INTEGRACIÓN Y CONTROL: HOMEOSTASIS
Cuando se piensa detenidamente sobre el hecho de que el cuerpo se compone de miles
de billones de células en actividad casi constante y de que una proporción realmente
elevada de dicha actividad se realiza sin errores, empieza a apreciarse la maravilla que
es, en realidad, el cuerpo humano. La palabra homeostasis describe la capacidad del
cuerpo para mantener unas condiciones internas relativamente estables a pesar del
cambio permanente en el mundo exterior. Aunque la traducción literal de homeostasis es
“inmutable” (homeo = lo mismo; stasia = quieto), el término no indica realmente un estado
inmóvil, sino un estado de equilibrio dinámico o un equilibrio en el cual las condiciones
internas cambian y varían, pero siempre entre límites relativamente estrechos.
En general, el cuerpo mantiene la homeostasis cuando se cubren sus necesidades de
forma adecuada y funciona sin problemas. El mantenimiento de un entorno interno
constante depende de virtualmente todos los aparatos: las concentraciones séricas
adecuadas de nutrientes vitales deben ser continuas, la actividad miocárdica y la tensión
arterial deben controlarse y ajustarse de forma constante, de forma que la sangre reciba
el impulso adecuado para llegar a todos los tejidos corporales, no debe permitirse la
acumulación de desechos y la temperatura corporal debe controlarse con precisión.
Mecanismos de control homeostático
La comunicación en el interior del cuerpo resulta esencial para la homeostasis y se
consigue principalmente mediante los sistemas nervioso y endocrino, que utilizan señales
eléctricas emitidas por los nervios o por las hormonas en sangre, respectivamente, como
portadoras de información.
Independientemente del factor o acontecimiento que se regula (la variable), todos los
mecanismos homeostáticos de control se componen de al menos tres componentes . El
primer componente es un receptor, un tipo de sensor que controla y reacciona a los
cambios en el entorno, los estímulos, y envía información al segundo elemento, el centro
de control, mediante la vía aferente. (Puede resultar útil, para recordar este dato, el hecho
de que la información que viaja por la ruta aferente se acerca al centro de control.)
El centro de control, que determina el nivel (punto fijado) en el cual debe mantenerse
una variable, analiza la información que recibe y, a continuación, determina la repuesta o
el curso de acción apropiados.
El tercer componte es el efector, que ofrece los medios para la respuesta del centro de
control al estímulo y que recibe la información del centro mediante la vía eferente. (La
información eferente se escapa del centro de control.) Los resultados de la respuesta
sirven a su vez de retroalimentación para influir sobre el estímulo, bien deprimiéndolo
(retroalimentación negativa), de forma que todo el mecanismo de control se desactiva, o
impulsándolo (retroalimentación positiva), de forma que la reacción continúa a una
velocidad incluso superior.
La mayoría de los mecanismos de control homeostático son mecanismos de
retroalimentación negativa, en los que el efecto neto de la respuesta al estímulo es la
eliminación del estímulo original o la reducción de su intensidad. Un buen ejemplo de un
sistema de retroalimentación negativa no biológico es un sistema de calefacción
doméstico conectado a un termostato, que contiene tanto el receptor como el centro de
control. Si el termostato se fija en 20°C (68°F), el sistema calefactor (efector) se activará
cuando la temperatura de la casa caiga por debajo de ese valor. A medida que el horno
produce calor, el aire se calienta y, cuando la temperatura alcanza o supera los 20 °C, el
termostato envía una señal para apagar el horno. El “termostato corporal”, situado en una
parte del cerebro denominada hipotálamo, opera de forma similar para regular la
temperatura del cuerpo, al igual que los mecanismos que regulan la frecuencia cardiaca,
la tensión arterial, la frecuencia respiratoria y las concentraciones séricas de glucosa,
oxígeno, dióxido de carbono y minerales.
Los mecanismos de retroalimentación positiva son escasos en el cuerpo porque
tienden a aumentar el trastorno original (el estímulo) y alejar la variable de su valor
original. Estos mecanismos suelen controlar acontecimientos poco frecuentes que se
producen de forma explosiva y no exigen un ajuste continuo, como la coagulación
sanguínea o el parto.
Retroalimentación positiva ejemplos:
El ciclo menstrual.
Las contracciones durante el parto.
La coagulación de la sangre.
Retroalimentación negativa ejemplos:
La regulación de la temperatura corporal.
La regulación del pH en la sangre.
La regulación de la presión sanguínea.
Desequilibrio homeostático
La homeostasis es tan importante que la mayoría de las enfermedades pueden
considerarse resultado de su trastorno, un problema denominado desequilibrio
homeostático.
Si un órgano no funciona adecuadamente, este equilibrio puede llegar a perderse y, como
resultado, las células se dañan y mueren. Como el organismo funciona como un todo
integrado, no solo se dañan las células del órgano afectado, sino también las de otros
órganos, lo cual constituye un problema serio que puede agravarse. Para evitar esto, la
actividad de los distintos órganos debe ser controlada y regulada en respuesta a los
cambios de los medios externo e interno.
ACTIVIDAD
1.¿Qué factores del cuerpo se mantienen balanceados a través del mecanismo de la
homeostasis? Nombre cuatro factores.
2.¿Qué sistemas de órganos están encargados del control de la homeostasis? Señale 3
diferencias en cuanto a su forma de respuestas.
3.¿Cuál es el tipo de sistema de regulación más frecuente para mantener el equilibrio
homeostático? Explíquelo a través de un ejemplo.
4.Según el sistema de retroalimentación negativa, ¿qué respuestas reflejas y voluntarias
realizas cuando la temperatura corporal tiende a bajar?
5.¿Qué relación tiene el hipotálamo con la homeostasis? Explique.
6.Cuando comenzamos a deshidratarnos, nos entra sed, lo cual nos mueve a beber
líquidos. ¿Es la sensación de sed parte de un sistema de control de retroalimentación
negativo o positivo? Defiende tu opción.
7.¿Cómo se relacionan el concepto de homeostasis o su pérdida con la enfermedad y el
envejecimiento? Cita algunos ejemplos que apoyen tu opinión.
8.Indique si los siguientes ejemplos son de retroalimentación positiva o negativa.
Justifique su respuesta.
a-Cuando los niveles de glucosa (azúcar) en la sangre son muy altos, el páncreas secreta
insulina para estimular la absorción de glucosa y la transformación de esta en glucógeno,
que es almacenado en el hígado. A medida que bajan los niveles de glucosa en la sangre,
se produce menos insulina. Cuando los niveles de glucosa están muy bajos, se produce
otra hormona llamada glucagón, que hace que el hígado transforme nuevamente el
glucógeno en glucosa.
b-A medida que el bebé succiona la leche de su madre, se libera hormona prolactina, una
señal química. Mientras más succiona el bebé, más prolactina se libera, lo que causa que
se produzca más leche.