Los
quilópodos (Chilopoda, del griego kheilos, 'labio' y podos, 'pie')2 son una clase de miriápodos comúnmente conocidos
como centípedos, ciempiés y escolopendras. El desconocimiento sobre la ortografía de la lengua española ha generado
grafías incorrectas como cienpiés34 y cien pies.5
Los ciempiés tienen un cuerpo alargado y plano formado por 21 segmentos o anillos (metámeros), con un par de patas en cada
uno de ellos. Pueden llegar a medir desde unos cuantos milímetros, en los Lithobiomorpha y Geophilomorpha, hasta los 30 cm
en los Scolopendromorpha. Pueden poseer veneno. Se conocen quilópodos fósiles del Silúrico tardío, hace unos 418 millones
de años.6 Se han descrito unas 3300 especies.7
Los quilópodos (ciempiés) se distinguen de los diplópodos (milpiés) en que solo tienen un par de patas por cada segmento o
metámero de su cuerpo, mientras que los milpiés tienen dos pares de patas por metámero.
Son carnívoros y para capturar a sus presas tienen unos apéndices bucales muy desarrollados que secretan veneno; han sido
capaces de colonizar muchos ambientes distintos, desde los áridos desiertos al círculo polar ártico, pero requieren
siempre microclimas húmedos debido a su alta tasa de pérdida de agua.
Índice
1Características
2Ciclo de vida
3Alimentación y caza
4Filogenia y clasificación
5Referencias
6Véase también
7Enlaces externos
Características[editar]
Las piezas bucales de los quilópodos están formadas por un par de mandíbulas y dos pares de maxilas, que están fusionados
en una pieza única; además, el primer par de patas está modificado en grandes uñas, llamadas forcípulas, que usan para
capturar las presas y por tanto, actúan como piezas bucales adicionales; las forcípulas alojan en su interior una
glándula venenosa.
Vista ventral de la cabeza de una escolopendra (Scolopendra cingulata); destacan las potentes forcípulas venenosas.
La cabeza posee una placa cefálica. Algunas especies poseen ojos laterales; las especies de Geophilomorpha son
ciegas, Scutigeromorpha se caracteriza por tener un par de ojos compuestos, y el resto pueden ser ciego o poseer uno o más
pares de ojos simples. Posee un par de antenas que varía en longitud y número de segmentos, excepto
para Geophilomorpha que siempre poseen 14 segmentos.
Cada uno de los segmentos de su cuerpo posee un par de patas, y placas en las zonas dorsal y ventral,
(tergito y esternito respectivamente). En los laterales posee una región blanda que se conoce como membrana pleural; es en
esta membrana en la que ocurre el intercambio gaseoso, excepto para Scutigeromorpha que posee esta región en la zona
dorsal. Los diferentes segmentos de las patas se denominan, desde el más próximo al más distante, coxa, trocánter, prefémur,
fémur, tibia y tarso, terminando en uñas tarsales.
El segmento terminal posee un par de patas comúnmente denominado par anal. No se usan para caminar, y normalmente
tienen diferencias morfológicas con el resto; se utilizan para defenderse o para atraer al sexo opuesto, por lo que se aprecia un
claro dimorfismo sexual. Los órganos sexuales también se ubican en este segmento; se pueden ver externamente
en Scutigeromorpha, Lithobiomorpha y algunos Geophilomorpha, por lo que machos y hembras son fácilmente distinguibles.
En cambio Scolopendromorpha no posee los órganos sexuales externos, pero siguen mostrando dimorfismo sexual ya que las
hembras son más largas o anchas que los machos; al aplicar presión y agua tibia en el último esternito los órganos sexuales
emergen.