UNIVERSIDAD MAYOR DE SAN ANDRÉS
FACULTAD DE DERECHO Y CIENCIAS POLÍTICAS
CARRERA DE DERECHO
INSTITUTO DE INVESTIGACIONES Y SEMINARIOS
ACREDITADA POR RESOLUCIÓN DEL CEUB N° 1126/02
TESIS DE GRADO
"LA INSEGURIDAD JURÍDICA DE LOS BIENES EN
UNIONES EXTRAMATRIMONIALES IRREGULARES SIN LIBERTAD DE
ESTADO"
(Tesis para optar el grado Licenciatura en Derecho)
POSTULANTE : DANTE ARIEL FLORES ANTEQUERA
TUTOR : Dr. FÉLIX PAZ ESPINOZA
LA PAZ - BOLIVIA
2011
Dedicatoria:
Este trabajo quiero dedicarlo
A mis padres, por su esfuerzo, sacrificio
y su apoyo incondicional.
A mis hermanos para dejar un ejemplo de formación.
A mi hijito Emanuelito, quien me motiva a seguir siempre hacia adelante.
A mi esposa Carolay, por todo su amor y comprensión
Agradecimiento:
Expreso un agradecimiento muy sincero a todos
los Catedráticos de la Carrera de Derecho, por su
sacrificada labor y en especial al Dr. Félix Paz
Espinoza, por su tiempo y enseñanza brindada.
“Nuestra recompensa se encuentra en el esfuerzo y no en
el resultado. Un esfuerzo total es una victoria completa”.
Mahatma Gandhi
“Porque nadie puede saber por ti. Nadie puede crecer por ti.
Nadie Puede buscar por ti. Nadie puede hacer por ti lo que tú mismo
debes hacer. La existencia no admite representantes”.
Jorge Bucay
“Largo es el camino de la enseñanza por medio de teorías; breve y eficaz por
medio de ejemplos”.
Lucio Anneo Séneca
RESUMEN
“LA INSEGURIDAD JURÍDICA DE LOS BIENES EN UNIONES
EXTRAMATRIMONIALES IRREGULARES SIN LIBERTAD DE ESTADO”
El presente trabajo, se inicia tratando el instituto más importante dentro del Código de
Familia y núcleo fundamental de la sociedad: La familia.
Se lo inició realizando en primera instancia consideraciones generales sobre este
importante instituto: La etimología de la palabra familia, sus diversas definiciones y
conceptos. En segunda instancia se hizo énfasis en los diversos conceptos de la palabra
familia, con el objetivo de recalcar que esta institución del Derecho de Familia no sólo
es aquel conjunto de personas ligadas entre sí por el vínculo matrimonial.
Dentro de la parte teórica, se analizaron toda una diversidad de leyes y artículos que
rigen y protegen a la familia: La Constitución Política del Estado Plurinacional de
Bolivia recientemente promulgado el año 2009 y el Código de familia; cuyas normas
son las llamadas a proteger a la familia.
Asimismo, se plantean diversas opiniones y conceptos de tratadistas internacionales
sobre la familia, a fin de demostrar que existen varios tipos de familia y muchos
conceptos sobre la misma.
Dentro del análisis de la legislación nacional, al tratar a las uniones libres o de hecho,
o concubinarias, se trató el tema desde sus antecedentes nacionales, antecedentes
latinoamericanos que dieron inicio y aplicabilidad al reglamentar los efectos de estas
uniones y, el reconocimiento del concubinato por nuestras anteriores constituciones
nacionales.
Se propone la modificación del artículo 172 del Código de Familia realizando para tal
cometido un amplio discernimiento entre lo que es la falta de capacidad o aptitud legal,
especificada por los artículos 44 al 50 del mencionado cuerpo legal.
Se pretende que se reconozca que las uniones irregulares de convivientes sin libertad de
estado son un hecho social muy evidente y en constante aumento. Que existe la
imperiosa necesidad, originada en el desarrollo mismo de nuestra sociedad, de regular
los bienes patrimoniales de este tipo de familia extramatrimonial.
DISEÑO DE INVESTIGACIÓN
DE LA
TESIS DE GRADO
1. ENUNCIADO DEL TÍTULO DEL TEMA
“LA INSEGURIDAD JURÍDICA DE LOS BIENES
EN UNIONES EXTRAMATRIMONIALES
IRREGULARES SIN LIBERTAD DE ESTADO”
2. IDENTIFICACIÓN DEL PROBLEMA
Las uniones extramatrimoniales irregulares conformadas por convivientes sin libertad de
estado, a sido en Bolivia como en Latinoamérica una expresión de unión popular de las
clases populares, debido por lo general a las costumbres enraizadas en los pueblos
originarios de los diversos pueblos de nuestro continente.
Se le ha asociado a este tipo de unión irregular, el fenómeno de la “ilegitimidad”, debido
a los “valores” propios de la sociedad boliviana y sobre todo a rasgos característicos de
la familia boliviana. En este entendido y con el fin de tratar de explicar este fenómeno
social-familiar, el jurista Argentino Eduardo Zannoni refiere:“sea por costumbres
adquiridas durante los siglos de esclavitud o servilismo, sea por la marginalidad
estructural fomentada muchas veces por el factor racial, sea por el escaso desarrollo de
los sistemas administrativos y las vías de comunicación y, en última instancia por la
ausencia de estructuras que integren a la familia en el proceso cívico, ético y cultural,
Latinoamérica enfrenta el concubinato como una forma o modo internacionalizado de
unión conyugal”.
De lo precedentemente señalado, el presente estudio reviste de total importancia debido
a que todo estudio relacionado con el Derecho de Familia es, en si mismo, delicado; más
aún si se trata sobre instituciones como: La familia, el matrimonio las uniones libres o de
hecho, o en el tema que nos toca investigar, las uniones extramatrimoniales irregulares.
Tanto la Constitución Política del Estado, como el Código de Familia, reconocen que la
familia está bajo la protección del estado. Se deduce que las normas jurídicas
contempladas en estos instrumentos legales ofrecen una protección integral a todas y
cada una de las familias y a sus miembros. Asimismo, sostienen que los efectos
personales y patrimoniales emergentes de la relación familiar están plenamente
garantizados.
En este entendido, se puede afirmar que el fenómeno de las uniones irregulares de
convivientes sin libertad de estado necesariamente hay que asociarlo a la esencia misma
del derecho matrimonial cuyos efectos no pueden desvincularse de la del derecho de
propiedad.
Sin embargo, los efectos personales y patrimoniales producidos por la relación familiar,
sólo están otorgados a la familia matrimonial y a la familia formada por las uniones
libres o de hecho. Nuestro ordenamiento jurídico reconoce a estos últimos efectos
personales y patrimoniales similares al matrimonio, siempre y cuando la pareja de
convivientes tenga capacidad y, estén libres de impedimento legal para contraer enlace.
Parecería que nuestro ordenamiento jurídico estuviera clasificando, jerarquizando y/o
privilegiando solo a ciertos tipos de familia en desmedro de otros.
Las uniones extramatrimoniales irregulares, aquellas en las que uno o ambos
convivientes no tienen capacidad legal de contraer enlace por la falta de libertad de
estado, no producen efecto jurídico alguno, por mandato de la ley. Por lo tanto, este tipo
de familia se encuentra sin protección alguna.
Es difícil entender el porqué de esta disposición. Estas uniones irregulares están
conformadas por un padre, una madre y sus hijos. Todos viven bajo el mismo techo y se
sientan alrededor de una misma mesa. Los hijos son educados y cuidados por los padres,
comparten penas y alegrías. Conforman, en el mejor de los sentidos, una familia.
Al cursar mis estudios universitarios, y hablando específicamente de la materia de
Derecho de Familia, tuve la oportunidad de analizar someramente el Art. 172 del Código
de Familia y lo que éste artículo dispone sobre las uniones irregulares. No me pareció
una norma injusta. No sé si por falta de interés sobre este tipo de unión o desinterés en
realizar un análisis más serio sobre la misma, no veía de manera objetiva la injusticia
que se cometía contra este tipo de familia extramatrimonial. Posteriormente,
acontecimientos relacionados al tema despertaron en mi persona aún más interés para la
realización de la presente tesis.
- En primera instancia, trabajé en los juzgados de familia de la ciudad de El Alto como
pasante. En este tipo de trabajo pude constatar que un gran número de familias formadas
por éste tipo de unión, en los cuales los convivientes, además de formar familias
singulares, estables y públicas, han procreado hijos en un seno familiar y adquirido todo
tipo de bienes durante su relación extramatrimonial.
Asimismo, pude constatar, en largas conversaciones, la preocupación de muchas
convivientes por saber: ¿que es lo que pasaría con los bienes adquiridos con su pareja
durante la unión?, ¿con la habitación que ocupan y con sus hijos, en caso de que éste las
abandonase, se reconciliase con su esposa o si falleciese?.
Muchas fueron también las convivientes abandonadas que querían saber los pasos que
debían dar o, ¿ante que autoridad recurrir, para que sus exconvivientes les pasasen una
pensión a ellas y sus hijos habidos dentro de su relación extramatrimonial?.
- En segunda instancia, desde el año 2007 hasta la actualidad, trabajo en un bufete de
abogados en el cargo de procurador. En este bufete funciona en la actualidad una página
web destinada al servicio exclusivo de temas referentes a la familia. En este trabajo pude
conversar con muchas personas interesadas en solucionar este problema, del género
femenino principalmente, que conviven en este tipo de unión extramatrimonial irregular
De todas estas experiencias recogidas, la búsqueda de respuestas apropiadas por medio
de una cuidadosa lectura de bibliografía especializada, la consulta a profesionales
abogados y la lectura y análisis del Art. 172 del Código de Familia, que se refiere a este
tipo de unión han sido el origen y fuente que han servido para la elaboración del
presente estudio.
En estas familias extramatrimoniales irregulares también existen desavenencias de todo
tipo; las mismas que causan la separación de los convivientes o, el abandono que hace el
conviviente de su pareja y sus hijos. Momento este que es de conflicto para la unión
irregular y que marca y hace notoria la desprotección que sufre la mujer en este tipo de
unión ya que no puede recurrir por ante ninguna autoridad en busca de protección
jurídica
Para que una persona que haya convivido en una relación extramatrimonial irregular, en
la cual uno o ambos convivientes no tengan libertad de estado, tenga derecho a reclamar
mediante una acción legal, ya sean, pensiones alimenticias, un derecho sucesorio o un
derecho patrimonial, es necesario que tenga un derecho jurídicamente protegido.
En todos los casos, la familia extramatrimonial irregular ocupa una pequeña vivienda,
cuyo alquiler es pagado por el conviviente. Adquieren una serie de enseres domésticos,
aparatos eléctricos y todo tipo de muebles. Muchas uniones irregulares adquieren un
vehículo o un negocio, que se constituye en el principal y más valioso instrumento y/o
medio de trabajo para el conviviente y fuente principal de ingresos económicos para el
hogar.
También existen casos en los cuales que el conviviente suscribe un contrato de
anticresis, durante su convivencia en una unión irregular y, a la muerte de éste, la esposa
supérstite inicia una demanda solicitando al Juez se le entregue a ella el monto del
anticrético, bajo las argumentaciones de que el dinero del anticrético era de su esposo.
En caso de ruptura de la unión irregular, el conviviente carga o lleva consigo todo lo
adquirido con su conviviente y abandona el hogar, dejando a su conviviente y a sus hijos
en una situación económica dramática.
Algo más serio sucede cuando el conviviente varón, que no tiene libertad de estado,
fallece y tiempo después su “esposa” supérstite inicia una acción judicial demandando
los bienes que los convivientes adquirieron durante su convivencia, como si fuesen
bienes propios del “esposo” fallecido, como si fuesen bienes gananciales.
Asimismo, ¿como se resuelven los casos en los que la esposa supérstite reclama el
derecho de sucesión para sí y para sus hijos habidos dentro de la unión conyugal, no solo
sobre los bienes del de cujus, sino también de los bienes que éste adquirió como su
conviviente durante la unión irregular?
¿Cómo se resuelven los casos, en los cuales la esposa inicia el divorcio años después de
estar separada de su cónyuge y reclama la división y partición, en el 50%, no solo los
bienes adquiridos durante su matrimonio, sino también de los bienes adquiridos por su
esposos después de la separación; es decir, de los bienes que su “esposo” adquirió con su
conviviente durante la unión irregular?
La conviviente no tiene por ante quien recurrir para reclamar su parte en los bienes
adquiridos durante su convivencia en una unión irregular, ni ante que autoridad solicitar
una pensión que cubra sus más elementales necesidades.
Estas uniones irregulares, así denominadas en nuestro ordenamiento jurídico, no
producen efecto jurídico alguno por mandato expreso de la ley, a pesar que las mismas
pueden estables o singulares.
El estado, el gobierno y la sociedad están en la obligación de velar porque todos los
efectos, derivados de las relaciones entre sus ciudadanos, estén debidamente regulados,
más aún si se trata de relaciones familiares y sus efectos jurídicos.
Este es un problema jurídico social que amerita una pronta y justa solución, la misma
que beneficie a la unión extramatrimonial irregular de convivientes sin libertad de
estado, a los miembros de la misma, a la justicia y a la sociedad.
3. PROBLEMATIZACIÓN
De lo precedentemente descrito, corresponde hacernos algunas preguntas al respecto:
a) ¿Cuales son las razones para el establecimiento de las uniones extramatrimoniales
irregulares?.
b) ¿Cuál es la razón por la que estas uniones no pueden producir efectos
patrimoniales?
c) ¿Qué derecho asiste a la conviviente abandonada para reclamar pensiones
alimenticias?
d) ¿Podrá la conviviente reclamar una indemnización por los daños ocasionados y por
los años convividos en la unión?
e) ¿Qué derecho asiste a la conviviente para reclamar los bienes adquiridos durante la
unión, en caso de abandono o de muerte de su compañero?
f) ¿Podrá la conviviente heredar o entrar en representación de su hijo, en la sucesión
hereditaria?
g) ¿Serán válidos lo pactos de venta entre convivientes?
h) ¿Es justo o legal que una esposa, separada de hecho de su cónyuge por más de dos
años, reclame los bienes hechos por éste con su conviviente durante la unión irregular,
dentro de un proceso de divorcio o dentro de un trámite de sucesión hereditaria?
4. DELIMITACIÓN DEL TEMA DE LA TESIS
4.1. DELIMITACIÓN TEMÁTICA
En el presente trabajo me abocaré a realizar un estudio, dentro del Código de Familia, de
las uniones extramatrimoniales irregulares formadas por convivientes sin libertad de
estado; es decir de aquellas uniones en las cuales uno o ambos convivientes no tienen
sentencia de divorcio ejecutoriada pasada en autoridad de cosa juzgada.
Estas uniones, materia del presente estudio, son aquéllas en las que uno o ambos de los
convivientes ha estado separado de su cónyuge por más de dos años, convive con su
pareja por más de tres años, que han llegado a formar uniones estables, singulares,
notorias y públicas; que viven bajo un mismo techo, que han procreado hijos y que han
adquirido todo tipo de bienes. En otras palabras, que han llegado a formar una familia
sólida. Y, que sin embargo dichas relaciones no crean efectos jurídicos patrimoniales de
ninguna índole por mandato expreso de la ley.
Asimismo, se analizarán disposiciones sobre sucesiones y gananciales dentro del Código
Civil y la protección de menores dentro del Código Niño, Niña y Adolescente.
4.2. DELIMITACIÓN TEMPORAL
Se estudiarán las uniones extramatrimoniales irregulares de convivientes sin libertad de
estado durante el periodo comprendido entre los años 2008-2009.
4.3. DELIMITACIÓN ESPACIAL O GEOGRÁFICA
El presente estudio sobre el tema, en cuanto al trabajo de campo: entrevistas,
observación empírica y otras técnicas, se lo realizara en las ciudades de La Paz y El Alto
del Departamento de La Paz.
5. FUNDAMENTACIÓN E IMPORTANCIA DEL
TEMA DE LA TESIS
Me parece importante el tema porque trata un problema actual y real. Este tema no ha
sido tratado en forma seria y consciente por los especialistas del derecho de Familia. Es
un problema creado por mandato expreso de la ley, cuando ésta debía, ante todo,
proteger a la familia en general.
Es necesario regular los efectos jurídicos emergentes de esta relación, para que las
personas que conviven en este tipo de unión puedan hacer valer sus derechos como
miembros de una familia.
El estado, a través de sus instancias pertinentes, está en la obligación de proteger
también a estas familias extramatrimoniales. El poder legislativo debe dictar leyes que
garanticen sus derechos y regulen los efectos jurídicos que estas relaciones puedan
producir. No se puede esperar que el Poder Judicial, a través de la evicción de casos
específicos trate de resolver toda una gama de problemas y situaciones jurídicas que se
le presentan; más aún si existen normas que prácticamente prohíben hacerlo.
Este es un problema jurídico social que amerita una pronta y justa solución, la misma
que beneficie a los miembros de estas uniones, a la familia misma, a la justicia y a la
sociedad.
Asimismo, considero de importancia el presente tema de estudio, ya que en la actualidad
estos casos de uniones extramatrimoniales irregulares se van incrementando en del
devenir del tiempo, tanto en el área rural como en el área urbana, en todas las clases
sociales y a nivel nacional.
Me parece importante, a través del presente estudio, dar algunas pautas sobre posibles
efectos patrimoniales que pueden derivarse de estas uniones irregulares, siempre con el
ánimo de proteger más a la mujer y a los hijos, como al conviviente varón.
6. OBJETIVOS DEL TEMA DE LA TESIS
6.1. OBJETIVOS GENERALES
- Demostrar que existe la necesidad de regular los efectos patrimoniales de las
uniones extramatrimoniales irregulares de convivientes sin libertad de estado.
- Demostrar la necesidad de modificar el Artículo 172 del Código de Familia.
6.2. OBJETIVOS ESPECÍFICOS
• Proponer la creación de un anteproyecto de Ley mediante el cual se regule los
efectos patrimoniales de las uniones extramatrimoniales sin libertad de estado, a fin de
brindar protección a éste tipo de familias que son parte de la realidad social y nacional.
• Evitar la desprotección jurídica de las uniones extramatrimoniales.
• Demostrar, mediante el estudio del derecho y la legislación comparada de los
pueblos vecinos, que estos tipos de uniones libres irregulares producen efectos jurídicos
de carácter patrimonial y además son sujetos de reglamentación por sus correspondientes
legislaciones.
• Comprobar que una parte de la población se encuentra conviviendo en esta clase de
unión.
• Demostrar que los convivientes en esta clase de unión pertenecen a las diferentes a
las diferentes clases sociales.
• Demostrar que una parte de estas uniones libres irregulares ha emergido a causa de
la falta de un proceso previo de divorcio o la alta burocracia
7. MARCO DE REFERENCIA
7.1. MARCO HISTÓRICO
A tiempo de realizar esta investigación, necesariamente debemos remontarnos a la
historia ya que debemos conocer nuestro pasado, para comprender el presente y estar
preparados para el futuro, evitando los errores cometidos y aprovechando los progresos
ya realizados, ya que la familia es el núcleo de la sociedad y esta es la base del estado,
por la cual este la reconoce y la protege, garantizando su condición social económica y
en el caso del familias conformadas por convivientes sin libertad de estado el
patrimonio, para su desarrollo integral y donde todos sus miembros tengan igualdad de
derechos, obligaciones y oportunidades, ya que garantizando sus derechos, garantizan
también el cimiento del propio estado, ahí es donde radica la importancia de estudiar los
antecedentes de la familia, las uniones libres, el matrimonio, las uniones irregulares la
evolución que han tenido estas instituciones del derecho a través del tiempo.
7.2. MARCO TEÓRICO
Son varios los países en el ámbito latinoamericano que tratan la temática de la unión
libre o de hecho, bajo la denominación de concubinato, reconociéndolo como un hecho
jurídico del que pueden derivar consecuencias jurídicas.
La condición esencial para que una unión sea considerada concubinato, en los países
vecinos, es que ésta debe ser formada por personas que no tengan impedimento legal
para contraer enlace.
En nuestro ordenamiento jurídico, entre los requisitos para contraer matrimonio está
contemplado aquél referido a la libertad de estado. Lógico y legal. Una persona no
puede contraer matrimonio si se encuentra unido por vínculo matrimonial, es decir si
esta casado. Contraer nuevo enlace matrimonial, sin estar legalmente disuelto el anterior,
significaría cometer el delito de bigamia.
Sin embargo, en nuestra nación plurinacional y multicultural se han formado, desde
tiempos pretéritos, familias conformadas por personas, en la que una o ambas, no tiene
libertad de estado para contraer enlace matrimonial. Familias extramatrimoniales que se
encuentran en la actualidad en constante aumento.
En nuestro ordenamiento jurídico, la familia goza de la protección del Estado. Así lo
establece nuestra Carta Magna cuando refiere:
“Artículo 62. El estado reconoce y protege a las familias como el núcleo fundamental de
la sociedad, y garantizará las condiciones sociales y económicas necesarias para su
desarrollo integral. Todos sus integrantes tienen igualdad de derechos, obligaciones y
oportunidades”.
Una de las fuentes principales de la familia es el matrimonio, Nuestras leyes sólo
reconocen el matrimonio civil. Al respecto, el Código de Familia en su Art. 41 sostiene
que “La ley reconoce el matrimonio Civil…”.
Por lo tanto, sólo el matrimonio civil tiene validez legal. Es el único que produce efectos
jurídicos personales y patrimoniales. Así queda establecido en la última parte del Art. 42
del Código de Familia, cuando a la letra refiere: “…pero sólo tendrá validez legal y
producirá efectos jurídicos el matrimonio civil”
Sin embargo, la Constitución Política del Estado en su Capítulo Quinto, Sección VI,
Artículo 63 parágrafo II, reconoce también las uniones libres o de hecho y los efectos
personales y patrimoniales derivados de esta relación. Nuestro Código de Familia, a su
vez en su Artículo 158 nos da claramente a entender los “requisitos” que debe cumplir
una unión, para ser considerada unión conyugal libre o de hecho.
De ambas disposiciones legales se deduce que la condición sine qua non para la exista
una relación libre o de hecho es que los convivientes no deben tener impedimento legal
para contraer enlace matrimonial, ni falta de capacidad para hacerlo.
Es decir que las familias formadas por vínculo matrimonial y por las uniones libres o de
hecho están bajo la protección del Estado y sus relaciones producen efectos jurídicos
personales y patrimoniales, los cuales se encuentran plenamente garantizados.
Sin embargo, las familias formadas por uniones de personas sin libertad de estado; es
decir, un tipo de unión irregular, inestable o plural no produce efecto jurídico de ninguna
índole. Así lo estable el artículo. 172 del Código de Familia con referencia a los efectos
personales y patrimoniales:
“Artículo 172.- (Uniones Irregulares): No producen los efectos anteriormente
reconocidos, las uniones inestables y plurales, así como las que no reúnen los requisitos
prevenidos por los artículos 44 y 46 al 50 del presente Código, aunque sean estables y
singulares”.
Sin embargo, en este último caso, pueden ser invocados dichos efectos por los
convivientes cuando ambos estuvieron de buena fe, y aun por uno de ellos, si solo hubo
buena fe de su parte, pero no por el otro.
Queda siempre a salvo el derecho de los hijos”.
Ni la Constitución Política del Estado, ni el Código de Familia vigentes utilizan el
término “concubinato” y prefieren utilizar el término unión libre o de hecho.
Morales Guillén, en la última edición del Código de Familia Concordado y Anotado
sostiene: “…la actual organización familiar va perdiendo predominio y va camino a ser
sustituida por alguna o algunas formas de organización que impondrán necesariamente
el reordenamiento del derecho familiar.
Entre estas nuevas formas de organización familiar, bien pueden estar las uniones
irregulares, las familias sin padre determinado, las familias de homosexuales y muchas
otras más; bajo nuevas denominaciones”.
El mismo autor, al referirse a esas nuevas formas, comenta: “…el cambio hará que la
familia nuclear no será más el modelo ideal para la sociedad”. Y añade: “Se expande la
práctica de personas que viven juntas sin preocuparse de formalidades legales (Uniones
libres o de hecho)”.
Es difícil admitir que nuestra legislación no haya tratado con más seriedad y
responsabilidad y, basándose en una realidad social, el problema de las uniones
irregulares. En nuestro Código de Familia, un código que iba a la vanguardia del resto de
los países latinoamericanos, hoy por hoy se va quedando a la saga. En otras partes del
mundo, se van regulando y normando hasta los efectos derivados de relaciones entre
homosexuales.
7.3. MARCO CONCEPTUAL
Dentro del presente estudio, se utilizará términos que deben ser debidamente
conceptualizados, como ser:
Amancebamiento.- Trato carnal de hombre y mujer. Sin perjuicio de los reparos que la
moral oponga, el amancebamiento entre solteros es lícito para el derecho y muy
frecuente, aunque no esté sometido a investigación, menos a registro1.
Concubinato.- Estado en el que se encuentra el hombre y la mujer cuando comparten
casa y vida en común como si fueran esposos, pero sin haber contraído ninguna especie
de matrimonio.
Concubino (a).- Persona que vive con otra del sexo opuesto sin estar unidos por vínculo
matrimonial.
Conviviente.- Persona que vive con otra del sexo opuesto sin estar casado y que no tiene
–uno o ambos- libertad de estado para contraer enlace matrimonial por no haber disuelto
su vínculo matrimonial anterior4.
Unión libre o de hecho.- Aquella que reúne condiciones de estabilidad y singularidad y,
mantenida entre personas con capacidad legal para contraer enlace y que no tengan
impedimento para hacerlo; la misma que produce efectos similares al matrimonio en las
relaciones personales y patrimoniales. Bajo éste concepto también están los términos de:
unión matrimonial, unión conyugal libre o conyugal libre o de hecho.
Unión extramatrimonial o unión irregular.- Para el presente estudio, es aquella relación
estable, singular y pública, mantenida entre personas de distinto sexo que tienen –uno o
ambos- el impedimento legal de no tener libertad de estado para contraer enlace y que de
acuerdo a disposiciones legales, no produce efecto jurídico alguno.
7.4. MARCO JURÍDICO
Siguiendo la pirámide de Kelsen se estudiara las siguientes disposiciones legales:
• La Constitución Política del Estado Plurinacional de Bolivia.
“Artículo 14. I. Todo ser humano tiene personalidad y capacidad jurídica con arreglo a
las leyes y goza de los derechos reconocidos por esta constitución, sin distinción alguna.
II. El estado prohíbe y sanciona toda forma de discriminación fundada en razón de:
…estado civil,…u otras que tengan por objetivo menoscabar el reconocimiento, goce o
ejercicio, en condiciones de igualdad, de los derechos de toda persona”
“Artículo 62. El estado reconoce y protege a las familias como el núcleo fundamental de
la sociedad, y garantizará las condiciones sociales y económicas necesarias para su
desarrollo integral. Todos sus integrantes tienen igualdad de derechos, obligaciones y
oportunidades”.
“Artículo 63. II. Las uniones libres o de hecho que reúnan condiciones de estabilidad y
singularidad, y sean mantenidas entre una mujer y un hombre sin impedimento legal,
producirán los mismos efectos que el matrimonio civil, tanto en las relaciones
personales, y patrimoniales de los convivientes como en lo que respecta a las hijas e
hijos …nacidos en aquéllas”
“Artículo 64.- II. El Estado protegerá y asistirá a quienes sean responsables de las
familias en el ejercicio de sus obligaciones”
• Código de Familia
“Artículo 1.- Las relaciones familiares se establecen y regulan por el presente Código
Boliviano de Familia”.
“Artículo 4.- (Protección pública y privada de la familia). La familia, el matrimonio y la
maternidad gozan de la protección del Estado.
Esa protección se hace efectiva por el presente Código, por disposiciones especiales y
por las que proveen a la seguridad y asistencia de la familia o de sus miembros en
esferas determinadas. La familia se halla también protegida por las instituciones que se
organicen para este fin bajo la vigilancia del Estado”.
“Artículo 172.- (Uniones Irregulares): No producen los efectos anteriormente
reconocidos, las uniones inestables y plurales, así como las que no reúnen los requisitos
prevenidos por los artículos 44 y 46 al 50 del presente Código, aunque sean estables y
singulares”.
8. HIPÓTESIS
En el presente estudio se ha planteado una hipótesis de tipo confirmatorio no
experimental:
“MEDIANTE LA PROPUESTA DE UNA NORMA JURÍDICA QUE REGULE
LOS EFECTOS PATRIMONIALES DE LAS UNIONES IRREGULARES SIN
LIBERTAD DE ESTADO, SE LOGRARÁ QUE ESTE TIPO DE FAMILIA SE
ENCUENTRE LEGALMENTE PROTEGIDA”.
8.1 VARIABLES
8.1.1. VARIABLE INDEPENDIENTE
Proponer una norma jurídica que proteja a las uniones irregulares de convivientes sin
libertad de estado.
8.1.2. VARIABLE DEPENDIENTE
La desprotección total de este tipo de familia extramatrimonial.
8.1.3 VARIABLE DEPENDIENTE
Existencia de un vació legal en cuanto a la regulación de los efectos patrimoniales que
producen estas uniones.
8.2. UNIDADES DE ANÁLISIS
- Las uniones libres irregulares de convivientes sin libertad de estado y los efectos
patrimoniales que estas producen
8.3. NEXO LÓGICO
- Mediante la
- Que se base en
- Se logrará
9. MÉTODOS Y TÉCNICAS A UTILIZAR EN LA
TESIS
De acuerdo a las características y los objetivos de la investigación se utilizara los
siguientes métodos.
9.1 UNIVERSALES
9.1.1. MÉTODO DEDUCTIVO
El método deductivo tiene las características de establecer principios y teorías generales
que permiten conocer un fenómeno en particular, en este sentido el presente método nos
permitirá considerar la problemática funcional que causa la inseguridad jurídica de los
bienes dentro de las uniones extramatrimoniales sin libertad de estado con la finalidad de
observar, comparar y contrastar la misma respecto a una nueva norma que regule esta
problemática social.
9.2. ESPECÍFICOS
9.2.1. MÉTODO EXEGÉTICO
Con la implementación de este método se podrá averiguar cual fue la voluntad del
legislador para establecer las disposiciones legales y vigentes del actual código de
familia, específicamente el Art. 172 del citado cuerpo legal
9.2.2. MÉTODO TELEOLÓGICO
Con la implementación de este método se lograra determinar y encontrar cual fue el
interés jurídicamente protegido del Estado y la sociedad a momento de la creación de
las disposiciones referidas a las uniones extramatrimoniales sin libertad de estado en el
Código de Familia.
9.2.3. MÉTODO COMPARATIVO
Con la aplicación del derecho comparado se obtendrá a partir de este método se podrá
encontrar actualizaciones, diferencias y similitudes con otras legislaciones
10. TÉCNICAS A UTILIZAR EN LA TESIS
La presente investigación implementa determinados instrumentos técnicos, teóricos y
prácticos que posibilitaron la acumulación de datos, en una perspectiva de lograr un
trabajo investigativo eficiente, entre los cuales se pueden mencionar los siguientes:
10.1. TÉCNICAS DE INVESTIGACIÓN DE CAMPO
10.1.1. Observación
En base a esta técnica de investigación, se pretende analizar objetivamente tanto los
efectos patrimoniales de este tipo de uniones libre como de de los efectos que producen
las mismas.
10.1.2. Encuesta
A fin de comprobar la hipótesis planteada, se ha encuestado a un total de 100 personas
ligadas a este tipo de uniones libres irregulares, y se ha utilizado como muestra de la
investigación a las 100 personas, el cual significara para nuestro estudio el 100% en
porcentaje a ser tomado en cuenta como parámetro de medición y que servirá para
buscar una solución directa que respalde la hipótesis propuesta.
10.1.3. Entrevista
En la presente investigación se ha entrevistado a un total de 15 jueces en materia
familiar y 15 abogados reconocidos en el ámbito familiar. De los cuales se ha extraído
una muestra de 10 personas conformadas por 5 jueces y 5 abogados, el cual significara
para nuestro estudio el 100% en porcentaje a ser tomado en cuenta como parámetro de
medición y que servirá para buscar una solución directa que respalde la hipótesis
propuesta.
10.1.4. Soportes Estadísticos
En base a las muestras obtenidas, tanto en las encuestas realizadas a 100 personas que
viven en este tipo de uniones irregulares, como de los 5 jueces y 5 profesionales
abogados entrevistados, se ha logrado corroborar el grado de importancia que aportaría
regular los efectos patrimoniales de éste tipo de uniones irregulares.
10.2. TÉCNICA BIBLIOGRÁFICA
La Bibliografía diversificada y la investigación de campo han permitido efectuar una
investigación adecuada, significativa y sistematizada que busca implementar como
resultado una investigación de gran aporte para nuestro desarrollo social y normativo.
10.2.1. Recuperación de información Bibliográfica
• Fichas bibliográficas
• Fichas resumen
• Fichas de trabajo
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INTRODUCCIÓN
La milenaria convivencia MORE UXORDIO o uniones de hecho ha tenido en la
mayoría de los países de Latinoamérica un especial reconocimiento y protección jurídica
(incluso llegada a ser consagrada en diversas Constituciones Políticas) ya fuere porque
ignorar las uniones de hecho resultaba imposible en el entramado de razones socio-
económicas, étnicas y culturales en América..
El reconocimiento del derecho a tales uniones, con el propósito de atribuirle en lo
posible de modo orgánico similares o iguales efectos que al matrimonio se ha
sustentado, sin duda, en la intención de proteger los derechos fundamentales de la
llamada “familia natural”.
Es en este entendido que, por aplicación analógica se ha llegado a algunas legislaciones
nacionales (como la nuestra) a considerar la doctrina del matrimonio putativo en la
unión de hecho, en contradicción con los propios postulados de esta doctrina
desarrollada por el Derecho Canónico desde el Siglo XI y recepcionada más tarde por
las legislaciones civiles, siempre relacionada con la institución del matrimonio, en este
caso, al haberse ignorado de buena fe la existencia de una causa de nulidad.
Las uniones extramatrimoniales irregulares conformadas por convivientes sin libertad de
estado, a sido en Bolivia como en Latinoamérica una expresión de unión emergente de
las clases populares, debido por un lado, a las costumbres enraizadas en los diversos
pueblos de nuestro continente; y, por otro lado, a la discriminación que sufrieron las
clases sociales bajas en los diferentes estados.
“La gran discriminación matrimonial entre grupos no se debió simplemente a que la
clase dominante impusiera sus valores a las clases populares mediante la legislación o la
interpretación a su favor de la legislación, sino que estas clases mismas eran sumamente
sensibles a todo género de diferencias, como el idioma, color, etc. entre otras
circunstancias” (Martinez Alier Verena, 1968, p. 68).
Con los años se le ha asociado a este tipo de unión irregular, el fenómeno de la
“ilegitimidad”, debido a los “valores” propios de la sociedad boliviana y sobre todo a
rasgos característicos de la familia boliviana. En este entendido y con el fin de tratar de
explicar este fenómeno social-familiar, el jurista Argentino Eduardo Zannoni refiere al
respeto: “sea por costumbres adquiridas durante los siglos de esclavitud o servilismo, sea
por la marginalidad estructural fomentada muchas veces por el factor racial, sea por el
escaso desarrollo de los sistemas administrativos y las vías de comunicación y, en última
instancia por la ausencia de estructuras que integren a la familia en el proceso cívico,
ético y cultural, Latinoamérica enfrenta el concubinato como una forma o modo
internacionalizado de unión conyugal”.
De lo precedentemente señalado, el presente estudio reviste de total importancia debido
a que todo estudio relacionado con el Derecho de Familia es, en sí mismo, delicado; más
aún si se tratan instituciones como: La familia, el matrimonio, las uniones libres o de
hecho, o en el tema que nos toca investigar, las uniones extramatrimoniales irregulares.
Tanto la Constitución Política del Estado Plurinacional de Bolivia, como el Código de
Familia, reconocen que la familia está bajo la protección del estado. Se deduce que las
normas jurídicas contempladas en estos instrumentos legales ofrecen una protección
integral a todas y cada una de las familias y a sus miembros. Asimismo, sostienen que
los efectos personales y patrimoniales emergentes de la relación familiar están
plenamente garantizados.
En este entendido, se puede afirmar que el fenómeno de las uniones irregulares de
convivientes sin libertad de estado, necesariamente hay que asociarlo a la esencia misma
del derecho matrimonial cuyos efectos no pueden desvincularse de la del derecho de
propiedad.
Sin embargo, los efectos personales y patrimoniales producidos por la relación familiar,
sólo están otorgados a la familia matrimonial y a la familia formada y reconocida
judicialmente por las uniones libres o de hecho. Nuestro ordenamiento jurídico reconoce
a éstas últimas efectos personales y patrimoniales similares al matrimonio, siempre y
cuando la pareja de convivientes tenga capacidad y, estén libres de impedimento legal
para contraer enlace. Parecería que nuestro ordenamiento jurídico estuviera clasificando,
jerarquizando y/o privilegiando sólo a ciertos tipos de familia en desmedro de otros.
Las uniones extramatrimoniales irregulares, aquellas en las que uno o ambos
convivientes no tienen capacidad legal de contraer enlace por la falta de libertad de
estado, no producen efecto jurídico alguno, por mandato de la ley. Por lo tanto, este tipo
de familia se encuentra sin protección alguna.
En estas familias extramatrimoniales irregulares también existen desavenencias de todo
tipo; las mismas que causan la separación de los convivientes o, el abandono que hace el
conviviente de su pareja y sus hijos. Momento este que es de conflicto para la unión
irregular y que marca y hace notoria la desprotección que sufre la mujer en este tipo de
unión ya que no puede recurrir por ante ninguna autoridad en busca de protección
jurídica
Para que una persona que haya convivido en una relación extramatrimonial irregular, en
la cual uno o ambos convivientes no tengan libertad de estado, tenga derecho a reclamar
mediante una acción legal, ya sean, pensiones alimenticias, un derecho sucesorio o un
derecho patrimonial, es necesario que tenga un derecho jurídicamente protegido.
En todos los casos, la familia extramatrimonial irregular ocupa una pequeña vivienda,
cuyo alquiler es pagado por el conviviente. Adquieren una serie de enseres domésticos,
aparatos eléctricos y todo tipo de muebles. Muchas uniones irregulares adquieren un
vehículo o un negocio, que se constituye en el principal y más valioso instrumento y/o
medio de trabajo para el conviviente y fuente principal de ingresos económicos para el
hogar.
También existen casos en los cuales que el conviviente suscribe un contrato de
anticresis, durante su convivencia en una unión irregular y, a la muerte de éste, la esposa
supérstite inicia una demanda solicitando al Juez se le entregue a ella el monto del
anticrético, bajo las argumentaciones de que el dinero del anticrético era de su esposo.
En caso de ruptura de la unión irregular, el conviviente carga o lleva consigo todo lo
adquirido con su conviviente y abandona el hogar, dejando a su conviviente y a sus hijos
en una situación económica dramática.
Algo más serio sucede cuando el conviviente varón, que no tiene libertad de estado,
fallece y tiempo después su “esposa” supérstite inicia una acción judicial demandando
los bienes que los convivientes adquirieron durante su convivencia, como si fuesen
bienes propios del “esposo” fallecido, asumidos como bienes gananciales.
Asimismo, ¿cómo se resuelven los casos en los que la esposa supérstite reclama el
derecho de sucesión para sí y para sus hijos habidos dentro de la unión conyugal, no sólo
sobre los bienes del de cujus, sino también de los bienes que éste adquirió como su
conviviente durante la unión irregular?
¿Como se resuelven los casos, en los cuales la esposa inicia el divorcio años después de
estar separada de su cónyuge y reclama la división y partición, en el 50%, no sólo los
bienes adquiridos durante su matrimonio, sino también de los bienes adquiridos por su
esposos después de la separación; es decir, de los bienes que su “esposo” adquirió con su
conviviente durante la unión irregular?
La conviviente no tiene por ante quien recurrir para reclamar su parte en los bienes
adquiridos durante su convivencia en una unión irregular, ni ante que autoridad solicitar
una pensión que cubra sus más elementales necesidades.
Estas uniones irregulares, así denominadas en nuestro ordenamiento jurídico, no
producen efecto jurídico alguno por mandato expreso de la ley, a pesar que las mismas
sean estables o singulares.
De lo expresado, surgen las siguientes preguntas:
• ¿Cuales son las razones para el establecimiento de las uniones extramatrimoniales
irregulares?.
• ¿Cuál es la razón por la que estas uniones no pueden producir efectos
patrimoniales?
• ¿Qué derecho asiste a la conviviente abandonada para reclamar pensiones
alimenticias?
• ¿Podrá la conviviente reclamar una indemnización por los daños ocasionados y por
los años convividos en la unión?
• ¿Qué derecho asiste a la conviviente para reclamar los bienes adquiridos durante la
unión, en caso de abandono o de muerte de su compañero?
• ¿Podrá la conviviente heredar o entrar en representación de su hijo, en la sucesión
hereditaria?
• ¿Serán válidos lo pactos de venta entre convivientes?
• ¿Es justo o legal que una esposa, separada de hecho de su cónyuge por más de dos
años, reclame los bienes hechos por éste con su conviviente durante la unión
irregular, dentro de un proceso de divorcio o dentro de un trámite de sucesión
hereditaria?
Como respuesta tentativa a las interrogantes planteadas, se formuló la hipótesis del
presente trabajo, misma que refiere: “MEDIANTE LA PROPUESTA DE UNA
NORMA JURÍDICA QUE REGULE LOS EFECTOS PATRIMONIALES DE
LAS UNIONES IRREGULARES SIN LIBERTAD DE ESTADO, SE LOGRARÁ
QUE ESTE TIPO DE FAMILIA SE ENCUENTRE LEGALMENTE
PROTEGIDA”.
Mediante el desarrollo de la investigación, se ha confirmado la hipótesis de trabajo
planteada y se ha establecido que si pudiera crearse un norma que regule los efectos
patrimoniales emergentes de las uniones extramatrimoniales irregulares sin libertad de
estado, los derechos de sus integrantes, sobre todo de la madre y de los hijos, estarían
plenamente garantizados, derechos vinculados a la vivienda, trabajo, asistencia familiar,
etc,. Aspectos que repercutirían directamente en el desarrollo integral de este tipo de
“familia”, y que repercutiría positivamente en la colectividad de la sociedad.
Asimismo, se ha podido establecer que este tipo de familia conforma un gran número de
las uniones de hecho que integran nuestra sociedad. Relaciones extramatrimoniales que
por temor o vergüenza no hacen pública ni exteriorizan su situación por ser esta en si
misma muy complicada incluso desde su formación.
Este trabajo de investigación, al que reglamentariamente se ha denominado “Tesis de
Grado” está dividido en Capítulos, éstos en numerales y subnumerales. Los siete
capítulos tratan los siguientes aspectos de nuestro tema:
En el Capítulo I
Trataremos sobre los antecedentes históricos, definiremos el concepto de familia, su
origen y evolución en el tiempo, la presencia de la familia en el derecho romano y
griego, la familia moderna y la posible familia de acá a un futuro cercano, la familia
Boliviana y las respectivas fuentes de origen de la misma, así como sus sub tipos o
clases de uniones libres.
En el Capítulo II
En este capítulo, señalaremos a la institución del matrimonio, su concepto y significado
etimológico, sus características, la finalidad del matrimonio, los tipos de matrimonio que
existen en Bolivia, los requisitos exigidos por ley para contraer matrimonio, los efectos
del matrimonio y los regímenes patrimoniales.
En el Capítulo III
Realizaremos un análisis pormenorizado de lo que son las uniones extramatrimoniales,
el concubinato o unión de hecho, su denominación, concepto y origen etimológico, sus
antecedentes históricos, su origen en el Derecho Romano, Francés, Español y Soviético
los cuales repercutieron en las distintas legislaciones de América, sus antecedentes en
Latinoamérica y en Bolivia, las primeras y diversas Constituciones Nacionales, Leyes y
Decretos que trataron de reglamentar este tipo de uniones de hecho, la presencia de las
uniones extramatrimoniales irregulares en el derecho comparado y su gran aporte para el
presente estudio, el Código de Familia y las clases de Uniones Extramatrimoniales
reconocidas en Bolivia, sus antecedentes originarios en el área rural, las uniones de
hecho y sus efectos emergentes.
En el Capítulo IV
Abordaremos ampliamente el tema de las uniones extramatrimoniales irregulares sin
libertad de estado, sus antecedentes normativos, la protección que brinda el Estado a este
tipo de familia. Asimismo se analizará en detalle el artículo 172 del Código de Familia y
se tratara el tema de la libertad de estado, tema importante y motivo del presente estudio.
En el Capítulo V
Hablaremos sobre los posibles efectos patrimoniales de las uniones extramatrimoniales
irregulares sin libertad de estado, los motivos que originan y ponen fin a este tipo de
unión, los medios por los cuales se podría probar este tipo de relación extramatrimonial,
las obligaciones esenciales que se presentan dentro del hogar de estas familias, el
problema de la división de los bienes de estas uniones en caso de ruptura o abandono, la
sucesión o indemnización producto de las mismas.
En el Capítulo VI
En el presente, mediante la aplicación de métodos e instrumentos de investigación se
procederá a probar la hipótesis planteada y se podrá evidenciar: los impedimentos para
contraer enlace matrimonial, la concepción de familia para la sociedad, la pensión
alimenticia a la que debiera de tener derecho la conviviente de estas uniones y una
posible indemnización a la que tendría derecho, los tipos de bienes y las causas que
motivaron el abandono de estas relaciones.
En el Capítulo VII
Finalmente, se expondrán los resultados finales de la investigación en base a los datos
cualitativos y cuantitativos productos de la presente investigación
Finalmente, señalaremos las correspondientes conclusiones y recomendaciones que
puedan contribuir a una mejor aplicación de la norma Constitucional, la cual puede
brindar en definitiva una adecuada protección a todos los tipos de la familia Boliviana.
CAPÍTULO I
1. ANTECEDENTES HISTÓRICOS DE LA
FAMILIA
En la actualidad nadie puede dudar que la familia, como organización social, haya
evolucionado notablemente. En el plano jurídico, las leyes que rigen los efectos jurídicos
de las relaciones familiares también han cambiado. El rol del antes “pater familias” casi
no existe. Los hijos tienen diferentes actitudes hacia sus padres o sus hermanos. La
familia dentro del seno familiar no es similar a aquélla de hace sólo un tiempo atrás.
Es difícil encontrar a todos los miembros de una familia reunida alrededor de la mesa a
la hora de compartir los alimentos diarios. El trabajo de los padres y los horarios de la
escuela o el colegio de los hijos hacen que los miembros de la familia pasen menos y
menos tiempo juntos o reunidos. Estas situaciones, por demás cotidianas en el seno de la
familia, han hecho que las relaciones familiares no sean las mismas.
Las leyes que rigen el Derecho de familia también han cambiado; algunas han quedado
obsoletas, otras han creado nuevas instituciones familiares.
La familia, sus relaciones y efectos han evolucionado y cambiado desde sus primeras
formas hasta la actual. La familia ha demostrado ser una institución dinámica, mientras
que otras instituciones del Derecho de familia, como el matrimonio, han permanecido
estáticas o han cambiado muy poco, casi nada, desde su institucionalidad.
1.1. ETIMOLOGÍA
La raíz más aceptada y segura es la que nos brinda el jurisconsulto Joan Coromidas en
su Diccionario Crítico etimológico de la lengua castellana al sostener que “la voz familia
desciende de la palabra familia, y ésta a su vez del antiguo latín famulus (esclavo). Esta
última tuvo su origen en la palabra osca famel, que también significó esclavo.” (Suárez
Franco, Roberto 1990.p.3).
Según Castán Tobeñas, “el vocablo familia, procede de la voz familia, por derivación de
famulus, palabra que procede del osco famel, que significa siervo y posiblemente del
sánscrito vama, hogar o habitación; por lo cual se entendió como tal el conjunto de
personas y esclavos que habitan con el dueño de la casa.” (GOMEZ PIEDRAHITA,
Hernán, 1992. p. 3).
1.2. CONCEPTO
Son varios los conceptos que se dan sobre la familia; tantos como los hay autores,
tratadistas, estudiosos o entendidos e el campo del derecho de familia. El término familia
no acepta una sola definición. “No es posible sentar un concepto preciso de familia, en
razón de que se trata de una palabra a la cual pueden asignarse diversas significaciones:
una amplia, otra restringida, y aún otra más restringida.” (BELLUSCIO, Augusto César,
1979. p. 3).
Sin embargo de ello es necesario hacer referencia a aquellos autores que brindaron una
conceptualización importante de la familia:
- Marcel Planiol y George Ripert definían la familia como: “el conjunto de personas,
que se hallan vinculadas por el matrimonio, la filiación y la adopción”.
- Jean Mazeaud, por su parte especificaba: “La familia es la colectividad, formada por
las personas que, a causa de sus vínculos de parentesco, o de su calidad de cónyuges
están sometidas a la misma autoridad; la del cabeza de familia. La familia, en el sentido
preciso del término, no comprende, pues hoy, más que el marido, a la mujer y aquellos
de sus hijos sujetos a su autoridad.
Dentro del Derecho Moderno, y conforme a la esencia de nuestra legislación positiva, a
estos conceptos que, si bien en su época formaron parte esencial en la organización de la
familia y del Derecho de Familia, hoy en día y de acuerdo a la necesidad de una realidad
jurídica actual, es menester incluir en ellas principios y aspectos acordes con tales
circunstancias, tales como la igualdad jurídica de los cónyuges, el reconocimiento de las
uniones conyugales libres o de hecho y, por ende, de su descendencia, la concepción
moderna de la patria potestad y su función esencial en beneficio de los hijos; fenómenos
positivos en la realidad social actual de la familia, puesto que el fin esencial de estos
avances, no sólo es mejorar la defensa de la familia, sino además, que a través de este
proceso se consolide como institución fundamental que permita a sus integrantes
alcanzar en el mejor de los casos, su plena madurez.
Al tratar de recopilar todos estos avances y, plasmarlos en una definición acorde a
nuestros tiempos modernos, me permito recopilar el concepto de familia vertido por
Catedrático Boliviano Sergio Antonio Rivera Tejada, quien se refiere a la familia como:
“La institución ética, formada por un conjunto de personas constituidas y unidas por las
relaciones sanguíneas y adoptivas, que se funda en un vínculo conyugal de los sexos,
cuyos individuos se encuentran en un mismo hogar, ligados por el respeto, sujetos a la
autoridad, obediencia y amor, cuyo fin fundamental es el progreso y subsistencia de la
especie humana, en las esferas de la colectividad” (RIVERA, Sergio Antonio, 2009, p,
4).
Sobre el punto, corresponde hacer hincapié la necesidad de no abarcar ampliamente el
tema de la definición, a fin de no alejarnos del punto de vista inicial que motivo la
presente investigación.
1.3. ORIGEN Y EVOLUCIÓN DE LA FAMILIA
Algunos autores sostienen que los orígenes de la especie humana y su posterior
organización en grupos sociales se mantienen todavía en una nebulosa, en algo incierto
y que sólo se han tejido hipótesis tratando de develar el origen de la familia y su
evolución. "El origen de la familia se remonta a tiempos inmemoriales y no existe hasta
ahora prueba plena y científica que demuestre en forma indubitable la evolución de la
misma." (GOMEZ PIEDRAHITA, Hernán, 1992, p, 1).
El problema del origen de la familia, no ha podido ser aclarado, por ello se dio origen a
varias teorías. Sin embargo, dos son las más aceptadas: La teoría espiritualista y la
teoría materialista.
1.3.1. LA TEORÍA ESPIRITUALISTA
Para Gómez Piedrahita, el principal expositor de esta teoría es Fustel de
Coulanges, quien en su obra: La ciudad antigua, habría expuesto el vinculo religioso
como fundamento de la familia, "más cohesionante entre los antiguos que el parentesco,
basado en los ritos y creencias sobre el alma y la muerte, el culto a; los muertos y el
fuego sagrado." (GOMEZ PIEDRAHITA, Hernán, 1992, p, 15).
Para las personas de profunda fe religiosa, el verdadero origen de la familia es obra de
Dios todopoderoso. El creo a Adán y Eva y a todas las cosas terrenales. "Se remonta a la
creación de la primera pareja en el paraíso terrenal y a su descendencia. Se habla en las
sagradas escrituras de la familia patriarcal y es hasta ahora la que más nos convence,
ante ausencia de pruebas que la desvirtúen como la familia primigenia". (GOMEZ
PIEDRAHITA, Hernán, 1992, p, 11).
De acuerdo a las sagradas escrituras, "Hizo, pues, Yavé Dios caer sobre el Hombre un
profundo sopor; y dormido, tomo una de sus costillas, cerrando en su lugar con carne, y
de la costilla que del hombre, formó Yavé Dios a la mujer, y se la presentó al hombre
para que se unieran, procrearan y poblaran la tierra". (La Sagrada Biblia).
Esta teoría espiritualista, sobre el origen de la familia, es naturalmente aceptada por las
personas de profunda fe religiosa, a quienes ni el avance de la tecnología ni los nuevos
descubrimientos sobre el origen del planeta Tierra, han cambiado su profunda creencia
en Dios y en el milagro de la vida.
1.3.2. LA TEORÍA MATERIALISTA
En los tiempos modernos, no es posible concebir que existan personas que no estén
convencidas de que todo ha evolucionado; desde los seres más bajos en la escala
animal, hasta el hombre mismo y, por ende, sus instituciones.
"La familia ha tenido una larga y lenta evolución, que es la del mismo hombre, hasta su
actual forma civilizada monogámica, pasando por estadios como los de la poliandria y
poligamia". (SAMOS OROZA, Ramiro, 1995, p, 14).
No podemos negar que la evolución de la familia ha sido, aunque lenta, notable. La
institución de la familia es dinámica, nunca ha permanecido estática.
Al escribir sobre la familia, Federico Engels cita a Lewis H. Morgan: "La familia, dice
Morgan, es el elemento activo; nunca permanece estacionaria, sino que pasa de una
forma inferior a otra superior a medida que la sociedad evoluciona de un grado más bajo
a otro más alto". (ENGELS, Federico, 1957, p, 35).
Basándose siempre en los estudios de Morgan, clasifica históricamente a la familia
como: consanguínea, punalúa, sindiásmica y monogámica.
1.3.2.1. La Familia Consanguinea
En esta primera etapa de la familia, los grupos conyugales se encuentran separados por
generaciones. "En esta forma de la familia, los ascendientes y los descendientes, los
padres y los hijos, son los únicos que están excluidos entre sí de los derechos y de los
deberes (pudiéramos decir) del matrimonio." (ENGELS, Federico, 1957, p, 42).
1.3.2.2. La Familia Punalua
En esta clase de familia se excluye primero a los hermanos uterinos del comercio sexual.
De acuerdo a la costumbre hawaiana, las hermanas carnales y primas en Primero,
segundo y otros grados "eran mujeres comunes de sus maridos comunes, de los
cuales quedaban excluidos los hermanos de ellas; esos hombres por su parte, tampoco se
llamaban entre sí hermanos (lo cual ya no tenía necesidad de ser), sinó punalúa,...".
(ENGELS, Federico, 1957, p, 45).
Asimismo, cuando grupos de hermanos uterinos "tenían en matrimonio común cierto
número de mujeres, con exclusión de las hermanas de ellos, y esas mujeres se llamaban
entre sí punalúa." (ENGELS, Federico, 1957, p, 45). El rasgo que caracterizaba a este
tipo de familia era la comunidad recíproca de hombres y mujeres en un círculo familiar,
excluyendo a los hermanos carnales.
1.3.2.3. La Familia Sindiásmica
Caracteriza a este tipo de familia, las relaciones sexuales que se encuentran mucho más
restringidas. Excluye de estas prácticas inclusive a los parientes más lejanos
consanguíneos. "Por tanto, la evolución de la familia en la historia primitiva consiste en
estrecharse constantemente el círculo en el cual reina la comunidad conyugal entre los
dos sexos, y que en su origen abarca a la tribu entera". (ENGELS, Federico, 1957, p, 54).
En éste período, la mujer lucha por pertenecer a un solo hombre. Se simula primero el
matrimonio por rapto, apareciendo después el matrimonio por compra. El matrimonio se
disuelve fácilmente. El hombre mantiene el derecho a la poligamia mientras la mujer es
castigada severamente por adulterio. "Sólo después de efectuado por la mujer el
tránsito al matrimonio sindiásmico, es cuando los hombres pudieron introducir la
monogamia estricta, por supuesto, en perjuicio de las mujeres". (ENGELS, Federico,
1957, p, 60).
Asimismo se conoce, tanto a la verdadera madre como al verdadero padre. Al producirse
el derrocamiento del derecho materno, la mujer se convierte en una servidora, una
esclava, en sólo un instrumento de reproducción. "Es la forma de familia característica
de la barbarie, como el matrimonio por grupos lo es del salvajismo, y la monogamia lo
es de la civilización". (ENGELS, Federico, 1957, p, 60-61).
1.3.2.4. La Familia Monogámica
En este tipo de familia existe una preponderancia del hombre sobre la mujer, así como
también existe un vínculo más firme en la relación conyugal. Sólo el hombre puede
romper este vínculo y puede repudiar a la mujer. La mujer es sólo la madre de sus hijos
y debe dedicarse a administrar la casa y dirigir a sus esclavas. Exige de su esposa
fidelidad absoluta, mientras él puede practicar la poligámia, haciendo concubinas a sus
esclavas.
Esta familia esta fundada en el poder del padre. En su seno se procrean hijos de una
paternidad cierta "porque esos hijos, en calidad de herederos directos, han de entrar un
día en posesión de los bienes de la fortuna paterna." (ENGELS, Federico, p, 70).
Como resultado de este humillante trato, no tardo en aparecer el adulterio. "Con la
monogamia aparecieron dos constantes y características figuras sociales, desconocidas
hasta entonces, el amante de la mujer, y el marido cornudo". (ENGELS, Federico, 1957,
p, 76).
El adulterio es prohibido. La infidelidad de la mujer se castiga con sumo rigor. Pese a
ser castigado con severas penas, éste no desaparece. "Llego a ser una institución social
irremediable junto a la monogamia y al Hetairismo." (ENGELS, Federico, 1957, p, 76).
Hoy en día, el adulterio, cometido tanto por el nombre como por la mujer, continúa
siendo una práctica extramatrimonial demasiado frecuente entre cónyuges de todas las
edades y de todas las clases sociales.
1.4. PUNTO DE VISTA SOCIOLÓGICO
Para los sociólogos, el origen de la familia se remonta a tiempos inmemoriales y no ha
podido ser puntualmente aclarado, pues existe insuficiencia de datos. "La familia, como
fenómeno social, es tan antigua como la humanidad misma, con la cual es consustancial,
tiene su origen natural en la conjunción de los sexos y como institución jurídica deriva
del matrimonio, que es la unión sancionada por ley". (Suárez Franco, 1990. P.4).
1.5. ETAPA EN LAS ORGANIZACIONES Y EVOLUCIÓN
DE LA FAMILIA
Basándose en lo conocido, Guillermo Borda señala tres etapas en la organización y
evolución de la familia: El clan, la gran familia y la pequeña familia.
1.5.1. EL CLAN
El clan estaba formado por los miembros de numerosas familias que tenían una misma
ascendencia, unidas en torno y bajo la autoridad de un solo jefe, donde se llevan a cabo
una serie de actividades sociales, políticas y económicas de interés común. "... un grupo
estrechamente solidario, homogéneo, igualitario; hasta el punto de que no solamente está
prohibido matar o herir a alguien perteneciente al grupo, sino que toda injuria hecha a
uno de sus miembros debe ser vengada por todos". (CABANELLAS, Guillermo, 1990,
p, 155).
1.5.2. LA GRAN FAMILIA
La gran familia se estructura bajo la autoridad absoluta de una sola persona. Ejemplo de
esta organización es la familia romana, sometida a la autoridad del pater familias, quién
tenía los más amplios poderes sobre todos sus integrantes. En esta etapa, la familia
desempeñaba un rol importantísimo pues producía todo lo que era necesario para su
subsistencia. "La familia constituía toda una organización económica: labraba la tierra,
hacía el pan y el vino, tejía las telas, construía la casa. En suma, se bastaba a sí misma".
(BORDA, Guillermo, 1993, p, 13).
1.5.3. LA PEQUEÑA FAMILIA
La pequeña familia hace su aparición al disminuir el número de sus componentes,
debido a que se fue reduciendo paulatinamente la fuerza y posibilidades económicas de
la gran familia. El Estado se va encargando de muchas de las funciones que cumplía la
gran familia en lo político y económico y limita a la familia a su función social y
espiritual.
1.6. LA FAMILIA EN EL DERECHO ROMANO
"La familia, lo que los romanos llaman familia, es un cuerpo social totalmente distinto
de nuestra sociedad doméstica, de la familia natural en el sentido moderno”.
(IGLESIAS, Juan, 1965, p, 504).
La familia romana era patriarcal. El pater familias tenía poder absoluto sobre vidas y
haciendas de todos los miembros de su familia, es decir, sobre todas las personas que
se encontraban bajo su potestad sean éstas parientes consanguíneos, afines o
esclavos "Lo genuino, lo característico, lo que define con propiedad a la familia - familia
propio iure - es el sometimiento de todos los miembros a la misma autoridad - manus,
potestas - de un jefe - pater familias, señor o soberano de la familia, y no padre de
familia." (IGLESIAS, Juan, 1965, p, 505).
Ulpiano, definía a la familia de la siguiente manera: "Jure propio familiam dicimus
plures personas quae sunt sub unius potestate, aut jure subiectae. (Por derecho propio
llamamos familia a las varias personas que, por naturaleza o por derecho están sujetas a
la potestad de uno)". (GOMEZ PIEDRAHITA, Hernán, 1992, p,26).
Lo esencial de esta familia era el poder absoluto que el pater familias ejercía sobre todas
las personas que se encontraban bajo su potestad: esposa, hijos, yernos, nueras, nietos,
sirvientes y esclavos. Esta familia romana estaba constituida además por personas que
tenían una sola religión, profesaban un solo culto y - adoraban a los mismos Dioses.
1.7. LA FAMILIA GRIEGA
“La antigua lengua griega tenía una palabra particularmente expresiva para designar a la
familia: epistion, vocablo que significaba literalmente lo que se halla junto al hogar".
(SUAREZ FRANCO, Roberto, 1990, p, 6).
“En la familia griega sus miembros tenían más libertad; podían adquirir fortuna
individual. "Era un tipo de familia semejante a la moderna, donde los componentes de la
misma tenían mayor personalidad y libertad". (GOMEZ PIEDRAHITA, Hernán, 1992,
p, 4).
Debido a la actividad del comercio al que estaban dedicados, la familia se dispersaba.
La patria potestad, a diferencia de la romana, era temporal.
1.8. LA FAMILIA MODERNA
En la actualidad, la familia ha dejado de tener un papel preponderante en lo político y en
lo económico. El Estado se ha encargado de relevarla en estas áreas. Donde la familia
todavía juega un rol importante es en el campo social y jurídico.
En el campo social, la familia es considerada como el núcleo esencial de la sociedad.
Continúa siendo el centro de la formación moral y espiritual de los hijos, donde el amor
se realiza con la procreación de los hijos y, donde la solidaridad, el respeto y la
asistencia recíprocas constituyen un deber que una vez cumplido, se torne reconfortante
y que hace que la pareja se sienta realizada y feliz.
Lastimosamente, debido a una serie de factores: el deseo y la búsqueda de mayores
ingresos económicos por parte de los padres, las dimensiones de las viviendas cada vez
más pequeñas, la existencia de lugares de recreo cada vez más modernos y cómodos,
la búsqueda por parte de los hijos de nuevas amistades y experiencias, la familia ha
dejado de ser, en gran medida, el núcleo gravitante.
Con mayor frecuencia, los miembros de una familia pasan más y más tiempo fuera de
sus hogares, lejos del entorno familiar. Debido a los horarios de trabajo de los padres y
al de estudio de los hijos, los miembros de la familia moderna sólo pueden reunirse
alrededor de la mesa los fines de semana, siempre y cuando los padres o los hijos no
tengan un ineludible compromiso social. La disciplina, las buenas maneras y el buen
comportamiento se van perdiendo.
Se nota la existencia de una crisis de la familia. "Asistimos a una honda crisis de la
familia. El quebramiento de la disciplina familiar, la relajación de las costumbres, el
aumento de los divorcios, la despreocupación por los hijos, señalan los aspectos
fundamentales de este fenómeno de repercusión mundial". (BORDA, Guillermo, 1993, p,
16).
En lo jurídico, la familia como una institución del derecho de familia, tampoco ha
permanecido estática. A través de su evolución hemos notado los cambios que se han
producido en su seno. Y, estamos seguros que se producirán muchos más, obligando a
que se propongan y dicten nuevas leyes, normas y regulaciones jurídicas que normen
los efectos de las relaciones de las futuras organizaciones familiares.
1.9. LA FAMILIA DEL FUTURO
Es cierto que sólo podemos especular acerca del posible futuro de la familia. Pero,
también es cierto que con el transcurso de los años se han ido observando y viviendo una
serie de cambios en la constitución de la familia.
Los profundos cambios que se van dando en el acontecer diario de nuestros pueblos,
conducirán a profundas transformaciones en las organizaciones e institutos de las
naciones. Estos cambios ocasionarán, en un futuro próximo, serias transformaciones en
la organización familiar.
Debido a la crisis económica, principalmente, que siempre ha castigado a nuestra nación,
nuestras familias han estado en una lucha constante por superar una situación de
pobreza. La necesidad de la familia por obtener mayores ingresos económicos y
satisfacer no sólo sus necesidades primordiales, obliga a los miembros de ella: padres e
hijos, a salir a trabajar en horarios diferentes, haciendo que sus miembros pasen menos
tiempo juntos, y la vida en común, tan necesaria para las relaciones familiares, sea cada
vez más escasa.
La mujer, por otro lado, que ha logrado la igualdad jurídica con el hombre, busca su
realización como persona y como profesional. Ella ya no se esfuerza por cumplir las
tareas del hogar; más bien llega a sentir un menosprecio por estas ocupaciones. Ella está
más absorta y dedicada a sus actividades personales, sean éstas políticas, sociales,
religiosas o de otra índole. "Limpiar y fregar, coser o remendar, cocinar e inclusive
cuidar de sus hijos, le parecen tareas opacas cuando no sórdidas, frente a la posibilidad
de oir y dar conferencias o conciertos, a la atrayente actividad de los negocios, la
dirección de una industria o de un organismo de gobierno, la actuación parlamentaria".
(BORDA, Guillermo, 1993, p, 17).
Realizando toda una gama de actividades fuera del hogar, la mujer se ha realizado como
tal, pero ha descuidado su hogar, la atención de su esposo y su
responsabilidad hacia sus hijos. Su espíritu de abnegación y sacrificio, si no se ha
perdido, ha mermado considerablemente.
Los avances tecnológicos en el cine y la televisión; las computadoras, juegos
electrónicos, lugares de diversión y esparcimiento han incidido negativamente en
comportamiento familiar. Los niños y adolescentes pasan más y más tiempo fuera de sus
hogares y comparten menos tiempo con sus progenitores. Los padres, a su vez, tienen
cada uno de ellos diferentes actividades que realizar y menos tiempo para educar o
disfrutar de sus hijos. La disciplina familiar se quebranta y la separación y los divorcios
aumentan.
EI avance de la ciencia en el campo de la genética, las inseminaciones artificiales, los
ninos de probeta, los bancos de semen, el alquiler de vientres y otras técnica y
experimentos en la ciencia de la medicina, dan oportunidad a la mujer, en especial, de
convertirse en madre sin el concurso siquiera de una pareja varón. Las mujeres del
futuro desearán, tal vez, sólo ser madres y ya no esposas. La familia, las relaciones entre
sus miembros y sus efectos jurídicos, habrán de tomar un rumbo distinto
Estos y otros cambios en la sociedad y en la organización familiar, harán que la familia
nuclear no sea más, en un futuro no muy lejano, la organización ideal para sus
miembros o para la sociedad. "...hay constancias de que la actual organización
familiar va perdiendo su predominio y va camino de ser sustituida por alguna o algunas
formas de organización que impondrán necesariamente el reordenamiento del derecho
familiar". (MORALES GUILLEN, Carlos, 1979, p, 56).
El autor señala: ..."no cabe la menor duda que las instituciones jurídicas se han
transformado y se transformaran más aún". ..Indudablemente, la familia de hoy, no es ni
puede ser la familia de ayer, así, como tampoco la de mañana será la de hoy." (SAMOS
OROZA, Ramiro, 1995, p, 44-45).
Existen ya y seguirán en aumento, las familias en las cuales uno de los cónyuges no
pueda tener hijos y decidan recurrir a la práctica científica de la inseminación artificial
con semen del esposo y óvulo de la esposa o, con semen u óvulo de una tercera persona.
Las técnicas son variadas.
Y, cuando día a día se hace más notorio el uso de la ingeniería genética, la fecundación
artificial, la inseminación in vitrio y otras terapias, no podemos más que preguntarnos
cómo será conceptualizada la familia en el futuro, cómo serán sus relaciones y cómo
serán normados sus efectos jurídicos.
La fertilización in vitrio, si bien fue condenada por el Vaticano, ha traído la felicidad a
miles de familias en todo el mundo. A estos padres que les ha llegado un hijo por
intermedio de la manipulación genética, poco les importa lo ético o moral de esta
técnica.
Y, cuando la mujer desee realizarse como madre, pero sin el concurso del hombre y
recurra a un banco de semen y elija a la clase de hijo que quiere tener, ¿podremos
clasificar a esa familia como Monoparental y nada más? ¿Podremos calificar a una
familia así, como extramatrimonial legal o como a una familia extramatrimonial
irregular? ¿Que consecuencias jurídicas podrá tener tal práctica en el futuro?.
Será sumamente interesante conocer cómo lidiarán los juristas con los problemas de
efectos personales y patrimoniales que traerán las familias formadas por estas técnicas
genéticas. Los legisladores actuales tienen, y los del futuro tendrán, una ardua tarea que
realizar en el campo del derecho familiar.
1.10. FAMILIA BOLIVIANA
En Bolivia, antes de la conquista, existía la nación incaica, muy diferente en su
organización social de la española. En la época del incario, el Inca era el jefe supremo,
con poderes absolutos sobre sus súbditos. En el seno familiar, el padre tenía amplios
poderes sobre los miembros de su familia; poderes similares a los que tenía el pater
familias en el derecho romano. Hombres y mujeres, que habían llegado a cierta edad,
eran obligados a casarse. "Por razones de Estado, el matrimonio era en el incario de
carácter obligatorio, de manera que a aquellas personas que habían llegado a los 25 o 26
años sin casarse, se los casaba de oficio, en fechas determinadas,...". (SAMOS OROZA,
Ramiro, 1955, p, 21).
La poligamia era practicada y permitida sólo a los jefes de alto rango. En el resto de la
población, el adulterio era castigado con la pena de muerte.
Después de la conquista, durante la colonia, la familia boliviana se encuentra regida por
disposiciones legales de España. La familia española, a su vez se encontraba formada en
base a la legislación de las Partidas, donde el padre tenía poderes casi absolutos sobre
sus hijos y hasta podía venderlos o empeñarlos.
Sólo la iglesia católica logró que hechos semejantes no se practicaran más. "....durante la
colonia rigieron en América las disposiciones legales de España en todo aquello que se
pudiera acomodar de acuerdo a la diversidad de razas, regiones geográficas y culturas".
(SAMOS OROZA, Ramiro, 1995, p, 23). La condición de la mujer, como en todas las
civilizaciones anteriores, era de sojuzgamiento.
Por la diversidad de razas y culturas existentes en Bolivia, la familia puede ser entendida
de diferentes maneras; es decir en sentido amplio, restringido o intermedio. Una gran
parte de nuestra población, al considerar a la familia, incluyen en su núcleo parientes
hasta el quinto grado de consanguinidad y afinidad.
Otros, consideran familia solo a los esposos y los hijos, sin importar si viven o no bajo el
mismo techo. Para muchos sectores tiene poca o ninguna importancia que esta familia
sea fruto de una unión matrimonial o de una unión extramatrimonial.
CAPÍTULO II
2. EL MATRIMONIO
2.1. NOCIONES GENERALES
El matrimonio, otra importante institución dentro del Derecho de Familia, tiene suma
relevancia en el campo familiar y en la organización social de todos los Estados
modernos. Es una institución que, desde siempre, ha sido objeto de preocupación,
estudio e investigación por parte de juristas, sociólogos, filósofos y religiosos de todas
las tendencias, escuelas y credos. Su trascendental importancia radica en ser la fuente de
la familia legítima y por ende fundamental para las personas que la conforman:
cónyuges, ascendientes, descendientes y afines.
Se puede sostener que el matrimonio es la unión voluntaria, afectiva y jurídica de un
hombre y una mujer con el fin de amarse, respetarse, ayudarse, socorrerse y procrear
hijos en el transcurso de su vida en común. "Matrimonio es la unión de dos personas de
sexo distinto con la intención de ser marido y mujer". (IGLESIAS, Juan, 1965, p, 520).
Algunos códigos de países vecinos, como el de Colombia y Chile, definen al matrimonio
como un contrato solemne. Otros, como el peruano, lo definen como una unión
voluntariamente concertada. Otros, como una alianza matrimonial. El derecho canónico
considera al matrimonio como un contrato, elevado por Cristo a la categoría de
sacramento.
En realidad, el matrimonio, como acto o como estado, ha tenido una evolución lenta. No
ha cambiado, radicalmente, desde la era cristiana. "El matrimonio ha sufrido a través del
tiempo un largo proceso evolutivo hacia su perfeccionamiento y dignificación."
(BORDA, Guillermo, 1993, p, 48).
2.2. ETIMOLOGÍA
"La palabra matrimonio proviene de las acepciones latinas matriz munium, que
significan oficio de madre,...". (SUAREZ FRANCO, Roberto, 1990, p, 45).
El Diccionario de Ciencias Jurídicas, Políticas y Sociales de Manuel Ossorio al dar la
etimología de matrimonio, sostiene: "Vocablo que tiene su etimología en las voces
latinas matris y munium, que, unidas, significan "oficio de la madre". (OSSORIO,
Manuel, 1991, p, 452).
El Diccionario Enciclopédico de derecho usual de Guillermo Cabanellas, al referirse a la
etimología de matrimonio dice: "...la etimología de esta voz es genuinamente latina, de
matrimonium (vocablo casi idéntico al nuestro), derivado a su vez de, matri (por matriz),
genitivo de mater, madre; y de manus (V), cargo u oficio de madre". (CABANELLAS,
Guillermo, 1979, p, 339).
Morales Guillén, al comentar el Art. 41 del Código de Família, dice: "matrimonio según
la Partida 4a t. II, ley 2a (cit. De Scaevola), deriva de las palabras latinas matris et
munium, que quiere decir tanto en Romance, como oficio de madre..." .(MORALES
GUILLEN, Carlos, 1979, p, 67).
Por su parte, Santo Tomás, da las siguientes etimologías:
1°) De mater muniens, que equivale a defensa de madre;
2°) De matrens monens, lo que equivale al aviso dado a la madre para que se separe del
marido;
3°) De madre nato, porque por el matrimonio la mujer se hace madre del recién nacido;
4°) De monos y materia, porque con el matrimonio los dos se convierten en un solo
cuerpo y materia". (GOMEZ PIEDRAHITA, Hernán, 1992, p, 49).
2.3. CONCEPTO
La palabra matrimonio puede tener diferentes acepciones; siendo dos las que interesan
desde el punto de vista jurídico: Matrimonio como acto jurídico y matrimonio como
estado.
"EI doble significado de la palabra, así -como la variedad de ideas- religiosas, morales y
jurídicas- que sobre el matrimonio recaen y pretenden influencia, hacen difícil definirlo
con exactitud; a tal punto llega la dificultad que prácticamente no se encuentran dos
obras de derecho de familia que lo definan del mismo modo". (BELLUSCIO, Augusto
César, 1979, p, 284).
A su vez, Morales Guillén, en su Código Concordado y Anotado nos entrega dos
sentidos de la palabra matrimonio: "La palabra matrimonio, desde el punto de vista
jurídico, tiene dos sentidos (Planiol y Ripert, Bonnecase): a) la institución o status
matrimonial, que regula la organización social de la unión de los sexos; b) el acto
creador de la unión conyugal, de naturaleza especial, que acredita la adhesión a la
institución familiar por parte de los futuros cónyuges". (MORALES GUILLEN, Carlos,
1979, p, 67-68).
Borda, al reproducir la definición de Wolf, dice: "es la unión del hombre y la mujer para
el establecimiento de una plena comunidad de vida". (BORDA, Guillermo, 1993, p, 46).
La definición de Portalis tuvo repercusión mundial al sostener que el matrimonio es una
"sociedad del hombre y la mujer que se unen para perpetuar la especie, para ayudarse
mediante socorros mutuos a soportar el peso de la vida y para compartir su común
destino, (societé de I' homme et de la femme qui s'unissent pour perpétuer leur espéce,
pour s'aider par des secours mutuels, a porter le poids de la vie et pour partager leur
commune destinée)". (BELLUSCIO, Augusto César, 1979, p, 285).
El matrimonio como acto debe ser entendido como la unión legal y afectiva de dos
personas de sexo diferente que se unen, por ante una autoridad designada por el Estado,
para compartir una vida en común.
EI matrimonio como estado es la situación jurídica en que la pareja se encuentra después
de la celebración del acto civil. "El matrimonio, tal como lo entienden los romanos, es
una situación jurídica fundada en la convivencia conyugal y en la affectio maritalis".
(IGLESIAS. Juan, 1965, p, 520).
2.4. CARACTERES DEL MATRIMONIO
De acuerdo a la doctrina existente, sobre derecho de familia, podemos señalar como
caracteres esenciales del matrimonio actual, los siguientes: la unidad, la monogamia, la
permanencia y la legalidad.
2.4.1. LA UNIDAD
Esta dada por la unión entre los cónyuges y los derechos y deberes recíprocos, de
diferente índole, a que se hallan sometidos y que deben prestarse mutuamente. En
realidad los cónyuges llegan a formar una sola realidad. En el matrimonio religioso, el
sacerdote les recuerda que se convierten en uña y carne. En esta unión ambos cónyuges
gozan de un trato jurídico igualitario.
2.4.2. LA MONOGAMIA
Implica no sólo la unión de un sólo hombre con una sola mujer, sinó también que los
esposos se deben, ante todo, fidelidad recíproca. Esto significa que no debe, ninguno de
ellos, mantener relaciones sentimentales y sexuales con terceras personas. "La fidelidad
conyugal es uno de los pilares de la solidez y la dignidad de la institución". (BORDA,
Guillermo, 1993, p, 46).
2.4.3. LA PERMANENCIA
Se manifiesta en el sentido de que la intención de los que se casan es para toda la vida,
para siempre. Ambos cónyuges tienen la obligación de hacer el máximo esfuerzo para
mantener a la familia unida, no importa si hay momentos difíciles de índole sentimental
o económico en la relación conyugal. "La unión conyugal tiene carácter permanente (o
perdurable, o estable) en el sentido de que se contrae con la intención de que perdure y
de que su estabilidad está asegurada por ley, la que sólo en circunstancias excepcionales
permite su disolución...". (BELLUSCIO, Augusto César, 1979, p, 288).
Las personas se casan, no todas, con la intensión de que su matrimonio dure toda una
vida, y de llevar una vida plena, llena de felicidad. Y, aunque el divorcio esté siempre
presente, existe en el matrimonio la intención de que éste sea perdurable. "Es
excepcionalmente disoluble; aunque en algunas legislaciones no se admita el divorcio
absoluto y en otras por el contrario se lo permite con excesiva facilidad." (DECKER
MORALES, José, 1988, p, 42).
2.4.4. LA LEGALIDAD
Se debe entender como la celebración del matrimonio conforme a ley. Es decir,
cumpliendo con todas las formalidades y requisitos que la ley exige y ante un
representante del Estado, quien da fe y atestigua la manifestación de voluntad que
otorgan los contrayentes. "Es preciso además que se haya celebrado de acuerdo a ley.
Sólo así queda bajo el amparo y la regulación de ésta". (BORDA, Guillermo, 1993, p,
469).
La legalidad, dice Belluscio, debe ser considerada desde dos puntos de vista: Como
matrimonio-acto y como matrimonio-estado. El primero se referiría a la celebración del
matrimonio de acuerdo a normas legales y, "el segundo, porque los derechos y deberes
que de él surgen forman un estatuto legal forzoso, del cual los contrayentes no se pueden
escapar". (BELLUSCIO, Augusto César, 1979, p, 288).
2.5. FINES DEL MATRIMONIO
Para el Derecho Canónico, los fines del matrimonio son, en orden de importancia: 1.- La
procreación y la educación de los hijos. 2.- La ayuda mútua. 3.- Como remedio a la
concupiscencia.
Para el Derecho Civil, los fines del matrimonio son: 1.- La satisfacción del amor. 2.-
Vivir una existencia plena compartiendo penas y alegrías. 3.- La asistencia y
cooperación mútua. 4.- La procreación, educación y cuidado de los hijos.
2.6. CLASES DE MATRIMONIO EN LA LEGISLACIÓN
BOLIVIANA
Pese a que nuestro Código de Familia estipula, en sus artículos 41 y 42, que la ley sólo
reconoce el matrimonio civil y que sólo éste tiene validez legal y produce efectos
jurídicos, en realidad reconoce dos clases de matrimonio: El matrimonio civil y el
matrimonio religioso.
2.6.1. MATRIMONIO CIVIL
"En Bolivia el matrimonio civil fue incorporado por ley de 11 de octubre de 1.911,
durante la presidencia del Dr. Eliodoro Villazón, hasta entonces había regido el
matrimonio canónico." (PAZ, Félix, 2000, p, 74). "El matrimonio civil fue implantado
en Bolivia por ley de 11 de octubre 1.911." (DECKER MORALES, Jose, 1988, p, 42).
El matrimonio civil, un acto solemne, se celebra en presencia de un oficial de registro
civil, quien une a un hombre y a una mujer que han cumplido con los requisitos de ley.
Tiene validez legal no sólo en nuestra nación sinó también en la mayoría de los Estados.
El reconocimiento y validez del matrimonio civil se encuentra estipulado en el artículo
41 del Código de Familia, que a la letra dice:
"ARTÍCULO 41.- (Matrimonio civil). La ley sólo reconoce el matrimonio civil que debe
celebrarse con los requisitos y formalidades prescritas en el presente título."
Asimismo, el artículo 42 del mismo código, al mencionar al matrimonio religioso y su
independencia del civil, reitera solo la validez legal de este último.
"ARTÍCULO 42.- (Matrimonio religioso). El matrimonio religioso es independiente del
civil y puede celebrárselo libremente de acuerdo a la creencia de los cónyuges, pero sólo
tendrá validez legal y producirá efectos jurídicos el matrimonio civil”.
Es el que tiene validez legal no sólo en nuestra nación sinó en la mayoría de los Estados
americanos.
2.6.2. MATRIMONIO RELIGIOSO
"Verosímilmente, la primera institución que estableció la religión doméstica fue el
matrimonio." (FUSTEL DE COULANGES. Numa Denys, p, 47).
Debemos sostener que el matrimonio religioso es aquel acto solemne, realizado en
presencia de una autoridad eclesiástica, mediante el cual una pareja formada por un
hombre y una mujer, se aceptan el uno al otro y se obligan a vivir y socorrerse
mutuamente en todas las circunstancias de la vida, hasta que la muerte los separe. El
matrimonio religioso es considerado un sacramento. "..., se sabe que en sus primeras
épocas, estadio medio de la barbarie, el matrimonio se caracterizó por ser
eminentemente religioso, tal es así que en el derecho romano tuvo una importancia
relevante." (PAZ ESPINOZA, Félix, 2000, p, 74).
El matrimonio religioso, su validez legal y condiciones para que produzca efectos
jurídicos, están contemplados en el Art. 43 del Código de Familia; cuando a la letra dice:
"ARTÍCULO 43.- (matrimonio religioso con efectos civiles). No obstante, el
matrimonio religioso será valido y surtirá efectos jurídicos cuando se lo realice en
lugares apartados de los centros poblados donde no existan o no se hallen provistas
oficialías del registro civil, siempre que concurran los requisitos previstos por el
Capitulo II del presente título y se lo inscriba en el registro civil más próximo,..."
2.7. REQUISITOS PARA CONTRAER MATRIMONIO
"Requisito para contraer matrimonio es la circunstancia o condición necesaria para el
ejercicio del derecho al matrimonio (Jus connubi) (SAMOS OROZA, Ramiro, 1992, p,
114).
Morales Guillén hace una fuerte crítica acerca de lo que el Código de Familia establece
como requisitos para contraer matrimonio. "Bajo la rúbrica general de requisitos para
contraer matrimonio, el Código establece reglas de capacidad para ser parte en el
vínculo y determina los obstáculos que pueden oponerse a la celebración del matrimonio
a causa de las relaciones existentes entre los que pretenden contraerlo y que representan
los impedimentos, cuya noción jurídica -advierte con exacto criterio Jemolo - es muy
diverso del concepto capacidad." (MORALES GUILLEN, Carlos, 1979, p, 84).
El Capítulo II, del Título I, del Libro I del Código de Familia señala los requisitos
necesarios para contraer enlace matrimonial. En realidad establece los casos en los que
no se puede contraer matrimonio. "..., lo normal no es legislar las condiciones para
contraer nupcias, sino establecer los casos en los que no puede celebrarse." (DECKER
MORALES, José, 1998, p, 43).
En cuanto a la capacidad que deben tener las personas para contraer enlace matrimonial,
tenemos el de la edad, la salud mental y la libertad de estado, principalmente.
2.7.1. LA EDAD
Con relación a la edad, el artículo 44 del Código de familia, en su Primer Parágrafo,
dispone: "El varón antes de los dieciséis años cumplidos y la mujer antes de los catorce
años cumplidos, no pueden contraer matrimonio."
La edad para contraer enlace ha sido modificada. De todos modos, se puede sostener que
estas edades no son las apropiadas. Muchos adolescentes, en esas edades, no tienen la
capacidad para discernir correctamente, menos saber sobre la seriedad y consecuencias
emergentes del matrimonio. El consentimiento que pueda ser expresado tal vez no sea
otorgado con total discernimiento acerca de la seria responsabilidad que se adquiere
con el matrimonio. "Se refiere a la capacidad psicobiológica que deben reunir los
novios para contraer matrimonio." (PAZ ESPINOZA, Félix, 2000, p, 82).
2.7.2. LA SALUD MENTAL
El artículo 45, Parágrafo Primero, del Código de Familia, trata los casos en los que
existe una sentencia judicial que declare la interdicción. "No puede contraer matrimonio
el declarado interdicto por causa de enfermedad mental."
El fundamento de esta disposición radica en que el declarado interdicto es incapaz de
obrar. No puede realizar, por si mismo, actos válidos, menos expresar su consentimiento
para contraer matrimonio.
2.7.3. LIBERTAD DE ESTADO
En Bolivia, la familia está conformada por el régimen familiar monogámico. Los
cónyuges no pueden contraer nuevas nupcias sin antes no obtener sentencia de divorcio
ejecutoriada pasada en autoridad de cosa juzgada. En cuanto a la libertad de estado, el
Código de Familia previene:
"ARTÍCULO 46.- (Libertad de estado). No puede contraerse nuevo matrimonio antes de
la disolución del anterior".
Si una persona contrae nuevo matrimonio, sabiendo que el anterior no ha sido
legalmente disuelto, comete delito de bigamia, penado por los artículos 240 y 241 del
Código Penal.
2.7.4. IMPEDIMENTOS
Los impedimentos, aquellos obstáculos por los cuales no se puede contraer matrimonio
con una persona determinada, son: Consanguinidad (Art. 47), Ausencia de afinidad
(Art. 48), Prohibición por vínculos de adopción (Art. 49) e Inexistencia de crimen
(Art. 50). Estos impedimentos que constituyen una prohibición para contraer enlace
matrimonial son de orden estrictamente moral.
2.8. EFECTOS DEL MATRIMONIO
EI matrimonio produce, desde su celebración, dos importantes clases de efectos
jurídicos; unos de tipo personal y otros de tipo patrimonial. Ambos son de orden
público; por lo tanto irrenunciables e inmodificables por parte de los cónyuges o de
terceros.
2.8.1. EFECTOS PERSONALES
Los efectos personales de los cónyuges están contemplados en los artículos 96 al 100 del
Código de Familia, los mismos que están referidos a:
Artículo. 96.- Igualdad conyugal.- De los esposos tienen derechos y deberes iguales en
los asuntos del matrimonio, así como en la formación de los hijos. "Los cónyuges y
convivientes tienen el deber de atender, en igualdad de condiciones y mediante el
esfuerzo común, el mantenimiento y responsabilidad de el hogar..." (Art. 64. I. C.P.E.).
Artículo. 97.- Deberes comunes.- Terminada la situación subordinada de la mujer,
ambos con los mismos derechos y obligaciones, "los esposos se deben fidelidad,
asistencia y auxilio mutuos. Están obligados a convivir en el domicilio conyugal elegido
por ambos". Sin embargo, puede existir desacuerdo en la fijación del domicilio, en cuyo
caso cada uno de los cónyuges puede solicitar al juez un domicilio distinto.
Artículo. 98.- Necesidades comunes.- Este artículo determina la obligación común que
tienen los cónyuges de satisfacer sus mutuas necesidades. Y, reconoce una circunstancia
que es de primordial importancia, cuando sostiene: "La mujer cumple en el hogar una
función social y económicamente útil que se halla bajo la protección del ordenamiento
jurídico".
Artículo. 99.- Ejercicio de una profesión u oficio.- Este artículo permite que cualesquiera
de los cónyuges pueda escoger y trabajar en la actividad que haya elegido; existen
salvedades.
Artículo. 100.- Hijo de uno solo de los cónyuges. "El hijo de uno solo de los cónyuges
vivirá en el hogar conyugal salvo el caso de mediar razones fundadas que lo
desaconsejen, atendiendo al interés de la comunidad familiar".
2.8.2. EFECTOS PATRIMONIALES
Desde su constitución, y durante todo el transcurso de la convivencia en común de los
cónyuges, en el matrimonio se dan toda clase de relaciones. A las relaciones jurídicas de
índole económico se las conoce como régimen patrimonial del matrimonio. Los efectos
patrimoniales del matrimonio se encuentran regulados por ley. Estos efectos se
encuentran contemplados en los artículos No. 101 al 129 del Código de Familia.
2.9. REGIMENES PATRIMONIALES
Los regímenes patrimoniales en el matrimonio son diversos. La legislación comparada
nos muestra que cada país ha optado un tipo de régimen de acuerdo a sus intereses o
realidades sociales. Algunos han adoptado el régimen de la separación de bienes, otros el
de la comunidad de bienes. "Los regímenes patrimoniales en el matrimonio son
numerosos." (DECKER MORALES, José, 1998, p, 86).
Guillermo Borda, al establecer la diversidad y complejidad de los regímenes
patrimoniales del matrimonio, los clasifica de la siguiente manera:
a) Régimen de la absorción de la personalidad económica de la mujer por el marido.-
Este régimen está en completo desuso. Todo el patrimonio de la mujer pasaba a manos
del esposo. Este era el único propietario de los bienes y los administraba libremente y
podía disponer de ellos a su antojo. A la muerte del esposo, la mujer tenía derecho a los
bienes como heredera, no como socia.
b) Régimen de la separación de bienes.- Los cónyuges conservan la propiedad de los
bienes que tenían en el momento de contraer enlace matrimonial y los adquiridos
después por cada uno de ellos. Cada cónyuge administra libremente sus bienes y se
responsabiliza por las deudas que contrae.
c) Régimen de la comunidad.- Este régimen, que tiene su origen en una comunidad de
bienes, admite variantes.
d) Régimen de la comunidad universal.- Todos los bienes que los esposos llevan al
matrimonio y los adquiridos durante el mismo, pertenecen a ambos. En caso de
disolución del matrimonio, todos los bienes se parten por igual.
e) Régimen de la comunidad relativa.- En este régimen se distinguen tres clases de
bienes: Los que aporta el marido al matrimonio, los que aporta la mujer y los adquiridos
durante el matrimonio o gananciales.
f) Régimen de la libertad de convenciones matrimoniales.- Los cónyuges están
facultados para convenir el régimen de sus relaciones patrimoniales. De acuerdo a cada
país, pueden o no ser modificables.
También considera a la dote y a los bienes reservados.
Nuestra legislación ha adoptado el régimen de la comunidad de gananciales, la misma
que se constituye desde el momento de la celebración del acto matrimonial. Sólo los
bienes gananciales, aquellos adquiridos durante la vida conyugal del matrimonio,
forman parte de la sociedad conyugal, no así los bienes propios que cada esposo poseía
hasta antes del matrimonio. "El matrimonio constituye entre los cónyuges, desde el
momento de su celebración, una comunidad de gananciales que hace partibles por
igual, a tiempo de disolverse, las ganancias o beneficios obtenidos durante su vigencia,
salvo separación judicial de bienes en los casos expresamente permitidos". "La
comunidad se constituye aunque uno de los cónyuges tenga más bienes que el otro o
sólo tenga bienes uno de ellos y el otro no". (Artículo 101 Código de Familia).
Este régimen de comunidad de gananciales es de orden imperativo e inmodificable por
los cónyuges o por terceros. "La comunidad y gananciales se regula por la Ley, no
pudiendo renunciarse ni modificarse por convenios particulares bajo pena de nulidad".
Artículo 102 del Código de Familia).
CAPÍTULO III
3. UNIONES EXTRAMATRIMONIALES
3.1. EL CONCUBINATO O UNIÓN LIBRE O DE HECHO
3.1.1. DENOMINACIÓN
Cuando un hombre y una mujer forman una unión affectio maritalis, esto es, para hacer
vida en común sin vínculo matrimonial, se llama concubinato y concubinos el hombre y
la mujer que la forman." (cita de Escriche, MORALES GUILLEN, Carlos, 1979, p, 317-
318).
La Constitución Política del Estado Plurinacional de Bolivia, en su Art. 63 Parágrafo
Segundo, menciona indirectamente el tema del concubinato bajo la denominación de
uniones libres o de hecho. "El concubinato intenta reivindicarse hasta en lo idiomático y
adopta hoy, con mucha frecuencia, el rótulo de unión libre, e incluso se intenta
equipararla con el matrimonio legítimo." (CABANELLAS, Guillermo, 1979, p, 261).
El Código de Familia, a su vez, trata el tema del concubinato bajo la denominación de
unión conyugal libre (Art. 158), al parecer por considerarla menos peyorativa.
"Seguramente para evitar el contraproducente sentido semántico de la palabra, el Código
la elude cuidadosamente y prefiere emplear las expresiones unión libre o unión de
hecho,..." (MORALES GUILLEN, Carlos, 1979, p, 318).
El Código de Familia entiende por concubinato a lo que sólo es la unión libre o de
hecho; es decir a la unión de personas libres de impedimento legal para contraer
matrimonio. Sin embargo, para algunos tratadistas internacionales, el que uno o ambos
convivientes no tengan libertad de estado, no es fundamental y es concubinato toda
unión estable y duradera de un hombre y una mujer. Es interesante notar que el término
concubinato no se encuentra en ninguno de los artículos del Código; empero, se lo
encuentra en los varios casos de jurisprudencia. Nuestra legislación utiliza los términos:
uniones libres, uniones libres o de hecho, unión conyugal libre, o uniones de hecho, para
referirse al concubinato.
3.1.2. ETIMOLOGÍA
Etimológicamente, "la voz concubinato proviene del latín concubinatus, de cum (con) y
cubare (acostarse)". (RAMOS PAZOS, René, 1993,p, 521).
3.1.3. CONCEPTO
Una mayoría de legislaciones latinoamericanas entienden por concubinato a la unión
estable y pública de dos personas de sexo opuesto, libres de impedimento para contraer
enlace, que hacen vida en común como si fueran un matrimonio.
“Se entiende por el cual a la unión estable heterosexual con capacidad o aptitud legal de
los convivientes que cohabitan públicamente haciendo vida marital sin estar unidos en
matrimonio”. (MESA CASTILLO, Olga, 2004. p. 1).
"Estado en que se encuentran el hombre y la mujer cuando comparten casa y vida como
si fueran esposos, pero sin haber contraído ninguna especie de matrimonio (v) ni
canónico ni civil." (CABANELLAS, Guillermo, 1985, p, 268).
Para otras, el concubinato es la "unión duradera y estable de dos personas de sexo
opuesto, que hacen vida marital con todas las apariencias de un matrimonio legítimo".
(RAMOS PAZOS, Rene, 1993, p, 521).
3.2. ANTECEDENTES HISTÓRICOS
3.2.1. DERECHO ROMANO
En Roma el concubinato surgió como necesidad de diferenciar las relaciones sin enlace
conyugal de las denominadas Iustae Nuptiae, todo a causa de la estratificación basada en
la desigualdad de clases.
Se considera al concubinato como una de las más antiguas formas de unión entre un
hombre y una mujer. "Unión consuetudinaria de un hombre y una mujer sin propósito de
contraer matrimonio." (FERNÁNDEZ DE LEÓN, Gonzalo, 1972, p, 39).
"En determinados momentos de la historia de Roma, el concubinato aparece como la
única forma legal de algunas uniones, incluso entre personas de alta categoría social."
(FERNÁNDEZ DE LEÓN, Gonzalo, 1972, p, 39).
El concubinato se origina en el Derecho Romano. Representaba un grado inferior al
matrimonio, pero constituía una clase de unión duradera reconocida por el derecho.
Estaba sometido a un régimen legal parecido a aquél que regia el matrimonio. "El
concubinato era un verdadero matrimonio, pero contraído con mujer de inferior clase
social o de dudosa moralidad". (CABANELLAS, Guillermo, 1979, p, 261).
3.2.2. DERECHO ESPAÑOL
En el Derecho español antiguo -Leyes de Partidas- se le llama "barraganía" que era la
unión de soltero y soltera. "En el antiguo derecho español la barraganía fue
cuidadosamente legislada no obstante que las Partidas comienzan por declararla pecado
mortal." (BORDA, Guillermo, 1987, p, 61).
En ese entonces estaba establecido que sólo se podía tener una barragana. "La barragana
debía ser una sola. Estaban prohibidos de la barraganía los casados, los sacerdotes y los
parientes dentro del cuarto grado y el cuñado".(DECKER MORALES, Jose, 1998, p,
138).
3.2.3. DERECHO FRANCÉS
En Francia, el Código Civil Napoleón de 1804 no consideró siquiera al concubinato.
Napoleón Bonaparte, en un discurso en el Consejo de Estado, dejó claramente
establecido que no había por que preocuparse de esta unión, al establecer: "los
concubinos prescinden de la ley; la ley se desentiende de ellos". Momento que marca a
las legislaciones basadas en el Código Francés, a no considerar el concubinato como una
unión legítima.
En esta línea se encuentran Planiol, Ripert y Rouast, para quienes la unión libre o
concubinato, "se opone al matrimonio del mismo modo que una situación de puro hecho
se opone a una situación regulada por el Derecho". (MORALES GUILLEN, Carlos,
1979, p, 319).
3.2.4. DERECHO SOVIÉTICO
El dato mas reciente y posterior al Código Civil Napoleónico que tuvo su influjo en
Latinoamérica se produjo en La Unión Soviética por la década de 1920-1930.
El Derecho Soviético reconoció al matrimonio de hecho no registrado a partir de la
promulgación del Código del Matrimonio y la Familia de la República Socialista
Federativa Soviética de Rusia (RSFSR) de 19 de noviembre de 1926 hasta el 8 de julio
de 1944 (Decreto del Presidium del Soviet Supremo de la URSS) a partir del cual, la ley
reconoció fuerza jurídica sólo al registrado.
“Este legado del Derecho Soviético se palpa con más nitidez en las Constituciones de
Cuba y Bolivia, en la primera al ser enarbolada la defensa del concubinato por los
delegados de izquierda política de ésta nación en pro la igualdad jurídica de la mujer
cubana, en la segunda, porque el enunciado del artículo 131 de la constitución de 1945
de Bolivia se consideró un calco del Artículo 128 del proyecto del Código de la
República Socialista Soviética de Ucrania de 1926” (SANDOVAL SAAVEDRA, Hugo,
1979, 42 y 43).
3.3. ANTECEDENTES HISTÓRICOS EN AMERICA
“En América, la Iglesia Católica y la legalidad española o portuguesa traspolada de las
metrópolis, impusieron al matrimonio como única forma legal de enlace conyugal,
desconociendo la realidad imperante de los territorios indígenas y el efecto de la
esclavitud, llegando a prohibir incluso el matrimonio por diferencias de raza entre
blancos por un lado, mulatos y negros por otro”. (MARTINEZ ALIER, Verena, 1968, p.
68).
“Con la realidad socio-económica y cultural de ésta región, era obligado pensar que los
ordenamientos normativos latinoamericanos, desde temprano se hubieran ocupado de
regular la unión de hecho, pero no fue así, más bien se adoptó una actitud abstencionista.
A juicio de algunos estudiosos del tema influyo sobre las codificaciones americanas, la
actitud abstencionista asumida por el Código napoleón a principios de siglo”.
(ZANNONI, Eduardo, 1988. p. 320).
De manera paulatina en algunos países latinoamericanos se inició una solución
legislativa orgánica a la problemática de las uniones de hecho generadoras de la familia
natural que requerían protección jurídica incluso constitucional, si bien, aún en aquellas
naciones más marcadamente abstencionistas como Argentina, Chile y Uruguay entre
otras, la protección se ha producido a través de la construcción jurisprudencial y en
disposiciones específicas, emanadas de situaciones concretas referentes a la legislación
social y por las llamadas leyes de emergencia.
Una aproximación a la historia de las soluciones legislativas orgánicas, expresada en
leyes especiales, códigos civiles o Constituciones Políticas evidencia la progresiva toma
de conciencia de la necesidad de tal regulación y también la influencia de las ideas que
dominaron el panorama latinoamericano en determinado momento; historia que, sin
ánimo de ser concluyente, se relacionará en orden cronológico:
a) Código Civil de 1870 por el Distrito y territorio de la Baja California (Artículo 192).
No reguló el concubinato, pero empleó la frase “cópula ilícita de la que podría derivar el
parentesco que se contrae o por el matrimonio consumado o por cópula ilícita entre el
varón y los parientes de la mujer y entre la mujer y los parientes del varón
“Al respecto la frase “cópula ilícita” sin decirlo fundó la base jurídica del concubinato
pues al no ser de matrimonio consumado, el parentesco lo hizo surgir de una relación
sexual entre personas no casadas”. (GUITRÓN Fuentecilla Julián, 1988. p. 97).
b) Código Civil de Nicaragua de 1904 (Artículo 3178 in fine).
Sin embargo se constituye sociedad de hecho, por juntarse dos personas de diferentes
sexos y hacer completa vida marital común, con comunidad de bienes o intereses.
“Nicaragua no obstante, no había desarrollado una norma secundaria que regulara la
unión de hecho”. (Meza Gutiérrez Auxiliadora, 1999, p. 114).
c) Código Civil de México para el Distrito y Territorios Federales (Código Civil de 30
de agosto de 1928).
“En los casos de concubinato único y no adulterino, fecundo en hijos o con duración no
menor de cinco años, estableció sólo a favor de la concubina, derechos hereditarios en la
sucesión intestada del concubinario, pero en uno y en otro caso en una proporción menor
que la que correspondería a la esposa” (SÁNCHEZ MEDAL, Ramón, 1991, p. 44).
d) Constitución Política de Cuba promulgada el día 5 de julio de 1940.
Artículo 43.- Los Tribunales determinarán los casos en que por razón de equidad la
unión entre personas con capacidad legal para contraer matrimonio será equiparada por
su estabilidad y singularidad, al matrimonio civil.
Ya en la década de los años cuarenta, cincuenta, se suceden los textos legales en que se
acoge la regulación de la unión de hecho:
- Código Civil Venezolano de 1942, que en su art. 767 estableció la comunidad
concubinaria sólo para el reconocimiento de derechos patrimoniales.
- La Constitución de Guatemala de 11 de marzo de 1945 que en su Art. 74 segundo
párrafo, estableció: “La Ley determina los casos en que, por razón de equidad, la unión
entre personas con capacidad legal para contraer matrimonio, debe ser equiparada, por
su estabilidad y singularidad al matrimonio civil”.
- La Constitución Política de Bolivia de 24 de noviembre de 1945, (cuyos datos serán
valorados posteriormente).
- La Constitución Panameña de 1º de marzo de 1946, que en su Art. 56, estableció la
protección en éstos términos: “La unión de hecho entre personas legalmente capacitadas
para contraer matrimonio mantenida durante diez años consecutivos, en condiciones de
singularidad y estabilidad, surtirá todos los efectos del matrimonio civil”
- La constitución de Honduras de 1957, que en su Art. 101, estableció: “Se reconoce la
unión de hecho entre las personas legalmente capaces para contraer matrimonio. La ley
señalará las condiciones para que surta los efectos del matrimonio civil”.
Como se puede apreciar las Constituciones de Cuba, Guatemala, Bolivia, Panamá y
Honduras procuraban establecer un matrimonio por equiparación que demandaba en la
unión de hecho el cumplimiento de determinados requisitos para que surtiera los efectos
del matrimonio civil.
3.4. ANTECEDENTES LEGISLATIVOS NACIONALES
3.4.1. EL CÓDIGO CIVIL SANTA CRUZ
En Bolivia, el concubinato no fue mencionado en el Código Civil Santa Cruz, ni la ley
del matrimonio civil de 1911 lo reconoció. "El Código Civil Santa Cruz de 1831,
siguiendo a su modelo y porque era la tónica predominante en esa época, desconoció la
unión conyugal libre o de hecho y por supuesto las relaciones jurídicas que de ella
emergen". (SAMOS OROZA, Ramiro, 1995, p, 284).
3.4.2. LEY DE PENSIONES Y JUBILACIONES
Es en materia social, en nuestro país, donde la jurisprudencia reconoció al concubinato
ciertos efectos jurídicos. "... fue la jurisprudencia en materia social la que empezó a darle
alguna importancia jurídica al reconocer algunos derechos a la compañera del obrero..."
(PAZ ESPINOZA, Félix, 2000, p, 192).
La Ley de Pensiones y Jubilaciones de 29 de abril de 1951 reconoce a la conviviente el
derecho a la sucesión y, la ley de 20 de diciembre del mismo año reconoce el derecho a
percibir indemnización. "reconoce igualmente el derecho a percibir indemnización en los
casos de accidente o enfermedad profesional a la concubina y a los nacidos de esa unión
que estaban al amparo y protección del obrero a tiempo de su fallecimiento". (DECKER
MORALES, José, 1998, p, 138).
"El reconocimiento de algunos derechos a la compañera del obrero y a sus hijos era en
aplicación a las leyes del 19 de enero de 1924 y de 18 de abril de 1928". (SAMOS
OROZA, Ramiro, 1995, p, 285).
3.4.3. DECRETO DE 21 DE JULIO DE 1924
"El Decreto de fecha 21 de julio de 1924, reglamentario de la Ley de 25 de enero de
1924 "...dispuso que la mujer casada o tenida por tal podía pedir el retiro de fondos por
fallecimiento de sus familiares, separación del marido, paro forzoso, etc., e igualmente
por concepto de pensión de alimentos si el marido o el tenido por tal la abandonaba
dejándole hijos". (SAMOS OROZA, Ramiro, 1995, p, 286).
3.4.4. LEY DE 29 DE DICIEMBRE DE 1944
La Ley de 29 de diciembre de 1944 "atribuyó beneficios de indemnización no sólo a la
viuda e hijos legítimos y naturales reconocidos, sinó también a los naturales y a la
compañera del trabajador siempre que ésta haya convivido con el trabajador premuerto
cuando menos por un año y estando bajo su amparo y protección al momento del
fallecimiento." (SAMOS OROZA, Ramiro, 1995, p, 286).
3.4.5. CONSTITUCIÓN POLÍTICA DEL ESTADO DE 1945
La Constitución Política del Estado de 1945 fue la que reconoció a la unión
concubinaria, como matrimonio de hecho, cuando en el artículo 131, Parágrafo
Segundo, dispuso: "Se reconoce el matrimonio de hecho en las uniones concubinarias
con sólo el transcurso de dos años de vida en común, verificado por todos los medios de
prueba o el nacimiento de un hijo, siempre que las partes tengan capacidad legal para
contraer enlace. La Ley del Registro Civil perfeccionará estas uniones de hecho".
En el artículo citado, se utilizan las denominaciones: "matrimonio de hecho", "uniones
concubinarias", y "uniones de hecho" como sinónimos. Algunos tratadistas utilizan
dichos términos con esa sinonimia. "El matrimonio de hecho, concubinato o uniones
conyugales libres tiene su fuerza por excelencia en la voluntad libre de las partes. La
atracción sexual o espiritual es la que une de hecho a los concubinos". (JIMENEZ
SANJINEZ, Raúl, 1984, p, 84-85).
3.4.6. CONSTITUCIÓN POLÍTICA DEL ESTADO DE 1947
La Constitución Política del Estado de 1947, en su artículo 133, Parágrafo Segundo
establece que: "Las uniones libres o de hecho que reúnan condiciones de estabilidad y
singularidad y sean mantenidas entre personas con capacidad legal para contraer enlace,
producen efectos similares a los del matrimonio en las relaciones personales y
patrimoniales de los convivientes y en lo que respecta a los hijos de ellas". En la
redacción de este artículo, se omite el termino "concubinarias".
3.4.7. CONSTITUCIÓN POLÍTICA DEL ESTADO DE 1961
La Constitución Política del Estado de 1961 en su artículo 182, Segundo Parágrafo
reconoce al concubinato efectos jurídicos similares al matrimonio legalmente
constituido: "Las uniones libres o concubinarias que sean estables y singulares,
producirán efectos similares al matrimonio, tanto, en las relaciones personales y
patrimoniales de los convivientes, como respecto a los hijos".
Nuevamente en este artículo, se utiliza el termino "concubinarias" como sinónimo de
unión libre o de hecho. No hace mención al requisito de que estas uniones sean
mantenidas entre personas con capacidad legal para contraer enlace.
3.4.8. CONSTITUCIÓN POLÍTICA DEL ESTADO DE 1967
La Constitución Política del Estado de 1967, en su artículo 194, Parágrafo Segundo,
reproduce la redacción del artículo 133, Parágrafo Segundo de la Carta Magna de 1947.
Tomando como base estas normas constitucionales, el Código de Familia, promulgado
por Decreto Ley N° 10426 de fecha 23 de agosto de 1972, vigente desde el 6 de agosto
de 1973, en su Título V, Capítulo Único del Libro Primero, artículos 158 al 171, norma
las uniones conyugales libres o de hecho.
3.4.9. DECRETO LEY Nº 10426 DE 23 DE AGOSTO DE 1972,
CÓDIGO DE FAMILIA
En los años setenta comienza, con el Código de Familia de Bolivia una expresión
independiente del Derecho de familia, promulgándose en esta nueva etapa el Primer
Código de Familia desgajado del Derecho Civil. Fue precisamente el Código de Familia
de Bolivia, el que introdujo por primera vez la valoración de buena fe en las uniones
conyugales libres o de hecho.
3.4.10. LA NUEVA CONSTITUCIÓN POLÍTICA DEL ESTADO
PLURINACIONAL DE BOLIVIA DEL AÑO 2009
Nuestra actual Constitución Política del Estado Plurinacional de Bolivia de 2009, en su
Capítulo Quinto, Sección VI (Derecho de las Familias), artículo 63, Parágrafo Segundo,
prácticamente transcribe el art. 133 parágrafo segundo de la Carta Magna de 1947,
misma que establece que: "Las uniones libres o de hecho que reúnan condiciones de
estabilidad y singularidad y sean mantenidas entre una mujer y un hombre sin
impedimento legal, producirán los mismos efectos que el matrimonio civil, tanto en las
relaciones personales y patrimoniales de los convivientes como en lo que respecta a las
hijas e hijos adoptados o nacidos de aquéllas". En la redacción de este artículo, se omite
el termino "concubinarias".
3.5. LEGISLACIÓN LATINOAMERICANA - DERECHO
COMPARADO
Existen dos posiciones encontradas, en la doctrina, cuanto se trata al instituto del
concubinato. Para algunos autores de países vecinos, la unión libre o concubinato es
repudiable y hasta llega a dañar el sentimiento moral de un pueblo. "¿Hemos de
estimularlo, creándole un status jurídico, reconociendo un seudocasamiento que vendría
a hacer competencia al legítimo?. Tal solución no sólo sería socialmente disolvente,
precipitando la aguda crisis que hoy aflige a la familia, sino que repugna al sentimiento
moral argentino." (BORDA, Guillermo, p, 63).
En contrario, otros autores, entre ellos: Rojina García, sostienen que el concubinato es tan
importante que se debería hacer una regulación jurídica del mismo. "El concubinato es
tan importante como el matrimonio en sus aspectos éticos, sociales y económicos, y se
estima que se requiere hacer una regulación jurídica del concubinato, por ser una forma
de unión que al igual que el matrimonio es fundamento en la familia y ésta es la célula
primaria de la sociedad." (SAMOS OROZA, Ramiro, 1998, p, 281).
En las constituciones de naciones hermanas, para que una unión sea considerada
concubinaria o unión libre o de hecho, los convivientes deben tener capacidad legal y no
tener impedimentos para contraer matrimonio. Las condiciones son casi las mismas y
difieren poco en los tiempos de convivencia para considerar a una unión como unión
libre o de hecho.
3.5.1. CONSTITUCIÓN POLÍTICA DE PARAGUAY
La Constitución Política del Paraguay, en su artículo 51, Parágrafo Segundo, establece:
"Las uniones de hecho entre el hombre y la mujer, sin impedimentos legales para
contraer matrimonio, que reúnan las condiciones de estabilidad y singularidad, producen
efectos similares al matrimonio, dentro de las condiciones que establezca la ley".
Entre los efectos jurídicos similares al matrimonio, que producen estas uniones tenemos:
"obligación de pasar alimentos por el concubino a la concubina abandonada, durante el
tiempo que ella los necesite, derechos a la sucesión testamentaria; sociedad de hecho en
cuanto a los bienes aplicándose las normas que regulan la comunidad de bienes
matrimoniales; el supérstite en las uniones de hecho, goza de los mismos derechos a las
jubilaciones, pensiones, e indemnizaciones de vida al difunto que corresponderían al
cónyuge. (arts. 217 a 224 del C.C.). (SAMOS OROZA, Ramiro, 1992, p, 284).
3.5.2. CONSTITUCIÓN POLÍTICA DE PANAMÁ
La Constitución Política de Panamá, en su Capítulo II, artículo 54, Parágrafo Primero, a
la letra dice:
“Articulo 54. La unión de hecho entre personas legalmente capacitadas para contraer
matrimonio, mantenida durante cinco años consecutivos en condiciones de singularidad
y estabilidad, surtirá todos los efectos del matrimonio civil".
3.5.3. CONSTITUCIÓN POLÍTICA DE GUATEMALA
La Constitución Política de Guatemala, en su artículo 48, establece:
"Articulo 48. Unión de hecho. El Estado reconoce la unión de hecho y la ley preceptuará
todo lo relativo a la misma".
El Código Civil reconoce la unión de hecho entre un nombre y una mujer con capacidad
para contraer matrimonio, con hogar y vida en común y que se haya mantenido por más
de tres años, "Las uniones de hecho deben inscribirse en el Registro Civil que entregará
a los interesados una certificación que produce los mismos efectos que la certificación
de matrimonio." (SAMOS OROZA, Ramiro, 1992, p, 283).
3.5.4. CONSTITUCIÓN POLÍTICA DE NICARAGUA
La Constitución Política de Nicaragua, en su Capítulo IV, artículo 72, a la letra dice:
"Articulo 72. El matrimonio y la unión de hecho estable están protegidos por el estado;
descansan en el acuerdo voluntario del hombre y la mujer y podrán disolverse por mutuo
consentimiento o por voluntad de una de las partes. La ley regulará esta materia".
3.5.5. CONSTITUCIÓN DEL PERÚ
El artículo 5 de la Constitución del Perú de 1993 ordena: "La unión estable de un varón
y una mujer, libres de impedimento matrimonial que forman un hogar de hecho, da lugar
a una comunidad de bienes sujeta al régimen de la sociedad de gananciales en cuanto sea
aplicable".
A su vez, el Código Civil del Perú, en su artículo 326, Parágrafo Primero, con referencia
a las uniones de hecho, expresa: "La unión de hecho, voluntariamente realizada y
mantenida por un varón y una mujer, libres de impedimento matrimonial, para alcanzar
finalidades y cumplir deberes semejantes a los del matrimonio, origina una sociedad de
bienes que se sujeta al régimen de sociedad de gananciales, en cuanto le fuere aplicable,
siempre que dicha unión haya durado por lo menos dos años continuos".
3.5.6. CÓDIGO CIVIL DE COSTA RICA
El artículo 118 del Código Civil de Costa Rica trata sobre la unión no matrimonial. "La
unión no matrimonial que regula este Código, es la constituida por un hombre y una
mujer que sin impedimento legal para contraer matrimonio entre sí, hicieren vida en
común libremente, en forma singular, continua, estable y notoria, por un período de tres
o más años." Esta unión produce efectos jurídicos similares al matrimonio.
3.5.7. OTRAS LEGISLACIONES
"En el Código Civil de México, Distrito Federal, los concubinos tienen derecho a
heredarse recíprocamente, siempre que hayan vivido juntos como si fuesen cónyuges
durante los cinco años que precedieron inmediatamente a la muerte de cualquiera de
ellos o cuando hayan tenido hijos en común, siempre que ambos hayan permanecido
libres de matrimonio durante el concubinato (art. 1635)" (SAMOS OROZA, Ramiro,
1992, p, 283).
En cuba, su legislación toma muy en cuenta la singularidad como componente
fundamental de la unión. La singularidad se relaciona a que ninguno de los convivientes
esté unido legalmente en matrimonio ni que esté conviviendo en otra unión.
La unión conyugal no formalizada, en Cuba, está inspirada en los mismos principios y
conceptos morales que rigen al matrimonio: alianza voluntaria libre de prejuicios;
basada en principios imperecederos como el cariño, respeto mutuo, amor a la prole,
igualdad de los cónyuges y de sus hijos; siendo éstos, requisitos básicos para su
reconocimiento judicial. De esta manera existe una absoluta identidad entre el
matrimonio y la unión matrimonial no formalizada reconocida judicialmente.
Todo ello se plasma en el Artículo 18 del Código de Familia de Cuba que a la letra refiere:
“Cuando la unión matrimonial estable no fuere singular porque uno de los dos estaba
unido en matrimonio anterior, el matrimonio surtirá plenos efectos legales en favor de la
persona que hubiere actuado de buena fe y de los hijos habidos en la unión”.
Las otras legislaciones latinoamericanas expresan casi lo mismo que las mencionadas,
con relación a las uniones libres o de hecho. Algunas sostienen que para ser considerada
una unión, como unión de hecho, debe transcurrir cierto tiempo de convivencia; otras
expresan que es suficiente que se haya procreado un hijo, y las demás que los
convivientes no deben tener impedimento y/o tener la capacidad para contraer
matrimonio. Y otras, no hacen mención a que estas uniones sean mantenidas por
personas sin impedimento para contraer matrimonio.
La Constitución brasileña "reconoce la unión estable entre nombre y mujer como entidad
familiar, debiendo la ley facilitar su conversión en casamiento. (Art. 226, parágrafo III)"
(SAMOS OROZA, Ramiro, 1992, p, 284).
Asimismo en el recientemente promulgado Código Civil Brasileño (Ley Nº
10.406/2002) se establece una diferencia entre concubinato y unión de hecho (Artículos
1723 y 1727) designándose unión estable de hecho al concubinato no adulterino y
concubinato propiamente dicho, a la unión estable de hecho adulterina. En este ente
entendido el Artículo 1723 parágrafo I admite la unión estable en el caso de persona
casada si se halla separada de facto o judicialmente.
La legislación argentina no reglamenta sobre las uniones libres o concubinato, pues
piensan que tal legislación tendría consecuencias nefastas. Sólo dan soluciones a casos
específicos que tienen que ver con la vocación hereditaria, con beneficios de pensión de
la concubina, el derecho de la concubina de permanecer en el inmueble después de la
muerte de su pareja y otros derechos menores.
En la Legislación Hondureña, más específicamente en su Código de Familia,
promulgado mediante Decreto Nº 76/84 de 11 de mayo de 1984, específicamente
hablando de las uniones irregulares, se refiere a las mismas en sus Artículos 43 y 63
cuando a la letra refiere:
“Artículo 43.- Cuando la unión de hecho no fuere singular porque uno de los dos estaba
unido en matrimonio anterior, la unión de hecho surtirá plenos efectos legales a favor de
la persona que hubiere actuado de buena fe y de los hijos habidos en la unión, sin
perjuicio de los derechos legales de la esposa e hijos del matrimonio”.
“Artículo 63.- Cuando la unión de hecho que se demanda fuese irregular porque uno de
los convivientes esté casado o tenga unión de hecho formalizada con otra persona, dicha
situación irregular no podrá ser formalizada, pero si producirá efectos respecto del
conviviente de buena fe de la unión irregular y de los hijos procreados”.
A continuación, a manera de ilustración se elaborara una tabla comparativa respecto a la
condición sine qua non que exigen los diferentes países respecto al reconocimiento de
las uniones libres:
PAIS DENOMINACIÓN CONDICIÓN SINE QUA
NON
PARAGUAY UNIONES DE HECHO SIN IMPEDIMENTO
LEGAL
PANAMA UNION DE HECHO LEGALMENTE
CAPACITADAS
GUATEMALA UNION DE HECHO LEGALMENTE
CAPACITADAS
NICARAGUA UNION DE HECHO
PERU UNION DE HECHO LIBRES DE
IMPEDIMENTO
COSTA RICA UNION NO SIN IMPEDIMENTO
MATRIMONIAL
BRASIL UNION ESTABLE SIN IMPEDIMENTO
MEXICO LIBRES DE
MATRIMONIO
FUENTE: Elaboración Propia.
3.6. LA UNIÓN LIBRE O DE HECHO, CONTEMPLADA
EN EL CÓDIGO DE FAMILIA VIGENTE
3.6.1. COMENTARIO
Nuestro actual Código de Familia, en el Libro primero, Título V, Capítulo Único, nos
introduce en las uniones conyugales o uniones libres o de hecho y en los efectos
jurídicos que éstas producen. El artículo 158, nos da a entender a que tipo de unión se
considera unión conyugal libre, cuando textualmente establece:
"Artículo 158.- (Unión conyugal libre). Se entiende haber unión conyugal libre o de
hecho cuando el varón y la mujer, voluntariamente, constituyen hogar y hacen vida
común en forma estable y singular, con la concurrencia de los requisitos establecidos por
los artículos 44 y 46 al 50.
Se apreciarán las circunstancias teniendo en consideración las particularidades de cada
caso".
El artículo mencionado, al utilizar el termino "conyugal", crea una especie de confusión,
por lo menos semántica, sinó legal, ya que el vocablo "conyugal" deriva de la palabra
cónyuge y éste se utiliza para referirse a cualquiera de las personas que han contraído
matrimonio legal.
Asimismo, bajo el denominativo de "requisitos", el artículo engloba tanto a la capacidad
o aptitud legal para contraer matrimonio: Edad (Art. 44) y Libertad de estado (Art.46),
así como a los impedimentos para contraer enlace: Consanguinidad (Art. 47), Ausencia
de afinidad (Art.48), Prohibición por vínculos de adopción (Art. 49) e Inexistencia de
crimen (Art. 50).
Al respecto, algunos tratadistas hacen una diferencia entre la falta de capacidad y los
impedimentos para contraer enlace. Para Morales Guillén, la edad, la salud mental y la
libertad de estado constituye falta de capacidad de los contrayentes para contraer
matrimonio. Mientras la existencia de consanguinidad, la afinidad, la prohibición por
vínculos de adopción y la existencia de crimen son impedimentos para contraer enlace
matrimonial.
Se omite, como requisito para considerar a una unión como libre o de hecho, la salud
mental (Art. 45). Algo insólito. Es decir: ¿no puede contraer matrimonio el declarado
interdicto por causa de enfermedad mental, pero si puede formar una unión libre que
produce efectos similares al matrimonio?
Para otros, la "aptitud legal identificada plenamente con los requisitos formales exigibles
para contraer matrimonio, no difiere en lo absoluto de ellos". (ALVAREZ COLLADO,
Eduardo, 1987, p, 19).
En la mayoría de las legislaciones, para que una unión sea considerada unión libre o
concubinato, los convivientes deben tener capacidad legal para contraer enlace; es decir,
tener libertad de estado para contraer nupcias y no tener impedimentos para el efecto.
3.6.2. CLASES DE UNIONES EXTRAMATRIMONIALES
CONTEMPLADAS EN EL CÓDIGO DE FAMILIA
En realidad, nuestro Código de Familia contempla o menciona, al menos cinco clases de
uniones extramatrimoniales:
1. Las uniones libres o de hecho (Art. 194 C.P.E.), también mencionadas como uniones
conyugales libres o de hecho, uniones libres, unión conyugal libre y unión conyugal
libre o de hecho (C.F.); denominadas concubinato o unión concubinaria en la
jurisprudencia. (Art. 158, C.F. caso 1 y 2).
2. El "tantanacu", el "sirvinacu" o "tinkunacuspa"; uniones a prueba entre los pueblos,
comunidades y ayllus indígenas del occidente de la nación, cada uno con sus similitudes
y diferencias. (Art. 160 C.F.).
3. Las uniones de hecho de los aborígenes. Aquéllas que se practican en el oriente
boliviano. (Art. 160 C.F.).
4. Las uniones "mantenidas en los centros urbanos, industriales y rurales." (Art. 160
C.F.). Muchas de estas uniones son las denominadas uniones "irregulares".
5. Uniones libres sucesivas dotadas de estabilidad y singularidad. (Art. 171 C.F.).
6. Las uniones irregulares, contempladas en el artículo 172 del Código de Familia.
3.7. UNIONES EXTRAMATRIMONIALES EN BOLIVIA
La realidad social de la nación boliviana, si bien no es única en el contexto
latinoamericano, es muy peculiar. La amalgama de gentes y costumbres hacen que
vivamos en diferentes realidades. Basta con alejarse una cierta distancia de una urbe,
para que estas diferencias se tornen notorias.
Esta realidad nacional, enmarcada parcialmente en normas legales, ha dado lugar a que
nuestro Código de Familia sea considerado de avanzada, es decir mucho más progresista
que los de otros países hermanos, ya que ha normado con valentía lo que otras naciones
no se han atrevido a considerar: normar los efectos personales y patrimoniales de las
uniones libres o de hecho.
Esta aseveración es fácilmente demostrable al examinar el Art. 159 del Código de
Familia que sostiene: "las uniones conyugales libres o de hecho que sean estables y
singulares producen efectos similares al matrimonio, tanto en las relaciones personales
como patrimoniales de los convivientes". Normatividad que guarda la debida
subordinación a nuestra Carta Magna.
3.7.1. ANTECEDENTES EN EL ÁREA URBANA
Uniones prematrimoniales indígenas han sido y son practicadas a lo largo y ancho de
nuestra nación; con mucha mayor frecuencia en el área rural, encontrándose más
enraizada en los descendientes de la nación quechua, aymara y tupiguaraní.
El Artículo 160 del Código de Familia, normando estas formas prematrimoniales
indígenas y otras uniones de hecho, en el Primer Parágrafo establece:
"Quedan comprendidas en las anteriores determinaciones las formas prematrimoniales
indígenas como el "tantanacu" o "sirvinacu", las uniones de hecho de los aborígenes y
otras mantenidas en los centros urbanos, industriales y rurales".
3.7.1.1. El sirvinacu y el tantanacu
Tanto el sirvinacu como el tantanacu son considerados, por estudiosos de la cultura de
los países andinos, como un matrimonio a prueba, llevada a la práctica entre los
campesinos e indígenas del occidente boliviano, así como entre las clases populares de
las ciudades. Si ésta unión, entre los convivientes, les conviene, la pareja, en muchos
casos, acude ante un párroco a solicitar la celebración matrimonial; en otras no y pueden
continuar esta convivencia por el resto de sus vidas.
Sin embargo, el sirvinacu o sirvinacuy es más que un matrimonio a prueba. Es una
institución prematrimonial profundamente arraigada en las costumbres aborígenes de
épocas pre-incarias.
El sirvinacuy, consiste en un compromiso adquirido entre el pretendiente y el padre de la
pretendida; compromiso que se celebra después o antes del rapto simulado de la
pretendida por parte del pretendiente.
El hombre se presenta en la casa de los padres de la mujer, con obsequios y, mientras
beben chicha o alcohol y "acullican" las infaltables hojas de coca, el padre la entrega
recomendando al pretendiente que su hija no sabe cocinar, ni que es buena pastora, que
no sabe de los deberes del hogar y que por lo tanto no le venga a reclamar más tarde. Sin
embargo, el padre se compromete a recibir a su hija en caso de que la unión no progrese
y devolver al pretendiente los obsequios recibidos o a pagarle de alguna manera el valor
de los mismos.
Sin mayores variantes, el Tantanacu también expresa la acción de unirse para convivir y
así conocerse íntimamente, sin reserva alguna.
En el oriente boliviano, entre los chiriguanos y los guarayos también se practican las
uniones de hecho, aunque el inicio de la convivencia es más simple; "...consistía en que
los familiares de la mujer permitieran al hombre yacer en el lecho de ésta, igualmente
entre los guarayos a tomar a la mujer, hacerla suya y vivir con ella libremente,...",
siempre con el consentimiento de los padres.
3.8. CARACTERES DE LA UNIÓN LIBRE O DE HECHO
Los caracteres de la unión libre o de hecho, de acuerdo a nuestra normatividad, a los que
alude el Artículo 158 y el Artículo 159 del Código de Familia son: La voluntad, la
estabilidad, la singularidad y la legalidad.
a) La voluntad.- La unión conyugal libre debe ser voluntariamente asumida, tanto
por el hombre como por la mujer. No podemos concebir una unión libre, si una de las
partes está obligada a convivir en este tipo de unión.
b) La estabilidad.- La vida en común asumida por los convivientes, en esta unión debe
ser estable, continua. La unión circunstancial o esporádica no puede ser considerada
como unión libre o de hecho.
c) La singularidad.- La unión debe ser singular; es decir, que no haya pluralidad de
convivencias. La unión debe ser entre un hombre y una mujer que convivan en forma
monogámica.
d) La legalidad.- Los convivientes, en este tipo de unión, no deben tener prohibición
ni impedimento legal alguno para contraer matrimonio; debiendo contar con los
requisitos establecidos por los Arts. 44 y 46 al 50 del Código de Familia.
3.9. EFECTOS
Los efectos jurídicos personales y patrimoniales producidos por las uniones libres o de
hecho, son similares a los producidos por el matrimonio. Así lo establece nuestra Carta
Magna, en su artículo 63, Parágrafo Segundo, cuando sostiene:
"Las uniones libres o de hecho que reúnan condiciones de estabilidad y singularidad y
sean mantenidas entre una mujer y un hombre sin impedimento legal, producirán los
mismos efectos que el matrimonio civil, tanto en las relaciones personales y
patrimoniales de los convivientes como en lo que respecta a las hijas e hijos adoptados o
nacidos de aquéllas".
Guardando la lógica concordancia y subordinación a la Constitución Política del Estado.
El Art. 159 del Código de Familia, a la letra dice:
"ARTÍCULO 159.- (Regla General). Las uniones conyugales libres o de hecho que sean
estables y singulares producen efectos similares al matrimonio, tanto en las relaciones
personales como patrimoniales de los convivientes. Pueden aplicarse a dichas uniones
las normas que regulan los efectos del matrimonio, en la medida compatible con su
naturaleza, sin perjuicio de las reglas particulares que se dan a continuación".
En realidad, el reconocer a las uniones libres o de hecho efectos similares al matrimonio
causa confusión. Si se les exige que cumplan con todos los requisitos para contraer
matrimonio, para ser consideradas uniones libres; debería reconocerse a estas uniones,
reconocidas judicialmente, efectos personales y patrimoniales iguales al matrimonio.
CAPÍTULO IV
4. UNIONES EXTRAMATRIMONIALES
IRREGULARES SIN LIBERTAD DE ESTADO
4.1. GENERALIDADES
Se puede sostener, sin temor a equivocarse, que las uniones extramatrimoniales
irregulares sin libertad de estado siempre han ocurrido y que, en todas las épocas, han
existido personas que convivieron en este tipo de unión. Así lo dan a entender diferentes
autores y tratadistas. Sin alejarnos mucho en el tiempo, sin tomar en cuenta la época de
los patriarcas bíblicos, en Roma, muchos romanos nobles tenían más de una concubina;
a veces esposa y concubinas. El tratadista Will Durant al referirse a la época romana y a
Marco Antonio, en particular, sostiene: " Rodeóse de bailarinas, músicos, cortesanas y
valentones, y tomaba por esposa o concubina a toda mujer hermosa que impresionara su
olímpica fantasía." (DURANT, Will, 1967, p, 102).
Un antecedente claro de este tipo de unión extramatrimonial, se lo encuentra en el
Derecho Español. "También se le llama en las Partidas amancebamiento, aunque más
para distinguir la unión concubinaria en la que, por lo general, alguno de sus
componentes tenía impedimento dirimente para el matrimonio." (MORALES
GUILLEN, Carlos, 1979, p, 318).
Mientras legisladores y tratadistas de algunos países vecinos, todavía se encuentran
debatiendo, analizando y reconociendo, mediante la jurisprudencia, algunos derechos
patrimoniales emergentes de las uniones concubinarias y uniones irregulares; en nuestra
nación, por mandato expreso de nuestra Carta Magna de 1945 se reconocía el
matrimonio de hecho en las relaciones concubinarias.
La institución del concubinato, normado en tiempos del Imperio Romano, fue también
instituido legalmente en nuestra nación bajo el denominativo de unión libre o de hecho,
mediante el Decreto Ley N° 10426 de 23 de agosto de 1972. Este hecho constituye uno
de los más importantes avances jurídicos, dentro del Derecho de Familia, en la vida
republicana de nuestra nación.
El Titulo V Capítulo Único del Libro Primero, artículos 158 y siguientes constituyen la
creación más avanzada dentro del campo familiar. No podía ser de otra manera. La
idiosincrasia de nuestra gente, las diferentes regiones geográficas que la integran, las
culturas y tradiciones tan peculiares que existen en su seno, hicieron que nuestra nación
boliviana, regule un hecho social de tanta importancia y no permanezca ignorado por
siempre.
Hubiese sido injusto dejar sin protección legal alguna a este tipo de familia
extramatrimonial. No normar los efectos jurídicos que estas relaciones producen, no
proteger a los hijos, producto de estas uniones, hubiera constituido un acto constante de
injusticia en el tiempo.
Sin embargo, es la misma Constitución Política del Estado Plurinacional de Bolivia, la
que al reconocer expresamente a las uniones libres o de hecho, desconoce,
implícitamente, a las uniones extramatrimoniales irregulares de convivientes sin libertad
de estado. Y, es el artículo 172 del Código de Familia el que expresamente quita toda
protección a la familia extramatrimonial formada por convivientes sin libertad de estado;
a la que el Código de Familia denomina unión "irregular", cuando sostiene:
"ARTÍCULO 172.- (Uniones irregulares). No producen los efectos anteriormente
reconocidos, las uniones inestables y plurales, así como las que no reúnen los requisitos
prevenidos por los artículos 44 y 46 al 50 del presente Código, aunque sean estables y
singulares."
El mencionado artículo enmarca en esta determinación a todas las uniones que podrían
llamarse irregulares, sin tomar en consideración ni diferenciar, por ejemplo, que una
unión de dos consanguíneos, no es lo mismo que una unión donde una persona o ambas
no tienen libertad de estado; ésta sería un concubinato, aquella una unión incestuosa.
En las familias formadas por convivientes en las cuales, por lo general, uno de ellos no
tiene libertad de estado, existe un padre, una madre e hijos, fruto de la convivencia.
Estas familias viven bajo el mismo techo y comen en la misma mesa. Existen todo tipo
de relaciones entre los convivientes y entre estos y sus hijos.
Estos convivientes trabajan y aportan a la economía del hogar. Con sus ingresos
obtienen toda clase de bienes, velan por la educación y bienestar de sus hijos, se prestan
ayudas mutuas, cohabitan en el mismo domicilio. Estas uniones, en la mayoría de los
casos, son estables, singulares, públicas y notorias; forman verdaderas familias.
Sin embargo, esta falta de libertad de estado, en uno o en ambos convivientes, hace que
la familia extramatrimonial, formada sin este requisito, no produzca efecto jurídico
alguno por mandato expreso de la ley. No se toma en cuenta que éstas uniones
extramatrimoniales, denominadas "irregulares" en nuestro Código de familia, son sólo
otro tipo de concubinato. Muchos estudiosos extranjeros así lo confirman:
"El concubinato es la comunidad de vida entre un hombre y una mujer, en forma estable
y más o menos duradera, con fines similares a los del matrimonio, sin que sea necesario
para tal fin que puedan contraer libremente matrimonio, ni que sea publico y notorio".
(GOMEZ PIEDRAHITA, Hernán, 1992, p, 160).
Esta convivencia, que puede darse en situaciones diversas, distingue dos casos:
a) "Los convivientes tienen, entre sí, aptitud nupcial al no estar afectados por
impedimentos para contraer matrimonio valido,..."
b) "... los convivientes carecen de esa aptitud nupcial. Este último supuesto se da,
generalmente, cuando uno o ambos convivientes reconocen un vínculo matrimonial
anterior, no disuelto, que les impide, obviamente, contraer nupcias entre si válidamente".
(ZANNONI, Eduardo, 1989. p. 236).
Ambos casos son concubinato para Zannoni. Otros autores, al tratar el tema del
concubinato y sus elementos, sostienen que la aptitud matrimonial no es esencial.
Siguiendo al Académico Augusto Cesar Belluscio es cierto que “cuando sólo se trata de
regular las consecuencias jurídicas de un hecho no contemplado en general por la ley –
como ocurre en el derecho argentino- la posibilidad de que hubiesen contraído resulta
indiferente” (BELLUSCIO, Augusto César, 1987, p, 421).
"Se suelen agregar algunos otros elementos, que no nos parecen esenciales a la
institución, como "la aptitud matrimonial", es decir, que los concubinos tengan
capacidad de contraer matrimonio entre sí". (RAMOS PAZOS, René, 1993, p, 522).
La diferencia notoria en estos casos citados es que para ser considerada una unión, como
unión conyugal libre o de hecho, en nuestro ordenamiento jurídico la pareja de
convivientes debe tener aptitud legal para contraer enlace. Mientras que para que una
unión sea considerada concubinato, en otras legislaciones, no interesa si los convivientes
tienen o no libertad de estado; es decir, si tienen o no aptitud legal de poder contraer
matrimonio.
De acuerdo a lo que expresan nuestras normas, la condición sine qua non para que una
unión sea considerada libre o de hecho es que ésta debe reunir los mismos requisitos que
son necesarios para contraer matrimonio: Art. 44.- (Edad), Art. 46.- (libertad de estado),
Art. 47.- (Consanguinidad), Art. 48.- (Ausencia de afinidad), Art. 49.- (Prohibición por
vínculos de adopción) y Art. 50.- (Inexistencia de crimen).
4.2. PROTECCIÓN DEL ESTADO A LA FAMILIA
El Estado, entidad supralegal, rector y guardián de los derechos de todos sus habitantes,
tiene como uno de sus deberes más importantes, el de velar y proteger a todas sus
instituciones.
Dentro del Derecho de Familia, la institución más importante es la familia. La
protección del Estado a la familia debe estar dirigida a todas las formas de organización
familiar; a todos los tipos de familia: matrimoniales y extramatrimoniales. Por ende, está
en la obligación de otorgar y garantizar una protección integral de la familia.
La Familia, institución esencial de la sociedad, merece el total apoyo y protección no
sólo del Estado sino de la sociedad toda. El Estado está en la obligación, en su papel de
rector y protector, de dictar medidas y normas que aseguren su institucionalidad, su
estabilidad, su seguridad y garantizar los derechos y el bienestar de todos los miembros
de la familia; pero, de la familia ante todo. Samos Oroza, al entregarnos el pensamiento
de Antonio Cicu y la nueva concepción de la familia en el derecho, que supera la
posición individualista y personalista de antes, sostiene: "Con relación al Derecho de
Familia, entiende que tampoco tutela intereses individuales, autónomos, independientes,
opuestos, sino que están subordinados al interés superior, que es el interés familiar."
(SAMOS OROZA, Ramiro, 1992, p, 42).
4.3. PROTECCIÓN CONSTITUCIONAL A LA FAMILIA
Nuestra Carta Magna, en su Capítulo Quinto-Sección Sexta, Artículo 62 sostiene que la
familia está bajo la protección del Estado. "El Estado reconoce y protege a las familias
como el núcleo fundamental de la sociedad, y garantizará las condiciones sociales y
económicas necesarias para su desarrollo integral. Todos sus integrantes tienen igualdad
de derechos, obligaciones y oportunidades".
Este artículo menciona, en primer lugar, la protección a la familia como núcleo
fundamental de la sociedad, sin importar sin importar que tipo de familia sea.
Ordena la igualdad de derechos, obligaciones y oportunidades de sus integrantes; sea
ésta producto del matrimonio, de una unión concubinaria, de una relación sexual casual,
de una convivencia esporádica o de cualesquier otra circunstancia, y sea la madre
casada, soltera, viuda o divorciada.
Al ordenar la protección a la familia, se supone que protege a todas las clases de familia;
sean éstas matrimoniales o extramatrimoniales; familias en sentido amplio o en sentido
estricto, monoparentales o biparentales. La protección a la familia debe ser entendida
como una protección integral a la misma y no como una protección parcial, dirigida sólo
a cierta clase de familia: a la familia matrimonial.
En este sentido es que nuestra Carta Magna, en el Art. 63 Segundo Parágrafo, no sólo
reconoce a las uniones libres o de hecho (uniones concubinarias), sino que les reconoce
efectos personales y patrimoniales similares a los del matrimonio; siempre y cuando los
convivientes no tengan impedimento legal para contraer enlace y la unión sea estable y
singular.
Entonces, ¿Qué tratamiento jurídico se debe otorgar a la familia formada por
convivientes sin libertad de estado? ¿Deberá continuar sin protección legal alguna ésta
clase de familia extramatrimonial? ¿Tendrá que seguir siendo la mujer conviviente y
sus hijos las víctimas, cuando esta unión se desintegra por abandono o muerte de
su compañero?
Parecería haber una contradicción. Nuestra Ley de leyes no puede ordenar la protección
a la familia y a un tipo de unión extramatrimonial, en los dos primeros artículos de su
Régimen Familiar y dejar sin protección a otros tipos de familia. Nuestra Constitución
Política del Estado garantiza la protección integral de la familia. No garantiza la
protección a ciertos grupos familiares en particular. De ser así, la protección a la familia
sería solo un mito.
La legislación familiar, como se la entiende en la actualidad, jerarquiza y privilegia a
ciertas clases de familias, en desmedro de otras. Otorga una protección total a la familia
matrimonial y le reconoce efectos jurídicos personales y patrimoniales. Otorga también
efectos personales y patrimoniales a las familias formadas por uniones libres o de hecho.
No les otorga todos los derechos, ni tampoco derechos iguales; les otorga efectos
similares, parecidos al matrimonio. Lo injusto radica en que la ley no otorga ningún
derecho a las familias formadas por convivientes sin libertad de estado.
4.4. OTRAS UNIONES REGULADAS POR EL CÓDIGO
DE FAMILIA
El Primer Parágrafo del artículo 160, del Código de Familia, estipula que formas
prematrimoniales indígenas y que otras uniones se encuentran comprendidas en las
determinaciones efectuadas en los artículos 158 y 159, cuando a la letra dice: "Quedan
comprendidas en las anteriores determinaciones las formas prematrimoniales indígenas
como el "tantanacu" o "sirvinacu", las uniones de hecho de los aborígenes y otras
mantenidas en los centros urbanos, industriales y rurales".
Lo que determina este parágrafo, en cuanto a las formas prematrimoniales indígenas, es
muy relativo en cuanto a su observancia. Las uniones prematrimoniales entre indígenas,
practicadas en el área andina, como el tantanacu y el sirvinacu, con sus diferencias y
similitudes, sólo se pueden observar en las comunidades muy cerradas y en los ayllus,
donde se han mantenido costumbres ancestrales. Los convivientes, en este tipo de unión,
muy pocas veces recurren a los tribunales de justicia para reclamar algún derecho
personal o patrimonial. Además, éstas uniones no siempre están conformadas por
convivientes con capacidad legal para contraer matrimonio. Existen casos en las
poblaciones, cerca de las comunidades, donde un hombre, separado de su esposa por un
determinado tiempo, se busca una compañera soltera o abandonada y forma una nueva
familia. Sus diferencias son arregladas de acuerdo a sus costumbres y tradiciones.
En cuanto a las uniones de hecho de los aborígenes, es difícil sostener que una aborigen
oriental recurre a la justicia ordinaria para solicitar, por ante un Juzgado de familia, la
división y partición de los bienes adquiridos con su conviviente o, exigir alguna pensión
alimenticia. Asimismo, la migración permanente dentro de estos grupos étnicos no
permite sostener que estas uniones sean mantenidas por convivientes con capacidad
legal para contraer enlace matrimonial.
La gran cantidad de pueblos originarios en nuestro Estado, hace parecer muy simple lo
estipulado por el artículo 160 del Código de familia, cuando se refiere a las formas
prematrimoniales indígenas. De acuerdo a un diagnóstico del Ministerio de Asuntos
campesinos y agropecuarios y tal como lo consagra el artículo 5 parágrafo primero de la
Constitución Política del Estado Plurinacional de Bolivia son 36 los pueblos indigeno
originario y campesinos reconocidos en Bolivia: el aymara, araona, baure, bésiro,
canichana, cavineño, cayubaba, chácobo, chimán, ese ejja, guaraní, guarasu’we,
guarayu, itonama, leco, machajuyai-kallawaya, machineri, maropa, mojeño-trinitario,
mojeño-ignaciano, moré, mosetén, movina, pacawara, puquina, quechua, sirionó, tacana,
tapiete, toromona, uru-chipaya, weenhayek, yaminawa, yuki, yuracaré y
correspondientes a las tres regiones geográficas de nuestra nación (región andina,
amazónica y chaqueña oriental).
Con relación a otras uniones mantenidas en centros urbanos, industriales y rurales, se
plantea la siguiente interrogante: ¿A qué "otras uniones" se refiere el Código de Familia,
que sean mantenidas en centros urbanos, industriales y rurales?. Si ya se ha referido a las
formas prematrimoniales indígenas y a las uniones libres o de hecho en los artículos
precedentes, tendría que referirse a las uniones mantenidas por convivientes en las
cuales uno o ambos no tienen libertad de estado para contraer enlace; es decir a las
denominadas "uniones irregulares".
Parece lógico llegar a dicha conclusión. A los centros y pueblos mineros llegan, en
busca de trabajo, toda clase de personas de sexo masculino, principalmente. Muchos de
ellos han abandonado a sus esposas al no tener los medios suficientes para mantener un
hogar. Otros, abrumados por deudas, han llegado a buscar una fuente de trabajo y no han
retornado jamás a sus hogares. Algunos se han separado de sus cónyuges o iniciado el
divorcio, se han alejado de su familia y en estos centros han encontrado una pareja y han
formado una nueva familia.
Cuando el hombre fallece, la empresa minera o industrial reconoce, las más de las veces,
una indemnización a la pareja del trabajador, a la persona que vivía con él al momento
de su muerte. Estas uniones, en realidad son las denominadas "uniones irregulares" por
nuestro Código de Familia.
4.5. ANÁLISIS DEL ARTÍCULO 172 DEL CÓDIGO DE
FAMILIA
El artículo 172 del Código de Familia, a la letra dice:
"Articulo 172.- (Uniones irregulares). No producen los efectos anteriormente
reconocidos las uniones inestables y plurales, así como las que no reúnen los requisitos
prevenidos por los artículos 44 y 46 al 50 del presente Código, aunque sean estables y
singulares.
Sin embargo en este último caso pueden ser invocados dichos efectos, por los
convivientes, cuando ambos estuvieran de buena fe, y aún por uno de ellos, sí hubo
buena fe de su parte, pero no por el otro.
Al promulgarse el Código del Menor (Ley Nº 1403 de 18 de diciembre de 1992) se
reafirma que: Quedan siempre a salvo el derecho de los hijos".
Este artículo del Código de Familia tiende a ser confuso por las siguientes razones:
a) Las palabras antónimas "inestables", "estables", "plurales" y "singulares" se
encuentran conformando la única oración que enmarca la principal determinación
contenida en el Primer Parágrafo del presente artículo.
b) Cuando se refiere a los requisitos prevenidos por los artículos 44 y 46 al 50
(requisitos para contraer matrimonio), engloba en este concepto, tanto a la capacidad o
aptitud legal para contraer matrimonio: edad (Art. 44) y libertad de estado (Art. 46),
como a los impedimentos para contraer enlace: Consanguinidad (Art. 47), Ausencia de
afinidad (Art. 48), Prohibición por vínculos de adopción (Art. 49) e Inexistencia de
crimen (Art. 50).
c) No hay razón lógica ni jurídica para que en la redacción de este artículo se haya
excluido, de entre los requisitos para contraer matrimonio, la falta de capacidad
determinada por el artículo 45, referente a la salud mental. De lo que dispone, el artículo
en análisis, se puede deducir que: el declarado interdicto por causa de enfermedad
mental no puede contraer matrimonio válido; pero sí puede formar una unión libre o de
hecho cuyas relaciones producen efectos juridicos similares al matrimonio.
Una unión conformada por uno o ambos convivientes declarados interdictos por causa
de enfermedad mental, sí debería ser considerada como una unión irregular que no
puede producir efectos de índole alguna. E! interdicto no tiene capacidad de obrar, ni
tiene la capacidad de ejercitar, ya que no puede administrar sus bienes apropiadamente.
No puede demostrar voluntad o consentimiento para formar ningún tipo de unión
matrimonial o extramatrimonial, ni tiene la facultad de discernir entre lo correcto y lo
incorrecto.
Asimismo, aquellas uniones inestables y plurales no pueden producir efectos jurídicos.
Las uniones inestables y/o plurales pueden ser variadas en la vida de una persona.
Pretender que éstas uniones produzcan algún efecto jurídico sería ir contra la naturaleza
misma de la familia.
Las uniones formadas por personas con impedimentos señalados en los Arts. 47 al 50 del
Código de Familia, tampoco pueden producir efectos jurídicos de índole alguno. La
unión de dos consanguíneos (art. 47) sería calificada como una unión incestuosa, una
unión que va contra natura, "..., porque se considera como una violación de las leyes
naturales,..." (MORALES GUILLEN. Carlos, 1979, p, 90). Una unión entre afines en
línea directa (art. 48); entre suegra y yerno, por ejemplo, o entre el padrastro y la
hijastra, tampoco puede ser reconocida. "Es una prohibición que también tiene sus raíces
en el sentimiento común y en los más antiguos preceptos morales y religiosos."
(MORALES GUILLEN, Carlos, 1979, p, 92). La unión entre el adoptante y el adoptado
y sus descendientes (art. 49) no puede producir efectos jurídicos. El adoptado es
legalmente un hijo del adoptante. La unión de un condenado por homicidio consumado
contra el cónyuge de otra (art. 50) sería una unión inmoral; delincuencial, llamada a ser
repudiada por la sociedad. Este tipo de unión no puede producir efectos jurídicos de
ninguna índole.
d) Con referencia al Segundo Parágrafo, éste se excluye del análisis ya que el tema de
estudio es justamente sobre aquellas uniones donde uno o ambos convivientes no tienen
libertad de estado y este hecho es de conocimiento de ambos. La unión de hecho
putativa no es el objeto del presente estudio ni mucho menos se busca un
reconocimiento formal de ésta unión puesto que tal afirmación no es posible.
e) No se considera necesario incluir, en el artículo en examen, lo establecido por la
Constitución Política del Estado Plurinacional de Bolivia, la cual garantiza el derecho de
todos los hijos, sean estos producto de uniones matrimoniales o extramatrimoniales o de
cualesquier otra eventualidad.
Se debería excluir lo prevenido por el artículo 44 (Edad). Es difícil concebir que dos
adolescentes de menos de 16 años el varón y 14 años la mujer estén conviviendo en una
unión irregular; es decir que uno o ambos de los convivientes no tengan libertad de
estado. Es poco probable encontrar personas, en esas edades, que por lo menos hayan
contraído matrimonio civil.
Se debe excluir, en especial, lo que determina el artículo 46 (libertad de estado), dentro
de lo que norma el artículo 172. A través del presente estudio se intenta demostrar que
esta falta de capacidad legal para contraer matrimonio, estipulada en el mencionado
artículo, no es óbice para que una unión sea considerada concubinato y pueda producir
efectos jurídicos patrimoniales, siempre y cuando se cumplan con ciertos requisitos de
imperiosa observancia.
Por el breve análisis realizado, se sugiere la modificación del contexto del artículo 172
del Código de Familia, para que establezca lo siguiente:
Artículo 172.- (Uniones irregulares) No producen los efectos anteriormente reconocidos:
a) Las uniones inestables y/o plurales.
b) Las uniones en las cuales uno o ambos convivientes carezcan de la capacidad legal
prevista por el artículo 45.
c) Las uniones con impedimentos legales prevenidos por los artículos 47 al 50 del
presente Código.
A manera de justificar la modificación que se plantea, en cuanto a los puntos a), b) y c),
se puede sostener lo siguiente:
Al punto a). Las uniones inestables son aquellas de duración breve o corta, consideradas
discontinuas, que más serían "aventuras amorosas" y no una unión duradera, estable. Las
uniones plurales no pueden conformar ninguna familia sólida. No se puede aceptar la
pluralidad de convivencias. Una persona no debe convivir en uniones varias o diversas.
Debe existir el principio de la monogamia.
Al punto b). Los impedimentos estipulados por los artículos 47 al 50, referentes a: La
consanguinidad (art. 47), la afinidad (art. 48), el parentesco (art. 49) y la existencia de
delito (art. 50), son realmente obstáculos que hacen innecesaria cualquier explicación de
orden moral o legal. En definitiva, las uniones conformadas con personas con dichos
impedimentos no pueden formar ningún tipo de familia cuya relación pretenda crear
efectos jurídicos. En caso de existir este tipo de uniones, éstas no deberían ser
calificadas como irregulares, sino como ilegales por ser uniones incestuosas o
delincuenciales. "En tales supuestos, no hay unión; puede haber adulterio o incesto."
(MORALES GUILLEN, Carlos, 1979, p, 321).
4.6. LA LIBERTAD DE ESTADO
El artículo 46 del Código de Familia se refiere a la libertad de estado como capacidad o
aptitud legal para contraer matrimonio.
"ARTÍCULO 46.- (Libertad de estado). No puede contraerse nuevo matrimonio antes de
la disolución del anterior".
La previsión impuesta por este artículo es de índole ético-moral. Y también es lógica y
jurídica, ya que nadie puede contraer nuevas nupcias estando subsistente un matrimonio
anterior. Cualesquiera de los cónyuges que desea contraer nuevas nupcias debe obtener,
previamente, sentencia ejecutoriada de divorcio pasada en autoridad de cosa juzgada. De
lo contrario, cometería el delito de bigamia, previsto y sancionado por el Art. 240 del
Código Penal.
La libertad de estado de las personas es requisito sine qua non para contraer enlace
matrimonial. Es una condición impuesta derivada del régimen monogámico, el que
constituye la base de la familia boliviana y de la sociedad, pero también es una
condición ético moral. Solo en algunos Estados o regiones del mundo se practica la
poligamia.
La libertad de estado también es condición esencial para que una unión sea considerada
unión libre o de hecho. De acuerdo al Art. 158 del Código de familia, hay unión libre o
de hecho cuando un nombre y una mujer constituyen hogar, con la concurrencia de
varios requisitos; entre ellos, y el principal, la libertad de estado.
Pensamos, sin embargo, que no es condición esencial para que las relaciones de una
pareja de convivientes sin libertad de estado, que llegan a formar una familia de hecho,
no puedan producir efectos patrimoniales. No se pretende, en el presente estudio,
demostrar la necesidad de regular los efectos patrimoniales de cualesquier unión
irregular de convivientes sin libertad de estado, sinó de aquéllas que cumplan con una
serie de requisitos, entre los cuales deben ser imprescindibles los siguientes:
1. Que él o la conviviente haya estado separada de hecho de su cónyuge, en forma
voluntaria y continua, por más de dos años.
2. Que se encuentren conviviendo en este tipo de unión por más de tres años, desde la
terminación de los dos años de separación de su cónyuge, o que haya nacido un hijo
producto de la relación dentro de la convivencia.
3. Que la unión sea singular, estable, pública y notoria.
Respaldando la razón de los "requisitos" anteriormente mencionados podemos decir:
Al numeral 1.- Se menciona este lapso de tiempo por analogía a lo que dispone el
articulo 131 (Separación de hecho) del Código de Familia. "Puede también demandar el
divorcio, cualquiera de los cónyuges, por la separación de hecho libremente consentida y
continuada por mas de dos años,...".
Al numeral 2.- El lapso de más de tres años de convivencia, desde la finalización de los
dos años de separación, parece ser tiempo suficiente como para que los convivientes
demuestren haber formado una familia verdadera. El nacimiento de un hijo, producto de
esta unión, consolidaría a la familia y las atenciones se volcarían hacia el hijo,
merecedor de todo el cuidado y afecto de los padres.
Asimismo, se ha tomado en consideración lo que la legislación comparada refiere
respecto el lapso de tiempo mínimo para que una unión de hecho produzca
Al numeral 3,- Que la unión sea singular. Es decir, que sea única, pues la singularidad es
un principio de la familia monogámica. El hombre y la mujer al convivir juntos disfrutan
y gozan de la singularidad, de la particularidad. Este tipo de unión extramatrimonial
gozaría de singularidad, toda vez que la persona sin libertad de estado no estaría
cohabitando con su cónyuge por más de dos años; sólo estaría conviviendo con su nueva
pareja. Al contrario, habría pluralidad si la persona estuviera viviendo con su cónyuge,
habitando un hogar matrimonial común, y a la vez estuviera conviviendo y manteniendo
relaciones sexuales o conviviendo en otro hogar con otra mujer.
Que sea estable. Es decir, que la unión sea duradera, continua, ininterrumpida. El
sostenimiento de un hogar, la dedicación y educación de los hijos, por parte de los
padres, hacen que una unión se torne duradera, estable. Lo contrario sería mantener una
unión esporádica, de tipo sexual únicamente; momentánea u ocasional.
Que sea pública y notoria. Que esta relación no sea una relación a escondidas o secreta;
oculta a los vecinos y familiares. Que los convivientes se muestren ante los parientes,
amigos y la sociedad como si fueran esposos, asistiendo a todo tipo de actos,
manteniendo un hogar común, cohabitando juntos, disfrutando de sus hijos y de sus
actividades cotidianas públicas y privadas.
Además, la falta de libertad de estado constituye una falta de capacidad subsanable, ya
que el conviviente que no tiene aptitud legal para contraer enlace pon vínculo anterior no
disuelto, mediante sentencia ejecutoriada pasada en autoridad de cosa juzgada, puede
lograr dicha sentencia y convertir su "unión irregular" en una unión libre o de hecho o
volver a contraer matrimonio, siempre y cuando tenga la determinación, la economía y
el tiempo necesario para hacerlo.
Este tipo de unión denominada "unión irregular" en nuestro Código de Familia, que
enmarca a las uniones conformadas por personas sin libertad de estado, es en realidad
una unión concubinaria. Es otro tipo de relación concubinaria, pero concubinaria al fin;
por su etimología y por la definición que hacen muchos tratadistas de ella.
Para estudiosos como: Hernán Gómez Piedrahita, Arturo Valencia Zea, Eduardo
Zannoni, Olga Mesa Castillo; como para muchos otros, la libertad de estado de los
convivientes no interesa. Y es concubinato, unión libre o de hecho, o unión irregular,
para nuestro caso, si los convivientes tienen o no libertad de estado para contraer enlace.
Lo que caracteriza a la familia extramatrimonial, objeto del presente trabajo, es que los
convivientes voluntariamente cohabitan un mismo hogar, han procreado hijos y han
adquirido todo tipo de bienes dentro de la unión y, mantienen una vida en común,
estable, singular, pública y notoria.
CAPÍTULO V
5. EFECTOS PATRIMONIALES DE LAS UNIONES
IRREGULARES SIN LIBERTAD DE ESTADO
5.1. GENERALIDADES
Como se sostiene a través del presente trabajo, estas "uniones irregulares", objeto del
presente estudio, son estables, singulares, públicas y notorias. Los convivientes han
conformado un hogar sólido y durante su convivencia han procreado hijos. Trabajan y
aportan al mantenimiento del hogar. Se prestan auxilio y ayuda mutua. Crían, educan y
satisfacen las necesidades elementales de su prole. Sus hijos concurren a
establecimientos educativos y muchos de ellos son inscritos con el apellido del padre y
de la madre. Asisten a actos sociales, concurren a la iglesia y hasta adquieren vínculos
de parentesco espiritual al nombrar o ser nombrados padrinos de bautismo, confirmación
o matrimonio. En definitiva, ambos convivientes son tratados, por los parientes del otro,
con los términos familiares de cuñado, cuñada, tío, tía o padrinos. Forman una verdadera
familia y como tal es tratada por los ciudadanos de su región.
Asimismo, estos convivientes adquieren, durante su convivencia, todo tipo de bienes
muebles e inmuebles necesarios para llevar una vida con ciertas comodidades y así
poder brindar a sus hijos un hogar con lo elementalmente necesario.
5.2. FIN DE LA UNIÓN
Como en toda familia, matrimonial o extramatrimonial, la relación que une a una pareja
puede llegar a su fin por diferentes causas o circunstancias: por mutuo acuerdo, por
ruptura unilateral o abandono y por muerte de uno de los convivientes.
5.2.1. POR MUTUO ACUERDO
Cuando la ruptura de la unión se produce por mutuo acuerdo de los convivientes, éstos
acuerdan en dividirse los bienes que han adquirido y el hombre se compromete a pasar
un cierto monto de dinero en forma mensual en beneficio del hijo. Este compromiso es
pocas veces honrado por el conviviente.
Cuando los bienes comunes son pocos, no existe mayor problema en la división y
partición de los mismos. Pero, cuando los bienes son varios o tienen un valor económico
relativamente alto, la división y partición se torna difícil y el procedimiento termina en
peleas y demandas.
5.2.2. POR RUPTURA UNILATERAL O ABANDONO
Una de las principales causas que pone fin a la unión extramatrimonial es el abandono
por parte del conviviente, generalmente, de su pareja e hijos. El hombre toma una
decisión unilateral y sin ningún argumento abandona a su familia. Una conviviente
abandonada por su pareja queda en situación económica y psicológica muy grave,
especialmente cuando hay niños de por medio. Y, ante todo, cuando no tiene por ante
quien recurrir en busca de protección jurídica.
Para ella, es imprescindible contar con medios económicos suficientes que le permitan
satisfacer sus necesidades y las necesidades más elementales de sus hijos y así poder
otorgarles los cuidados necesarios a los que todo niño tiene derecho.
La conviviente abandonada necesita continuar habitando el inmueble construido o
adquirido por ambos. Sin una vivienda, habitación o lugar donde poder vivir con sus
hijos y cuidar de ellos; sin un lugar, sin un techo donde cobijarse y brindar las mínimas
atenciones a su prole, ésta familia está destinada a desintegrarse, con resultados por
demás trágicos: niños en las calles y madres dedicadas a la prostitución en el peor de los
casos.
Asimismo, ella necesita de los bienes muebles adquiridos con su pareja durante su
convivencia: utensilios de cocina, muebles y accesorios de dormitorio, de comedor;
instrumentos de trabajo; electrodomésticos, y de todo lo que hace falta a un hogar para
poder ofrecer mínimos cuidados a sus hijos.
En caso de abandono de la familia de hecho, ¿Podrá la conviviente demandar a su
pareja? ¿Será admitida su demanda por alguna autoridad judicial? ¿Podrá acudir en
busca de justicia? De acuerdo al Art. 172 del Código de familia, la respuesta a las
indicadas interrogantes seria negativa. La conviviente no tiene ningún derecho, menos a
plantear acción alguna de tipo familiar por ante ninguna autoridad judicial.
5.2.3. POR FALLECIMIENTO DEL CONVIVIENTE
Una situación aún más caótica atraviesa la conviviente cuando su pareja, que no tenía
libertad de estado, fallece y, tiempo después, la cónyuge plantea una demanda de
declaratoria de herederos, reclamando para sí, no sólo los bienes propios del de cujus,
sinó también los bienes muebles e inmuebles que éste habría adquirido con su
conviviente durante su convivencia. Existen casos en los que un juez, ha declarado
heredera universal de todos los bienes, inclusive de los adquiridos por ambos
convivientes, a la cónyuge; no acatando disposiciones, en contrario, estipuladas en el
Código Civil. La conviviente, también en esta circunstancia, se encuentra totalmente
desprotegida.
¿Tiene la conviviente derecho a suceder a su pareja? La respuesta también sería
negativa. La conviviente, de acuerdo al Art. 172 del Código de familia, no tiene
derechos de índole alguna. Las uniones que "...,no reúnen las condiciones especificadas
por el art. 158, no son uniones reconocidas por la ley, no son legítimas y,
consiguientemente, no surten efecto ninguno." (MORALES GUILLEN, Carlos, 1979, p,
335). "...las uniones irregulares, o sea las plurales y las inestables en las que haya
prohibición o impedimento para contraer matrimonio en uno de los convivientes, no
produce, ni pueden producir efectos legales de ninguna naturaleza, como previene el art.
172 del C.F." (SAMOS OROZA, Ramiro, 1992, p, 299).
Sin embargo, en éste tipo de unión extramatrimonial no sólo existen una serie de
diferentes relaciones familiares, propias de toda familia, sino que existen vínculos de
consanguinidad entre el padre y el hijo; entre la madre y el hijo; y lazos familiares
afectivos entre el padre y la madre. En otras palabras, existe un nexo biológico, una
relación consanguínea de primer grado entre el hijo y los padres.
Este vínculo entre los padres y el hijo y las relaciones entre los progenitores genera una
serie de distintos tipos de relaciones familiares.
Existen derechos ejercidos y obligaciones cumplidas, por los convivientes, al interior de
institución familiar. Se prestan ayuda y auxilios mutuos, satisfacen sus necesidades
comunes; se respetan. Los padres educan y cuidan a sus hijos. Los hijos profesan el
debido respeto a sus padres.
En el campo jurídico, los padres tienen la obligación de brindar a sus hijos protección,
amor, dedicación, educación, vestido, alimentación, velar por su salud y de prestarles
una asistencia familiar en caso de que los hijos vivan con uno sólo de los padres.
Asimismo, los hijos tienen el derecho a suceder a sus padres.
Si cualquier hijo, nacido dentro de cualesquier relación, tiene el derecho a heredar a sus
padres, no habría razón por la cual la conviviente, madre del hijo nacido dentro de la
convivencia, que ha dedicado sus esfuerzos y abnegación a la atención de su pareja y a
la educación y cuidado de sus hijos, esté impedida de heredar a su conviviente.
Por lo expuesto, no es posible imaginar la inexistencia de relaciones entre los padres
dentro de una unión irregular y que estas relaciones, de todo tipo, no puedan producir
una serie de efectos, esencialmente, patrimoniales. Y que, en caso de ruptura, abandono
o fallecimiento de uno de ellos, ningún derecho pueda ser invocado por el otro.
5.3. PRUEBA DE LA UNIÓN IRREGULAR
En la actualidad, lastimosamente, el reconocimiento judicial de una unión libre o de
hecho, sólo se tramita cuando el conviviente fallece, con el único fin de obtener una
pensión de viudez o alguna indemnización. Algunas convivientes tramitan una
declaratoria de herederos con fines sucesorios.
En caso de abandono, son también contadas las convivientes en el urbana de la ciudad
de EL Alto, área de la investigación, que tramitan una asistencia familiar para sus hijos,
una pensión alimenticia para ellas o inician un proceso de división y participación de
bienes.
En el caso de las uniones irregulares de convivientes sin libertad de estado, para que
éstas puedan producir efectos jurídicos de índole patrimonial, primero debería existir
constancia inequívoca de la misma. La constancia cierta de que la unión podría
acreditarse utilizando todos los medios de prueba admitidos en derecho.
La creación de un registro de uniones irregulares o concubinarias a nivel departamental
y nacional, dependiente de la Dirección General de Registro Civil, sería el medio más
eficaz para probar no sólo la existencia de la unión, quienes la componen y de cuantos
miembros consta la familia extramatrimonial, sino que también sería de suma utilidad
para probar, cuando sea necesario, el inicio de la misma, el tiempo de duración de la
unión, el número de hijos procreados y la fecha de sus nacimientos. "...se impone la
creación de un Registro de las uniones libres o de hecho, concubinato o matrimonio de
hecho, dependiente de la Dirección General del Registro Civil mediante sus agentes los
Oficiales del Registro Civil, donde los interesados en forma libre y voluntaria y sin costo
alguno para ello, registren sus relaciones, y este certificado en un momento sea el que
tenga la misma validez como el certificado de matrimonio civil." (JIMENEZ
SANJINEZ, Raúl, 1993, p, 60).
Ante la carencia de un registro nacional de uniones extramatrimoniales irregulares, en
lugares alejados, los convivientes, voluntariamente, podrían registrar su unión por ante
cualesquier autoridad judicial, militar o administrativa: H. Alcaldías Municipales, Sub
Alcaldías de las que ahora dependen las Defensorías de la Niñez y Adolescencia,
Prefecturas, Organizaciones con personería jurídica; Confederaciones y Sindicatos
campesinos, juntas vecinales en regiones y lugares alejados de las urbes y otras
legalmente reconocidas. La constancia que podrían recabar de estas instituciones,
consistentes en un formulario, una hoja Kardex o cualesquier otro documento, podría
presentarse a la Oficialía de Registro Civil más próxima. Y esta institución registraría en
un Libro creado al respecto, los datos contenidos en el documento recabado y, en base a
éste, emitir un certificado de la convivencia.
En este certificado, constaría además el nombre y fecha de nacimiento de los hijos que,
sería de gran utilidad para la inscripción de los niños en las escuelas por reconocimiento
implícito de hijo. En el caso de las uniones irregulares de convivientes sin libertad de
estado, el conviviente es reacio a reconocer expresamente a su vástago, por temor a que
ese reconocimiento sea prueba de adulterio y pueda ser utilizada en su contra.
Asimismo, este certificado podría constituirse en la prueba de la unión, así como en
prueba de la paternidad. El documento podría ser presentado, cumplidos los requisitos
de ley, dentro de un proceso sumario, seguido ante el juez instructor de familia, como
prueba para la comprobación y reconocimiento de la unión. El juez podría emitir
resolución demostrando la existencia de la unión, en caso de abandono o fallecimiento
del conviviente.
De acuerdo al art. 214, segunda parte: "La unión de los padres se comprueba en proceso
sumario seguido ante el juez instructor de familia, por todos los medios probatorios,
debiendo estarse en cuanto a los testigos a las previsiones del artículo 207, párrafo 2°".
En el caso de las uniones irregulares de convivientes sin libertad de estado, son contados
los casos en los cuales el conviviente inscribe el nacimiento de su hijo en una Oficialía
de Registro Civil. Se sugiere, en consecuencia, que ambos convivientes puedan registrar
su unión por ante cualesquier autoridad previamente mencionada.
En caso de que sólo la mujer efectúe el registro, lo debería hacer por ante cualesquiera
de las autoridades u organismos mencionados, con la presencia de tres testigos que sean
vecinos, que no tengan lazos de consanguinidad, ni de parentesco o afinidad.
En el área rural, lejos de las poblaciones, existe una completa dejadez por parte de los
padres, en cuanto a la inscripción de sus hijos en el registro civil. Sólo se preocupan de
obtener un Certificado de Nacimiento en la época donde comienza la educación primaria
y necesitan de dicho documento para inscribirlo en la escuela de su comunidad.
Es preocupante lo que sucede con los hijos nacidos en el seno de uniones irregulares de
convivientes sin libertad de estado. En algunos casos los padres piensan que el oficial de
registro civil se negará a inscribirlos en el Libro correspondiente y por lo tanto ni tratan
de efectuar el registro correspondiente. En otros casos como ya se señaló el padre no
desea hacerlo.
Muchos padres ni recuerdan la fecha de nacimiento de su hijo y por lo tanto desconocen
su edad exacta.
5.4. OBLIGACIONES ESENCIALES
5.4.1. ASISTENCIA FAMILIAR
La asistencia familiar es la ayuda que presta una persona a otra en forma obligatoria. "Es
la obligación impuesta a una persona de suministrar a otra persona, los socorros
necesarios para la vida, ..." (MORALES GUILLEN, Carlos, 1979, p, 29).
Los lazos de consanguinidad y las relaciones producto del matrimonio crean la
obligación a unos de ayudar económicamente a otros parientes necesitados. Esta
obligación consiste no sólo en proveer alimentos al necesitado, sinó todo lo que necesita
para la vida: habitación, vestido, cuidados médicos y educación, principalmente.
En principio, los padres tienen obligaciones y deberes ineludibles para con sus hijos.
Estos no deben confundirse con la asistencia familiar. El padre obligado a prestar
asistencia familiar a favor de sus hijos y de su cónyuge es aquél que se encuentra
separado o divorciado de su esposa y cuyos hijos se encuentran en tenencia de la madre.
"No ha de confundirse, según advierte con buen criterio Bonnecase, la obligación
alimenticia o de prestar asistencia con la obligación unilateral de los padres de mantener
y educar a sus hijos y de prepararlos para la lucha por la vida,..." (MORALES
GUILLEN, Carlos, 1979, p, 30).
Entre los deberes y obligaciones de los esposos dentro de una relación familiar, los
cónyuges se deben fidelidad y respeto mutuo. Asimismo, están obligados a contribuir a
la satisfacción de las necesidades comunes y prestarse ayuda y auxilios en forma
recíproca. Estos derechos y obligaciones no deben confundirse con la asistencia familiar.
"Messineo, también advierte que no debe confundirse la obligación de alimentos, con la
que incumbe a los progenitores de proveer a la manutención de los hijos y al cónyuge de
suministrar al otro cuanto sea necesario para su manutención, porque éstas son de índole
familiar y la obligación de alimentos es de contenido social." (MORALES GUILLEN,
Carlos, 1979, p, 31).
De acuerdo al Artículo 14 del Código de Familia: "La asistencia familiar comprende
todo lo indispensable para el sustento, la habitación, el vestido y la atención médica." "Si
el beneficiario es menor de edad, esta asistencia también comprende los gastos de
educación y los necesarios para que adquiera una profesión u oficio."
5.4.1.1. Sustento
Desde siempre, la necesidad imperiosa de alimentarse ha sido y es de vital y primordial
importancia. Los primeros hombres se dedicaban a recolectar frutos, luego a la caza,
después a cultivar la tierra y a criar animales, siempre con el afán de obtener alimentos
para su sustento. En la época actual, el obtener alimentos se ha simplificado.
Sin embargo, para adquirirlos se necesita de dinero; que más de las veces es difícil de
obtener por falta de fuentes de trabajo.
El momento en que la conviviente no puede obtener alimentos para satisfacer el hambre
de sus hijos, por falta de dinero, sufre la peor de las angustias. La conviviente
abandonada con hijos, no puede trabajar y procurarse alimentos por estar ocupada en el
cuidado de los menores. Este hecho hace que este destinada a vivir en la más completa
indigencia; criando hijos desnutridos y enfermos.
5.4.1.2. Vivienda
Al igual que la alimentación, la vivienda ha constituido y constituye una necesidad
esencial. Así como los hombres primitivos buscaron un albergue donde refugiarse de las
inclemencias del tiempo y del peligro que representaban las fieras salvajes, la familia
moderna necesita de una habitación, de una vivienda, de un lugar donde vivir, de un
hogar donde criar y educar a sus hijos.
Resulta por demás dramática la situación en la que se encuentra la conviviente cuando se
produce la ruptura o el abandono por parte del conviviente y es éste el dueño de la
vivienda donde estaba instalado el hogar de la familia. La conviviente es prácticamente
lanzada a la calle.
Similar situación ocurre cuando los convivientes ocupan una vivienda en calidad de
anticresistas. El conviviente abandona el hogar y tiempo después, al cumplimiento del
contrato, reclama al dueño la devolución del monto total del anticrético con el
argumento que el dinero le pertenece. Por lo general, logra que el dueño le devuelva el
dinero del anticrético y éste obliga a la conviviente a dejar la vivienda arguyendo que el
contrato de anticresis se firmó con el hombre.
En caso de alquiler de la habitación o vivienda el conviviente que abandona el hogar
deja, por supuesto, de cancelar los alquileres y la mujer se ve imposibilitada de cumplir
con el monto a ser cancelado. La consecuencia es igual de desesperante y dramática para
la mujer y los hijos. Sin una habitación donde pernoctar y preparar sus alimentos, sin un
hogar donde brindar afecto y cuidados a sus hijos, la familia se desintegra, los niños
viven en las calles; el drama familiar se presenta con sus más obscuras consecuencias.
Se debe tutelar y garantizar a la conviviente, víctima de abandono, el derecho de ocupar
la vivienda que constituía el domicilio de la familia, que era el techo que albergaba a la
familia, y de permanecer en ella, ya que constituía el hogar del grupo familiar.
5.4.1.3. Vestimenta, salud y educación
Los progenitores tienen la obligación de proveer vestido, asistencia médica y educación
a sus hijos. En la gran mayoría de los casos, los convivientes que abandonan a su pareja
y a sus hijos no cumplen con esta obligación. Puede reclamarse al conviviente, padre de
los hijos, asistencia familiar, mediante las acciones legales correspondientes, siempre y
cuando los menores hayan sido reconocidos por éste. Empero, la mujer conviviente, en
caso de ser abandonada, no puede reclamar para sí misma el cumplimiento de nada.
5.5. PENSIÓN DE ASISTENCIA
En principio, el conviviente no se encuentra entre las personas obligadas a la asistencia
familiar. Sin embargo, el artículo 15 del Código de Familia indica que entre las personas
obligadas a prestar asistencia familiar, está en primer lugar el cónyuge; se supone, en
favor de su cónyuge y de sus hijos, en caso de separación o divorcio. Por analogía, se
puede sostener que el conviviente culpable del abandono, no sólo está obligado a pasar
asistencia familiar en favor de sus hijos sino que también debería pasar una pensión de
asistencia en favor de su ex pareja. "..., puede obtener, careciendo de medios suficientes
para subsistir, se le fije una pensión de asistencia y en todo caso para los hijos que
queden bajo su guarda." (Art. 169 Código de Familia).
Esta pensión de asistencia cubriría los gastos de alimentación y vivienda,
principalmente, de la conviviente abandonada. A ésta debe asistirle el derecho de exigir
sustento a su ex pareja. La conviviente que por años ha prestado toda clase de atenciones
a su pareja y a sus hijos, infinidad de tareas en el hogar y fuera de él, no puede quedar
sin recurso para hacerle frente a las vicisitudes de la vida.
Asimismo, el rompimiento unilateral o el abandono podría dar lugar a que la conviviente
inocente exija una indemnización por daños y perjuicios emergentes de este tipo de
unión. Las uniones irregulares que cumplan con los requisitos de estabilidad,
singularidad que sean públicas deben tener los mismos beneficios legales, no se justifica
lo contrario.
5.6. DIVISIÓN DE BIENES EN CASO DE RUPTURA O
ABANDONO
Todas las familias, también las formadas por uniones de convivientes sin libertad de
estado adquieren bienes de acuerdo a sus necesidades, durante el transcurso de su
convivencia. Las uniones que han convivido en forma estable durante muchos años, han
logrado construir su propia casa, adquirir una movilidad y una serie de bienes inmuebles
y muebles. Todos estos bienes, adquiridos con el esfuerzo común de ambos
convivientes, son considerados bienes comunes. "Son bienes comunes de los
convivientes y se dividen por igual entre ellos o sus herederos cuando la unión termina,
los ganados por el trabajo personal o el esfuerzo común y los frutos que los mismos
producen, así como los bienes adquiridos por permuta por otro bien común o por compra
con fondos comunes y los productos de azar o la fortuna". (Art. 162 Código de Familia).
La disposición del artículo 162 del Código de Familia brinda protección en cuanto se
refiere a los efectos patrimoniales de las uniones libres o de hecho. Pero, en caso de
ruptura unilateral o abandono a la conviviente, en una unión irregular, esta no puede
reclamar, legalmente, ningún derecho por prohibición expresa de la Ley. Tampoco
puede hacer valer sus derechos por medio de cualesquier autoridad o instancia, ya que
los bienes adquiridos se encuentran por lo general registrados sólo a nombre del
conviviente.
Su situación se torna aún más difícil cuando la cónyuge del conviviente sin libertad de
estado, en un proceso de divorcio, reclama como bienes gananciales los bienes
adquiridos por éste y su conviviente durante la unión extramatrimonial.
La conviviente perjudicada por la ruptura unilateral o el abandono por parte de su pareja,
debería tener la capacidad legal de pedir la división y partición de todos los bienes
adquiridos durante la convivencia y la entrega de la parte que le corresponde, sin
importar si éstos están inscritos sólo a nombre de uno de ellos o a nombre de ambos. En
analogía a lo dispuesto por el art. 169 del C.F. que determina: "En caso de ruptura
unilateral, el otro conviviente puede pedir inmediatamente la división de los bienes
comunes y la entrega de la parte que le corresponde,..."
Del mismo modo, como se tiene ya dicho, el rompimiento unilateral de la unión por
parte del varón, podría dar lugar a que la conviviente exija una indemnización por daños
y perjuicios emergentes de este tipo de unión, o bien solicitar se le fije una pensión de
asistencia, en caso de no tener los medios suficientes para subsistir.
5.7. SUCESIÓN
En caso de muerte del conviviente sin libertad de estado, es la esposa supérstite quien,
sin importar su separación por tiempo indefinido del de cujus, reclama los bienes
adquiridos por éste con su conviviente, como bienes propios del esposo o como bienes
comunes, reclamando derechos que no le corresponden y obteniendo muchas veces que
el juzgador la declare heredera forzosa de todos los bienes muebles e inmuebles,
incluidos, por supuesto, los bienes que adquirió con su conviviente; debido a la falta de
registro de la unión en franca violación al mandato del articulo 1107, Numeral 3 del
Código Civil; que a la letra dice:
"ARTÍCULO 1107.- (Exclusión del cónyuge en la sucesión). La sucesión del cónyuge
sobreviviente no tiene lugar cuando: 3) Por propia voluntad y sin causa moral ni legal se
había separado de hecho de su cónyuge, y la separación dura más de un año."
El derecho patrimonial de todos los bienes adquiridos durante la convivencia
extramatrimonial se podría regir por lo que ordena el Código Civil:
"ARTÍCULO 168.- (Muerte). Si la unión termina por muerte de uno de los
convivientes, se estará a lo que dispone el Código Civil en materia de sucesiones."
5.8. INDEMNIZACIÓN POR MUERTE DEL
CONVIVIENTE
Por analogía se puede estar a lo que dispone el Código de Seguridad Social. De acuerdo
al artículo 52 del Código de Seguridad Social la muerte del conviviente da lugar a la
indemnización laboral. Si la muerte del conviviente es imputable a un tercero, la
conviviente podría seguir una acción legal demandando la reparación correspondiente,
en especial cuando existen hijos menores fruto de la relación extramatrimonial.
CAPÍTULO VI
6. METODOLOGÍA
6.1 TIPO DE ESTUDIO
6.1.1 DEL MÉTODO EMPLEADO
El tipo de método que se siguió en el presente trabajo se basó en el método de la
triangulación, aquél que combinan los métodos: deductivo, método exegético y el
método confirmatorio, utilizando sus propias técnicas: la entrevista y la encuesta.
6.2 HIPÓTESIS
La hipótesis planteada en el presente trabajo es de carácter confirmatorio no
experimental
“Mediante la propuesta de una norma jurídica que regule los efectos patrimoniales de las
uniones irregulares sin libertad de estado, se logrará que este tipo de familia se encuentre
legalmente protegida”.
6.3 VARIABLES
6.3.1 VARIABLE INDEPENDIENTE
Proponer una norma jurídica que proteja a las uniones irregulares de convivientes sin
libertad de estado.
6.3.2 VARIABLE DEPENDIENTE
La desprotección total de este tipo de familia extramatrimonial.
6.3.3 VARIABLE DEPENDIENTE
Existencia de un vació legal en cuanto a la regulación de los efectos patrimoniales que
producen estas uniones.
6.4 TÉCNICAS DE INVESTIGACIÓN
Dentro del presente estudio de carácter dogmático-jurídico se aplicaron varias de sus
técnicas
6.4.1 OBSERVACIÓN EMPÍRICA
La observación empírica a permitido constatar el grado de relación familiar que existen
entre las uniones extramatrimoniales sin libertad de estado, los bienes formados dentro
de este tipo de relaciones que fluctuaban de enseres domésticos hasta propiedades
inmuebles y por último se pudo evidenciar el grado de preocupación en la que se
encontraban sobre todo, las convivientes abandonas con hijos.
6.4.2 RESULTADOS DE LAS ENTREVISTAS
Se efectuaron 15 entrevistas a Jueces de Materia Familiar de la ciudad de La Paz y el
Alto, asimismo, se entrevisto a 15 profesionales abogados especialistas en el área
familiar. Para la elaboración de los resultados de las entrevistas, se extrajo una muestra
conformada por 10 personas, 5 jueces y 5 abogados, cuya totalidad corresponderá al
100% de los resultados de la presente investigación
1. Pregunta: ¿Los requisitos para contraer matrimonio son distintos a los
impedimentos para contraer enlace?
Gráfico Nº 1 Expone los siguientes resultados:
Fuente: Elaboración propia.
El 70% de las personas entrevistadas señalaron que los requisitos para contraer
matrimonio son diferentes a los impedimentos para contraer enlace. Refirieron que es
necesaria la siguiente distinción: requisito = una condición necesaria para algo; en tanto
que impedimento = obstáculo o estorbo para una cosa. Señalaron también que los
impedimentos legales obstaculizan la celebración del matrimonio en tanto los requisitos
son condiciones para la existencia de un derecho. Los requisitos y los impedimentos son
de distinta naturaleza y el bien jurídicamente protegido es distinto.
El 30% respondieron que los requisitos no son distintos a los impedimentos para
contraer enlace. Sostienen que ambos son condiciones legales que deben reunir los
contrayentes, por lo tanto, éstos deben ser cumplidos.
2. Exposición: El declarado interdicto no puede contraer matrimonio, pero si puede
formar una unión libre o de hecho que produce efectos jurídicos similares al matrimonio.
Gráfico Nº 2 Expone los siguientes resultados:
Fuente: Elaboración propia.
El 70% de las personas entrevistadas consideran que se trata de una omisión. Sin
embargo, sostiene que, paradójicamente el interdicto puede formar una unión libre o de
hecho.
El 30% sostiene que el interdicto no puede contraer matrimonio ni constituir una
relación de hecho.
3. Pregunta: ¿Se considera familia sólo a aquella formada mediante el acto
matrimonial?
Gráfico Nº 3 Expone los siguientes resultados:
Fuente: Elaboración propia.
El 100% de las personas entrevistadas sostienen que las uniones libres o de hecho
forman verdaderas familias.
4. Exposición: Una persona se encuentra separada de su cónyuge por más de dos años.
Transcurrido este lapso de tiempo comienza a convivir con otra, del sexo opuesto, quien
sabe de su situación jurídica. Estad unión dura por más de cinco años. La convivencia ha
sido singular, estable, pública y notoria. Han procreado hijos y han adquirido todo tipo
de bienes muebles e inmuebles. Han cohabitado bajo un mismo techo, han compartido la
misma mesa y se han prestado ayuda y socorro mutuo.
A) Pregunta: ¿En caso de ruptura unilateral o abandono, por parte de cualquiera de los
convivientes, podrá la parte damnificada pedir la división y partición de los bienes
formados dentro la unión?.
Gráfico Nº 4 Expone los siguientes resultados:
Fuente: Elaboración propia.
El 80% de las personas entrevistadas consideran que sería justo proceder a la división y
partición de bienes, puesto que durante el lapso de convivencia ambos han contribuido a
la adquisición de bienes en común.
El 20% señalaron que no, porque existe un vínculo matrimonial no disuelto.
B) Pregunta: ¿Podrá solicitar una pensión de asistencia a su pareja si no tiene medios
para subsistir?
Gráfico Nº 5 Expone los siguientes resultados:
Fuente: Elaboración propia.
El 80% señalaron que si es lo correcto, siempre y cuando en las instancias respectivas se
demuestre el estado de necesidad y la convivencia; sobre todo si el culpable de la ruptura
es el otro conviviente.
El 20% de las personas entrevistadas señalaron que legalmente, no corresponde porque
la parte perjudicada no puede pedir una asistencia familiar en razón de que carece de
título legal y no tiene reconocimiento judicial de la unión.
C) Pregunta: ¿Podrá exigir una indemnización por concepto de daños y perjuicios?
Gráfico Nº 6 Expone los siguientes resultados:
Fuente: Elaboración Propia.
El 90% de las personas entrevistadas respondieron que no parece correcto que una
persona adulta, sana mentalmente, pueda pedir indemnización de ninguna clase
conociendo los riesgos que conllevan las relaciones concubinarias con personas de sexo
opuesto que no tienen libertad de estado.
El 10% contestó que si, pero consideran que es muy difícil demostrar el daño y perjuicio
ocasionado.
D) Pregunta: ¿En caso de muerte de su pareja, tendrá derecho a la sucesión?
Gráfico Nº 7 Expone los siguientes resultados:
Fuente: Elaboración propia.
El 60% de las personas entrevistadas respondieron que desde el punto de vista de la
justicia, correspondería el derecho de heredar al conviviente.
El 40% respondieron negativamente, porque las reglas de la herencia están establecidas
en el Código Civil de manera clara y taxativamente.
6.4.3 Resultados de las encuestas
Se efectuaron 100 encuestas a convivientes sin libertad de estado que conviven en estas
uniones irregulares. Del total de las encuestas realizadas se tomo como muestra el total
de las entrevistas, llegando a totalizar el 100% de los resultados de la investigación. El
formulario de la encuesta consta de 11 interrogantes. Cada una de ellas refiere varias
alternativas de respuesta que varían en su número de elección.
I. TIEMPO DE CONVIVENCIA
Gráfico Nº 8 Expone los siguientes resultados:
Fuente: Elaboración propia.
II. NÚMERO DE HIJJOS PROCREADOS DURANTE LA CONVIVENCIA
Gráfico Nº 9 Expone los siguientes resultados:
Fuente: Elaboración propia.
III. ESTADO CIVIL ACTUAL DEL CONVIVIENTE
Gráfico Nº 10 Expone los siguientes resultados:
Fuente: Elaboración propia.
IV. ESTADO CIVIL ACTUAL DE LA CONVIVIENTE
Gráfico Nº 11 Expone los siguientes resultados:
Fuente: Elaboración propia.
V. SOBRE LA VIVIENDA
1. ¿Es propia la vivienda que ocupan?
Gráfico Nº 12 Expone los siguientes resultados:
Fuente: Elaboración propia.
2. ¿Quién cancela el alquiler?
Gráfico Nº 13 Expone los siguientes resultados:
Fuente: Elaboración propia.
3. ¿A nombre de quién está registrada la vivienda adquirida o construida?
Gráfico Nº 14 Expone los siguientes resultados:
Fuente: Elaboración propia.
VI. SOBRE LOS BIENES
a) Bienes sujetos a registro.
Gráfico Nº 15 Expone los siguientes resultados:
Fuente: Elaboración propia.
b) Electrodomésticos.
Gráfico Nº 16 Expone los siguientes resultados:
Fuente: Elaboración propia.
c) Menaje.
Gráfico Nº 17 Expone los siguientes resultados:
Fuente: Elaboración propia.
VII. SOBRE SEPARACIONES ANTERIORES
1. ¿Alguna vez su pareja la abandonó?
Gráfico Nº 18 Expone los siguientes resultados:
Fuente: Elaboración propia.
2. ¿Cuánto tiempo la abandono?
Gráfico Nº 19 Expone los siguientes resultados:
Fuente: Elaboración propia.
3. ¿La ayudó económicamente su pareja durante el tiempo del abandono?
Gráfico Nº 20 Expone los siguientes resultados:
Fuente: Elaboración propia.
VIII. SOBRE EL PORQUÉ DE LA CONVIVENCIA
Gráfico Nº 21 Expone los siguientes resultados:
Fuente: Elaboración propia.
IX. SOBRE LA SEPARACIÓN DE SU CÓNYUGE
Gráfico Nº 22 Expone los siguientes resultados:
Fuente: Elaboración propia.
X. SOBRE SU ESTADO CIVIL DE CASADO (A)
Gráfico Nº 23 Expone los siguientes resultados:
Fuente: Elaboración propia.
XI. SOBRE LA AUTORIDAD ANTE LA CUAL RECURRIRÍA
Gráfico Nº 24 Expone los siguientes resultados:
Fuente: Elaboración propia.
CAPÍTULO VII
RESULTADO DEL ESTUDIO
La doctrina nacional no analiza este tema a profundidad. Los autores sólo se remiten a
aclarar lo dispuesto por el Artículo 172 del Código de Familia.
Para la legislación Boliviana, las uniones libres o de hecho y el concubinato son la
misma institución, sólo que el vocablo concubinato continua siendo una especie de
“tabú” en nuestras leyes.
En la doctrina extranjera son varios los autores que sostiene que concubinato es toda
unión de hombre y mujer que viven en forma estable y más o menos duradera, con fines
similares al matrimonio. La aptitud matrimonial; es decir, que los convivientes tengan
capacidad de contraer matrimonio entre sí, no les parece un elementos esencial a la
institución del concubinato.
La Constitución Política del Estado Plurinacional de Bolivia otorga un trato preferencial
a la familia matrimonial; garantiza efectos jurídicos, sólo similares a las familias
formadas por las uniones libres o de hecho; y no protege, ni garantiza, ni otorga efecto
alguno a la familia extramatrimonial de hecho por personas sin libertad de estado.
El Código de Familia, guardando la debida subordinación a la Carta Magna, norma la
relación familiar desde el punto de vista de su constitución o formación; dependiendo
del tipo de familia que se origina; haciendo una diferencia de las clases de familia.
Nuestra legislación Boliviana, no otorga una protección integral a todas las familias, a
todo tipo o grupo familiar.
Dentro del trabajo de campo se pudo comprobar que de la mayoría de los convivientes
entrevistados, el 67% han convivido por más de cinco años, otros, el 20% han convivido
por más de dos años y el resto 13% han convivido por más de cuatro años.
En cuanto a la procreación de hijos en el seno familiar de estas familias, la mayoría de
los convivientes, un 83% procrearon un hijo; el 7% procrearon dos hijos; mientras que el
10% no tuvieron hijos, fruto de la unión extramatrimonial.
En relación al estado civil del conviviente, el 83% de los convivientes varones son
casados, mientras el 90% de las convivientes son solteras.
Sobre la vivienda o habitación que ocupa la familia extramatrimonial, se pudo establecer
que el 50% la alquila o renta. En el 23% de los casos, la vivienda en propia del
conviviente y tan sólo el 3 % indica que es propia de la conviviente. El 17% de los casos
indica que la vivienda ha sido adquirida por ambos convivientes y que un 7% tiene la
vivienda gajo el contrato de anticresis. De los convivientes que viven en alquiler, es el
varón, en un 93% quien cancela la renta. Y, en el 7% de los casos la conviviente mujer
es quien cancela el alquiler.
Sobre los bienes adquiridos durante la unión extramatrimonial, el 30% adquirieron una
casa y el 70% una movilidad. En cuanto a electrodomésticos: 25% adquirieron un
refrigerador; 26% adquirieron una cocina (a gas); 32% un televisor, 17% adquirieron
una radio. El 100% de ellos adquirieron menaje doméstico.
El 70% de los varones abandonó a su mujer; la mayoría, 38% por un período de
alrededor de dos meses; un 29% la abandonó por un año, un 19% por tres meses y un
14% por más de cinco meses. Durante ese tiempo, sólo el 10% ayudo económicamente a
su conviviente mujer e hijos.
Estas uniones se unieron en un 13% por afecto, 44% por convivencia, 20% por
necesidad económica y un 23% por búsqueda de seguridad.
Entre las causas de separación de su cónyuge, figura en primer lugar con un 43% la falta
de madurez, 20% la falta de recursos económicos para mantener a la familia, 17% por la
pérdida de afecto, 13% debido a malos tratos y un 7% a causa de infidelidad.
Por último, respecto a la autoridad que recurrirían las convivientes, paradójicamente un
77% manifestó que recurrirían ante un Juez, 10% refirió que acudirían ante la Policía y
un 7% a la Brigada de Protección a la Familia y un 6% a otras autoridades.
PROPUESTA NORMATIVA
“PROYECTO DE LEY, QUE MODIFICA EL ARTÍCULO
172 DEL CÓDIGO DE FAMILIA, A FIN DE REGULAR
LOS EFECTOS PATRIMONIALES DE LAS FAMILIAS DE
HECHO CONFORMADAS POR CONVIVIENTES SIN
LIBERTAD DE ESTADO”
INTRODUCCIÓN.
De conformidad a lo dispuesto por el artículo 162, numeral 2 de nuestra carta Magna se
ha dispuesto que, tiene la facultad de iniciativa legislativa, para su tratamiento
obligatorio en la Asamblea Legislativa Plurinacional: 2. Las asambleístas y los
asambleístas en cada una de sus Cámaras.
Asimismo, el artículo 163 de nuestra Carta Magna, establece todos y cada uno de los
requisitos y procedimientos legislativos para desarrollar todos los proyectos de ley
propuestos por sus respectivas Cámaras.
En este entendido, la Comisión Permanente encargada del tratamiento y aprobación
inicial del presente proyecto de Ley, ha sido nombrada por el Presidente de la Comisión
de Constitución, Derechos Humanos, Legislación y Sistema Electoral de la Honorable
Cámara de Senadores de la Asamblea Legislativa Plurinacional de Bolivia, con el objeto
de analizar y realizar el correspondiente tratamiento de la siguiente proposición
normativa modificatoria:
La propuesta de modificación al Artículo 172 del Código de Familia, con el objeto de
regular los efectos patrimoniales emergentes de las familias de hecho de convivientes sin
libertad de estado. La presente modificación busca como objeto, otorgar una protección
integral a este tipo de familias, busca la protección del Estado con características
igualitarias a todo tipo de familias, incluso las familias extramatrimoniales.
BASES DEL PROYECTO DE LEY
El presente proyecto se fundamenta en las siguientes bases legales:
- La Constitución Política del Estado en su Capítulo Quinto de los Derechos Sociales y
Económicos, Sección VI – Derechos de las Familias, que trata sobre los Derechos de la
Familias, señala en su Art. 62, que el Estado reconoce y protege a las Familias como
núcleo fundamental de la sociedad y garantizará las condiciones sociales y económicas
necesarias para su desarrollo integral. Todos sus integrantes tienen igualdad de derechos,
obligaciones y oportunidades.
- Artículo 63. I. El matrimonio entre una mujer y un hombre se constituye por vínculos
jurídicos y se basa en la igualdad de derechos y deberes de los cónyuges.
II. Las uniones libres o de hecho que reúnan condiciones de estabilidad y singularidad, y
sean mantenidas entre una mujer y un hombre sin impedimentos legal, producirán los
mismos efectos que el matrimonio civil, tanto en las relaciones personales y
patrimoniales de los convivientes como en lo que respecta a las hijas e hijos adoptados o
nacidos de aquéllas.
Artículo 64. I. Los cónyuges o convivientes tienen el deber de atender, en igualdad de
condiciones y mediante el esfuerzo común, el mantenimiento y responsabilidad del
hogar, la educación y formación integral de las hijas e hijos mientras sean menores o
tengan alguna discapacidad.
II. El Estado protegerá y asistirá a quienes sean responsables de las familias en el
ejercicio de sus obligaciones.
Artículo 65. En virtud del interés superior de las niñas, niños y adolescentes y de su
derecho a la identidad, la presunción de filiación se hará valer por indicación de la
madre o el padre. Esta presunción será válida salvo prueba en contrario a cargo de quien
niegue la filiación. En caso de que la prueba niegue la presunción, los gastos incurridos
corresponderán a quien haya indicado la filiación.
Por lo expuesto, se considera primordial la primacía de la Constitución Política en
relación a las de las Leyes Nacionales.
Asimismo, el presente proyecto de ley se basa en lo actualmente estipulado por el
Artículo 172 del Código de Familia, respecto su actual reglamentación respecto a las
uniones libres irregulares y/o plurales.
Además de ello, el presente proyecto de ley tendrá en cuenta los principios contenidos
en la Legislación Comprada y también en los principios contenidos en la doctrina y
Jurisprudencia sobre las uniones extramatrimoniales.
EXPOSICIÓN DE MOTIVOS
- Motivos de orden social
La familia es la institución más importante y de mayor trascendencia dentro de la
sociedad. El Estado, en particular, está en la obligación de otorgar a la familia una
protección integral. La Constitución Política del Estado, e su Artículo 63 Parágrafo
Segundo, al reconocer efectos personales y patrimoniales similares al matrimonio sólo a
las uniones libres o de hecho que sean mantenidas entre un hombre y una mujer sin
impedimento legal, restringe derechos de toda índole a cualesquier otro tipo de familia
extramatrimonial, en general, y a las familias formadas por convivientes sin libertad de
estado, en particular. El código de Familia en su Artículo 172, por mandato expreso,
priva de todo derecho a las familias formadas por convivientes sin libertad de estado.
- De Orden Ético, Moral y Filosófico
La Comisión también se ha inspirado en los principios basados en la moral y la ética, ya
que de los mismos destacan el reconocimiento de los derechos fundamentales de toda
persona integrante de un hogar, de una familia, así como de la responsabilidad en la
administración económica de los convivientes, incluso en caso de ruptura o separación
de los mismos.
NOMENCLATURA UTILIZADA
Dentro de la nomenclatura utilizada para la elaboración del proyecto de Ley, se han
considerado los siguientes términos:
Familia Extramatrimonial
Régimen Patrimonial
División y partición de bienes
Pensión de Asistencia
Vivienda Familiar
Derecho a Suceder
Acción Civil
Declaración Judicial
La Sentencia Declarativa
OBJETIVOS
Los objetivos del presente proyecto de ley son los siguientes:
Reglamentar el régimen patrimonial de las familias integradas por convivientes sin
libertad de estado.
Reglamentar el régimen de División y Partición de los bienes comunes de estas
uniones ya sea por ruptura de ambas partes, unilateral o por desavenencia.
Asegurar una pensión o asistencia a favor del conviviente de escasos recursos ni
medios de subsistencia
Garantizar una vivienda segura, digna a favor de la conviviente y los hijos nacidos
dentro la relación extramatrimonial.
Posibilidad de suceder por parte del conviviente supérstite a su concubino, para lo
cual se estará a lo que dispone el Código Civil en materia de sucesiones.
Derecho de reclamar por parte del conviviente supérstite responsabilidad o
indemnización por daños morales y materiales que pudiese haber sufrido.
TEXTO DEL PROYECTO DE LEY
Honorable Cámara de Senadores
Comisión de Constitución, Derechos Humanos,
Legislación y Sistema Electoral de la Honorable
Cámara de Senadores de la Asamblea Legislativa
Plurinacional de Bolivia
Considerando:
Que, el asambleísta Dante Ariel Flores Antequera, a presentado el Proyecto de Ley sobre
la modificación al Art. 172 del Código de Familia en vigencia a objeto de regular los
efectos patrimoniales emergentes de las familias de hecho de convivientes sin libertad de
estado, que ha sido tratada y aprobada inicialmente por la Comisión de Constitución,
Derechos Humanos, Legislación y Sistema Electoral de la Cámara de Senadores de la
Asamblea Legislativa Plurinacional de conformidad al Procedimiento Legislativo
señalados por los Artículos 162, 163 y siguientes de la Nueva Constitución Política del
Estado Plurinacional de Bolivia.
Considerando:
Que, dicho proyecto ha sido motivado por la inexistencia de normativa legal que
reglamente los bienes patrimoniales emergentes de las uniones extramatrimoniales de
convivientes sin libertad de estado. Debido a que en la actualidad el artículo 172 del
código de Familia no reconoce efecto ni personal ni patrimonial alguno a tales uniones
libres.
Considerando:
Que, la normativa actualmente existente resulta inadecuada e insuficiente para aplacar la
problemática suscitada a raíz de los bienes que conforman las uniones
extramatrimoniales de convivientes sin libertad de estado, siendo necesaria la creación
de una norma legal que reglamente los efectos patrimoniales de tales uniones.
Considerando:
Que, la nueva Constitución Política del Estado Plurinacional de Bolivia al referirse a los
Derechos de las familias, en su Artículo 62 menciona que el Estado reconoce y protege a
las familias como núcleo fundamental de la sociedad y garantiza las condiciones sociales
y económicas para su desarrollo integral. Asimismo refiere: Todos sus integrantes tienen
igualdad de derechos, obligaciones y oportunidades.
Considerando:
Que, reglamentar los bienes patrimoniales emergentes de las uniones extramatrimoniales
de convivientes sin libertad de estado, garantizará el desarrollo integral de éste tipo de
familia, objetivo que será alcanzado bajo los principios constitucionales de igualdad,
dignidad equilibrio, igualdad de oportunidades, equidad, bienestar común y justicia
social.
POR TANTO RESUELVE:
PRIMERO:
Se establece el reconocimiento de los efectos patrimoniales emergentes de las uniones
extramatrimoniales conformadas por convivientes sin libertad de estado y la
modificación al Artículo 172 del Código de Familia, modificaciones que harán en
sujeción a lo estipulado en el procedimiento y reglamentación siguiente.
De lo referido, modifíquese el Art. 172 del Código de Familia, el cual quedará de la
siguiente manera:
“Artículo 172.- (Uniones Irregulares). No producen los efectos anteriormente
reconocidos:
a) Las uniones inestables y/o plurales.
b) Las uniones en las cuales uno o ambos convivientes no tengan la aptitud legal
prevenida por el Artículo 45 del presente Código.
c) Las uniones conformadas por convivientes con los impedimentos legales
prevenidos por los artículos 47 al 50 del presente Código.
Las uniones de convivientes en las cuales uno o ambos no tengan libertad de estado pero
que se encuentren separados de sus cónyuges por más de dos años y que hayan
convivido con su pareja por más de tres años, desde los dos años de separación de su
cónyuge o que hayan procreado un hijo durante la convivencia, que sean estables,
singulares, públicas y notorias producirán efectos jurídicos de tipo patrimonial en caso
de abandono en caso de abandono o muerte de la pareja.”
SEGUNDO:
DEL PROCEDIMIENTO
LA FAMILIA EXTRAMATRIMONIAL DE HECHO
CONCEPTO:
Artículo 1.- La familia extramatrimonial de hecho es la constituida por un hombre y una
mujer que sin cumplir ninguno de ellos, o ambos, con el requisito exigido por el Artículo
46 del Código de Familia, ni haber obtenido sentencia de divorcio ejecutoriada pasada
en autoridad de cosa juzgada y hallándose separado de su cónyuge por más de dos años,
hace vida en común con una diferente del sexo opuesto por más de tres años en forma
estable, singular, pública y notoria.
DENOMINACIÓN:
Artículo 2.- El hombre y la mujer integrantes de esta familia serán denominados
convivientes o concubinos y su relación producirá efectos jurídicos de índole
patrimonial.
REGIMEN PATRIMONIAL
Artículo 3.- Los bienes adquiridos a título oneroso por cualquiera de los convivientes, o
por ambos, durante la unión extramatrimonial, los frutos que éstos producen, así como
los bienes adquiridos por permuta con otro bien común y los productos del azar o la
fortuna serán considerados bienes comunes, de conformidad a lo dispuesto por los
Artículos 111 y 162 del código de Familia.
DIVISIÓN Y PARTICIÓN DE BIENES
Artículo 4.- Cuando la unión extramatrimonial termine por ruptura unilateral se aplicará
lo dispuesto por el Artículo 169, Parágrafo Primero del Código de Familia.
ASISTENCIA FAMILIAR
Artículo 5.- El conviviente no culpable de la ruptura, que carezca de medios suficientes
para subsistir, y con previa valoración de su condición económica podrá solicitar se le
fije asistencia familiar que cubra sus necesidades más esenciales.
LA VIVIENDA FAMILIAR
Artículo 6.- En caso de ruptura de la unión, el conviviente no culpable y sus hijos, si los
hubiere, podrán seguir ocupando el ambiente que constituía el hogar de la familia, de
conformidad a lo dispuesto por los Artículos 250 y 251 del Código civil.
DERECHO A SUCEDER
Artículo 7.- El conviviente supérstite tendrá derecho a suceder a su pareja para lo cual se
estará a lo dispuesto y reglamentado por el Código Civil en materia de sucesiones.
ACCIÓN CIVIL
Artículo 8.- En caso de muerte, el conviviente supérstite tendrá derecho a reclamar al
responsable, indemnización por los daños morales y materiales que pudiese haber
sufrido.
DECLARACIÓN JUDICIAL
Artículo.- 9 Para que la unión extramatrimonial de hecho produzca efectos jurídicos de
índole patrimonial, se requiere declaración previa de su existencia, emanada de Juez de
Instrucción de Familia La declaración judicial de reconocimiento de la unión se
tramitará durante la convivencia, al fallecimiento de uno de los cónyuges a a la ruptura
de la unión.
LA SENTENCIA DECLARATIVA
Artículo 10.- la Sentencia declarativa de la unión determinará:
1.- La fecha de inicio y finalización de la unión.
2.- Los bienes comunes y sus frutos.
3.- El monto de la pensión de asistencia.
4.- A quien corresponda el uso del ambiente y menaje familiar.
5.- A quien de los padres corresponde la tutela de los hijos habidos dentro de la
convivencia matrimonial.
6.- La filiación de los hijos durante la convivencia.
El Testimonio de la Sentencia deberá inscribirse ante la Oficina de Registro Civil.
TERCERO:
Las presentes modificaciones referidas los efectos patrimoniales emergentes de las
uniones extramatrimoniales de convivientes sin libertad de estado, deben ser
socializadas adecuadamente, para que la sociedad en general tenga conocimiento de los
efectos consecuentes del presente proyecto y para lograr una plena efectiva aplicación de
la Ley.
CONCLUSIONES
La normativa que rige el derecho de familia no es justa; ni siquiera equitativa cuando
tratamos el tema de las uniones extramatrimoniales sin libertad de estado. Esta
normativa otorga un derecho preferencial a la familia matrimonial en desmedro de las
familias extramatrimoniales: uniones libres o de hecho y uniones de convivientes sin
libertad de estado. Este tratamiento desigual desfavorece la llamada protección a la
familia. Otorga el denominativo de familia sólo a aquella formada por el acto
matrimonial. Ni siquiera les da el título de familia a aquellas formadas
extramatrimonialmente por personas con capacidad legal para contraer enlace; a éstas las
llama uniones libres o de hecho ó uniones conyugales de hecho. A las familias formadas
por personas sin libertad de estado, no sólo las denomina “uniones irregulares”, sino que
dispone que éstas no producen efecto jurídico alguno.
La protección estatal, tan loada en su direccionamiento hacia la familia, debe estar
dirigida a todas las formas de organización familiar, de acuerdo a cada tipo, sin
minimizar la importancia de la institución del matrimonio.
No se debería enmarcar en una sola categoría, tanto a las familias extramatrimoniales
conformadas por convivientes sin libertad de estado, como a aquellas uniones formadas
por personas con impedimentos legales, dicho de otro modo, por consanguinidad,
afinidad o existencia de crimen; éstas serían uniones incestuosas o delincuenciales.
No se puede transpolar los requisitos formales para contraer matrimonio a los requisitos
para considerar a una unión como concubinaria. Aquéllos son necesarios para formar un
matrimonio de derecho.
Es necesaria la incorporación del Artículo 45 del Código de Familia (Salud Mental),
como falta de capacidad legal para formar una unión libre, o una unión extramatrimonial
de convivientes sin libertad de estado.
Casi todos los convivientes sin libertad de estado que forman una familia
extramatrimonial de hecho, no obtienen su sentencia de divorcio debido al tiempo que
dura el trámite y al costo elevado del mismo.
Muchos convivientes atribuyen su fracaso en el matrimonio a su corta edad o nivel de
inmadurez.
La situación económica es un factor para que una mujer se una y conviva con un
hombre que no ha terminado su juicio de divorcio.
Con el fin de reconocer derechos de índole patrimonial a las familias formadas por
convivientes sin libertad de estado, es necesario el reconocimiento de la familia
extramatrimonial de hecho. La comprobación de la unión de los padres y el
reconocimiento de la unión extramatrimonial de convivientes sin libertad de estado debe
efectuarse a través de un proceso sumario seguido ante un Juez Instructor de Familia.
Este reconocimiento se lo debería efectuar durante el tiempo de convivencia y no sólo
cuando se produce la ruptura de la unión, abandono o deceso de uno de los convivientes.
RECOMENDACIONES
Se recomienda en principio, que, otras Autoridades puedan ser nombradas para
determinar el registro de la unión extramatrimonial y que dicho registro sirva de prueba
dentro del proceso sumario, mismas que podrían ser:
1) El Oficial de Registro Civil; 2) el Notario de Fe Pública; 3) El Alcalde o Sub Alcalde
del Distrito correspondiente; 4) El Secretario de las Confederaciones o Sindicatos de
Campesinos 5) Autoridad Militar o Policial de la población donde se tramite el
reconocimiento de la familia de hecho.
Estas Autoridades estarían obligadas por ley a registrar estas uniones y otorgar
certificados de dicho registro a los convivientes.
Para efectuar el reconocimiento y posterior registro de la familia de hecho, los
convivientes, voluntariamente, deberían apersonarse por ante las mencionadas
autoridades. En caso de apersonarse sólo la conviviente, debería hacerlo en compañía de
tres testigos vecinos del lugar o región, al menos, que testifiquen y den fe de la unión y
el tiempo de duración de la misma.
Para evitar que la conviviente, principalmente, quede en desamparo total ante el
abandono o fallecimiento de su compañero y éste no burle obligaciones de tipo ético-
moral, la ley podría considerar a esta unión como una Sociedad de Hecho, desde el
momento en que se inició la convivencia.
Asimismo, la conviviente abandonada podría iniciarle a su pareja un proceso por
enriquecimiento ilícito, ya que la mujer con su trabajo en el hogar, con su dedicación
hacia su pareja, dando respaldo y tranquilidad para que cumpla adecuadamente su oficio,
contribuye inequívocamente a la adquisición, conservación y aumento del patrimonio
familiar. Sin embargo, la conviviente, en caso de abandono o muerte de su pareja, se
encuentra totalmente desprotegida y sin poder recurrir por ante ninguna autoridad en
busca de justicia.
En otros casos se podría aplicar el sistema de la copropiedad.
Para evitar en cierta manera la proliferación de cualesquier tipo de familia
extramatrimonial, el Estado debería iniciar campañas tanto en el área rural como en el
área urbana, dando a conocer que el matrimonio es la mejor forma de constituir una
familia. En las escuelas públicas y privadas, en el área de estudios sociales, se debería
poder especial énfasis a dar a conocer las ventajas de formar una familia mediante el
matrimonio civil.
Se hace necesaria la elaboración de un Código de Procedimiento Familiar que señale los
procedimientos que se deben seguir para cumplir con las distintas disposiciones que
emanan del Código de Familia, en relación sobre todo, a los diferentes tipos de uniones
extramatrimoniales.
Es necesaria la revisión del Artículo 63 de la Nueva Constitución Política del Estado
Plurinacional de Bolivia ya que la protección estatal al matrimonio, va en contra de lo
referente al reconocimiento de las uniones libres o de hecho.
Se recomienda sacar de contexto del Código de Familia, la denominación “unión
conyugal libre” y utilizar en su lugar la denominación unión libre o de hecho, o familia
extramatrimonial.
Es necesario aclarar la competencia del Juez Instructor de Familia en relación a su
competencia para la comprobación y reconocimiento de la unión libre o de hecho, así
como las uniones de convivientes sin libertad de estado.
Es necesario determinar cual es el Juez competente para conocer y determinar la división
y partición de los bienes comunes y gananciales de las uniones de convivientes sin
libertad de estado. Considero que el Juez competente sería el Juez de Partido de Familia.
BIBLIOGRAFÍA
FUENTES LEGALES NACIONALES
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07 de febrero de 2009, Gaceta Oficial del Estado Plurinacional de Bolivia.
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agosto de 1956.
• Ley 2026, Código Niño, Niña y Adolescente, Edición: 2175 de fecha 29 de octubre
de 1999, Gaceta Oficial del Estado Plurinacional de Bolivia.
• Ley 1674, Ley Contra la Violencia en la Familia o Doméstica, Edición: 1915 de
fecha 15 de diciembre de 1995.
• Decreto Supremo 10426, Código de Familia, Edición: CODFAM de fecha 18 de
agosto de 1972, Gaceta Oficial del Estado Plurinacional de Bolivia.
• Decreto Supremo 12760, Código Civil, Edición: 800 de fecha 15 de agosto de 1975,
Gaceta Oficial del Estado Plurinacional de Bolivia.
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1972, Gaceta Oficial del Estado Plurinacional de Bolivia.
FUENTES LEGALES EXTRANJERAS
• Constitución Política del Paraguay
• Constitución Política del Panamá
• Constitución Política del Guatemala
• Constitución Política del Nicaragua
• Constitución Política del Perú
• Constitución Política de la República del Salvador
• Código de Familia de la República del Salvador
• Constitución Política del Brasil
• Código Civil del Brasil
• Constitución Política de Honduras
• Código de Familia de Honduras
• Constitución Política de Cuba
• Código de Familia de Cuba
• Código Civil de México
• Código Civil de Costa Rica
• Código Civil de Venezuela
AUTORES NACIONALES
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JIMENEZ SANJINES, Raúl, Teoría y Práctica del Derecho de Familia, Cuarta Edición,
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ZANNONI, Eduardo A. Derecho de Familia, Buenos Aires, Astrea, 1989, 248 páginas
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