FACULTAD DE DERECHO Y CIENCAS
POLITICAS
ESCUELA PROFESIONAL DE DERECHO
“DERECHO MATRIMONIAL”
NOMBRES:
MARIA ISABEL
APELLIDOS:
SANCHEZ ARHUIS
CURSO:
DERECHO DE FAMILIA
AÑO:
2021
DERECHO MATRIMONIAL
El matrimonio es la unión voluntariamente concertada por un varón y una mujer
legalmente aptos para ella y formalizada con sujeción a las disposiciones de este Código,
a fin de hacer vida común. El marido y la mujer tienen en el hogar autoridad,
consideraciones, derechos, deberes y responsabilidades iguales.
Para la celebración del matrimonio, normalmente, la pareja debe obtener una licencia de
matrimonio civil para luego intercambiar sus votos en una ceremonia que se realiza ante
un funcionario autorizado.
Cuando una pareja contrae matrimonio, adquiere varios derechos, incluidos determinados
estados fiscales favorables, la posibilidad de tomar decisiones si sus cónyuges quedan
incapacitados y derechos de propiedad.
Quizá fue ésta una de las razones por las que el Código de 1917 no quiso dar directamente
una definición del matrimonio, aunque los cánones 1081 y 1082 aportaban elementos
suficientes para elaborarla, teniendo en cuenta las características del matrimonio
cristiano. Y así lo hizo la doctrina.
El derecho de familia es el conjunto de principios que regulan la celebración del
matrimonio, su vigencia, sus efectos, disolución, unión estable, parentesco e institutos
complementarios de tutela y custodia. El derecho de familia, por tanto, se ocupa de las
relaciones que involucran al individuo dentro del núcleo social en el que nace, crece y se
desarrolla. (De Carvalho Filho, 2015, p. 1616)
Estos individuos tienden, por naturaleza, a asociarse: en el grupo, a través de las
relaciones con sus miembros, el hombre satisface sus propias necesidades ya sean de
carácter espiritual o material. El grupo familiar es, entonces, la primera agrupación de
sujetos: la cual responde a una exigencia de la naturaleza, representando la unión entre
un hombre y una mujer la fundamental comunidad de vida, destinada a ampliarse como
consecuencia del nacimiento de los hijos. (Bonilini, 1992, p. 1).
Tampoco debemos olvidar que desde los albores de la humanidad se contaba con los
grupos familiares, constituidos con la finalidad de satisfacer intereses comunes, unidos
por vínculos afectivos y naturales previos al surgimiento del Estado quien posteriormente
reconoce algo que ya existía y más adelante pasa a regularlo a través del derecho.
Que la unión sea voluntaria
Implica que dos personas hayan decidido, por ellas mismas unirse para hacer una vida en
común, no existiendo coacción entre ellas o por parte de terceros. Esta unión obedece a
sus voluntades individuales libres de presión o de vicios que puedan influir en esta
trascendental toma de decisión tanto para ellos como la sociedad. Recordemos que nuestra
Carta Magna señala que la comunidad y el Estado protegen a la familia y promueven el
matrimonio.
Es bilateral: porque desde el momento de su celebración es fuente y origen de derechos y
obligaciones reciprocas entres los cónyuges.
Es de tracto sucesivo: porque las obligaciones propias del contrato tienen un
cumplimiento periódico, escalonado y prolongado en el tiempo.
Las partes: de acuerdo con la Constitución Política de Colombia de 1991 y con el Código
Civil, las partes que intervienen en el contrato deben ser de diferente sexo, es decir, un
hombre y mujer, de lo contrario sería inexistente.
Origina un nuevo estado civil: el cual es irrenunciable, no puede ser objeto de transacción
por ser un atributo de la personalidad de los cónyuges (Suárez, 2001).
El matrimonio como negocio jurídico
Aceptando la teoría de que el matrimonio es un acto jurídico, es decir un acto humano, voluntario,
lícito, cuya finalidad es la generación de las relaciones jurídicas familiares; la estructura de dicho
acto es bilateral, integrada por la voluntad de los contrayentes, sujeta al control de legalidad,
control ejercido por funcionario público, los cuales son concurrentes e inseparables para que el
acto de celebración alcance su plenitud jurídica, lo que indica que estos dos elementos constituye
el vínculo, teniendo en cuenta que, según el resultado jurídico como tal, la celebración se produce
por la presencia de los requisitos legales y no por la expresión o voluntad del funcionario; es la
fuerza legal la que soporta el vínculo matrimonial (Cañón, p. 82).
Formalidad del acto celebrado
Su establecimiento y constitución están unidos a una forma que debe cumplirse, es la
teoría de la celebración matrimonial, de allí que no todas las uniones sean matrimonios,
mientras que todos los matrimonios implican necesariamente una unión. (Varsi
Rospigliosi, 2011, p. 48)
Recordemos que si bien las partes pueden decidir libremente manifestar su voluntad con
miras a contraer matrimonio (acto jurídico) ellas no pueden regular el contenido del acto,
es decir no cuentan con la libertad contractual o libertad de configuración interna la cual
es propia de los negocios jurídicos. En otras palabras, la autonomía privada en el
matrimonio es restringida a la celebración del acto mas no a la determinación de su
contenido el cual ya viene predeterminado por ley.
Igualdad de derechos y obligaciones entre los cónyuges
Ambos cónyuges tienen el deber y el derecho de participar en el gobierno del hogar y de
cooperar al mejor desenvolvimiento del mismo. A ambos compete, igualmente, fijar y
mudar el domicilio conyugal y decidir las cuestiones referentes a la economía del hogar.
En el Perú constitucionalmente se recoge la igualdad ante la ley entre hombres y mujeres
en el artículo 2, inciso 2. En Italia y en Brasil también existe un reconocimiento
constitucional, pero en estos dos últimos casos se hace alusión expresa a la “igualdad
entre los cónyuges”. Sin embargo, el artículo 234 del Código Civil peruano contempla de
forma específica la “igualdad entre los cónyuges” la cual, en realidad, deriva
implícitamente del artículo 2, inciso 2 mencionado.
Matrimonio entre personas del mismo sexo
El Estado del Perú no reconoce legalmente a parejas conformadas por personas del mismo
sexo. Para reconocer uniones afectivas heterosexuales en el país existen dos figuras
legales, el matrimonio y el concubinato, conocida como unión de hecho. Ante la baja
posibilidad de la aprobación del matrimonio igualitario, los legisladores han propuesto
diversos proyectos de ley con una nueva figura legal llamada unión civil.
La primera propuesta legal que planteaba el reconocimiento a la unión homosexual
presentado en el Perú data de 1993 y fue presentado por el ex decano del Colegio Médico
y ex congresista Julio Castro Gómez de Izquierda Unida cuando era miembro
del Congreso Constituyente Democrático. «Se estaba debatiendo la elaboración de la
nueva Constitución y la Comisión de Salud, Población y Familia a la que yo pertenecía
presentó el proyecto en el que se proponía el reconocimiento de las parejas homosexuales,
siempre y cuando no tuvieran inconvenientes legales», indicó Castro en 2003. La
propuesta fue rechazada.
CONCLUSIÓN
Por tanto, no podemos hablar de matrimonio si es que no nos referimos previamente al
Derecho de familia. Rama del derecho civil que se encarga de regular la celebración del
matrimonio, los derechos y obligaciones surgidos de este acto, su disolución y otras
instituciones relacionadas como la tutela y curatela.
Tampoco debemos olvidar que desde los albores de la humanidad se contaba con los
grupos familiares, constituidos con la finalidad de satisfacer intereses comunes, unidos
por vínculos afectivos y naturales previos al surgimiento del Estado quien posteriormente
reconoce algo que ya existía y más adelante pasa a regularlo a través del derecho.
Consideramos que, si bien algunos ordenamientos no establecen una definición de
matrimonio debido a que es una institución cambiable a lo largo del tiempo, o por que sea
difícil encasillar aspectos sociales y morales en una definición jurídica, es indispensable,
como se viene haciendo, que la Constitución, el Código Civil y otras leyes especiales
regulen algunos de sus elementos y aspectos relacionados.
BIBLIOGRAFÍA
• AGUILAR LLANOS, Benjamín (2016). Tratado de derecho de familia. Lima:
Lex & Iuris.
• BONILINI, Giovanni (1992). Nozioni di diritto di famiglia. Torino: UTET.
• DE CARVALHO FILHO, Milton Paulo (2015). Código Civil Comentado.
Doutrina e Jurisprudência. Comentario al artículo 1511, Coordinador: Cezar
Peluso, São Paulo: Manole, pp. 1616-1619.