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ENSAYO SOBRE TERAPIA RACIONAL EMOTIVA
La teoría cognitiva sobre el desarrollo de la personalidad plantea que la conducta está
guiada por la manera como se piensa y se actúa frente a una situación. Es así que Albert Ellis,
uno de los principales teóricos de la corriente cognitivo conductual, desarrolló modelos
importantes basados en comportamientos relacionados con ideas o creencias. En este sentido,
Ellis postula que los seres humanos somos quienes damos significado a los eventos que nos
acontecen a partir de historias pasadas (A), denominadas experiencias. Asimismo, a lo largo
de nuestra vida vivimos nuevas y variadas experiencias, por lo cual, los eventos actuales o
futuros pueden ser enmarcados desde experiencias pasadas displacenteras que nos hacen
creer cosas irracionales (B), por lo tanto las creencias mueven nuestro actuar (C) y nuestro
sentir (C). A partir de ello, Albert Ellis crea su teoría conocida como el ABC para después
completarla con el D y E, donde aborda la conducta humana a partir de una seria de creencias
o pensamientos que denomina irracionales, que se sostienen de eventos pasados matizados
por la infelicidad o displacer y que enmarcan el tipo de creencias que se tiene de los eventos
pasados, presentes y futuros, estas creencias despiertan en nosotros una emoción específica
que denota un comportamiento o conducta acorde a la creencia más el evento y la emoción.
Esta teoría abre la puerta a lo que Ellis denominó como Terapia Racional Emotiva,
considerando que no solo el pensamiento y su comprensión eran un único objetivo, sino las
emociones y su incidencia en el comportamiento de cualquier individuo, formando parte de
su personalidad.
Por otra parte, Ellis no solo postuló que los problemas conductuales y emocionales
podían tener su génesis a partir de tres fuentes (la del pensamiento, la emocional y la
conductual); sino que enfatizó en cómo los pensamientos inciden en las alteraciones
psicológicas. Es entonces que los trastornos psicológicos derivan de las creencias irracionales
del individuo, a las cuales se refiere como la "Tiranía de los deberías" o exigencias culturales
y familiares internalizadas. Además, estas creencias irracionales se caracterizan por la
persecución de una meta personal de modo exigente, absolutista y no flexible.
En contraposición, la salud psicológica estaría relacionada con creencias racionales,
siendo Albert Ellis el único terapeuta cognitivo que distinguió entre consecuencias
emocionales negativas apropiadas o patológicas. Es de esta forma que justifica el hecho de
que experimentar emociones negativas no convierte ese estado en irracional necesariamente.
Lo que determina si una emoción negativa es o no patológica es su base cognitiva y el grado
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de malestar derivado de sus consecuencias. Así, realiza una distinción entre “emociones
apropiadas” tales como la tristeza, inquietud, dolor o disgusto (derivadas de creencias
racionales) y “emociones inapropiadas” como la depresión, ansiedad, culpa e ira (que derivan
de creencias irracionales).