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Coccigodinia

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 E – 14-379

Coccigodinias comunes
J.-Y. Maigne, L. Doursounian

La coccigodinia es un dolor localizado en el cóccix (o coxis) que se desencadena o


aumenta en posición sentada o al levantarse de un asiento. Gracias a las radiografías
dinámicas (realizadas primero con el paciente de pie y después sentado en la posición
dolorosa), se ha podido dividir en cuatro entidades: luxaciones, cóccix hipermóviles,
espinas coccígeas y cóccix sin anomalía radiológica. Más que la presencia o no de un
traumatismo, el elemento determinante del tipo de lesión es el índice de masa corporal
(IMC), por las consecuencias que éste tiene sobre la movilidad de la pelvis al pasar de
la bipedestación a la posición sentada. Sin embargo, no siempre es posible identificar
un elemento causal. El tratamiento consiste sobre todo en infiltraciones intradiscales o
del ápex, manipulaciones y masajes de los músculos elevadores, así como en la cirugía.
Depende de la lesión observada. A pesar de disponer de un protocolo preciso, cerca de un
20% de los casos de coccigodinia no obtiene una explicación satisfactoria y son difíciles
de tratar.
© 2015 Elsevier Masson SAS. Todos los derechos reservados.

Palabras clave: Cóccix; Coccigodinia; Radiografías funcionales; Luxación; Hipermovilidad;


Inestabilidad; Manipulación; Coccigectomía

Plan ■ Tratamiento de las coccigodinias 7


Tratamiento conservador 7
■ Introducción 1 Tratamientos manuales 7
Tratamiento quirúrgico 7
■ Exploración clínica del cóccix doloroso 2 Otros 7
Anamnesis 2
Palpación 2
■ Exploración radiológica funcional 3
Técnica 3  Introducción
Ángulo de movilidad 3
Incidencia 3 La coccigodinia es un dolor que se localiza en el área
Rotación pélvica sagital 3 coccígea, sin una irradiación significativa, que se desenca-
■ Lesiones observadas 3 dena o aumenta en posición sentada o al levantarse de un
Luxación posterior del cóccix 3 asiento. Durante mucho tiempo, se lo ha considerado un
Hipermovilidad 4 dolor de somatización. Sin embargo, tanto la focalización
Espinas coccígeas 4 de su topografía como su aparición tras un traumatismo
Ausencia de lesión observable 5 local o un parto eran argumentos en contra de esta hipóte-
■ Dolores lumbares y coccigodinias 6 sis [1] . También su tratamiento resultaba difícil, al no poder
Dolor lumbar irradiado 6 identificar ninguna lesión causal.
Pérdida de movilidad lumbopélvica 6 Las radiografías dinámicas del cóccix, cuya técnica fue
descrita en 1992, han permitido comprender mejor esta
■ Otras causas posibles de dolores coccígeos 6
afección así como sus causas [2] . La coccigodinia ha sido
Depósito de microcristales 6
subdividida en diferentes entidades patológicas y, además,
Dolor ligamentario 6
se han podido identificar los mecanismos que preceden
Dolor muscular 6
su aparición. Se ha descubierto que, en general, el cóccix
Tumores sacrococcígeos 6
realiza un movimiento de flexión al pasar a la posición
■ Otras exploraciones complementarias 6 sentada; el movimiento de extensión es más inusual. La
Tomografía computarizada del cóccix 6 dirección del movimiento depende de la forma del cóc-
Resonancia magnética del cóccix 6 cix, que sea más bien vertical o más bien horizontal, así

EMC - Aparato locomotor 1


Volume 48 > n◦ 1 > marzo 2015
http://dx.doi.org/10.1016/S1286-935X(15)70084-5
E – 14-379  Coccigodinias comunes

como del índice de masa corporal (IMC), que influyen Cuadro 1.


en la manera de sentarse. El desplazamiento anormal y Cuestionario personal.
exagerado del cóccix como consecuencia de un trauma- Marque con un círculo la cifra correspondiente a la
tismo único o de microtraumatismos repetidos (sentarse, propuesta que se aproxime más a su caso
etc.) provoca dolor y caracteriza los dos primeros grupos
lesionales: las luxaciones posteriores y la hipermovilidad 1. Cuando estoy sentado:
con flexión muy marcada. El tercer grupo está formado No me duele 0
por las anomalías constitucionales del ápex coccígeo (la Me molesta un poco 1
espina coccígea). Por último, los cóccix de movilidad nor- Sólo me puedo sentar en determinadas posiciones 2
mal forman el cuarto grupo, en el que resulta más difícil
2. Cuando estoy sentado:
identificar la causa del dolor. El tratamiento depende, por
supuesto, de esta clasificación, ya que debe adaptarse a la No me duele 0
causa. Empieza a dolerme al cabo de 30 minutos o más 1
Me empieza a doler enseguida, antes de 30 minutos 2
3. En función del asiento:
 Exploración clínica No me duele 0
del cóccix doloroso Sólo me duele en algunos asientos 1
Me duele en cualquier asiento 2
Anamnesis 4. Al levantarme de un asiento:
Confirmar el diagnóstico No noto nada especial 0

El diagnóstico de coccigodinia sólo puede confirmarse Al levantarme me duele 1


si están presentes los dos síntomas siguientes: el dolor Siento un dolor atroz justo al levantarme 2
debe estar localizado en el cóccix, y para confirmarlo se le 5. Al caminar por la calle:
pedirá al paciente que nos lo señale con el dedo; la agu- No me duele el cóccix 0
dización característica del dolor con la posición sentada o
Me duele 1
al levantarse del asiento también debe estar presente.
6. Por la noche:
Identificación de un traumatismo causal No me duele durante la noche 0
(caída sobre las nalgas, parto) Puedo sentir dolor, según mi posición 1
Total sobre 10:
Se debe sospechar una inestabilidad coccígea (luxa-
ción o hipermovilidad) siempre que el traumatismo haya
tenido lugar menos de 1 mes antes del comienzo de la
coccigodinia [3] . Un traumatismo más antiguo (más de espina), el contexto de accidente de trabajo, una tenden-
3 meses) no influye de manera significativa sobre el meca- cia depresiva marcada y, más simplemente, la repercusión
nismo del dolor. Entre 1 y 3 meses, está al límite de en la vida cotidiana.
ser significativo y, por lo tanto, es discutible. Este crite- La conducción del automóvil es lo que los pacientes
rio es importante desde el punto de vista médico-legal. más temen. De rutina, se usan dos tipos de cuestionarios.
Cuando se aplica con rigor, se ve que el 33% de las Uno, personal denominado «de París», sobre 10 puntos
coccigodinias son en realidad de origen traumático, es (Cuadro 1), que aporta más información que la clásica
decir, existe una relación directa entre el traumatismo y la escala visual analógica (ya que el dolor coccígeo puede
coccigodinia. ser muy breve, al pasar de sentado/de pie, por ejem-
plo, o los pacientes se pueden sentar de tal forma que
Dolor al levantarse del asiento evitan el dolor, por lo que tienen dificultad para cuantifi-
carlo). El otro retoma los puntos del cuestionario de Dallas
Algunos pacientes sienten, al levantarse de un asiento, (previsto para las lumbalgias) que se pueden aplicar al
un dolor punzante en el cóccix, más intenso que el dolor cóccix.
habitual [4, 5] . Es tal la intensidad, que deben levantarse
con precaución, apoyándose en sus brazos para evitarlo.
Este dolor «al levantarse» es característico de la presencia
de una lesión radiológica, cualquiera que sea su natura- Palpación
leza (principalmente luxación, pero también se da en las
hipermovilidades y en las espinas) [5] . Primero se busca una fosita cutánea o un quiste piloni-
dal, por delante de la parte distal del cóccix, cuya presencia
Presencia de una sobrecarga ponderal señala una espina coccígea. Se palpan la zona o zonas de
las charnelas (sacro o intercoccígeas) y el ápex tratando
Es un factor de riesgo de coccigodinia (× 3,5) que favo-
de reproducir el dolor espontáneo. El dolor selectivo en
rece la luxación, ya que la obesidad modifica la dinámica
una zona de charnela sugiere un origen procedente de un
pélvica cuando se pasa de la bipedestación a la posición
segmento móvil coccígeo, pero, a menudo, lo que duele
sentada. La persona obesa no hace «bascular» su pelvis
es el conjunto del cóccix. En cambio, un dolor localizado
cuando se sienta, sino que se deja prácticamente «caer»
al presionar el ápex coccígeo, junto con la palpación de
sobre el asiento. De esta forma, su cóccix está en una
una espina dolorosa, seguramente refleje la presencia de
posición casi vertical cuando entra en contacto con el
una espina. En otros casos, la punta sólo duele, pero no se
asiento y se expone al aumento de la presión intrapélvica
palpa ninguna espina. Con frecuencia, se trata de cóccix
que lo empuja hacia atrás. En cambio, la persona delgada
rígidos (cf infra). El tacto rectal (TR) es la exploración más
con coccigodinia tiene más posibilidades de presentar una
importante, ya que permite valorar la movilidad coccígea
espina coccígea o una hipermovilidad [3] .
y el posible carácter doloroso a la presión de la cara ventral
disco o de los discos móviles. Los ligamentos sacrociáti-
Factores de gravedad cos y sacrotuberosos suelen estar sensibles, curiosamente,
Se debe investigar: la antigüedad de la evolución de forma unilateral. El cóccix masculino, más alejado del
(teniendo en cuenta que las coccigodinias presentes desde ano, resulta más difícil, si no imposible, de palpar, salvo
la adolescencia y que persisten en la edad adulta suelen que se ejerza una fuerte tracción del ano hacia atrás, que
estar relacionadas con malformaciones del cóccix de tipo puede ser dolorosa.

2 EMC - Aparato locomotor


Coccigodinias comunes  E – 14-379

i M

A B C
Figura 1. Medida de los diferentes ángulos coccígeos.
A. Radiografía estándar en bipedestación.
B. Radiografía funcional en posición sentada dolorosa que muestra una flexión normal del cóccix (líneas en punteado).
C. Superposición de las dos radiografías (haciendo coincidir los contornos de los dos sacros), obtenida haciendo pivotar la placa en posición
sentada de un ángulo que representa la rotación pélvica sagital (ángulo R). La movilidad coccígea está representada por el ángulo M (ángulo
de movilidad). El ángulo i es la incidencia, ángulo con el cual el cóccix aborda la superficie del asiento (con permiso de la revista Spine,
2000, Lippincott Williams & Wilkins).

 Exploración radiológica en posición sentada el cóccix de la placa en bipedestación.


La incidencia es el ángulo que forma este cóccix «virtual»
funcional con la horizontal. Determina la dirección en la cual se
desplaza el cóccix. Cuando la incidencia es pequeña (cóc-
Técnica cix que tiende a ser más o menos paralelo al asiento), la
presión directa del asiento hace que se desplace en un
Como las coccigodinias son dolorosas en posición sen- movimiento de flexión. Cuando la incidencia es elevada
tada, es indispensable realizar una radiografía de perfil, (más de 45 grados), el cóccix tiene una posición frontal y
con el paciente sentado, y compararla con una radiogra- la presión directa del asiento no le afecta. En cambio, está
fía en bipedestación, cuando el dolor es crónico (más de sujeto al aumento de la presión intrapélvica que le hace
2 meses de evolución) [6] . Un traumatismo violento o un desplazarse en un movimiento de extensión [6] .
dolor fuerte pueden justificar plazos más cortos.
Primero se toma la radiografía de perfil en bipedesta-
ción. A continuación, el paciente se sienta en un taburete, Rotación pélvica sagital
con los pies apoyados sobre un reposapiés, en busca de
su dolor habitual. Si es necesario, puede inclinarse lige- Para poder superponer ambos sacros (sentado o en bipe-
ramente hacia atrás para sentirlo. Cuando, después de destación), es necesario girar la placa en posición sentada
algunos minutos, no es posible provocar el dolor espon- unos cuantos grados, que corresponden al valor de la
táneo, la placa tiene menos valor porque está realizada en rotación de la pelvis cuando se pasa de estar de pie a sen-
una situación de no dolor. tado. En una persona delgada, este ángulo es superior a
40 grados. En el obeso, es inferior a 30 grados. La rotación
pélvica y la incidencia están íntimamente ligadas y depen-
Ángulo de movilidad den del IMC. La pelvis del obeso gira menos al sentarse
que la de una persona delgada. Así pues, la posición del
Se superponen ambas placas, con la radiografía en posi- cóccix con respecto al asiento varía según los pacientes [3] .
ción sentada encima y haciendo coincidir los contornos Por otra parte, un cóccix más prominente hacia atrás está
del sacro (Fig. 1). De esta forma, se puede trazar el ángulo más expuesto a los traumatismos que uno protegido en
de movilidad del cóccix, cuyo vértice está situado en el el interior de la pelvis [8] . Estos dos ángulos (incidencia y
centro del primer disco móvil. En un 60% de los casos, se rotación pélvica) tienen un interés teórico y no necesitan
trata de un movimiento hacia adelante (por lo tanto, de ser medidos en la práctica.
flexión). Su valor normal es de 0-25 grados, menor en el
varón que en la mujer. Un valor superior a 30 grados en la
mujer (25 grados en el varón) es anormal. En un 20% de
los casos, el cóccix se desplaza hacia atrás (por lo tanto en  Lesiones observadas
extensión), movimiento que apenas alcanza los 15 grados
y que sólo es mayor en casos excepcionales. El ángulo Luxación posterior del cóccix
de movilidad es el ángulo más importante [7] . Su determi- Descripción
nación debe ser sistemática. No ocurre lo mismo con los
otros ángulos, cuyo interés es estrictamente biomecánico. Se trata de una luxación que sólo se produce en posición
En un 20% de los casos, no hay movilidad alguna. sentada y que se reduce de manera espontánea cuando
el paciente cambia de posición (Fig. 2). En general, esta
luxación se produce en un cóccix más bien rectilíneo, con
Incidencia una pequeña rotación pélvica y una incidencia elevada (y
por tanto más bien vertical). Sólo es permanente en casos
Es el ángulo formado por el cóccix y el asiento cuando excepcionales; representa el 20% de las coccigodinias.
el primero entra en contacto con este último. Por desgra-
cia, ninguna de las dos radiografías muestra el cóccix en
esta posición pasajera, pero el problema se resuelve con la
Causas traumáticas
superposición de las dos placas, haciendo coincidir ambos La luxación es la lesión postraumática por excelencia.
sacros. De esta forma, se puede dibujar sobre la radiografía La pequeña rotación pélvica y la incidencia elevada se

EMC - Aparato locomotor 3


E – 14-379  Coccigodinias comunes

B
Figura 3. Hipermovilidad.
A. Placa en bipedestación, no dolorosa: el cóccix es normal.
B. En posición sentada dolorosa, el conjunto del cóccix se fle-
xiona formando un ángulo aproximado de 30 grados. Se observa
la aproximación de los dos platillos vertebrales que entran en
contacto y que también pueden ser fuente de dolor (flecha).
B
Figura 2. Luxación coccígea. Causas
A. La placa en bipedestación es normal.
B. En posición sentada dolorosa, se observa un desplazamiento La hipermovilidad se observa sobre todo en personas de
del cóccix hacia atrás que corresponde a una luxación. peso normal o delgadas, aquí también por la forma de sen-
tarse, con una rotación pélvica importante que empuja al
traducen en un cóccix que sobresale hacia atrás en la caída cóccix a presentarse paralelo al asiento y a soportar ten-
y que, por lo tanto, está particularmente expuesto a las siones de flexión. Su origen postraumático es más inusual
lesiones. que en el caso de las luxaciones. Puede estar asociada,
por último, a una hiperlaxitud ligamentaria difusa. La
Causas no traumáticas hipermovilidad y la luxación anterior (5% de los casos)
son cuadros semejantes que comparten las características
Aquí, la luxación suele aparecer en caso de sobre- biomecánicas. En realidad, algunas hipermovilidades son
carga ponderal, no porque los obesos se lesionen más fracturas con seudoartrosis.
al caer, sino por su forma particular de sentarse, como
lo demuestra la escasa rotación pélvica sagital (rotación
media inferior a 30 grados), lo que significa que tienden a
dejarse caer sobre el asiento.
Espinas coccígeas
La espina o espícula es un pico óseo palpable bajo la
piel, en la punta del cóccix [3] . Esta espina agrede el tejido
Hipermovilidad subcutáneo cuando el paciente está sentado y provoca una
Descripción inflamación (bursitis). Es la causa del 15% de las coccigodi-
nias pero, en el adolescente, representa la causa principal
Se caracteriza por una flexión exagerada del cóccix en de este trastorno [9] . En un 70% de los casos, se observa una
posición sentada, superior a 30 grados (Fig. 3). A menudo, anomalía cutánea por delante de la espina: una fosita cutá-
existe también una impactación de la parte anterior de nea más o menos marcada o, más raramente, un quiste
las dos vértebras adyacentes a la articulación hipermóvil, pilonidal (Fig. 4).
la una dentro de la otra, en posición sentada, y/o una Esto significa simplemente que el quiste y la espina
discreta subluxación anterior. son lesiones en espejo, de origen congénito, como si las
Típicamente, la hipermovilidad se observa en pacientes dos hojas embrionarias hubieran estado pegadas y no se
en los que la rotación pélvica sagital es elevada y cuyo cóc- hubieran podido despegar correctamente la una de la otra.
cix (casi siempre más bien curvo) enfrenta el asiento con Las placas dinámicas suelen mostrar un cóccix sin movi-
una incidencia más bien horizontal, inferior a 35 grados. lidad, que podría acrecentar el carácter patógeno de estas
En extensión, la hipermovilidad es prácticamente nula. Es espinas (por la ausencia de flexión, el cóccix no se puede
una particularidad casi exclusiva de la mujer y representa alejar de la piel que está aplastada en su extremidad). A
el 25% de las coccigodinias. veces es difícil poder ver la espina (Fig. 5). Gracias a la

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Coccigodinias comunes  E – 14-379

Figura 4. Anomalías cutáneas que tra-


ducen la presencia de una espina. Fosita
cutánea mínima (A). Quiste pilonidal (B).
Hay que descartar la secreción purulenta
apretando las paredes del quiste.

A B

Figura 5. Espina coccígea (flechas). A veces son poco


visibles en las radiografías. Obsérvese que en posición
sentada pueden lesionar los tejidos blandos subcutá-
neos.
A. De pie.
B. Sentado.

A B

tomografía computarizada (TC) (Fig. 6), se puede realizar el asiento es incómodo, y que es más marcado cuando el
una reconstrucción en tres dimensiones (3D). Las cocci- dolor está presente. Algunos pacientes sólo sienten este
godinias asociadas a una espina coccígea no suelen tener tipo de dolor después de permanecer sentados durante
un origen traumático. Una causa rara pero muy signifi- 1-2 horas, y en un asiento específico.
cativa es su aparición después de una pérdida de peso. El
comienzo suele ser espontáneo. Cuando existe un quiste
pilonidal, es necesario descartar la presencia de una supu-
ración purulenta. Presencia de dolor al realizar la radiografía
en posición sentada
Ausencia de lesión observable Cuando el dolor está presente y no hay ninguna ano-
malía de movilidad, es imposible sacar conclusiones sobre
En un tercio de los casos, no se observa ninguna lesión la organicidad o no de este dolor. Algunos casos respon-
radiológica. Lo primero que habrá que plantearse es la den bien a la infiltración intradiscal, lo que constituye
siguiente pregunta: «¿estaba presente el dolor cuando se un argumento en favor de la presencia de una artro-
realizó la radiografía en posición sentada?». patía sin traducción radiológica. En otros, en cambio,
la infiltración carece de eficacia y la etiología perma-
Dolor ausente al realizar la radiografía nece desconocida. ¿Puede tratarse de un dolor lumbar
irradiado? ¿De un dolor procedente de los músculos ele-
en posición sentada vadores del ano o de los ligamentos sacroespinosos o
Si no había dolor, las posibilidades son dos. Puede exis- sacrotuberosos? ¿De un dolor puramente «neurógeno»?
tir una lesión incipiente como una flexión «límite» (por ¿De un dolor de componente psicológico (lo que parece
ejemplo, de 20-25 grados) o un discreto desplazamiento poco probable por su carácter localizado y desencadenado
posterior del cóccix (esbozo de luxación), que aumentaría al sentarse)? Todos estos casos se tratan en los epígrafes
cuando la posición sentada es prolongada, sobre todo si siguientes.

EMC - Aparato locomotor 5


E – 14-379  Coccigodinias comunes

episodio agudo muestra un espacio discal lleno de una


«papilla cálcica» que lo ciñe por completo. Esta papilla
desaparece de manera espontánea después del episodio
agudo. También se puede aspirar en parte con mediante
aguja. El tratamiento más sencillo es una breve corti-
coterapia oral o, cuando el dolor es más crónico, una
infiltración intradiscal. Estos casos no deben confundirse
con las calcificaciones que pueden aparecer después de
una inyección intradiscal de cortivazol [11] o con las micro-
calcificaciones puntiformes a veces visibles en el seno de
un disco y que probablemente no tengan ninguna rela-
ción con el dolor.

Dolor ligamentario
La palpación de los bordes laterales del extremo inferior
del sacro y de la primera pieza coccígea puede revelar un
dolor localizado y unilateral, que podría corresponder a
un dolor en la inserción del ligamento sacrotuberoso o
sacrociático. Es al menos la única anomalía observada en
la exploración clínica, y estos pacientes son tratados con
una infiltración in loco dolenti, al contacto óseo.

Dolor muscular
Algunos de los casos que no responden a la infiltración
intradiscal sí lo hacen al tratamiento manual. Esto puede
Figura 6. Reconstrucción tridimensional de una espina coccí- traducir una tensión dolorosa en los músculos elevadores
gea (flecha). del ano que resulta casi imposible apreciar en la palpación.
La tonicidad del esfínter externo podría ser un modesto
 Dolores lumbares indicador.
y coccigodinias
Tumores sacrococcígeos
Dolor lumbar irradiado
El cordoma sacro es un tumor excepcional, que se puede
Una afección discal puede ser el origen de irradiaciones manifestar por dolores coccígeos. El TR es el mejor medio
dolorosas hacia el cóccix. En este caso, el dolor coccígeo para su detección, ya que permite palpar el tumor como
está más relacionado con los movimientos lumbares que una masa lisa y dura que sobresale en el recto. Las imáge-
con la posición sentada (se desencadena con la antefle- nes obtenidas por resonancia magnética (RM) confirman
xión lumbar o con la tos, por ejemplo). Aparece al mismo el diagnóstico.
tiempo o después de la lumbalgia, pero nunca antes.

Pérdida de movilidad lumbopélvica  Otras exploraciones


Se ha descrito un segundo mecanismo posible que con- complementarias
siste en la pérdida de la movilidad sagital lumbopélvica,
frecuente en los pacientes con lumbalgia crónica, que Así como las radiografías dinámicas son indispensables,
aumenta el riesgo de coccigodinia. Estos pacientes tienen otras exploraciones complementarias pueden resultar úti-
una menor rotación pélvica sagital, lo que le impide al les en determinados casos. Son la TC y la RM, que se
cóccix desplazarse hacia adelante dentro de la pelvis para solicitan siempre como segunda opción. La gammagrafía
protegerse, como hacía antes de la limitación al sentarse. ósea carece de interés en la práctica.
El cóccix está expuesto y se vuelve vulnerable. Así, los tras-
tornos lumbares graves tienen las mismas consecuencias Tomografía computarizada del cóccix
sobre la dinámica coccígea que la obesidad. Esta situación
es particularmente clara (incluso experimental) cuando La TC de cóccix sólo está indicada en dos casos: en las
aparece una coccigodinia después de una artrodesis lum- fracturas y en las espinas. Permite una mejor visualización
bar. de las estructuras óseas, sobre todo gracias a las recons-
trucciones en 3D, que resultan indispensables en estos
cuadros. Así, esta prueba se recomienda cuando resulta
 Otras causas posibles difícil examinar el cóccix en las radiografías estándar.

de dolores coccígeos
Resonancia magnética del cóccix
Depósito de microcristales
La RM puede mostrar imágenes de inflamación intra-
También es posible el depósito de microcristales en discal coccígea, análogas a las descritas a nivel lumbar
un disco coccígeo y, en casos excepcionales, es el ori- bajo el término de Modic 1 (Fig. 7), o imágenes de bursitis
gen de crisis dolorosas violentas [10] . El cuadro clínico alrededor de la punta cuando se trata de una espina [9] .
característico consiste en un comienzo brusco, un dolor Sin embargo, en la mayoría de los casos, es normal o
permanente que aumenta por la noche y una duración sólo muestra anomalías de dudosa interpretación. Por otra
relativamente breve del episodio agudo (unos cuantos días parte, las imágenes anormales se encuentran en pacientes
de promedio). Después, puede seguir una fase dolorosa cuyas radiografías dinámicas también son anormales, lo
más crónica. Una radiografía simple realizada durante el que reduce el interés de la RM. Está indicada en algunas

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prolongada que la anterior, es muy posible que el trata-


miento con infiltraciones acabe por curar al paciente. En
caso contrario (peor resultado la segunda vez), es mejor
renunciar a las infiltraciones. Las espinas requieren una
inyección in loco dolenti en el ápex. En este último caso,
es frecuente observar una reacción dolorosa que puede
durar varios días.

Tratamientos manuales
Se han descrito distintas técnicas que comparten una
intervención sobre los músculos que se insertan en el cóc-
cix, principalmente sobre el músculo elevador del ano,
que tiene una continuidad anatómica con el esfínter
externo. La maniobra consiste en un masaje longitudinal
de las fibras, siguiendo la técnica de Thiele [13] , o en esti-
ramientos del esfínter externo hacia atrás y del músculo
elevador del ano; si la maniobra va más allá, también se
estira el propio cóccix [14] . Los tratamientos manuales no
tienen casi efecto en caso de espina, pero los resultados
pueden ser intermedios en caso de inestabilidad, según la
gravedad de la lesión [14, 15] . Su principal indicación es para
Figura 7. Aspecto de inflamación intradiscal en una imagen los casos de movilidad coccígea normal (buenos resulta-
en T2 de resonancia magnética (RM). dos en un 30%), en los que suele existir un componente
muscular predominante. Su efecto parece ser superior al
de un tratamiento placebo [15] .

Tratamiento quirúrgico
Consiste en resecar el cóccix o su parte inestable. La
intervención se realiza bajo anestesia general a través de
una pequeña incisión en el pliegue interglúteo. De esta
forma, se accede a la cara posterior del cóccix, que queda
expuesta, y la disección se hace en contacto con el hueso.
A pesar de las precauciones de asepsia peri y posquirúrgica
y de una antibioticoprofilaxis de 48 horas, un 10% de las
intervenciones se infectan, aunque el protocolo descrito
por L. Doursounian et al ha logrado reducir esta tasa hasta
un 1% [16] aproximadamente. Esta complicación, además,
no influye sobre el resultado final. En 1981, se describió
una técnica de desnervación, pero parece que ya no se
practica [4] .
La coccigectomía es un tratamiento que se reserva
para las inestabilidades invalidantes. En un 90% de los
casos [17] , aproximadamente, los resultados son buenos
o excelentes. La mejoría, sin embargo, es lenta, ya que
requiere un plazo de 2-4 meses para la curación definitiva.
En algunos casos, hay que esperar hasta 1 año. A veces,
estos retrasos en la curación y algunos fracasos de la ciru-
gía son atribuibles a dolores de desaferentación (síndrome
Figura 8. Discografía del cóccix previa a la inyección intradis- del miembro fantasma). En otros casos, traducen la com-
cal de un esteroide. plejidad del síntoma «dolor», que no sólo es secundario a
una lesión articular.

coccigodinias del adolescente, porque si la RM es positiva,


puede evitar las radiografías dinámicas que son fuente Otros
de irradiaciones; también está indicada cuando existe la
sospecha de un tumor sacro [7] . En algunos casos, los fármacos tricíclicos son eficaces,
como, por ejemplo, en las coccigodinias idiopáticas o
cuando fracasa la cirugía.
 Tratamiento Los almohadones o flotadores pueden resultar útiles
cuando el dolor es rebelde o, de manera preventiva, para
de las coccigodinias viajes largos en coche, que siempre se toleran mal. Su
eficacia nunca es completa.
Tratamiento conservador
Cuando se trata de dolores de origen discal, el tra-  Bibliografía
tamiento consiste en primer lugar en una inyección
intradiscal bajo control radioscópico (Fig. 8). En un 60- [1] Howorth B. The painful coccyx. Clin Orthop 1959;14:
70% de los casos [12] , los resultados a 3 meses son buenos o 145–50.
excelentes, aunque pueden empeorar a partir de entonces. [2] Maigne JY, Guedj S, Fautrel B. Coccygodynies : intérêt des
Si se produce una recaída, se puede proponer una segunda radiographies dynamiques de profil en position assise. Rev
inyección. Si la eficacia de esta segunda inyección es más Rhum Mal Osteoartic 1992;59:728–31.

EMC - Aparato locomotor 7


E – 14-379  Coccigodinias comunes

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J.-Y. Maigne, Praticien hospitalier ([email protected]).


Service de médecine physique, Hôtel-Dieu, 1, place du Parvis-Notre-Dame, 75181 Paris cedex 04, France.
L. Doursounian, Professeur.
Service de chirurgie orthopédique, Hôpital européen Georges-Pompidou, 20, rue Leblanc, 75015 Paris, France.

Cualquier referencia a este artículo debe incluir la mención del artículo: Maigne JY, Doursounian L. Coccigodinias comunes. EMC - Aparato
locomotor 2015;48(1):1-8 [Artículo E – 14-379].

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