UNIVERSIDAD TECNOLÓGICA DE SANTIAGO
UTESA
Asignatura:
Derecho Internacional Privado
Nombre:
Abinadab Green Hidalgo
Matrícula:
2-18-1049
Presentado a:
Licdo. René Rodríguez Cepeda
Entregado el 11 de abril del presente año 2021, Santiago de los Caballeros,
República Dominicana.
Introducción
Nuestro sistema de leyes ha adoptado figuras jurídicas del Derecho Francés y
Romano, que de una forma u otra han logrado brindar a las personas, la
protección de numerosos derechos que les son conferidos una vez que se ha
creado un vínculo jurídico con otra persona. La formulación de esta información
me lleva a hacerme varias preguntas: ¿qué es la sucesión? ¿Qué es el
testamento? ¿Qué importancia tienen estas figuras jurídicas para nosotros
como ciudadanos dominicanos que somos?, cuestiones como estas estaré
resaltando en el presente material.
En este reporte de lectura estaré abordando la sucesión en el Derecho
Internacional y el testamento. Trataré la definición de sucesión, su importancia,
las tres formas que existen para suceder, como también sobre las condiciones
que nos otorgan la capacidad e incapacidad para suceder, entre otros factores
de suma importancia. En el caso del testamento, estaré dando su definición,
tipos, entre otros detalles que no debemos dejar pasar por alto a la hora de
hablar de este tema en específico.
Espero que todo lo compartido aquí sea de gran aprecio y provecho para el
lector.
Reporte de lectura sobre la sucesión en el Derecho Internacional y sobre
el testamento.
La sucesión en el Der Internacional Privado
Al hablar de este tema tan importante para el Derecho Civil, como también para
el Derecho Internacional Privado, me llama mucho la atención como el
catedrático Artagnan Pérez Méndez define la sucesión en su obra
‘‘SUCESIONES Y LIBERALIDADES’’. En un primer plano, él la define como la
transmisión, a una o varias personas que aún viven, del patrimonio que deja
una persona a la hora de su muerte. En resumen, es el patrimonio transmitido
post mortem; eso que se entrelaza con el derecho a heredar que tiene la
persona que ha generado un vínculo jurídico con el de cujus.
En nuestro ordenamiento jurídico, la sucesión internacional es aquella sucesión
mortis causa que por contener un elemento vinculado a un ordenamiento
jurídico extranjero, escapa del ámbito del derecho interno, convirtiéndose por el
contrario en materia del Derecho Internacional Privado
La herencia o heredad es el conjunto de bienes que deja una persona a la hora
de su muerte. En el párrafo anterior hice uso de la terminología de cujus, dicho
sea de paso, a la hora en que hablamos en un lenguaje sucesorio, el de cujus
es esa persona difunta cuya herencia será repartida entre sus herederos o
sucesores. En el antiguo Derecho Romano se expresaba de la siguiente
manera: is de cujus succesiones agitar, es decir, aquel de cuya sucesión se
trata.
Esta gran figura de Derecho no solo se limita a lo que se pueda recibir en un
determinado momento. El derecho a la sucesión se extiende a demás planos
que, de una forma u otra, nos dan más garantía en el Estado que residimos,
valga la redundancia de nuestro caso, el Estado Dominicano. Esta figura es
adoptada tanto del Derecho Francés, como del Derecho Romano, pues la
fuente de nuestro Derecho es escrita (Derecho Escrito).
La importancia del derecho sucesorio es familiar, social, económica y política.
Otro punto muy importante es el hecho de que la sucesión tiene una estrecha
relación con el derecho de propiedad, razón por la cual en nuestro Código Civil
se encuentra establecida a la sucesión como de los medios para la adquisición
de la propiedad.
Desde el punto de vista familiar, la importancia es más que evidente, pues si la
ley no hubiese permitido la transmisión de los bienes del de cujus a sus
sucesores, esto significaría todo lo contrario al sosiego familiar, es decir, su
tranquilidad; el respeto de sus derechos conferidos; de ahí también su
importancia social. Incluso, cabe destacar que bajo el sistema patrialcal,
poniendo como fiel ejemplo a Roma, la mujer una vez que contraía matrimonio
con un hombre, era dotada de ciertos derechos que la beneficiaban, dentro de
los cuales se encontraba la sucesión. En el régimen sucesoral romano, si
habían procreado hijos en ese trayecto, la sucesión pasaba a dicho hijo/os; de
ser lo contrario, la mujer era la sucesora.
En cuanto a lo económico y lo político, cabe destacar que la importancia en
esto no solo se atañe al hecho de que lo sucesores podrán ser futuros ricos o
propietarios, pues se honra la memoria del de cujus y de sus herederos con el
pago de las deudas post mortem, obligación que contraen aquellos que han de
recibir la herencia, salvo los renunciantes o los que aceptaron bajo beneficio de
inventario. A esa carga fiscal se le denomina impuesto sucesoral.
La forma para suceder puede darse desde tres planos distintos:
a) Por disposición de la ley;
b) Por un acto jurídico unilateral obra del difunto;
c) Por medio de un contrato.
a) Por disposición de la ley: la ley regula la transmisión del patrimonio
independientemente de todo acto voluntario que haya podido emana del difunto
cuando vivía. El de cujus antes de encontrase en tal situación, no puede donar
la totalidad de sus bienes, puesto que su patrimonio debe pasar a sus
herederos. Cuando se generado una comunidad de bienes, un cincuenta por
ciento (50%) de esos bienes es de la esposa, mientras que el otro cincuenta
por ciento (50%) es de los hijos. Si ambos progenitores han muerto, el o los
herederos deben repartirse esos bienes de forma equitativa. Cuando hay
presencia de un testamento en estas situaciones, todo adquiere un rumbo
diferente.
Aunque el difunto no haya dejado un testamento a la hora de su muerte, la ley
reglamenta la forma de la transmisión del patrimonio y determina cuales son los
sucesores que han de recibir la herencia y cuáles serán excluidos.
b) Por un acto jurídico unilateral obra del difunto: esto sucede si se ha
dejado un testamento que regule la partición, antes de la muerte. En este caso,
la sucesión se denomina como testamentaria.
C) Por medio de un contrato: la repartición de la sucesión también se puede
realizar mediante el cumplimento de un contrato, en virtud del cual el causante
instituye un heredero. Esto es en realidad una donación de bienes futuros, la
cual en principio, está prohibida por el artículo 943 de nuestro Código Civil:
Artículo 943: la donación entre vivos solo comprenderá únicamente presentes
del donante: si se extiende a bienes futuros, será nula en ese respecto.
Como bien lo dice el artículo 943, el causante solo podrá donar aquellos bienes
de los cuales tiene posesión, por lo cual una vez que muera, ya sea cualquier
institución o fundación, el gobierno e incluso la persona escogida, pasará a ser
el sucesor legal.
La sucesión se abre en aquella hora, día, mes y año que muere la persona a
cuyo patrimonio corresponde y se repartirá a sus sucesores. Pues, así lo
expresa nuestro Código Civil en su artículo 718:
Artículo 718: las sucesiones se abren por la muerte de aquel de quien se
derivan.
El lugar de apertura de la sucesión es fijado por el Código Civil en su artículo
110:
Artículo 110: la sucesión de abrirá precisamente el en el lugar del domicilio de
la persona fallecida.
Tomando en consideración el artículo 102 de mismo código, el domicilio es el
lugar de principal establecimiento de una persona.
Artículo 102: el domicilio de todo dominicano, en cuanto al ejercicio de sus
derechos civiles, es el lugar de su principal establecimiento.
Si por alguna razón el de cujus no tuvo un domicilio conocido, se considera
abierta la sucesión en su última residencia.
Para suceder a una persona fallecida se necesitan dos cualidades:
a) Ser capaz;
b) No estar afectado de indignidad sucesoria.
a) Ser capaz: La primera condición para suceder es existir al momento en que
se abra la sucesión. El artículo 725 del Código Civil nos muestra además,
cuales son las condiciones que nos imposibilitan para ejercer la sucesión: en
un primer plano, el que no ha sido aun concebido, en un segundo plano, el que
no ha nacido viable.
Artículo 725: Para suceder es preciso existir necesariamente en el momento en
que la sucesión se abre. Por consiguiente, están incapacitados para suceder:
1o. el que no ha sido aún concebido; 2o. el niño que no haya nacido viable.
El niño no concebido no puede suceder porque no existe, a cambio del
concebido; este pese a no haber nacido, si tiene el derecho a suceder. Aquí se
pone en práctica la máxima: infans conceptus pro nato habeteur, es decir, el
niño concebido se tiene por nacido.
b) No estar afectado de indignidad sucesoria: La indignidad sucesoria es
una sanción civil en virtud de la cual puede excluirse a una persona de la
sucesión hecha sin testamento (ab intestat). Las causas de indignidad
sucesoria se encuentran resaltadas en el artículo 727 del Código Civil:
Artículo 727: Se consideran indignos de suceder, y como tales se excluyen de
la sucesión: 1o. el que hubiere sido sentenciado por haber asesinado o intentar
asesinar a la persona de cuya sucesión se trate; 2o. el que hubiere dirigido
contra éste una acusación que se hubiese considerado calumniosa; 3o. el
heredero mayor de edad que, enterado de la muerte violenta de su
causahabiente, no la hubiere denunciado a la justicia.
El testamento
El testamento es un acto por el cual dispone el testador, para el tiempo en que
ya no exista, de todo o parte de sus bienes, y mientras viva puede revocarlo.
Tomando en consideración el artículo 895 del Código Civil, se dice que el
testamento se trata de un acto jurídico unilateral, por medio del cual el testador
dispone de sus bienes para después de su muerte.
Es un acto escrito, sometido a ciertas formalidades determinadas por la ley y
esencialmente revocable, por medio del cual una persona dispone de todo o
parte de sus bienes o de un bien determinado e individualizado, para el tiempo
posterior a su muerte. Desde el ámbito notarial, este es un acto auténtico.
El testamento es unilateral, solemne, contiene legados, produce efectos
únicamente después de la muerte del testador y es siempre revocable.
La unilateralidad del testamento está dotada por el hecho de que este tipo de
actos es obra exclusiva del testador. La voluntad unilateral del testador es
suficiente para que los legatarios sean acreedores y propietarios, a partir de la
muerte del testador, de los bienes que constituye el legado.
Un acto solemne es aquel para cuya validez la ley exige el cumplimiento de
ciertas formalidades. Cuando una persona quiere testar a favor de alguien
deberá hacerlo tomando en consideración las leyes y reglas establecidas
dentro del marco jurídico correspondiente; he aquí la parte en que se encuentra
resumida la solemnidad del testamento.
El testamento solo sirve para instituir legados y los beneficiarios pueden ser
legatarios universales, a título universal o particulares. Dicho de otro modo, un
acto que no contenga legados, de ninguna forma puede considerarse como un
testamento.
El testamento se diferencia de la donación, porque en esta última el donante se
despoja actual e irrevocablemente del bien donado, mientras que en el
testamento, el legatario ha de recibir esos bienes post mortem del testador.
Hasta el día de su muerte, el testador conserva la facultad de revocar el
testamento o modificarlo. También en este aspecto el contrato de diferencia de
la donación ya que, una vez que la donación se acepta, adquiere un carácter
contractual.
Tomando en consideración el artículo 969 del Código Civil, Existen tres tipos de
testamentos: ológrafo, auténtico o místico.
Artículo 969: el testamento podrá ser ológrafo, o hecho por instrumento público
o en forma mística.
Testamento ológrafo: Este testamento debe ser realizado a puño y letra del
testador, así lo dispone el artículo 970 del Código Civil, el cual establece que el
testamento ológrafo para ser válido deberá estar escrito por entero de mano del
testador, así como también fecha y firmado por el mismo. El legislador no ha
dispuesto otro tipo de formalidad para este testamento, el cual lo hace más fácil
de redactar, así como también lo hace discreto, ya que no se necesita testigos
o un notario.
Tal y como lo dispone el legislador, el testamento ológrafo debe cumplir con
tres formalidades, conllevando la nulidad del acto, si no se cumplen con las
mismas. La primera de estas formalidades es que el testamento sea escrito por
la mano del testador, si otra persona escribe una parte del testamento,
entonces este testamento se encuentra viciado. Poco importa con qué haya
sido escrito el testamento, si fue con bolígrafo o lápiz, tampoco importa el tipo
de papel en que se haya escrito.
La segunda formalidad es que el testamento debe tener fecha, es decir, debe
establecer que día, mes y año fue redactado, esto con la finalidad de saber si el
testador gozaba de la capacidad para redactar este tipo de documentos. El
legislador no hizo énfasis en el lugar del documento que debe estar plasmada
la fecha, por lo que en cualquier lugar del documento en que se encuentre la
fecha, hace que el testamento sea válido.
Y, por último, el Código Civil dispone que el testamento ológrafo deba ser
firmado por el testador. Al igual que en la fecha, el legislador no ha establecido
en que parte del escrito debe situarse la firma, por lo que entendemos puede
poner en cualquier lugar del testamento. La firma que estará en el testamento
es la que use el testador para firmar otros documentos que utilice en su vida
diaria.
Todo testamento ológrafo para su ejecución según lo dispuesto por el artículo
1007 del Código Civil debe presentarse ante el Tribunal de Primera Instancia
del lugar que se abra la sucesión para que este proceda abrirlo, en caso de que
esté cerrado, debiendo el presidente del tribunal extender acta de la
presentación, del estado y de la apertura del testamento y dispondrá el
depósito ante un notario que el designe.
Testamento auténtico: El testamento auténtico o público es el que se hace
por ante un notario, el cual escribe lo dictado por el testador. El artículo 971 del
Código Civil dominicano establece que el testamento público deberá hacerse
por ante dos notarios con dos testigos y en caso de que sea un notario debe
hacerse en presencia de cuatro testigos. Estas disposiciones fueron
modificadas, estableciéndose en la Ley No. 140-15 del notariado, que para
estas actuaciones el notario solo requerirá dos testigos y la Suprema Corte de
Justicia ha descartado la exigencia de un segundo notario.
Las formalidades de redacción del testamento público o auténtico están
basadas en los testigos, capacidad de estos, el dictado del testamento, la
obligación del cumplimiento de las formalidades y la firma. Estas formalidades
deben tomarse en cuenta al momento de redactar un testamento público, ya
que en caso contrario puede invocarse la nulidad de acto y por ende lo
dispuesto allí no surtirá efecto.
Respecto de los testigos el artículo 980 establece que los mismos deben ser
varones, disposición esta que no está vigente actualmente, ya que solo se pide
que sean mayores de edad y dominicanos en pleno ejercicio de sus derechos
civiles. No pueden ser testigos del acto los legatarios, ni pariente de estos,
tampoco podrán ser testigos los oficiales de los notarios que instrumenten el
documento.
El dictado del testamento debe realizarse de la siguiente manera:
a) El notario escribe a mano todo lo que le dicte el testador, no está obligado
hacerlo textualmente mientras no distorsione el sentido; por eso los mudos no
pueden acudir a esta forma de testar. Debe ser redactado al español, aunque
haya sido dictado en otro idioma y de ser así se debe anexar al documento;
b) Se procede a leer el testamento al testador, y en caso de alegar sordera se
le entrega para que lo lea en voz alta, y se debe agregar el cumplimiento de
esas formalidades.
Luego se procede a las firmas del testador, del notario y de los testigos; y si el
testador no sabe o no puede firmar se hará mención en dicho documento, así
como la causa que se lo impide. Como todo acto notarial, el testamento
autentico está investido de valor probatorio.
Al ser el testamento público o autentico un acto realizado por un notario, este
deberá contener las formalidades de los actos notariales establecidas en la ley
140-15.
Testamento místico: Este testamento se caracteriza porque es redactado por
el testador, el cual lo deposita cerrado y sellado ante un notario, con la finalidad
de que este solo lo abra cuando muera. El notario al momento de recibirlo
deberá redactar un acta, en presencia de testigos, en donde se hará constar la
entrega del testamento. El testador es el que debe personalmente entregar el
testamento al notario.
Para saber las formalidades del testamento místico o secreto debemos
observar lo establecido en el artículo 976 del Código Civil dominicano, el cual
establece que el testador debe firmar el testamento, que el papel que lo
contenga debe ser cerrado y sellado y deberá ser presentado ante los testigos
y el notario, el cual levantará acta del recibimiento. Por su parte el artículo 977
establece que en caso de que el testador no sepa firmar, deberá ser agregado
un nuevo testigo y hacerse constar las razones.
Los mudos podrán hacer testamentos místicos, pero debe estar escrito,
fechado y firmado de su puño y letra. También el testador deberá presentar el
testamento al notario y los testigos y encima del acta escribirá que le presenta
su testamento. El notario deberá hacer mención en el acta de que esto fue
escrito de puño y letra por el testador en su presencia y en presencia de los
testigos.
Conclusión
Una vez proporcionado este material, podemos concluir con la idea de que
nuestro ordenamiento jurídico es sumamente preciso con relación a la forma en
que deben realizarse estos procesos. La sucesión será uno de los derechos
más importantes que como personas pertenecientes a un determinado
ordenamiento jurídico podamos tener. Cuando hacemos el buen uso del
Derecho para fomentar las buenas prácticas, nuestros derechos nos son
respetados, y gozamos de facultades que hacen de nuestra vida más cómoda y
sosegada.
Tenemos derechos a heredar, cumpliendo con los estamentos del Estado al
cual pertenecemos. La ley dispone de herramientas que nos instruyen a como
se debe realizar de forma correcta este aspecto tan fundamental. Como
auxiliares de la justicia que somos y seremos, debemos tomar en suma
consideración estos temas, ya que serán un mecanismo para impulsarnos en
nuestras ocupaciones.
Hasta aquí ha sido este reporte de lectura sobre los temas abarcados.