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Biografias

El documento proporciona una historia general del vino, describiendo sus orígenes en Mesopotamia y Egipto alrededor del año 3000 a.C., y su expansión posterior a Grecia, el Imperio Romano y Europa. También describe eventos importantes como la plaga de filoxera en el siglo XIX que casi destruye la industria vitivinícola europea.
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Biografias

El documento proporciona una historia general del vino, describiendo sus orígenes en Mesopotamia y Egipto alrededor del año 3000 a.C., y su expansión posterior a Grecia, el Imperio Romano y Europa. También describe eventos importantes como la plaga de filoxera en el siglo XIX que casi destruye la industria vitivinícola europea.
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Historia del vino


La historia del vino ha discurrido paralelamente a la historia de la humanidad. El vino, tal como
se conoce hoy en día, es una bebida alcohólica procedente de la fermentación del zumo de
uva, la cual se produce gracias a la acción de las levaduras presentes en el hollejo de las
uvas. El nombre vino procede del latín vinum , que se cree que procede del griego oinos e
incluso del sánscrito vêna .

Los orígenes del vino


Aunque existen indicios de que el cultivo de la vid (al principio salvaje, denominada vitis
vinifera sylvestris ) y la elaboración de bebidas a partir de las uvas (en forma de zumos con
añadido de azúcares) ya se realizaban en torno a los años 6.000 y 5.000 a.C., no es hasta la
Edad de Bronce (3.000 a.C.) cuando se estima que se produjo el verdadero nacimiento del
vino (antes, quizá, se había logrado de forma accidental). Los arqueólogos han encontrado
indicios que fijan el origen de la primera cosecha de vino en Súmer, en las fértiles tierras
regadas por el Tigris y el Eúfrates en el Próximo Oriente, en la antigua Mesopotamia. 

Desde Súmer llegó a Egipto, donde rivalizaría con la cerveza que se elaboraba en el Antiguo
Egipto (3.000 a.C.). Las orillas del Nilo fueron tierras de cultivo de la vid y en torno a estas
plantas (cada vez más domesticadas), se desarrolló toda una actividad laboral e industrial. Los
egipcios fermentaban el mosto en grandes vasijas de barro, y producían vino tinto. El vino se
convirtió en símbolo del estatus social y era empleado en ritos religiosos y festividades
paganas. Los faraones eran enterrados con vasijas de barro que contenían vino y en las
pirámides se han hallado grabados que simbolizan el cultivo de la vid, la recolección,
elaboración y disfrute del vino en fiestas y actos religiosos. Es curioso observar que ya en esta
época el vino se guardaba en las ánforas durante varios años, teniendo más valor el vino viejo
que el nuevo. Los alfareros grababan en lasánforas destinadas a la guarda del vino quién
había cultivado las uvas, la fecha de elaboración y la calidad del mosto (podría decirse que se
trataba de la antesala de la moderna etiqueta). 

La adaptabilidad de la vid ( vitis vinifera ) favoreció su expansión por Europa Occidental a


través de las rutas comerciales, llegando hasta China. Se cree que la vid llegó a la Península
Ibérica antes que los fenicios, en torno al 3.000 a.C. 

En el 700 a.C., el vino llega en su proceso expansivo a la Grecia clásica. Los griegos tomaban
el vino aguado, se empleaba en ritos religiosos, funerarios y fiestas populares, además,
asignaron al vino una divinidad: Dyonisos, que aparece siempre representado con una copa
en la mano. Los griegos crearon recipientes de diferentes tamaños para el almacenamiento y
servicio del vino: ánforas de gran tamaño, que se sellaban con resina de pino; cráteras de
tamaño medio; y pequeños aoinojé y ritones . En esta época, se elaboraban vinos con
particularidades propias en diferentes regiones de Grecia, como en Rodas, Icaria, Quíos,
lesbos, Eritrea, Naxos, Taasos, Corinto o Mende. Incluso, existe documentación que indica
que se llegaban a importar vinos procedentes de países exóticos, como Líbano o Palestina,
generalmente destinados a las mesas de las clases nobles.

El vino en el Imperio Romano


La elaboración de vino se introduce en Italia en el 200 a.C. Los romanos adoptan al dios
griego del vino cambiándole de nombre, así, Dioniso se convierte en Baco, símbolo de la
festividad asociada al consumo de vino. Los romanos hicieron gala de su practicidad y gran
conocimiento tecnológico también en lo referente al cultivo de la vid y elaboración del vino. De
hecho, comienzan a experimentar con los injertos de vides. Plinio el Viejo, en su obra
“ Naturalis Historiae ”, dedica un libro entero a describir las diferentes variedades de uva
existentes en la época, y deja testimonio de que ya se elaboraban más de medio centenar de
vinos distintos. También comienzan a utilizarse cubas de madera para transportar el vino,
según se recoge en las crónicas de Julio César sobre la Guerra de las Galias. 

Los romanos celebraban cada año la fiesta de la vendimia. El primer mosto era mezclado con
miel (obtenían lo que se conocía como mulsum , una apreciada bebida que se servía al
comienzo de los banquetes), y el resto se almacenaba para que fermentara en grandes tinajas
de barro. Aparece la figura del vinatero (antecesor del bodeguero moderno), quien añadía al
vino sustancias para blanquearlos (los vinos blancos eran los más valorados por los romanos,
de forma que se clarificaban), realizaba maceraciones con hierbas para proporcionarles
aromas o guardaba parte de la cosecha en ánforas durante 15 o 25 años para que el vino
madurase (lo que era muy apreciado por los patricios romanos). 

Símbolo de riqueza, poder y lujo, el vino blanco se servía en copas de cristal en las casas de
los nobles, mientras que el vino tinto se servía en las tabernas populares (como así han
confirmado excavaciones realizadas en ciudades como Pompeya). 

El vino se convierte en una importante actividad económica, incluso se importan vinos traídos
de Grecia. Apicius, en su obra De Re Coquinaria (el primer libro de cocina de la época e
importante obra documental sobre la culinaria del Imperio Romano), menciona que el vino se
emplea en la elaboración de muchos platos romanos. 

Desde Italia, el cultivo de la vid se extiende hacia Galia (Francia). Los galos imitaron a sus
vecinos del norte de Europa, quienes usaban barricas de madera para conservar la cerveza, y
emplearon estas barricas para almacenar el vino. Los visigodos heredaron la tradición romana
del cultivo de la vid y elaboración del vino. Una tercera parte de la vieja Europa se siembra de
vides y se produce vino en Alemania, Francia, Italia y España, entre otros.

El vino en la Edad Media


Durante la Edad Media, las tierras (y con ellas los cultivos de vid) pasan a ser propiedad de la
Iglesia y los reyes. Así, la elaboración del vino queda circunscrita a monasterios y castillos. En
este periodo se hace extensivo el uso de las barricas de madera para almacenar el vino y, de
forma casual, aparecen las primeras bodegas. En este periodo se entiende por bodega el
lugar para guardar las barricas de vino, valiosa mercancía que había que proteger de los
saqueos, por lo que se guardaban en los sótanos de monasterios y castillos. 

En la Península Ibérica, los Reyes Católicos iban reconquistando territorio a los musulmanes,
terrenos en los que se replantaban vides. Tras la Reconquista, se plantan vides en el Camino
de Santiago, en las zonas de Rioja y Ribera del Duero. A partir del siglo XII comienzan a
plantarse viñedos en Cataluña y en la zona de Jerez. Durante el siglo XV se lleva el vino a las
Islas Canarias, datándose el cultivo de la primera vid en el año 1497.

El vino en la Edad Moderna


Los colonizadores españoles llevaban la vid al Nuevo Mundo y empleaban las materias primas
de allí traídas (café, cacao, etc) para comerciar con ellas (en Burdeos, el vino se cambiaba por
café, por ejemplo). Mientras, el Renacimiento avanzaba y acababa con el oscurantismo
medieval en todos los sentidos. 

Se abre una nueva etapa en la historia del vino, con el perfeccionamiento –en los siglos XVII y
XVIII– de las técnicas de vinificación. En este periodo, los vinos de Borgoña, Burdeos y
Champaña (Francia) adquieren parte de su posterior fama mundial, gracias, en gran medida, a
los comerciantes del norte de Europa. Comienzan a utilizarse las botellas de vidrio para
conservar el vino y se inventa el tapón de corcho. También en este momento, el monje Dom
Pérignon descubre cómo elaborar el vino espumoso en la región de Champagne.

La plaga de la filoxera
En pleno auge del sector vinícola, a principios del siglo XIX llega uno de los grandes reveses a
los que tendrá que enfrentarse el vino a nivel mundial. La filoxera ( phylloxera vastratix )
estuvo a punto de acabar con todas las cepas de Europa. En 1865 este pulgón, que se
alimenta de las raíces tiernas de la vid, llega desde Estados Unidos y se propaga con tal
rapidez que se convierte en epidemia. Francia, Portugal, Alemania, España, Suiza e Italia
sufren la devastación, quedando sus cepas prácticamente diezmadas. Pero las cepas que
habían llevado los misioneros a América resistieron el envite de la enfermedad. De esta forma,
se recuperaron las vides silvestres que habían sido llevadas al Nuevo Mundo y se replantaron
en Europa, creándose variedades híbridas, que enriquecieron el panorama vitivinícola
aportando nuevos vinos. 

A pesar del gran coste económico que supuso la filoxera, en España esta plaga supuso
también una oportunidad. Cuando la filoxera se extendió por Francia, muchos bodegueros de
Burdeos emigraron a Rioja para intentar seguir con su negocio. De esta forma, los españoles
aprendieron los sofisticados métodos de elaboración franceses.
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ENEFICIOS DEL VINO DE FRUTA


Enviado por vickyylu  •  9 de Junio de 2015  •  699 Palabras (3 Páginas)  •  1.605 Visitas
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Beneficios del Vino de Fruta

En la actualidad los vinos de fruta están lentamente siendo reconocidos como


una bebida alcohólica legítima. La gente de todos lados del mundo está interesada
en conocer acerca de estos, aprender de sus distintos estilos y también de
consumirlos. Con el incremento de su conocimiento, los consumidores hoy en día
saben que consumir vino de fruta no solo les da mayor experiencia sino que
también mayor beneficio para su salud (Kolb, 2002). Está claramente demostrado
que el consumo en exceso de alcohol es perjudicial para la salud. De hecho, un
abuso del mismo puede causar, entre otras, enfermedades hepáticas, tumorales,
neurológicas y cardiovasculares. Sin embargo, desde hace tiempo se sabe que el
vino tiene propiedades saludables y que su consumo de forma moderada puede
aportar beneficios a la salud (Alvarez, Materano, & Valera, 2009). La mayor parte
de frutas al ser tratados en el proceso de fermentación no pierden sus propiedades
y en algunos casos hasta las incrementan. El vino aporta a través de sus
propiedades, diversos beneficios a la salud del ser humano, siendo considerados
como un alimento completo, considerado como una sustancia alimentaria que
aporta al organismo algunos elementos perfectamente asimilables, así como fuente
de energía fácil de asimilar (Leighton & Urquiaga, 1999). De igual manera está
asociado con la longevidad, pues contiene vitaminas como la A, C y varias del
complejo B, contiene pequeñas cantidades de hierro, por lo que se debe ingerir
vinos generosos en caso de anemia, es un medio natural de recuperación si es
tomado después de un esfuerzo físico. También considerado como un remedio
terapéutico en la ansiedad y la tensión emocional, debido a que desarrolla
propiedades euforizantes que disminuyen la depresión (Alvarez, Materano, &
Valera, 2009).

Por otro lado (Páramo & Peck, 2006) mencionan otros benéficos que aportan
los vinos de frutas a partir de la cantidad de antioxidantes que la fruta le otorga al
vino, entre las cuales tenemos:

 Es muy recomendado para controlar las anomalías alimenticias. Por ello el


ingerir una o dos copas al día ayudan a nivelar el hambre.

 Contiene una fuerte concentración de sales minerales que son perfectamente


asimilables.

 Tiene acción bactericida ya que sus propiedades antisépticas son más elevadas
cuando el vino es viejo.
 El vino es antialérgico, se opone a todo exceso de formación de histaminas, que
es el elemento responsable de los fenómenos alérgicos.

 El vino es digestivo, porque es muy rico en vitamina B2, la cual permite eliminar
las toxinas y la regeneración del hígado.

 Participan de una manera activa en el metabolismo

...

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