Paralingüística.
Se trata de la más cercana a la comunicación oral, pues engloba
los aspectos no semánticos del lenguaje, como el tono de la voz, el ritmo, el
volumen, el timbre o los silencios.
Kinésica. Etimológicamente proviene de la palabra griega ‘kinesis’, que
significa movimiento. Se refiere a aquella información que se ofrece a través de
los mensajes corporales no verbales. Por tanto, esta disciplina -desarrollada
por el antropólogo Ray Lee Birdwhistell- es la encargada de estudiar la
capacidad expresiva del movimiento corporal.
Proxémica. En este caso, el campo de estudio, impulsado por Edward
Hall, se centra en la distancia interpersonal que guardan las personas
a la hora de hablar entre ellas y está influenciada por la confianza
existente, la personalidad de los intervinientes, el contexto, la edad o
la cultura.