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Oraciones a la Santísima Trinidad

Este documento presenta una oración católica llamada Triságium angélicum. Consiste en tres decenas de oraciones y versículos dirigidos a la Santísima Trinidad, con el propósito de alabar a Dios y pedir su misericordia.
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Triságium angélicum

In nómine Patris et Fílii et Spíritus Sancti. Amen.

V/ . Señor, ábreme los labios. VV/ . Dómine, lábia mea apéries.


R/. Y mi boca proclamará tu R/. Et os meum annuntiábit
alabanza. láudem tuam.
V/ . Dios mío, ven en mi auxilio. VV/ . Deus, in adiutórium meum
R/. Señor, date prisa en inténde.
socorrerme. R/. Dómine, ad adiuvándum me
V/ . Gloria al Padre y al Hijo y al festína.
Espíritu Santo. VV/ . Glória Patri, et Fílio, et
R/. Como era en el principio, Spirítui Sancto.
ahora y siempre, por los siglos de R/. Sicut erat in princípio, et
los siglos. Amén. nunc, et semper, et in sǽcula
sæculórum. Amen.

PRIMERA DECENA
Se procede del siguiente modo: en primer lugar, dicen todos la deprecación Sanctus
Deus; después, como de costumbre, alternan la oración dominical el sacerdote (o el que
dirige el rezo de las oraciones) y los demás; a continuación, se repiten nueve veces los
versos siguientes, diciendo el sacerdote (o el que dirige el rezo de las oraciones) Tibi
laus y respondiendo todos: Sanctus; al terminar se añade Glória Patri.

Santo Dios, Santo fuerte, Santo Sanctus Deus, Sanctus fortis,


inmortal, ten misericordia de Sanctus immortális, miserére
nosotros. nobis.

Padre nuestro. Pater noster.

V/ . A Ti la alabanza, a Ti la gloria, VV/ . Tibi laus, Tibi glória, Tibi


a Ti hemos de dar gracias por los gratiárum áctio in sǽcula
siglos de los siglos, ¡oh Trinidad sempitérna, o Beáta Trínitas!
Beatísima! R/. Sanctus, Sanctus, Sanctus
R/. Santo, Santo, Santo Señor Dios Dóminus Deus exercítuum. Pleni
de los ejércitos. Llenos están los sunt cæli et terra glória tua.
cielos y la tierra de tu gloria. V/ . Glória Patri, et Fílio, et Spirítui
V/ . Gloria al Padre y al Hijo y al Sancto.
Espíritu Santo. R/. Sicut erat in princípio, et
R/. Como era en el principio, nunc, et semper, et in sǽcula
ahora y siempre, por los siglos de sæculórum. Amen.
los siglos. Amén.
Las otras dos decenas se dicen del mismo modo, comenzando por las palabras Sanctus
Deus, etc. Al terminar la última decena, todos dicen la siguiente:

ANTÍFONA

A ti Dios Padre no engendrado, a ti Te Deum Patrem ingénitum, te


Hijo unigénito, a ti Espíritu Santo Fílium unigénitum, te Spíritum
Paráclito, santa e indivisa Sanctum Paráclitum, sanctam et
Trinidad, con todas las fuerzas de indivíduam Trinitátem, toto corde
nuestro corazón y de nuestra voz, et ore confitémur, laudámus atque
te reconocemos, alabamos y benedícimus: tibi glória in sǽcula
bendecimos; gloria a ti por los saeculorum.
siglos de los siglos.

V/ . Bendigamos al Padre, y al VV/ . Benedicámus Patrem, et


Hijo, con el Espíritu Santo. Fílium cum Sancto Spíritu.
R/. Alabémosle y ensalcémosle por R/. Laudémus et superexaltémus
todos los siglos. eum in sǽcula.

ORACIÓN
Oh Dios todopoderoso y eterno, Omnípotens sempitérne Deus, qui
que con la luz de la verdadera fe dedísti fámulis tuis, in confessióne
diste a tus siervos conocer la gloria veræ fídei, ætérnæ Trinitátis
de la Trinidad eterna, y adorar la glóriam agnóscere, et in poténtia
Unidad en el poder de tu majestad: maiestátis adoráre unitátem:
haz, te suplicamos, que, por la quǽsumus; ut, eiúsdem fídei
firmeza de esa misma fe, seamos firmitáte, ab ómnibus semper
defendidos siempre de toda muniámur adversis. Per Christum
adversidad. Por Cristo nuestro Dóminum nostrum. R/. Amen.
Señor. R/. Amén.

Terminada la oración, todos añaden:


Líbranos, sálvanos, vivifícanos, Líbera nos, salva nos, vivífica nos,
¡oh Trinidad Beatísima! o Beáta Trínitas!
Ofrecimiento de las obras del día

Altísimo Dios y Señor mío, Verdad infalible, en quien creo; Clemencia


inefable en quien espero; Bondad infinita a quien amo sobre todas las cosas y
a quien me pesa de haber ofendido: te doy gracias por haberme creado,
redimido, hecho cristiano y conservado hasta ahora.

Ofrezco a honra y gloria tuya, todos los pensamientos, palabras, obras y


trabajos del presente día, con intención de ganar cuantas indulgencias
pueda, rogándote por los fines que tuvieron los Sumos Pontífices al
concederlas y aplicándolas en sufragio por las almas del Purgatorio y en
satisfacción de mis pecados.

No permitas, Padre mío amorosísimo, que te ofenda en este día: líbrame de


los lazos que me tiende el enemigo y dame fortaleza para huir de las
ocasiones de pecar y vencer mi pasión dominante. Quiero vivir y morir en tu
santa Fe, para que sirviéndote en esta vida, merezca gozarte en el reino
eterno de la gloria. Amén.

Para rectificar la intención

Mi Dios y Salvador, ¡dame tu Gracia! Todo el bien que hago, lo ofrezco a tu


Bondad. Todo lo que me sea difícil, lo acepto tranquila y resignadamente de
tu mano de Padre. Pues se que así quieres darme ocasión de merecimientos
para, un día, recompensarme con la abundancia de tu amor.

ORACIÓN A LA DIVINA PROVIDENCIA

¿Qué me sucederá hoy, Dios mío? Lo ignoro. Lo único que sé es que nada me
sucederá que no lo hayas previsto, regulado y ordenado desde la eternidad.
¡Me basta esto, Dios mío, me basta esto! Adoro tus eternos e imperecederos
designios; me someto a ellos con toda mi alma por amor a Ti. Lo quiero todo,
lo acepto todo, quiero haceros de todo un sacrificio. Uno este sacrificio al de
Jesús, mi Salvador y te pido en su nombre y por sus méritos infinitos la
paciencia en mis penas y una perfecta resignación en todo lo que te plazca
que me suceda. Amén.

LETANIAS a LA DIVINA PROVIDENCIA


Señor, ten piedad de nosotros
Cristo, ten piedad de nosotros
Señor, ten piedad de nosotros
Cristo, óyenos
Cristo, escúchanos
Dios, Padre celestial, ten piedad de nosotros
Dios, Hijo Redentor del mundo,
Dios, Espíritu Santo,
Santísima Trinidad, Un solo Dios,
Dios, en quien vivimos, nos movemos y existimos,
Tú, que creaste el cielo, la tierra y el mar,
Tú, que creaste las cosas
según su medida, número y peso,
-Tú, que equilibraste los cielos con tu mano
y señalaste sus límites al mar,
-Tú, que lo diriges todo según el designio
de tu voluntad,
-Tú, Dios omnipotente y sapientísimo,
-Tú, que abres tu mano y colmas
de bendiciones a todos los vivientes,
-Tú, que haces salir el sol sobre los justos
y pecadores,
-Tú, que alimentas las aves del cielo
y vistes los lirios del campo,
-Tú, Dios lleno de bondad y de misericordia,
-Tú, que diriges todo al bien de los que te aman,
-Tú, que envías la tribulación
para purificarnos y perfeccionarnos,
-Tú, que sanas a los heridos
y levantas a los abatidos del corazón,
-Tú, que premias con alegría eterna la paciencia

(A cada invocación se contesta:


Líbranos, Señor)
-De todo mal,
-De todo pecado,
-De tu ira,
-De toda desconfianza en tu divina Providencia,
-De la murmuración y quejas
contra tus santas disposiciones,
-Del desánimo y la impaciencia,
-De la excesiva preocupación
de las cosas temporales,
-Del abuso de tus gracias y beneficios,
-De la insensibilidad para con el prójimo,
-En el día del juicio,

(A cada invocación se contesta:


Te rogamos óyenos)
-Nosotros, pecadores,
-Que siempre confiemos
en tu divina Providencia,
-Que no seamos arrogantes
en la buena fortuna,
ni desalentados en la calamidad,
-Que nos sometamos filialmente
a todas tus disposiciones,
-Que alabemos tu Nombre
cuando quieras darnos algo,
o cuando quieras quitárnoslo,
-Que confiemos que nos das lo necesario
para la conservación de nuestra vida,
-Que te dignes bendecir
nuestros esfuerzos y trabajos,
-Que te dignes darnos fortaleza y paciencia
en todas las adversidades,
-Que te dignes conducirnos
por la tribulación a la enmienda,
-Que te dignes concedernos la alegría eterna
por los padecimientos temporales,

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