ASFIXIA
Situaciones en las que el oxígeno no llega o llega mal a las células del organismo.
LAS CAUSAS MAS FRECUENTES SON:
Presencia de un obstáculo externo. Paro cardíaco. Ambiente tóxico y/o falta de oxígeno (por ej.: monóxido de carbono).
TRATAMIENTO:
a) Si existe un obstáculo externo, quitarlo.
b) Colocar al accidentado en un ambiente puro.
c) Asegurar la libertad de las vías respiratorias.
Para ello:
Aflojar la ropa alrededor del cuello y cintura.
Abrir la boca y liberar de aquello que la obstruya (vómito, secreciones, dentadura postiza móvil, etc.).
Si está inconsciente (aunque respire), colocar una mano sobre la nuca y la otra en la frente vasculando la cabeza hacia atrás suavemente; con está
maniobra se libera la garganta obstruida por la caída de la lengua hacia atrás.
Colocar en posición lateral de seguridad a fin de permitir la salida de sangre o vómito (Fig.2).
Fig. 2
Si la asfixia se produce por la presencia de un cuerpo extraño en la garganta, colocar al accidentado boca arriba, situarse a horcajadas sobre sus
muslos y con la palma de la mano encima del ombligo y la otra mano sobre la primera, efectuar un movimiento rápido hacia adentro y hacia arriba
para que el impulso del aire libere las vías respiratorias (Método de Heimlich) Esta maniobra se puede realizarse en posición de pie, sentado o
acostado. Si no respira tras extraer el cuerpo extraño:
o Practicar la respiración artificial.
o Practicar masaje cardíaco externo en el caso de no localizar el pulso en la carótida.
Método de Respiración Artificial Manual:
Este método de respiración artificial debe usarse en caso de que por cualquier razón no pueda usarse el método de boca-a-boca.
o Coloque a la víctima con la cara hacia arriba.
o Ponga algo debajo de los hombros para mantener levantados los hombros del accidentado, de manera que, la cabeza caiga hacia atrás.
Arrodíllese detrás de la cabeza del accidentado mirando hacia la cara de la víctima.
o Tome ambas manos de la víctima y crúcelas hacia adelante, empujándolas contra la parte baja del pecho del accidentado.
o Inmediatamente estire los brazos de la víctima hacia afuera, arriba y atrás, lo más que pueda.
o REPITA ESTE MOVIMIENTO DE BRAZOS POR UN PROMEDIO DE 15 VECES POR MINUTO.
o En el caso que se encuentre con la ayuda de otra persona, esta deberá sostener la cabeza hacia atrás y levantar la mandíbula hacia adelante.
Respiración de Boca-a-Boca:
Coloque a la persona con la cara hacia arriba. Incline la cabeza hacia atrás.
o Levante con sus dedos la mandíbula inferior del niño en tal forma que sobresalga hacia afuera.
o Mantenga al niño en ésta posición para que la lengua no obstruya el paso del aire.
o Tome una respiración profunda y ponga su boca sobre LA BOCA Y NARIZ si es un niño y sobre LA BOCA solamente si es un adulto.
o Sople suavemente dentro de la boca y nariz del niño el aire que usted tomó, hasta que vea levantarse el pecho del niño y usted sienta que ha
expandido sus pulmones. El aire que usted ha respirado dentro de los pulmones del niño tiene suficiente oxígeno para salvarle la vida.
o Separe su boca de la del niño y deje que salga el aire.
o Al sentir o ver que el aire ha salido, aspire aire nuevamente y ponga su boca sobre la boca y nariz del niño.
o REPITA EL MISMO PROCEDIMIENTO 15 VECES POR MINUTO.
o Cuando sea posible, ponga su mano sobre el estómago del niño. Use presión moderada para evitar que el estómago se llene de aire
La presencia de monóxido de carbono puede deberse a:
Estufas en mal funcionamiento; escapes de gas en cocinas, calefactores, etc,; proveniente del escape de automóviles; etc.
Si se advierte la presencia de un gas tóxico inflamable, se deben tomar por parte del socorrista las siguientes precauciones:
Protegerse o contener la respiración antes de la evacuación del accidentado.
No encender cerillas ni tocar interruptores.
Emplear una cuerda guía.