Aprendizaje
La lección difícil, cuadro de William-Adolphe Bouguereau.
El aprendizaje es el proceso a través del cual se adquieren o modifican
habilidades, destrezas, conocimientos, conductas o valores como resultado
del estudio, la experiencia, la instrucción, el razonamiento y la observación. Este
proceso puede ser analizado desde distintas perspectivas, por lo que existen
distintas teorías del aprendizaje. El aprendizaje es una de las funciones mentales
más importantes en humanos, animales y sistemas artificiales.
El aprendizaje humano está relacionado con la educación y el desarrollo personal.
Debe estar orientado adecuadamente y es favorecido cuando el individuo
está motivado. El estudio acerca de cómo aprender interesa a la neuropsicología,
la psicología educacional y la pedagogía.
El aprendizaje es concebido como el cambio de la conducta debido a la
experiencia, es decir, no debido a factores madurativos, ritmos biológicos,
enfermedad u otros que no correspondan a la interacción del organismo con su
medio (UNAD).
El aprendizaje es el proceso mediante el cual se adquiere una determinada
habilidad, se asimila una información o se adopta una nueva estrategia de
conocimiento y acción.
El aprendizaje como establecimiento de nuevas relaciones temporales entre un
ser y su medio ambiental ha sido objeto de numerosos estudios empíricos,
realizados tanto en animales como en el hombre. Midiendo los progresos
conseguidos en cierto tiempo se obtienen las curvas de aprendizaje, que muestran
la importancia de la repetición de algunas predisposiciones fisiológicas, de «los
ensayos y errores», de los períodos de reposo tras los cuales se aceleran los
progresos, etc. Muestran también la última relación del aprendizaje con los reflejos
condicionados.
El aprendizaje es un proceso por medio del cual la persona se apropia del
conocimiento, en sus distintas dimensiones: conceptos, procedimientos, actitudes
y valores.
El aprendizaje es la habilidad mental por medio de la cual conocemos, adquirimos
hábitos, desarrollamos habilidades, forjamos actitudes e ideales. Es vital para los
seres humanos, puesto que nos permite adaptarnos motora e intelectualmente al
medio en el que vivimos por medio de una modificación de la conducta.
Definición
El aprendizaje se define como:
“Es el proceso mediante el cual se origina o se modifica una actividad
respondiendo a una situación siempre que los cambios no puedan ser atribuidos al
crecimiento o al estado temporal del organismo (como la fatiga o bajo el efecto de
las drogas).
Ernest Hilgard
También se puede definir el aprendizaje como un proceso de cambio
relativamente permanente en el comportamiento de una persona generado
por la experiencia (Feldman, 2005). En primer lugar, aprendizaje supone un
cambio conductual o un cambio en la capacidad conductual. En segundo lugar,
dicho cambio debe ser perdurable en el tiempo. En tercer lugar, otro criterio
fundamental es que el aprendizaje ocurre a través de la práctica o de otras formas
de experiencia (p. ej., observando a otras personas).
Debemos indicar que el término "conducta" se utiliza en el sentido amplio del
término, evitando cualquier identificación reduccionista de la misma. Por lo tanto,
al referir el aprendizaje como proceso de cambio conductual, asumimos el hecho
de que el aprendizaje implica adquisición y modificación de conocimientos,
estrategias, habilidades, creencias y actitudes (Schunk, 1991). En palabras de
Schmeck (1988a, p. 171):
... el aprendizaje es un sub-producto del pensamiento... Aprendemos pensando, y
la calidad del resultado de aprendizaje está determinada por la calidad de nuestros
pensamientos.
El aprendizaje no es una capacidad exclusivamente humana. La especie humana
comparte esta facultad con otros seres vivos que han sufrido un desarrollo
evolutivo similar; en contraposición a la condición mayoritaria en el conjunto de las
especies, que se basa en la imprimación de la conducta frente al ambiente
mediante patrones genéticos.
Aprendizaje humano
El juego es necesario para el desarrollo y aprendizaje de los niños.
El aprendizaje humano consiste en adquirir, procesar, comprender y, finalmente,
aplicar una información que nos ha sido «enseñada», es decir, cuando
aprendemos nos adaptamos a las exigencias que los contextos nos demandan. El
aprendizaje requiere un cambio relativamente estable de la conducta del individuo.
Este cambio es producido tras asociaciones entre estímulo y respuesta.
La comunicación es un fenómeno inherente a la relación que los seres vivos
mantienen cuando se encuentran en grupo. A través de la comunicación, las
personas o animales obtienen información respecto a su entorno y pueden
compartirla con el resto; la comunicación es parte elemental del aprendizaje.
El proceso fundamental en el aprendizaje es la imitación (la repetición de un
proceso observado, que implica tiempo, espacio, habilidades y otros recursos). De
esta forma, las personas aprenden las tareas básicas necesarias para subsistir y
desarrollarse en una comunidad.
En el ser humano, la capacidad de aprendizaje ha llegado a constituir un factor
que sobrepasa a la habilidad común en las mismas ramas evolutivas, consistente
en el cambio conductual en función del entorno dado. De modo que, a través de la
continua adquisición de conocimiento, la especie humana ha logrado hasta cierto
punto el poder de independizarse de su contexto ecológico e incluso de
modificarlo según sus necesidades.
El aprendizaje humano se produce unido a una estructura determinada por la
realidad, es decir, a los hechos naturales. Esta postura respecto al aprendizaje en
general tiene que ver con la realidad que determina el lenguaje, y por lo tanto al
sujeto que utiliza el lenguaje.
Dentro del Aprendizaje Humano, pueden aparecer trastornos y dificultades en el
lenguaje hablado o la lectoescritura, en la coordinación, autocontrol, la atención o
el cálculo. Estos afectan la capacidad para interpretar lo que se ve o escucha, o
para integrar dicha información desde diferentes partes del cerebro, estas
limitaciones se pueden manifestar de muchas maneras diferentes.
Los trastornos de aprendizaje pueden mantenerse a lo largo de la vida y pueden
afectar diferentes ámbitos: el trabajo, la escuela, las rutinas diarias, la vida familiar,
las amistades y los juegos…
Para lograr la disminución de estos trastornos, existen estrategias de aprendizaje,
que son un conjunto de actividades y técnicas planificadas que facilitan la
adquisición, almacenamiento y uso de la información. Dichas estrategias se
clasifican de acuerdo con el objetivo que persiguen, existen primarias y de apoyo.
Las estrategias primarias, se aplican directamente al contenido por aprender y
son: A) Parafraseo. Explicación de un contenido mediante palabras propias. B)
Categorización. Organizar categorías con la información, C) Redes conceptuales.
Permiten organizar información por medio de diagramas, y D) Imaginería. La
información es presentada mentalmente con imágenes.
Las estrategias de apoyo, se utilizan para crear y mantener un ambiente que
favorezca el aprendizaje. Entre ellas están: A) Planeación. Como su nombre lo
indica, se deberán planificar las situaciones y los momentos para aprender, y B)
Monitoreo. En ella se debe desarrollar la capacidad de auto examinarse y auto
guiarse durante la tarea, conocer su propio estilo de aprendizaje (viendo, oyendo,
escribiendo, haciendo o hablando).
Inicios del aprendizaje
En tiempos antiguos, cuando el hombre inició sus procesos de aprendizaje, lo hizo
de manera espontánea y natural con el propósito de adaptarse al medio ambiente.
El hombre primitivo tuvo que estudiar los alrededores de su vivienda, distinguir las
plantas y los animales que había que darles alimento y abrigo, explorar las áreas
donde conseguir agua y orientarse para lograr volver a su vivienda. En un sentido
más resumido, el hombre no tenía la preocupación del estudio. Al pasar los siglos,
surge la enseñanza intencional. Surgió la organización y se comenzaron a dibujar
los conocimientos en asignaturas, estas cada vez en aumento. Hubo entonces la
necesidad de agruparlas y combinarlas en sistemas de concentración y
correlación. En suma, el hombre se volvió hacia el estudio de la geografía, química
y otros elementos de la naturaleza mediante el sistema de asignaturas que se
había ido modificando y reestructurando con el tiempo. Los estudios e
investigaciones sobre la naturaleza contribuyeron al análisis de dichas materias.
Bases neurofisiológicas del aprendizaje
Debido a que el cerebro tiene una función extremadamente compleja en el
desarrollo de la persona, la naturaleza ha previsto que se encuentre más
disponible para el aprendizaje en la etapa que más lo necesita. Así, en el
momento del parto, el cerebro de un bebe pesa alrededor de 350 gramos, pero
sus neuronas no dejan de multiplicarse durante los primeros tres años.
Precisamente durante este proceso de expansión es cuando se da la máxima
receptividad, y todos los datos que llegan a él se clasifican y archivan de modo
que siempre estén disponibles. En esto consiste el aprendizaje: de disponer de
conocimientos y diversos recursos que sirven como plataforma para alcanzar
nuestros objetivos.
No se conoce demasiado sobre las bases neurofisológicas del aprendizaje, sin
embargo, se tienen algunos indicios importantes de que éste está relacionado con
la modificación de las conexiones sinápticas. En concreto comúnmente se admite
como hipótesis que:
El aprendizaje es el resultado del fortalecimiento o abandono de las
conexiones sinápticas entre neuronas.
El aprendizaje es local, es decir, la modificación de una conexión sináptica
depende sólo de las actividad (potencial eléctrico) de las neurona presináptica
y de la neurona postsináptica.
La modificación de las sinapsis es un proceso relativamente lento
comparado con los tiempos típicos de los cambios en los potenciales eléctricos
que sirven de señal entre las neuronas.
Si la neurona presináptica o la neurona postsináptica (o ambas) están
inactivas, entonces la única modificación sináptica existente consiste en el
deterioro o decaimiento potencial de la sinapsis, que es responsable del olvido.
Proceso de aprendizaje
El proceso de aprendizaje es una actividad individual que se desarrolla en un
contexto social y cultural. Es el resultado de procesos cognitivos individuales
mediante los cuales se asimilan e interiorizan nuevas informaciones (hechos,
conceptos, procedimientos, valores), se construyen nuevas representaciones
mentales significativas y funcionales (conocimientos), que luego se pueden aplicar
en situaciones diferentes a los contextos donde se aprendieron. Aprender no
solamente consiste en memorizar información, es necesario también otras
operaciones cognitivas que implican: conocer, comprender, aplicar, analizar,
sintetizar y valorar.
El aprendizaje, siendo una modificación de comportamiento coartado por las
experiencias, conlleva un cambio en la estructura física del cerebro. Estas
experiencias se relacionan con la memoria, moldeando el cerebro creando así
variabilidad entre los individuos. Es el resultado de la interacción compleja y
continua entre tres sistemas: el sistema afectivo, cuyo correlato neurofisiológico
corresponde al área prefrontal del cerebro; el sistema cognitivo, conformado
principalmente por el denominado circuito PTO (parieto-temporo-occipital) y el
sistema expresivo, relacionado con las áreas de función ejecutiva, articulación de
lenguaje y homúnculo motor entre otras. Nos damos cuenta que el aprendizaje se
da cuando observamos que hay un verdadero cambio de conducta.
Así, ante cualquier estímulo ambiental o vivencia socio cultural (que involucre la
realidad en sus dimensiones física, psicológica o abstracta) frente la cual las
estructuras mentales de un ser humano resulten insuficientes para darle sentido y
en consecuencia las habilidades práxicas no le permitan actuar de manera
adaptativa al respecto, el cerebro humano inicialmente realiza una serie de
operaciones afectivas (valorar, proyectar y optar), cuya función es contrastar la
información recibida con las estructuras previamente existentes en el sujeto,
generándose: interés (curiosidad por saber de esto); expectativa (por saber qué
pasaría si supiera al respecto); sentido (determinar la importancia o necesidad de
un nuevo aprendizaje). En últimas, se logra la disposición atencional del sujeto. En
adición, la interacción entre la genética y la crianza es de gran importancia para el
desarrollo y el aprendizaje que recibe el individuo.
Si el sistema afectivo evalúa el estímulo o situación como significativa, entran en
juego las áreas cognitivas, encargándose de procesar la información y contrastarla
con el conocimiento previo, a partir de procesos complejos de percepción,
memoria, análisis, síntesis, inducción, deducción, abducción y analogía entre
otros, procesos que dan lugar a la asimilación de la nueva información.
Posteriormente, a partir del uso de operaciones mentales e instrumentos de
conocimiento disponibles para el aprendizaje, el cerebro humano ejecuta un
número mayor de sinápsis entre las neuronas, para almacenar estos datos en la
memoria de corto plazo (Feldman, 2005). El cerebro también recibe eventos
eléctricos y químicos dónde un impulso nervioso estimula la entrada de la primera
neurona que estimula el segundo, y así sucesivamente para lograr almacenar la
información y/o dato. Seguidamente, y a partir de la ejercitación de lo comprendido
en escenarios hipotéticos o experienciales, el sistema expresivo apropia las
implicaciones prácticas de estas nuevas estructuras mentales, dando lugar a un
desempeño manifiesto en la comunicación o en el comportamiento con respecto a
lo recién asimilado. Es allí donde culmina un primer ciclo de aprendizaje, cuando
la nueva comprensión de la realidad y el sentido que el ser humano le da a esta, le
posibilita actuar de manera diferente y adaptativa frente a esta.
Todo nuevo aprendizaje es por definición dinámico, por lo cual es susceptible de
ser revisado y reajustado a partir de nuevos ciclos que involucren los tres sistemas
mencionados. Por ello se dice que es un proceso inacabado y en espiral. En
síntesis, se puede decir que el aprendizaje es la cualificación progresiva de las
estructuras con las cuales un ser humano comprende su realidad y actúa frente a
ella (parte de la realidad y vuelve a ella).
Para aprender necesitamos de cuatro factores fundamentales: inteligencia,
conocimientos previos, experiencia y motivación.
A pesar de que todos los factores son importantes, debemos señalar que
sin motivación cualquier acción que realicemos no será completamente
satisfactoria. Cuando se habla de aprendizaje la motivación es el «querer
aprender», resulta fundamental que el estudiante tenga el deseo de aprender.
Aunque la motivación se encuentra limitada por la personalidad y fuerza de
voluntad de cada persona.
La experiencia es el «saber aprender», ya que el aprendizaje requiere
determinadas técnicas básicas tales como: técnicas de comprensión
(vocabulario), conceptuales (organizar, seleccionar, etc.), repetitivas (recitar,
copiar, etc.) y exploratorias (experimentación). Es necesario una buena
organización y planificación para lograr los objetivos.
Por último, nos queda la inteligencia y los conocimientos previos, que al
mismo tiempo se relacionan con la experiencia. Con respecto al primero,
decimos que para poder aprender, el individuo debe estar en condiciones de
hacerlo, es decir, tiene que disponer de las capacidades cognitivas para
construir los nuevos conocimientos.
También intervienen otros factores, que están relacionados con los anteriores,
como la maduración psicológica, la dificultad material, la actitud activa y la
distribución del tiempo para aprender y las llamadas Teorías de la Motivación del
Aprendizaje.
La enseñanza es una de las formas de lograr adquirir conocimientos necesarios
en el proceso de aprendizaje.
Existen varios procesos que se llevan a cabo cuando cualquier persona se
dispone a aprender. Los estudiantes al hacer sus actividades realizan múltiples
operaciones cognitivas que logran que sus mentes se desarrollen fácilmente.
Dichas operaciones son, entre otras:
1. Una recepción de datos, que supone un reconocimiento y una elaboración
semántico-sintáctica de los elementos del mensaje (palabras, iconos,
sonido) donde cada sistema simbólico exige la puesta en acción de
distintas actividades mentales. Los textos activan las competencias
lingüísticas, las imágenes las competencias perceptivas y espaciales, etc.
2. La comprensión de la información recibida por parte del estudiante que,
a partir de sus conocimientos anteriores (con los que establecen
conexiones sustanciales), sus intereses (que dan sentido para ellos a este
proceso) y sus habilidades cognitivas, analizan, organizan y transforman
(tienen un papel activo) la información recibida para elaborar
conocimientos.
3. Una retención a largo plazo de esta información y de los conocimientos
asociados que se hayan elaborado.
4. La transferencia del conocimiento a nuevas situaciones para resolver con
su concurso las preguntas y problemas que se planteen.
Tipos de aprendizaje
La siguiente es una lista de los tipos de aprendizaje más comunes citados por la
literatura de pedagogía:
Aprendizaje receptivo: en este tipo de aprendizaje el sujeto sólo necesita
comprender el contenido para poder reproducirlo, pero no descubre nada.
Aprendizaje por descubrimiento: el sujeto no recibe los contenidos de
forma pasiva; descubre los conceptos y sus relaciones y los reordena para
adaptarlos a su esquema cognitivo.
Aprendizaje repetitivo: se produce cuando el alumno memoriza
contenidos sin comprenderlos o relacionarlos con sus conocimientos previos,
no encuentra significado a los contenidos estudiados.
Aprendizaje significativo: es el aprendizaje en el cual el sujeto relaciona
sus conocimientos previos con los nuevos dotándolos así de coherencia
respecto a sus estructuras cognitivas.
Aprendizaje observacional: tipo de aprendizaje que se da al observar el
comportamiento de otra persona, llamada modelo.
Aprendizaje latente: aprendizaje en el que se adquiere un nuevo
comportamiento, pero no se demuestra hasta que se ofrece algún incentivo
para manifestarlo.
Estilo de aprendizaje
El estilo de aprendizaje es el conjunto de características psicológicas que suelen
expresarse conjuntamente cuando una persona debe enfrentar una situación de
aprendizaje; en otras palabras, las distintas maneras en que un individuo
puede aprender. Se cree que una mayoría de personas emplea un método
particular de interacción, aceptación y procesado de estímulos e información. Las
características sobre estilo de aprendizaje suelen formar parte de
cualquier informe psicopedagógico que se elabore de un alumno y pretende dar
pistas sobre las estrategias didácticas y refuerzos que son más adecuados para el
niño. No hay estilos puros, del mismo modo que no hay estilos de personalidad
puros: todas las personas utilizan diversos estilos de aprendizaje, aunque uno de
ellos suele ser el predominante.
Teorías de aprendizaje
El aprendizaje y las teorías que tratan los procesos de adquisición de
conocimiento han tenido durante este último siglo un enorme desarrollo debido
fundamentalmente a los avances de la psicología y de las teorías instruccionales,
que han tratado de sistematizar los mecanismos asociados a los procesos
mentales que hacen posible el aprendizaje. Existen diversas teorías del
aprendizaje, cada una de ellas analiza desde una perspectiva particular el
proceso.
Algunas de las más difundidas son:
Teorías conductistas:
Condicionamiento clásico. Desde la perspectiva de I. Pávlov, a principios
del siglo XX, propuso un tipo de aprendizaje en el cual un estímulo neutro (tipo
de estímulo que antes del condicionamiento, no genera en forma natural la
respuesta que nos interesa) genera una respuesta después de que se asocia
con un estímulo que provoca de forma natural esa respuesta. Cuando se
completa el condicionamiento, el antes estímulo neutro procede a ser un
estímulo condicionado que provoca la respuesta condicionada.
Conductismo. Desde la perspectiva conductista, formulada por B. F.
Skinner (condicionamiento operante) hacia mediados del siglo XX y que
arranca de los estudios psicológicos de Pavlov sobre condicionamiento
clásico y de los trabajos de Thorndike (condicionamiento instrumental) sobre el
esfuerzo, intenta explicar el aprendizaje a partir de unas leyes y mecanismos
comunes para todos los individuos. Fueron los iniciadores en el estudio
del comportamiento animal, posteriormente relacionado con el humano. El
conductismo establece que el aprendizaje es un cambio en la forma de
comportamiento en función a los cambios del entorno. Según esta teoría, el
aprendizaje es el resultado de la asociación de estímulos y respuestas.
Reforzamiento. B. F. Skinner propuso para el aprendizaje repetitivo un tipo
de reforzamiento, mediante el cual un estímulo aumentaba la probabilidad de
que se repita un determinado comportamiento anterior. Desde la perspectiva
de Skinner, existen diversos reforzadores que actúan en todos los seres
humanos de forma variada para inducir a la repetitividad de un comportamiento
deseado. Entre ellos podemos destacar: los bonos, los juguetes y las buenas
calificaciones sirven como reforzadores muy útiles. Por otra parte, no todos los
reforzadores sirven de manera igual y significativa en todas las personas,
puede haber un tipo de reforzador que no propicie el mismo índice de
repetitividad de una conducta, incluso, puede cesarla por completo.
Teorías cognitivas:
Aprendizaje por descubrimiento. La perspectiva del aprendizaje por
descubrimiento, desarrollada por J. Bruner, atribuye una gran importancia a la
actividad directa de los estudiantes sobre la realidad.
Aprendizaje significativo (D. Ausubel, J. Novak) postula que el aprendizaje
debe ser significativo, no memorístico, y para ello los nuevos conocimientos
deben relacionarse con los saberes previos que posea el aprendiz. Frente
al aprendizaje por descubrimiento de Bruner, defiende el aprendizaje por
recepción donde el profesor estructura los contenidos y las actividades a
realizar para que los conocimientos sean significativos para los estudiantes.
Cognitivismo. La psicología cognitivista (Merrill, Gagné...), basada en las
teorías del procesamiento de la información y recogiendo también algunas
ideas conductistas (refuerzo, análisis de tareas) y del aprendizaje significativo,
aparece en la década de los sesenta y pretende dar una explicación más
detallada de los procesos de aprendizaje.
Constructivismo. Jean Piaget propone que para el aprendizaje es necesario
un desfase óptimo entre los esquemas que el alumno ya posee y el nuevo
conocimiento que se propone. "Cuando el objeto de conocimiento está alejado
de los esquemas que dispone el sujeto, este no podrá atribuirle significación
alguna y el proceso de enseñanza/aprendizaje será incapaz de desembocar".
Sin embargo, si el conocimiento no presenta resistencias, el alumno lo podrá
agregar a sus esquemas con un grado de motivación y el proceso de
enseñanza/aprendizaje se lograra correctamente.
Socio-constructivismo. Basado en muchas de las ideas de Vigotski,
considera también los aprendizajes como un proceso personal de construcción
de nuevos conocimientos a partir de los saberes previos (actividad
instrumental), pero inseparable de la situación en la que se produce. El
aprendizaje es un proceso que está íntimamente relacionado con la sociedad.
Teoría del procesamiento de la información:
Teoría del procesamiento de la información. La teoría del procesamiento de
la información, influida por los estudios cibernéticos de los años cincuenta y
sesenta, presenta una explicación sobre los procesos internos que se
producen durante el aprendizaje.
Conectivismo. Pertenece a la era digital, ha sido desarrollada por George
Siemens que se ha basado en el análisis de las limitaciones del conductismo,
el cognitivismo y el constructivismo.