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Métrica Musical: Estructura y Ritmo

La métrica musical se refiere a la estructura subyacente basada en la aparición periódica de sonidos acentuados, normalmente a intervalos regulares. Aunque la métrica y el ritmo están relacionados, se diferencian en que el ritmo se refiere a las duraciones de los sonidos mientras que la métrica se basa en los acentos. La métrica musical se expresa mediante indicaciones de compás y puede ser binaria, ternaria u otros tipos, determinando la agrupación de los tiempos fuertes y débiles.

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Métrica Musical: Estructura y Ritmo

La métrica musical se refiere a la estructura subyacente basada en la aparición periódica de sonidos acentuados, normalmente a intervalos regulares. Aunque la métrica y el ritmo están relacionados, se diferencian en que el ritmo se refiere a las duraciones de los sonidos mientras que la métrica se basa en los acentos. La métrica musical se expresa mediante indicaciones de compás y puede ser binaria, ternaria u otros tipos, determinando la agrupación de los tiempos fuertes y débiles.

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Métrica (música)

La métrica en música es la estructura subyacente que se basa en la


aparición periódica, normalmente a intervalos regulares,
de sonidos u otros elementos acentuados. A pesar de que existe una
relación especial, intrínseca e íntima entre métrica y ritmo, y que a
menudo se confunden, en esencia son diferentes. En tanto que el
ritmo hace referencia a las duraciones de los sonidos, la métrica
tiene su razón de ser en los acentos. También se relaciona con
el tiempo y con los diversos parámetros de la expresión musical. Es
habitual que la estructura métrica de acentos se explicite en una
estructura rítmica de duraciones, pero no siempre es así. La métrica
se expresa gráficamente por medio de las indicaciones de compás al
comienzo de una partitura o en cualquier lugar de una composición
en la que varíe el sistema métrico utilizado.

Índice

 1Estructura métrica
o 1.1Unidad rítmica y gesto rítmico
 2Tipos
o 2.1Métrica binaria y ternaria
o 2.2Métrica simple y compuesta
 3Historia y ejemplos
o 3.1En música clásica occidental
o 3.2En música popular urbana
o 3.3En música folclórica
 4Véase también
 5Referencias
o 5.1Notas
o 5.2Bibliografía
 6Enlaces externos
Estructura métrica

Niveles métricos: el nivel de pulso se muestra en medio de los


niveles de división (por encima) y los niveles de multiplicación (por
debajo).
La música heredó el término «métrica o metro» de la poesía. El
estudio del ritmo, el acento y la altura musical en el discurso se
denomina prosodia. Se trata de una cuestión de lingüística y poesía,
que se centra en el número de versos en cada estrofa, el número de
sílabas en cada verso y la disposición de las sílabas como largas o
cortas, con acento o sin acento. La métrica musical es la estructura
subyacente que se basa en la aparición periódica, normalmente a
intervalos regulares, de sonidos u otros elementos acentuados. A
pesar de que existe una relación especial, intrínseca e íntima entre
métrica y ritmo, y que a menudo se confunden, en esencia son
diferentes. En tanto que la rítmica hace referencia a las duraciones
de los sonidos diferenciando entre sonidos largos y breves, la
métrica tiene su razón de ser en los acentos, que dividen los sonidos
en fuertes y débiles. También se relaciona con el tempo y con los
diversos parámetros de la expresión musical. Es habitual que la
estructura métrica de acentos se explicite en una estructura rítmica
de duraciones, pero no siempre es así.2La métrica se expresa
gráficamente por medio de las indicaciones de compás al comienzo
de una partitura o en cualquier lugar de una composición en la que
varíe el sistema métrico utilizado.
El esquema métrico de una pieza se compone de tiempos, que en
realidad son abstracciones que emplea el intérprete musical y que
posteriormente el oyente deduce de la señal acústica. En función de
las agrupaciones que se hagan de estos tiempos surgen diversos
niveles métricos organizados jerárquicamente. Conforme a Lerdahl
y Jackendoff en una obra musical por lo general existen cinco o seis
niveles métricos aproximadamente. En la partitura se anota la
métrica correspondiente al nivel intermedio que recibe el nombre
de tactus. Por su parte, el oyente tiende a centrarse en uno o dos de
los niveles intermedios que destacan más en la escucha.3 A medida
que el oyente se desplaza desde el tactus hacia otros niveles, la
precisión de su percepción métrica disminuye, ya que en los niveles
superiores se difuminan los esquemas de acentuación y en los
inferiores se va perdiendo la regularidad.

Patrón de clave. Cada celda de la cuadrícula es una duración


suficiente para captar la temporización del patrón, que puede
entenderse como dos compases de cuatro pulsos en ritmo divisivo
(métrico o simétrico) cada pulso dividido en dos células. El primer
compás también puede entenderse como 3 + 3 + 2 en ritmo aditivo
("mesurado" o asimétrico).
La estructura métrica de la música incluye metro, tempo y todos los
demás aspectos rítmicos que generan una regularidad temporal
contra los que se proyectan los detalles en primer plano o patrones
duracionales de la música. Según Scholes la terminología de la
música occidental es notoriamente imprecisa en este ámbito.1
MacPherson prefiere hablar de «tiempo» y «forma rítmica»,
mientras que Imogen Holst habla de «ritmo mesurado».En las
clasificaciones generales se pueden distinguir los siguientes tipos de
ritmos:

 El ritmo divisivo o ritmo métrico calcula cada valor temporal


como un fracción del pulso, es decir, subdivide los tiempos lentos
en unidades de menor duración. Los acentos normales vuelven a
producirse periódicamente facilitando la agrupación sistemática
en compases. Se trata, con mucho, del ritmo más común en la
música occidental.
 El ritmo aditivo o ritmo mesurado calcula cada valor temporal
como un múltiplo de una unidad de tiempo específico. En otras
palabras, transforma los tiempos rápidos en unidades de mayor
duración. Sin embargo, en este caso los acentos no se repiten
regularmente dentro de la estructura métrica subyacente.
 El ritmo libre es aquel en el que no se da ninguno de los casos
anteriores. Como en el canto gregoriano, que cuenta con un pulso
básico pero un ritmo más libre, como el ritmo de la prosa en
comparación con el de la poesía.
 Finalmente cierta música puede ser considerada amétrica. Por
ejemplo, algunas obras anotadas gráficamente desde la década de
1950; así como otras prácticas musicales al margen de la música
europea como el repertorio Honkyoku para shakuhachi.  Senza
misura es un término musical italiano que quiere decir «sin
medida», lo cual implica tocar sin pulso, utilizando el tiempo
para medir lo que se necesita para tocar el compás.

Patrón de clave en tres compases precedido por un compás de negras


estables. El patrón se anota en doble tiempo con respecto al anterior,
en uno en vez de dos compases de cuatro tiempos. 
Unidad rítmica y gesto rítmico

Unidades rítmicas: el nivel de división se muestra arriba y las


unidades rítmicas debajo.  
Una unidad rítmica es un patrón duracional que se sincroniza con un
pulso o pulsos en el nivel métrico subyacente. Estas se pueden
clasificar como sigue:

 Métrica: patrones uniformes que coindicen exactamente con la


estructura métrica, como una serie continua de corcheas o pulsos.
 Intramétrica: patrones de confirmación, como corcheas
o semicorcheas con puntillo y el swing. Se trata de patrones
cuyos pulsos confirman los pulsos de la estructura métrica sin ser
idénticos.
 Contramétrica: patrones no concluyentes o sincopados, que no
siguen el pulso.
 Extramétrica: patrones irregulares con respecto a la estructura
métrica de la pieza, tales como los grupos de valoración especial,
los tresillos.
Un gesto rítmico es cualquier patrón duracional que, en contraste
con la unidad rítmica, no ocupa un período de tiempo equivalente a
un pulso o pulsos en un nivel métrico subyacente. Puede ser descrito
de acuerdo con su comienzo y final, o por las unidades rítmicas que
contiene. De tal manera que podemos encontrarnos con los
siguientes tipos de comienzo:

 Tético: es un inicio en un tiempo fuerte, es decir, que coincide


con el acento.
 Anacrúsico: es un inicio en un tiempo débil, es decir, anterior
al acento. La anacrusa hace referencia a una nota o grupo de
notas sin acento que preceden al primer tiempo fuerte de
una frase, por lo tanto va colocado antes de la barra de compás.
 Acéfalo: es un inicio que se produce con posterioridad al
acento. Por ejemplo, después de un silencio o de una nota ligada.
En cuanto a los tipos de terminación existen las siguientes
posibilidades:

 Fuerte: es un final que coincide con un tiempo fuerte.


 Débil: es un final que coincide con un tiempo débil.
La música de baile tiene patrones inmediatamente reconocibles de
pulsos construidos sobre un tempo y medida característicos. La
Sociedad Imperial de Profesores de Danza (1983) define el tango,
por ejemplo, como el que se baila en compás de 2/4 en
aproximadamente 66 pulsos por minuto. El paso básico lento hacia
delante o hacia atrás, que dura un pulso, se denomina «lento», de tal
forma que para crear un paso completo «derecha-izquierda»
equivale a un compás de 2/4.13
Tipos
Métrica binaria y ternaria
La combinación de dos sistemas métricos básicos, binario y ternario,
da como resultado diversos tipos de compases. El compás se divide
en partes llamadas tiempos o pulsos y existen varios tipos de compás
en función del número de tiempos.

 La métrica binaria, que da lugar al compás binario de dos


tiempos, se basa en una alternancia de pulsos fuertes
o acentuados y pulsos débiles o átonos, en la cual uno de cada
dos pulsos es fuerte.
 La métrica ternaria, que da lugar al compás ternario de tres
tiempos, consiste en una sucesión regular de un pulso fuerte o
acentuado y dos débiles o átonos. En algunos casos y en ciertos
estilos o tipos de música se considera que la segunda de las dos
pulsaciones átonas es algo más fuerte que la primera, sin alcanzar
la acentuación de la primera de cada tres.
 La métrica cuaternaria, que da lugar al compás cuaternario de
cuatro tiempos, es otro tipo de métrica que habitualmente se
incluye entre las básicas, que se caracteriza porque a intervalos
regulares uno de cada cuatro pulsos es fuerte. No obstante, suele
considerarse que el tercer pulso también cuenta con una leve
acentuación, por lo que se convierte en una sucesión fuerte - débil
- medio fuerte - débil. Desde esta perspectiva el compás
cuaternario se puede entender como derivado del binario, es
decir, como dos compases de dos partes.
 La métrica irregular, da lugar al compás irregular formado
por otra cantidad de tiempos.
Matemáticamente es más lógico solo considerar a aquellos compases
con un número primo de tiempos, ya que no pueden formarse como
un múltiplo de otro compás, más que del compás unitario. Los
tiempos de un compás se articulan de manera diferente según la
acentuación. En todos los tipos de compás de dos, tres o cuatro
tiempos la primera parte es la parte fuerte del compás, que se llama
«tierra»; mientras que los demás tiempos son débiles.
En el solfeo los compases se marcan tradicionalmente con el brazo
derecho. El movimiento para efectuar la primera parte de cualquiera
de los distintos tiempos de compás se denomina «dar», y para el
resto de movimientos se denomina «alzar». Cuando el tempo de la
obra es muy rápido, el director debe marcar los compases a un solo
tiempo, llamado tactus. Se muestra marcando solo el primer pulso
de cada compás («dar»), sin marcar demasiado el «alzar».
Métrica simple y compuesta
El principio métrico opera en varios niveles simultáneamente. En
este sentido, los pulsos se articulan en grupos binarios o ternarios.
Pero cada pulso, a su vez, puede tener subdivisiones binarias o
ternarias. La división de la pulsación es un hecho rítmico que en
esencia también tiene implicaciones métricas, dando lugar a varios
sistemas métricos más complejos. Los términos simple y compuesto
se emplean en la notación anglosajona que es aplicada en el Reino
Unido, Estados Unidos y Alemania.

 Compás simple o compás de subdivisión binaria, cuando cada


uno de sus pulsos o tiempos se puede subdividir en mitades.

 Si los pulsos se subdividen en dos y se agrupan de dos en


dos, originan el 2/4 que es un compás binario de
subdivisión binaria.
 Si los pulsos se subdividen en dos y se agrupan de tres en
tres, originan el 3/4 que es un compás ternario de
subdivisión binaria.

 Compás compuesto o compás de subdivisión ternaria, cuando


cada uno de sus pulsos o tiempos se puede subdividir en
tercios.

 Si los pulsos se subdividen en tres y se agrupan de dos en


dos, originan el 6/8 que es un compás binario de
subdivisión ternaria.
 Si los pulsos se subdividen en tres y se agrupan de tres en
tres, originan el 9/8 que es un compás ternario de
subdivisión ternaria.
En el solfeo las subdivisiones no se marcan, sino solamente
los pulsos o tiempos.
Historia y ejemplos
En música clásica occidental
A lo largo de la historia, la música clásica europea ha
mostrado predilección por los diversos tipos de métrica, a
veces en función de los usos y funciones de esta música, a
veces en relación con sistemas simbólicos. Por ejemplo, en
el siglo XIII se consideraba mejor la métrica ternaria por ser
una representación simbólica de la Santísima Trinidad. El vals,
el minué o el bolero son ejemplos de métrica ternaria, mientras
que la marcha es binaria. La síncopa y
el contratiempo constituyen las transgresiones más habituales
a la regularidad de acentuación característica del sistema
métrico en la música occidental.
En música popular urbana
Por su parte, la música popular moderna muestra una
predilección absoluta por la métrica binaria, hasta el punto de
que la métrica ternaria es la excepción. La inmensa mayoría de
ritmos bailables actuales son binarios.
En música folclórica
La música tradicional o folclórica de algunas zonas de Europa,
en especial de los países balcánicos, se hace un uso frecuente
de estructuras métricas basadas en la alternancia de métrica
binaria y ternaria. Son los denominados ritmos aksak: 3 +2 +2,
3 +2 +2 +3 +2, etc.
Véase también

 Teoría musical
 Grupos de valoración especial
 Anacrusa
 Contratiempo
 Hemiolia
 Síncopa (música)
 Ostinato
 Isorritmia
 Polirritmia
 Metro quíntuple
 Metro séptuple
Notas

1. ↑ Saltar a:a b c Scholes, Percy: «Metre»; «Rhythm». The


Oxford Companion to Music. Oxford University Press,
1970.
2. ↑ Grabner, Hermann: Teoría general de la música. Akal,
2001, pp. 42-49.
3. ↑ Saltar a:a b Karpinski, Gary S.: Aural Skills Acquisition.
Oxford University Press, 2000, pp. 19-24.
4. ↑ Lerdahl, Fred & Jackendoff, Ray: A Generative Theory
of Tonal Music. MIT, 1983, pp. 20-24.
5. ↑ Winold, Allen: «Rhythm in Twentieth-Century
Music». Aspects of Twentieth-Century Music. Prentice-
Hall, 1975, cap 3.
6. ↑ Macpherson, Stewart: Form in Music. J. Williams,
1930, pp. 3-5.
7. ↑ Holst, Imogen: An ABC of Music. Oxford University
Press, 1963, p. 17.
8. ↑ Cooper, Paul: Perspectives in Music Theory. Dodd,
Mead, 1973, p. 30.
9. ↑ Forney, Kristine & Machlis, Joseph: The Enjoyment of
Music. W.W. Norton, 2007.
Saltar a:a b
10. ↑     Winold, Allen: «Rhythm in Twentieth-Century
Music». Aspects of Twentieth-Century Music. Prentice-
Hall, 1975, pp. 238-244.
11. ↑ Randel, Don Michael: The Harvard Dictionary of
Music. Belknap Press, 2003, p. 42.
12. ↑ De Candé, Roland: Nuevo diccionario de la música.
Grasindo, 2002, vol. I, p. 34].
13. ↑ The Imperial Society of Teachers of
Dancing: Ballroom Dancing. Hodder & Stoughton,
1983.
14. ↑ Randel, Don Michael: The Harvard Dictionary of
Music. Belknap Press, 2003, p. 507.
Altura (música)
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Este aviso fue puesto el 9 de octubre de 2019.
En música, la altura es una de las cuatro cualidades esenciales
del sonido, junto con la duración, la intensidad y el timbre. Dicha
cualidad determina si un sonido es agudo o grave, la cual dependerá
de la frecuencia en que se repita la onda sonora. A mayor repetición
de la onda, más agudo será el sonido y a menor repetición, más
grave será el mismo. Por esta razón, las notas musicales están
determinadas por un número de frecuencia . En psicoacústica la
altura es un parámetro utilizado para determinar
la percepción del tono de un sonido.
La altura de los sonidos depende de la frecuencia de vibración el
cuerpo sonoro. Los sonidos agudos son el resultado de un mayor
número de vibraciones con respecto a sonidos graves, cuyo número
de variación es menor.
Las ondas sonoras se originan siempre por el movimiento vibratorio
de algún cuerpo en contacto con un medio en el cual el sonido es
posible, sea la caja de armonía o resonancia de un piano o el
diafragma de un tambor. En los instrumentos de viento, el cuerpo
vibrante es una columna de aire. La frecuencia se mide en hercios, el
número de veces que vibra una onda sonora en un segundo. Cuanto
más alta sea la frecuencia de la onda sonora, mayor será la altura del
sonido, o sea más agudo.
Existen diversos subcontenidos dentro de altura: las variaciones de
ella, continua y gradual, los registros, si es fija o variable,
determinada o indeterminada.[cita  requerida]
El umbral inferior del oído humano se encuentra entre los 16 y
20 Hz, y el superior entre los 16 000 y 20 000 Hz, según el oído de
cada persona. Los sonidos que se encuentran por debajo del umbral
inferior o por encima del superior no son registrados por el oído,
debido a limitaciones naturales del aparato auditivo humano. Se
llama ultrasonidos a los sonidos que se encuentran por encima del
umbral superior. Un coro mixto se mueve entre 64 y 1 500 Hz, y uno
entre 20
Véase también[editar]

 Teoría musical
 Duración musical
 Intensidad musical
 Timbre musical
Tempo
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Para otros usos de este término, véase Tempo (desambiguación).

Inicio de la Sonata K. 331 de Mozart, con dos tipos de indicación


de tempo. Andante grazioso incluye el adjetivo gracioso para
concretar el carácter. La indicación metronómica precisa que hay
que tocar 120 corcheas por minuto, es decir, 2 por segundo.
Tempo (en plural, tempo), movimiento o aire en terminología
musical hacen referencia a la velocidad con la que debe ejecutarse
una pieza musical. Se trata de una palabra italiana que literalmente
significa «tiempo». En las partituras de una obra el tempo se suele
representar al inicio de la pieza encima del pentagrama.1234
A lo largo de la historia de la música occidental surgieron dos
formas de indicar el tempo. Hasta la invención del metrónomo se
empleaban determinadas palabras como andante, allegro, etc. que
aportaban una idea subjetiva de la velocidad de la pieza3 y a la vez
aportaban información sobre el carácter o la expresión que había que
dar a la música. La invención del metrónomo aportó mayor
precisión y dio lugar a las indicaciones metronómicas.4
En la música occidental actual se suele indicar en pulsaciones por
minuto (ppm), abreviado también como bpm, de la expresión beats
per minute en inglés. Esto significa que una figura determinada (por
ejemplo, una negra o corchea) se establece como pulso y la
indicación significa que debe ser ejecutado un determinado número
de pulsos por minuto.5 Cuanto mayor es el tempo, mayor es el
número de pulsos por minuto que se deben tocar y por tanto más
rápidamente debe interpretarse la pieza. En función del tempo una
misma obra musical tiene una duración más o menos larga. De
forma parecida, cada figura musical (una negra o una blanca) no
tiene una duración específica y fija en segundos, sino que depende
del tempo.

Índice

 1Historia
o 1.1Antes de la invención del metrónomo
o 1.2Después de la invención del metrónomo
 2El tempo más allá de la velocidad
o 2.1El tempo entendido
 3Indicación mediante expresiones
o 3.1Indicadores de un tempo determinado
o 3.2Indicadores de un cambio de tempo
o 3.3Otras expresiones utilizadas
 4Indicación metronómica
 5Véase también
 6Referencias
o 6.1Notas
o 6.2Bibliografía
 7Enlaces externos
Historia[editar]
En Europa ya alrededor del primer tercio del siglo XVI Luis de
Milán indicaba el tempo en su colección de música para vihuela El
Maestro, con indicaciones como "algo apriessa" o "compás a
espacio". En el siglo XVII, la práctica se extiende y
los compositores han querido dejar indicaciones sobre
la partitura relacionadas con la velocidad a la que querían que se
interpretara su música. Estas indicaciones han sido de varios tipos
según los momentos y las tradiciones musicales, pero hay un
momento de cambio importante cuando en el año 1812 se inventa
el metrónomo, patentado por Johann Maelzel en 1816.6
En cuanto a la representación gráfica de estas indicaciones, tanto las
textuales como las metronómicas, con frecuencia se sitúan
inmediatamente encima del pentagrama cuando se trata de
una partitura a un solo pentagrama, o bien del pentagrama superior
cuando se trata de una pieza con varios pentagramas.
Antes de la invención del metrónomo[editar]
En música clásica, hasta la invención del metrónomo, lo habitual era
describir el tempo de una pieza mediante una o más palabras,
habitualmente adjetivos que describían la velocidad de la pieza
musical y de su interpretación como andante, allegro, etc. La
mayoría de estas palabras son italianas durante los siglos XVII y
sobre todo el XVIII, con independencia de la nacionalidad del autor
y el lugar donde se produjera esta música. Esto fue así debido a que
muchos de los más importantes compositores del siglo XVII eran
italianos, y este periodo fue cuando las indicaciones de tempo fueron
ampliamente utilizadas y codificadas por primera vez. Su uso se
generalizó progresivamente en toda Europa a lo largo del siglo
XVIII, en especial el de las palabras más habituales (adagio,
andante, allegro y presto).
En ocasiones estas expresiones aportaban información también
sobre el carácter o la expresión que había que dar a la música. Esto
difumina la distinción tradicional entre los indicadores de tempo y
de carácter. Así por ejemplo, andante (caminante en italiano) da una
determinada sensación de movimiento, sin embargo allegro es
indicativo de velocidad pero sobre todo de carácter. Otra muestra es
el caso de presto y allegro, ambos indican una ejecución rápida
siendo presto más rápido. Por su parte, allegro también connota
alegría por su significado original en italiano; mientras
que presto indica la velocidad como tal. En la expresión Allegro
agitato que aparece en el último movimiento del Concierto para
piano en fa de George Gershwin es una indicación de tempo sin
duda más rápido que un allegro habitual; pero también una
indicación de carácter por el adjetivo agitato ("agitado").

Inicio de la Marcha nupcial de Wagner, con la indicación


de tempo en alemán (Mäßig bewegt: moderadamente animado)
Especialmente en la segunda mitad del siglo XVIII, las músicas
conservadas en las cajas de música y en los relojes musicales, y en
general en todo tipo de artilugios capaces de reproducir música de
forma mecánica, son una herramienta de primera importancia para
conocer las velocidades reales a las que se interpretaba la música.
Con posterioridad a la invención del metrónomo se han seguido
empleando y hacia finales del siglo XIX y principios del XX, con la
eclosión de los nacionalismos, tendieron a emplearse sus
correspondientes traducciones a las lenguas propias de los autores
que las utilizaban.
Después de la invención del metrónomo[editar]
Metrónomo tradicional.

Metrónomo digital.
La invención del metrónomo con el que se podía tanto ajustar la
velocidad a un determinado número de pulsaciones por minuto,
como oír estas pulsaciones mientras se interpreta la música, permitió
una exactitud mucho mayor que la que se había dado con
anterioridad. A partir de ese momento el autor podía expresar
qué figura (normalmente negra, pero también la blanca o la corchea,
o la negra con puntillo en función del tipo de compás) era la que se
tomaba como unidad de medida, cuál era la que equivalía a una
pulsación. Paralelamente se realizó una adecuación del sistema
anterior -que no desaparecía- al nuevo, estableciendo por ejemplo
que un andante correspondía a entre 60 y 80 pulsaciones por minuto.
Así pues, cada una de las indicaciones textuales en italiano se
corresponde con un rango de indicaciones numéricas de metrónomo.
Este tipo de marcas matemáticas de tempo fueron cada vez más
populares durante la primera mitad del siglo XIX, una vez que el
metrónomo fue inventado por Johann Nepomuk Mälzel aunque los
primeros metrónomos eran algo inconsistentes. El primer
compositor en utilizar el metrónomo fue Beethoven y en 1817
publicó indicaciones metronómicas para sus (entonces) ocho
sinfonías. Algunas de estas marcas son hoy objeto de polémicas,
como las de su Sonata para piano "Hammerklavier" y su novena
sinfonía, ya que para muchos parece ser casi imposiblemente rápido.
El mismo caso ocurre con muchas de las obras de Robert
Schumann.7 Como alternativa a las indicaciones de metrónomo,
algunos compositores del siglo XX como Béla Bartók y John Cage,
proporcionarían el tiempo total de ejecución de una obra, de la cual
podía deducirse aproximadamente el tempo pertinente.
Con la aparición de la música electrónica moderna, las pulsaciones
por minuto se convirtió en una medida sumamente precisa.
Asimismo, los secuenciadores de música utilizan este sistema
de ppm para indicar el tempo. El tempo es tan esencial en la música
contemporánea como en la clásica. En la música electrónica de
baile, el conocimiento exacto del ppm de una canción es
fundamental para los DJs a efectos del beatmatching (sincronización
de ritmos). Por lo general, a lo largo de los últimos siglos
el tempo ha sido indicado cada vez con un mayor grado de precisión
por parte de los creadores de la música. Ello no obsta que elementos
diversos entre los que podemos contar las capacidades técnicas
del intérprete, las dimensiones del grupo, la acústica de la sala, etc.
puedan inducir a aplicar criterios de tempo no del todo coincidentes
con los que propone el autor.
El tempo más allá de la velocidad[editar]
Existe cierta relación entre las indicaciones de tempo y los tipos
de compás que se emplean, un vestigio de la notación medieval. Así,
un compás de 3/2 suele designar un tempo más lento que un 3/4;
mientras que un 3/8 nos lleva a un tempo más rápido. Una relación
similar se establece también entre los compases 4/4 y 2/2 (alla
breve). De tal modo que el compás se convierte también en una
manera de proporcionar información acerca del tempo.
Epstein ha señalado que el tempo, sin embargo, no es sólo el
resultado de establecer cuántas décimas de segundo dura una negra
sino que es el resultado de complejas interacciones entre muchos
elementos que confluyen en una obra musical como el
trabajo temático, los ritmos, la articulación, la respiración,
las progresiones armónicas, el movimiento tonal, la
actividad contrapuntística, etc. El tempo es una reducción de toda
esta globalidad a un concepto de velocidad,8 cuando en realidad es
mucho más un concepto de movimiento en el sentido más amplio de
la palabra. De ahí que encontrar el tempo correcto, el más adecuado,
es una de las tareas más sutiles y más difíciles a las que se enfrenta
un intérprete.
El tempo entendido[editar]
En algunos casos (bastante a menudo hasta el final del Barroco), las
convenciones que rigen la composición musical eran tan rígidas que
no era necesario especificar tempo alguno. Por ejemplo, el primer
movimiento del Concierto de Brandeburgo n.º 3 de Bach no contiene
indicaciones de tempo ni de carácter. Al proporcionar los nombres
de los movimientos, los editores de las grabaciones recurren a
medidas ad hoc como señalar el movimiento de Brandeburgo
como Allegro, (Allegro), (Sin indicación) y así sucesivamente.
En la música renacentista casi toda la música se entendía que fluía a
un ritmo definido por el tactus, aproximadamente como el ritmo de
los latidos del corazón humano. La figura se corresponde al tactus
indicado por el compás mensural.
Con frecuencia una determinada forma o género musical implica su
propio tempo, así que no se necesitan explicaciones más detalladas
en la partitura. En consecuencia, los músicos esperan que
un minueto se interprete a un ritmo bastante majestuoso, más lento
que un vals vienés; un perpetuum mobile que es bastante rápido, y
así sucesivamente. Los géneros musicales pueden ser utilizados para
implicar determinados tempos, por lo que Ludwig van
Beethoven escribió "In Tempo d'un Menuetto" sobre el primer
movimiento de su Sonata para piano op. 54, a pesar de que ese
movimiento no es un minueto. Las listas de música popular emplean
términos como "bossa nova", "balada" y "rock latino" prácticamente
de la misma manera.
Es importante tener en cuenta al interpretar estas palabras que
los tempos han variado a lo largo de las distintas etapas de la historia
e incluso en diferentes lugares, pero en ocasiones ha cambiado
incluso el orden de los términos. Así, un largo actual es más lento
que un adagio, sin embargo en el período barroco era más rápido.9
Indicación mediante expresiones[editar]
Por convención histórica, que data de hace siglos, la mayor parte de
las expresiones que se usan para indicar el tempo en las partituras
están en italiano.
Indicadores de un tempo determinado[editar]
A continuación se enumeran diversas expresiones que hacen
referencia a un tempo determinado ordenadas de menor a mayor
velocidad.

 Larghissimo: extremadamente lento (menos de 20 ppm); usado


en raras ocasiones.
 Largo: muy lento (20 ppm).
 Lento moderato : (20 - 40ppm).
 Lento: lento (40 - 60 ppm).
 Grave: lento y solemne (≈40 ppm).
 Larghetto: más o menos lento (60 - 66 ppm)
 Adagio: lento y majestuoso (66 - 76 ppm); para Clementi, el
movimiento más largo no era el largo sino el adagio.10
 Adagietto: un poco menos lento que el adagio (70 - 80 ppm);
poco usado.
 Tranquillo: tranquilo.
 Tranquillamente.
 Afettuoso: (72 ppm).
 Andante: al paso, tranquilo, un poco vivaz (76 - 108 ppm).
 Andante moderato: con un poco más de celeridad que
el andante (92 - 112 ppm).
 Andantino: más vivo que el andante moderato; sin embargo,
para algunos significa menos vivo que el andante.
 Moderato espressivo
 Moderato: moderado (80 - 108 ppm).
 Allegretto grazioso.
 Allegretto: un poco animado; sin embargo, en algunas piezas
se toca como allegro y en otras como andante.
 Allegro moderato.
 Allegro: animado y rápido (110 - 168 ppm).
 Vivace: vivaz.
 Vivo: rápido y vivaz
 Allegrissimo: más rápido que el allegro; poco usado.
 Presto: muy rápido (168 - 200 ppm).
 Vivacissimo: más rápido que el vivace; poco usado.
 Vivacissimamente: Más rápido que el Vivacissimo.
 Prestissimo: muy rápido (más de 200 ppm).
 Allegro prestissimo con fuoco: extremadamente rápido (más de
240 ppm).
Indicadores de un cambio de tempo[editar]
Aumento gradual de velocidad

 Stretto
 Stringendo
 Accelerando
 Affrettando
Disminución gradual de la velocidad

 Rallentando
 Ritardando
 Ritenuto
A voluntad del intérprete
 A piacere
 A capriccio
 Ad libitum
 Rubato
Volviendo al tempo original

 A tempo
 Tempo primo o Tempo 1º
Otras expresiones utilizadas[editar]

 Sostenuto: sosteniendo y descuidando un poco el tiempo.


 Morendo: ir apagando el sonido y rallentando.
 Non troppo: no demasiado. (Ejemplo: Allegro ma non
troppo vivace)
 Con moto: con movimiento.
 Molto: mucho.
 Poco a poco: poco a poco.
 Tempo di...: va acompañado del nombre de algún tipo de
composición para indicar que debe tocarse como es común en ese
género. Por ejemplo, "Tempo di Valzer" indica que la velocidad
debe coincidir con la usada en la mayoría de los valses.
 Quasi: casi.
 Assai: tanto, muy, suficiente o bastante.
 Lo stesso tempo: a la misma velocidad.
 Tempo giusto: a una velocidad consistente.
Indicación metronómica[editar]
Indicación metronómica.   Reproducir (?·i)
Casi siempre, la palabra italiana que designa el tempo está
acompañada por la indicación metronómica. Esta es una expresión
que indica la velocidad exacta más adecuada para una pieza de
música indicando cuántas figuras de un determinado valor deben
tocarse en un minuto (o compás). De este modo, la indicación   =
60 se traduce en ejecutar una pieza a tal velocidad que quepan
sesenta negras en un minuto. En la práctica, para alcanzar esta
exactitud se utiliza un aparato llamado metrónomo. La indicación
metronómica se emplea para homogeneizar la velocidad
determinada ya que, de lo contrario, podría haber distintas
interpretaciones acerca de cómo debe tocarse, por ejemplo,
un allegro. Sin embargo, muchas veces es colocada por el revisor,
de modo que ocasionalmente no coincide con la interpretación del
autor original. Esta unidad generalmente se utiliza para medir
el tempo en la música así como la frecuencia cardíaca.
La indicación de pulsaciones por minuto de una pieza musical
convencionalmente se representa en la partitura como una indicación
de metrónomo, como la que se ilustra en la imagen de la derecha.
Esto indica que debe haber 120 pulsos de negra por minuto.

 En los compases simples o de subdivisión binaria, en los que


cada uno de sus pulsos o tiempos se puede subdividir en mitades,
se suele mostrar el tempo en función de la figura musical que hay
en el denominador del compás. Así, por ejemplo en un compás de
4/4 mostraría una negra, mientras que un 2/2 mostraría
una blanca.
 En los compases compuestos o de subdivisión ternaria, en los
que cada uno de sus pulsos o tiempos se puede subdividir en
tercios, por lo que se emplea una figura con puntillo. Los
compases compuestos más comunes son 6/8, 9/8 y 12/8. Por
ejemplo, en el compás de 6/8 hay seis corcheas por compás, así
pues se utilizará dos negras con puntillo para indicar cada ppm en
cada compás.
Los tiempos exóticos y en particular los compases lentos pueden
indicar su tempo en ppm mediante otras figuras musicales. La
indicación ppm se convirtió en la terminología común en la música
disco debido a su utilidad para los discjockeys y siguen siendo
importantes en el mismo género y otras músicas de baile.
Véase también[editar]

 Glosario de terminología musical


 Historia de la notación en la música occidental
 Notación musical
 Análisis musical
 Signos musicales
 Teoría musical
 Carácter (música)
 Matiz agógico
Referencias[editar]
Notas[editar]

1. ↑ London, Justin: «Tempo». New Grove Dictionary of


Music and Musicians, ed. Stanley Sadie. Macmillan, 2001
[1980].
2. ↑ Fallows, David: «Tempo and expression marks». New
Grove Dictionary of Music and Musicians, ed. Stanley Sadie.
Macmillan, 2001 [1980].
3. ↑ Saltar a:a b Abromont, Claude et al.: Teoría de la música.
Fondo de Cultura Económica, 2005, pp. 148-153.
4. ↑ Saltar a:a b Pérez Gutiérrez, Mariano: Diccionario de la
música y los músicos. Akal, 1985, vol. 3 p. 260.
5. ↑ Grabner, Hermann: Teoría general de la música. Akal,
2001, pp. 36-39.
6. ↑ Michels, Ulrich: Atlas de música. Alianza, 2009, vol. 1,
p. 67.
7. ↑ Apel, Willi: The Harvard Dictionary of Music. Harvard
University Press, 1969, p. 523.
8. ↑ Epstein, David: Shaping Time: Music, the Brain, and
Performance. Schirmer Books, 1995, p. 99.
9. ↑ «Music Theory Online: Tempo». Dolmetsch Online
Music Dictionary.
10. ↑ Fallows, David: «Adagio». New Grove Dictionary of
Music and Musicians, ed. Stanley Sadie. Macmillan, 2001
[1980].
Bibliografía[editar]
Específica

 Fallows, David: «Tempo and expression marks». New Grove


Dictionary of Music and Musicians, ed. Stanley Sadie.
Macmillan, 2001 [1980].
 London, Justin: «Tempo». New Grove Dictionary of Music
and Musicians, ed. Stanley Sadie. Macmillan, 2001 [1980].
General

 De Candé, Roland: Nuevo diccionario de la música vol. I y II.


Grasindo, 2002.
 De Pedro, Dionisio: Teoría completa de la música. Real
musical, 1990.
 Grabner, Hermann: Teoría general de la música. Akal, 2001.
 Michels, Ulrich: Atlas de música. Alianza, 2009 [1985].
 Pérez Gutiérrez, Mariano: Diccionario de la música y los
músicos vol. 1 2 y 3. Akal, 1985.
 Randel, Don Michael: The Harvard Dictionary of Music.
Harvard University Press, 2003.
 Zamacois, Joaquín: Teoría de la música. Idea, 2002 [1949].
 Intensidad (música)
 (Redirigido desde «Intensidad musical»)
 Ir a la navegaciónIr a la búsqueda
 La intensidad en música es la cualidad que diferencia
un sonido suave de un sonido fuerte. Depende de la fuerza con
la que el cuerpo sonoro sea ejecutado y de la distancia del
receptor de la fuente sonora. Se trata de una de las cuatro
cualidades esenciales del sonido articulado junto con la altura,
la duración y el timbre.
 Acústicamente la intensidad depende de la amplitud de las
vibraciones1 y particularmente está conectada a una magnitud
definida como intensidad acústica, que se mide en W/m² ó más
comúnmente en decibelios (dB) cuando se mide
logarítmicamente (Nivel de presión sonora).2
En psicoacústica la diferencia que mide la percepción de la
intensidad musical se define como sonoridad.
 La dinámica musical hace referencia a las graduaciones de la
intensidad del sonido. Dentro de la terminología musical se
denomina matiz dinámico o de intensidad a cada uno de los
distintos grados o niveles de intensidad en que se pueden
interpretar uno o varios sonidos, determinados pasajes o piezas
musicales completas.3
Timbre (acústica)
(Redirigido desde «Timbre musical»)
Ir a la navegaciónIr a la búsqueda
El timbre es la cualidad que caracteriza un sonido. Se trata de una
de las cualidades esenciales del sonido junto con el tono,
la duración y la intensidad.

Índice

 1Composición de los sonidos


 2El timbre como criterio de identidad
 3Véase también
 4Referencias
 5Enlaces externos
Composición de los sonidos[editar]
Los sonidos que escuchamos son complejos, es decir, están
compuestos por varias ondas simultáneas, aunque nosotros las
percibimos como una sola. El timbre depende de la cantidad
de armónicos que tenga un sonido y de la intensidad de cada uno de
ellos.
En el movimiento vibratorio generador del sonido intervienen,
simultáneamente, de una parte, un movimiento vibratorio principal,
y de otra, uno o más movimientos vibratorios secundarios. En
el lenguaje, el tono fundamental de cada sonido es el que producen
las vibraciones de las cuerdas vocales y los tonos secundarios
resultan de las resonancias que aquel produce en las cavidades
formadas en el canal vocal de acuerdo con la posición de los órganos
articuladores. A cada cavidad o resonador, según su forma y
volumen, le corresponde una nota de una altura determinada. En este
conjunto sonoro de tono fundamental y tonos secundarios, el
resonador predominante es el que determina el timbre o matiz
característico de cada sonido.
Se habla de timbre en función de aquella cualidad que permite
diferenciar un sonido de otro, sea este musical o no. Algunas
definiciones se refieren al timbre como una cualidad o parámetro
más del sonido, equiparable a la frecuencia (tono), amplitud
(intensidad) y duración. Pero en realidad no se trata de un parámetro
en sí mismo sino de la combinación de varios, entre los que
podemos mencionar como determinantes a:

 El espectro: distribución de la energía en función de los


parciales (armónicos o inarmónicos) de un sonido complejo.
 La envolvente dinámica: variación de la amplitud en el tiempo.
 La formante: el pico de intensidad o concentración energética
en una determinada frecuencia en el espectro de un sonido.
El timbre como criterio de identidad[editar]
Véase también: Timbre (canto)
A través del timbre somos capaces de diferenciar, dos sonidos de
igual frecuencia fundamental o (tono), e intensidad.
Un la de 440 Hz emitido por una flauta es distinto del la que emite
una trompeta aunque estén tocando la misma nota, porque tienen
distintos armónicos. En la flauta, los armónicos son pequeños en
comparación con la fundamental mientras que en la trompeta los
armónicos tienen una amplitud relativa mayor, por eso la flauta tiene
un sonido suave, mientras que la trompeta tiene un sonido estridente.
Físicamente, el timbre es la cualidad que confieren al sonido los
armónicos que acompañan a la frecuencia fundamental. Estos
armónicos generan variaciones en la onda sinusoidal base.
Los sonidos simples o tonos puros son ondas sinusoidales de
una frecuencia determinada. Sin embargo, en la naturaleza, no existe
ese sonido puro, libre de armónicos.
El teorema de Fourier demuestra que cualquier forma de onda
periódica puede descomponerse en una serie de ondas (armónicos)
que tiene una frecuencia que es múltiplo de la frecuencia de la onda
original (frecuencia fundamental). Así, los armónicos son múltiplos
de la frecuencia fundamental, a la que acompañan.
El timbre viene determinado por la cantidad e intensidad de estos
armónicos. A veces, como en el caso del oboe, estos armónicos
pueden tener una amplitud igual o superior a la forma de onda
fundamental.
Los armónicos varían según la fuente, según el tipo de instrumento,
según el diseño del propio instrumento, e, incluso, según la forma de
tocar este instrumento.
El timbre también es determinado por la envolvente de amplitud del
sonido. La variación de la amplitud en el tiempo determina una
“envolvente de onda”. Los sonidos de nuestro entorno describen
complejas variaciones de amplitud en el tiempo, pero en general se
acuerda un esquema básico que representa los principales momentos
de articulación de la energía de la onda, ellos son:

1. Ataque (attack): el tiempo que le lleva a la onda para alcanzar


el punto máximo de su amplitud
2. Caída (decay): el tiempo que le lleva a la onda para pasar del
punto máximo de amplitud hasta un estado de energía
estacionario.
3. Sostenimiento (sustain): el tiempo en que la amplitud de la
onda sonora permanece estacionaria.
4. Liberación (release): el tiempo que le lleva a la onda para
pasar del final de su período estacionario hasta el punto de su
extinción. El ejemplo clásico de liberación corresponde al
momento en que se levanta el dedo de la tecla de un piano y el
sonido se disipa rápidamente.
Estas cuatro etapas no siempre están presentes en todos los objetos
sonoros. En gran parte de ellos el esquema se complica
notoriamente.
Altura (música)
(Redirigido desde «Altura musical»)
Ir a la navegaciónIr a la búsqueda
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las convenciones de estilo de Wikipedia.
 Necesita mejorar su estructura.
 Las referencias no son claras o tienen
un formato incorrecto.
Este aviso fue puesto el 9 de octubre de 2019.
En música, la altura es una de las cuatro cualidades esenciales
del sonido, junto con la duración, la intensidad y el timbre. Dicha
cualidad determina si un sonido es agudo o grave, la cual dependerá
de la frecuencia en que se repita la onda sonora. A mayor repetición
de la onda, más agudo será el sonido y a menor repetición, más
grave será el mismo. Por esta razón, las notas musicales están
determinadas por un número de frecuencia . En psicoacústica la
altura es un parámetro utilizado para determinar
la percepción del tono de un sonido.
La altura de los sonidos depende de la frecuencia de vibración el
cuerpo sonoro. Los sonidos agudos son el resultado de un mayor
número de vibraciones con respecto a sonidos graves, cuyo número
de variación es menor.
Las ondas sonoras se originan siempre por el movimiento vibratorio
de algún cuerpo en contacto con un medio en el cual el sonido es
posible, sea la caja de armonía o resonancia de un piano o el
diafragma de un tambor. En los instrumentos de viento, el cuerpo
vibrante es una columna de aire. La frecuencia se mide en hercios, el
número de veces que vibra una onda sonora en un segundo. Cuanto
más alta sea la frecuencia de la onda sonora, mayor será la altura del
sonido, o sea más agudo.
Existen diversos subcontenidos dentro de altura: las variaciones de
ella, continua y gradual, los registros, si es fija o variable,
determinada o indeterminada.[cita  requerida]
El umbral inferior del oído humano se encuentra entre los 16 y
20 Hz, y el superior entre los 16 000 y 20 000 Hz, según el oído de
cada persona. Los sonidos que se encuentran por debajo del umbral
inferior o por encima del superior no son registrados por el oído,
debido a limitaciones naturales del aparato auditivo humano. Se
llama ultrasonidos a los sonidos que se encuentran por encima del
umbral superior. Un coro mixto se mueve entre 64 y 1 500 Hz, y uno
entre 20
Duración (música)
Ir a la navegaciónIr a la búsqueda
La duración corresponde al tiempo que se mantienen las
vibraciones producidas por un sonido. Este parámetro está
relacionado con el ritmo. Dicho parámetro viene representado en la
onda por los segundos que este contenga. Se trata de una de las
cuatro cualidades esenciales del sonido articulado junto con
la alturas, la intensidad y el timbre del sonido.

Índice

 1Representación gráfica
 2Véase también
 3Referencias
 4Enlaces externos
Representación gráfica[editar]
La duración de la música se representa por medio de las figuras
musicales asignadas a los diferentes sonidos. La figura que
representa la unidad es la redonda, y sirve como punto de referencia
para conocer el valor del resto de las figuras. Hay que aclarar que en
el lenguaje musical "padilla" equivale a duración de un sonido. Los
valores de estas notas se subdividen en tal forma que cada una de
ellas vale el doble que el valor siguiente.
Un signo empleado para representar la duración del sonido es
el puntillo. Se coloca a la derecha de la nota, y sirve para añadir a un
sonido la mitad de su duración original.

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