FRANCISCO TERNERA BARRIOS
Magistrado Ponente
STC738-2021
Radicación n°. 76001-22-03-000-2020-00279-01
(Aprobado en sesión virtual de tres de febrero de dos mil veintiuno).
Bogotá, D.C., tres (03) de febrero de dos mil veintiuno
(2021).
Decide la Corte la impugnación interpuesta contra la
sentencia proferida el 30 de noviembre de 2020 por la Sala
de Decisión Civil del Tribunal Superior del Distrito Judicial
de Cali, que negó el amparo reclamado, mediante
apoderado, por Beatriz Arango de Henao, Álvaro Llanos
Martínez y los hijos menores de José Daniel Henao Arango y
María Elena Llanos Bolaños, contra el Juzgado Segundo
Civil del Circuito de Ejecución de Sentencias de Cali. Al
trámite se vincularon las partes e intervinientes del proceso
ejecutivo 6001-3103-004-2017-00281-00.
I. ANTECEDENTES
1. Los gestores demandaron la salvaguarda de sus
derechos fundamentales a la vida, relacionada con un
adulto mayor, la salud de los niños, niñas y adolescentes, el
debido proceso y la igualdad ante la ley, presuntamente
vulnerados por la autoridad judicial acusada dentro del
proceso ejecutivo mencionado.
Radicación 76001-22-03-000-2020-00279-01
2. En sustento de su queja sostuvieron que la
señora Beatriz Arango de Henao, en calidad de abuela de
sus 3 nietos menores de edad, demandó por alimentos a
los señores José Daniel Henao Arango y María Elena
Llanos Bolaños, padres de los niños, correspondiendo el
conocimiento a los Juzgados Quinto y Catorce de Familia
de Cali, en los que se libró mandamiento de pago y se
decretó el embargo del inmueble de propiedad de los
demandados.
El Juzgado Catorce de Familia declaró la prelación
del crédito, teniendo en cuenta que el inmueble estaba
embargado por una entidad financiera y que el Juzgado
Quinto de Familia de Cali decretó el embargo del
porcentaje de los derechos del mismo.
El 15 de octubre de 2020, el Juzgado Segundo Civil
del Circuito de Ejecución de Sentencias de Cali practicó la
diligencia de remate del predio, « donde no fue tenida en cuenta
por parte del juez la prelación de crédito que por alimentos se había
decretado en el Juzgado Catorce de Familia de Cali, ni tampoco el
embargo del porcentaje del inmueble (remanentes) decretado por el
Juzgado Quinto de Familia de Cali, adjudicando el inmueble a un
postor», decisión contra la cual se interpuso el recurso de
reposición y, en subsidio, de apelación, los cuales, según
lo dicho en la tutela, no fueron desatados.
Argumentaron que se desconocieron los derechos
fundamentales de los niños, además que no hubo
intervención en el proceso del Ministerio Público o de la
Defensoría de Menores, razón «por la cual se genera una
causal más de nulidad insanable », pues «los deja sin techo sin
hogar (…) pues los padres actualmente se encuentran sin recursos,
2
Radicación 76001-22-03-000-2020-00279-01
sin trabajo, sin propiedades», de modo que la señora Beatriz
Arango de Henao es quien vela económicamente por ellos.
Tampoco se tuvo en cuenta que en el inmueble rematado
habitaban los niños y el señor Álvaro Llanos Martínez,
adulto mayor, quien padece comorbilidades y una
enfermedad mental.
Adicionalmente, afirmaron que el Juzgado
demandado nunca convocó al proceso a la señora María
Elena Llanos Bolaños, quien tampoco fue asistida por
abogado, ni emplazada ni representada por curador ad
litem.
Aseguraron que en el Juzgado accionado reposaban
las dos liquidaciones de los créditos de alimentos y que, si
bien la señora Beatriz Arango se postuló como acreedora
con mejor derecho para la audiencia de remate, no se
tuvo en cuenta que su crédito gozaba de prelación.
Señalaron que «en el video de la audiencia de remate se
evidencia EL EXCESO DE RIGORISMO MANIFIESTO; teniendo en
cuenta que mi abogada presento postura en sobre cerrado por el
valor que abarcaría la liquidación del crédito donde está la prelación
de crédito por valor de $281.725.698, liquidación que dice el Juez no
está en firme por parte del Juzgado Catorce de Familia como se
observa en el audio de remate, habiéndole solicitado mi abogada
desde junio del año 2019, al Juzgado Catorce dichos
requerimientos».
3. Con ocasión de lo anterior, solicitaron que « se deje
sin efecto la diligencia de remate y adjudicación del inmueble al postor
adjudicado y en su lugar sea adjudicado a la señora BEATRIZ
ARANGO DE HENAO», quien se postuló como acreedora con
mejor derecho.
3
Radicación 76001-22-03-000-2020-00279-01
II. LA RESPUESTA DE LOS ACCIONADOS Y
VINCULADOS
1. El Juzgado Segundo Civil de Circuito de
Ejecución de Sentencias de Cali informó que, en diciembre
de 2018 y marzo de 2019, aceptó la concurrencia de
embargos solicitada por el Juzgado Catorce y Quinto de
Familia de esa misma ciudad, respectivamente.
Luego de relatar el discurrir procesal, manifestó que
«La almoneda se llevó a cabo el día 15 de octubre de 2019,
adjudicándose el bien inmueble identificado con matrícula inmobiliaria
No. 370-356181 al señor José Adolfo Restrepo Arango, identificado con
cédula de ciudadanía No. 13.103.378, por la suma de
$251.650.000.oo, quien fue el mejor postor y dentro del término legal
consignó los valores fijados por impuesto de remate, saldo de remate,
pago del impuesto predial unificado, servicios públicos y de gases de
occidente. Igualmente aportó el paz y salvo de la contribución por
valorización. Adicional a ello, la señora Arango de Henao no contaba
con liquidación en firme de sus créditos al momento de la subasta, por
lo que se le explicó en la audiencia que conforme a lo dispuesto en el
artículo 465 del CGP el juez civil adelanta el proceso hasta el remate y
luego solicita al juzgado de familia la liquidación del crédito y las
costas en firme, para pagar conforme a la prelación de créditos ».
Sostuvo que el apoderado de la señora Beatriz Arango
Henao presentó recurso de reposición frente al auto que
aprobó la adjudicación, por cuanto consideró que tenía
mejor derecho y que el Despacho, en providencia de octubre
de 2020, repuso el numeral 7 del auto 1761 de noviembre
de 2019, «en lo referente al cobro de arancel judicial a la parte
demandante, así como adicionó el auto respecto de la cancelación de
los gravámenes y decretó medidas cautelares solicitadas por la
apoderada judicial de la parte actora».
4
Radicación 76001-22-03-000-2020-00279-01
2. Bancoomeva, a través de apoderada, sustentó que
«las actuaciones anunciadas y surtidas ante el juzgado accionado,
fueron debidamente atendidas para su momento, y los intervinientes
no son distintos al acreedor y deudor, pues al realizar la publicación
del remate no se hizo presente ni se elevó recurso alguno contra ese
auto, ni como demandado ni como intervinientes que demuestre la
calidad que ostenta y las facultades pertinentes en forma
procedimiental establecida para aquellas situaciones (…) Por lo tanto,
el auto que resuelve la petición y deja en firme el auto de adjudicación
del bien, notificado en estados en noviembre 13/2020, no se conoce
recurso alguno por lo que el mismo se encuentra ejecutoriado» ; y, en
tal medida, las actuaciones no vulneraron los derechos
alegados.
3. Los demás vinculados guardaron silencio.
III. LA SENTENCIA IMPUGNADA
El a quo constitucional denegó el auxilio solicitado, al
considerar que «correspondía a la actora o al interesado, postularse
dentro de la audiencia, aún si fuere acreedor de mejor derecho, esto
con las correspondientes liquidaciones de crédito que acrediten de
manera actualizada el valor de la obligación del demandado, sin
embargo, la accionante, no logró demostrar que la suma de su
acreencia fuere superior a la postura presentada por el señor José
Adolfo Restrepo Arango (adjudicatario), como consecuencia, no se
extrae que alguna de las actuaciones adelantadas se encuentre en
contravía de los presupuestos legales, lo que de contera, configura la
improcedencia de la presente acción de tutela».
Sostuvo que el Juzgado accionado no desconoció el
crédito reclamado, al considerar que, « una vez en firme el auto
de adjudicación, se distribuirán los dineros recaudados entre los
5
Radicación 76001-22-03-000-2020-00279-01
acreedores teniendo en cuenta la prelación de los créditos
presentados».
IV. LA IMPUGNACIÓN
La impulsó la parte actora, afirmando que la prelación
del crédito se tuvo en cuenta, pero no en el sentido de la
protección de los derechos de los menores de edad y del
adulto mayor, por lo que la Juez debió tener un
comportamiento garantista y proteger su derecho a la
vivienda digna, entre otros. Mencionó que se limitaron a «la
parte procedimental» de la actuación del juzgado accionado.
Sostuvo que era clara la violación al debido proceso de
la señora María Elena Llanos Bolaños, teniendo en cuenta
que nunca fue notificada en el proceso ejecutivo.
V. CONSIDERACIONES
1.- En el sub examine, pretenden los gestores que sean
amparados sus derechos fundamentales a la vida,
relacionada con un adulto mayor, la salud de los niños,
niñas y adolescentes, el debido proceso y la igualdad ante la
ley, que consideran vulnerados con ocasión de la
adjudicación a otro postor y no a la señora Beatriz Arango
de Henao del bien inmueble rematado en el proceso
ejecutivo 2017-00281-00, diligencia adelantada en
audiencia del 15 de octubre de 2019 y aprobada por el
Juzgado Segundo Civil del Circuito de Ejecución de
Sentencias de Cali, mediante auto 1761 del 1 de noviembre
de ese mismo año.
6
Radicación 76001-22-03-000-2020-00279-01
2.- Pronto advierte esta Sala que la decisión del a quo
constitucional habrá de ser confirmada, por cuanto la
acción constitucional carece de vocación de prosperidad. En
efecto, se considera que la determinación rebatida no
alberga anomalía que imponga la salvaguardia rogada,
independientemente de que sea o no compartida.
3.- Sobre el particular, la Sala abordará los dos
aspectos objeto de la impugnación interpuesta por los
accionantes, a saber: i) la vulneración de los derechos
fundamentales de los menores de edad y del adulto mayor
con la actuación controvertida y ii) la violación al debido
proceso, por la falta de notificación de la señora María
Elena Llanos Bolaños en el proceso ejecutivo.
4.- Manifestaron los accionantes que las actuaciones
enjuiciadas vulneraron los derechos fundamentales de los
nietos de la señora Beatriz Arango de Henao, en la medida
en que quedarán desprotegidos luego de que se materialice
la entrega del bien inmueble adjudicado, pues actualmente
lo habitan junto a sus cuidadores.
Al respecto, ha de precisarse que la señora Beatriz
Arango de Henao promovió, en nombre y en representación
de aquéllos, 2 demandas de alimentos contra los señores
María Elena Bolaños y José Daniel Henao Arango, que
cursaron en diferentes Juzgados de Familia de Cali.
Adelantado el trámite respectivo, el Juzgado Catorce
de Familia de esa ciudad ordenó el embargo con prelación
de créditos, y el Juzgado Quinto de Familia decretó el
embargo de los remanentes. Esas medidas fueron puestas
en conocimiento del Juzgado Civil del Circuito de Ejecución
7
Radicación 76001-22-03-000-2020-00279-01
de Sentencias accionado, para que obraran dentro del
proceso ejecutivo que Bancomeva instauró contra la señora
María Elena Llanos Bolaños, madre de aquéllos.
El bien inmueble con matrícula 370-356181, de
propiedad de la ejecutada y en el que residía con sus hijos y
sus padres, fue embargado y secuestrado en dicho proceso
ejecutivo. Por este motivo, la señora Beatriz Arango de
Henao, en representación de los niños y al tener un mejor
derecho de acreencia, pretendió acceder al remate del
predio.
El 15 de octubre de 2019 se practicó la audiencia de
remate en el Juzgado accionado, en la que se recibieron
cinco ofertas, entre ellas, la de la accionante Beatriz Arango
de Henao. Al abrir el sobre contentivo de su propuesta, el
Juzgado mencionó que, previamente a la diligencia, dicha
señora allegó al proceso un escrito, a través del cual facultó
expresamente a su apoderada, para que hiciera una
postura por cuenta del crédito ejecutado en los Juzgados 5
y 14 de Familia de Cali. Según dicho escrito:
«En el Juzgado Catorce de familia la deuda asciende a la suma
de $281.725.698, indica, sobre este crédito se aplicará el valor
total de la postura y quedará un saldo a favor de la demandada
transitoriamente de $18.274.302, que se aplicará al crédito que
se cobra en el Juzgado Quinto de Familia, por la suma de
$247.027.900».
Seguidamente, el Juzgado sostuvo que la acá
accionante «solo aporta la liquidación de crédito aprobada del
Juzgado Quinto por la suma de $240.167.469 y con el poder anexa dos
liquidaciones del crédito que ella misma elabora sin estar aprobadas
aún».
8
Radicación 76001-22-03-000-2020-00279-01
Luego, advirtió que hubo una irregularidad en la oferta
que presentó la tutelante, por cuanto « En el crédito hay una
diferencia, porque en el sobre se está diciendo que hago (sic) ‘valor
$300.000.000, artículo 451, postura para remate en calidad de
apoderada de la parte demandante, señora Beatriz Arango, quien tiene
prelación de crédito del Juzgado Catorce de Familia y Juzgado Quinto
de Familia’, es decir que no es coherente y, aparte de eso, la postura
no se puede presentar por fuera del sobre».
Agregó el Juzgado que, «Claramente, ese es el sentido del
Código General del Proceso, cuando se indica en el artículo 452
‘llegados el día y la hora para el remate, el Secretario o el encargado de
realizarlo anunciará el número de sobres recibidos con anterioridad y
a continuación, exhortará a los presentes, para que presenten sus
ofertas en sobre cerrado dentro de la hora’, el objetivo del remate o el
espíritu del legislador es precisamente que sea secreta la postura, que
sea transparente y por eso la postura no puede ir por fuera».
Señaló, asimismo, que el contenido de la propuesta
por fuera del sobre y la que se encontraba en éste eran
incoherentes, «teniendo en cuenta que dentro indica o no precisa el
valor de la postura, sino que simplemente dice que abarcará, se
entiende el valor del crédito del Juzgado Catorce, que es la suma de
$281.725.698».
Posteriormente, el Juzgado aludió al beneficio que la
accionante tenía como acreedora prioritaria y a la necesidad
de que aportara la liquidación del crédito en firme, pues, « Si
bien, el artículo 451 ibidem en su inciso final dice que ‘quien sea único
ejecutante o acreedor ejecutante de mejor derecho’, -en este caso se
cumple ese presupuesto porque es un crédito que tiene prelación por
ser de alimentos- ‘podrá rematar por cuenta de su crédito los bienes
materia de la subasta sin necesidad de consignar el porcentaje,
siempre y cuando equivalga por lo menos al 40%’. Repito, esta postura
la está haciendo por el valor del crédito que se cobra en el Juzgado
9
Radicación 76001-22-03-000-2020-00279-01
Catorce de Familia, no obstante, se aporta la liquidación en firme del
Juzgado Quinto, que si bien en principio cubriría los presupuestos
porque es superior al 40% del avalúo, es decir, es superior a
$60.525.000, lo cierto es que como ya lo indiqué, no puedo tener en
cuenta esta postura porque venía por fuera, no en sobre sellado como
lo exige la norma y la que estaba por dentro, no cumple los
presupuestos porque no viene acompañada de la última liquidación del
crédito aprobada por el Juzgado».
Luego, en la audiencia, mediante auto interlocutorio,
se adjudicó el inmueble al postor con la mejor oferta y se le
concedió la palabra a los intervinientes, oportunidad en la
cual la apoderada de la señora Beatriz Arango manifestó:
«En el Juzgado Catorce de Familia aún no está aprobada la
liquidación, sí le corrieron traslado y de eso ha pasado cuatro meses
desde que le corrieron traslado, pero no la han aprobado», respecto a
lo cual el Juzgado respondió que «De igual forma, una vez se
aprueba el remate, se obtienen esos dineros y después se hace la
distribución y lo primero que se pagaría en este caso es la obligación de
los Juzgados 14 y 5° de Familia proporcionalmente, conforme a los
ingresos que se obtengan de este remate y también en su momento se
les oficia a ellos, porque claramente el Código General dice que tiene
que estar en firme la liquidación de créditos y costas para poder
pagarles a ellos»1.
Frente a lo decidido en la audiencia de remate y
adjudicación del inmueble, el 29 de octubre de 2019 el
apoderado de la señora Beatriz Arango presentó una
solicitud de «control de legalidad», que fue evacuada en auto
del 1 de noviembre siguiente y en la que el Juzgado le
recordó a aquél que su inconformidad sobre el remate debió
plantearse antes de la adjudicación, de conformidad con el
artículo 452 del C. G. del P.
1
Folio 262, expediente digital 2017-00281-01 (archivo
“16componentedigitalizado)”.
10
Radicación 76001-22-03-000-2020-00279-01
En ese orden, pese a que no fue necesario realizar el
depósito del 40% para participar en la puja, el acreedor con
mejor derecho debía demostrar que contaba con un crédito
para ser cotejado con el avalúo del predio y determinar que
cubría el porcentaje requerido, requisito que no cumplió la
accionante, pues allegó una liquidación que no contaba con
el aval o la aprobación del Juzgado de Familia donde se
decretó la prelación de créditos.
Por tanto, al no tener certeza de si la acreencia a favor
de la acá accionante era por lo menos del 40% del avalúo
del inmueble, el Juzgado accionado desestimó su oferta, y el
predio fue rematado y adjudicado al mejor postor, según lo
previsto por el artículo 452 del Código General del Proceso.
Como se observa, el Juzgado demandado sustentó
razonadamente su decisión, basado en el caudal probatorio
y en la normatividad aplicable al asunto.
Ahora, a pesar de que el bien fue rematado y
adjudicado a otro postor, lo cierto es que no se
desconocieron los derechos prevalentes de los niños a
quienes se les adeuda alimentos, pues, como lo aseguró el
Juzgado demandado, ellos son los beneficiarios de lo
obtenido en el remate, dado que la prelación del crédito no
fue desconocida para ese efecto, de manera que dicha figura
se materializa en la preferencia del pago de alimentos frente
a las demás acreencias.
En ese aspecto, la Sala ha sostenido:
«En lo tocante a la preferencia del pago de alimentos frente a las
demás acreencias de primera clase, luego de subastado el
predio, debe recordarse que, ante la imposibilidad de acumular
11
Radicación 76001-22-03-000-2020-00279-01
ejecuciones de disímiles especialidades, el funcionario judicial
que conozca la ejecución con garantía real deberá proceder bajo
los mandatos imperativos del artículo 2494 del Código Civil,
satisfaciendo, primeramente, los créditos privilegiados.
A tal conclusión arribó la Corte Constitucional al estudiar la
constitucionalidad del numeral 1º del artículo 558 del Código de
Procedimiento Civil, modificado por el artículo 1º numeral 306 del
Decreto 2282 de 1989:…
“(…) Por lo tanto, el juez de familia, por oficio en el que se
indicarán el nombre de las partes y los bienes de que se trata,
deberá comunicar inmediatamente al juez civil de la medida de
embargo. Por su parte, el juez civil adelantará el proceso hasta el
remate de dichos bienes, pero antes de la entrega de su producto
al ejecutante, solicitará al juez de familia la liquidación definitiva
y en firme, debidamente especificada, del crédito que ante él se
cobra y de las costas, y con base en ella, por medio de auto,
hará la distribución entre todos los acreedores, de acuerdo con la
prelación establecida en la ley sustancial (…)”2. (subraya fuera
del texto).
Las disposiciones procesales sobre la materia hoy hallan asiento
en los cánones 465 y 466 del Código General del Proceso » (CJS
STC3555-2020 de 1º de junio de 2020).
5. En cuanto a la falta de notificación de la señora
María Elena Llanos Bolaños en el proceso ejecutivo 2017-
00281-00 en el que fungió como ejecutada, se observa en el
expediente que dicho acto se surtió por aviso, de
conformidad con las ritualidades que contempla el artículo
292 del Código General del Proceso3.
2
Corte Constitucional, Sentencia C-664 de 2006.
3
“Artículo 292: Cuando no se pueda hacer la notificación personal del auto admisorio
de la demanda o del mandamiento ejecutivo al demandado, o la del auto que ordena
citar a un tercero, o la de cualquiera otra providencia que se debe realizar
personalmente, se hará por medio de aviso que deberá expresar su fecha y la de la
providencia que se notifica, el juzgado que conoce del proceso, su naturaleza, el
nombre de las partes y la advertencia de que la notificación se considerará surtida al
finalizar el día siguiente al de la entrega del aviso en el lugar de destino.
Cuando se trate de auto admisorio de la demanda o mandamiento ejecutivo, el aviso
deberá ir acompañado de copia informal de la providencia que se notifica.
El aviso será elaborado por el interesado, quien lo remitirá a través de servicio postal
autorizado a la misma dirección a la que haya sido enviada la comunicación a que se
refiere el numeral 3 del artículo anterior.
La empresa de servicio postal autorizado expedirá constancia de haber sido
entregado el aviso en la respectiva dirección, la cual se incorporará al expediente,
junto con la copia del aviso debidamente cotejada y sellada. En lo pertinente se
aplicará lo previsto en el artículo anterior (…)”.
12
Radicación 76001-22-03-000-2020-00279-01
El 12 de febrero de 2018, la oficina postal El
Libertador remitió el aviso por correo certificado, con
resultado “efectivo (si habita o trabaja)”4, según consta en el
expediente, de modo que la notificación se entendió surtida
al finalizar el día siguiente.
6. Así las cosas, se sigue que la determinación
cuestionada no resulta arbitraria o manifiestamente alejada
del ordenamiento jurídico. Lo anterior amén que aquella fue
proferida después de haberse realizado una valoración
razonable de las pruebas y la normatividad que gobierna el
asunto.
7. Precisa la Sala que los fundamentos a través de los
cuales los accionantes recriminaron la actuación judicial
tienen como sustento un disentimiento subjetivo frente a lo
que ésta decidió en el asunto objeto de debate.
Al respecto, debe recordarse que este tipo de
disconformidades no habilitan la intervención del juez
constitucional, por cuanto lo que hace es insistir
(indirectamente) sobre puntos resueltos de fondo en esa
causa. A su turno, se revela con ello la intención de utilizar
el resguardo como un recurso adicional, perdiendo así su
carácter excepcional y residual.
En ese aspecto, esta Corporación ha esgrimido, de un
lado, que «el juez de tutela no es el llamado a intervenir a manera de
árbitro para determinar cuáles de los planteamientos valorativos y
hermenéuticas del juzgador, o de las partes, resultan ser los más
acertados, y menos acometer, bajo ese pretexto, como lo pretende la
actora, la revisión oficiosa del asunto, como si fuese uno de instancia »
4
Folio 93 y 94, expediente digital 2017-00281-01 (archivo
14componentedigitalizado)”.
13
Radicación 76001-22-03-000-2020-00279-01
(CSJ STC.7 mar. 2008, Rad. 2007-00514-01); y, de otro,
que «la adversidad de la decisión no es por sí misma fundamento que
le allane el camino al vencido para perseverar en sus discrepancias
frente a lo resuelto por el juez natural » (CSJ STC 28 mar. 2012,
Rad. 00022-01).
8.- En atención a las consideraciones precedentes, se
confirmará la sentencia proferida por el a quo
constitucional.
VI. DECISIÓN
En mérito de lo expuesto, la Corte Suprema de
Justicia en Sala de Casación Civil, administrando justicia
en nombre de la República de Colombia y por autoridad de
la ley, CONFIRMA la sentencia impugnada.
Comuníquese por medio idóneo lo aquí resuelto a las
partes y oportunamente remítanse las presentes diligencias
a la Corte Constitucional para su eventual revisión.
NOTIFÍQUESE Y CÚMPLASE
FRANCISCO TERNERA BARRIOS
Presidente de Sala
ÁLVARO FERNANDO GARCÍA RESTREPO
14
Radicación 76001-22-03-000-2020-00279-01
AROLDO WILSON QUIROZ MONSALVO
LUIS ALONSO RICO PUERTA
OCTAVIO AUGUSTO TEJEIRO DUQUE
LUIS ARMANDO TOLOSA VILLABONA
15