una diosa que mantiene a Fernández en conflicto
con sus instintos. El erotismo no sólo se relaciona con lo sexual sino con también con todo
aquello que da placer, que sacia el instinto animal, un ejemplo de esto es el consumo frecuente de
opio del personaje.
“La salita con las paredes tendidas de una sedería japonesa, amarilla como una naranja, madura, y
con bordados de oro y de plata hechos a mano, amueblada sobriamente con muebles que habrían
satisfecho las exquisiteces del esteta más exigente; la alcoba tapizada de antiguos brocateles de
iglesia, desteñidos por el tiempo; con su mobiliario auténtico del siglo xvi y el cuarto de baño,
donde lucía una tina de cristal opalescente como los vidrios de Venecia, junto a las mesas de
tocador, todas de cristal y de níquel, sobre la decoración pompeyana de las paredes y del piso,
sugerían la idea de que algún poeta que se hubiera consagrado a las artes decorativas, un Walter
Crane o un William Morris”
“Me ha descrito usted a la señorita como una figura semejante a las de las vírgenes de Fra
Angélico y este cuadro es obra de uno de los miembros de la cofradía prerrafaelista, el grupo de
pintores ingleses que se propusieron imitar a los primitivos italianos hasta en sus amaneramientos
menos artísticos”
“Al mirarla de nuevo me encontré con sus pupilas fijas en mí, y habría bajado las mías si no
hubiera visto en el azul de las suyas, en la curva de los labios finos, en toda la dulce fisonomía
una expresión, de lástima infinita, de suprema ternura compasiva, más suave que ninguna caricia
de hermana. Aquella mirada derramó en mi espíritu la paz que baja sobre un corazón de cristiano
después de confesar sus faltas y de recibir la absolución; una paz profunda y humilde, llena de
agradecimiento por la piedad divina que leía en sus ojos”
“¡Helena, Helena! ¡Tengo sed de todo tu ser y no quiero manchar los labios que no se posan en
una boca de mujer desde que la sonrisa de los tuyos iluminó mi vida, ni las manos, impolutas de
todo contacto femenino, desde que recogieron el ramo de rosas arrojado por tus manos! ¡Helena!
¡Ven, surge, aparécete, bésame y apacigua con tu presencia la fiebre sensual que me está
devorando!».”

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