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Libro-Afroguajira Investigacion

Este es un libro resultado de investigación que se realizo con los pueblos Afro de la Guajira desde una perspectiva etnográfica, con abordajes que dan cuenta de ritualidades simbologías y la iconicidad de los Afroguajiros

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Libro-Afroguajira Investigacion

Este es un libro resultado de investigación que se realizo con los pueblos Afro de la Guajira desde una perspectiva etnográfica, con abordajes que dan cuenta de ritualidades simbologías y la iconicidad de los Afroguajiros

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Afro

DESCENDIENTES
en La Guajira:
“con mucho gusto y a mucho honor”
Afrodescendientes en La Guajira:
“con mucho gusto y a mucho honor”
Afrodescendientes en La Guajira:
“con mucho gusto y a mucho honor”

Primera edición, mayo de 2019


ISBN impreso: 978-958-48-6497-0
ISBN digital: 978-958-48-6501-4
© Claudia Mosquera Rosero-Labbé
Deivis Ojeda Iguarán
Doris Cabeza Escobar
Ernell Villa Amaya
Ruby León Díaz
© David Restrepo Motta (fotografías)

Preparación editorial
Claudia Mosquera Rosero-Labbé, Coordinación Editorial
Kilka Diseño Gráfico, Maquetación
Ana Virginia Caviedes Alfonso, Corrección de estilo

Bogotá, 2019

Impreso en Colombia
Este libro es producto de la investigación “Representaciones raciales de personas negras habitantes de áreas
rurales de difícil acceso en el Caribe colombiano”. Su distribución es gratuita. Prohibida la reproducción
total o parcial por cualquier medio, sin la autorización escrita del titular de los derechos patrimoniales.
Afrodescendientes
en La Guajira:
“con mucho gusto y a mucho honor”

Claudia Mosquera Rosero-Labbé


Deivis Ojeda Iguarán
Ruby León Díaz
Doris Cabeza Escobar
Ernell Villa Amaya

Equipo de trabajo
Paula Juliana Pardo Sanabria · Nathalia Ivonne Martínez Afanador · Oscar E. Camelo Romero

Fotografías
David Restrepo Motta
Contenido

Introducción 11

Contexto histórico de La Guajira 14


Presencia prehispánica indígena en la península de La Guajira 14
El auge perlífero en la península de La Guajira 15
Presencia y resistencia de personas de ascendencia africana
en la península durante la Colonia: palenques y rochelas 17
Misiones capuchinas en la península de La Guajira 23
La península de La Guajira durante la República 26
Del relato fundacional riohachero a su consolidación como capital 27

Las permanentes relaciones interétnicas


entre afros y wayuu 40

Rutas migratorias de poblamiento afrodescendiente 50


Rutas de la memoria ancestral 50
Rutas de la migración intradepartamental en La Guajira 58

Riohacha rural, escenarios de memorias


y asentamientos afroguajiros 64
Corregimientos ubicados en el Corredor Minero
o el Suroeste de Riohacha 69
Corregimiento de Tigreras 69
Corregimiento de Choles 70
Corregimiento de Matitas 70
Corregimiento de El Abra 70
Corregimiento de Arroyo Arena 70
Corregimiento de Cerrillo 70
Corregimiento de Monguí 71
Corregimiento de Villa Martín (Machobayo) 71
Corregimientos de Riohacha ubicados en el piedemonte
de la Sierra Nevada de Santa Marta 71
Corregimiento de Barbacoas 71
Corregimiento de Galán 72
Corregimiento de Tomarrazón-Treinta 72
Corregimiento de Juan y Medio 73
Corregimiento Los Moreneros 74
Corregimiento Las Palmas 74
Vereda Las Casitas 74
Vereda La Balsa 76
Corregimiento de Cotoprix 76
Antiguo poblado de Jacob 76
Corregimientos de Riohacha ubicados en la troncal del Caribe 78
Corregimiento de Camarones 78

Los afroguajiros en los corregimientos


de la Troncal del Caribe 82
Municipio de Dibulla 82
Corregimiento de Mingueo 84
Corregimiento de La Punta de Los Remedios 86
Corregimiento de Palomino 85
Corregimiento de Las Flores 87

Presencia afrodescendiente en el sur de La Guajira 90


Los Hoscos, resistencia afro en el sur de La Guajira 93
Municipio de Barrancas 98
Corregimiento de Roche 99
Corregimiento de Tabaco 101
Corregimiento de Los Haticos 103
El Cerrejón y los corregimientos del sur de La Guajira 103

La cultura afroguajira hoy 116


Árboles representativos del territorio afroguajiro 118
El significado del árbol de la Ceiba 118
Tamaca, Corúa y Añolí, palmas emblemáticas
de los pueblos afroguajiros 119
Palma de Tamaca (corozo) 119
Palma de Corúa 120
Palma Añolí 120
Tradición gastronómica afroguajira 121
Recetas a base de palmas 121
Confites y bebidas 123
Expresiones culturales en las comunidades afroguajiras 125
Memoria oral, entre la música y la narrativa 125
Diversión y socialización: la importancia de los juegos
en la identidad afroguajira 135
Bailes y danzas: expresiones de la identidad afroguajira 136
La muerte y el morir en las comunidades afroguajiras:
velorios y ritos mortuorios 136
Las prácticas del vivir: investiduras de saberes ancestrales 138
La comadrona 138
La rezandera 140
El yerbatero 140
Etnobotánica: prácticas tradicionales y plantas de uso cotidiano 141
Personalidades afroguajiras 144
José Prudencio Padilla 144
Luis Antonio Robles Suárez 146
Francisco El Hombre 149
Federman Alfonso Brito Barros 150
Arnoldo Iguarán 152
Personajes locales afroguajiros 153

Biografía de autoras y autores 160

Bibliografía 162
10
Introducción

Con el objetivo de elevar los niveles de auto- lograr el autorreconocimiento, la recuperación


rreconocimiento étnico-racial en el marco de de memoria histórica y reconocer el impacto
las estadísticas nacionales tales como el Censo cultural de las comunidades negras asentadas
Nacional de Población y Vivienda (2018), es en el municipio de Riohacha. Estas iniciativas
importante abordar el tema de las poblaciones no han sido suficientes, lo cual aumenta la invi-
negras en el departamento de La Guajira, lo cual sibilización de las poblaciones afroguajiras, aún
implica reconocer la construcción de identida- hoy persistentes (Mejía Noriega, 2010). Por lo
des del territorio guajiro, que giran en torno a anterior, es necesario que los afroguajiros y la
la valoración e identificación no solo de pueblos población en general de La Guajira identifiquen
indígenas o poblaciones mestizas, sino también la presencia histórica de personas negras en el
de la identidad afro en el departamento. departamento, con el objetivo de lograr el reco-
En La Guajira han surgido iniciativas para nocimiento de su identidad, su cultura y sus te-
la identificación y reconocimiento de la cultura rritorios, así como del estado de sus indicadores
afro del departamento, como la propuesta de la de calidad de vida.
Asociación Asoroblista que busca, desde lo local, En busca de fortalecer el autoconocimiento de
hacer una lectura de la presencia histórica y de la los afroguajiros y la identificación de su presen-
identidad cultural, territorial y socioeconómica cia histórica en la península de La Guajira, este
de las personas de ascendencia africana, con el libro hace un recorrido histórico para visibilizar
fin de fortalecer el reconocimiento de la iden- la llegada de personas de ascendencia africana,
tidad negra que ha desembocado en que la po- la creación de palenques y rochelas y su relación
blación se autodenomine como comunidad afro- con españoles e indígenas; además, expone cómo
guajira; y el Proyecto Ruta Negra en La Guajira, estas relaciones interétnicas han influenciado el
de la Fundación Agguanilé, que busca visibilizar autorreconocimiento de las personas negras en
La Guajira afro desde sus potencialidades para la península.

11
12
13
Contexto histórico
de La Guajira

Presencia prehispánica indígena En cercanías al Cabo de La Vela, en Apüin,


en la península de La Guajira Keemjui, U’utap, Walitpana, Kayusiüpa, Salain,
Koushotshon, Puralapu, Orolotchon y Mayula-
La investigación arqueológica describe a la po- mana, se realizaron excavaciones arqueológicas
blación asentada en el territorio de la actual que indican que en Apüin existió un asenta-
Guajira —cuyos vestigios fueron identificados miento transitorio en el que la subsistencia de
en la zona de La Pitia en Sinamaica (actual Ve- sus habitantes se basaba en la explotación de re-
nezuela)— como una agrupación de seres hu- cursos marinos y el comercio o intercambio con
manos dedicados a la pesca (principalmente de islas del Caribe (Guerra Curvelo, 2007).
bagre), como modo de subsistencia, y a la elabo- A partir de la llegada de los españoles al Nue-
ración de objetos de alfarería (Guerra Curvelo, vo Mundo se produjeron grandes cambios en
2007). Otros yacimientos arqueológicos en la aspectos como: la manera de organizar el terri-
Media y la Baja Guajira identifican grupos agri- torio, la distribución de los habitantes y la explo-
cultores y cazadores-recolectores que se asenta- tación de los recursos, que quedó en manos de la
ron en 1800 a. C. (Vásquez y Correa, 1993). Corona española. Un ejemplo de ello fue la mi-
Por otra parte, el arqueólogo Gonzalo Correal gración forzada de los indígenas guanebucanes,
(citado en Daza Villar, 2002), en investigacio-
nes sobre la antigüedad del desarrollo cultural agricultores que habitaban en la parte suroc-
colombiano, encontró en la Serranía Cocinas cidental de la península, en las estribaciones
vestigios de personas que “probablemente llega- de la Sierra Nevada, que huyeron en dos di-
ron moviéndose a lo largo de la Costa Atlántica recciones: unos hacia la Media y Alta Guajira,
desde Panamá” (p. 331). Algunos de los pueblos y otros hacia la Sierra Nevada, lo que contri-
indígenas presentes en la península de La Gua- buyó a nuevas formaciones étnicas en proce-
jira eran los wayuu y los cocinas, ubicados en la sos aún no estudiados del todo, dentro de los
Sierra de la Macuira, y los Paraujanos, ubicados cuales está el de los mismos Wayúu. (Vásquez
en Sinamaica, Paraguaipo y al occidente, en cer- y Correa, 1993, p. 275)
canías al Lago de Maracaibo. A inicios del siglo xvi, los pueblos indígenas
de la península de La Guajira se dedicaban a la

14
pesca y la recolección de frutos de cactos como trales perleros en la ranchería1 de Nueva Cádiz
el cardón, la tuna y el buche. Pero el encuentro de Cubagua (ubicada en la Isla Margarita, actual
entre estos pueblos y los españoles se caracte- Venezuela). Sin embargo, debido a que en la Isla
rizó por el abandono de las actividades de pes- de Cubagua la escasez del recurso perlífero se
ca costera y por la predominancia de la caza de empezó a notar —por efecto de un maremoto
animales terrestres para su subsistencia, tales que arrasó con la ciudad, llamada por los espa-
como venados de cola blanca, pecaríes (también ñoles Nueva Cádiz de Cubagua (Barrera Mon-
llamados zainos) y otros animales domesticados roy, 2002, citado en Mejía Noriega, 2010)— en
traídos de Europa. 1538 los españoles iniciaron la búsqueda de nue-
Los pueblos indígenas expertos en actividades vos ostrales en la zona costera del Cabo de la
de pesca desarrollaron una técnica de buceo para Vela, donde encontraron un territorio acuático
la recolección de perlas. Con la llegada de los es- propicio para la extracción de perlas. El Cabo
pañoles, estos se apoderaron de la recolección de de la Vela fue la primera zona de poblamiento
dicho recurso e hicieron uso de las capacidades español en la península de La Guajira debido a
de los indígenas de la región para que cumplie- la ubicación de ostrales perleros y también fue
ran el papel de buzos en la extracción perlífe- un “hito de navegación y [el] primer deslinde te-
ra. Con el aumento de extracción perlífera un rritorial adjudicado en tierra firme para los des-
sinnúmero de estos indígenas sufrió diferentes cubridores y conquistadores” (Vásquez y Correa,
afecciones y muchos de ellos murieron debido 1993, p. 276).
a las duras condiciones y exigencias de esa labor Tras el descubrimiento de nuevos ostrales
(Barrera Monroy, 2002, citado en Mejía Norie- se fundó Nuestra Señora de los Remedios del
ga, 2010). En consecuencia, se prohibió la uti- Cabo de la Vela, que constituyó el primer asenta-
lización de indígenas como buzos de pesca y se miento europeo con permanencia en la penínsu-
dan las primeras presencias negras africanas en la de La Guajira. El territorio de Nuestra Señora
la península de La Guajira, como esclavizados de los Remedios y sus rancherías de perlas se
pescadores de perlas. caracterizaban por una diversa población social
y racial organizada bajo una escala de poder. De
El auge perlífero en la península esa manera, quienes representaban el más alto
de La Guajira grado de poder eran los españoles o “señores de
canoas”, seguidos por mayordomos y canoeros
En el siglo xvi, las campañas conquistadoras
europeos, luego los “canoeros” o mayordomos,
tenían como objetivo dominar a los pueblos
seguidos por los “sirvientes africanos” o los es-
indígenas y declarar propiedad de la Corona
clavizados africanos y los “buceadores”, quienes
española las tierras “descubiertas”. Así, durante
eran esclavizados indígenas y, finalmente, las
los periodos de Descubrimiento y Conquista el
“indias y pajes”, las mujeres y hombres indígenas
interés se centró en la dominación económica.
El auge de bancos perlíferos fue uno de los
principales atractivos de la franja costera de la 1 Una ranchería se define como una “unidad técnica, eco-
Nueva Granada para los conquistadores y los nómica y social de los pescadores de perlas que, a pesar
de su inicial rusticidad, puede constituir el embrión de una
piratas. En 1510 se asentaron los primeros os- próspera ciudad. Son necesariamente móviles dado que su
perdurabilidad se halla asociada a la producción de bancos
perlíferos” (Otte, 1977, citado en Guerra Curvelo, 2007, p. 5).

15
dedicados al servicio, la cocina y el suministro de fueron considerados de importancia política y
alimentos (González Zubiría, 2005). económica, por ello, se designaron caciques o je-
Cabe señalar que desde el momento en que fes para que hicieran las veces de intermediarios
se realizó la migración desde la Isla de Cubagua entre los pueblos y las autoridades españolas en
hacia el Cabo de la Vela se buscaron más ostra- el control de la producción perlífera y su tribu-
les. En 1554 este asentamiento se trasladó y se tación (Guerra Curvelo, 2007).
fundó la ciudad de Nuestra Señora de los Re- Además de su atractivo perlífero, los puer-
medios del Río de la Hacha2; ambos poblados tos de la península fueron centro de control
estuvieron asociados inicialmente a la formación estratégico a finales del siglo xvi y principios
de rústicas rancherías perlíferas, que posterior- y mediados del xvii, debido a que se temía el
mente dieron lugar a la formación de prósperos ingreso de foráneos holandeses que intentaron
poblados o ciudades. Entre las personas que se apropiarse del comercio de la península de La
trasladaron y que trabajaban en las granjerías de Guajira. Además, la Isla de Curazao, habitada
perlas había, además de indígenas y europeos, por holandeses, fue foco de hostilidades hacia el
esclavizados africanos, con lo que se puede afir- dominio español, desde allí se incentivaron dife-
mar que desde antes de 1538 en la península de rentes alzamientos indígenas. La fundación de
La Guajira ya había presencia de población de poblados españoles sobre los puertos guajiros de
ascendencia africana. Un parte de ella fue adqui- Bahía Honda y Bahía de Tucacas propendía por
rida por corsarios franceses quienes traficaban la erradicación y la prevención de dichos alza-
con personas negras, y otros eran importados mientos. Las perlas constituían un botín valioso
desde Sevilla (Navarrete, 2003). Hacia el año para los piratas en Riohacha, pero también iban
1640 la mayoría de las personas africanas que por provisiones como carne y madera, ya que
arribaban a La Guajira ingresaban de contraban- eran productos difíciles de obtener en las islas
do provenientes de Curazao y Jamaica. caribeñas (Sæther, 2005).
Durante este periodo de auge perlífero algunos En 1615 comenzó a estancarse la pesca de
pueblos indígenas, como los buzos de Carrizal, perlas en La Guajira, lo que dio paso, en el siglo
xvii, a nuevas economías en la península basa-
das en el incremento de actividades agropecua-
2 Existen varias versiones sobre el significado del nombre de
la ciudad. El nombre de la ciudad tiene su origen en un su- rias como el cultivo de maíz, palo Brasil, azúcar,
ceso descrito por el viajero francés Joseph Brettes, quien, tabaco y la cría de ganado vacuno (Gómez y
al visitar la península de La Guajira en el siglo xix, en sus
notas de campo escribe: “Esta ciudad le debe su nombre Molina, s. f.).
a un incidente ocurrido durante las primeras visitas de los Luego de la prosperidad de la producción per-
conquistadores españoles: al ver interrumpida su marcha
por el río que corre en el noreste, le prometieron un hacha lífera, la actividad de este periodo decayó por so-
al indio que pudiera indicarles un paso vadeable” (Brettes, breexplotación de esclavizados indígenas y afri-
citado en Niño Vargas, 2017, p. 199). Por otra parte, existen
versiones populares sobre el origen del nombre Riohacha; canos que murieron, se rebelaron o desertaron a
en Mingueo por ejemplo se comenta que: “[…] porque los los palenques y las rochelas. Con la finalización
negros [vinieron] y la arma que usaban era una hacha para
hacer los trabajos y entonces llegaron hasta el río y por eso de la bonanza perlífera, Riohacha dejó de lado la
le colocaron Riohacha. [Otros dicen que] iban pasando [por opulencia que ostentaba cuando “comerciantes
el río] y [a] un esclavo se le cayó una hacha entonces el es-
clavo decía el hacha se la llevó el río […] Es que el arma para y joyeros vivían de las perlas que buzos indios
ellos trabajar era el hacha” (esta información se desprende [y esclavizados] sacaban del mar” (Helg, 2011,
del trabajo de campo realizado por Ruby Esther León Díaz
en la comunidad de Barrancas en enero del 2017). p. 163). Lo anterior creó un imaginario de Rio-

16
hacha como una ciudad poco atractiva, lo cual algunos de los propietarios, y se fortificaron en
dio paso al contrabando de mercancías de todo palenques” (Navarrete, citado en Ramírez et al.,
tipo entre La Guajira con las islas del Caribe y 2015, p. 40). Con estas rebeliones, para el siglo
barcos ingleses, franceses y holandeses; esto dejó xvi se empiezan a conformar asentamientos de
de lado la extracción, producción y comercializa- negros en zonas como Camarones, Moreneros3,
ción de perlas en la península. Dibulla y Cascajalito.
A partir de la fundación de Moreneros, con la
Presencia y resistencia de dispersión poblacional, se forman asentamientos
personas de ascendencia como Galán, Tomarrazón, Barbacoas y Macho
africana en la península durante Bayo, ubicados a lo largo del llamado Camino
de Jerusalén (que iba desde Riohacha, hasta el
la Colonia: palenques y rochelas
actual municipio de Puerto Colombia en Atlán-
En las primeras incursiones de esclavizados a La tico), el cual no constituía solamente una ruta
Guajira estos fueron utilizados en labores agro- de entrada y salida del Caribe, sino que era un
pecuarias de ranchería y tareas de labranza, aca- camino de intercambio económico y de expre-
rreo de agua y leña, cría de ganado y preparación siones sociales y culturales de los pobladores
de alimentos para el personal de las haciendas de asentados, quienes en su mayoría eran afrodes-
perlas (Mejía Noriega, 2011). cendientes (Ramírez et al., 2015, p. 40).
Con las actividades extractivas de la península Los esclavizados africanos también demos-
y la muerte de indígenas por la explotación per- traron su inconformidad con las extremas con-
lífera durante el siglo xvi, los españoles resol- diciones de trabajo, por ello en el siglo xvii se
vieron introducir a los esclavizados negros para registran otras negaciones y rebeliones por parte
dicha labor, tanto así que para finales del siglo de los esclavizados dedicados al buceo de perlas.
xvi la totalidad de buzos pescadores de perlas Algunas de esas manifestaciones se realizaban
eran personas negras esclavizadas que provenían de manera pacífica y otras de manera violenta;
de Guinea y Angola (Mejía Noriega, 2010). Al- en otros casos, los esclavizados decidían huir y
gunos investigadores como Fredy González asentarse en las estribaciones de la Sierra Neva-
Zubiría (2005) mencionan que los esclavizados da de Santa Marta.
africanos, al considerarse una inversión costosa El peruleo (extracción de perlas) generó el co-
para los españoles, no eran empleados inicial- mercio negrero en la ciudad del Río de Hacha y
mente en las labores de buceo para la extracción la presencia negra “fue ‘pintando’ el tipo racial de
de perlas, sino que fueron asignados a labores la zona, a lo que también contribuyó el estable-
como el arreo de agua o leña, la minería, la la- cimiento de palenques” (Orsini Aarón, 2007, p.
branza y la ganadería. 12). Para esta época, al presentarse en la penín-
Entre los siglos xvi y xvii, se empiezan a re-
gistrar las primeras rebeliones de esclavizados,
3 Moreneros merece especial atención en el análisis del po-
principalmente en las minas de oro de Zarago- blamiento afroguajiro, pues fue un foco de asentamiento
za, Antioquia y Nuestra Señora de Santa María cimarrón, que dio lugar a la conformación de otros poblados
como San Francisco, Juan y Medio, Cascajalito, Naranjal y
de los Remedios del Río de la Hacha; “en 1598, Las Casitas. Además, se convirtió en un punto de conexión
en Remedios, muchos esclavos se alzaron, des- entre los municipios del occidente de La Guajira, entre ellos
Albania, Hatonuevo y Barrancas, así como con los departa-
ampararon las minas, mataron a los mineros y mentos de Magdalena y el Cesar (Ramírez et al., 2015, p. 40).

17
sula numerosos ataques de corsarios y piratas, las colonias españolas, pero, por el miedo de los
los esclavizados negros “aprovechaban para huir españoles a rebeliones como la de Haití, no se
y convertirse en cimarrones. Algunos negros ci- logró la compra de ninguna persona negra, razón
marrones se aliaron con los wayuu, lo que au- por la cual se abandonaron los 200 esclavizados
mentaba la hostilidad en la ciudad y atizaba los procedentes de las islas francesas en las costas
rencores que los indígenas traían de antaño con guajiras (Uriana Portillo, 2013).
los españoles” (Orsini Aarón, 2007, p. 12). Esta revolución incentivó rebeliones y fugas
Por otra parte, el comercio en la península entre las personas esclavizadas; en el sur de Rio-
de La Guajira no solo se caracterizaba por el hacha se asentaron esclavizados negros fugados,
intercambio de ganado, perlas, víveres y taba- quienes escogían este lugar debido a sus caracte-
co, sino también por el comercio de personas rísticas territoriales, ya que su densa vegetación
esclavizadas, que fue impulsado por los france- posibilitaba la subsistencia y el refugio de estos.
ses (Uriana Portillo, 2013). Con el aumento de Las personas negras que huían lo hacían a luga-
importaciones de mano de obra africana para las res apartados, como terrenos boscosos de difícil
colonias, las personas esclavizadas comenzaron acceso para los españoles. Mejía Noriega (2010)
a expresar su descontento y a resistir ante los cuenta que uno de los caminos más usados por los
abusos y maltratos de sus dueños. Un ejemplo esclavizados para escapar era la ruta del “antiguo
de estas rebeliones fue la Revolución Haitiana camino de Jerusalén”, y que por ese camino se pro-
de 1791, de la cual hicieron parte todas las per- movió la creación de palenques en la zona, como
sonas esclavizadas de la isla y que influenció el los palenques de Galán, El Abra, Juan y Medio,
alzamiento posterior de personas de ascenden- Treinta, entre otros. Otro ejemplo es el corregi-
cia africana en la península de La Guajira, ya miento de Tomarrazón, que se encuentra ubicado
que esta rebelión dio como resultado la aboli- en la Media Guajira, dentro de la zona rural del
ción de la esclavitud en Haití. municipio de Riohacha, lugar que, se dice, fue po-
La Revolución Haitiana repercutió en la Nue- blado por las personas africanas en el siglo xvi.
va Granada caribeña, lo cual aumentó el miedo Los protagonistas de estos alzamientos fueron
de los colonos a nuevas revoluciones y rebeliones denominados cimarrones: hombres y mujeres
de los esclavizados en busca de su libertad; esto que en respuesta a la esclavitud emprendieron la
endureció las condiciones de vida de las personas huida hacia zonas hostiles y de difícil acceso para
negras esclavizadas en la península y en la Nueva los colonizadores. Pusieron, así, en jaque a las
Granada (Laviña, s. f.). Un ejemplo de lo ante- autoridades españolas, pues estas tenían cons-
rior se evidenció en 1803 cuando se extendieron tantemente la impresión de que los cimarrones
los rumores de que “200 negros y mulatos de- que habían escapado podían juntarse y organi-
portados de Guadalupe4 habían desembarcado zar un alzamiento conjunto, temor que, aunque
en la Península de La Guajira” (Helg, 2011, p. no se materializó en las proporciones que los
430), pero lo que en verdad sucedió en La Gua- españoles sugerían, sí sucedió en pequeños re-
jira fue que, una vez los franceses recuperaron ductos que atacaban, saqueaban y rescataban a
sus colonias y se restituyó en ellas la esclavitud, esclavizados de asentamientos poblados por los
se vendieron los esclavizados revolucionarios a colonos (Navarrete, 2014). Sin embargo, el ci-
marronismo en La Guajira no emergió como un
4 Isla francesa de Guadalupe. proyecto colectivo de resistencia, ni para conso-

18
lidarse como comunidad, sino como “una serie españolas atacaban los palenques, sus miem-
sucesiva de proyectos individuales de huida y bros eran conducidos hacia los tribunales para
movilidad” (González Zubiría, 2005, p. 33). definir su pertenencia, para garantizar el pago
Aunque se cree que el cimarronaje fue un fe- de los derechos de aprehensión por cuenta de
nómeno homogéneo, este no escapa a las par- los dueños y para que estos se encargaran de su
ticularidades que le imprimieron características protección y asilo.
específicas como el lugar de procedencia del Por lo anterior, una de las funciones de los ca-
rebelde, los trabajos realizados mientras estuvo pitanes de los palenques era recordar a los cima-
esclavizado, el trato que recibía por parte de pro- rrones quiénes eran sus amos para que, en caso de
pietarios y capataces; también influía el hecho de ser destruidos, volviesen a su tutela, es decir que,
ser “criollo”, es decir, nacido en el Nuevo Mun- al momento de una incursión contra el palenque,
do, o de ser proveniente directo de África. No las familias y los esclavizados de un mismo pro-
obstante lo anterior, las diferencias entre unos pietario permanecían unidos. Esta situación de-
y otros grupos cimarrones no interfirieron en la rivó en una forma de organización social común
conformación de los palenques, pues se tenía un en los palenques que consistió en la asociación de
objetivo común: la libertad (Navarrete, 2014). cimarrones, que pertenecían a un mismo dueño,
Los palenques se erigieron como pequeñas co- para vivir en comunidad (Navarrete, 2001).
munidades autónomas de carácter rural o núcleos Se tiene información de que en la conformación
de resistencia en los que la memoria y la identi- de los palenques por grupos de cimarrones en
dad propias de las poblaciones traídas de África
los últimos años de la década de los ochenta
podían conservarse. Los palenques cumplían dos
del siglo xvi, afloraron en cercanías de Nuestra
funciones, proteger la pervivencia de una cultura
Señora de los Remedios del Río de la Hacha
propia, la cual los hacía diferentes a los nativos
los palenques de Tomarrazón o Treinta, Barba-
y a los europeos, y proteger su vida, frente a los
coas, Villa Martín o Machobayo, y otros más.
malos tratos de los esclavistas. Los esclavizados
Aquellos primeros palenques se alzaron en lu-
se ubicaron más allá de las zonas costeras, en los
gares aptos para la agricultura y eran clásicas
arroyos, ciénagas, caños, selvas pluviales, serra-
aldeas africanas, trasplantadas en estas tierras
nías y zonas inundables (Polo Acuña y Gutiérrez
y su entorno estaba determinado en el ence-
Meza, 2011). Los palenques, para sobrevivir, con-
rramiento del terreno escogido, lo cual se hacía
solidaron relaciones con mayordomos y propie-
levantando grandes empalizados alrededor de
tarios vecinos con los que se pactaron acuerdos
los bohíos […]. (Diago Julio, 2005, p. 39)
en los que se intercambiaban bienes por servicios
(Navarrete, 2014). Se sabe que en el Caribe pro- Los principales palenques de La Guajira fue-
liferaron palenques en áreas de las provincias de ron La Ramada, ubicado en la zona que actual-
Cartagena, Santa Marta y Riohacha, y muchos mente se denomina Dibulla, y Nueva Troya, que
de ellos fueron, con el tiempo, asimilados al orde- se ubicaba en el camino de Riohacha a Maracai-
namiento territorial español y republicano (Polo bo y se caracterizaba por incursionar de forma
Acuña y Gutiérrez Meza, 2011). violenta en los pueblos indígenas; este palenque
Los asentamientos palenqueros fueron socie- fue destruido a manos de las autoridades de Ma-
dades en guerra, con la inquietud constante de racaibo a mediados del siglo xvi.
ser abatidos y destruidos. Cuando las milicias

19
Además de los palenques se erigieron otras propicios para el derroche de excesos, vicios y
formas de vida libre, las cuales recibieron el actos inmorales. La siguiente descripción permi-
nombre de rochelas. Estas fueron constituidas te hacer un acercamiento a este panorama:
por “cimarrones indígenas y negros, zambos,
[Los arrochelados] son los descendientes
blancos ‘pobres’, mestizos y pardos que constru-
de los desertores de tropas y marinería, de los
yeron un modo de vida que a los ojos de las auto-
muchos polizones que sin licencia ni acomodo
ridades ‘subvertían’ el orden legalmente estableci-
pasaron a aquellos dominios, de los negros es-
do” (Polo Acuña y Gutiérrez Meza, 2011, p. 31).
clavos y esclavas cimarrones o prófugos de sus
Las rochelas se caracterizaron por estar ubica-
amos y de otros que habiendo hecho algunas
das linealmente sobre los ríos, razón por la cual
muertes o cometido otros delitos buscaron el
las casas no se organizaban alrededor de una pla-
abrigo de sus excesos en las dispersiones para
za sino a la vera de los cursos de agua; cuando
libertarse, unos del castigo, otros de la servi-
había iglesias estas eran de madera; las prácticas
dumbre, habiendo entre ellos muchos indios e
de los habitantes se ajustaban a las condiciones
indias mezclados con mestizas, negras y mula-
del clima y el abastecimiento de productos para
tas propagaron una infinidad de castas difíciles
consumo basados en el pan coger, la pesca, la
de averiguar. (de la Torre y Miranda, citados
recolección de huevos, leche y la fabricación de
en Helg, 2011, p. 56)
quesos, todos obtenidos del ganado familiar. La
En ese sentido, la vida al margen de la Colo-
convivencia y la conformación de grupos fami-
nia permitió a los arrochelados formar uniones
liares, aunque influenciados por las prácticas
sexuales y maritales particulares, que distaban
impuestas por los españoles, no se ciñeron a la
de las normas católicas, especialmente en lo
tradición aprendida, sino que se solía recurrir a
que respecta a la monogamia y a la prohibición
la poligamia, con tendencia a la poliandria, si-
de uniones de consanguinidad. De modo que
tuación que da cuenta de la diversidad presente
las rochelas se convirtieron en un foco de inte-
en esas comunidades y del impacto que tuvo el
rés por parte de las autoridades y de la Iglesia,
mestizaje no solo en términos biológicos sino
en la medida en que eran asentamientos que
también en términos culturales. Esta tendencia
necesitaban de evangelización, corrección, vi-
también se vio acompañada por prácticas en-
gilancia y control. (Helg, 2011, p. 57)
dogámicas, lo cual generó una cohesión hacia
el interior de estas agrupaciones (Polo Acuña y Frente a estos alzamientos y rebeliones de
Gutiérrez Meza, 2011). parte de los esclavizados negros e indígenas de
Uno de los procesos asociados a las rochelas la península de La Guajira contra el poder y
es el mestizaje, pues debido a la convivencia en- control español, los españoles iniciaron, con la
tre diferentes razas se produjeron mezclas que implantación de la religión católica a través de
dieron lugar a nuevas configuraciones sociora- las misiones capuchinas, la dominación y control
ciales y culturales en toda la extensión del Ca- eficaz de los pueblos indígenas y de las personas
ribe colombiano. esclavizadas, quienes hasta ese momento se re-
Es importante tener en cuenta que las rochelas sistían y huían de la dominación española.
fueron formas de asentamiento altamente estig-
matizadas por las autoridades de la Nueva Gra-
nada, pues se argumentaba que eran escenarios

20
Estrategias de resistencia y sublevación
al poder español
Gran parte de la literatura histórica disponible acerca de la vida de es-
clavistas europeos y esclavizados nativos y africanos en el norte de Co-
lombia durante el periodo conocido como la Conquista da cuenta de las
condiciones inhumanas y los tratos crueles a que eran sometidas las per-
sonas que se encontraban bajo el dominio español. Tal es el caso de los
indígenas guajiros y los esclavizados africanos que sufrieron múltiples
vejámenes por parte de los señores de canoas en el marco de las acti-
vidades extractivas en las granjas de perla en el territorio que va desde
el Cabo de La Vela a Nuestra Señora de Los Remedios (actual Riohacha).
Sin embargo, parte de la información existente frente a este tema,
hace muy pocas alusiones detalladas a las formas en que los grupos de
esclavizados reaccionaron a los malos tratos que recibieron. Al respecto,
el análisis historiográfico que hace Ernesto Tirado Restrepo en los tomos
de su libro Historia de la Provincia de Santa Marta (1929) permite identi-
ficar diferentes sucesos que dan cuenta de los modos en que indígenas
y esclavizados negros se organizaron para hacer frente a las dinámicas
de dominación ejercidas por los conquistadores españoles.
El texto de este autor resulta significativo en la medida en que per-
mite identificar que, entre la primera mitad del siglo xvi y mediados del
xix, la consolidación del poder europeo en el territorio de la provincia
de Santa Marta (que comprende lo que actualmente conocemos como
Magdalena, parte del Cesar, parte de Norte de Santander y La Guajira en
su totalidad) estuvo signada por múltiples disputas en las que convergen
intereses económicos, pleitos territoriales y luchas por la dominación y
liberación de población esclavizada, dentro de un contexto intercultural
que transita entre la sujeción a las disposiciones dadas por la Corona
española y la tendencia a la autonomía de las sociedades gobernadas
por colonos en América.
En ese sentido es posible identificar cómo el aprovechamiento de
los recursos de la provincia de Santa Marta (para extracción de perlas,
minería, agricultura y pesca) provocó disputas entre los mismos espa-
ñoles que llegaron al norte de Colombia para cumplir con las misiones
encomendadas por los reyes de España; lo cual a su vez derivó en un
proceso de dominación y sometimiento de las poblaciones indígenas

21
que habitaban los territorios en disputa.
Como se ha mencionado, para el caso puntual de La Guajira, el prin-
cipal interés estuvo concentrado en la obtención de perlas que abun-
daban en los yacimientos de las costas peninsulares, para lo cual los
indígenas fueron obligados a trabajar en condiciones deplorables que
repercutieron en la disminución considerable de la población de nativos
esclavizados por muertes y enfermedades. De modo que empezaron
a introducirse grupos de negros traídos de África, para desarrollar la
labor pesquera.
Es en este contexto en el que inician las sublevaciones de pueblos in-
dígenas y de comunidades negras, para librarse de los trabajos forzados
y para recuperar o apropiarse de los territorios que les fueron arreba-
tados. Los registros históricos disponibles hacen un énfasis notorio en
cómo grupos indígenas como los guajiros, los tupes y los chimilas de La
Sierra Nevada de Santa Marta emprenden diferentes estrategias para
oponerse a la imposición española, entre las cuales se encuentran: in-
cendio de bohíos, persecución y asesinato de españoles y sus sirvientes
(fuesen blancos, indígenas y negros), así como el hurto de las propieda-
des de poblados de conquistadores.
En cuanto a los esclavizados negros, la información disponible es me-
nor. No obstante, se menciona que dentro de sus estrategias estaba la
huida de las granjas de perlas, lo cual les valió la denominación de negros
cimarrones, para establecerse en palenques o rochelas; es importante
anotar que estas prácticas eran mucho más comunes cuando había in-
vasiones de corsarios franceses u holandeses, pues tanto negros como
indígenas aprovechaban para escapar y adentrarse en zonas selváticas.
Tirado Restrepo (1929) da cuenta de sucesos que permiten identificar
otras maneras en que los trabajadores del peruleo lograban evadir los
duros trabajos a los que eran sometidos, especialmente en los momen-
tos en que las ostras empezaban a escasear. Es así como se menciona
que, a principios del siglo xvii, entre los esclavizados había hechiceros y
herbolarios que tenían amenazados de muerte a sus pares, si llegaban
a encontrar más ostiales, pues la actividad venía disminuyendo y ello
representaba la posibilidad de abandonar la pesca para que se les asig-
naran trabajos menos pesados (p. 209).
En este mismo relato, Tirado Restrepo señala que algunos esclavi-
zados fueron incitados a delatar a los instigadores del secreto, quienes

22
eran ahorcados como medida de escarmiento. Desde entonces, el go-
bernador de la provincia, don Diego Fernández de Argote y Córdoba,
tomó la decisión de buscar ostiales en compañía de indígenas que es-
taban amenazados de muerte para no encubrir a sus compañeros; con
este procedimiento se encontraron aproximadamente diez yacimientos
adicionales (p. 210).
En cuanto al establecimiento de palenques, los datos alusivos son
escasos, pues, aunque históricamente el palenque de La Ramada ha
sido emblemático en el sur de La Guajira, Tirado Restrepo (1929) hace
constantes menciones que dan cuenta de que este territorio fue habi-
tado tanto por indígenas como por negros entre los siglos xiv y xix, sin
referirse a este como un palenque establecido, lo cual permitiría inferir
que el asentamiento que se dio en La Ramada fue de tipo rochela. No
obstante, es posible identificar que, en el contexto de la Conquista, la
Colonia y entrado el periodo republicano, La Ramada siempre fue un
territorio de gran interés y disputa entre españoles, nativos indígenas y
negros esclavizados o cimarrones, pues al ser un lugar de ubicación geo-
gráfica privilegiada, era un sitio de paso entre Río Hacha y Santa Marta.
Al respecto, Tirado Restrepo destaca un suceso ocurrido en el año de
1531, en el que un grupo de indígenas y negros que se habían asentado
en La Ramada se sublevan para incendiar la ciudad de Santa Marta (en la
que habitaba el gobernador), pues se habían propuesto matar cristianos,
en respuesta al sometimiento y la imposición cultural (p. 63).

Misiones capuchinas en la sa productiva y se convirtieran al cristianismo”


península de La Guajira (Polo Acuña, 2012, p. 132), con el objetivo de
que olvidasen sus tradiciones culturales a fin de
Las misiones capuchinas fueron una política ser personas “civilizadas”.
de gran importancia para la dominación de la Pero las misiones religiosas no lograron con-
Corona española sobre los pueblos indígenas quistar las naciones indígenas más distantes,
y los esclavizados negros en La Guajira y en la como es el caso de la península de La Guajira.
Nueva Granada. El propósito de las misiones era Desde comienzos del siglo xvii las misiones de
“transformar a los indígenas [y esclavizados] en capuchinos que tenían como objetivo “civilizar” a
agricultores sedentarios que pagaran tributos, los indígenas wayuu tuvieron poco éxito (Helg,
sirvieran como mano de obra de alguna empre-

23
2011). Las primeras misiones capuchinas se integrados a la sociedad española que los indí-
iniciaron en 1694; en ellas Fray Juan Cuadrado genas. Un ejemplo de ello es que las personas
de Lara “logró bautizar dos adultos y algunos esclavizadas en Riohacha tenían la posibilidad
niños” (Sæther, 2005, p. 135). En ese mismo de contraer matrimonio legalmente ante las au-
año se fundó la misión en San Nicolás de los toridades españolas. Para 1778 ya se registra-
Menores y la Cruz, dos poblados indígenas cer- ban en Riohacha esclavizados casados (Sæther,
canos a Riohacha. 2005). El no registro de matrimonio de personas
Una vez iniciadas las misiones se les ordenó esclavizadas se presenta como un desafío a las
a los capuchinos evangelizar a los guajiros de autoridades civiles y eclesiásticas españolas, pues
Riohacha con cinco misiones, pero, debido a la esta acción se consideraba un rechazo al matri-
resistencia de los guajiros y la muerte de algunos monio con el fin de “defender las costumbres y
misioneros, las misiones fueron abandonadas valores africanos o afroamericanos” (Sæther,
(Sæther, 2005). En 1724 los padres capuchinos 2005, p. 107). Por otra parte, las misiones ca-
contaban con ocho pueblos en la Baja Guajira, puchinas influenciaron a los hijos de personas
entre los que se encuentran: San Juan de la Cruz, de ascendencia africana, ya que estos habitaban
San Antonio de Orino, San Agustín de Manaure, los pueblos fundados por los padres capuchinos.
San Nicolás de Menores, La Cruz, San Felipe de En 1769 los indígenas wayuu se rebelaron
Palmarito y San José del Rincón (Sæther, 2005). contra los capuchinos, destruyeron las misiones
En 1768, había siete pueblos indígenas funda- y masacraron a sus fundadores (Helg, 2011).
dos por misioneros capuchinos en La Guajira: Ante este hecho se hizo visible la incapacidad de
Boronata, fundado en 1694; La Cruz del Sal- los españoles para reprimir militarmente a los
vador, fundado en 1716; El Rincón, fundado en indígenas, por tal razón se cambió de estrategia
1735; Orino, fundado en 1735; El Cercadillo, y el virrey de la época ordenó realizar campañas
Laguna de Fuentes y Camarones (Guerra Cur- de pacificación y colonización que se basaron en
velo, 2007). Boronata incluyó otras misiones la creación de asentamientos en escenarios es-
capuchinas de La Guajira, como la de Nues- tratégicos (Helg, 2011). Guerra Curvelo (2007)
tra Señora del Rincón de Cayuz, San José de menciona que se presentaron rebeliones de los
Leonisa Capuchino —antiguo pueblo de La indígenas ante el proyecto evangelizador de los
Cruz— y Nuestro Seráfico Padre Francisco; en misioneros enviados por la Iglesia y muchas de
este pueblo los padres capuchinos utilizaron di- las poblaciones antes mencionadas fueron des-
ferentes categorías socioraciales para clasificar la truidas por indígenas guajiros e indios cocinas en
población que allí habitaba; estas categorías son: los años 1701, 1736, 1742, 1763, 1769 y 1775.
mestizos, esclavos, zambos, indios puros, libres, Ya en el siglo xviii las operaciones militares
mulatos y españoles. Es importante mencionar comandadas por el Imperio español se consoli-
que la categoría de zambos se usó para nombrar daron y se caracterizaron por su rol pacificador
a los hijos de los indígenas con los esclavizados de los pueblos indígenas. En aras de dicha pacifi-
negros (Polo Acuña, 2012). cación la Corona española estableció capitulacio-
Si bien las misiones capuchinas no eran di- nes de conquista y poblamiento; una de dichas
rectamente dirigidas hacia las personas de as- capitulaciones fue otorgada en 1760 por el virrey
cendencia africana de La Guajira, no se puede Solís a Bernardo Ruiz de Noriega, quien, a cam-
desconocer que los esclavizados estaban más bio de obtener licencias para importar esclavi-

24
zados a la Provincia de Santa Marta, de la cual José Dolores y los capuchinos fue el obispo Fray
hacía parte La Guajira, aceptó el compromiso Atanasio De Soler, quien, para la muerte del in-
de someter a los pueblos indígenas y de fundar ternacionalmente afamado cacique, ejercía como
pueblos en lugares estratégicos en términos mi- máximo jerarca del vicariato de La Guajira y, en
litares, como Bahía Honda, Pedraza y el Cerro su ensayo titulado “El Cacique José Dolores”,
de la Teta (Guerra Curvelo, 2007). describe en detalle aspectos importantes de la
La relación entre los guajiros y los españoles se relación entre este líder wayuu y los capuchinos.
caracterizaba por la hostilidad y las guerras. Los José Dolores tenía un vasto imperio, cuya pri-
guajiros fueron descritos como “un grupo étni- mera capital fue la ranchería de Garrapatamana
co que desafió con éxito los intentos españoles y luego pasó a Carraipía. En sus dominios los
de colonización, evangelización y pacificación” religiosos fueron recibidos y apadrinados por él
(Sæther, 2005, p. 133), pero los frailes capu- mismo. Tanto así, que cuando a los sacerdotes
chinos no solo intentaban que los habitantes de se les acababan las provisiones el cacique los
La Guajira hicieran parte del régimen colonial aprovisionaba y cuando debían hacer largos re-
español, también buscaban detener el comercio corridos marchaban en las bestias del cacique.
y el contrabando con comerciantes extranjeros Además, les dio todo el terreno y apoyo nece-
(Sæther, 2005). Sin embargo, los guajiros adop- sarios para que construyeran el campamento y
taron sistemas económicos españoles como la ga- la escuela donde los mismos hijos de José Do-
nadería, el uso de armas de fuego y el comercio, lores estudiaron; el cacique siempre les decía a
aspectos que contribuyeron a su resistencia a la los demás wayuu: “respeta al capuchino porque
colonización y les permitió mantener el orden, la él es mi hermano” (De Soler, 1915, p. 568). Los
cultura, el lenguaje, la religión y la organización capuchinos hicieron gran amistad con él a raíz de
social de sus pueblos. tantos favores recibidos de su parte, a tal punto
Los caciques indígenas tuvieron un papel que cuando el cacique entró en convalecencia
muy importante durante las misiones capuchi- por una enfermedad hepática (la que a al final
nas, pues ellos eran las personas encargadas de le produjo la muerte), los religiosos usaron sus
mediar las relaciones entre los indígenas y los conocimientos médicos para tratar su enferme-
padres capuchinos. Sin embargo, los caciques dad, lo que le generaba notables mejorías, pero
ayudaban a la “civilización” de indígenas para ob- nunca fueron suficientes puesto que el cacique
tener beneficios militares y comerciales; este es el los interrumpía para acudir a la medicina tradi-
caso del cacique José Dolores quien recibió como cional wayuu.
regalo un fusil de repetición en agradecimiento a A principios del siglo xx los capuchinos fun-
los servicios prestados en sus dominios. daron orfelinatos para niños wayuu como parte
Vale recordar que José Dolores fue el cacique de la civilización de indígenas guajiros. Los or-
wayuu más poderoso del cual se tenga informa- felinatos se situaban en cercanías de las ranche-
ción bibliográfica, tal y como lo registran autores rías de los indígenas wayuu. El orfelinato de San
como José Ramón Lanao Loaiza, en su libro Las Antonio, creado en 1910, tenía influencia sobre
Pampas Escandalosas, y Antonio Joaquín López, las rancherías de Guarrachal, El Pájaro, Carazúa,
en su obra Dolores de una Raza, entre otros. Pero Guaraguao, Muramana, Garra patamana y Ca-
quien da una información más precisa sobre la rraipía; por otra parte, el orfelinato de Nazaret,
relación de amistad y respeto que existió entre creado en 1913, controlaba las rancherías de Ta-

25
roa, Maguaipa, Guaseipá y Alpanapause (Daza poblacional más numeroso—; en segundo lugar,
Villar, 2002, 2008). por las relaciones de parentesco entre indígenas,
personas negras y españoles, lo que dio paso a la
La península de La Guajira incorporación de mestizos y zambos a los pue-
durante la República blos indígenas.
El fin del dominio español implicó para el
Entrada la época de la República, las autoridades
Gobierno de la naciente república enfrentar las
buscaban la protección del territorio evitando el
problemáticas del territorio guajiro, entre las que
contacto entre indígenas y foráneos, por ello se
se encontraba la pacificación de los indígenas, ac-
retomaron las labores evangelizadoras y se man-
ción que había fracasado; el contrabando, pues
tuvieron las reducciones de indios5. Sin embargo,
no solo beneficiaba a los indígenas sino también
entre 1830 y 1850, los conflictos entre españoles
a los criollos de Riohacha, dejando de lado al
criollos y guajiros resurgieron. No obstante esto
Gobierno; finalmente, la problemática que más
último, se tomaron medidas en aras de la pro-
preocupaba era la relacionada con el intercambio
tección del comercio y la prosperidad guajira, de
comercial con los ingleses, ya que este permitía a
este modo se evitó la apropiación de mercancías,
los indígenas guajiros obtener armas, lo que au-
negocios y territorios por parte de ingleses que
mentaba su autonomía (Observatorio del Caribe
tenían presencia en las costas de la península.
Colombiano, 1999).
La Guajira, por ser una zona fronteriza, se
Durante este periodo, los esclavizados afri-
caracterizó por su abundante comercio. Las pri-
canos eran “utilizados en diferentes negocios,
meras redes de contrabando se establecieron en
vendidos, empeñados, prestados y heredados”
el siglo xvii, cuando los indígenas wayuu pu-
(González Zubiría, 2005, p. 55), y sus hijos eran
sieron resistencia a muchas de las disposiciones
considerados ganancias adicionales; los princi-
españolas, tanto así que los indígenas llegaron a
pales negociantes de esclavizados en Riohacha
controlar y dominar el negocio de las perlas, lo
fueron los hermanos José María y Manuel José
que generó redes de comercio entre el interior
Fuentes. Antes de la abolición de la esclaviza-
del Río de La Hacha y extranjeros franceses y
ción en La Guajira, algunos esclavizados fueron
holandeses.
llevados a Curazao para evitar que se cobijaran
Durante el periodo histórico de la Repúbli-
bajo la Ley de libertad de esclavos, para así poder
ca, La Guajira se caracterizó por las relaciones
continuar con la tenencia y tráfico de personas es-
interétnicas que se presentaron en el marco del
clavizadas, actividad que sería prohibida en 1850.
fenómeno del contrabando. Estas relaciones
La República estuvo marcada por la pacifica-
estuvieron determinadas, en primer lugar, por
ción de indígenas de la península, el mestizaje,
“la preponderancia demográfica de los indios
el mulataje y el zambaje, lo que dio paso a las
durante el siglo xviii por encima de los blan-
permanentes e históricas relaciones interétnicas
cos, mestizos y zambos” (Polo Acuña, 2005, p.
surgidas en La Guajira entre indígenas, españo-
131) —lo que marcó una gran diferencia con el
les y personas de ascendencia africana, además
resto del país donde los mestizos eran el grupo
de las relaciones entre todos ellos con otros gru-
5 Las reducciones de indios, que tenían una finalidad evan- pos poblacionales y con el mismo territorio.
gelizadora, eran poblaciones en las que se asentaron los
indígenas y que se encontraban alejadas de las ciudades
donde vivían los españoles.

26
Del relato fundacional de constantes ataques por parte de piratas, situa-
riohachero a su consolidación ciones que motivaron a los habitantes del peque-
ño asentamiento a solicitar un nuevo traslado.
como capital
Al emprender la búsqueda de un nuevo lugar
La ciudad de Nuestra Señora de los Remedios que sirviera para establecer el próximo asenta-
del Río de la Hacha, fundada en 1545, tiene sus miento, el cual debería permitir desarrollar las
antecedentes en la Isla de Cubagua (localizada actividades de pesca y el tráfico de mercancías
hoy en Venezuela), la cual se había convertido ya tanto hacia el interior de la Nueva Granada
desde antes de 1500 en el “paradigma perlífero”, como hacia afuera, a los otros Virreinatos y hacia
pues sus aguas se encontraban llenas de ostras Europa, se decidió, luego de varios días de trave-
ubicadas a una escasa profundidad; cercana a sía, asentarse muy cerca de una de las desembo-
Cubagua se encontraba la Isla de Coche, también caduras del río Carancara o río Calancala (hoy
con abundantes ostrales (Bueno Jiménez, 2012). río Ranchería), que se encontraba muy cerca al
Para el año 1538 se autorizó el traslado del mar. Conformado el asentamiento y habiéndose
asentamiento isleño hacia el Cabo de la Vela y establecido la población, se reactivó la granjería
el poniente de Punta Gallinas, ubicado hacia de perlas, que “inició [con] la extracción de perlas
el occidente de la península, con el objetivo de [primero] con base en la esclavitud indígena y
inspeccionar y descubrir nuevos bancos de os- luego también con esclavizados negros” (Nava-
tras perleras, razón por la que se migró hacia allí rrete, 2003, p. 36).
(Bueno Jiménez, 2012). La creación de Nuestra Señora de los Reme-
Al comenzar el viaje, y luego de encontrar un dios del Río de la Hacha generó problemas le-
lugar adecuado para la extracción perlífera, se gales que se mantuvieron por varios años; como
fundó un nuevo asentamiento que terminó en la la ciudad del Río de la Hacha quedaba próxima
construcción de Nuestra Señora Santa María de a Santa Marta, esta reclamaba jurisdicción so-
los Remedios del Cabo de la Vela y, por Cédula bre la ciudad, pero los antecedentes de migración
Real del 16 de diciembre de 1538 dada por la desde Cubagua permitían que la Real Audiencia
Real Audiencia de Santo Domingo6, se creó una de Santo Domingo también reclamara posesión
alcaldía para la ciudad dándole así autonomía sobre ella. Annicchiarico (s. f.) dice sobre esta
de gobierno. situación que
Aunque la ciudad recién fundada contaba con
tan pronto como principió a adquirir una
bancos de ostras, las cuales habían sido el obje-
nueva fisonomía el Cabo de la Vela por el po-
tivo principal para emprender la mudanza desde
blado que recientemente había fundado, princi-
Cubagua y Margarita, la estancia en dicho lugar
piaron a aflorar los conflictos de jurisdicciones
y la existencia de Nuestra Señora Santa María
entre las provincias de Santa Marta y Venezue-
de los Remedios del Cabo de la Vela fue corta
la, por encontrarse cerca de allí el límite de estas
por razones diversas: las difíciles condiciones del
dos gobernaciones, esta última la consideraba
asentamiento en términos ambientales, ya que
dentro de su jurisdicción, pero, debido al hecho
por las características del suelo y por su ubicación
de su cercanía a Santa Marta, las autoridades
hacían difícil tener acceso al agua, y el ser blanco
de esta ciudad ejercían allí actos de gobierno a
veces despóticos, e inclusive los obispados de
6 Creada en 1526, dependiente del Virreinato de Nueva España.

27
ambos gobiernos pretendían tener jurisdicción las costas de Nuestra Señora de los Remedios
eclesiástica sobre la ciudad. (p. 117) del Río de la Hacha cuyos habitantes pade-
cieron la visita de aquellas gentes trúhanes,
Posteriormente, cuando el Virreinato del Perú
quienes no tenían escrúpulos ni compasión e
se dividió en tres nuevos virreinatos, estos plei-
irrumpían violentamente, conforme ocurrió en
tos jurisdiccionales generaron nuevos problemas
el curso de la mañana del 18 de mayo de 1565,
sobre la demarcación fronteriza entre uno y otro
cuando una numerosa flota de barcos ingleses
territorio, situación que se fue repitiendo a lo lar-
al mando del pirata Juan de Aquines fondeó
go de los años con la evolución del continente y
enfrente de la ciudad y enseguida, una comi-
la creación, reducción, ampliación o disolución
sión del capitán se presentó ante el Cabildo
de naciones.
para pedir permiso para vender a los hombres
Para el año 1565 la ciudad del Río de la Hacha
y mujeres de raza negra que transportaba;
comenzó a experimentar un movimiento econó-
el Cabildo respondió negando el permiso y
mico mucho mayor y más estable, impulsado por
cuando le fue informado al capitán Aquines,
la pesca; el afloramiento del movimiento naviero
amenazó con desembarcar con cuatrocientos
integrado por holandeses, judíos y españoles; y
de sus hombres para que incendiaran la urbe,
el transporte de pasajeros y mercancías, lo que
luego de saquearla y encima bombardearla.
la volvió enclave estratégico y, por esto mismo,
Como quiera que el Cabildo hizo caso omi-
blanco de ataques de corsarios franceses y piratas
so a la amenaza, dos días después de proferi-
ingleses (Diago Julio, 2005).
da, Aquines ordenó el bombardeo en tanto los
Diago Julio (2005), en su relato sobre el ori-
petaches con más de doscientos hombres per-
gen y surgimiento de la ciudad del Río de la
fectamente armados, se acercaban al puerto,
Hacha, narra un episodio que, aunque extenso,
que estaba defendido por unos sesenta hom-
es de suma importancia, ya que da pistas sobre
bres mal armados […]. Como la resistencia no
cómo y cuándo comenzó la venta de esclaviza-
impidió el desembarco, los vecinos huyeron
dos de ascendencia africana en la región como
apresurados, tomando los caminos que con-
actividad mercantil, convirtiéndose así en una
ducían a las montañas y a la Laguna Salada,
de las más importantes, pues suministraba
pero notificados de que los piratas prenderían
mano de obra para tareas de toda índole. Así,
fuego a las casas, volvieron y resolvieron en-
cuenta este autor que
trar en negociaciones con Aquines y […] du-
con el paso de los días, la actividad comercial rante doce días estuvieron comprando escla-
acreció ostensiblemente y no era solamente el vos, ropa y provisiones, que pagaron con oro
comercio de vino, productos agrícolas, perlas, y con perlas […]. Fueron estos desdichados
oro maderas, manufacturas, sal y tafiletes el hombres y mujeres, los primeros de raza ne-
que comprendía el proceso económico, pues gra en avecindarse a la fuerza en la cuidad de
otro renglón afloró manifiesto en la venta de Nuestra Señora de los Remedios del Río de
hombres de raza negra reducidos a la escla- la Hacha, quienes, arrancados violentamen-
vitud, lo cual estimuló la proliferación de fili- te de sus ancestrales territorios, que los eran
busteros y barcos negreros. Por esta actividad Angola, Río Muní, Fernando Poo, Calabar,
comercial la marejada de los piratas aumentó Senegal y Malí, fueron vendidos como ani-
infestando las aguas del Caribe hasta alcanzar males a través de un comercio ultrajante a la

28
dignidad humana. Según obra en los Archivos Aun cuando en el relato de Diago Julio se re-
de Indias, Estante 2, Cajón 2, Legados 1/16 ferencia la llegada de los esclavizados para el año
fueron más de un mil cien esclavos, hombres 1565, este arribo hace alusión a la venta forzosa
y mujeres, los vendidos por Juan de Aquines. de esclavizados en La Guajira. Por otra parte, se
(Diago Julio, 2005, pp. 29-30) evidencia presencia negra desde 1538 ubicada en
asentamientos pesqueros de la península proce-
dentes de Cubagua y Margarita.

La sociedad criolla

El mestizaje
Debido a su condición elitista y a la ubicación de la ciudad en la costa,
los perleros se asentaban con sus familias españolas desde su llegada
misma a la zona. Condición diferente a los conquistadores de tierra fir-
me: hombres solos, militares, religiosos, mercenarios, busca fortunas y
algunos exconvictos que provocaron un mestizaje de inmediato en el
Nuevo Mundo. En las “Elegías” de Castellanos se evidencia la presencia
de la mujer española en Nuestra Señora de los Remedios tanto en su
ubicación en el Cabo de La Vela como en su posterior traslado a orillas
del Río de La Hacha.
El mestizaje en La Guajira fue tardío; aborígenes y españoles se en-
frentaron por trescientos años. Existía prevención entre las partes, se
evitaba el contacto puesto que colocaba en peligro al resto de la pobla-
ción. Sin embargo, en las “Rancherías de Perlas” se produjo un mestizaje
puntual, especialmente con las indias de servicio, esclavas aborígenes
provenientes de otras zonas y pertenecientes a diferentes etnias, encar-
gadas de la preparación de alimentos de la red laboral perlera. Los mes-
tizos, hijos de ese primer contacto fueron llamados “pajes” (Guerra Cur-
velo, 2007, citado en González Zubiría, 2005, p. 27), que no eran esclavos
legales, pero en la práctica tampoco eran libres, puesto que el transcurrir
de sus vidas era dentro de los límites de la ranchería de perlas.
El verdadero mestizaje comenzó a finales del siglo xix y se masificó
apenas a mediados del siglo xx, originado por dos factores: el fin de la
guerra alijuna -wayuu y la crisis económica que afectó a ambas partes
7

y presionó a entablar relaciones estratégicas para el comercio. Para el

7 Nombre designado en wayuunaiki a quien no es indígena (González Zubiría, 2005, p. 27).

29
criollo era necesario tener aliados wayuu para poder movilizarse con
seguridad por los caminos y utilizar los puertos diferentes a Riohacha
para el contrabando. Por el lado wayuu hubo una distensión de las leyes
matrimoniales ancestrales que permitieron la unión de muchos criollos
con indígenas especialmente en las comunidades indígenas cercanas a
los poblados y a los puertos.
La mayoría del mestizaje sucedió en tierra india y no en poblados
alijuna y como para el wayuu la casta se transmite por vía materna, el
hijo de padre alijuna y madre wayuu es wayuu, sin afectar culturalmente
a la etnia. Producto de eso, es común encontrar wayuu blanco de ojos
verdes o azules, algunos rubios y otros con rasgos absolutamente ne-
groides, todos hablantes del wayuunaiki y de costumbres tradicionales.

El Mulataje
El mulataje, por el contrario, fue prematuro debido a la cercanía y con-
fianza a las mujeres negras que, por pertenecer a su servicio particular,
aprendieron rápidamente el idioma, la religión y las costumbres. La con-
fianza blanco-negro creció cuando los ataques a Riohacha produjeron
evacuaciones poblacionales, especialmente de mujeres y niños blancos,
permaneciendo en la ciudad muchos hombres solos, mercaderes, fun-
cionarios y militares. En síntesis, la inseguridad propició el mulataje tem-
prano en la Riohacha del siglo xvii.
Guerra Curvelo afirma que los primeros esclavizados negros llegaron
de Cubagua, otros fueron adquiridos a los corsarios franceses y algunos
importados desde Sevilla (citado en González Zubiría, 2005, p. 28). A
partir de 1640 la mayoría de los negros que entran a La Guajira son de
contrabando, provenientes de Curazao y Jamaica. El fraude fiscal por in-
troducción de esclavizados negros en Riohacha se calculó en $1’200.000,
cifra escandalosa para la época (Castillo, 1982, citado en González Zu-
biría, 2005, p. 28).
Los esclavizados africanos, siendo una inversión costosa, no eran
empleados en la riesgosa labor del buceo para la extracción de perlas;
fueron asignados, en principio, a labores como el arreo de agua o leña
y, en años venideros, a la labranza y ganadería. Esto explica por qué la
mayoría de la población campesina de la actual Guajira es negra o mula-
ta, especialmente en las áreas rurales de Riohacha, Dibulla, Hatonuevo,
Barrancas, Fonseca y Villanueva.

30
El tratamiento preferencial de los españoles con los negros en La
Guajira produjo que la confianza se convirtiera en alianza estratégica con
un enemigo común en ese entonces, los indígenas. Las haciendas que
surtían de alimentos a Riohacha se convirtieron en cinturón de seguri-
dad, alrededor de ellas crecieron poblados cuya línea de asentamiento
produjo el camino seguro Riohacha-Valledupar, la línea limítrofe entre
las naciones alijuna y wayuu.
Para el año 1777, los mulatos (pardos) eran mayoría en la ciudad. La
población, según el censo oficial, ya triplicaba la blanca en un 45%, y el
mestizaje en Riohacha permaneció en cero luego de más de 200 años
del gobierno español en La Guajira (Tabla 1).

Tabla 1. Población de Riohacha en 1777-1778

Año Pardos Zambos Negros Esclavos Indios Mestizos Blancos


1777 797 310 64 400 13 0 205
Total: 1769
Fuente: Archivo General de la Nación. Censos varios Departamentos,
tomo 6, folios 581-360.

El mulataje permitió la continuación del criollismo en Riohacha. La


auténtica población española era flotante por sus movilizaciones en la
búsqueda de nuevos o renovados bancos perlíferos como las migracio-
nes hacia Méjico y Guatemala y el retorno de algunos perleros a la isla
de Margarita. El mulataje permitió al gobierno español tener presencia
en varios poblados de la Guajira sin arriesgar a sus funcionarios concen-
trados en Riohacha.

El Zambaje
Durante los siglos xvi y xvii, el zambaje debió existir en los alrededores
de los poblados españoles y en los palenques de negros fugados, espe-
cialmente en La Ramada, actual territorio de Dibulla. Al oeste de Rioha-
cha, los actuales poblados de Camarones, Las Flores, Dibulla y Punta de
Los Remedios, surgieron los primeros grandes grupos de zambos; para
1777, según la Tabla 1, ya existían 310 en esta ciudad. El zambo también
aparece en crónicas y correspondencia oficial como miembros de grupos
armados e incluso involucrados en alzamientos wayuu, como el caso de

31
José Antonio Pérez, acusado como factor de disturbios de los indios de
Pedraza en 17898.
Las mejores tierras eran, simultáneamente, el campo de disputa inte-
rétnica y de mayor fusión racial. Desde finales del siglo xviii hasta media-
dos del siglo xx, la margen occidental de la zona baja del Río Ranchería
se convirtió en la frontera natural entre las naciones criollas y wayuu,
zona donde surgiría la más grande población de zambos de la península.
El perfil cultural del zambo dependía exclusivamente del lugar de
crianza del menor. Si el zambo era criado por madre wayuu en su co-
munidad, este era wayuu. Si se formaba en un poblado alijuna con vida
conyugal permanente, aunque fuera de madre wayuu, era alijuna. El
zambaje no representó sistemáticamente el nacimiento de un nuevo
sector cultural, solo adicionó una variedad pigmental o facial a las etnias
indígena y criolla.

8 Archivo General de la Nación, Bogotá. Legajo 124, folios 485-493. En El Presente del Pasado, A.G.N. CD, 1996
(citado en González Zubiría, 2005, p. 28).

Aunque la llegada de esclavizados a la región legales e ilegales. Además de la presencia de los


del Río de la Hacha data del siglo xvi, los re- colonos españoles, también era posible encontrar
gistros de la esclavización pueden hallarse des- con bastante frecuencia extranjeros que entabla-
de el siglo xv. Frente a ese hecho, Troconis de ron relaciones de tipo mercantil, no solo con las
Veracoechea (1987) afirma que la población élites locales, sino también con las parcialidades
esclavizada comenzó a ser traída desde África indígenas que habitan la zona rural de Riohacha,
hacia Portugal desde 1441, siendo este el inicio esto es, aquella que se asentaba a las afueras de la
de aquella inhumana práctica que, desde princi- ciudad, y también con aquella que desarrollaba
pios del siglo xvi, inundó de esclavizados de as- su vida en la península. El comercio, tanto legal e
cendencia africana al Nuevo Mundo por más de ilegal, que tuvo lugar en la península y en la costa
tres centurias y media. Levantada la ciudad del de La Guajira, fue de gran importancia no solo
Río de la Hacha, dependiente de la Gobernación en el desarrollo de la región sino en el de todo el
de Santa Marta, con el tiempo fue ampliando Caribe, luego de la apertura de mercados que se
sus fronteras lo cual permitió la expansión de impulsó con las reformas borbónicas.
la avanzada colonizadora y el levantamiento de Históricamente, el contrabando en La Guajira
asentamientos lejos de las costas. siempre ha estado presente, incluso, en algunos
Como se puede intuir hasta aquí, la ciudad de momentos, bajo la aceptación de las regulacio-
Riohacha fue, desde su fundación, un impor- nes estatales. El territorio más significativo del
tante punto de entrada y salida de mercancías contrabando es Maicao, lugar que siempre ha

32
comercializado de esta forma. Para muchos po- Villa Martín o Machobayo y Monguí (Sprockel,
bladores de la región, el contrabando es una ac- 2011). El cultivo de marimba sustituyó los cul-
tividad ilegal pero legítima, mientras que las re- tivos de pancoger, razón por la cual los alimen-
gulaciones y controles aduaneros, a pesar de ser tos comenzaron a escasear en La Guajira, lo que
legales, son entendidos como ilegítimos para la también afectó a parte de Venezuela.
población, aunque poco a poco han debido acep- El tema de la bonanza marimbera generó con-
tarlos, a pesar de sus concepciones tradicionales. secuencias negativas para la población riohache-
Durante el siglo xx, la península de La Guaji- ra y guajira en términos de seguridad, orden pú-
ra presentó cambios en las dinámicas sociales y blico y relaciones vecinales y comunales, además
económicas a causa de la llamada bonanza ma- del alza generalizada de diversos productos que,
rimbera, que consistió en el auge de los cultivos como consecuencia de la abundancia de dinero
y comercialización de marihuana. Durante este proveniente de la marihuana, puso en desventaja
periodo el departamento presentó una marcada a la gran mayoría de la población que no parti-
ausencia de valores y un aumento significativo cipó del negocio marimbero. Con la llegada de
de la violencia. La comercialización de mari- los años ochenta, la bonanza de la marimba se
huana se inició por la demanda de marinos que desdibujó, asimismo los compradores y trafican-
la transportaban por los mercados de las An- tes extranjeros optaron por rechazar el expendio
tillas para introducirla en los Estados Unidos de marihuana colombiana cultivada en la Sierra
(Sprockel, 2011). Nevada y en La Guajira. Con la quiebra marim-
Para el crecimiento y establecimiento de la bo- bera llegó una temporada de tranquilidad a las
nanza marimbera, en primer lugar, se financió a calles de Riohacha, pues los asesinatos se reduje-
los campesinos para el cultivo de la marihuana ron sustancialmente, aunque las parrandas de los
en la Sierra Nevada y la zona bananera; poste- ahora ilíquidos exmarimberos continuaron con
riormente estos cultivos se expandieron a regio- el excesivo consumo de licor y sus “tradicionales”
nes de La Guajira como Palomino, Mingueo, disparos al aire (Diago Julio, 2005).
Dibulla, Tomarrazón, Matitas, Los Moreneros,

Relatos de viajeros europeos en La Guajira


A finales del siglo xix, en el marco de las expediciones corográficas or-
ganizadas por los gobiernos de diferentes países europeos y surameri-
canos, entre los que se encuentran Francia y Colombia, se encomienda
a diferentes científicos y viajeros9, la exploración de territorios situados
en el llamado Nuevo Continente, con el ánimo de elaborar mapas sofis-
ticados, catalogar y registrar los recursos naturales, así como elaborar

9 Es en estas expediciones en las que a territorio colombiano llegan reconocidas personalidades como Agustín
Codazzi, Alexander Von Humboldt y José Celestino Mutis.

33
vastas descripciones etnológicas en relación con los grupos humanos
que entonces habitaban las regiones exploradas.
Es en este contexto, y por orden del Gobierno de Francia, que entre
los años 1890 y 1896 el viajero francés Joseph de Brettes10 se radica
en territorio colombiano para emprender y desarrollar la denominada
“Comisión Geográfica Exploradora del Magdalena”, para reconocer de
manera integral el territorio del entonces departamento del Magdalena
(que comprendía además de su actual espacio, parte del Cesar, parte de
Norte de Santander y toda La Guajira), con el propósito de impulsar la
idea de progreso material y social de la República. De manera específica,
Brettes tenía por encargo

[...] identificar los recursos explotables del área noroccidental de


la Sierra Nevada de Santa Marta y las riberas de los ríos Cesar y
Ranchería. Adicionalmente, estudiaría la posibilidad de construir un
ferrocarril entre Riohacha y Tamalameque, población situada sobre
las orillas del río Magdalena. Para esto contaba con el apoyo del Go-
bierno colombiano y el financiamiento del Gobierno francés. (Niño
Vargas, 2017, p. 62)

El recorrido de Joseph Brettes se efectúa por vía marítima y tiene


su punto de partida en el puerto de Saint Nazaire, del país galo; hace
paradas en islas de las Antillas como Guadalupe, Martinica y Curazao,
para finalmente desembarcar en el puerto de Riohacha, ciudad en la
que se instala y da inicio a sus recorridos internos por el departamento
del Magdalena.
Las rutas internas de Brettes y su equipo se expandieron por el vasto
territorio del norte de Colombia y parte de Venezuela. Así, de Riohacha
parten hacia el sur, pasando por Dibulla, Santa Marta, las estribaciones
y picos de la Sierra Nevada de Santa Marta, Valledupar, Aguachica, Río
de Oro, Cúcuta y poblados venezolanos como Maracaibo y Paraiguaipoa,
finalizando el recorrido nuevamente en La Guajira. Durante sus despla-
zamientos, Brettes escribe acerca de la topografía y los grupos étnicos
que encontró a su paso, caracterizando de manera detallada aspectos

10 La expedición de Brettes se divide en dos partes, la primera entre 1890 y 1893; durante este último año, el
expedicionario regresa a Francia para socializar sus hallazgos sobre América en diferentes círculos académicos
y sociales. Estando allí, le es encomendada una segunda exploración, para la cual invita a su amigo Georges
Sogler; así ambos permanecen en Colombia de 1893 hasta 1896.

34
sociales y culturales relacionados con pueblos indígenas como los ar-
huacos, los chimilas y los “goajiros” o wayuu.
Durante su estancia en el Caribe colombiano, Brettes hace un mi-
nucioso recorrido por asentamientos y rancherías pertenecientes a La
Guajira, transitando por poblados como Dibulla, Treinta, Barbacoas,
Cerrejón, Urumita, Villanueva y la zona correspondiente a lo que hoy
es Uribia (Cabo de la Vela y Sierra de la Makuira). Es preciso destacar
que, aunque se ha documentado que gran parte de estos lugares han
contado históricamente con presencia de personas afrodescendientes,
los detalles de las descripciones de Brettes se centran en las culturas
indígenas, haciendo muy pocas alusiones a las poblaciones afro.
De hecho, en ningún momento Brettes hace alusiones a la forma
de agrupación o asentamiento de personas negras para establecer co-
munidades y poblados. Tampoco hace referencia a sus costumbres o
características socioculturales, pues sus pocas apreciaciones se centran
en descripciones de tipo racial o de personas con las que tuvo contac-
to. A pesar de la escasa información, los escritos de Brettes en los que
realiza menciones respecto a personas afro tienen un valor significativo,
teniendo en cuenta que son datos con carácter histórico que derivan
de la observación directa y las relaciones personales que estableció el
viajero. En ese sentido, de manera inicial, este expedicionario relata el
motivo por el cual fueron introducidos esclavizados africanos en terri-
torio colombiano:

Lo que más tarde vendría a ser el departamento del Magdalena


fue invadido en la época de la Conquista por vascos y sevillanos. El
viaje de Europa a América era largo y peligroso. Los hombres que lo
intentaban estaban dotados de una fuerza de resistencia, de un espí-
ritu de iniciativa, que los situaba por encima del común. Por los gas-
tos de las expediciones también debían ser ricos. No podían laborar
la tierra por sí mismos y tuvieron que buscar personas cuya fuerza
de trabajo pudieran aprovechar. Los indios eran muy arrogantes o
muy indolentes para someterse a su yugo, hecho por el cual los con-
quistadores se vieron obligados a extraer la mano de obra del otro
lado del océano, en la inmensa reserva de negros de Gabón. (Brettes,
citado en Niño Vargas, 2017, p. 207)

35
Adicionalmente, Brettes expone un análisis acerca de las razas en la
región, argumentando que, debido a la presencia de indígenas nativos,
conquistadores europeos y esclavizados africanos, ocurrió un proceso
de mestizaje del cual surgieron los llamados zambos (descendientes de
indígenas y negros), haciendo énfasis en cómo, dentro de la población
mestiza de la época, la raza negra tendía a conservarse de manera pre-
dominante. En palabras de Brettes:

En esta fusión la raza blanca fue la primera en absorberse; el in-


dio se conservó bien; el negro se mantuvo por largo tiempo y pueden
reconocerse sus características distintivas después de diez genera-
ciones. (Brettes, citado en Niño Vargas, 2017, p. 208)

En cuanto a las ocupaciones desempeñadas por los pobladores ne-


gros, de manera tangencial Brettes expone que sus labores eran varia-
das, pues se centra en la descripción sin abordar analíticamente aspec-
tos relacionados con el rol que los negros ocupaban en la sociedad de
la época, de acuerdo con su antigua condición de esclavizados (consi-
derando que las expediciones se hicieron en la década de 1890 y que la
abolición de la esclavitud se decretó en 1851). El fragmento presentado
a continuación, ilustra la percepción que el viajero tenía al respecto:

Los trabajadores, blancos o negros, reciben por lo general el nom-


bre de peones. Vestidos con camisa y pantalón de tela, con la cabeza
cubierta por un sombrero de paja y calzando unas sandalias llama-
das barcas o alpargatas, se desempeñan improvisadamente como es-
coltas, estibadores o agricultores. Cualquier oficio les parece bueno
siempre y cuando les aporte algo para comprar un poco de pesca-
do, carne o maíz. Sin prestarle cuidado al porvenir, tratan de igual a
aquel que los contrata. “Yo no soy su sirviente”, dicen “yo sólo trabajo
para asegurar mi vida”. (Brettes, citado en Niño Vargas, 2017, p. 203)

En relación con lo anterior, dentro de los escritos del expedicionario


se hacen explícitas dos referencias a “sirvientes” negros, quienes cum-
plieron el rol de acompañantes, ayudantes y guías de los viajeros duran-
te sus recorridos. Tal es el caso de Frantz, quien estuvo presente durante
el recorrido entre Riohacha y la Sierra Nevada de Santa Marta; estando
en las estribaciones de la Sierra, Brettes escribe sobre él: “Frantz, mi cria-

36
do negro, está extenuado y no puede realizar ninguna labor” (Brettes,
citado en Niño Vargas, 2017, p. 176).
También se presenta el caso de Federico, un peón encargado de
acompañar a los viajeros en el recorrido que de Riohacha emprendieron
hacia la Serranía de La Macuirá; dice Brettes:

Tan sólo llevé conmigo un indio educado en Venezuela, Livai,


otros dos goagiros de la costa y el negro que nos acompañaba desde
el principio. Federico, casado con una india, era una de esas personas
a las que los colombianos llamaban goagireros, pues vivía con los
indios y ellos eran sus compatriotas adoptivos. Este negro era todo
un caso. Era un buen muchacho, pero su exceso de confianza le cos-
taba desaires de nuestra parte. Era ebrio, crédulo y mentiroso. Sin
embargo, hay que aceptar que las historias que inventaba a menudo
nos hacían reír; también nos servía muy bien. (Brettes, citado en Niño
Vargas, 2017, p. 399)

En conclusión, la lectura de los escritos de viajeros foráneos que ha-


bitaron la región permite identificar inicialmente los ideales sociocultu-
rales del momento, pues las expediciones estaban sustentadas en un
fuerte impulso extractivista, cuyo propósito era conocer y aprovechar el
territorio para obtener beneficios económicos. Por otro lado, es posible
señalar que los pueblos indígenas fueron un foco de interés por parte
de los expedicionarios, pues su organización social y cultural debían ser
comprendida y documentada para poder sacar provecho y conquistar
los territorios que habitaban.
Finalmente, uno de los aspectos más relevantes tiene que ver con la
invisibilización de los pueblos negros en el norte de Colombia, dado que
a pesar de que este territorio ha estado habitado significativamente por
personas descendientes de los esclavizados africanos, las referencias
históricas siguen siendo escasas, especialmente si se ponen en compa-
ración con la información disponible sobre las comunidades indígenas
con las que cohabitaban espacios.

37
38
39
Las permanentes
relaciones interétnicas
entre afros y wayuu

El poblamiento español alrededor del peruleo no tos grupos, debe resaltarse que, por la presencia
reunió únicamente a españoles, sino también a mayoritaria de indígenas, las dinámicas de las
indígenas y esclavizados africanos, por esto la esferas políticas, económicas y culturales que se
costa de las perlas entre el Cabo de la Vela y el consolidaron contaron con un predominio de
Río de la Hacha fue el primer lugar de contacto elementos culturales indios (Polo Acuña, 2005).
interracial (Orsini Aarón, 2007). El contacto en- La población traída de África al entrar en con-
tre blancos, indígenas y personas descendientes tacto con el mundo europeo no fue sumisa, sino
de africanos estuvo marcado tanto por conflictos que, por el contrario, a través de sus sublevacio-
motivados por el control del territorio como por nes dio origen a palenques y rochelas, que, aun-
tensiones culturales generadas por el choque cul- que trataban de mantener resguardada la cultura
tural entre poblaciones diferentes, razón por la y la memoria de los esclavizados, no lograban
que se afirma que en La Guajira se configuró una desprenderse de la necesaria relación que se de-
cultura de frontera1 (Polo Acuña, 2005). bía entablar con los españoles, de quienes se huía
La interacción que se dio entre las culturas que si se quería sobrevivir (Navarrete, 2014).
hicieron presencia en La Guajira —desde el siglo La relación entre afros e indígenas estuvo sig-
xvi hasta el xviii, siendo este último donde se nada por la esclavitud, pues, en ocasiones, ambos
dio el origen de la actual República— configuró grupos fueron víctimas de esta práctica; no obs-
los rasgos más representativos de los actuales po- tante, otras veces fueron los indígenas quienes
bladores de esta región del país. Además, aunque tuvieron por vasallos a los africanos. En el siglo
el resultado del choque cultural ocurrido entre xvii algunos jefes indígenas hicieron parte del
españoles, indígenas y africanos integró desde contrabando de personas esclavizadas, comercio
el inicio las particularidades de cada uno de es- que se hacía en las costas de la península. Los
pueblos indígenas adquirían esclavizados para
“intercambiarlos con otros contrabandistas [e]
1 La cultura de frontera se refiere a la interacción entre dos
o más culturas diferentes y los lugares en que esas culturas incorporarlos a sus comunidades en calidad de
contienden entre sí y con su entorno físico para producir
manos de obra o de miembros activos de su pie
una dinámica única en el tiempo y en el espacio.

40
de fuerza” (Polo Acuña, 2012, p. 237). Otra for- que estos, a su vez, los usaran en trabajos for-
ma en que los indígenas obtenían esclavizados zados. Lo cual marcó el inicio de un negocio de
era por medio de ataques a hatos españoles; estas contrabando de esclavizados africanos entre eu-
prácticas convertían a los indígenas en poseedo- ropeos e indígenas:
res, depositarios y propietarios de esclavizados
Qe de varios Buques Franceses cargados de
africanos (Polo Acuña, 2012). El siguiente frag-
negros qe no quisieron admitir en Cartagena,
mento resulta sugerente al respecto:
recalo una Corveta a la costa de los Guagiros,
Se han introducido ya los Negros y Negras, y echo en tierra de ochenta y quatro a ochenta
y mezclado con los mismos Indios é Indias que y ocho negros, de los quales murieron siete ú
los compran y retienen esclavos, y de ahí pro- ocho y los restantes se internaron en la tierra
viene, que no solamante se aumenta el número de los Yndios, quienes los repartieron entre
de gente entre los Guagiros, sino tambien se los ricos pa aplicarlos al travajo qe algunos de
multiplica la diversidad de razas temibles de dhos negros han sido llevados por los Yndios
Mestizos, de Mulatos y de Zambos, los quales al rio de Hacha con el fin de venderlos…no ha
unidos con los Guagiros, harán siempre mas visto el trato qe dan los Yndios a los negros,
formidable esta Nacíon, y mas dificil cada dia save por los de esta clase qe se hallan en el rio
su conquista. ( Julián, 1854, citado en Uriana Hacha qe no es muy bueno según se quejan
Portillo, 2013, p. 77) delos Yndios qe no tienen ntx qe dicha Cor-
veta Francesa desembarcan otra cosa qe los
Un ejemplo de la adquisición de personas de
negros, ni menos qe llevará ganados. (Archivo
ascendencia africana por parte de los indígenas
General de Indias 1804, E 61 N. 47 citado en
se presentó cuando
Uriana Portillo, 2013, p. 403)
Andres de Luque vecino del Valle Dupar
El encuentro entre estos dos grupos (indígenas
dijo: qe sabe por noticias que en el mes de Oc-
y africanos) se remonta a la época de la bonan-
tubre del año p°p° estubo en el Pto de Chima-
za perlífera, en la que en ambos desempeñaron
re una Corveta Francesa, la qual hecho [echó]
papeles en la recolección de las ostras, en condi-
en tierra veinte y ocho negros varones y dos
ciones inhumanas, razón por la que
hembras qe fueron recogidos por los Yndios
y repartidos entre ellos para aplicarlos a las [no] es de sorprenderse que muchos escla-
lavores del Campo que oyó decir qe antes de vos indios y africanos escaparan o intentaran
esto echó dicha corveta algunos negros al agua escapar de las pescaderas. […] la organiza-
para qe se ahogasen [...]. (Archivo General de ción social, las tradiciones culturales ideoló-
Indias 1804 E 61, N. 47, citado en Uriana gicas y materiales y el estilo de vida de los
Portillo, 2013, p. 402) guajiros de hoy día (los Wayúu) tienen ele-
mentos […] de orígenes africanos y europeos.
Por otra parte, los franceses dejaban personas
(Sæther, 2005, p. 42)
negras esclavizadas en tierras guajiras para que
murieran a manos de los indígenas, pero ocurría La organización social de los indígenas wayuu
lo contrario, pues los indígenas deseaban adqui- se caracteriza por ser matrilineal; de otra par-
rir más personas esclavizadas para repartirlas y te, su ordenación en el territorio consiste en “un
venderlas a los españoles y personas ricas para conglomerado de viviendas, cuyos habitantes es-

41
tán relacionados entre sí por vínculos de consan- ascendencia africana puede rastrearse desde el
guinidad o afinidad, reconocidos públicamente; siglo xvii, en casos como el del Pueblo de Bo-
en estos asentamientos puede haber entre diez, ronata (actual Barrancas)2, ocurrido en 1694, el
quince o más viviendas, algunas muy cercanas, cual fue considerado, desde un principio como
otras a varios minutos de distancia” (Polo Acu- pueblo de indígenas pero que poco a poco se
ña, 2005, p. 18). Esto en cuanto a los indios no fue identificando como una población mezclada
conquistados, pero los nativos que sí fueron con- por la cohabitación de más de un grupo étnico.
trolados por las autoridades españolas Barrera Monroy (2000), refiriéndose a este pue-
blo, cuenta que “Boronata se consideró nominal-
residían en aldeas indias separadas circun-
mente como pueblo de indios, pero no lo fue en
dando las ciudades mayores, [mientras que]
realidad. Aunque existieron indios, lo habitaban
los esclavos vivían las más de las veces en las
sobre todo españoles y negros” (p. 69). Por otro
ciudades, plantaciones, haciendas, a menudo
lado, Polo Acuña (2012) afirma que efectiva-
en las mismas casas de sus amos. Su identi-
mente el pueblo fue en su mayoría habitado
ficación con la sociedad colonial hispánica
por indios, pero que había también presencia
era, más aún, probablemente reforzada por el
de otras poblaciones según las categorías de la
hecho de que gran parte de ellos nacía en las
época, a saber, mestizos, esclavos, zambos, libres,
localidades mismas. (Sæther, 2005, p. 107)
mulatos y españoles.
De cierta manera, la interacción entre perso- Polo Acuña y Carmona Nobles (2013) dan
nas negras e indígenas en La Guajira, fuese por cuenta de la importancia del poblado de Boro-
las razones que fueran (por comercio de esclavi- nata (Figura 1) en lo que tiene que ver con el
zados, uniones o utilización de mano de obra), mestizaje entre afrodescendientes e indígenas en
dio lugar a una nueva configuración social basa- La Guajira. Pues aunque inicialmente y gracias
da en el mestizaje asimétrico, pero con predomi- a los censos, este territorio fue catalogado como
nancia de las características wayuu. pueblo de indios, la convivencia étnica y racial
Es válido afirmar que muchos de estos ne- hizo que posteriormente se clasificara como un
gros pasaron a formar parte de la estructura poblado mestizo en el que los elementos indí-
social y política de las comunidades wayús genas jugaron un papel fundamental, teniendo
por cuanto se unieron con mujeres nativas, en cuenta que fueron las autoridades españolas
dando origen a una población zamba que se quienes impulsaron una organización social bajo
convirtió en el eslabón parental entre negros e la estructura del cacicazgo mestizo-indígena, con
indígenas. Un caso que ejemplifica esta unión el propósito de unificar políticamente los clanes
es el ya mencionado de Martín Rodríguez, hijo o castas nativas y reducirlos al nivel de pobla-
de un zambo riohachero con una indígena de ción. Dentro de este complejo entramado de
Cojoro y quien era un influyente y respetado relaciones sociales y políticas, los negros, zam-
jefe de una parcialidad ubicada cerca de la cos- bos y mulatos que habitaban Boronata se vieron
ta oriental, entre Sinamaica y Parajue. (Polo
Acuña, 2012, p. 238) 2 Según Polo y Carmona Nobles (2013), en 1834 el pueblo de
Boronata aparece registrado en el testamento de la seño-
El producto de la interacción que se estableció ra Pascuala de Sierra, como agregación de la parroquia de
entre los indígenas, los colonos y la población de Barrancas. Ubicado en el margen del Río Ranchería, al sur
oriente de la ciudad de Riohacha (p. 145).

42
Figura 1. Ubicación del pueblo de Boronata 1696-1776. Fuente: Polo Acuña
y Carmona Nobles (2013, p. 132).

43
trastocados por el contexto descrito, de manera Arocha, 1985, p. 326), y que no solo se trataba
que, aunque la mezcla racial fue variada, los ras- de aspectos materiales como el pastoreo, sino
gos culturales predominantes fueron los de los que también se adoptaron principios acerca de la
indígenas wayuu. conceptualización ideológica de su descendencia.
Aunque la población negra fue mayoritaria- El mestizaje, fue el proceso donde las rela-
mente influenciada por la Colonia, en asuntos ciones interétnicas entre indígenas y personas
como la religión o el matrimonio, también se negras se marcaron con gran fuerza. Con él, los
apropió de rasgos culturales indígenas que se ven pueblos indígenas incorporan y asumen en su
representados en la conformación familiar, la or- universo sociocultural a las personas de ascen-
ganización en el territorio o las labores producti- dencia africana, a través del parentesco, donde
vas. Al mismo tiempo se evidencia una mezcla de los hijos de estas relaciones hacen parte de los
tradiciones propias con las de los colonos y los pueblos indígenas.
nativos, manifiestas, por ejemplo, en el trato con Dicho proceso de mestizaje es evidente en la
los muertos o en la incorporación de prácticas asignación de apellidos que otrora se conside-
relacionadas con el curanderismo o yerbateris- raban netamente europeos, africanos o indíge-
mo, que no solo vinculó elementos europeos y nas y que actualmente pueden ser portados por
africanos, sino también indígenas; tal es el caso personas que no necesariamente hacen parte de
de los llamados piaches: la categoría racial con que el nombre de la estir-
pe era identificado originalmente; tal es el caso
Los piaches que se encuentran en la Gua-
del apellido Iguarán, que llegado de España se
jira son el resultado de la unión de prácticas
vinculó fuertemente a clanes o castas wayuu y
de otros grupos aborígenes, que, con el mes-
que en la actualidad puede pertenecer a personas
tizaje, se transformaron y tomaron elementos
negras o mestizas, especialmente en el territorio
de la hechicería, yerbatería, curanderismo y la
riohachero:
medicina tradicional. Es de resaltar que la he-
chicería fue un rasgo definitorio de la cultura En la actualidad, este apellido iguarán apa-
popular española, pero en América se arraigó rece en Riohacha en familias afro y en el resto
fuertemente y fue adoptada rápidamente no de la Guajira entre los wayuu, mientras que al
sólo por los negros y mulatos, sino también interior del país aparecen Iguarán mestizos.
por ciertos sectores de los aborígenes cristia- La diversidad de apellidos de la Alta Guajira,
nizados y por sus descendientes los mestizos. especialmente apellidos europeos, se relaciona
(Uriana Portillo, 2013, p. 340) con procesos migratorios, y con el intercambio
colonial con franceses, ingleses y holandeses
Sobre estas relaciones interculturales, Johan-
(entre otros europeos) que contrabandeaban
nes Wilbert realizó un artículo titulado “Pa-
en la península. (Carabalí Angola, 2014, p. 254)
rientes de carne y sangre: posibles africanismos
socioeconómicos en la cultura guajira”, en el cual En este mismo sentido, es posible identificar
se menciona que los “los indios habrían adaptado las permanentes relaciones interétnicas entre
y reinterpretado elementos culturales africanos, indígenas y personas afro, por los rasgos físicos
mediante intenso y continuo contacto, desde el de los habitantes de La Guajira en toda su exten-
siglo xvi, con negros africanos, cimarrones y es- sión, pues pueden encontrarse afrodescendien-
clavos” (Wilbert, 1985, citado en Friedemann y tes con facciones indígenas, personas wayuu con

44
Figura 2. Mujeres guajiras con rasgos negroides.
Fuente: Uriana Portillo (2013, p. 279).

expresiones fenotípicas negroides, o mestizos en gorde de cerdos, el pastoreo de chivos, la caza de


los que permanecen ambas características pero animales de monte (como guartinajas, armadi-
predomina alguna de las dos. llos y conejos), así como el cultivo de hortalizas,
Dentro de las permanentes relaciones interét- maíz, ñame y yuca (Toncel Mozo, s. f.).
nicas, el poblado de Barrancón cobra gran im- Otro proceso que da cuenta de las relaciones
portancia, pues era un territorio alto y desértico interétnicas entre indígenas y afroguajiros tiene
en cercanías a la Serranía del Perijá, que se cons- que ver con rutas históricas de tránsito, despla-
tituyó en el periodo comprendido entre 1899 y zamiento y reasentamiento al interior del de-
1902 durante la Guerra de los Mil Días, cuando partamento. En la actualidad, esta situación se
se asentaron familias negras que buscaban alejar- puede reconocer especialmente en el sur de La
se de la violencia de la guerra. Tiempo después, Guajira, pues, al ser este un territorio en el que
indígenas wayuu provenientes del municipio de ha habido cierta predominancia de población
Fonseca establecieron sus caseríos en este terri- afrodescendiente debido a los antiguos palen-
torio, que se convirtió en “un escenario de diá- ques y rochelas allí ubicados, se hace identificable
logo y co-habitabilidad entre estos dos grupos también un aumento de población wayuu que se
poblacionales” (Toncel Mozo, s. f., p. 14), que ha trasladado desde el norte del departamento,
se basó en relaciones productivas y en la utiliza- por razones diversas:
ción de recursos. Un ejemplo de estas actividades
Los migrantes se ubicaron inicialmente al-
conjuntas fue la cría de animales vacunos, el en-
rededor de los sitios (hoy resguardos) de Una

45
‘‘apuchon y Zahino; allí podían emplearse
como peones en las fincas de la región de los
municipios de Barrancas y Fonseca. Además,
eran sitios claves para la actividad de intercam-
bio entre los wayuu de la Alta Guajira y los
wayuu y mestizos del sur de La Guajira. Pos-
teriormente, los migrantes identificaron zonas
baldías en los alrededores de estos pueblos y,
buscando prudente distancia de ellos, inicia-
ron sus procesos de asentamiento con la con-
formación de pequeños núcleos poblados que
hoy, gracias a la Constitución de 1991, se han
convertido en los resguardos wayuu del sur de
La Guajira. (Carabalí Angola, 2014, p. 279)

46
47
48
49
Rutas migratorias de
poblamiento afroguajiro

Como se ha mencionado en capítulos anteriores, Es así como resulta fundamental partir de la


la presencia del pueblo afroguajiro está ligada al premisa de que, aunque la presencia de afrodes-
proceso de esclavización de personas provenien- cendientes en toda la extensión del departamen-
tes de África traídas a América, inicialmente, así to guajiro es visible, los pueblos de afroguajiros
como al auge perlífero en Cubagua y a la pos- se han concentrado mayoritariamente en tres
terior introducción de esclavizados de contra- macroterritorios, como son: 1) el espacio urba-
bando que llegaron a la península de La Guajira no y rural de Riohacha; 2) los corregimientos de
como producto de su expulsión de las islas de la troncal del Caribe1; y, 3) el espacio urbano y
las Antillas, debido a su participación en suble- rural de Barrancas. Este análisis puede ser visua-
vaciones en pro de su libertad, influenciadas por lizado en el siguiente mapa (Figura 3).
la Revolución Francesa (Laviña, s. f.). Sin em- Es posible establecer algunas rutas que expli-
bargo, a través de la revisión documental hecha can las trayectorias que los afrodescendientes re-
para esta publicación, es posible vislumbrar que corrieron para asentarse en sus actuales espacios
las trayectorias y conexiones de los asentamien- habitacionales. Es importante tener en cuenta
tos negros en este departamento se vinculan a que dichas trayectorias se agrupan de dos ma-
un entramado de desplazamientos, tránsitos y neras: primero, por medio de rutas de memoria
relaciones interculturales e interterritoriales, que ancestral y, segundo, a través de rutas de migra-
merece ser abordado para develar y comprender ción intradepartamental.
la complejidad histórica y geográfica que envuel-
ve a los poblados afroguajiros. Rutas de la memoria ancestral
Si bien previamente se ha hecho una breve En la actualidad podemos encontrar relatos
descripción de los trayectos que han recorrido en los cuales se pueden identificar trayectorias
los habitantes afro de Riohacha y del sur de La
Guajira, es preciso distinguir de qué manera
1 Por corregimientos de la Troncal del Caribe entiéndase aquel
se han agrupado territorialmente y cuáles han espacio geográfico en el que se encuentran ubicados en el
sido las rutas que los pueblos afroguajiros han municipio de Dibulla, tales como: Palomino, Mingueo, Dibulla
Las Flores y La Punta de Los Remedios. Es importante tener
seguido para consolidar sus actuales territorios, en cuenta que uno de los cuerpos de agua más importantes
dentro de este departamento colombiano. de esta región es el Arroyo Mariamina, que atraviesa varios
de los corregimientos de la Troncal del Caribe.

50
Figura 3. Macroterritorios de asentamiento afroguajiro. 1. Espacio urbano y rural de Riohacha; 2.
Corregimientos de la Troncal del Caribe; y 3. Espacio urbano y rural de Barrancas. Fuente: www.igac.
gov.co. Adaptación de Nathalia Martínez.

51
ligadas a la memoria ancestral de afrodescen- to del Cesar, para culminar con un asentamiento
dientes, situadas entre los siglos xvii y xix, que definitivo en el corregimiento de Las Palmas, en
se caracterizan por establecer desplazamientos zona rural de Riohacha (Figura 6). Los motivos
transatlánticos e interdepartamentales, general- que guiaron este trayecto están relacionados con
mente ligados al proceso de esclavización y a las el desplazamiento que tuvieron que emprender
grandes guerras internas del territorio nacional. los hombres que participaron de las milicias par-
Así lo demuestran dos relatos referidos a las tidistas en la Guerra de los Mil Días, y su asen-
genealogías de personas que participaron en tamiento se determina por el establecimiento de
los grupos de discusión de los corregimientos lazos familiares con personas asentadas en los
de la Troncal del Caribe y en la zona rural de alrededores de la capital de La Guajira.
Riohacha. La primera de estas reconstrucciones
familiares (Figura 4) se remonta al siglo xviii,
ubicando el punto de partida en España (sin des-
conocer que el origen está en África), estable-
ciendo una trayectoria marítima que desembarca
en el Caribe colombiano, pasando por puntos
clave como son San Diego en el Cesar, Villanue-
va en La Guajira, y finalizando en el actual co-
rregimiento de Mingueo, en Dibulla (Figura 5).
Es fundamental destacar que los motivos que
impulsan este recorrido parten de la búsqueda
de mejores oportunidades en nuevos escenarios.
También, es crucial subrayar que los asentamien-
tos en los puntos clave mencionados están de-
terminados por las bondades que los pobladores
encontraron en los usos del suelo, las facilidades
de pesca en ríos y en el mar Caribe; así como
por el establecimiento de vínculos familiares con
habitantes de los poblados2.
La segunda ruta se sitúa entre finales del siglo
xix y principios del xx; tiene un carácter inter-
departamental, que posiblemente está ligado al
proceso de esclavización de africanos en el puerto
de Cartagena de Indias, pues tiene su punto de
partida en San Basilio de Palenque, en el departa-
mento de Bolívar. El recorrido continúa pasando
transitoriamente por poblados en el departamen-

2 La reconstrucción de esta ruta surge a partir de la recons-


trucción familiar del señor Martín Sabán Gutiérrez, en el
marco de los grupos de discusión realizados en el trabajo de
campo que se desarrolló en el corregimiento de Mingueo.

52
53
Figura 4. Recorrido ancestral transatlántico inicial España-Caribe colombiano.
Fuente: Luisseli (2015). Adaptación de Nathalia Martínez.
Figura 5. Ruta ancestral secundaria, luego de llegar de España. 1. San Diego (Cesar);
2. Villanueva (La Guajira); y 3. Mingueo (La Guajira).
Fuente: www.igac.gov.co. Adaptación de Nathalia Martínez.

54
Figura 6. Ruta ancestral que parte de Bolívar hacia La Guajira. 1. San Basilio de Palenque; 2. Para-
das transitorias en el Cesar; y 3. Asentamiento en Las Palmas, La Guajira. Fuente: Fitzgerald (2013).
Modificación de Nathalia Martínez3.

3 La representación de esta ruta surge a partir de la reconstrucción familiar que se desprende de la entrevista realizada por Ruby
Esther León Díaz, al señor Efrén Emiro Guerra, en Las Casitas, zona rural de Riohacha.

55
Desde las Antillas: el caso de los negros de
Martinica arrojados en La Guajira
El siguiente fragmento, elaborado por Javier Laviña (s. f.), da cuenta de
cómo algunos negros provenientes de las Antillas fueron insertados en
la sociedad indígena guajira, como efecto del temor que los blancos te-
nían por las revoluciones de afrodescendientes inspiradas en la Revo-
lución Francesa:

Si a la condición de negro se unía la de francés, el temor de las


autoridades llegaba a extremos insospechados, sobre todo si los con-
tactos se hacían con poblaciones indígenas levantisticas; tal como
se dio en la península de la Guajira en 1802; cuando los franceses
recuperaron por el tratado de Amiens, 26 de marzo de 1802, las co-
lonias antillanas que habían perdido en favor de los ingleses con
motivo de la guerra. Con la toma de posesión por parte de Francia
se restituyó la esclavitud en todas sus colonias, y para limpiar del
peligro “revolucionario” las islas trataron de vender a los negros en
los mercados de esclavos de las colonias españolas; ante el fracaso
de la operación, los franceses arrojaron entre 200 a 500 negros en las
costas de la Guajira, con la esperanza de que los indios acabasen con
ellos. Sin embargo, los indios repartieron a los negros entre la comu-
nidad y vendieron algunos a holandeses de Curaçao. Los españoles
recibieron la información de la presencia de los negros y pusieron
en marcha un plan para evitar la propagación de la revolución, “lo
perjudicial que podrían ser (estos negros) a la seguridad y sosiego
de la provincia de Rio Hacha y aún a la de Santa Marta y Maracaibo
la comunicación de los mulatos y negros franceses con los indios
goajiros a quienes podrían concitar contra nuestras haciendas y po-
sesiones vecinas…”4. (p. 10)

En realidad, lo que muestran los documentos es el miedo de los blan-


cos a los hombres negros franceses5 considerados como “una clase de
gentes infectadas con las ideas de la libertad e igualdad, y que han sido

4 Archivo General de Indias. Secc. Estado. Legajo 52. Informe del Virrey de Santa Fe 19-IV-1903.
5 Las autoridades españolas prohibieron la liberación de esclavizados huidos de otras colonias, política que se
venía manteniendo, y que obligaba a la devolución del huido a su lugar de procedencia. De esta forma se trataba
de evitar el contagio revolucionario (Laviña, s. f., p. 10).

56
tan perniciosos y han causado tantos horrores en las desgraciadas islas
francesas”6 (citado en Laviña, s. f.).
Lo cierto fue que los indios pusieron a trabajar a los esclavizados
en sus cultivos y no parece que causaran ninguno de los graves daños
que las autoridades coloniales suponían7. No había una concienciación
política por parte de los esclavizados, al menos al estilo “francés”; no se
trataba de crear un estado jacobino, ni especificar ningún proyecto po-
lítico. Ciertamente, lo que perseguían los esclavizados era la liberación,
al margen de la Revolución Francesa. Por esto los negros liberados en la
Guajira se incorporaron a la sociedad indígena, una vez conseguida su
liberación como esclavos de los franceses.
Para atajar el supuesto peligro de los negros, el gobernador de Río
Hacha intentó recuperarlos y ponerlos a buen recaudo:

he procurado por cuantos medios me ha dictado mi cielo traer-


los a las manos para extinguirlos y solamente he podido conseguir
el número de dos negros y tres mulatos, de que du cuanta al señor
Virrey… proponiéndole el medio que me parecía más oportuno para
conseguir extraer dichos negros y mulatos de los indios rebeldes y
aún no ha contestado nada sobre el particular8. (Citado en Laviña,
s. f., p. 11)

Los españoles tenían presente la sublevación de Coro, en la que al


menos como auxiliares habían participado algunos indios y temían que
la influencia ideológica de las personas negras francesas se extendiese
sobre el ya conflictivo territorio de La Guajira provocando una situación
de difícil control; sin embargo, estas personas se incorporaron a las co-
munidades indígenas sin mayores problemas.

6 A.G.I. Sec. Estado Leg. 63. Carta del Capitán General de Caracas al ministro de Guerra 20 XII-1803: “Que los
negros desembarcados asciendan al número de 200, que son de los delincuentes y viciosos que han infectado
su país y no será extraño traten de infectar el ajeno” (citado en Laviña, s. f., p. 11).
7 A.G.I. Secc Estado Leg. 63. Declaración de Miguel Francisco Bermúdez. Río Hacha 22-X-1803: “que los indios
tratan bien a los dichos negros aunque siempre en calidad de criados pero con estimación, por estar persua-
didos de que los hijos de los negros con mezcla de indios son muy guapos” (citado en Laviña, s. f., p. 11).
8 A.G.I. Sec. Estado Leg 63. Carta del gobernador de Rio Hacha al de Maracaibo. Río Hacha, 27 de Octubre de
1803.

57
Rutas de la migración intrade- la población de Mingueo también está mediada
partamental en La Guajira por relaciones que interconectan los extremos
del sur de La Guajira, pues también se identificó
Las rutas intradepartamentales de migración se que gran parte de la población de este corregi-
identifican al ubicarse temporalmente entre los miento tiene su origen en el municipio de Fonse-
siglos xx y xxi, contando con desplazamientos ca. Esto es debido a que a finales de la década de
que se han dado mayoritariamente al interior los años noventa y principios del nuevo milenio,
del departamento y, en algunas oportunidades, a raíz de un proceso de desplazamiento forzado,
hacia lugares de otros departamentos o países 300 familias fonsequeras se dirigieron al corre-
colindantes con La Guajira. Cabe destacar que gimiento de Mingueo (Figura 8) y lo habitaron
el principal motivo que ha impulsado estos re- dando lugar a la formación de los barrios 20 de
corridos tiene que ver con la violencia local ge- Enero, Villa Esperanza y 7 de Junio10.
neralizada, la cual se ha expresado a través de Otra de las rutas que tiene su punto inicial en
las contiendas libradas por comerciantes, castas Dibulla parte de la década de los años noventa en
indígenas y familias afroguajiras en el marco de el corregimiento de Palomino, pues, a partir del
la llamada bonanza marimbera; así como a tra- desplazamiento que resultó del conflicto armado,
vés de las disputas de poderes y territorios, en las sus pobladores se dispersaron por diferentes lu-
que han intervenido de manera directa ejércitos gares dentro y fuera de La Guajira, refugiándose
estatales, guerrillas y grupos paramilitares. A en redes familiares o buscando oportunidades
partir de las diversas oleadas de desplazamientos económicas en Riohacha, Manaure y Albania,
masivos y forzados, generadas por las expresio- así como en Fundación (departamento de Mag-
nes de violencia ya mencionadas, puede estable- dalena) y en Venezuela (Figura 9). Este territorio
cerse que el origen de estas rutas de migración culmina en la cabecera urbana de Barrancas, así
está concentrado de manera significativa en el como en corregimientos del mismo municipio
municipio de Dibulla. como son Carretalito, El Valle y Cuatro Vías, lo
Una de las rutas que parten de este munici- cual dio como resultado la creación y el asenta-
pio, se ubica en los poblados establecidos en Río miento definitivo de afroguajiros en barrios como
Ancho, o en Río Cañas. Su origen temporal está Los Cerezos, Villa Rosa y El Carmen11.
enmarcado en la década de los años setenta y tie-
ne un carácter intramunicipal que responde a un
desastre natural relacionado con la inundación
de los mencionados pueblos. Este hecho provo-
có una migración de afroguajiros hacia el actual
corregimiento de Mingueo (Figura 7)9.
Aunque se ha dicho que Dibulla es uno de
los principales puntos de origen de la migración
10 La reconstrucción de esta ruta se desprende de la partici-
afroguajira reciente, es importante destacar que pación en grupos de discusión, hecha por el señor Samuel
Ochoa y las señoras Aracely de La Hoz y Yuleidis Colorado,
9 La reconstrucción de esta ruta se desprende de la partici- en el marco del trabajo de campo desarrollado en el corre-
pación en grupos de discusión por parte del señor Donaldo gimiento de Mingueo.
Sarath y las señoras Luz Mila Gutiérrez y Mónica Martínez, 11 La reconstrucción de esta ruta se desprende de la partici-
en el marco del trabajo de campo desarrollado en el corre- pación en grupos de discusión en el marco del trabajo de
gimiento de Mingueo. campo desarrollado en el municipio de Barrancas.

58
Figura 7. Ruta intradepartamental, desplazamiento desde Río Ancho hasta Mingueo, en Dibulla.
Fuente: www.igac.gov.co.
Adaptación de Nathalia Martínez.

59
Figura 8. Ruta intradepartamental, desplazamiento de Fonseca al corregimiento de Mingueo, en
Dibulla. Fuente: www.igac.gov.co. Adaptación de Nathalia Martínez.

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Figura 9. Ruta intradepartamental, desplazamiento que parte de Palomino. Ruta intradepartamen-
tal, desplazamiento que parte de Palomino, pasa por Riohacha, Manaure, Albania, Venezuela y Funda-
ción (Magdalena); para terminar en el municipio de Barrancas.
Fuente: www.igac.gov.co. Adaptación de Nathalia Martínez.

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63
Riohacha rural,
escenarios de memorias y
asentamientos afroguajiros

Las poblaciones ubicadas en el área rural del tribaciones de la Sierra Nevada de Santa Marta,
municipio de Riohacha son territorios de me- pues históricamente han estado relacionados con
morias y asentamientos afroguajiros, ya que han el poblamiento afroguajiro. Entre estos poblados
sido históricamente escenarios de habitabilidad están: El Carmen, El Silencio, Cascajalito, Puer-
de personas de ascendencia africana. La identi- to Colombia, La Balsa, Anaime, Comejenes, La
dad cultural de las personas negras está sujeta a Arena, Puente Bomba y Pelechúa (Comunica-
su presencia ancestral en el territorio; el Río de la ción personal, Ojeda, 2017).
Hacha fue uno de los primeros focos de estable- Aunque cada uno de los corregimientos y po-
cimiento de esclavizados y de conformación de blados mencionados cuenta con particularidades
sus palenques y rochelas, lo cual hace de Rioha- geográficas y socioculturales que los distingue a
cha un espacio de reconocimiento de identidad unos de otros, resulta evidente que hay una am-
cultural en términos de reivindicación histórica. plia gama de características compartidas, lo cual
Si bien el casco urbano de Riohacha y sus al- permite recoger elementos propios de la iden-
rededores cuenta con un alto porcentaje de per- tidad afroguajira en el área rural de Riohacha.
sonas indígenas, es preciso destacar que existen Uno de los aspectos comunes está relacionado
corregimientos habitados mayoritariamente por con las actividades económicas, pues se ha iden-
afrodescendientes (Figura 10); entre ellos están: tificado que las labores pesqueras, la explotación
Camarones, Tigrera, Matitas, Cerrillo, Coto- artesanal de sal, la agricultura, la ganadería y el
prix, Barbacoas, Arroyo Arena, Monguí, Villa comercio son las principales formas de obten-
Martín, Galán, Tomarrazón, Juan y Medio, Las ción de recursos económicos por parte de los
Palmas, Moreneros, Choles y Jacob (Alcaldía pobladores del espacio rural riohachero. De las
de Riohacha — Asociación Departamental de actividades pecuarias, se destaca la cría y comer-
comunidades Negras Residentes en La Guajira cialización de ganado vacuno, ovino, caprino y
Luis Antonio “El Negro” Robles Suárez, 2013). avícola, así como la recolección de peces y ma-
Así mismo, es importante hacer mención de riscos como camarones, jaibas, lisas, lebranches,
poblados que se encuentran ubicados en las es- anchoas, socos y ostras.

64
Figura 10. Mapa del municipio de Riohacha con sus corregimientos.
Fuente: Wikimedia Foundation (2010). Modificación por Nathalia Martínez.

65
En lo que refiere a la agricultura, los afrogua- ajonjolí o coco y el dulce llamado locura a base
jiros de esta zona aprovechan las características de papaya, coco y piña (Alcaldía de Riohacha
que proporciona el suelo, de modo que, a pesar — Asociación Departamental de comunidades
de ubicarse en terrenos que están relativamente Negras Residentes en La Guajira Luis Antonio
cerca del mar, cuentan con condiciones favora- “El Negro” Robles Suárez, 2013).
bles para la diversidad en los cultivos, lo cual Respecto a las celebraciones de las comunida-
se refleja en la cosecha y comercialización de des afroguajiras asentadas en los corregimientos
productos como: maíz, plátano, guineo, ñame, de Riohacha, es claro que las actividades religio-
yuca, frijol, ahuyama, tomate, millo, algodón, sas en el marco de la Semana Santa han cumpli-
ajonjolí, aguacate, caña, níspero, corozo, coco, do un papel fundamental en el que se reafirman
guanábana, torombolo, melón, naranja, mamón, lazos vecinales y comunitarios a través de sus
grosella, maracuyá, mango, papaya, limón y pa- creencias religiosas. Las celebraciones patronales
tilla (Alcaldía de Riohacha — Asociación De- convocan a un ambiente de reunión basado en la
partamental de comunidades Negras Residentes solemnidad de cada acto, pero también a la fes-
en La Guajira Luis Antonio “El Negro” Robles tividad que evoca la comunión de cada poblado
Suárez, 2013). en particular, en honor al santo que lo identifica.
Igualmente, existen otras características cul- Las fiestas patronales inician con una misa re-
turales compartidas y de gran relevancia dentro ligiosa en conmemoración de su santo; en ella es
de las comunidades negras pertenecientes a los usual que se celebren bautizos, matrimonios o
corregimientos de Riohacha; tal es el caso de primeras comuniones; la misa es seguida de una
platos o comidas típicas, celebraciones colecti- procesión que recorre las calles del pueblo con la
vas como las fiestas patronales y la fabricación estatuilla del santo, y culmina con fiestas en las
de artesanías. denominadas Kz’s (casetas), lugares en los que
En ese sentido, dentro de la gastronomía, se los asistentes beben y bailan hasta el amanecer.
destacan platos con carnes y pescados como: ar- A continuación, se presenta un recuento gráfico
madillo, conejo, chivo, venado, barbú o cauquero que indica la fecha de celebración y el santo que
guisados, además de venado saíno, puerco pon- corresponde a las fiestas patronales de cada co-
che, iguana con coco, lebranche asado, salpicón rregimiento (Tabla 2).
de camarón y friche. De igual manera, resaltan Por su parte, las artesanías más destacadas en
la elaboración de sopas como: el sancocho de la zona son: totumas, escobas de pajitas, tina-
pescado, res o gallina, el mondongo y la sopa de jas, cazuelas y anafres de barro, abanicos, chin-
guacarote, del mismo modo que recetas como chorros, cintillos, cotizas, collares, cucharas de
el arroz de frijol guajirito, de cachirra, de lisa, calabazo, taburetes, muñecas, pañaleras, waire-
de pescado seco y de tortuga morrocoy. Tam- ñas (sandalias) y mochilas con técnicas wayuu,
bién destacan preparaciones diversas como: los achoteros, pilones y redes de pesca (Alcaldía
queques, el bollo de maíz, de maduro y de chi- de Riohacha — Asociación Departamental de
chiguare, el chicharro tradicional y de camarón, comunidades Negras Residentes en La Guajira
las arepas de maíz y de corozo, la mazamorra de Luis Antonio “El Negro” Robles Suárez, 2013).
maíz, el plátano asado, el jojoro de guineo man- Es preciso señalar que en el informe de la Aso-
zano, los pasteles o hayacas, la yuca con queso, ciación Asoroblistas, se menciona que en la ac-
las carimañolas, la leche cuajada, las bolas de tualidad estas características se han transformado

66
Tabla 2. Fiestas patronales de los corregimientos afroguajiros
Corregimiento Fecha de la fiesta patronal Santo
Camarones — 10 al 17 de agosto — San Lorenzo
— 8 y 15 de diciembre — Virgen de la purísima concepción
(como rogativa para los cultivos).
Tigrera 19 de marzo San José
Arroyo Arena 27 al 29 de diciembre Divino niño
Villa Martín (Machobayo) 10 y 11 de noviembre San Martín de Loba
Monguí 21 y 22 de mayo Santa Rita de Casia
Barbacoas 28 y 29 de junio San Pedro
Cotoprix 20 al 24 de junio San Juan Bautista
Cerrillo 14 al 16 de julio Virgen del Carmen
Tomarrazón 14 y 15 de mayo San Isidro Labrador
Matitas 21 al 23 de julio Virgen del Carmen
Galán 11 y 12 de octubre San Francisco de Asís
Juan y Medio 16 de julio Virgen del Carmen
Las Palmas 20 y 21 de enero Virgen de Santa Teresa
Fuente: Elaboración propia con base en la información contenida en el informe de la Alcaldía
de Riohacha y la Asociación Departamental de comunidades Negras Residentes en La
Guajira Luis Antonio “El Negro” Robles Suárez (2013).

y tienen tendencia a desaparecer, pues su ejercicio ra de habitantes provenientes de otras regiones,


es cada vez menos común debido a que la zona y a que las nuevas generaciones tienen intereses
rural del municipio de Riohacha ha sido recepto- basados en las dinámicas propias de la ciudad.

La ciudad de Moreno, origen del asentamiento


afro riohachero
Antes de conocer el detalle de cada uno de los corregimientos afrogua-
jiros que se ubican en la zona rural de Riohacha, es preciso dar cuenta
de la existencia de un antiguo poblado de negros cimarrones conocido
como Moreno, fundado entre finales del siglo xviii y principios del xix al
sur de la actual capital del departamento de La Guajira, ubicado entre
la Media y Baja Guajira. De manera más específica, la llamada ciudad
de Moreno se ubica en la actual jurisdicción del corregimiento de Villa
Martín o Machobayo, en la vereda llamada Moreno, en donde se ubi-

67
Figura 11. Mapa de La Guajira (1770-1790).
Fuente: Magdaniel Ojeda (2002, p. 61).

can predios como la finca de explotación bovina El Tanque, que en el


pasado consistía en un asentamiento que llevaba por nombre San Juan
de Moreno.
A este territorio llegaron personas descendientes de esclavizados
africanos que buscaban un espacio en el que pudieran construir un
poblado y una vida en comunidad lejos de los ataques de los españo-
les y de los hostigamientos de los pueblos indígenas. Sin embargo, por
su ubicación estratégica, que le permitía comunicarse fácilmente con
asentamientos como Tomarrazón (Sincerín), El Paso, Barrealito, Solda-
do, Jacob, Barrancas y Riohacha, entre otros, Moreno se convirtió en un
espacio cohabitado por españoles, criollos, albinos, moriscos, mulatos,
negros, zambos e indios que llegó a ostentar la categoría de villa, en la
Nueva Granada, entrado el siglo xix.

68
Cabe destacar que los indígenas habitaban fuera del perímetro urba-
no de Moreno, pues la sociedad que se constituyó estaba conformada
por familias de origen blanco y negro; las primeras eran propietarias
de tierras y esclavizaban a los segundos. Debido a la interacción entre
estas dos clases sociales, el poblado aumentó su número de habitantes
considerablemente, consolidándose un asentamiento mayoritariamente
afro en el que predominaron las familias Aragón, Amaya, Aguirre, Cór-
doba, De Armas, Gil, Guerra, Pinto, Rojas, Sierra, Rodríguez, entre otras.

Las familias del nivel social alto fueron los Márquez, Pinedo, Me-
dina y Rodríguez, este último, junto con los Arregocés, eran los es-
clavistas del lugar, tenedores de tierra, cultivadores y ganaderos. Los
Arregocés le colocaban su apellido a todo aquél que les perteneciera
y para la muestra está el número indeterminado de personas de
color moreno oscuro que habitan en las comunidades de los alre-
dedores del Cerrejón, que se apellidan con el antes mencionado.
(Magdaniel Ojeda, 2002, p. 67)

Hacia el año 1858, el poblado de Moreno continúa siendo un terri-


torio de disputas, del cual los indígenas buscaban apropiarse por los
beneficios de sus tierras, su ubicación geográfica y por librar las contien-
das que tenían trazadas con negros y españoles. Lograron incendiar y
asaltar el caserío, provocando un desplazamiento masivo por parte de
los pobladores. Este hecho, trajo como resultado la fundación, o rea-
sentamiento, de los poblados de Tomarrazón, Los Moreneros, Cotoprix,
Machobayo y Monguí (Magdaniel Ojeda, 2002).

Corregimientos ubicados en el pio de Dibulla. Se dice que su nombre se debe


Corredor Minero o Suroeste de a que en tiempos pasados su territorio estaba
habitado por tigres; fue fundado por antiguos
Riohacha
habitantes del corregimiento de Camarones y los
apellidos más representativos de sus moradores
Corregimiento de Tigreras
son: Choles, Fuentes, López, Freyle, Bermúdez,
Es un corregimiento que hace parte del llamado
Brito, Arregocés, Borrego, Pimienta, Rodríguez,
Corredor Minero al tener influencia de El Ce-
Barros y Sarmiento (Alcaldía de Riohacha —
rrejón, está ubicado al sur de Riohacha y limita
Asociación Departamental de comunidades Ne-
con los poblados de Camarones y Choles, con
gras Residentes en La Guajira Luis Antonio “El
la Sierra Nevada de Santa Marta y el munici-
Negro” Robles Suárez, 2013). A Tigreras perte-

69
necen los caseríos de Pelechúa, Puente Bomba, dinámicas de producción y explotación del te-
El Ebanal y veredas como El Carmen. rritorio. Pues, según el profesor Deivis Ojeda,
además de ubicarse en el corredor minero, esta
Corregimiento de Choles
zona ha pasado de producir tabaco rubio, a uti-
Se trata de un corregimiento ubicado al sur del
lizar el suelo para los cultivos extensos de palma
municipio de Riohacha, sus veredas son Anai-
africana y banano, situación que ha provocado la
me y Comejenes, su principal fuente hídrica es
instalación de nuevos pobladores provenientes
el río Tapias. Su territorio es llano y por ello en
de otros municipios y departamentos (Comuni-
época de lluvias tiende a inundarse. Los habi-
cación personal, Ojeda, 2017).
tantes de este corregimiento tienen por patrona
a la Santísima Trinidad y festejan las fiestas de Corregimiento de El Abra
San Martín de Loba el 11 de noviembre (Rive- Se trata de otro de los corregimientos que hacen
ra Mena, 2011 y Corregimiento de Choles - La parte del Corredor Minero, ubicado al sur de
Guajira, 2011). Riohacha. Fue un caserío que recibió la deno-
minación oficial de corregimiento en el año 2015
Corregimiento de Matitas
(El Heraldo, 2015).
Este corregimiento es uno de los que conforman
el Corredor Minero, se ubica en una loma desde Corregimiento de Arroyo Arena
la cual se divisan las laderas de la Sierra Nevada Es otro de los corregimientos que pertenece al
de Santa Marta; limita con los corregimientos corredor minero, se sitúa al sur de Riohacha y
de Camarones, Arroyo Arena, Barbacoas, Galán, limita con los pueblos de Cerrillo, Barbacoas y
Juan y Medio y Choles. Es reconocido por ser Matitas. Sus primeros habitantes fueron per-
antiguo sitio de resguardo para esclavizados que tenecientes a las familias Bermúdez, Peralta
escapaban de Riohacha. Se dice que su nombre y Pimienta, junto a la señora Crucelfa Molina
se relaciona con el hecho de que antiguos habi- (Alcaldía de Riohacha — Asociación Depar-
tantes de las cercanías al río Tapias tuvieron que tamental de comunidades Negras Residentes
mudarse a un nuevo terreno más elevado debido en La Guajira Luis Antonio “El Negro” Robles
a inundaciones en su asentamiento, de modo que Suárez, 2013, p. 33).
cuando llegaron a habitar su nuevo espacio, es-
Corregimiento de Cerrillo
taba colmado de matitas, motivo que dio origen
Se trata de un corregimiento fundado en el año
al actual nombre del corregimiento.
1935, se localiza al sur de la cabecera urbana de
Se dice que el corregimiento fue fundado
Riohacha y limita con las estribaciones de la Sie-
aproximadamente en 1910 por Feligno Arrego-
rra Nevada de Santa Marta. Dentro de su pobla-
cés, Cayetano Rojas y Dionisia Bermúdez, quie-
ción actual, existen habitantes provenientes de
nes inicialmente habitaban un caserío llamado
los departamentos del Cesar y Magdalena, sus
Caracolí. (Alcaldía de Riohacha — Asociación
primeros habitantes migraron de Galán, Villa
Departamental de comunidades Negras Resi-
Martín, Cotoprix y Manantial. Los apellidos
dentes en La Guajira Luis Antonio “El Negro”
más representativos son Amaya, Palmezano,
Robles Suárez, 2013, p. 62).
Ávila, Atencio, Rojas, Mejía, Brito y Cabrales
En la actualidad, este corregimiento y sus al-
(Alcaldía de Riohacha — Asociación Depar-
rededores se han visto permeados por nuevas
tamental de comunidades Negras Residentes

70
en La Guajira Luis Antonio “El Negro” Robles Corregimientos de Riohacha ubi-
Suárez, 2013). cados en el piedemonte de La
Corregimiento de Monguí Sierra Nevada de Santa Marta1
Es un corregimiento que se sitúa en el extremo
sur de Riohacha, es reconocido localmente por Corregimiento de Barbacoas
la preparación del dulce de leche. Sus primeros Es un corregimiento localizado en la Media
habitantes fueron José Ramón Moscote y María Guajira, en estribaciones de la Sierra Nevada
Sajauth (Alcaldía de Riohacha — Asociación de Santa Marta; limita con Cerrillo, Cotoprix
Departamental de comunidades Negras Resi- y Matitas. En su territorio cohabitan personas
dentes en La Guajira Luis Antonio “El Negro” afrodescendientes e indígenas pertenecientes
Robles Suárez, 2013). a las comunidades zenú y wayuu. Se dice que
unos de los primeros habitantes de Barbacoas
Corregimiento de Villa Martín (Ma- fueron la señora Pastora Muñiz y el señor Gui-
cho Bayo) llermo Bermúdez, así mismo, se menciona que
Es un corregimiento que fue inicialmente habita- los principales apellidos son: Amaya y Campos
do por indígenas wayuu, motivo por el cual existe (Alcaldía de Riohacha — Asociación Depar-
una cercanía intercultural entre esta comunidad tamental de comunidades Negras Residentes
y los actuales afroguajiros residentes del territo- en La Guajira Luis Antonio “El Negro” Robles
rio. Villa Martín se ubica al sur del casco urbano Suárez, 2013).
de Riohacha, limita con Aremasain y Curumana Barbacoas es considerado uno de los antece-
(Manaure), Cuestecitas, Monguí, Cerrillo, Ba- dentes poblacionales más antiguos de la región
ñadero, Cotoprix y con las estribaciones de La sur de Riohacha. Antes de la migración oca-
Sierra Nevada de Santa Marta; el corregimiento sionada por los habitantes de Moreno, el lugar
se distingue por desarrollar el Festival del Maíz, había sido ocupado, desde muchos años antes,
en honor a sus actividades agrícolas. por una comunidad negra que había conforma-
Se dice que antiguamente el corregimiento era do un palenque allí, situación que se explica por
conocido como Macho Bayo pero, debido a la la presencia de corrientes de agua, útiles para el
devoción de sus habitantes por su patrono San levantamiento de un asentamiento (Acosta Me-
Martín de Loba, el nombre mudó a Villa Martín. dina, 2013).
Los apellidos más representativos de sus prime- Es importante destacar que este corregimiento
ros residentes son: Pinto, Amaya, Camargo y es cuna de uno de los autores de esta publicación:
Magdaniel. (Alcaldía de Riohacha — Asociación el profesor Deivis Ojeda Iguarán, quien además
Departamental de comunidades Negras Resi- fue la persona encargada de diseñar símbolos he-
dentes en La Guajira Luis Antonio “El Negro” ráldicos de Barbacoas como su bandera y escudo.
Robles Suárez, 2013).

1 Se trata de lugares pertenecientes al municipio de Riohacha,


que reciben servicios públicos (energía eléctrica) como si es-
tuviesen adscritos a poblados en jurisdicción de la Sierra Ne-
vada de Santa Marta; están ubicados en el área de influencia
de la Fundación Prosierra y su economía se caracteriza por
la comercialización de productos agrícolas con la cabecera
urbana de Riohacha.

71
Corregimiento de Galán Riohacha), por lo cual los trabajadores de las
Se sitúa en las faldas de la Sierra Nevada de fincas aledañas eran enviados a “tomar razón”
Santa Marta, limita con los corregimientos de de lo que sucedía en el Caribe (Alberto Peña-
Barbacoas, Tomarrazón, Cotoprix y Matitas. Se randa, entrevistado por Emilia Mejía Noriega,
presume que antiguamente era conocido como abril del 2011). Emilia Mejía Noriega sostiene
Armásigo, debido a un árbol presente en su te- que era en ese territorio en donde se hacían los
rritorio; las primeras familias que poblaron el relevos de mensajes que se dirigían a Maracaibo;
actual Galán son: los Iguarán, los Ñagran, los de esa manera los mensajeros que llevaban infor-
Fragoso, los Redondo, los Amaya y los Brito; maciones orales o escritas tomaban las razones
dentro esos representantes fundadores están que debían entregar en lo que hoy conocemos
Carlos Pinto, Betzabeth Amaya, Paula y Maxi- como Tomarrazón (Lázaro Diago Julio, entrevis-
miliano Ñagran, Obdulia Amaya y Julia Redon- tado por Emilia Mejía Noriega, abril del 2011).
do (Alcaldía de Riohacha — Asociación Depar- Esta versión se relaciona con la expuesta por el
tamental de comunidades Negras Residentes viajero Joseph de Brettes en la última década del
en La Guajira Luis Antonio “El Negro” Robles siglo xix:
Suárez, 2013, p. 66). Treinta también es llamado Tomarazon y
Corregimiento de Tomarrazón — el origen de este segundo nombre es bastante
curioso. Era a Treinta a donde antaño iban las
Treinta
mujeres de una población vecina a enterarse
El origen de Tomarrazón está unido a los pa-
de las novedades, o sea a tomar razón. El lugar
lenques que otrora tuvieron lugar en la zona, lo
se convirtió en un reconocido centro para el
que indica que Tomarrazón ha sido un lugar ha-
intercambio de información. (Brettes, citado
bitado por población afrodescendiente desde el
en Niño Vargas, 2017, p. 357)
llamado periodo Colonial.
Respecto al nombre del corregimiento, se Además de las versiones mencionadas an-
menciona que existen múltiples relatos que dan teriormente, se señala que el corregimiento de
cuenta del significado del actual nombre del te- Tomarrazón antiguamente recibía el nombre de
rritorio en cuestión y de otros nombres con los Treinta. Se indica que hay quienes afirman que
que ha sido identificado. Así, una de las versio- el nombre Treinta se debe a que en la época de la
nes indica que Tomarrazón recibe su nombre Guerra de los Mil Días en el corregimiento había
gracias a que en la época de la Guerra de los Mil 29 casas más la oficina del telégrafo. Sin embar-
Días el corregimiento era conocido como Sin- go, el historiador Lázaro Diago Julio indica que
cerín, allí se instaló una oficina de telegrafía y el nombre posiblemente viene de la distancia que
se concentraron los combatientes de los ejércitos separa a Riohacha de Treinta (o Tomarrazón),
participantes de la guerra con el objetivo de en- que son 30 kilómetros (Mejía Noriega, 2011).
viar y recibir mensajes o razones. Finalmente, Fredy González Zubiría desmien-
Otra versión señala que en lo que hoy día se te las anteriores versiones, ya que en investigacio-
conoce como Tomarrazón existía una finca por nes realizadas en documentos oficiales el nom-
la que transitaban transportadores con enco- bre de Tomarrazón aparece desde 1808, “treinta
miendas que venían de Europa y con ellas traían años antes que el estadounidense Samuel Mour-
informaciones del Caribe (Aruba, Curazao y se inventara el telégrafo en 1837” (González Zu-

72
biría, 2005, p. 72). Con respecto al nombre de El labores costeras a las labores agropecuarias per-
Treinta, González Zubiría menciona que en las mitió que las comunidades negras se asentaran
crónicas de Eliesée Reclus en 1856 se “describe a en diferentes lugares, entre ellos, aquel corregi-
Treinta como una aldea de mil habitantes”, por lo miento que conocemos hoy día con el nombre de
que se deduce que en treinta casas no podían ha- Tomarrazón o Treinta.
bitar ese número de habitantes. Por lo anterior, Lo anterior indica que este corregimiento ha
hoy en día son desconocidas las posibles versio- sido habitado históricamente por poblaciones
nes reales acerca del nombre del corregimiento. negras. Al contrastar estos datos históricos con
La fundación de pueblos de ascendencia afri- las voces de los habitantes de Tomarrazón, Me-
cana en el actual territorio de Tomarrazón se jía Noriega (2011) encuentra que los habitantes
remonta al siglo xvi cuando fueron ingresados del corregimiento identifican en su pasado las
esclavizados negros a lo que hoy llamamos La huellas y la herencia de sus antepasados negros.
Guajira; conforme gue explicado antes, en esa Cuentan los pobladores que el corregimiento se
época predominaba la actividad económica de caracterizó por ser el nicho del asentamiento de
extracción de perlas en el Cabo de la Vela, que algunos palenques desde la época de la Conquis-
era ejercida por indígenas debido a que los co- ta y reconocen, además, la estrecha relación entre
lonizadores suponían que los indios eran más Juan y Medio, San Francisco, Moreneros, Macho
diestros en esta labor que los negros, por lo que Bayo (Villa Martin), Cotoprix y Barbacoas.
los esclavizados negros eran destinados a labores Es importante destacar que, en la memoria
de ranchería (Navarrete, 2003, citado en Mejía oral de los habitantes, la investigadora Emilia
Noriega, 2011). Mejía Noriega identificó los principales apellidos
Con el transcurrir de los años y la sublevación de familias afroguajiras asentadas tradicional-
de los esclavos, entre otros factores, la indus- mente en Tomarrazón, que son: Palacio, Griego,
tria perlífera fue decayendo hasta desaparecer. Gómez, Mejía, Pinto (Mejía Noriega, 2011, p.
Así, para los años 1614 y 1615 los esclavizados 17), además de Guillé, Fonseca, Brito, Reinoso,
negros fueron destinados a desarrollar labores Villareal y Blanquiceth. (Alcaldía de Riohacha
agropecuarias en las zonas rurales y urbanas de — Asociación Departamental de comunidades
La Guajira, lo que quiere decir que algunos de Negras Residentes en La Guajira Luis Antonio
los que fueron enviados a trabajar en las zonas “El Negro” Robles Suárez, 2013).
rurales fueron ubicados en la parte rural de Rio-
Corregimiento de Juan y Medio
hacha, de la cual hace parte el corregimiento de
Este corregimiento, emblemático por su gran
Tomarrazón.
árbol de ceiba, se localiza en estribaciones de
De esa manera, puede concluirse que duran-
la Sierra Nevada de Santa Marta, colindando
te aproximadamente poco más de un siglo los
con los corregimientos de Matitas, Las Palmas,
pueblos negros (de personas negras esclavizadas)
Tomarrazón y con el municipio de Distracción.
pasaron de desarrollar labores en rancherías a
Sus primeros habitantes fueron: Abel Manja-
desempeñarse como buzos en búsqueda de per-
rrez, Laureano Prado, José Gregorio Sierra y
las, escapando y asentándose en diferentes zo-
la señora María Amaya. (Alcaldía de Riohacha
nas de La Guajira, para finalmente dedicarse a
— Asociación Departamental de comunidades
labores agropecuarias dentro de la zona. De ello
Negras Residentes en La Guajira Luis Antonio
podemos afirmar que el desplazamiento de las

73
“El Negro” Robles Suárez, 2013, p. 70). Adscrito su mayoría por población que se autoreconoce
a este corregimiento está el poblado de Cascajali- como afrodescendiente. La historia de Las Ca-
to, el cual cobra gran importancia dentro de este sitas está relacionada con el pasado familiar de
territorio, debido a que es también habitado por uno de sus actuales habitantes, el señor Efrén
personas afrodescendientes. Emiro Guerra, quien relata que su abuelo Ma-
nuel Marcelino Ochoa residía en Las Tapias;
Corregimiento Los Moreneros
pero al tener tierras y ganado en los alrededo-
Declarado corregimiento en el año 2015 (El
res de la ribera del río Tapias (cerca de Juan y
Heraldo, 2015), antiguamente ubicado en juris-
Medio) decidió hacer allí una roza de primavera,
dicción de Juan y Medio se encuentra el pobla-
al llegar las lluvias de agosto; el señor Manuel
do de los Moreneros, que adoptó su nombre en
Marcelino construyó una casita para almacenar
un intento por evocar a la desaparecida Ciudad
la cosecha de su roza, y posteriormente hizo otra
Moreno. Se caracteriza por los rasgos negros de
casa para continuar almacenando sus productos.
la comunidad que lo conforma además de la es-
Por ese entonces, los viajeros que, de Valle-
tructura social basada en su identidad cultural.
dupar, San Juan del Cesar, Fonseca, Chorreras,
Los fundadores de esta población vinieron pro-
Corral de Piedra y El Totumo, se dirigían en sus
cedentes de Tomarrazón, pero por las caracterís-
mulas hacia Riohacha pasaban por el camino de
ticas de los habitantes de dicho lugar y por roces
Barbacoas y Tomarrazón, y generalmente per-
que se derivaron de la convivencia decidieron
noctaban en alguno de estos dos lugares. Sin
migrar (Acosta Medina, 2013).
embargo, se volvió frecuente que estos viajeros
Corregimiento Las Palmas pasaran sus noches en las casitas construidas
Los relatos indican que los primeros colonizado- por don Manuel Marcelino, al haberse conver-
res de Las Palmas fueron tres hermanos de as- tido este también en un lugar de paso de tran-
cendencia africana, Pablo, Miguel y Javier Guerra seúntes, de manera que se les escuchaba decir
Asís, quienes llegaron al lugar con la intención “Hoy dormimos en las casitas”, situación que dio
de establecer un palenque para resguardarse origen al nombre del caserío: Las Casitas (Efrén
de la esclavitud. Años después arribaron otras Emiro Guerra, entrevistado por Ruby Esther
familias negras que ensancharon la población, León Díaz, enero del 2017, Las Casitas, zona
además de comunidades indígenas que poblaban rural de Riohacha).
la zona, lo que propició que se desarrollara una En la actualidad, casi la totalidad de los habi-
cohabitación particular entre etnias (Acosta Me- tantes de Las Casitas se consideran afrodescen-
dina, 2013). Dentro de sus principales poblados dientes y los apellidos predominantes permane-
están las veredas Las Casitas, La Balsa, Puerto cen a partir del relato fundacional del caserío: los
Colombia, El Silencio y Carrizal; esta última se Guerra y los Ochoa. Sus principales actividades
caracteriza por ser un lugar de asentamiento in- económicas están relacionadas con la agricultura
dígena, rodeado de poblados mayoritariamente y el comercio, pues de sus cultivos de yuca y maíz
afrodescendientes. recogen cosechas para ser transportadas y vendi-
das directamente en la ciudad de Riohacha. En
Vereda Las Casitas cuanto al tema de servicios básicos, es de resaltar
Se trata de un caserío adscrito al corregimien- que en Las Casitas se cuenta con dos acueductos
to de Las Palmas, actualmente es habitado en

74
y dos plumas, una proveniente de La Sierra Ne- Cascajalito, Moreneros y Juan y Medio hasta
vada y otra de un pozo cercano. desembocar en el río Tapias.
Un aspecto de gran relevancia, que caracteri- Como se ha venido mencionando, el curso de
za a los habitantes de Las Casitas y de la zona este río no genera conexiones geográficas úni-
rural de Riohacha en general, son las constan- camente, sino también comerciales y familiares,
tes interacciones y conexiones entre habitantes pues ha sido en sus aguas que se han venido
de veredas y corregimientos, pues, a partir del transportando pequeñas embarcaciones con
aprovechamiento de los recursos del territorio, tabaco y café de contrabando (que inicialmente
el comercio, las actividades de producción y los eran cultivados por los indígenas Wiwa), además
lazos familiares, establecen en las comunidades de productos como ñame, malanga y plátano,
afro de la región modos particulares de relacio- que terminan siendo comercializados por co-
narse entre sí. munidades negras en Riohacha y en el sur de La
Muestra de ello se hace visible en los relatos Guajira. Con el transcurrir del tiempo y el auge
de los participantes de los grupos de discusión de los cultivos de marihuana en el marco de la
del trabajo de campo desarrollado por el grupo bonanza marimbera, los alrededores del río San
Idcarán, en esta zona. Es así como en la memoria Francisco se han venido deforestando, afectando
colectiva de los afroguajiros de esta región cobra directamente la actividad pesquera, al reducir las
gran importancia el establecimiento de palen- poblaciones de peces y la proliferación de flora
ques como Tomarrazón, Juan y Medio, Macho en su contorno2.
Bayo, Moreneros y San Francisco, pues a partir Es importante mencionar que, aunque los re-
de ellos encuentran el origen de su identidad sidentes de Las Casitas han estado permanen-
afroguajira. temente inmersos en contextos violentos que
Al identificar estos enclaves de pueblos negros derivan de los escenarios generados por la bo-
en sus territorios, los habitantes de la región se- nanza marimbera (época en la que los cultivos
ñalan cómo, a partir del asentamiento en ellos, se de marihuana eran extensos en la zona de Las
establecen relaciones económicas y comerciales Palmas y Las Casitas), y por el conflicto arma-
que, a su vez, están determinadas por los usos do entre guerrillas y paramilitares en la región,
del suelo y el entorno ecológico en general, así el ambiente comunal ha sido mayoritariamente
como por la forma de habitarlo. En relación con de tranquilidad, y sus habitantes no se han vis-
ello, se hace énfasis en cómo en la vereda La Bal- to afectados de manera fatal por los escenarios
sa y en Caracolí el asentamiento de sus poblado- descritos (Efrén Emiro Guerra, entrevistado por
res ha sido de tipo rochela, pues son lugares en Ruby Esther León Díaz, enero del 2017, Las
los que de manera pacífica conviven indígenas, Casitas, zona rural de Riohacha).
afrodescendientes y venezolanos. Otro de los aspectos que caracterizan a la co-
Así mismo, estos relatos dan cuenta de la im- munidad de Las Casitas, y sus alrededores, está
portancia del río San Francisco, que nace en un relacionado con su organización comunitaria a
lugar llamado La Laguna, en las estribaciones de
la Sierra Nevada de Santa Marta, y que en su 2 Toda la información relacionada con la identificación territo-
rial de los afroguajiros de la zona rural de Riohacha surge de
paso conecta distintos poblados como la vere- la participación de la comunidad en los grupos de discusión
da Contaderos, Las Casitas, Puerto Colombia, en el marco del trabajo de campo desarrollado por Ruby
Esther León Díaz en Las Casitas, zona rural de Riohacha, en
enero del 2017.

75
partir del autoreconocimiento étnico y racial, permitiendo que el mar definiera su rumbo. De
pues se encuentran en proceso de consolidación ese modo llegaron a la costa guajira y decidie-
formal del consejo comunitario, ante instancias ron radicarse en tierras altas cerca de la costa,
gubernamentales. Este consejo es liderado por así le otorgaron a su nuevo lugar el nombre de
Eilder Manjarrez y compuesto por 26 personas La Balsa, en honor al vehículo en el que se trans-
entre hombres y mujeres, provenientes de Las portaron. Dentro de los descendientes de este
Palmas, Cascajalito, El Carmen, Juan y Medio grupo de fundadores, se encuentra el reconocido
y Moreneros. A través de su organización como acordeonero Nandito el Cubano (Comunicación
consejo comunitario, se han podido sobrellevar personal, Ojeda, 2017).
más de veinte conflictos vecinales, sin necesidad
Corregimiento de Cotoprix
de acudir a la intervención del corregidor.
Ubicado en las estribaciones de la Sierra Nevada
Asimismo, han emprendido acciones que be-
de Santa Marta, limita con los corregimientos de
nefician a la comunidad, como la constitución
Villa Martín, Cerrillo, Tomarrazón y Galán, así
de una cooperativa para prestar dinero; cuentan
como con el municipio de Hatonuevo. Existen
también con proyectos consolidados para patru-
fuentes que afirman que su nombre proviene de
llar la Fiesta del Chicharro en el corregimiento
una situación particular: cuando un grupo de in-
de Juan y Medio, además de hacer parte de la
dígenas migró a este territorio, se reunió bajo un
propuesta gestionada desde ese mismo corre-
árbol frondoso llamado Cotoprix, hecho que ori-
gimiento, llamada “El Tren de la Prosperidad”,
ginó el nombre del corregimiento. Los apellidos
cuyo propósito es generar planes y proyectos que
característicos de este lugar son: Brito, Medina,
contribuyan al rescate de tradiciones ancestrales
Rodríguez y Gómez. (Alcaldía de Riohacha —
de la población afro de la región (por ejemplo, la
Asociación Departamental de comunidades Ne-
construcción de un museo afro en Las Casitas).
gras Residentes en La Guajira Luis Antonio “El
Adicionalmente, a partir de la conformación
Negro” Robles Suárez, 2013).
del Consejo Comunitario, los afroguajiros de
esta región han tenido argumentos legales para Antiguo Poblado de Jacob
defender su territorio, pues han logrado evitar la Fue un pueblo de negros cimarrones provenien-
expansión y apropiación de sus tierras por parte tes de Riohacha. Instalaron su enclave informal
de indígenas Wiwa, Kogui y Arzarios3. a orillas de la quebrada Juan de Moreno, sien-
do este descubierto en 1790 por fundadores de
Vereda La Balsa
Cotoprix, Galán y Tomarrazón (Sincerín), quie-
Según el profesor Deivis Ojeda (2017), el po-
nes, buscando lugar para levantar sus poblacio-
blado afroguajiro de La Balsa, adscrito al corre-
nes y terrenos para la agricultura y ganadería, y
gimiento de Las Palmas, tiene un relato funda-
en vista de las necesidades, decidieron emplear a
cional particular, remontándose a los finales del
los negros, por ser estos conocedores del terreno
siglo xix y principios del xx, cuando una familia
y para no tener problemas que acarrearan tener
proveniente de Cuba salió de la isla en una balsa
que migrar o perder sus posesiones (Magdaniel
3 Toda la información relacionada con el consejo comunitario
Ojeda, 2002). “Jacob tuvo como vecinos a Sin-
de la zona rural de Riohacha surge a partir de la entrevis- cerín por el suroccidente a Barrealito y Moreno
ta hecha por Ruby Esther León Díaz, al señor Efrén Emiro
Guerra, en Las Casitas, zona rural de Riohacha, en enero del
por el oriente. Su ubicación tuvo lugar a orillas
2017.

76
Genealogía de un habitante de Las Casitas
A partir del relato del señor Efrén Emiro Guerra, es posible hacer una
breve reconstrucción de su pasado familiar y sus orígenes. En ese sen-
tido, es fundamental señalar que don Efrén se autoidentifica como pa-
lenquero, porque su bisabuelo llamado Manuel Antonio Ochoa nació en
San Basilio de Palenque en 1870 y tuvo que desplazarse por el Cesar y La
Guajira a causa de su participación como simpatizante del partido con-
servador en La Guerra de los Mil Días; el señor Manuel Antonio falleció a
la edad de 85 años en el año 1955, luego de establecerse en Las Palmas.
Don Manuel estableció unión marital con la señora Delfina Guerra; al
llegar a Las Palmas, tuvieron un hijo llamado Manuel Marcelino (abuelo
del señor Efrén); sin embargo, el bisabuelo Manuel Antonio tuvo otros
once hijos con cuatro mujeres diferentes.
El abuelo de don Efrén, el señor Manuel Marcelino, se casó con la
barranquera Dilia Gómez, unión de la cual nacieron tres hombres y cua-
tro mujeres, dentro de las que se encontraba Delfina Florencia Ochoa,
madre de don Efrén. La señora Delfina Florencia inicialmente se esta-
bleció en matrimonio con el señor Florencio Ochoa y tuvieron una hija;
no obstante, luego del fallecimiento de don Florencio, la señora Delfina
Florencia se casó nuevamente, en esta oportunidad con el señor Tomás
Guerra, padre de don Efrén; ambos fallecieron en la ciudad de Riohacha
(Efrén Emiro Guerra, entrevistado por Ruby Esther León Díaz, enero del
2017, Las Casitas, zona rural de Riohacha).

de la quebrada de Juan de Moreno, en terrenos Según el profesor Deivis Ojeda (2017), el po-
comunes entre las nacientes poblaciones de Ga- blado de Jacob desapareció en el siglo xx, y sus
lán y Cotoprix” (Magdaniel Ojeda, 2002, p. 104). habitantes se trasladaron a corregimientos como
Durante La Guerra de los Mil Días ocurrió Galán, Cotoprix y Tomarrazón; actualmente se
una batalla en contra de los habitantes de Jacob, encuentra reducido a una finca ubicada en ju-
iniciada por los hoscos simpatizantes del partido risdicción de Galán (Comunicación personal,
conservador. Esta contienda generó temor entre Ojeda, 2017).
los pobladores, lo cual provocó un desplaza-
miento masivo hacia los asentamientos más cer-
canos, dejando al pueblo vacío, cuyas viviendas
de barro desaparecieron con la acción del tiempo
(Magdaniel Ojeda, 2002, p. 105).

77
Corregimientos de Riohacha ubi- ponde a los cuerpos de agua formados esporádi-
cados en la zona de la Troncal camente como efecto de los ciclos de las lluvias;
se trata de la cachirra, nombre que se le atribuye
del Caribe
el pescado muerto como producto de la alta sa-
linidad en el agua, el cual abastece el mercado
Corregimiento de Camarones
local y los platos de comida de los camaroneros
Actualmente es uno de los corregimientos del
y de los habitantes de corregimientos circunve-
municipio de Riohacha. Está conformado por
cinos (Alcaldía de Riohacha — Asociación De-
comunidades de indígenas wayuu y afrodescen-
partamental de comunidades Negras Residentes
dientes. Es considerado uno de los más emble-
en La Guajira Luis Antonio “El Negro” Robles
máticos corregimientos de La Guajira por ser
Suárez, 2013, p. 21).
cuna de Luis Antonio Robles Suárez4.
Camarones, por su proximidad a la ciudad de
Camarones es un territorio de históricas rela-
Riohacha, pudo haber sido uno de los lugares en
ciones interculturales debido a su cercanía con
donde se instalaron rebeldes de descendencia afri-
Riohacha y también porque se configuró como
cana en su huida de los esclavistas, lo cual se in-
un “puerto ilegal de entrada y comercialización
fiere de las investigaciones realizadas por autores
pirata y contrabandista, principalmente reco-
como Diago Julio (2005) o Polo Acuña (2005).
nocido como puerto ilegal de comercialización
esclavista” (Toncel Mozo, s. f., p. 2).
El proceso de relacionamiento étnico-racial y
la manera en que este influyó en la construcción
de los patrones culturales guajiros, que son po-
sibles encontrar en la actualidad, se vio atrave-
sado no solo por el encuentro cultural, sino que
también se vio influenciado por las dinámicas de
control territorial entre las que resaltan las que
fueron producto del comercio, tanto legal como
ilegal, que se desarrolló en la región de la penín-
sula de La Guajira.
Camarones es el corregimiento con mayor ex-
tensión en el municipio de Riohacha; en el pa-
sado sus tierras estuvieron habitadas por indios
Guanebucán, los cuales tenían entre sus activi-
dades productivas la agricultura, la ganadería
intensiva, la caza y la pesca.
La pesca en Camarones se caracteriza por un
fenómeno natural de gran importancia, que res-

4 Luis Antonio Robles, “el negro Robles”, fue un abogado y


político, primer afrocolombiano en llegar al Congreso de
Colombia y al gabinete presidencial como secretario del
Tesoro. Una sección del presente libro, más adelante, esta
dedicada a este importante personaje afroguajiro.

78
79
80
81
Los afroguajiros en los
corregimientos de la
Troncal del Caribe

Municipio de Dibulla comienza a llamar a las poblaciones “provincias”,


sin ser este, en estricto sentido, un referente de la
Siendo uno de los municipios de la actual Gua-
organización administrativa del territorio. Se le
jira, Dibulla “es una de las poblaciones más an-
denominó La Ramada y abarcaba “el triángulo de
tiguas de la zona del litoral [Caribe]” (Villegas
tierras litorales planas formado por el mar Cari-
Mejía, 1972, p. 11); conocida como La Ramada,
be, la Sierra Nevada de Santa Marta y el río Ran-
esta población caribeña, según sus habitantes,
chería […] que pertenecía a la […] Gobernación
remonta sus orígenes a la llegada de los españo-
de Santa Marta” (Cárdenas y Uribe, 2007, p. 68).
les, tiempo en el que la zona estaba poblada por
En esta provincia se fundó, en 1561, la ciudad de
indígenas Guanebucán.
Nueva Salamanca de la Ramada.
La información disponible sobre la historia de
Además de la presencia de indígenas en la pro-
esta población no es amplia, razón por la que el
vincia de La Ramada, se sabe que también hubo
relato fundacional de este poblado puede ser re-
cimarrones; entre 1528 y 1531 ingresaron 4.000
construido con más precisión desde el siglo xix,
esclavizados, parte de los cuales estaban destina-
momento en el que se fundó el municipio. No
dos para la Provincia de Santa Marta (Cárdenas
obstante, es posible inferir que Dibulla fue, des-
y Uribe, 2007). Adicionalmente, para el siglo
de sus inicios, “una intersección de varias fronte-
xvii, debido al decaimiento demográfico de la
ras por limitar al norte con el Mar Caribe, al sur
población indígena, aumentaron las importa-
y occidente con la Sierra Nevada de Santa Marta
ciones de esclavizados, los cuales llegaban a 800,
y al oriente con la península de La Guajira” (Cár-
sin contar con los que eran comercializados de
denas y Uribe, 2007, p. 68), razón por la que el
manera ilegal. Muchas de estas personas de as-
poblamiento de este lugar pudo darse gracias a la
cendencia africana fueron empleadas en las ran-
llegada de grupos dispersos y particulares como
cherías de perlas y en trabajos agrícolas.
cimarrones, mestizos e indígenas wayuu.
Junto con los Guanebucán y aquellos pro-
Las primeras referencias del territorio de Di-
cedentes de África, otra población que hizo
bulla datan del siglo xvi, momento en el que se
presencia en la región de La Ramada fue la de

82
Figura 12. Mapa de los corregimientos de la Troncal del Caribe. Fuente: Shadowxfox (2011).
Modificación de Nathalia Martínez.

83
los indios guajiros (wayuu), que ejerció amplia Algunos habitantes del corregimiento expli-
influencia en los habitantes de esta región, lo can que el poblamiento de Mingueo por parte
que puede corroborarse en la actualidad en las de personas afro tiene sus inicios en la década
conformaciones familiares y costumbres como la de los años setenta, en un antiguo asentamien-
llamada “Ley Guajira” (Cárdenas y Uribe, 2007). to de un pueblo de Dibulla, conocido como Río
Al igual que muchos de los poblados que con- Ancho o Río Cañas, ubicado a orillas del mar
forman la baja Guajira, la región de La Ramada, Caribe y habitado por sus pobladores en casas
actual Dibulla, fue un escenario en el que la co- de palma y bahareque. Cuentan, además, que en
habitación entre indígenas —en este caso wayuu este pueblo hubo una inundación que provocó su
y kogui (por su proximidad a la Sierra Nevada reasentamiento, motivo por el cual la comunidad
de Santa Marta)— y personas de procedencia se desplazó hasta las tierras de lo que se conoce
africana fue muy común, configurándose, para hoy como Mingueo2.
algunos historiadores, en una rochela. Otro de los motivos que contribuyó al asenta-
miento de personas afro en Mingueo, tiene que
Corregimiento de Mingueo ver con el conflicto armado en La Guajira y, en
De acuerdo con lo expuesto hasta el momento, consecuencia, con el desplazamiento forzado. Es
es claro que el asentamiento de personas afro en por ello que, durante la década del 2000, desde
el municipio de Dibulla encontró sus orígenes en Fonseca se movilizaron alrededor de 300 familias
el proceso de inserción de esclavizados que data que llegaron a Mingueo ubicándose en las tierras
del siglo xvi. Sin embargo, a partir del trabajo de un reconocido terrateniente de la región.
de campo desarrollado en el municipio, especí- A la llegada de los nuevos pobladores, en Min-
ficamente en el corregimiento de Mingueo, es gueo ya existían barrios de afrodescendientes,
posible rastrear información que da cuenta de como Cantarrana y San Martín; no obstante, a
dinámicas de tránsito y habitación que, a su vez, partir de los mencionados reasentamientos, se
permiten identificar y construir nuevos relatos empezaron a conformar nuevos barrios afro en
acerca del origen de la población afrodescendien- el corregimiento. Tal es el caso del barrio 20 de
te en el territorio dibullero. Enero, fundado en 1999 por el señor Javier Me-
En ese sentido, reconocer que el asentamiento jía (procedente de Fonseca)3; o el caso de los ba-
de personas afro en el corregimiento de Mingueo rrios Villa Esperanza y Siete de Junio, este últi-
parte de diferentes motivos implica destacar que mo, reconocido localmente por ser el vecindario
los lugares de origen de sus actuales poblado- en el que se encuentra concentrada la comunidad
res son también muy diversos, ya que algunos
provienen de otros corregimientos de Dibulla, (cerca de la Sierra Nevada de Santa Marta) y se dedicó a
de municipios de La Guajira como Fonseca, así sembrar su pan coger.

como del departamento de Magdalena, puntual- 2 Esta versión se desprende de la participación en grupos de
discusión por parte del señor Donaldo Zarat y las señoras
mente del municipio Zona Bananera1. Luz Mila Gutiérrez y Mónica Martínez, en el marco del tra-
bajo de campo desarrollado por Ruby Esther León Díaz en
el corregimiento de Mingueo, en enero del 2017.
1 A partir del trabajo de campo desarrollado en Mingueo por 3 Esta versión se desprende de la participación en grupos de
Ruby Esther León Díaz en enero del 2017, el señor Cipriano discusión, hecha por el señor Samuel Ochoa y las señoras
Zabaleta cuenta que es oriundo de la Zona Bananera y que, Aracely de La Hoz y Yuleidis Colorado, en el marco del tra-
junto a su familia, arribó a Mingueo buscando nuevos hori- bajo de campo desarrollado en el corregimiento de Mingueo
zontes. Se situó en la zona de La Cuchilla y Quebrada Andrea por Ruby Esther León Díaz en enero del 2017.

84
perteneciente al Consejo Comunitario, cuya fun- región, como son Corelca y Geselca. Es impor-
dación fue el 18 de agosto del 2008. tante anotar que, aunque estas empresas han
Dentro de sus relatos, los pobladores del co- representado oportunidades laborales para los
rregimiento destacan que sus prácticas cotidia- afrodescendientes de Mingueo, también han ge-
nas se transformaron a partir de su tránsito de nerado grandes perjuicios en los cultivos de los
un lugar a otro, pues pasaron de ser predomi- pobladores, pues al operar con chimeneas de gas
nantemente pescadores de mar, a centrar sus y carbón, provocaron una dispersión de cenizas
labores cotidianas en la agricultura sembrando y partículas altamente contaminantes y nocivas
yuca, plátano, ñame, malanga, arroz y maíz; tanto para los suelos, como para la salud de hu-
pescando en cayucos en ríos; o empleándose manos y animales.
en las empresas de la industria energética de la

Genealogía de un habitante de Mingueo


El recuento del entramado familiar del señor Martín Sabán permite co-
nocer aspectos históricos significativos, que ilustran una de las mane-
ras en que el territorio Guajiro se fue poblando de afrodescendientes.
Cuenta don Martín que, a través de los relatos de su bisabuelo materno,
Martín Murgas, supo que su ascendencia se sitúa en España, cuando
su tatarabuelo Celso Murgas, junto a cuatro de sus hermanos, decidió
emprender un viaje hacia el nuevo continente, buscando nuevas opor-
tunidades de subsistencia. Al llegar a estas tierras, los cuatro hermanos
se separaron, uno se quedó en San Diego (César), otro en Villanueva, y el
señor Celso junto a otro hermano, decidieron establecerse en una parte
de Dibulla, actualmente conocida como Mingueo.
Don Celso Murgas se casó entonces con la señora Graciela Fuen-
mayor, unión de la cual surgieron cuatro hijos: Urbano Murgas, Fidel
Murgas, Graciela Murgas y Valentín Murgas (bisabuelo de don Martín
Sabán, conocido como Valay el curioso, debido a su conocimiento sobre
medicina tradicional).
De otro lado, cuenta don Martín, que su bisabuelo Valentín tuvo una
hija llamada Teresa Murgas (abuela de don Martín) quien, al casarse con
el señor Juan Gutiérrez, tuvo varios hijos, entre los que se encuentran: la
mayor y madre de don Martín, Carmelina, Isidro, Inés, Alberto, Robinson,
Rosario, Luis y Pastor, todos con los apellidos Gutiérrez Murgas.
Respecto a su familia paterna, menciona don Martín que su genealo-
gía deriva de la unión de un extranjero proveniente de Las Islas Margari-

85
ta, llamado Narcilio Granados, y la señora Fina Sabán, su abuela paterna.
De dicha unión nació Francisco Sabán, padre de don Martín, quien portó
el apellido materno, porque en la época estaba prohibido que los hijos
producto de relaciones no matrimoniales llevasen el apellido de su pa-
dre. A partir de este relato, don Martín, quien surgió de la unión marital
de doña Carmelina Gutiérrez Murgas y don Francisco Sabán, resalta la
importancia de llevar consigo el apellido Sabán, pues asegura que este
viene directamente de África (Martín Sabán Gutiérrez, entrevistado por
Ruby Esther León Díaz, fecha, corregimiento de Mingueo, Dibulla).

Corregimiento de La Punta de cimarrones o haciendas que habitaron, los


los Remedios trabajadores y sus familias, la mayoría negros,
mulatos. En un porcentaje menor, existen colo-
Se trata de una localidad conformada pobla- nizaciones de blancos y mestizos en la zona de
cionalmente por gentes afro, que para el año San Juan del Cesar, poblada por antiguos ha-
de 1995 se constituyó como corregimiento del cendados españoles. (Giovannety, 2014, p. 13)
municipio de Dibulla; antes de esa fecha se en-
contraba bajo la jurisdicción del municipio de Básicamente, en esta localidad las actividades
Riohacha. Este poblado se encuentra situado a económicas devienen de la realización de faenas
orillas del Mar Caribe. Su origen fundacional, como la pesca, la agricultura y el pastoreo, en
según datos documentados por Giovannetty menor escala, y una actividad turística de míni-
(2014), data de 1825; al respecto, Reclus (citado mo impacto.
en Giovannetty, 2014) comenta que se trata de
Corregimiento de Palomino
un caserío situado a 60 km al oeste de la ciudad,
cerca de la Sierra Nevada de Santa Marta. Es un corregimiento perteneciente al municipio
Su proceso de poblamiento pasó por el hecho de Dibulla, cuenta con una ubicación estratégica
de que, para la época, la comunicación entre al encontrarse a orillas del mar Caribe, en medio
distintos sitios costeros de La Guajira se daba de la vía que comunica a Santa Marta con Rio-
por vía marítima, entonces, cabe la posibilidad hacha. Su nombre tiene origen en el periodo de
de que la conformación de este lugar se hubiese la Conquista de América, pues, en el siglo xvi, el
dado a través del mar; sobre esto, Giovannetty nombrado gobernador de la Provincia de Santa
(2014) afirma que Marta, Rodrigo Álvarez Palomino, se ahogó al
intentar cruzar con su caballo un río caudaloso,
la mayoría de los pequeños poblados de la
ubicado en el curso del actual río Palomino, mo-
zona rural criolla del hoy departamento de
tivo por el cual tanto el cuerpo hídrico como el
La Guajira tiene dos orígenes de poblamien-
corregimiento recibieron este nombre (Tirado
to: Uno por ser antiguos palenques de negros
Restrepo, 1929).

86
Actualmente, este corregimiento se caracteri-
za por ser un centro turístico de reconocimiento
nacional e internacional, en el que convergen
habitantes indígenas y afrodescendientes. Es
preciso tener en cuenta que, entre las décadas de
los años ochenta y el 2000, el corregimiento fue
uno de los principales focos del conflicto armado
entre paramilitares y guerrilleros, hecho que pro-
vocó el desplazamiento de sus habitantes hacia
otros municipios del departamento4.

Corregimiento de Las Flores


Es otro de los corregimientos del municipio de
Dibulla, se encuentra ubicado cerca de la carre-
tera de la Troncal del Caribe. Se caracteriza por
ser un territorio plano y costero, limita al norte
con el mar Caribe, el municipio de Riohacha y el
corregimiento de Punta de Los Remedios. Den-
tro de sus principales festividades se encuentra
el Festival Cultural y Reinado del Mango y del
Banano (Entre Notas Rosa, 2015).

4 Esta información se desprende del trabajo de campo realiza-


do por Ruby Esther León Díaz en la comunidad de Mingueo
en enero del 2017.

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Presencia afrodescendiente
en el sur de La Guajira: entre
Hoscos y multinacionales

El sur de La Guajira, también llamado baja Gua- segundo, cuyas aguas corren al sur hasta llegar al
jira o La Provincia (antiguamente Provincia de Magdalena (Plana y Mendoza, 2003).
Padilla), es la zona enmarcada por La Sierra Cuenta con características propias que lo dis-
Nevada de Santa Marta y la Serranía del Pe- tinguen del resto del departamento. Este territo-
rijá. Los suelos de piedemonte y la abundancia rio está compuesto por los municipios de Alba-
de aguas superficiales le han marcado un desti- nia, Hatonuevo, Barrancas, Fonseca, Distracción
no agrícola a esta zona, punto de convergencia (Carabalí Angola, 2014), San Juan del Cesar, El
de las antiguas provincias de Padilla y Valle de Molino, Urumita y La Jagua del Pilar. Según el
Upar. Sus ríos principales son el Ranchería y el profesor Carabalí Angola (2014), estos munici-
Cesar; el primero, con una vertiente que corre pios están ubicados entre las estribaciones de la
hacia el norte para desembocar en Riohacha, y el Sierra Nevada de Santa Marta y la Serranía del

Estaban en Cataca pero seguían viviendo en la provincia de Pa-


dilla que todavía llamamos la Provincia, sin más datos, como si no
hubiera otra en todo el mundo… nada se comía en la casa que no
estuviera sazonado con el caldo de las añoranzas, la malanga para
la sopa tenía que ser de Riohacha, el maíz para las arepas del desa-
yuno debía ser de Fonseca, los chivos eran enviados con la sal de La
Guajira y las tortugas y las langostas las llevaban vivas de Dibuya.

Gabriel García Márquez, fragmento de Vivir para contarla.

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Figura 13. Mapa del sur de La Guajira: municipios afectados por El Cerrejón.
Fuente: Mapa de carreteras de la Guajira (2011). Modificado por Nathalia Martínez.
Perijá, por lo cual cuenta con un ecosistema de mento se encuentran en una constante relación
bosque seco subtropical, con condiciones climá- física, geográfica y cultural con poblaciones del
ticas y morfológicas que hacen de sus suelos es- Cesar y de Venezuela, pues se ubican en un terri-
pacios aptos para el cultivo de diferentes produc- torio limítrofe que históricamente ha permitido
tos. Así mismo, los ríos y sus afluentes brindan sus interacciones.
un espacio óptimo para la pesca, entre ellos, por Otro de los rasgos fundamentales de esta re-
su gran importancia, está el río Ranchería. gión es que a lo largo de la historia ha sido un
En estos municipios, conviven poblaciones territorio en disputa gracias a sus características
afrodescendientes, mestizas e indígenas; sin em- naturales, ello puede evidenciarse en los relatos
bargo, la población afro cuenta con una mayor que dan cuenta de la existencia de los llamados
presencia en esta región, en comparación con bárbaros Hoscos y en la actual presencia de mul-
la media y alta Guajira. Es de resaltar que las tinacionales del sector minero energético.
comunidades que habitan en el sur del departa-

¿Dónde?

Dónde hallaré la muchachita linda


que se decida a quererme a mí
quiero vivir de nuevo en La Guajira
lo más contento, lo más feliz.

Linda Barrancas hermosa tierra mía


todas mis melodías te las vengo a cantar
que en mi canción le sale al Ranchería
todas las melodías que sus mujeres dan

Yo quiero una barranquera, alguna de Papayal (Bis)


una chica hatonuevera, o alguna de Oreganal
si es necesario viajo al Surimena [arroyo de Barrancas] ---
me acerco a Roche a Manantial

Llego a Hatonuevo me subo a La Sierra


hasta Angostura [represa de Hatonuevo] voy a llegar
creo que Las Pavas [Barrancas] con su clima frío
me tienen reservada una linda mujer

92
Tiene Barrancas un bello caserío
donde viven mujeres que se pueden ver
si por allá no consigo en la tierra e’ Lagunita [San Juan del Cesar] (Bis)
me voy a Campo Florido a San Pedro y Saraita [San Juan del Cesar]

Nada se pierde en la tierra e’ los Britto [Fonseca]


llego a Pozo Hondo [Barrancas] a Guayacanal [Barrancas]
de vez en cuando voy a San Francisco
a Carretalito voy a cantar.

Si en tus veredas y en tus verdes campos


no puedo encontrar aquel sincero amor
un día domingo me acerco a El Descanso [Barrancas]
cuando por la tarde esté muriendo el sol.

Si en ese gran recorrido, quiere morir mi esperanza (Bis)


¡ay! me estoy un año en Barrancas, hasta encontrar un cariño.

Canción vallenata del maestro hatonuevero Leandro Díaz.

Los Hoscos, resistencia afro en descendientes de antiguos esclavizados, que hu-


el sur de La Guajira yeron durante los siglos xvii y xviii, quienes
dieron origen a los pueblos que posteriormente
El sur del departamento de La Guajira es una se llamaron Manantial, Tabaco, Roche, Patilla y
zona caracterizada por ser un lugar que cuenta Chancleta. Estas comunidades construyeron un
con una geografía de tierras planas, bañadas por relato fundacional que ha generado procesos de
ríos y arroyos que bajan de la Sierra Nevada de sujeción a la memoria y de acciones identitarias
Santa Marta y la Serranía del Perijá; en medio que les han permitido generar demandas de or-
de estas dos grandes montañas, según versio- den social ante los episodios de desterritorializa-
nes orales (Villa Amaya, 2013) de los miem- ción a que fueron sometidos, por las multinacio-
bros de estas comunidades, se establecieron los nales que desarrollan un extractivismo minero
que fueron nombrados como los hoscos1, gentes desenfrenado.
Ese extractivismo ha generado importantes
1 Apelativo utilizado para nombrar a los antiguos habitantes de
las localidades de Tabaco, Manantial, Roche, Patilla y Chan-
impactos negativos en las poblaciones afrodes-
cleta. “Sí, nosotros venimos de los Hoscos que fueron los
primeros que vivieron en estas tierras; esa era gente valiente que durante la guerra dijo: esa gente es guapa, sobresalien-
que se metió al monte, consiguieron refugio y de ahí no los te en la guerra. Esos Hoscos, gente valiente que sobresalía”
sacó nadie. La Hosca [es] gente valiente. Hubo un general (Emilio Pérez, entrevistado por Wilmer Villa, 2008).

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cendientes, producto de los intereses económicos cia, Mejía Noriega (2010) indica que el reco-
de la multinacional El Cerrejón, que argumenta nocimiento formal de estas poblaciones como
y negocia individualmente los derechos colecti- comunidades afroguajiras puede interpretarse
vos de las comunidades que habitan el territo- como una estrategia para resolver sus conflictos
rio ancestralmente, como algunos documentos territoriales.
históricos lo pueden demostrar. En consecuen-

Testimonio de José Julio Pérez,


descendiente de bárbaros hoscos.

Nuestras comunidades fueron fundadas por los años 1789 por un


grupo de negros que venían cautivos en una embarcación. Parece ser
que los captores eran de origen portugués. Estos familiares nuestros
se internaron al momento de librar una batalla con sus captores.
Cuenta la historia que el barco se averió, y eso dio lugar a una fuerte
discusión entre los captores: dejar a los esclavos, tirar los esclavos al
mar, o echar las provisiones y el armamento. A última hora decidie-
ron echar la mercancía, que era nuestras familias.

Parece ser que algunos de los líderes de los negros interpretaban


o entendían lo que hablaban sus opresores. Cuando estaban ya con
la intención de echarlos, el que era líder de la tribu, que venía prisio-
nero, dio la orden de ataque, logrando vencer a sus opresores, y se
dieron a la fuga por la parte del río, por el río Ranchería.

Siguieron río arriba, hasta llegar a Albania, antes Calabacito. Allí


formaron un pueblo, Calabacito, que hoy es Albania. Siguieron ade-
lante y formaron el pueblo Manantial. Fundaron también el pueblo
de Roche, y de Tabaco, en la misma época. Allí en el valle que hoy
ya está explotado, estaban las murallas, los sitios sagrados que ellos
tenían en esta área.

Antes de la llegada de la minería teníamos nuestra cultura, a pe-


sar de que fue violentada por la Iglesia Católica, donde hubo la impo-
sición de la religión católica. Nuestras costumbres más que todo han
desaparecido, porque la minería se ha encargado de desaparecer la
cultura, porque una de las cosas que ellos quieren es demostrarle

94
al mundo, y mancomunado con el Estado colombiano, es que no
hay asentamientos ni indígenas ni negros en el área donde están
explotando el carbón. Pero aun conservamos ciertas tradiciones de
alimentos, la cultural, la convivencia con la naturaleza. En eso hemos
podido sobrevivir un poco.

Nuestras familias se prepararon para defender su territorio, don-


de estaban, donde vivían. Habían murallas, hechas por los negros
para defenderse de los blancos. Monumentos, cementerios, y todos
los objetos que guardaban cada familia de sus antepasados. Todo
eso fue raptado, destruido por la empresa minera. Ha sido un trabajo
muy calculado de las empresas.

Los llamaron los “bárbaros hoscos”, porque ellos defendían su


territorio. En ese momento la persona que fue un general, el general
Albán, que era un apaciguador o pacificador. Y tuvo varios enfrenta-
mientos allí, y perdió muchos hombres, y no pudo derrocar a nues-
tros ancestros, nuestra familia. Y ellos, el general puso […] utilizó la
inteligencia, y en vez de seguir la contienda, lo hizo como amigo, y
pues respetó el pacto, y los bautizó como los “bárbaros hoscos”, por-
que eran muy valientes y arriesgados en la batalla. Igual que también
los indígenas lo hicieron en su momento también en ese territorio
pues ellos también defendieron su territorio, y eran considerados
personas, muy, no sería peligrosos, pero digamos, en defensa. Noso-
tros, desgraciadamente, la cultural, la historia, nosotros en ese afán
también de que sale uno del cimarronismo que había, la gente pues
poco a poco va entendiendo, a raíz de lo que es la discriminación, la
gente fueron tomando, la gente como lo que, en un principio mucha
gente, eran respeto que tenían a los “bárbaros hoscos”.

En la infancia, pues, la vida era diferente, porque las comunida-


des estaban unidas, había integridad. Todo el territorio era de paz,
de mucha producción, rico. La gente vivía mu en hermandad. Las
comunidades tenían nexo familiar, todo, porque vinimos de una sola
familia, como decía, la gente de Manantial, la gente de Albania/Ca-
labacito, la de Tabaco y la de Roche, era una sola familia, de primos,
parientes, muy cercanos, o sea, era como, en esa época era como
una sola tribu, pero repartidos en varios asentamientos, por defensa,

95
fundaron varios pueblos, o sea varias comunidades para en tiempos
estar moviéndose por la persecución constante del blanco.

Iniciaron ellos el sacar a la gente. Ellos se presentaron en la re-


gión el año de 1976. Finales del 75, algo así. Llegaron agasajando la
gente, poniéndole espejos a la gente para sacarla, para tenerla bajo
su mano, bajo su manga, ¿no?

La vida al lado de la minería es muy difícil. Causa mucho terror. Es


un miedo constante que se sufre en las comunidades, porque uno no
sabe cuando va a sufrir los arrebatos mezquinos, diabólicos, de estos
funcionarios de las empresas. Tras de darle continua contaminación
al ambiente como polvo, polvillo, partículas de carbón, ruido, cau-
sándonos problemas respiratorios, enfermedades cutáneas, visuales,
sobre todo en la vista, que ha afectado mucho a las comunidades
nuestras, problemas de enfermedades como tuberculosos. Siente
uno como un trauma psicológico porque piensa uno que en cualquier
momento pueden desaparecer de su territorio, de su gente, o si no
uno, su familia, porque como somos, todas esas comunidades somos
una sola familia, somos familiares todos, el que no es primo es her-
mano, el que no es hermano es sobrino, así es una sola integración
familiar. Allí no hay forasteros, todos somos criollos, todos somos la
misma familia. Entonces, pues como el mal de uno lo sufrimos todos,
porque de una u otra forma afecta el sistema familiar de la familia.

Si a la llegada de la minería todas las comunidades pensábamos


que primero nuestro territorio, seguiría intacto, y no iba a haber
problema con la minería. Lo que no sabíamos era que lo que ellos
llamaban progreso iba a ser la destrucción de nuestros pueblos. In-
tercor, filial de la Exxon-Mobil, fue la empresa encargada en hacer las
exploraciones, en hacer la explotación de carbón. Y cuando llegaron
eran amables con la gente, hacían reuniones e invitaban a los jefes
de familia, a las personas, miraban quiénes eran los líderes de las
comunidades y los iban amansando. Los trataban con muchas bon-
dades, y les hacían regalos, y la gente creía que era gente muy buena.
Y en reuniones hacían saber a la gente que ellos eran los mejores
personajes del mundo y que con ellos iban a encontrar todo lo que
necesitaban, gasolina, favores, cualquier cosa que necesitaran allí es-

96
taban ellos para hacerle favor a las comunidades. Y cuando entraron
al proceso de la compra de las tierras, le hicieron creer a la gente que
las tierras nunca iban a ser usadas para la explotación minera, sino
que serían la cortina de seguridad de las posibles contaminaciones
que originaría la explotación del carbón. Y que conservarían toda la
naturaleza, que todo quedaría como estaba. Eso dio margen a que
las personas creyeran que era cierto, que iban a tener sus tierras
permanentemente, y en eso le hicieron creer de que las tierras nunca
la empresa las iría a necesitar, y que podían invertir el dinero que
ellos les estaban dando en sus tierras, para mejorar sus tierras, que
era un buen negocio vender, porque sería como un regalo, porque
su tierra nunca iba a pertenecer a la minería.

A la llegada de la nueva empresa, creíamos que iba a cambiar


todo. No había cambio a ninguna estructura. Las comunidades han
sentido más muertes ahora, de las muchas que sufrieron cuando
estaba Intercor, filial de la Exxon. Nosotros lo único que queremos
es que se respete la naturaleza y se respeten nuestros derechos, que
se haga una explotación en forma justa y equitativa para la gente.
Que nosotros no suframos tanto desarraigo, tanto desplazamiento
y muerte, indignamente, innecesariamente.

El gobierno colombiano, desde que se iniciaron los trámites


de negociación con el Cerrejón, con la Exxon, con Intercor, filial de
Exxon-Mobil, ha sido muy apacible con la empresa. Han sido los
acompañantes de la destrucción de nuestros pueblos, de estas co-
munidades, hasta el gobierno actual, hasta el actual. Porque los des-
plazados, los muertos, los enfermos todo esto se ha hecho, y no pasa
nada con esta gente.

El gobierno americano son los que se han beneficiado de este


problema nuestro, por la guerra. Como ha habido guerra, como
siempre en nuestro país, en estas últimas décadas. Hay un interés
bélico en nuestro país, de la adquisición de armamentos, en la ad-
quisición de proyectos que permitan financiar la guerra. Esto ha per-
mitido que se aproveche el gobierno americano de la situación de
estos países en guerra, pobres como el nuestro, Colombia. Pobre en
dirigentes, aunque rico por naturaleza, de riqueza. Claro yo pienso

97
que esa riqueza no es de nosotros, esa riqueza es de la tierra. Pero
abusan, y la usan para comercializar la guerra en nuestro país. Y en
eso se aprovecha el gobierno norteamericano.

Pedimos por eso, estamos pidiéndole a la gente que denuncie es-


tos hechos, que entiendan de que no es un problema que podemos
arreglarlo en nuestro país. Que hemos agotado todos los recursos
en nuestro país, tanto jurídicos como sociales, y que por el gran trá-
fico de influencia de las empresas es imposible tener la oportunidad
de solucionarlos en nuestro país. Pedimos que la gente denuncie
estos hechos, que junto con nosotros se den cuenta de que eso es
un engaño que tienen las transnacionales con la gente que le hacen
demostrar unas cosas diferentes en los papeles, pero que en los
hechos, el sufrimiento que estamos viviendo en las comunidades,
es muy grande. Y pedimos por eso que conjunto con nosotros de-
nuncien esos hechos para tener esta oportunidad de llegar a todos
los rincones del mundo. (Citado en Chomsky, Leech y Striffler, 2007)

Municipio de Barrancas los fundadores de la asociación Asolindo), quie-


nes provienen de Palomino y se identifican como
El asentamiento de comunidades negras en el
una familia de origen campesino que, luego de
municipio de Barrancas se remonta a la década
recorrer diferentes municipios como producto
de los años noventa y parte de una ola de des-
del desplazamiento, en el año 1995 llegaron a
plazamiento forzado a raíz del conflicto armado
Barrancas, municipio que para entonces ya se
que se vivió en el corregimiento de Palomino en
encontraba habitado por algunas personas afro.
el municipio de Dibulla. Fue así como los afro-
Por esta razón, esta generación de los Lindo
descendientes originarios de dicho corregimien-
estableció contacto con la señora Ana Pacheco
to se vieron obligados a buscar oportunidades
(residente afro del municipio) y poco a poco
en diferentes municipios de La Guajira, entre los
empezaron a construir sus casas, dando como
que se encuentran Riohacha, Manaure, Albania,
resultado la fundación del barrio Los Cerezos.
y corregimientos como Carretalito, Cuatro Vías
Además, destacan que procesos de asentamien-
y El Valle. Algunos, incluso, se asentaron transi-
to similares trajeron consigo la conformación de
toriamente en Venezuela y en el departamento
otros barrios de afrodescendientes, como son:
del Magdalena, para luego radicarse definitiva-
Los Olivos, Villa Rosa y El Carmen.
mente en Barrancas.
Cabe destacar que el desplazamiento forzado
Un caso puntual que da cuenta de este suceso
no solamente generó nuevos asentamientos afro
es el de la familia Lindo (cuyos integrantes son
en el municipio de Barrancas, sino que, al forjar

98
nuevas relaciones entre las personas afroguaji- yerbateros, perviven las raíces de la identidad de
ras y su territorio, produjo modificaciones en sus los pueblos afroguajiros.
actividades económicas y en sus ocupaciones u
oficios cotidianos. Ello se refleja en el relato de Corregimiento de Roche
la familia Lindo, cuando mencionan que en su Se trata de un corregimiento perteneciente al
natal Palomino se dedicaban principalmente a la municipio de Barrancas, situado entre la Sierra
pesca en mar y río; a la agricultura, sembrando Nevada de Santa Marta y la Serranía del Perijá.
maíz, yuca, piña, plátano, maracuyá, ají, tomate, Roche, se caracteriza por ser un asentamiento
ajonjolí y malanga; así como a la comercializa- ancestral, conformado por descendientes de ne-
ción de fritos, carne asada, coco-seco, cocadas, gros cimarrones que desde el siglo xvi fueron
guineos, huevos y limón; a la cría de gallinas, agrupándose en diferentes territorios del actual
cerdos y reses; y al lavado de ropa con manduco departamento de La Guajira.
(manducazo). En Barrancas, en cambio, tuvieron En su trabajo de reconstrucción histórica,
que dedicarse a cultivar otro tipo de productos los autores Roberto Ramírez, Rogelio Ustate,
como aguacate y caña, y a aprender actividades Samuel Arregocés, Liliana Múnera, Margarita
como la pintura de casas y fachadas, albañilería Granados, Sandra Teherán, Julián Naranjo y
y alfarería2, de manera que pudiesen adaptarse a Luisa Rodríguez (2015) señalan que los relatos
los modos de generación de ingresos de la región. de los rocheros
No obstante, en las voces de la familia Lindo
explican que los negros cimarrones después
se reconocen permanencias y resistencias en ofi-
de su travesía a lo largo del río Ranchería, se
cios y actividades tradicionales, que son el reflejo
asentaron en Las Tunas buscando hacer una
de expresiones propias de la cultura afro. Es por
vida propia, fuera del control colonial, para
eso que, en las danzas, cantos, relatos, comidas,
luego, entrado el periodo republicano, crear
bebidas; en actividades económicas como la
Roche, Chancleta, Patilla, Manantial y Taba-
preparación de comidas para velorios, elabora-
co. (p. 41)
ción de trenzas; y en figuras representativas de
la comunidad, como comadronas, rezanderas y Al indagar acerca de los orígenes del nombre
de este corregimiento, los investigadores antes
mencionados encuentran que algunos de los
habitantes sugieren que la palabra ‘Roche’ tiene
2 En el marco del trabajo de campo realizado por Ruby Esther
León Díaz en Barrancas, en enero del 2017, en repetidas que ver con el tipo de asentamiento inicial de
ocasiones se hace mención del corregimiento de Carreta- esta comunidad, pues se agruparon bajo la mo-
lito, pues entre este y el casco urbano de Barrancas existe
una importante conexión relativa a la comunidad afrogua- dalidad de rochela, conviviendo con personas y
jira. Puntualmente, se refieren a la elaboración de ladrillos, familias de otras razas y culturas (Ramírez et al.,
dado que la tierra de Carretalito es apta para fabricar este
producto. La alfarería es una de las principales actividades 2015, p. 43).
económicas de este corregimiento y es desarrollada por per- La fundación de Roche se remonta a finales
sonas negras. Osiris Campuzano, participante de los grupos
de discusión, cuenta cómo allí aprendió el oficio de alfarería; del siglo xix y principios del xx, en la época en
describe el proceso de fabricación de ladrillos de la siguiente que se libró La Guerra de Los Mil Días, y el te-
manera: en una jornada que va de 1:00 a. m. a 8:00 a. m.,
hacen los moldes de los ladrillos y los queman u hornean; rritorio guajiro cobró una gran importancia de-
luego, a partir de las 2:00 p. m. empiezan a alistar el barro y bido a su ubicación estratégica. En ese entonces,
lo dejan en remojo para continuar con la producción al día
siguiente. el señor Valentín Arregocés y su hermana Luisa

99
se movilizaron huyendo de la guerra, ubicándose En lo que respecta a las actividades pecua-
en el lugar que posteriormente llamarían Roche, rias, se identifica la cría del ganado cabungo (de
de modo que esta pareja de hermanos es reco- origen africano) y la caza de animales silvestres
nocida como los fundadores del corregimiento. como: conejo, venado bayo, cachipeludo, mono,
Cabe destacar que, al estallar la guerra, varios tigrillos, manchángala o ñeque, chigüiro o pon-
de los habitantes de Roche participaron en las che, guartinaja o guara, danta, matúa o babilla,
batallas representando al partido conservador y, tortuga morrocón (o morrocoy), tortuga hicotea,
aunque sus armas eran hechizas, pelearon con iguanas, pavas, ave pajuil, pato pisingo, el abu-
gran éxito y experiencia defensiva, razón por la rri’o, la paloma torcaza, paloma cardonera y la
cual fueron llamados y reconocidos como “los gallineta bola (Ramírez et al., 2015, p. 78).
bárbaros hoscos”: bárbaros por enfrentarse a Uno de los privilegios de este corregimiento
tropas de alto calibre y hoscos por el color de su era su acceso al agua, debido a que estaba ga-
piel negra (Ramírez et al., 2015, p. 48). rantizado por el curso de los ríos, por las aguas
Una vez consolidado, Roche se caracterizó por extraídas con el molino de viento instalado en
ser un asentamiento cuyas relaciones agrícolas, 1961 y por las lagunas estacionarias formadas
pecuarias y comerciales se extendían por el sur por las temporadas de lluvia. Para la obtención
del territorio guajiro y parte del venezolano, de recursos alimenticios del entorno, el río Ran-
cruzando la frontera en cercanías a la Serranía chería cobra una vital relevancia, pues allí los
del Perijá, en lo que hoy se conoce como Villa rocheros podían obtener sardinatas, dorados,
del Rosario en el estado Zulia del vecino país. guabinos, dentones, sábalos, besotes, barbules,
De esa manera, la comunidad afro de Roche róbalos, ronquitos, lambe piedras, coroncoros,
estableció una red comunitaria con otros corre- camarones, cangrejos y mojarras como la
gimientos como Tabaco, Manantial, Chancleta moñona y la negra (Ramírez et al., 2015, p. 80).
y caseríos de Venezuela, en la que predominó Dentro de sus actividades tradicionales, se
el trueque o intercambio de materias primas, la hace mención de las diferentes festividades que
solidaridad y los lazos familiares que derivaron convocaban a la comunidad rochera y a los habi-
de las costumbres propias de un estilo de vida tantes de caseríos circunvecinos. Así, son signifi-
campesino (Ramírez et al., 2015). cativas las fiestas de mayo, celebradas en honor a
La comunidad de Roche, debido a su ubica- la Virgen de Fátima, a la cruz de mayo (el tercer
ción geográfica, se caracterizó por tener tierras día del mes) y a San Isidro Labrador, declarado
fértiles y prósperas que les permitieron man- patrono del corregimiento a partir de los años
tener sus cultivos de malanga, guineo, plátano, ochenta. Del mismo modo, cobran relevancia
café, mango, mamón, tamarindo, iguaraya, maya los carnavales de febrero, evento al cual asistía
gorda, chivichivi, coa, guáimaro, corúa, cereza, todo el pueblo para bailar, beber y lanzar mai-
pitahaya, cotoprix, pepita burra, pichigüel, gua- cena como una expresión de reunión y regocijo
ma, pastelillo, toco, fruta morrocón, mamón de comunitario (Ramírez et al., 2015, pp. 137-141).
leche, tamaca, jobitas de lata, corozo, jamare de Es importante aclarar que las características
hueso y de cajeta, ciruela y la palma llamada descritas en relación con la comunidad de Ro-
sahará (abundante en la región y cuyos frutos che han tenido una transformación paulatina y
tienen una pulpa comestible). significativa, debido a la presencia de la empresa
de explotación minera de carbón El Cerrejón

100
desde la década de los años setenta. Al ubicarse sino, a uno urbano y citadino, situación que ha
en este territorio, sus actividades trajeron dife- fracturado los lazos vecinales, ha incrementado
rentes consecuencias relacionadas con la conta- el desempleo y ha disminuido las opciones de
minación del agua y del ambiente, la infertilidad subsistencia como resultado de la dificultad de
de los suelos, las enfermedades y problemáticas adaptarse a su nuevo contexto. A esto se suma
de salud de los habitantes tanto de Roche, como el hecho de que aseguran que El Cerrejón ha
de Manantial, Tabaco y Chancleta, así como en incumplido con la mayoría de las medidas de
la propiedad y tenencia de tierras de manera in- responsabilidad social que había pactado con la
dividual y colectiva. comunidad al momento de negociar la compra
Estas situaciones modificaron las relaciones de predios y el reasentamiento (Ramírez et al.,
de los habitantes con su hábitat, así como sus 2015, pp. 137-141).
costumbres y maneras de subsistir, de modo que,
como resultado de las presiones ejercidas por la Corregimiento de Tabaco
multinacional para contar con la propiedad le- Se trata de un corregimiento que hace parte del
gal de esas tierras, gran parte de los habitantes municipio de Hatonuevo, ubicado en inmedia-
decidieron vender sus predios y lotes o aceptar ciones de la Serranía del Perijá. Es uno de los po-
el reasentamiento suburbano llamado “Nuevo blados que históricamente ha sido habitado por
Roche”, ofrecido por la empresa minera. personas afrodescendientes y que, además, tiene
El panorama descrito ha repercutido de mane- un reconocimiento regional al haber sido uno de
ra negativa, a juicio de la comunidad que habi- los casos emblemáticos en que la multinacional
taba el viejo Roche, pues se han visto obligados El Cerrejón, en el año 2001, provocó un desalojo
a pasar de un modo de vida solidario y campe- forzoso a las personas allí asentadas.

“A catorce años del desalojo forzoso de la


Comunidad de Tabaco”. Comunicado público
Nuestra comunidad, habitante del corregimiento de Tabaco (municipio
de Hatonuevo) en La Guajira colombiana, fue violentamente despoja-
da de su territorio ancestral para la implementación del megaproyecto
Cerrejón de extracción de carbón a tajo abierto. Luego de catorce años
del desalojo, en los que hemos luchado por nuestros derechos y hemos
obtenido sentencias que obligan a la reubicación del pueblo, la empresa
Cerrejón y la alcaldía de Hatonuevo persisten en su abuso de poder en
contra de nuestra comunidad para evadir sus responsabilidades en la
reubicación.
Ahora, insistiendo en los mecanismos de división y ruptura de nues-
tra organización Junta Social Pro Reubicación de Tabaco, se atribuyen

101
facultades estatutarias exclusivas de sus miembros que están ampa-
radas por el derecho de asociación y la autonomía organizativa. Con
esto confunden y distorsionan la información convocando a asambleas
extraordinarias sin nuestro consentimiento.
Esto nos ha obligado a presentar nuevos recursos jurídicos. En el
último de ellos el juez de Hatonuevo ordenó a la empresa y a la alcaldía
la “suspensión” de la “asamblea que estaba prevista para el 12 de junio”
al analizar las razones expuestas por nuestra organización.
Se evidencia una vez más, que la empresa ejerce su poder para evitar
que los y las ciudadanas que le reclaman puedan ejercer y realizar sus
derechos, y que el Estado colombiano en sus diferentes niveles desam-
para a las comunidades situándose al lado de estas empresas profun-
dizando con ello, las enormes asimetrías de poder que se imponen en
los territorios como el nuestro de interés para actividades extractivas.
Esperamos que la empresa Cerrejón, y la alcaldía de Hatonuevo en
representación de la institucionalidad colombiana, por fin, respeten los
derechos de las comunidades afectadas por la implementación del me-
gaproyecto carbonífero; escuchen y resuelvan las quejas que cada día se
aumentan sobre la pérdida de territorios ancestrales, contaminación y
destrucción ambiental, daños en la salud, ruptura de los tejidos sociales,
culturales, económicos y agrícolas así como la pérdida sistemática de
acceso al agua, la tierra y la justicia.
Junta Social Pro Reubicación de Tabaco Albania y Hatonuevo Guajira,
11 de junio de 2015.
“La naturaleza provee todo para suplir las necesidades del ser huma-
no, pero no para saciar su codicia” Mahatma Gandhi. (Censat, s. f.)

102
Corregimiento de Los Haticos clamar sus tierras. Los representantes de asun-
tos legales de la multinacional han evadido su
Se trata de un corregimiento adscrito al munici-
responsabilidad argumentando que en dichos
pio de San Juan del Cesar, está ubicado a 10 km
territorios no habitan comunidades indígenas
de su cabecera urbana, en la vía que comunica
ni afrodescendientes; así que, según ellos, por el
con la ciudad de Valledupar. Se encuentra en un
hecho de que haya unos cuantos indios o negros
espacio que comparte llanuras y elevaciones de-
—que en su mayoría realmente son campesinos
bido a su cercanía a las estribaciones de la Sierra
y mestizos— no se puede determinar la perte-
Nevada de Santa Marta. Su población está entre
nencia de los terrenos a una comunidad con re-
300 y 400 habitantes de los cuales aproximada-
presentatividad jurídica (Mejía Noriega, 2010).
mente el 80% se autorreconoce como afrodes-
De esa manera, lo que se evidencia de fondo es
cendiente.
una dificultad identitaria que repercute en accio-
Los Haticos se caracteriza por estar ubicado
nes legales y jurídicas, convirtiéndose en un obs-
en una zona en la que hay predominancia de
táculo para la reclamación de tierras por parte de
haciendas, localizadas en lo que antiguamente
grupos étnicos. En ese sentido, puede observarse
era un palenque que de alguna manera pervive
cómo el llamado modelo mestizo de La Guaji-
en la actualidad, debido a que Los Haticos es el
ra posibilita la invisibilización de las raíces y la
mayor asentamiento afro en el sur de La Guajira
pertenencia de los pobladores a comunidades
(Comunicación personal, Ojeda, 2017).
indígenas y afrodescendientes.
El Cerrejón y los corregimientos El conflicto territorial ha impulsado activida-
des de autorreconocimiento como comunidad
del sur de La Guajira
afro a los pobladores negros de la zona, con lo
“Nos asusta el carbón, esa nube negra que se cual han obtenido herramientas argumentativas
levanta cuando llueve”3 que les permiten reconocerse en términos étni-
cos y jurídicos, y diferenciarse de las poblaciones
Las comunidades afroguajiras se enfrentan a un campesinas de las zonas debido a sus prácticas
complejo conflicto con la multinacional El Ce- culturales y conocimientos ancestrales (Mejía
rrejón, empresa minera dedicada a actividades Noriega, 2010). Producto de ello es la conso-
extractivas cuya presencia en el departamento lidación de organizaciones como el Consejo
se remonta al año 1976. El conflicto territorial Comunitario Ancestral del Caserío de Roche,
reside en el hecho de que la multinacional se ha el Comité Social Pro Reubicación de Tabaco, el
apropiado por vías legales de territorios que han Consejo Comunitario de la Comunidad Negra
pertenecido ancestralmente a las comunidades de Tabaco y la Coalición de Comunidades Ne-
(Mejía Noriega, 2010). gras Territorio Hosco “Revivir”.
Estas poblaciones han acudido a recursos jurí- Dentro de los principales impactos que este
dicos que apelan a su condición de comunidades conflicto ha generado se encuentra el desplaza-
étnicas diferenciadas, hecho que les permite re- miento forzado de los pueblos negros de la zona,
ocurrido en lugares como Manantial, Tabaco,
3 Palabras de un hombre de 76 años perteneciente a la comu-
nidad de Roche y entrevistado por la médica Claudia Llantén. Espinal y Caracolí, entre otros. Concretamente,
Citado en el libro titulado Bajo el Manto del Carbón. Pueblos y el proyecto minero ha afectado en términos de
multinacionales en las minas de El Cerrejón, Colombia, de au-
toría de Aviva Chomsky, Garry Leech y Steve Striffler (2007). desterritorialización y altos niveles de contami-

103
Figura 14. Ubicación del Corregimiento de Los Haticos en relación con el casco urbano
de San Juan del Cesar. Fuente: Google Maps.

104
nación a las poblaciones afro pertenecientes a Casitas y Cañaverales. De igual manera, se han
Albania, Remedios, Roche, Chancleta, Patilla, afectado los resguardos indígenas de Tamaquito
Papayal, Oreganal, Carretalito, San Pedro, Que- y El Iparú (Mejía Noriega, 2010).
branchal, Puntoclaro, Potrerito, Conejo, Las

“El Cerrejón nos ha quitado y


contaminado el agua”: familias guajiras
Cuarenta familias de los caseríos de Patilla y Chancleta, amparadas en
la Corte Constitucional que les tuteló su derecho al agua, le ganaron un
pleito jurídico al gigante minero de la península.
BOGOTÁ. En medio del drama humanitario que vive La Guajira por
las muertes casi que semanales de niños por causas asociadas a la des-
nutrición, la Corte Constitucional hace público un fallo que había emitido
el año pasado a favor de 40 familias de los corregimientos de Patilla y
Chancleta, en Barrancas, sur de la península, ordenando al Gobierno,
a Carbones del Cerrejón, a Aguas del Sur de La Guajira, a la Alcaldía y
a la Gobernación garantizar el acceso, la calidad y la disponibilidad del
agua potable.
Citando un informe de 2005 del Programa de Naciones Unidas para
el Desarrollo, Pnud, que dice que “las enfermedades transmitidas por
medio del agua ocupan el segundo lugar en las causas de muerte en la
niñez en todo el mundo, después de las infecciones del tracto respirato-
rio”, la Sala Octava de Revisión de la Corte Constitucional concedió una
acción de tutela a las comunidades afrodescendientes que conforman
el Consejo Comunitario ‘Negros Ancestrales’ de Barrancas.
El alto tribunal defensor de la Carta Magna, mediante un fallo de 228
páginas, fechado el 5 de mayo de 2015, y con ponencia de la magistrada
Martha Victoria Sáchica Méndez, apoyada por sus colegas de sala Luis
Ernesto Vargas Silva y María Victoria Calle Correa, revocó las sentencias
contrarias a la comunidad, emitidas en primera instancia por el Juzgado
Promiscuo Municipal de Barrancas, el 2 de abril de 2014, y en segunda
instancia por el Juzgado Promiscuo de Familia de San Juan del Cesar, el
22 de mayo de 2014.
Amparó de esta manera el alto tribunal “los derechos al ambiente
sano, a la vida, la salud, al agua potable y a la consulta y el consenti-

105
miento previo, libre e informado sobre las medidas de reasentamiento
de las familias a las que pertenecen los accionantes y al reconocimiento
y subsistencia como pueblo ancestral de la Comunidad de Negros Afro-
descendientes de los corregimientos de Patilla y Chancleta del municipio
de Barrancas”.
“El agua la usa el Cerrejón”
En las entrevistas realizadas por la Corte desde el 5 de marzo de 2015
en los corregimientos en cuestión, dirigidas por el magistrado auxiliar
Juan Antonio Barrero Berardinelli, el campesino Wilman Palmezano Arre-
gocés, en Chancleta, advirtió: “nosotros queremos que se nos proteja,
porque nos sentimos solos (…), no queremos que nos violen nuestros
derechos, que nos los han violado toda la vida, nos han quitado el agua,
nos han quitado los alimentos, nos han quitado todo, entonces nosotros
aquí resistimos porque Dios es grande y estamos con él y él está con
nosotros”.
Y a la pregunta de ¿cuáles son las condiciones del servicio de agua en
cuanto a calidad, disponibilidad, accesibilidad?, responde el guajiro: “eso
fue lo primero que contaminó el Cerrejón, ellos fueron creando poco a
poco la necesidad. (…) Teníamos el arroyo Cerrejoncito, recibíamos el
agua (…), ¿entonces qué paso? El Cerrejón por allá nos lo contaminó,
allá hay un bombardeo de contaminación hacen unas taladas que van
a descargar al arroyo y ya nosotros no podemos consumir esa agua”.
A su vez, Rubén Darío Araújo Uriana, campesino de Patilla, describió:
“(…) ellos tienen unos socavones donde se crea el carbón y el agua que
mana de ese manantial, eso lo utilizan ellos, en tiempos de invierno, pa-
ralelo a las aguas lluvia, echan el agua allá en la comunidad de Patilla y se
multiplica el zancudo, de toda clase de insectos, como presión para que
nos vayamos del territorio. (…) Cuando los socavones se llenan, a través
de unas turbinas gigantescas extraen el agua y nos contaminan el agua
muy aledaña al poblado, donde allí llegan al pasto son los niños (…)”.

El pleito
Campo Elías López Morón, actuando como apoderado judicial de la co-
munidad, presentó una acción de tutela contra la empresa Carbones
del Cerrejón “a causa de la contaminación ambiental por la emisión de
las partículas de carbón que genera la explotación carbonífera a cielo
abierto y ante el incumplimiento por parte de la empresa accionada de

106
hacer efectivo el proceso de reasentamiento de sus familias, sin tener
en cuenta su identidad étnica como comunidad negra”.
Indica López que desde hace más de 30 años el complejo carboní-
fero ha explotado el mineral a cielo abierto en las inmediaciones de
sus territorios y que el 12 de agosto de 2010 el Ministerio de Ambiente
ordenó a la empresa proceder a la reubicación y reasentamiento de los
habitantes de Patilla y Chancleta, en un término que no superara el mes
de diciembre de 2011.
Y si bien algunas familias de la comunidad afectada se han reubicado
en una zona sobre la carretera nacional, hasta la fecha no se ha hecho
efectivo de manera completa el reasentamiento ordenado.
Por su parte, el Cerrejón inició la construcción de unas viviendas en
la carretera nacional, dotadas de todos los servicios públicos, pero las
familias que interponen la tutela se niegan a ser parte del proyecto, al
considerar que éste va en contra de su identidad cultural y social como
comunidad negra, rural y campesina.
En suma, en la actualidad existen aproximadamente 40 familias que
no han sido reasentadas, entre ellas hogares que llevan más de 10 años
en la zona, las familias wayuu que llevan más de 10 años viviendo en
ese territorio y las familias con raíces ancestrales afrodescendientes.

Cerrejón responde
En respuesta, el apoderado judicial de la empresa asegura que para
la extracción de carbón “se utilizan los más avanzados estándares de
calidad certificada ISO 14001-2014, con lo cual se genera el más bajo
impacto ambiental”.
Y sobre el proceso de reasentamiento, sostuvo que “en el año 2000
se realizó un censo dentro de las poblaciones de Chancleta y Patilla con
el fin de iniciar el proceso de reubicación. Posteriormente, se observó
que entre los años 2005 a 2007 las familias asentadas en ese territorio
aumentaron considerablemente y hasta la fecha de interposición de la
presente acción de tutela continúan llegando más familias”.
Afirma el Cerrejón, finalmente, que “los estándares utilizados por la
empresa para el reasentamiento (…) son los establecidos por los esta-
mentos internacionales y el Banco Mundial, razón por la cual, están bajo
la supervisión de Anla”.

107
Los fallos anteriores
El Juzgado Promiscuo Municipal de Barrancas consideró que la tutela
“era improcedente, por no cumplir con el requisito de subsidiariedad”,
y aseveró que “el mecanismo idóneo para solucionar de forma definitiva
la afectación de los derechos invocados por los accionantes es la acción
popular”.
Las familias impugnaron, alegando que “si bien se trata de derechos
colectivos, la Corte Constitucional ha declarado la procedencia de la
acción de tutela en casos en los cuales se está ante la vulneración de
derechos fundamentales”.
Pero el Juzgado Promiscuo de Familia de San Juan del Cesar confirmó
el fallo de primera instancia, al señalar que “los accionantes deben acu-
dir a medios ordinarios para la defensa de sus derechos”.
“Minería acaba el agua”
Cita el alto tribunal en su providencia el informe aportado por la
organización ambientalista Censat Agua Viva, en el que se comprobó
la carencia de agua en la comunidad: “el acompañamiento que hemos
realizado en diferentes comunidades del sur de La Guajira, nos permite
afirmar que la gran minería a cielo abierto realizada por la multinacio-
nal Cerrejón tiene enormes e irreparables consecuencias a las fuentes
hídricas superficiales y subterráneas de la región”.
Agrega el documento que “estamos frente a una forma de extracción
minera que utiliza grandes cantidades de agua, un bien común cada vez
más escaso y necesario para la vida y reproducción de las poblaciones”.
Del mismo modo, la Corte tiene en cuenta otro informe del Centro de
Investigación y Educación Popular, Cinep, en el que se advierte de cuatro
tipo de vulneraciones de la minería a cielo abierto contra las comunidades
del sur de La Guajira: no hay acceso a fuentes hídricas como ríos, arroyos,
jagüeyes y pozo por partes de las comunidades a raíz la presión de terce-
ros, el cercamiento y cierre de formas de acceso como cierre de vías y ca-
minos tradicionales, y cierre de sistemas tradicionales de abastecimiento
de agua; la contaminación de fuentes hídricas causada por la extracción
de recursos naturales; la pérdida de fuentes hídricas abastecedoras por
la disminución del caudal y la desaparición de las fuentes hídricas, y el
desvío de cauces de ríos y arroyos, y finalmente, el desabastecimiento de
agua para el desarrollo de proyectos productivos y gestión de sistemas de
recolección, almacenamiento y distribución de agua potable.

108
Lo ordenado
La Corte ordena a los condenados emprender un plan de suministro
de agua potable a las comunidades en mención, que deberá ejecutarse
en dos años, con plazos específicos para que las comunidades le hagan
seguimiento, contando con mecanismos de control y evaluación y pre-
viendo un porcentaje adicional de agua que garantice el desarrollo de
procesos productivos.
Así mismo, el alto tribunal obliga al Ministerio del Interior que dentro
de los 30 días siguientes a la notificación de esta sentencia, “inicie el
proceso de consulta previa a la comunidad de negros afrodescendientes
de Patilla y Chancleta (…), en el que se convoque a todas las partes invo-
lucradas en la presente acción de tutela, en relación con las medidas de
reasentamiento de los afectados”, para entrar “en un proceso de diálogo
y concertación, que permita llegar a acuerdos antes de que se inicie la
exploración y explotación de la obra en la zona”.
También ordena a los entes cuestionados que mientras el proceso de
consulta previa se surte, adopten las medidas necesarias para asegurar
un mínimo de acceso y calidad de agua potable para las comunidades
afectadas, mediante una forma alternativa de conexión al acueducto de
Barrancas, empleando el medio que consideren adecuado.
La empresa Aguas de La Guajira, además, deberá tramitar en un
mes la viabilidad de vincular como nuevo usuario a las comunidades de
Patilla y Chancleta. (El Heraldo, 2016)

Para el caso puntual del caserío de Roche, las Además, la explotación minera trajo consigo la
operaciones de El Cerrejón y la persuasión de contaminación que modificó las relaciones de la
sus funcionarios, sumadas al hecho de que la co- comunidad con el territorio (en materia de agri-
munidad desconocía sus derechos colectivos en cultura, alimentación y abastecimiento de agua),
calidad de grupo étnico, provocaron el despojo junto con el aumento acelerado en casos de in-
de sus tierras y un posterior desplazamiento for- fecciones y problemas respiratorios, entre otras
zoso bajo procedimientos legales como la com- enfermedades que se presentan como efecto de
pra de terrenos a precios irrisorios o el reasenta- la presencia de partículas de carbón en el aire
miento involuntario en el caserío Nuevo Roche. (Ramírez et al., 2015).

109
Cerrejón demolió escuela de
38 niños y niñas de La Guajira
Comunidades de Patilla y Chancleta apelaron una tutela que ordenó
transporte en lugar de la reconstrucción de la escuela de 38 niños y
niñas de estas comunidades afrodescendientes en la Guajira que per-
dieron su colegio, debido a que la empresa El Cerrejón y la Alcaldía de
Barrancas la destruyeron, según denuncia Wilman Palmezano, quien
hace parte del Consejo Comunitario de Negros Ancestrales en Chancleta.
Wilman asegura que la destrucción de la escuela hace parte un plan
de la empresa para ejercer presión sobre las familias que decidieron
quedarse, pese a la propuesta de reasentamiento que les había hecho
el Cerrejón, ya que la comunidad no vio un “buen futuro” con esa pro-
puesta, como lo dice el líder comunitario.
Es por eso que los pobladores decidieron usar su derecho a la tu-
tela, con el objetivo principal de que les reconstruyeran el colegio, sin
embargo, el fallo de tutela del 16 de abril del Juzgado Promiscuo Muni-
cipal de Barrancas, consideró que la manera de amparar el derecho a la
educación de las y los niños de Patilla y Chancleta era ordenando que se
establecieran rutas para el acceso a la escuela más cercana, por ende la
juez “solo se inclinó por el transporte, siendo que el tema central era la
demolición del colegio y la juez dijo que el colegio no era competencia
de ella”, señala Wilman.
Según Palmezano, se dieron de 48 horas a 10 días para que el trans-
porte de los niños esté listo, y aun así no ha sucedido nada, “sentimos
que todo va a quedar impune, no sabemos si ese fallo valla a funcionar”.
La hija del líder comunitario de 6 años, lleva año y medio sin estudiar,
y esa es la situación de los otros niños y niñas de la comunidad.
Así mismo, los pobladores de Chancleta y Patilla exigen que aparezca
el responsable de la demolición de la escuela, aunque Wilman asegura
que la destrucción del colegio solo le conviene al Cerrejón.
Actualmente, los padres deben entre 600 mil pesos y un millón de
pesos ya que ellos mismos habían decidido pagar el transporte para el
estudio, pero no pudieron continuar haciéndolo debido a que no tienen
empleo, por lo que los niños y niñas continúan sin que se les garantice
su derecho a la educación. (Contagio Radio, s. f.)

110
En lo que respecta a las condiciones de salud mos por decir que fue el Ministerio de Minas
de las comunidades afectadas por la presencia y Energía el que expidió la insólita Resolución
de El Cerrejón, la médica colombiana Claudia N.° 80244 de febrero 18 de 1999 “mediante la
Llantén (2007) presenta las cifras de una inves- cual se decreta la expropiación de un predio”.
tigación en la que caracterizó el estado de salud (Citado en Chomsky, Leech y Striffler, 2007,
de los pueblos de Tamaquito, Roche, Patilla, p. 106)
Chancleta y Tabaco. Así, encontró que el 54%
El testimonio de este abogado da cuenta de
de la población encuestada sufría de algún tipo
que desde el inicio se pusieron en marcha accio-
de enfermedad; dentro de este porcentaje, el 37%
nes legales sustentadas en argumentos falsos, su-
de los problemas de salud estaba relacionado con
madas al hecho de que este dictamen no corres-
el sistema respiratorio y el 9,1% eran infecciones
ponde al que debió resultar de la aplicación del
respiratorias agudas. Así mismo, indica que el
artículo 184 del Código Minero, que promulga
6% de la población entrevistada refiere padecer
“la inspección y examen del bien cuya expro-
alguna afectación en la piel (citado en Chomsky,
piación se expide” (Pérez, citado en Chomsky,
Leech y Striffler, 2007, p. 128). Este estudio es
Leech y Striffler, 2007, p. 108). De lo contrario,
concluyente en cuanto a la relación existente en-
se hubiese encontrado que el poblado cumplía
tre la presencia de la empresa minera, sus activi-
con todas las características de un corregimien-
dades y el perjuicio en la salud de los habitantes
to, y no de un predio que pareciese estar baldío
que la circundan.
o deshabitado. En palabras del abogado Pérez:
En cuanto al caso puntual del corregimiento
de Tabaco, la situación es similar debido a que, Estaba claro que Tabaco era un poblado
con el aval del Gobierno Nacional, por vías le- afrocolombiano actuante y vigente, con auto-
gales se instauró la expropiación del territorio ridad pública en ejercicio de funciones y com-
que comprende el caserío. Sin embargo, existen petencias (corregidor), y en el que era evidente
testimonios que dan cuenta que las mencionadas también la pública notoriedad de oficinas gu-
vías legales han estado sustentadas en argucias bernamentales, tales como la escuela, puesto
que modifican y desconocen sustancialmente de salud, Telecom, templo religioso, cemen-
las condiciones jurídicas reales del poblado, al terio, calles, carreras, parques, plaza, sembra-
justificar que se trata de un predio y no de un díos, casas, corrales y, obviamente, la presencia
corregimiento, con el propósito de lograr una de los seres humanos habitantes. (Citado en
asignación de terrenos a la multinacional El Chomsky, Leech y Striffler, 2007, p. 108)
Cerrejón, provocando una sistemática violación Ante la inminente orden de desalojo que de-
de derechos humanos de la comunidad afro allí bieron cumplir de manera forzosa los habitantes
asentada. Así lo describe Armando Pérez Araújo de la comunidad afroguajira de Tabaco, se orga-
(2007), uno de los abogados que ha representa- nizaron instancias comunitarias con representa-
do a las comunidades afectadas: tividad jurídica y legal, como la Junta Social Pro
Para comprender un poco los inicios de la Reubicación de Tabaco, a través de las cuales se
maniobra gubernamental que desató la serie exigían medidas de reparación como la garantía
de ataques irracionales a la estabilidad social y de reubicación que usualmente se da en estos ca-
jurídica de la comunidad de Tabaco, empece- sos. Ante esto recibieron, por porte de Hernán

111
Martínez, presidente de Intercor, la desalenta- y los proyectos mineros se iniciaron como una
dora respuesta en la que da a entender que para ocupación inconsulta de los territorios y con
él la reubicación consiste en el acto individual vocación de expropiación. Después de décadas
de vender sus propiedades y reasentarse en de desconocimiento le corresponde al Estado
cualquier otro lugar (Pérez, citado en Chomsky, incluir en los esquemas de reparación las com-
Leech y Striffler, 2007, p. 110). pensaciones por los daños ocasionados por la
Por esta vía, se encuentra que en términos de imposición violenta de la desembarcación de
reparación el panorama no presenta mejorías, comunidades (González, 2011, p. 58)
pues aunque existen disposiciones nacionales e
Otro de los motivos que sustentan los injus-
internacionales que regulan las medidas de con-
tos hechos que se han derivado del extractivismo
certación entre multinacionales y comunidades,
minero, en las comunidades afroguajiras que cir-
en el caso de El Cerrejón lo que se ha presen-
cundan la zona de operaciones de El Cerrejón,
tado es una secuencia sistemática de perjuicios
tiene que ver con el desconocimiento e invisibi-
basados en el incumplimiento de acuerdos o en
lización de su asentamiento ancestral en los te-
la asignación de medidas de reparación palia-
rritorios; ejemplo de ello son los hoscos.
tivas, que van en contravía de las costumbres y
tradiciones de las comunidades, negando así su
carácter étnico y comunitario.
Así lo demuestra el análisis elaborado por
Camilo González Posso (2011), respecto a las
medidas de reparación y al reasentamiento de
la comunidad de Roche, al mencionar que du-
rante 13 años El Cerrejón propició un despla-
zamiento y reasentamiento individual, al hacer
negociaciones personalizadas y no comunitarias.
Adicionalmente, se estipula que la empresa debe
implementar programas de reparación con de-
sarrollo humano, en los que la comunidad tenga
participación especial en la renta de explotación
de los recursos, propiciando un desarrollo eco-
nómico que se ubique por encima de la línea de
pobreza, pero el caso de Roche ha demostrado
que este criterio no se ha ejecutado. Del mismo
modo, se resalta la responsabilidad que el Es-
tado colombiano ante la desatención en el caso
Cerrejón:
Al Estado le corresponde garantizar el dere-
cho a la participación y al consentimiento libre
e informado en cada etapa del proceso. Este
derecho ha sido sistemáticamente desconocido

112
113
114
115
La cultura afroguajira hoy

Has sido tú que ovando caen a la tierra,


el permanente utensilio dan vida…
que caracteriza al labriego así eres tú.
y a toda una sociedad,
realizando una faena, Que donde quiera que vamos,
entregando el corazón. levamos agua dentro de ti
Con luz respondo para seguir viviendo.
y un hidratado coraje Gracias a tu agua
para refrescar la vida. podemos beber,
y es tan rico sentir
Eres como una medicina tu frescura, tu pureza, tu delicia.
que nos limpia Eres lo que nos hace tabaqueros;
de las enfermedades. Todos te usamos para beber,
Eres como la vida nadie vive sin ti.
que nos alimenta a diario. A ti te debemos la cura de muchas
Eres como el árbol más perfecto enfermedades.
que ha hecho la naturaleza.
Eres como el jarabe
Hermoso calabazo: que me cura las penas.
eres como el pozo María Eres como el hermano
y tu encantada flor que nunca tuve.
fresca siempre existía. Eres como el agua
Nunca te borrará en el desierto.
de nuestra mente. Eres como el árbol
Siempre estarás vivo, que me da sombra.
calabazo hermoso. Eres como la planta
Eres como las lluvias del cielo que me hace respirar,

116
porque el agua que tú me brindas calabazo en su patio
me sirve para disfrutar y de ahí sale
de las cosas muy bonitas la agricultura de ella.
que en Tabaco nos hizo soñar; En Tabaco habían
de costumbres, tradiciones bastantes calabazos;
que hoy en día nos faltarán, ahora yo lo uso
las totumas, los jarrones porque no necesito
que hoy en día no podemos utilizar. ni plato ni vaso
y me sentí muy contenta
Eres refrescante, amigo. porque ayer volví a
Siempre me acompañas tomar sopa y jugo en totuma.
por tus orígenes ancestrales. Nos sirve para cargar
Eres muy importante la leche, el agua;
y de ti salen muchas artesanías bellas. para ahuyama de un año
Gracias por existir, y que para otro.
sigas ofreciéndonos tus poderes. También el maíz.
Como vienes de la naturaleza,
de la madre tierra, Calabazo tan medicinal,
tú nos ofreces adornarnos tan indispensable
con aretes, collares, anillos, para toda la comunidad:
fajones y gargantillas. niños, hombres y mujeres.
Que con tus nutrientes
Tú nos sirves para muchas cosas: nos brindas salud,
nos nutres el cabello, volviéndote indispensable
nos quitas la gripa, para todos nosotros.
nos sirves. Porque contigo
hacemos muchos utensilios Calabazo:
como cucharas, jarrones, tú nos ayudas,
platos de distintas formas y tamaños. nos das fortaleza.
Eres encuentro de ternura Estoy contenta
mezclada con nostalgia porque mi familia tiene
que nos hace pensar muchas cosas que agradecer.
en un mejor mañana. Eres una parte de
Mi tía no tiene vaso nuestras vidas;
ella tiene un calabazo nos sirves para
que usa de vaso pero no es vaso. muchas cosas
Ella tiene un palo de como las cucharas,

117
las copas, los platos de donde hay agua
y fruteros. y es medicinal.

Eres como la luna Comunidad de Tabaco.


para hacer cosas; Centro Nacional de Memoria Histórica
tomar agua. (2015).
Nace en las lagunas

Árboles representativos en el te- ques de La Guajira. En este punto de la geogra-


rritorio afroguajiro fía colombiana se conservan saberes ancestrales
afros, como la elaboración de platos culinarios
Como se ha presentado en capítulos anteriores, a base de chicharro, los decimeros, el yerbatero,
es claro que las comunidades afroguajiras han el simbolismo del árbol de la ceiba, entre otros.
vivido transformaciones sociales y territoriales La ceiba es un árbol de más de 50 metros de
a partir de los cambios históricos, el desplaza- altura con raíces de más de 3 metros de largo; se
miento forzado y la presencia de multinacionales encuentra ubicado en la calle principal del co-
en el sur de La Guajira. No obstante, es impor- rregimiento de Juan y Medio y es considerado
tante destacar que, aunque estas transformacio- patrimonio local desde tiempos inmemorables.
nes han repercutido en la modificación o pérdi- Además, se encuentran otros ejemplares repre-
da de costumbres y tradiciones, ha sido posible sentativos en Fonseca y en La Junta.
identificar elementos culturales que prevalecen En la comunidad afroguajira, el árbol de la cei-
y son visibles en los poblados y en las interaccio- ba es de gran importancia por ser un árbol em-
nes de las personas negras en este departamento. blemático de la comunidad y por su significado
Dichos elementos son símbolos fundamentales de unión, pues es un lugar para el reencuentro y
para la consolidación y el reconocimiento de una para narrar historias y leyendas.
identidad afro por parte de quienes pertenecen a Es importante aclarar que frecuentemente
estas comunidades; es por ello que con el ánimo tiende a pensarse que el árbol de ceiba es el mis-
de documentar y visibilizar los factores emble- mo árbol de bonga; no obstante, los relatos de
máticos de la población afroguajira en la actua- la comunidad de la zona rural de Riohacha per-
lidad, a continuación, se presenta una serie de miten hacer una importante diferenciación, pues
elementos que dan cuenta de sus pervivencias aclaran que la ceiba es un tipo de bonga, pero no
culturales. todas las bongas son ceibas. Así mismo existen
El significado del árbol de la ceiba diferentes tipos de ceiba como la ceiba blanca y
Juan y Medio es una cantera de conocimientos la ceiba de agua; esta última, coloquialmente ha
ancestrales y una muestra de los primeros palen-

118
recibido el nombre de bonga, nominación que ha es flotante y puede soportar el peso de hasta cua-
generado la confusión aquí descrita1. tro personas. Por su parte, el corazón del fruto
El maestro Sierra menciona que la “tradición de la ceiba blanca sirve como desparasitante para
de la ceiba se mantiene y es un elemento ligado niños. Si los niños tienen el ombligo salido, los
a la identidad, se desviste dos veces al año, bota llevan a una ceiba y en el árbol dibujan la silueta
sus hojas y vuelve a florecer2, es como un rena- el pie del menor, de manera que la ceiba se va
cimiento permanente”, actualmente este árbol es cerrando y el ombligo del niño se va hundiendo.
catalogado como “un patrimonio inmaterial de Con la leche de la ceiba blanca también se
la localidad de Juan y Medio, que lo consideró tratan dolores de muelas, además de reventar y
tiempo atrás como un árbol misterioso y cargado eliminar muelas que deben ser extraídas; se hace
de leyendas” (maestro Sierra, entrevistado por poniendo un rollito de algodón humedecido en
Doris Cabeza Escobar, Juan y Medio). la leche, sobre la muela afectada, de manera que
La importancia de este árbol dentro de la co- la sustancia rompe la muela dejando la raíz y ali-
munidad afroguajira no solo radica en su sim- viando el dolor4.
bología, sino que también se relaciona con los
Tamaca, Corúa y Añolí, palmas
diferentes usos que las personas le han dado. El
uso más común, es el de la ceiba de agua como emblemáticas de los pueblos afro-
árbol generador de sombra. Existe otro uso me- guajiros
nos común, que tiene que ver con la pesca, pues Palma de tamaca (corozo)
al extraer la savia o leche de la corteza del árbol Esta palma (Acrocomia aculeata) originaria de
de ceiba blanca, la depositan en ciénagas o aguas Centroamérica, Suramérica y el Caribe, cono-
estancadas para aletargar o envenenar a los peces cida también como “Palma de América”, merece
que allí se encuentran y, de esa manera, optimizar una mención especial debido a la cantidad de
la caza de peces para venta y consumo, no obstan- aportes que ha hecho a la gastronomía de las co-
te, debido a restricciones ambientales está prácti- munidades en la zona rural del sur de Riohacha.
ca es poco frecuente en la actualidad; adicional- Sus frutos redondos vienen en racimos y adentro
mente, la ceiba es aprovechada para elaborar los contienen una nuez (corozo) de la cual se obtie-
sahumerios que se utilizan en semana santa3. ne aceite de mesa, arepas, chicharro, leche para
El tronco de la ceiba de agua es utilizado en guisar, etc.
Dibulla y en la zona rural de Riohacha para ha- La población rural criolla de Riohacha se
cer botes de pescar o cayucos, porque su madera compone en su mayoría por afrodescendientes.
De hecho, varias de estas poblaciones nacieron
1 Esta aclaración surge de las intervenciones de Efrén Emiro
Guerra, Leidy Peralta, Edeiver Rodríguez y Heiner Badillo, en
como palenques de los esclavizados negros que
el marco del trabajo de campo desarrollado por Ruby Esther escapaban de sus amos en Riohacha y veían en
León Díaz en Las Casitas, zona rural de Riohacha, en enero
del 2017.
estas tierras las condiciones propicias para vivir
2 Datos adicionales aportados en el trabajo de campo desa- en libertad, alejados del sometimiento del cual
rrollado por Ruby Esther León Díaz en Barrancas en enero
del 2017, la familia Lindo comentó que enero y junio son los
habían huido.
meses en los que el árbol de ceiba se desviste.
3 Esta versión se desprende de la intervención realizada por 4 Los usos de la ceiba en Dibulla son documentados a partir
el señor Jorge Lindo en el marco del trabajo de campo lle- de las intervenciones de los participantes de los grupos de
vado a cabo por Ruby Esther León Díaz en el municipio de discusión del trabajo de campo desarrollado por Ruby Esther
Barrancas, en enero del 2017. León Díaz en el corregimiento de Mingueo, en enero del 2017.

119
Dentro de los elementos más representativos y Anteriormente algunas amas de casa extraían
distintivos de la gastronomía africana se encuen- aceites solo para el consumo de su hogar, pero
tran los fritos, el uso de aceites y de una variada había otras que fabricaban aceites como activi-
gama de derivados de los frutos de las palmas, las dad lucrativa; era así como muchas mujeres se
cuales abundan en la geografía africana. Cuando dedicaban a esta actividad para luego vender
los cimarrones (esclavizados que escapaban de sus productos en sus casas o al por mayor a los
sus amos) llegaron a estas tierras no encontra- tenderos, quienes los revendían como cualquier
ron, por supuesto, los mismos animales ni las artículo traído desde la ciudad.
mismas plantas que habían dejado en sus luga- Entre las mujeres que se dedicaban a la elabo-
res de origen. Pero sus gustos y procedimientos ración de aceite estaban:
culinarios se conservaron y procuraron darles a —María del Carmen Muñiz, en Tomarrazón.
los frutos de las palmas de aquí los mismos usos —Isabel Levette, en Villa Martín (Machobayo).
que daban a los de las africanas. Los indígenas —Adelaida Mejía, en Matitas.
precolombinos también las empleaban dentro —Reyes “Reyita” Mejía, en Barbacoas.
de su gastronomía, pero con derivados diferentes —Gregoria “Golla” Sierra, en Barbacoas.
como el palmito. El chicharro y otros derivados El chicharro es un plato cuya elaboración se
de los frutos de la palma de Tamaca son, eviden- hace preferiblemente de la leche que se extrae
temente, aportes de la gastronomía africana. de los corozos de las palmas de Tamaca, solo en
En la población de Galán son muchas las ma- pocas ocasiones se hacen a base de corúas; así
tronas que en la cotidianidad aún recolectan ta- mismo para guisar carnes se prefiere la leche de
macas en los potreros, en compañía de sus hijos Tamaca. Los aceites se hacen de ambos, pero,
y nietos, para procesarlas y beneficiarse de sus como ya se mencionó, el de Corúa goza de mayor
diferentes derivados —aceite, chicharro, arepas, favoritismo culinario.
carnes de monte, etc.— como parte de su canasta
Palma Añolí
familiar.
La palma Añolí (Eleais oleífera (Kunth) Cortés)
Palma de corúa es originaria de América Central y del Sur, se ca-
Esta palma (Attalea butyracea), conocida tam- racteriza por su lento crecimiento y por producir
bién en otros lugares de la Costa Atlántica como unos frutos compactos, con forma cónica y color
“Palma de vino”, posee frutos ovalados (llamados rojo o anaranjado en su madurez.
corúas) que vienen en racimos y que en su inte- Dentro de la comunidad afro del sur de La
rior contienen una o dos almendras, las cuales Guajira esta palma es de gran importancia de-
constituyen la materia prima de varios platos de bido a que la calidad del aceite que se puede ex-
la gastronomía afroguajira, pero sobre todo de traer de ella es superior al de otras palmas cuyo
un aceite para comer. Con la leche del fruto de proceso de crecimiento es más acelerado (Puccio,
esta palma se elabora chicharro, se preparan gui- s. f ). De este modo, la palma Añolí no es cultiva-
sos y el ya mencionado aceite. Entre los aceites da con propósitos comerciales, pero sí es aprove-
de fabricación local, el de corúa goza de mayor chada por la comunidad para producir diferentes
preferencia que el de la palma de Tamaca por tipos de aceites o mantecas.
parte de las amas de casa, por ser más fino y de
mejor aroma.

120
Tradición gastronómica dura batalla en defensa del legado cultural desde
afroguajira el flanco gastronómico.
Cuando a portugueses, ingleses, españoles y
Es necesario discernir entre lo que es la gastro- otros tantos europeos en el siglo xvi se les ocu-
nomía y lo que es la culinaria, ya que es muy rrió ir a África a capturar personas para vender-
común confundir estos dos conceptos. La gastro- las en América como animales, jamás imagina-
nomía es una ciencia que se encarga del estudio ron que en pleno siglo xxi mujeres como Gladis
de la relación que existe entre el ser humano, su Pinto y Josefa Iguarán, en Galán, y un sinnúmero
entorno y su alimentación, y que tiene tres eta- de defensoras de la gastronomía afrodescendien-
pas de estudio: 1) la obtención de los alimentos, te en toda la región, estarían dando muestras de
sin importar el medio —caza, pesca, agricultura, resistencia cultural desde sus fogones entrojados
cría, etc.—; 2) la preparación de los mismos con en los patios de sus casas.
todas sus técnicas y accesorios; y 3) la ingesta Los platos elaborados a base de los frutos de
con toda la normatividad sociocultural que para las palmas de Corúa y de Tamaca no son las úni-
ello existe. De otra parte, la culinaria es un arte cas evidencias de la presencia del componente
muy ligado a la segunda etapa de la gastronomía. afrodescendiente en la gastronomía de La Gua-
En la actualidad existen matronas en pobla- jira, también existen muchos otros como el aceite
ciones al sur de Riohacha como Galán, Toma- y las arepas de ajonjolí, las cocadas y el aceite de
rrazón, Juan y Medio y otras más que se dedican coco, y ciertos modos específicos de preparación
a recolectar frutos de las palmas de Tamaca y de carnes y vísceras.
de Corúa para elaborar aceites, arepas, chicharro En este trabajo se hace mayor énfasis en los
y guisos, preparaciones que venden y que tam- platos derivados de tamacas y corúas porque son
bién consumen en sus casas. Además, en Juan y rasgos distintivos y sui generis de la gastronomía
Medio se celebra anualmente el festival del chi- afroguajira. Sin embargo, es importante dar
charro. No ha sido fácil conservar este patrimo- lugar a la documentación de los usos de otras
nio inmaterial ancestral, sobre todo cuando el palmas que también se configuran como repre-
comercio invade constantemente los mercados y sentativas de la cultura afro en La Guajira, tal
tiendas con alimentos de fácil preparación, que es el caso de la palma Añolí, que abundaba en el
se convierten en una seria amenaza para la con- corregimiento de Mingueo, en Dibulla5.
servación de los derivados de los frutos de las
palmas; otra consecuencia de la globalización Recetas a base de palmas
que invita permanentemente a mirar hacia otras Leche de tamaca o corúa
latitudes y subvalora el entorno propio. En vista de que tanto de los frutos de las pal-
Por otro lado, el deterioro de los ecosistemas a mas de Tamaca como de los de Corúa se extrae
causa de la mano del hombre inconsciente, de la la leche para elaborar varios platos, es necesario
avaricia y la depredación de las empresas multi- explicar cómo se realiza esta extracción para pro-
nacionales, las cuales actúan inescrupulosamente ducir cada litro de leche:
a su libre albedrío dejando a su paso desolación,
son grandes enemigos de las tradiciones gastro-
5 La identificación de los usos de esta palma surge a partir
nómicas. Pero, aun así, estas siguen dando una de los relatos documentados en el trabajo de campo desa-
rrollado por Ruby Esther León Díaz en el corregimiento de
Mingueo, en Dibulla en enero del 2017.

121
Se extraen los corozos de 400 tamacas o 2. Cuando el grano ha abierto, se retira del
corúas, se pilan o se trituran en piedras en forma fuego.
de bateas, se muelen y luego se les agrega un litro 3. Se esparce el arroz en una estera y se deja
de agua, se exprime el producto molido dentro secar.
del agua y con un colador se separa el residuo 4. El grano se pila y se obtiene un arroz pre-
para decantar la leche. cocido
5. Al preparar este arroz con manteca colora-
Manteca negrita de palma Añolí
da, se obtiene un sabor particular6.
Utilizada con fines estéticos, como repelente,
para moldear el cabello o para broncearse. Aceite de Tamaca y de Corúa
Modo de preparación: Modo de elaboración:
1. Extraer el corozo de la Añolí, pelarlo y de- 1. Extraer el corozo de la tamaca o la almen-
jarlo al sol. dra de la corúa (pangándolas).
2. Fritar el corozo en su propio aceite hasta 2. Tostar los corozos o las almendras.
que tome un color oscuro. 3. Pilar los corozos o almendras.
3. Cuando el corozo esté bien reducido, ya 4. Molerlos.
está lista para usar. 5. Verter el producto molido en agua.
6. Extraer la leche libre de residuos.
Manteca colorada de palma Añolí
7. Hervir la leche a fuego lento hasta que for-
Esta manteca tiene usos culinarios, pues sirve
me una espuma, esta debe extraerse a me-
para hacer guisos y aliñar.
dida que va apareciendo.
Modo de preparación:
8. Freír la espuma hasta que quede totalmente
1. Se hierve el corozo durante aproximada-
líquida (terminada).
mente 2 horas.
9. Dejar enfriar.
2. Se deja enfriar la preparación en un reci-
10. Envasar.
piente con tapa.
3. Una vez se ha enfriado, la preparación debe Venado guisado en leche de tamaca
decantarse en dos partes: en la superficie la (Receta para 6 personas)
manteca que se saca con una cuchara, y en Ingredientes:
el fondo un agua que generalmente se utili- • 1 litro de leche de Tamaca.
za para hacer chicha. • 2 libras de carne de venado.
• 4 ajíes.
Arroz subido con manteca colorada
• 3 dientes de ajo.
Esta receta se hace con un tipo específico de
• 1 tallo de cebollín criollo.
arroz, denominado criollo o cachuzo, se recono-
• 3 o 4 hojas de orégano orejón.
ce porque en el cultivo crece hasta más de un
metro y cuando ha madurado tiene una tona-
6 Todas las recetas que derivan de la palma Añolí fueron re-
lidad verdosa, para cosecharlo se raspa con una colectadas a partir de la intervención de los participantes
cuchara de totumo. en grupos de discusión en el marco del trabajo de campo
desarrollado por Ruby Esther León Díaz en el corregimiento
Modo de preparación: de Mingeo en enero del 2017. Es de anotar que estas pre-
1. El arroz se pone a cocinar con poca agua en paraciones son cada vez más escasas, debido a que la palma
Añolí ya no abunda y existen productos que han venido des-
un caldero grande. plazando las preparaciones tradicionales de manteca negrita
y colorada.

122
• 1 tomate • 1 ¼ de panela rayada.
• Comino al gusto. • Sal al gusto.
• Sal al gusto. Preparación:
• Aceite de comer. Se extraen los corozos de las tamacas, se tues-
• Vinagre casero al gusto. tan, se pilan, se muelen. La harina en que quedan
• 6 bolitas de pimienta de olor. convertidos los corozos molidos se mezcla con
Preparación: los demás ingredientes y luego se mezcla con
Extraer la leche de Tamaca como fue indicado igual cantidad de harina de maíz o maíz pilado.
antes y seguir el siguiente procedimiento: Del producto final de esta fusión se elaboran las
Picar todos los condimentos, poner la carne arepas, las cuales se envuelven en hojas de árbol
picada en una olla con todos los ingredientes de almendra, bombito o de plátano, para luego
y dejar en fuego durante 10 minutos. Luego se ponerlas en una cazuela a fuego lento durante
agrega la leche de Tamaca y se vuelve a poner en varios minutos y finalmente pasarlas a la parrilla
el fuego por 30 minutos más, se deja enfriar un donde se terminarán de asar.
poco y está lista para servir.
Confites y bebidas
Chicharro La gastronomía afroguajira cuenta con un am-
(Receta para 6 personas) plio repertorio de frutos, cortezas, animales y
Ingredientes: productos que varían dependiendo de las carac-
• 3 litros de leche de Tamaca. terísticas del clima y el suelo de cada región del
• 1 cebolla. departamento. De ahí que sea posible identificar
• 1 tallo de cebollín. con facilidad algunos de los principales insumos
• 2 dientes de ajo. que son requeridos al momento de ser transfor-
• 5 ajíes. mados en dulces y licores propios de los pueblos
• Comino al gusto. afro; es preciso, entonces, destacar el protago-
• Sal al gusto. nismo que tienen frutos como la papaya, el coco,
Procedimiento: la uva venezolana, el maíz y la piña en la cocina
Se pican los condimentos, se vierte la leche de afroguajira.
Tamaca y los demás ingredientes sobre el calde- Dentro de los confites más representativos es-
ro. Se pone a fuego medio revolviendo frecuen- tán: el dulce de coco con leche, las alegrías y los
temente hasta que quede con el aspecto de carne caballitos a base de papaya verde. Además, exis-
molida, se deja enfriar y está listo para servir. te una preparación llamada Chiqui Chiqui, que
Con respecto a esta receta, cabe anotar que en se elabora a partir de maíz tostado, que luego
la población de Juan y Medio se realiza anual- se muele y se pone a hervir con leche y azúcar,
mente el Festival y Reinado Intercorregimental dando como resultado una bebida dulce similar
del Chicharro. al chocolate.
Arepas de Tamaca Por otro lado, se encuentran los licores pre-
(Receta para 5 personas) parados a base de ingredientes fermentados. Tal
Ingredientes: es el caso del vino que se elabora a partir de la
• 150 tamacas. uva venezolana, cuya preparación se hace en una
• 2 ½ cucharaditas de anís en grano. botella en la que se alternan capas de la fruta con

123
Mi color moreno
Si digo que no la quise, estoy mintiendo
porque en verdad yo la quería
y si digo que la quiero también miento
porque ya la aborrecí

La trataba con decencia


y me salía con grosería
y yo no le daba motivos
para que se portara así.

Si yo a ella nunca la he tratado a las patadas


ni la iba a encañonar para que me quiera
tan decentemente como yo la trataba
¿y entonces por qué razón se portó grosera?
tan decentemente como yo la trataba
¿y entonces por qué razón se portó grosera?

En todo caso perdona mi gran equivocación


en todo caso perdona mi gran equivocación
ellos también me contaron que me odias por el color
ellos también me contaron que me odias por el color

Mi color moreno no destiñe


pero perdona, mi equivocación
mi color moreno no destiñe
pero perdona, mi equivocación

Canción vallenata compuesta por el maestro Calixto Ochoa e interpretada por el


juntero Diomedes Díaz.

capas de azúcar, luego se le agrega una poco de caso del llamado Guandol, que consiste en una
ron, se tapa y se entierra; al cabo de aproximada- bebida hecha a base de cáscaras de piña mez-
mente quince días, la botella se saca de la tierra y cladas con panela, enseguida se depositan en un
se destapa para consumir un vino artesanal con recipiente con tapa y se ponen a fermentar7.
un característico y agradable sabor. Otro es el
7 Las preparaciones de postres y bebidas son tomadas a par-

124
Expresiones culturales en las co- y está divertido ese Toño el de Cuñé, ellas
munidades afroguajiras dicen
pero enseguida les pica es la orejita
Memoria oral, entre la música y la y está divertido ese Toño el de Cuñé, ellas
dicen
narrativa
pero enseguida les pica es la orejita
La población afroguajira se autorreconoce como
una comunidad que cuenta con características Voy a tener que salir a Barranquilla
y valores propios; destacan, entonces, que son para grabarle a mi pueblo un buen paseo
personas alegres, extrovertidas, trabajadoras y y un porro y una guaracha, que muevan la
que poseen aptitudes de liderazgo, además de cintura
habilidades relacionadas con temas deportivos pa’ que en Dibulla no puedan olvidar a Toño.
y expresiones artísticas. Frente a este último as- Canto a la avioneta de Hank, personaje ale-
pecto, hacen mención a la destreza con que cuen- mán que vivía en Don Diego (canción a la
tan para interpretar instrumentos como flautas y burra de Hank)
tamboras, junto con componer cantos que ento-
nan y bailan al son de vallenatos y ritmos afroca- Ay yo me voy a comprar una burra
ribeños; en ellas se reflejan anécdotas e historias Ay yo me voy a comprar una burra
relacionadas con personajes y actividades de la igual a esa que usa Hank
cotidianidad de sus territorios. que deja de andar en tierra
y especialmente es para volar
Canciones
A continuación, se exponen algunas composicio- Ay esas burras son muy buenas
nes de autoría del ya fallecido Antonio “Toño” y de hace tiempo cargan la fama
Lindo, padre de uno de los residentes del barrio para ellas no hay esterilla
Los Cerezos en Barrancas, el señor Jorge Lindo8. ni hay sillón para hacerle enjalma

Canción acerca de la cotidianidad en el munici- ¡Ay! Me voy a comprar un avión


pio de Dibulla porque voy a aprender a volar
y me dirán todos mis amigos
Cuando yo me cambio, me provoca es beber que solamente no lo hace Hank
parrandiar y gozar con mis amigos y medirán todos mis amigos
y en una casa sentarnos a tomar ¡ay hombe! que el pesimismo me tiene loco
yo o con mis cantos, tenerlos divertidos. ya está todo conseguido
Cuando yo canto, las mujeres se engríen y Ángel Pinedo va a ser el piloto
por la ventana, ellas sacan la carita Me verán dentro de las nubes dentro de po-
cos días
tir de diferentes intervenciones hechas por los integrantes iré con Ángel Pinedo y mi hermanita Delfa
de la familia Lindo, en el marco del trabajo de campo de-
María
sarrollado por Ruby Esther León Díaz en el municipio de
Barrancas en enero del 2017. ¡Ay! Me voy a comprar un avión
8 Todas las canciones fueron interpretadas por el señor Jorge porque voy a aprender a volar
Lindo, en las socializaciones del trabajo de campo desarro-
llado en el municipio de Barrancas por Ruby Esther León y me dirán todos mis amigos
Díaz en enero del 2017. que solamente no lo hace Hank.

125
Canción sobre la cosecha de mangos pantes de los grupos de discusión del trabajo en
campo:
Ay ya se está acabando la cosecha de los
mangos Colombia se encuentra ciega
gocen las mujeres que para Toño es mejor porque no nos quiere ver
la que muera este año para el año entrante si La Guajira lo expresa
con venida e’ vainas le coge el sabor en todo su proceder
si ya está muerta y no lo puede ver Una dama arrodillada
no tiene dientes con qué poder comer que su vida fue llorar
hombe Toño quiere a las muchachas dibulleras sus cabellos se han rollado
tiene que ser así si no puede querer a otras como las olas del mar
oigan a Toño, que éste es el que les queda Muy dentro de sus entrañas
el negro lindo, éste es el que les toca. de negro color se viste
es un ejemplo de Dios
La arepa e’ Concha9
que nos quiere demostrar
Ay cuando salgo de La Cuchilla para Mingueo que los negros sí valemos
y cuando llego a Las Minas ya me provoca más que el carbón mineral10
cuando salgo de La Cuchilla para Mingueo
Dejó atrás los elogiosos sonidos en su África
y cuando llego a Las Minas ya me provoca
negra:
paro la nariz pa’ arriba y me da el tufito
de la arepa e’ promasa que frita Concha El tam tam de tambores parlantes,
La algarabía de monos y pájaros en selvas
¡Ay dame la arepa! ¡Ay dame la arepa Concha!
bulliciosas
pero Concha me dice: Toño, no te la doy
El sinuoso canto de ríos rumorosos y el rugi-
ay, dame la plata adelante, pa’ que la pruebes
do desapacible del
si la quieres sabrosita, te cuesta siete
león espabilando sabanas en sosiego.
y lleva dos huevos adentro pa’ que te cebes
En la travesía del galeón sucumbió el linaje
¡Ay dame la arepa! ¡Ay dame la arepa Concha!
real de su piel
Poesías oscura.
Dentro de la memoria oral afroguajira, también Y en el chasquido del látigo empezó a enmu-
se resaltan expresiones artísticas en las que se decer la lengua
refleja el sentido de pertenencia que caracteriza bantú.
a hombres y mujeres pertenecientes al pueblo Sin embargo, el ritmo viajó invicto en el cuer-
afrodescendiente del departamento; ejemplo de po memorioso del
ello, resulta la siguiente poesía declamada por carabalí
Mónica Martínez, una de las mujeres partici- En el torso altivo del muserenge y en los bra-
9 En los grupos de discusión del trabajo de campo desarro-
zos del mandinga.
llado por Ruby Esther León Díaz en Barrancas en enero del En las manos sabias del yoruba, los bosques
2017, el señor Jorge Lindo habla sobre la historia de esta
canción: “Esa fue, viviendo nosotros en Mingueo Guajira,
ancestrales;
hacia arriba de la Sierra; en el pueblo había una mujer que
hacía arepas, vendía arepas fritas de huevo, y él [su padre, el 10 Esta poesía fue declamada en los grupos de discusión en el
señor Toño Lindo] cuando bajaba de beber, siempre bajaba trabajo de campo desarrollado por Ruby Esther León Díaz en
de beber, le gustaba pelear con ella y le sacó un disco a ella”. el corregimiento de Mingueo, en Dibulla en enero del 2017.

126
En la boca erudita del zulú, el canto respon- que los pueblos afroguajiros han establecido con
sorial; el territorio que habitan.
En la cintura esbelta del lucumí, el germen Uno de estos relatos se sitúa en la zona rural
cimbreante de la de Riohacha, y es narrado por Yandris Guerra,
cumbia; residente del caserío de Puerto Colombia. Ella
Y en los pies desnudos del congo, la elocuen- cuenta que sus bisabuelos transmitieron la his-
cia del mapalé toria de la laguna ubicada en la cabecera del río
Viajaron, secretamente viajaron Tapias cerca de El Totumo, pues dicen que en
Ahora, quinientos años después, en esta tar- esa laguna habita una fiera que tiene aspecto de
de de finales de culebra con cachos de toro y que canta como un
abril, gallo. En verano, cuando la fiera se mueve, provo-
Sus manos enaltecen su prosapia de tambo- ca un movimiento de tierra que genera una cre-
rero sabio ciente en el río. La explicación que le dan a este
Mientras en la rueda del fandango bocas suceso es que la fiera, en su propósito de prote-
cimarronas ger los peces del río, generaba este cambio en el
Entonan un canto nuevo, y las palmas mar- curso de las aguas, para que los campesinos de
can el ritmo secretamente heredado. la región no barbasquearan ni envenenaran a los
Aquel que sobrevivió al extrañamiento en peces. Otro relato tiene que ver con el río El En-
núbiles caderas canto, que colinda con el río San Francisco; este
mulatas río se caracteriza localmente porque dicen que
Y en poderosos hombros zambos. en una piedra ubicada por donde cae la cascada,
Ahora en el velorio salmodia el lumbalú, en apareció la figura de una virgen de un momento
el carnaval a otro, y aún se conserva su imagen; cuentan que
regocija el chandé el agua cercana a la presencia de la virgen suele
Y todos en el sortilegio de la cumbiamba hacer remolinos, de manera que no es usual que
repiten sin saberlo los pobladores de la región naden en esa parte
Los elogiosos sonidos del África. (Yandris Guerra, entrevistada por Ruby Esther
(Cuando el tamborero muera, su espíritu se León Díaz, enero del 2017, caserío de Puerto
reunirá con el Colombia, Riohacha).
Ánima del tambor y ambos regresarán a En esta misma región es posible dar cuenta
África) de cómo la memoria oral configura las creen-
(Pichón, citado en Oficina de Cultura y Tu- cias y las vivencias de sus habitantes. Pues es,
rismo de Riohacha, 2008, p. 212) a través de la transmisión de historias y relatos
sobre situaciones, que los eventos que podrían
Relatos
ser tildados de metafísicos y sobrenaturales co-
En la oralidad afroguajira no solamente se des-
bran un sentido total dentro de las realidades de
tacan expresiones artísticas como cantos y poe-
quienes los apropian, experimentan y, en efecto,
mas. También existen relatos que se han venido
comparten con sus familiares, amigos y vecinos.
transmitiendo de generación en generación y que
En relación con esto, salen a relucir dos relatos
surgen, fundamentalmente, de las interacciones
que permiten visibilizar las relaciones estableci-

127
das entre vivos y muertos, dentro de los pueblos de la incómoda embarcación que les había
afroguajiros. salvado de perecer en el Diluvio Universal,
Uno de estos relatos es el de las ánimas, que por designio de Dios.
se trata de un lapso, comprendido entre el 2 y el Pasados tres días sin que Tío Gallinazo re-
11 de noviembre de cada año, en el que las almas gresara, mandó a la Paloma con igual encar-
de los muertos rondan las viviendas y las calles go, regresando ésta al poco tiempo portando
de los poblados, hechos que cuentan con testi- en el pico una ramita de olivo, como palpable
monios de personas que aseguran haber visto y señal de que la tierra estaba seca, que la ve-
escuchado caer lozas y ollas de sus cocinas, su- getación germinaba para producir alimentos,
cesos provocado por la presencia de los muertos que servirían de sustento a los únicos pobla-
en sus casas. dores del planeta.
Esta misma relación entre vivos y muertos se De allí que la Paloma y el Olivo, sean símbo-
hace visible en una anécdota que el señor Efrén los de la paz hasta nuestros días.
Emiro Guerra escuchó de su bisabuelo Manuel Y los motivos que tuvo Tío Gallinazo para
Murgas. Cuenta que cuando este último regresó no volver a dar razón, no fueron otros que
de La Guerra de los Mil Días y se estableció en el haberse quedado engullendo la mortecina
Las Palmas, salió a caminar en busca de ganado; dejada por las inundaciones, por el hambre
en su caminata encontró los huesos de una per- represada de la prolongada dieta, quedando
sona, al verlos dijo: “Si yo supiera quién era este, con el hábito de comer carne en descompo-
lo enterraba”, continuó con su caminata y al dar sición, siendo la presa preferida el intestino
algunos pasos escuchó una voz que lo llamó y grueso que saca de los cadáveres por el esfín-
le dijo: “¡Manuel!... así me llamo yo también”, lo ter anal.
cual de inmediato produjo que el señor Manuel En una ocasión, un pobre leñador tuvo nece-
Murgas se devolviera enterrar los restos que ha- sidad de cortar gran cantidad de madera, por
bía encontrado11. encargo que le hicieran los pobladores de la
Como parte de los relatos, están los recono- aldea, viéndose en la necesidad de utilizar el
cidos cuentos de Tío Conejo y Tío Gallinazo, único medio de transporte que tenía, un bu-
entre otros. A continuación, se presentan algu- rro garañón, de excelentes condiciones físicas
nos de ellos porque lo alimentaba con trupías, afrecho y
abundantes raciones de maíz.
Tío gallinazo y el burro
La faena le duró varios días y semanas sin
Cuando dejó de llover los cuarenta días y las
que le diera descanso, pero cuando terminó el
cuarenta noches, y el Arca se posó en tierra
compromiso, el leñador soltó su burro quién
firme, Noé le encomendó a Tío Gallinazo
viéndose libre de enjalma, carga y toda clase
la misión de explorar la región para saber a
de atadura, salió corcoveando a gran veloci-
ciencia cierta si era posible desembarcar sin
dad por la extensa pradera, tirándose final-
riesgo alguno, y hacer vida comunitaria fuera
mente cuan largo era a la vera de un playón.
Como Tío Gallinazo señoreaba en el espacio
11 La información relacionada con la interacción entre vivos y
muertos a través de la memoria oral surge del trabajo de a la caza de su cotidiano alimento, vio cuando
campo y de la entrevista realizada por Ruby Esther León
el despavorido asno se acostaba en el suelo
Díaz al señor Efrén Emiro Guerra, en Las Casitas, zona rural
de Riohacha, en enero del 2017. vencido de cansancio; ni dejó de vigilarlo un

128
solo instante durante toda la jornada del día Tío tigre culo quemao
y al volver al siguiente en su nido y encon- Mientras los otros animales de la tierra ren-
trarlo en la misma posición inicial, sin mover dían respeto y obediencia al Rey, brindándole
la cola, las orejas ni un solo pelo, dedujo su los mejores frutos de sus cosechas, Tío Cone-
fallecimiento y lo declaró muerto por inmo- jo, irreverente se burlaba y profanaba sus pro-
vilidad. piedades y haciendas sin recato ni temores.
Actuando sin egoísmo y con fraternal com- Una mañana temprano, de manera clandesti-
pañerismo, le transmitió el mensaje a sus na, valiéndose de un descuido del celador de
familiares cercanos y sin pensarlo dos veces turno, penetró a la huerta del reino en lo alto
seguro de haber encontrado sustento por de una colina, y al ver una hermosa patilla
varios días, en magistral picada se lanzó a su supuso que estaría destinada a la mesa real
objetivo; mientras el desprevenido animal para ser degustada por su Majestad, con toda
soñaba que una bandada de aves negras con su familia a la hora del almuerzo, en medio
picos largos en forma de tirabuzón le sacaban del bochornoso cotidiano calor, y por ello, le
las entrañas en forma de cagajón. abrió un boquete le sacó y se comió la roja y
Ya sobre el terreno, las aves invitadas salta- dulce comida, luego defecó en el mismo orifi-
ban nerviosamente alrededor del banquete, cio y lo tapó tal como antes estaba.
guardando la cortesía de que iniciara el festín Al día siguiente el atento mayordomo cortó
aquel que primero lo vio. el apetitoso fruto y lo llevó a la casa del Rey,
Por eso Tío Gallinazo confiado y circunspec- quien al partirlo en dos partes, en lugar de la
to, se abrió paso en medio de la bandada, en- jugosa pulpa encontró cagarruta del intrépi-
cogió el pescuezo y mandó certero picotazo do animalito.
directo al recto, que por su total relajamiento Demostrado el cuerpo del delito y reconoci-
cedió con facilidad, permitiendo que pasara do su autor, de inmediato se impartieron las
hasta el cuello la cabeza; y en refleja reacción órdenes de apresarlo y amarrarlo donde quie-
apretó de inmediato, dejando a la sorprendi- ra se encontrara, para lo cual se ofreció una
da ave aleteando sin cesar. buena recompensa.
Ante cosa tan extraña el jumento despertó, A Tío Conejo le pusieron trampas de distin-
abrió los ojos y al verse rodeado de tantas tas clases; huecos en el suelo camuflados con
aves negras en tan macabro ritual, se incor- hojas y ramas, perros cazadores merodeando
poró abruptamente y emprendió desesperada las entradas y salidas de su madriguera, lazos
carrera, llevándose detrás colgando a Tío elaborados con cerdas de caballo, etc., sin que
Gallinazo, que desafortunadamente murió fuera posible su captura.
por asfixia. Pero un ingenioso campesino recogió toda la
Desde entonces los gallinazos en señal de cerca que guardaban los panales de cien para-
precaución, antes de comenzar el festín de cos colgados en igual número de ceibos en el
suculento banquete, contemplan a la víctima, corazón de la montaña, y fabricó un muñeco
le danzan a su alrededor y le rezan todos en con figura humana poniéndole en su mano
coro: ángulo, ángulo, ángulo, primero el ojo derecha una botella de ron.
que el culo. (Vidal Joiro, s. f., pp. 9-11) Tío conejo, curioso, que todo le llamaba la
atención, se acercó tímidamente y con aire de

129
bonachón se dirigió al muñeco: —dame un que te vas a salvar haciéndote pasar por Tío
trago, te digo que me des un trago, si no me Tigre? Este roncó: yo si me quiero casar con
das un trago te doy un puño. la hija del Rey. Aquellos replicaron: que casar,
Tío Conejo le tiró el puño, quedando apresa- ni que casar te vamos es a sancochar.
do en el cuerpo del muñeco. Tío Tigre, ni corto ni perezoso pegó un salto
Y volvió: suéltame, te digo que me sueltes, si y reventó las amarras, pero los verdugos le
no me sueltas te doy otro puño. lanzaron la olla con el agua hirviendo, alcan-
Tío Conejo le tiró otro puño quedando apre- zando a pringarlo en todo del cuerpo espe-
sado por las dos manos. Y continuó: suélta- cialmente en la parte de atrás.
me las manos o te doy una patá. Tío Conejo, que escondido en la espesura
Tirándole la patada y quedando agarrado tembloroso, se percataba de lo que estaba
también por una pata. sucediendo, salió entonces saltando burlona-
Y como le tirara con la otra, quedó pegado mente gritando: Tío Tigre, culo quemao por
al muñeco por las cuatro extremidades, en- enamorao.
contrándole así el campesino, que cobró la Desde allí los tigres tienen manchas negras
recompensa cuando lo entregó amarrado a sobre su vistosa piel amarilla. (Vidal Joiro, s.
los gendarmes del Rey. f., pp. 11-13)
El juicio fue breve y sumario. Tío Conejo fue
Tío Conejo envenenao
condenado a ser metido en una olla con agua
La enemistad de Tío Conejo con Tío Tigre
hirviendo para morir sancochado con los
era irreconciliable. Todo había comenzado
dientes pelados; y para ejecutar la sentencia
por la burla que el astuto roedor siempre ha-
lo llevaron a la montaña lejos de la civiliza-
cía del felino, haciéndole quedar mal ante los
ción, con el fin de que la Sociedad Defensora
demás animales, a pesar de considerarlo más
de los Derechos de los Animales, no sentaran
peligroso que el hombre, que tanto perseguía
su protesta por tan cruel castigo por una sim-
su deliciosa carne, por lo que la fiera alar-
ple deposición en un lugar equivocado.
deando fuerza y valentía trataba inútilmente
Los sabuesos del Rey dejaron a Tío Conejo
de alcanzarlo para destriparlo y comérselo de
amarrado de pies a cabeza, para volver cuan-
un solo bocado.
do el agua estuviera hirviendo y mientras
La Ley de equilibrio de la sabia naturaleza
tanto, el nervioso animal conmovía a toda la
en la eterna lucha por la supervivencia, dotó
pradera con su llanto lastimero.
a todos y cada uno de los animales de los
Y se presentó Tío Tigre, quien le preguntó:
medios apropiados para sobrevivir dentro
¿Por qué lloras Tío Conejo? Porque me quie-
de su mundo habitual, dándole al inofensivo
ren hacer casar con la hija del Rey, y yo no
Tío Conejo, una natural habilidad, mientras
me quiero casar con ella, contestó. Tío Tigre
que al temido Tío Tigre, le obsequió fuerza,
le dijo: ¿Y tú por eso lloras? Amárrame a mí
tamaño y ferocidad.
que yo si me caso con la hija del Rey,
Pues bien, en razón de todo lo anterior,
Tío Tigre soltó a Tío Conejo, y se puso para
encontrábase una vez Tío Conejo, en las
que este lo amarrara a él.
estribaciones de la Sierra, cerca de Tomarra-
Cuando llegaron los encargados de ejecutar
zón ingiriendo una buena ración de corozos
la pena, se sorprendieron diciendo: ¿Crees

130
en medio de un extenso corual, cuando de lo oyes, respondió Tío conejo, nervioso: nada
repente llegó Tío Tigre, flaco, jadeante y al más tienes que golpearte las tamacas con dos
rompe le dijo: que gordo estás Tío Conejo, piedras hasta que salgan los corozos y te los
y sin embargo sigues alimentándote bien, comes.
tu carne debe estar deliciosa. Yo, en cambio, Tío Tigre, se golpeó los güevos con tanta
estoy más flaco que un costal de fique vacío, fuerza que lanzó un ronquido de dolor tan
porque en la región de las Marimondas, don- fuerte que se sintió en toda la Península y
de tengo mi guarda escasearon los alimentos, estremeció toda la Sierra Nevada de Santa
por culpa de unos depredadores que descum- Marta, donde hasta llovió copiosamente.
braron los montes para sembrar marihuana Tío Conejo, ni corto ni perezoso, se echó las
y la acción posterior de unos zancudos metá- de Villa Diego aprovechando la ocasión.
licos gigantescos peores que los que atacaron Recuperado Tío Tigre, del fuerte dolor en
a los obreros en la construcción del Canal de sus cojones, juró no dejar madriguera sin
Panamá, rociando un líquido tan venenoso, esculcar, hasta encontrarlo y castigarle su
que exterminó lo poco que había quedado malpechosa burla.
en mi heredad. Te pido que me des de comer Pero sabedor Tío Conejo, del peligro que
teniendo en cuenta que soy el rey de los ani- corría su vida, puso tierra de por medio y
males y te puedo devorar. se internó en la alta Guajira dedicándose a
Tío Conejo, al ver a Tío Tigre, se puso a tem- merodear entre las Serranías de Jarara, La
blar de miedo sin prestarle mayor atención a Macuira y Carpintero, enfrentando grandes
sus palabras, pensando la manera de librarse penalidades por la escasa alimentación, la
de aquella fiera que por hambrienta revestía carencia de agua y el peligro que le represen-
mayor peligro para su propia existencia; taba la hambruna que padecían los indígenas
hasta que un destello iluminó su cerebro y al de esta parte de Colombia.
rompe le contestó: qué gordo voy a estar yo Con el transcurso del tiempo y el diario tra-
Tío Tigre si lo que estoy es hinchado enfer- jinar, Tío Conejo fue olvidando el incidente,
mo con el hongo de nombre largo y difícil de llegando a restarle importancia a su intransi-
pronunciar, que sale de la tierra removida del gente enemigo; mientras tanto, el prestigio de
Cerrejón desde que explota la mina de car- Tío Tigre se había venido a menos, y los de-
bón y que causa desfiguración. No creo que más animales le enrostraban la mofa de que
quieras contagiarte de este mal. Yo también había sido objeto; respondiendo él siempre
he sido víctima como tú de los depredadores de igual manera: Tío Conejo no es el mar que
tanto de la bonanza verde como de la negra, no duerme, algún día se descuida, lo encuen-
esperando la tal renombrada reforestación tro y me las paga.
que prometen los empleados del Gobierno. Llegó el momento en que Tío Tigre, se puso
Apenas aquí cascándome los dos corozos a pensar que se estaba volviendo viejo y que
de mis tamacas para ayudarme a calmar el podía morirse sin vengarse de Tío Conejo,
hambre. tomando la determinación de salir a buscar-
¿Cómo dices? Replicó Tío Tigre, ¡Comién- lo por toda la Península, al tiempo que Tío
dote los corozos de las tamacas? ¡Por qué no Conejo sintió con nostalgia el llamado de la
me enseñas para hacer yo lo mismo? Como tierra y dispuso pasar los últimos años que

131
le quedaban de vida en el terreno que lo vio Tío Tigre frenó de golpe su veloz carrera,
nacer, y volver a contemplar el bello sol de sus cansado y sorprendido, ni siquiera tuvo la
ancestros en las tardes de mayo, tal como lo osadía de acercarse a su enemigo. Con las
solían hacer sus antepasados. fauces abiertas, la lengua afuera, echando
Fue así, como frente a la región de Aritayén, espumas de rabia, mostrando sus afilados
Tío Tigre divisó a Tío Conejo como a un colmillos apagó su brillante y asesina mirada,
kilómetro de distancia y sin controlar su bajó la cabeza dando muestras de impotencia
emoción, le gritó con un ronquido: párate allí y frustración, dio la vuelta y comenzó a des-
vagabundo que ahora si se encontró el ham- correr el largo camino que había recorrido.
bre con las ganas de comer. No sin antes lanzar maldiciones y amenazas
Pasaron la población del Pájaro, donde contra el ingenioso Tío Conejo. Una vez más
despertaron a los dormidos y esqueléticos había primado la habilidad ante la fuerza.
perros, que empezaron a ladrar desespe- (Vidal Joiro, s. f., pp. 13-16)
radamente: hambre, hambre, hambre, Tío
Tío Conejo y Tía Garza
Conejo adelante y Tío Tigre atrás; atravesa-
Debido a las tantas quejas y querellas, de-
ron el Valle de los Flamingos en la costa de
mandas y contrademandas que se presenta-
Musiche, alborotando las rosadas aves, Tío
ban a diario entre los moradores del lugar, la
Conejo adelante y Tío Tigre atrás; llegaron a
Primera Autoridad, decretó la prohibición de
las charcas de las salinas de Manaure, chapo-
piropos vulgares y groseros, sancionando la
teando el agua salada, Tío Conejo adelante
infracción con penas de gran severidad.
y Tío Tigre atrás; cruzaron las salinas de
Entre todos los animales con fama de habi-
Carrizal, entrando al pueblo donde acabaron
lidad y espontáneo ingenio para burlarse de
en un baile de hombres con hombres, lo que
los demás, Tío Conejo, llevaba la delantera
ocasionó que le hicieran disparos, Tío Conejo
y era así como no perdía oportunidad para
adelante y Tío Tigre atrás; en el Cabo de la
mofarse de Tía Garza, diciendo de ella entre
Vela tropezaron con unos desprevenidos
otras cosas: que a pesar de haberla dotado
turistas que hacían el amor en la playa, Tío
la naturaleza divina de un hermoso plumaje,
Conejo adelante y Tío Tigre atrás; en los
andar elegante, y porte de reina, sin embargo,
campamentos de Portete y Media Luna,
le había negado otros atributos corporales
asustaron a gringos, cachacos y barranqui-
complementarios a la belleza femenina.
lleros, que en esos momentos laboraban. Tío
A Tía Garza llegaban estos comentarios a
Conejo adelante y Tío Tigre atrás; hasta que
manera de chismes y aunque no le hacían
llegaron a las salinas de Bahía Honda, ya Tío
mucha gracia y le causaban malestar, nunca
Tigre estaba dando alcance a su presa, cuan-
se disponía a formularle reclamo, tal vez por
do de pronto Tío Conejo comenzó a revol-
el temor a que saliera con mayor desplante.
carse en el suelo tan desesperadamente, que
Cierto día, domingo por casualidad, que Tío
parecía afectado de un ataque de epilepsia,
Conejo, descansaba en la puerta de su estan-
deteniéndose abruptamente, encrespándose y
cia en medio de matorrales, divisó a Tía Gar-
con los pelos sucios y salitrosos, gritó en tono
za, que caminaba con andar pausado, pescue-
desafiante: ¡Tío Tigre, si eres tan valiente, ven
zo estirado y mirada despectiva, a la caza de
a comerme ahora que estoy envenenao!

132
uno u otro reptil, y no pudiendo contener las mistad con Tía Garza, y por lo tanto, es im-
ganas de saludarla le gritó de manera soca- posible que pueda conversar con ella; no me
rrona: ¡adiós chucha de hormiga! puede ver ni de lejos.
Tía Garza malhumorada le respondió airada: Se tropezó con Tío Tigre, pero tuvo que es-
eso si no te lo voy a perdonar, me lo vas a quivarlo porque también se la debía.
repetir ante la Primera Autoridad, te puedes Por último, le mandó un mensaje de perdón
burlar de todo el mundo pero conmigo te y retractación de lo dicho, con Tía Palguara-
dan las doce, yo si te hago castigar. ta, la que le trajo como respuesta, la negativa
Estas severas palabras inquietaron a Tío de Tía Garza a llegar a ningún entendimien-
Conejo, que de por sí es de temperamento to por fuera del despacho de la Primera Au-
nervioso. toridad.
Preocupado, se metió en su madriguera Desilusionado, se resignó a esperar los resul-
poniéndose a pensar sobre lo que le podía tados de la demanda a la buena de Dios, que
suceder si la queja llegaba hasta sus últimas de ninguna manera serían favorables, debido
consecuencias. a sus antecedentes de vagabundo y bandido
Podían condenarlo a recibir cien azotes con de siete suelas.
pringamosa, o verga de toro a cuero limpio; Al fin amaneció, y desde que el alba comenzó
encarcelarlo, con mínima ración alimenticia a despuntar arrepentido y compungido, espe-
por espacio de tres meses; desterrarlo de su ró en la puerta de su estancia el paso de Tía
medio ambiente de por vida; y hasta meterlo Garza a presentar su demanda ante la Prime-
en una olla con agua hirviendo. ra Autoridad.
La simple suposición de los posibles castigos, De pronto la vio venir con su acostumbrado
lo estremecían de pies a cabeza, y para disi- caminar arrogante y porte señorial, sintiendo
mular el temblor se movía incesantemente de leve escalofrío, pero sobreponiéndose a la
un lado para otro. impresión, se dedicó a contemplar cada uno
Pero de repente, recordó que tenía amigos de sus pausados movimientos y cuando la
que podían prestarle ayuda en tan difícil tuvo al frente, irremediablemente no pudo
situación, convenciendo a la ofendida para contener la tentación de saludarla nuevamen-
que desistiera de su querella, al fin y al cabo te, y en tono bajo y amable esta frase le lanzó:
para eso son los amigos, para ayudarse en las ¡adiós chucha de vaca barcina!
adversidades de la vida. Tía Garza ruborizada y emocionada, enton-
Sin pensarlo dos veces, salió planero a casa ces le respondió: ¿dónde me lo viste cone?”
de Tío Gallinazo a quien le contó los moti- (Vidal Joiro, s. f., pp. 16-18)
vos de su visita y éste le respondió: tú debes
Expresiones verbales cotidianas
comprender que aunque no me trato con Tía
Las expresiones cotidianas tienen un papel re-
Garza, tengo lejano parentesco con ella, y
presentativo dentro de la memoria oral, pues,
me quedaría muy mal ayudarte a salir de tu
además de caracterizar los modos de comuni-
problema, porque sería patrocinarte la sin-
carse de la población afroguajira, dan cuenta
vergüenzura.
de sucesos históricos que mantienen vivo el co-
Se acordó de Tía Zorra, quien lo desanimó
nocimiento acerca de costumbres y tradiciones
diciéndole: debes recordar mi eterna ene-

133
Tabla 3. Guajirismos desde lo Antillano
(relación con Venezuela, Curazao, Santo Domingo y Cuba)

La Guajira Español estándar Academicismo


Arrutanao Desdichado, pobre Del cubanismo arruchanar, pobre
Barbanchán Estrafalario Del cubanismo barbaján, bruto, tosco
Facistol Presumido, engreído Del antillano faldistorio, asiento
privilegiado en la iglesia, el germano
fadistol, silla plegable de facha, aspecto
Fachoso Presumido, engreído De facha, aspecto
Chercha Burla Del venz. Chercha, burla, chanza de
jarifo, rozagante, vistoso, del árabe
xarif, noble
Enchollao Bravo, molesto, prepotente De cholla, lastimar, desollar
Engrifá Mujer súper arreglada De grifo, enmañaramiento de cabellos
Cambao De piernas arqueadas Del portorriqueño cambado, del latín
gamba, del griego kampé curvatura
Mulengue Acorronchado, ignorante Del cubano mulengo, mulato
Fuente: González Zubiría (2005, p. 219).

que, en la actualidad, han desaparecido o se han al terrateniente, se decía entonces que el campe-
transformado. Tal es el caso de dos expresiones: sino “estaba con los cuernos puestos”12.
—Echarse un polvo: actualmente referida al Dentro de estas expresiones de uso cotidiano,
acto sexual entre dos personas, antiguamente era es importante destacar la propuesta de Fredy
utilizada para referirse al consumo de tabaco por González Zubiría (2005), quien al caracterizar
la nariz, pues en las reuniones sociales existía un el español que se habla en el departamento, en-
cuarto destinado únicamente para el consumo cuentra raíces lingüísticas que provienen de las
de tabaco, ya que no estaba bien visto hacerlo de- relaciones interétnicas e interculturales, que han
lante de todas las personas reunidas. Entonces, sido denominadas como guajirismos. “Entende-
decían: “vamos a echarnos un polvo”. mos por Guajirismo, la forma resultante de la
—Poner los cuernos: tiene su origen en el he- adaptación fonética-fonológica, morfológica y
cho de que cuando un campesino le alquilaba sintáctica de flexiones, expresiones, palabras que
tierra a un terrateniente y no tenía con qué cum- llegan al español hablado en La Guajira” (Pérez,
plir el respectivo pago, este se hacía permitiendo citado en González Zubiría, 2005, p. 219). A
que el terrateniente se acostara con la esposa del continuación, se exponen aquellos guajirismos
campesino. Al estar saldada la deuda, en la puer-
ta de la casa del campesino se colgaba una cabeza
de venado como símbolo de que no le debía nada 12 La información relacionada con expresiones cotidianas sur-
ge a partir de la intervención de la comunidad en el trabajo
de campo realizado por Ruby Esther León Díaz en Las Casi-
tas, zona rural de Riohacha, en enero del 2017.

134
Tabla 4. Guajirismos desde lenguas africanas
(relación con Guinea y Cabo Verde, tribus mandinga, angolas, lucumis y yorubas)

La Guajira Español estándar Academicismo


Fundingue Fiesta ruidosa Del mandinga fondinkee juventud
Yeyo Desmayo o convulsiones Del mandinga wayoo, epilepsia
Bololó Alboroto Del kikongo bu-lolo, multitud
Chócoro Objeto viejo Del carabalí ibookpokoro, cosa vieja
Cantazo Golpe fuerte Del yoruba kan, golpear
Copo Culo, sentaderas Del yoruba joko sentarse
Cabungo De mala raza Del kongo bambongo, enano
Fuente: González Zubiría (2005, p. 220).

que guardan relación estrecha con poblaciones —Finalmente, se habla de un juego en el que
de ascendencia afro. se utiliza una botella vacía, destapada y ubica-
da en el suelo. Una persona que se encuentra
Diversión y socialización: la impor-
de espaldas a la botella tiene atada una cabuya
tancia de los juegos en la identi- alrededor de su cuerpo; mientras esta le cuelga
dad afroguajira por la espalda con una pluma en la punta, debe
Los juegos tienen un papel particular, pues cum- tratar de introducir la pluma dentro de la botella
plen una función social y cultural en la medida para ganar13.
en que permiten que se establezcan relaciones De otra parte, dentro de la investigación rea-
comunitarias y de poder entre pares, además de lizada por Ramírez et al (2015), se mencionan
transmitir saberes y conocimientos relacionados otros juegos de gran relevancia dentro de la co-
con tradiciones y roles específicos dentro de la munidad de Roche. Entre ellos:
estructura social de cada grupo o asentamiento, —Cucurubaca: es un juego que acostumbra
así como con las maneras particulares de fabricar practicarse en Semana Santa. Consiste en una
los juguetes. Dentro de los juegos mencionados tabla con dientes o espacios que tienen diferentes
por la comunidad están: valores, por los que deben pasar dos balines que
—Raspachín: consiste en un totumo, al cual los jugadores lanzan, de modo que apuestan el
se le mete un palito que se enrolla a una pita, valor (en dinero) que indica el espacio por el que
para luego lanzarlo y jalarlo. Es un juguete muy pasa el balín (Ramírez et al., 2015, p. 134).
similar al conocido trompo. —Bautizar las muñecas: es otra práctica lúdica
—Carrumba: es una tabla que se amarra con relacionada con la Semana Santa; para ella, algu-
una cabuya de forma específica, luego se le da nas mujeres elaboran muñecas de trapo que son
vueltas para generar un sonido característico.
Algunas personas mencionan que es similar a 13 Hasta aquí, la información relacionada con los juegos surge
de la intervención de los participantes de grupos de discu-
una matraca. sión, en el marco del trabajo de campo desarrollado por
Ruby Esther León Díaz en Las Casitas, zona rural de Rioha-
cha, en enero del 2017.

135
bautizadas por un hombre que adquiere el esta- un pueblo llamado Santa Lucía Atlántica. Final-
tus de compadre (Ramírez et al., 2015, p. 135). mente, a través de un relato propio, uno de los in-
—Compadrazgo de cabuyitas: consiste en un tegrantes de esta familia da cuenta del significado
juego que se hace en grupo, una persona coge que la danza tiene en su comunidad:
una cabuya y esta se dobla, los participantes la
Le hago un pequeño recuento de esta fami-
cogen de algún extremo y tiran de ella, si los de-
lia, aquí en Barrancas, cuando se hacían los
dos de varios participantes quedan amarrados a
bailes, hasta de Fonseca decían ¡vámonos pa’
la cabuyita significa que ahora son compadres
Barrancas!, pa’ donde los Lindo, que es allá
(Ramírez et al., 2015, p. 135).
donde está bueno, ¡allá es donde está eso pren-
Bailes y danzas: expresiones de la dido! Y los Lindo en Barrancas donde llegan
a bailar, prenden los bailes en seguida… —Se
identidad afroguajira
destacan por ser champeteros—, esta familia
La danza constituye una de las expresiones cul-
baila mucho, unos de los mejores bailadores en
turales y artísticas que hacen parte de la identi-
Barrancas es la familia Lindo14.
dad afro, pues muchos de los ritmos y pasos re-
presentan memorias vivas de las raíces africanas Por su parte, en el caserío de Las Casitas, en
que se anclaron en las costumbres de los pue- zona rural de Riohacha, se dice que una de las
blos afroguajiros, y que por tradición han sido danzas más representativas de los pueblos afro-
transmitidas de generación en generación hasta caribeños, y que aún pervive en las manifesta-
la actualidad. ciones culturales afroguajiras, es el mapalé, cuyo
Una de las prácticas tradicionales más im- nombre proviene de las prácticas de pescadores
portantes para la comunidad afrocaribeña es que, cuando cazaban un pez llamado mapalé,
el evento del carnaval, que se lleva a cabo por festejaban su éxito bailando y cantando “el ma-
motivos diferentes, dependiendo del municipio palé, el mapalé” (Efrén Emiro Guerra, entrevista-
y la comunidad a la que pertenezca. El ambiente do por Ruby Esther León Díaz, enero del 2017,
festivo que caracteriza al carnaval reúne diferen- Las Casitas, zona rural de Riohacha).
tes expresiones estéticas, artísticas y culturales
La muerte y el morir en las comu-
que dan cuenta de memorias, símbolos y perso-
najes representativos a través de bailes, música, nidades afroguajiras: velorios y
disfraces, comidas y bebidas, que convocan la re- ritos mortuorios
unión de la comunidad para ser preparadas con Los rituales mortuorios están cargados de sig-
anticipación. nificados y representaciones que parten de las
En el municipio de Barrancas, los pobladores creencias y las cosmovisiones de las poblaciones
negros se destacan por ser excelentes bailado- afroguajiras; están enmarcados por una fuerte
res. Puntualmente en el barrio de Villa Rosa, las relación entre vivos y muertos, y en la posibili-
personas afroguajiras se destacan en la danza de dad de lograr que el ser querido que ha falleci-
mapalé y pulla. Por su parte, la familia Lindo ase- do pueda trascender espiritualmente a un lugar
gura que existen diferentes orígenes de los bailes
afro, entre ellos se encuentra el bullerengue, pro- 14 Esta versión se desprende de la intervención de uno de los
veniente de Puerto Escondido, Montería; indican integrantes de la familia Lindo, en el marco del trabajo de
campo desarrollado por Ruby Esther León Díaz en el muni-
también que la tradición dancística negra nace en cipio de Barrancas, en enero del 2017.

136
mejor. Estas tradiciones están signadas en parte de la persona que murió no regrese a molestar a
por tradiciones ancestrales africanas, por proce- los niños; si el difunto fue parrandero, es común
sos de mestizaje y por la fe en la religión católica echar ron en la urna.
que caracteriza a estas comunidades. No obs- Luego del periodo de velación, el féretro es lle-
tante, es importante anotar que estas prácticas vado en hombros o en carroza hasta el cemente-
tradicionales han venido perdiéndose y transfor- rio del pueblo, allí se le da cristiana sepultura al
mándose como efecto del cambio generalizado fallecido. Luego, las personas regresan a la casa
en la mentalidad y en las creencias de las nuevas del difunto para acompañar a sus familiares,
generaciones. compartir comidas y bebidas, y hacer el novena-
rio. Tradicionalmente se acostumbra hacer una
— Para el fallecimiento de un adulto:
misa mensual durante los tres primeros meses
A partir del informe de la asociación Asoro-
posteriores al fallecimiento; después, se hace una
blistas (2013), en el que se identifican aspectos
misa cada año. (Alcaldía de Riohacha — Aso-
socioculturales de las comunidades afrodescen-
ciación Departamental de comunidades Negras
dientes en el municipio de Riohacha, es posible
Residentes en La Guajira Luis Antonio “El Ne-
hacer una completa descripción que da cuenta
gro” Robles Suárez, 2013).
de los aspectos compartidos en cuanto a las tra-
diciones mortuorias en las comunidades negras — Para el fallecimiento de niños o niñas:
asentadas en las zonas rurales del municipio. Para velar a un niño se enciende una especie de
Es así como las comunidades de Camarones, fogata a la que se le pone sal de piedra y se le adi-
Tigreras, Choles, Matitas, el Cerrillo, Cotoprix, ciona chirrinchi, de manera que la llama va cam-
Barbacoas, Arroyo Arena, Monguí, Villa Martín, biando de color. La gente le hace morisquetas al
Galán, Tomarrazón, Juan y Medio y Las Palmas cadáver y lo llaman dragón o cotorrón. Mientras
coinciden de manera general en las prácticas lle- tanto, las mujeres entonan un canto llamado
vadas a cabo para hacer el duelo y la despedida “correpués” que puede sonar hasta el amanecer.
del cuerpo de un ser querido fallecido. Durante el velorio se acostumbra tomar trago,
El suceso es descrito mencionando que se acos- hacer juegos entre los asistentes y está prohibido
tumbra velar al fallecido en su casa, de cuerpo encender velas y llorar, pues se cree que el llanto
presente. Se construye un altar (también deno- puede provocar la muerte de una persona adulta.
minado candil), a partir de una pequeña mesa Se argumenta que este tipo de actividades se de-
cubierta con sábanas blancas, una cinta negra o sarrollan para despedir a un angelito, de manera
morada, acompañada de dos velones y un vaso que deben ser acordes a la edad del niño difunto.
con agua para que el espíritu del fallecido tome Por último, cuando el niño es enterrado, su tum-
agua en caso de haber muerto con sed, también se ba es cubierta completamente de flores15.
coloca algodón y aceite para que el espíritu pueda Para el caso de la comunidad de Roche, es im-
alcanzar la luz. Adicionalmente, se ubican en el portante destacar que inicialmente no contaban
altar fotos de la persona y retratos del Sagrado con un cementerio, por lo cual se acostumbra-
Corazón de Jesús o de la Virgen del Carmen.
Al momento de la sepultura, es usual tomar 15 La información relacionada con el velorio de un niño surge
de la intervención de los participantes de grupos de discu-
las medidas de los niños pequeños y depositar-
sión, en el marco del trabajo de campo desarrollado por
las en el ataúd con el propósito de que el alma Ruby Esther León Díaz en Las Casitas, zona rural de Rioha-
cha, en enero del 2017.

137
ba ir por el cajón a Cascajalito (corregimiento frío al bebé —como efecto de que alrededor de
que hoy pertenece al municipio de Albania) y los cinco meses de embarazo la madre se bañe
los cuerpos eran sepultados en el cementerio de entrada la tarde o a altas horas de la noche16—,
Manantial. Cuando se construyó el cementerio, la comadrona prepara los denominados baños
los rocheros llevaban a cabo sus rituales mor- de asiento, los cuales consisten en poner a hervir
tuorios en el caserío y permitían el descanso del plantas de malva con bicarbonato de sodio en
cuerpo en su propia tierra. Sin embargo, desde agua entre 30 y 60 minutos. Cuando ya el agua
que El Cerrejón provocó el reasentamiento y el está tibia se procede al filtrado en una tela fina,
desplazamiento de la comunidad, se presenta un para quitarle las pelusas que dejan las plantas de
conflicto relacionado con el cementerio como lu- malva. Seguidamente la mujer se sienta en una
gar sagrado en el que reposa la memoria de las ponchera y comienza a mojarse con esa agua de
familias. De modo que algunos habitantes opta- la cintura hacia abajo hasta lograr normalizar el
ron por trasladar los restos de sus seres queridos, proceso del parto.
y otros, por resignarse a dejar los cuerpos de sus En vez de usar camilla de parto se utiliza un
familiares en un territorio que les ha sido arre- taburete normal, de cuero y madera, puesto con
batado física y simbólicamente (Ramírez et al., el espaldar sobre el suelo; allí la mujer se aco-
2015, pp. 146-150). moda y la partera se ubica frente a ella sentada
sobre una banca pequeña a realizar su labor. Se
Las prácticas del vivir: investidu- pueden presentar situaciones en las que el parto
ras de saberes ancestrales no se hace en el suelo, sino en la cama; allí la
comadrona amarra una cabuya para que la mu-
La comadrona jer pueda agarrarla y hacer fuerza para pujar. En
El oficio de la comadrona o partera es funda- cualquiera de las dos situaciones, la mujer recibe
mental en las poblaciones afrodescendientes de un masaje con aceite en el exterior de la vagina,
La Guajira, puesto que representa la garantía de con el propósito de que la piel se suavice; usual-
natalidad de la población. Normalmente hay una mente este masaje es realizado por el esposo o la
en cada pueblo, a veces más, pero siempre tienen pareja de la madre; de lo contrario, quien lo hace
más demanda las más reputadas, porque brindan es la comadrona17.
más seguridad y confianza. Para aprender y ejer- Previo al parto, la partera pone a calentar
cer tal oficio se requiere tener ante todo vocación. aceite de comer de almendra o aceite de recino,
Los servicios de las comadronas experimenta- comprados en los depósitos, los cuales se untan
das incluyen todos los procedimientos que van
desde el control de embarazo hasta conseguir 16 La información relacionada con los baños de asiento para
tratar los fríos que puedan tener los bebés surge a partir de
que el bebé asuma una posición normal que le la intervención de Alba Ramírez, Aracelis de la Hoz, Liliana
permita tener un perfecto nacimiento. Esto se Gutierrez, Luzmila Gutierrez, Mónica Martinez y Yuleidis Co-
ronado, quienes participaron de los grupos de discusión en
hace a partir de los seis o siete meses de embara- el marco del trabajo de campo, desarrollado por Ruby Esther
zo. La comadrona sabe incluso si el caso es muy León Díaz en el corregimiento de Mingueo, en Dibulla, en
enero del 2017.
complejo y se sale de sus manos, cuando esto
17 La información relacionada con el parto en la cama y los ma-
sucede se remite la paciente a médicos galenos. sajes con aceite surge a partir de intervenciones de mujeres
que participaron de los grupos de discusión, en el marco del
Cuando la madre está presentando demoras
trabajo de campo desarrollado por Ruby Esther León Díaz en
para dilatar y dar a luz, o cuando se le entra un el corregimiento de Mingueo, en Dibulla, en enero del 2017.

138
sobre el vientre de la madre para que la criatura agua con ralladura de pepa de aguacate, teniendo
se mueva y facilite el parto; este procedimiento mucho cuidado de no exceder la dosis, pues po-
también se desarrolla cuando la comadrona lo- dría provocar que la placenta no se expulse, sino
gra identificar, con anticipación al parto, que el que se descomponga dentro del cuerpo y genere
bebé está en una posición inadecuada; las muje- graves infecciones19.
res de la comunidad de Mingueo atribuyen esta Otra situación de riesgo, en este caso para el
situación a los cambios en las fases de luna18. bebé, se produce cuando el recién nacido no está
Hay ocasiones en que es necesario someter a las respirando con normalidad, pues este ahoga-
madres a prácticas tortuosas para poder salvar- miento puede producir su muerte. De manera
les la vida, ante la dificultad de realizar la expul- inmediata, la comadrona le da respiración boca a
sión de la criatura, sobre todo cuando esta ya ha boca; de no funcionar, buscan a un pollito recién
muerto en el vientre y la madre corre riesgo de nacido e introducen el pico del animal en el ano
morir también. del bebé, de manera que se transmita un soplo;
Existen situaciones de riesgo para la madre y este método provoca la muerte del pollito, pero
el bebé. Una de ellas ocurre cuando el cuerpo el niño recobra su respiración20.
de la madre no expulsa la placenta, hecho que Actualmente, en Juan y Medio, la señora
puede generar una infección que provoque el Altagracia Frías Villar comparte su pasión de
fallecimiento de la mujer. Para darle solución enseñar en la Institución Etnoeducativa Sierra
a esta situación, en Mingueo, la comadrona le Nevada, con la ritualidad que ejecuta cuando
entrega una botella a la madre, y le indica que partea a las mujeres de la comarca. Altagracia,
debe soplarla para que, con la fuerza, expulse la comadrona y rezandera de Juan y Medio, ya ni
placenta; en caso de que este método no funcio- se acuerda cuántos niños ha traído al mundo ni
ne, le suministran dos cucharadas de azúcar y le a cuántas personas les ha rezado, lo que sí sabe es
frotan los senos; de no obtener resultados con que lo seguirá haciendo hasta el final de su vida.
esta estrategia, la comadrona le da de beber a la Con respecto a la labor de comadrona, asegu-
mujer orines de su pareja o marido en un vaso. Si ra que la aprendió desde muy joven y que es un
esto no funciona, en última instancia se remite a oficio de mucha entrega, alegría y satisfacción; la
la mujer a un centro médico. combina con rezos y con plantas tradicionales.
Ante esta misma situación, en la zona rural de Una de las preocupaciones de esta maestra es la
Riohacha, las comadronas utilizan los mismos continuidad de su tarea de comadrona, ya que
métodos antes descritos, pero también mencio- su familia no quiere que siga en ello pues con-
nan una preparación basada en cocinar siete cu- sideran que se debe dedicar a hacer otras cosas.
charadas de azúcar con siete limones biches que,
19 Esta información parte de la participación de Karelis Caro
al suministrársela a la mujer, debe provocar la ex- Infante, Leidy Peralta, Nubia Elena Guerra, Yandris Guerra,
pulsión inmediata de la placenta. Otra estrategia Luz Enelis Rodríguez en los grupos de discusión desarrolla-
dos en el marco del trabajo de campo desarrollado por Ruby
tiene que ver con el suministro de una toma de Esther León Díaz en Las Casitas, zona rural de Riohacha, en
enero del 2017.
18 La explicación relacionada con el cambio de la postura del 20 La información referida a las situaciones de riesgo durante
bebé a partir de las fases de la luna surgió en intervenciones el parto surge a partir de las intervenciones realizadas por
de mujeres que participaron de los grupos de discusión, en mujeres que participaron en los grupos de discusión, en el
el marco del trabajo de campo desarrollado por Ruby Esther marco del trabajo de campo desarrollado por Ruby Esther
León Díaz, en el corregimiento de Mingueo, en Dibulla, en León Díaz en el corregimiento de Mingueo, en Dibulla, en
enero del 2017. enero del 2017.

139
En otras comunidades afroguajiras, como en los relatos de cada comunidad la importancia de
Barrancas, el rol de la comadrona es ejercido bajo la figura del yerbatero: un hombre que posee am-
las mismas características descritas para el caso plios conocimientos sobre preparaciones a base
de Juan y Medio. Sin embargo, en otras pobla- de plantas y minerales. Estos conocimientos es-
ciones, tales como Dibulla, esta práctica también tán destinados a la cura de afecciones que, por
contempla cuidados prenatales para aliviar dolo- demás, también debe conocer para recetar acer-
res musculares de la madre y “encajar” el feto en tadamente sus bebidas, ungüentos e infusiones.
una posición segura y confortable para ambos. Una de las preparaciones más difundidas que
parte del saber de los yerbateros es la llamada
La rezandera
“contra”, sustancia líquida elaborada a partir de
Una de las grandes herencias africanas en la cul-
una culebra ciega que se caza en los ríos. Esa cu-
tura afroguajira es la figura de la mujer rezan-
lebra es depositada en un frasco de vidrio que
dera. Esta adquiere un papel significativo en la
contiene una mezcla de un ron llamado “churro”
medida en que se trata de un personaje cargado
(fabricado a base de panela), hojas de marihua-
de misticismo por los alcances que devienen de
na, bejucos de carena, contracapitana y, en oca-
su conocimiento sobre el uso de plantas, rezos
siones, chirrinchi. Este líquido es utilizado para
y santos.
curar picaduras de animales como arañas y pitos,
En la comunidad afroguajira de Barrancas,
además de ser efectivo en el tratamiento de dolo-
la rezandera es identificada como una mujer o
res de cabeza y fisuras en los huesos.
“bruja” que utiliza sus conocimientos para fabri-
El señor Jorge Lindo es un reconocido perso-
car colonias que permiten a las mujeres atraer
naje afro de la comunidad del barrio Los Cerezos
hombres para desposarlos y también para espan-
en el municipio de Barrancas, pues ha ejercido el
tar a las llamadas combalezas (amantes) de los
oficio de yerbatero dedicándose a la elaboración
hombres casados21.
y comercialización de medicinas naturales. Don
En la actualidad, la figura de la rezandera se
Jorge posee la habilidad de recomendar qué tipo
encuentra un poco estigmatizada, pues algunas
de medicina se necesita de acuerdo con la dolen-
personas consideran que muchos de los alcances
cia que la persona manifieste. Este reconocido
de estas mujeres pueden perjudicar el destino de
señor elabora un purgante denominado “el drena-
quien acceda a sus servicios. Ello, por un lado,
dor”, un jarabe para el asma y una exitosa pomada
responde a la importancia del auge de discursos
conocida en la comunidad como “la milagrosa”, y
religiosos que condenan estas prácticas tajante-
nombrada por él mismo como “la amiga de la sa-
mente; y, por otro, responde al mismo misticis-
lud”. Don Jorge, cuenta que la pomada se elabora
mo del cual gozan las mujeres que ejercen esta
a partir de cebo de chivo, con siete u ocho ingre-
práctica.
dientes adicionales, entre los que se encuentran:
El yerbatero gasolina, ambramicina, alcanfor y amoniaco.
Al hablar sobre saberes y conocimientos tradi- El señor Lindo recomienda el uso de la po-
cionales de la identidad afroguajira, aparece en mada con infusiones específicas de acuerdo con
el tipo de malestar que se padezca. Por ejemplo,
21 Esta versión se desprende de diferentes intervenciones rea- combinada con baños de agua de hojas de guaná-
lizadas por integrantes de la familia Lindo, en el marco del bana cabezona montuna, devuelve la movilidad
trabajo de campo desarrollado por Ruby Esther León Díaz,
en el municipio de Barrancas, en enero del 2017. efectiva de las coyunturas a las personas con en-

140
fermedades articulares. Para pacientes con trom- es el nombre genérico otorgado a ciertas plan-
bosis o venas várices, don Jorge recomienda uti- tas con tallo flexible y altura considerable, cuyo
lizar la pomada con un licuado de limón, azúcar uso predominante está en la preparación de to-
y una planta llamada verdolaga. Para dolores de mas para curar problemas de salud; uno de los
pies y talones en mujeres embarazadas, aconseja “bruscos” más importantes para los rocheros es
el uso de la pomada mezclada con agua de hojas el árbol de trupillo (Ramírez et al., 2015, p. 116).
de achote o con sal.
Etnobotánica: prácticas tradicio-
Del jarabe para el asma y las afecciones pulmo-
nares, el señor Jorge Lindo cuenta que lo elabora nales y plantas de uso cotidiano
a base de totumo. En el proceso de elaboración, Los saberes y conocimientos ancestrales que
parte el totumo y le saca la pulpa que está pega- hacen parte de la cultura afroguajira no corres-
da a la cáscara (sin las semillas), luego la pone ponden únicamente a las destrezas y habilida-
a cocinar con panela y, al día siguiente, le añade des que reflejan ciertas figuras representativas
aceite verde (oliva); finalmente, le incorpora el de cada comunidad en las prácticas y roles que
agua que mana al hacer un corte en la base del desempeñan, como los casos de las comadronas,
tronco del guineo manzano22. rezanderas y yerbateros. Dichos saberes y cono-
En otra comunidad afroguajira, en el corregi- cimientos, que se han transmitido por generacio-
miento de Mingueo, perteneciente al municipio nes, también pueden ser identificados en la me-
de Dibulla, el señor José Ramírez, originario del moria colectiva y en las prácticas cotidianas de
Carmen de Bolívar, es reconocido por tener la los habitantes del pueblo afroguajiro en general.
habilidad de curar picaduras de culebras a través Es así como los saberes y conocimientos, que
de rezos y plantas como la cruceta, el malambo hombres y mujeres tienen acerca del uso de plan-
y el ñame mapaná (planta que recibe su nombre tas para tratar dolencias y enfermedades, permi-
por parecerse a una culebra y que, además, sirve te identificar características propias de la cultura
para curar rasquiñas, infecciones o erisipelas)23. afro en La Guajira. Dentro de las plantas medi-
En el caserío de Roche, los rezanderos reciben cinales más reconocidas están: el paico para tra-
el nombre de ‘curiosos’. Se caracterizan por ser tar los parásitos en niños; la leche de higuerón,
hombres de la comunidad dedicados a labores mezclada en partes iguales con cinco cucharadas
del campo, actividad que los dota de un amplio de leche de vaca, sirve como purgante para me-
conocimiento de las plantas de su entorno, mo- nores y adultos (aunque puede llegar a ser letal
tivo por el cual se encuentran capacitados para si se excede la dosis); las hojas de un arbusto co-
orientar sus usos y recetar ciertas preparaciones nocido como azahar de la India, utilizadas para
para el tratamiento de dolencias y enfermedades. el tratamiento de dolores de muela; o el caso del
En Roche, es particular la toma de “bruscos”, que orozuz que, cocinado con panela, sirve para tra-
tar malestares en la garganta y ronqueras24.

22 Esta versión se desprende de la intervención hecha por el


señor Jorge Lindo, en el marco del trabajo de campo de-
sarrollado por Ruby Esther León Díaz en el municipio de
Barrancas, en enero del 2017.
23 Esta versión surge de una intervención realizada por parti- 24 Estos usos de plantas medicinales fueron mencionados en
cipantes de los grupos de discusión en el marco del trabajo los grupos de discusión desarrollados en el trabajo de cam-
de campo desarrollado por Ruby Esther León Díaz en el co- po realizado por Ruby Esther León Díaz en el corregimiento
rregimiento de Mingueo, en Dibulla, en enero del 2017. de Mingueo, en Dibulla, en enero del 2017.

141
142
143
Personalidades afroguajiras

José Prudencio Padilla más de 200 fusiles, equipo, vestuario y corres-


pondencia de gran valor para las tropas patrio-
José Prudencio Padilla nació en Riohacha, Gua-
tas; gracias a esta acción, Padilla fue ascendido
jira, el 19 de marzo de 1778. Era hijo de Andrés
a comandante de fragata, ascenso que le otorgó
Padilla, quien se dedicaba a la construcción de
Bolívar. Padilla, junto con otros patriotas, se di-
canoas, y de Lucía López, mujer wayuu. El mu-
rigió entonces a Haití para hacer parte de la ex-
lato Padilla, como lo llamaban, permaneció en
pedición que Bolívar organizó sobre Venezuela
Riohacha hasta los 14 años, cuando, al huir de
(Ríos Peñaloza, s. f.).
un incidente familiar, se embarcó en un buque
En noviembre de 1818, fue nombrado, por
como muchacho de cámara hasta los 19 años. En
orden de Bolívar, comandante de las Fuerzas
1803 regresó a Riohacha para incorporarse a la
Sutiles del Orinoco. El 4 de mayo de 1821, bajo
Real Marina Española e inició su carrera como
su mando, se inició el sitio de Cartagena, una ba-
oficial de marina al servicio del Rey de España
talla de 159 días que terminaría el 1.° de octubre
(Ríos Peñaloza, s. f.).
de ese año con la rendición y ocupación de Car-
En la Marina Real permaneció hasta la batalla
tagena. Por su actuación en el sitio de Cartage-
de Trafalgar, que tuvo lugar el 21 de octubre de
na, Padilla fue nombrado comandante del Tercer
1805, donde fue prisionero y se vio obligado a
Departamento de Marina que tenía jurisdicción
trabajar en la construcción de naves, fabricación
sobre las costas de Riohacha, Santa Marta, Car-
y reparación de armas, y levantamiento de fuer-
tagena y costas del Atrato (Ríos Peñaloza, s. f.).
tes. En 1808 fue dejado en libertad y regresó a
El 5 de noviembre de 1822 inició la campaña
América. En 1809 fue designado contramaestre
de Maracaibo, la cual duró 242 días y culminó el
del apostadero de Cartagena de Indias (Ríos Pe-
24 de julio de 1823 con la batalla naval de Mara-
ñaloza, s. f.).
caibo, batalla que afianzó definitivamente la In-
Hacia el año 1811, Padilla comenzó a prestar
dependencia de Venezuela (Ríos Peñaloza, s. f.).
sus servicios a la República en las fuerzas que
La batalla de Maracaibo fue uno de los mayores
combatieron en Magdalena; en 1814 fue llevado
logros y éxitos militares de Padilla.
a prisión por Mariano Montilla, por ser partida-
El 3 de octubre de 1826, Padilla llegó a Bogotá
rio de Bolívar (Ríos Peñaloza, s. f.).
a ocupar la curul del Senado en representación
En 1815 defendió a Cartagena de Indias y
del departamento del Magdalena. En 1828 fue
venció a la fragata española Neptuno, de la cual
acusado de preparar el Pronunciamiento de Car-
fueron capturados soldados y oficiales españoles,

144
Figura 15. José Prudencio Padilla. Fuente: Banrepcultural (s. f.).

Por sus venas “circulaba sangre de aquellos indomables guerreros afri-


canos que no doblegan la cerviz ante ningún infortunio, y que desafían
a sus enemigos mientras les aliente un soplo de vida, aunque se les
tenga atados de pies y manos”. Cordovez Moure (citado en Conde y
Helg, 2011, p. 26)

tagena para defender la Convención de Ocaña, quitar las charreteras exclamó: “esas no me las
por lo cual fue apresado bajo el cargo de rebe- dio Bolívar sino la República”. No permitió
lión. Padilla se encontraba en prisión cuando que le vendaran los ojos y, mientras lo ataban
sucedió la Conspiración Septembrina, la cual al poste, exclamó con voz de trueno que se oyó
pretendía asesinar al Libertador. Bolívar logró en toda la plaza principal de Bogotá: “¡Viva la
huir y los conspiradores fueron apresados, entre libertad!”. (Triana y Antorveza, 20017, p. 37)
ellos Santander y el almirante Padilla; este fue
Años después se comprobó la inocencia de Pa-
condenado a muerte por Bolívar, sentencia que
dilla, razón por la cual la Convención Granadina
se cumplió en octubre de ese mismo año (Ríos
de 1832 rehabilitó su memoria y lo eximió de los
Peñaloza, s. f.).
delitos por los que había sido acusado.
Luego de anulados sus grados militares logra-
En honor a la memoria de Padilla, se constru-
dos en las batallas de la guerra de Independencia
yó la Plaza de Padilla, que se encuentra ubicada
y condenado a muerte
en Riohacha, la cual también posee una estatua
Padilla marchó altivo, el 2 de octubre, vis- del almirante, por la importancia militar y na-
tiendo uniforme militar. Cuando le fueron a val de Padilla; actualmente la Escuela Naval de

145
Cadetes lleva su nombre. En el 2011, la Alcaldía cibió su título de doctor en Jurisprudencia luego
Mayor de Cartagena, la Universidad Tecnológica de presentar los exámenes finales decisivos para
de Bolívar, el Instituto de Patrimonio y Cultu- el otorgamiento del mencionado título.
ra de Cartagena (ipcc), la Armada Nacional, la En el mismo año, a los pocos meses de recibir
Escuela Naval de Cadetes Almirante Padilla y su título, con 23 años, el doctor Luis Antonio
el Banco de la República, entre otras entidades, Robles aceptó el cargo de director de educación
realizaron la Expedición Padilla, con la cual se pública del Estado Soberano del Magdalena,
celebró el Bicentenario de la Independencia de otorgado por el entonces presidente de la Na-
Cartagena y se rindió homenaje a José Padilla ción, Manuel Murillo Toro. Fue entonces, el doc-
(Banco de la República, s. f.). tor Robles, el primer afrodescendiente en ocu-
par un alto cargo público en la historia nacional,
Luis Antonio Robles Suárez hecho que merece atención por su singularidad
La vida de Luis Antonio Robles se desarrolló, en un contexto en el que los afrodescendientes
mayoritariamente, en la época en que el territo- contaban con un bajo nivel de reconocimiento y
rio colombiano se denominó Estados Unidos de representatividad política. Además, cabe resaltar
Colombia, periodo caracterizado por las fuertes que para ese momento la esclavitud había sido
disputas ideológicas, políticas y sociales entre abolida recientemente (22 años atrás).
los partidos tradicionales liberal y conservador. En 1873 José Ignacio Díaz Granados asumió
Nació en Camarones, el 24 de octubre de 1849, la presidencia del Estado Soberano del Magda-
en el seno de una familia con influencia cultural lena; Díaz se convirtió en amigo cercano de Luis
diversa, debido a su linaje español y negro. La Antonio Robles. Para el año 1874, el presidente
infancia de Luis Antonio Robles Suárez se carac- Díaz ofreció al doctor Robles el cargo de secre-
terizó por una crianza impartida únicamente por tario general de estado, Robles aceptó y renunció
su madre, debido al fallecimiento de su padre. En a su cargo en la Dirección de Educación Pública.
el año 1859, Robles se trasladó a Riohacha para Debido a la gestión realizada por Robles en
cursar sus estudios primarios en la escuela del su cargo como secretario, rápidamente adquirió
español Felipe Farías. Posteriormente, fue matri- reconocimiento y popularidad. Esto lo animó a
culado en el colegio Lavalle y Pompo en Carta- postularse a la Asamblea Legislativa del Mag-
gena, en donde desarrolló y finalizó sus estudios dalena, siendo elegido al finalizar el año 1874.
secundarios (Acosta Medina, 2009). Durante la temporada electoral de 1876, Luis
A la edad de 19 años, en 1868, el joven Ro- Antonio Robles se lanzó a la Cámara de Repre-
bles viajó a Bogotá para estudiar Derecho Civil sentantes y se posesionó como el primer congre-
y Comercial en las aulas del Colegio Mayor de sista afrodescendiente del país.
Nuestra Señora del Rosario. Su vida universita- Luis Antonio Robles sufrió situaciones difí-
ria se caracterizó por un desempeño académico ciles en su cargo como congresista. Entre ellas
excelente, digno de méritos y distinciones, como se encuentran sabotajes e insultos de tipo racial,
es el caso de su mención como estudiante cole- ante los que Robles reaccionó con diplomacia y
giado, lo que le permitió adquirir la potestad de dignidad, enalteciendo así el sentido de su he-
elegir al rector de la institución en el año 1870. rencia africana; con ello se ganó el respeto y la
El 13 de abril de 1872 Luis Antonio Robles re- admiración de aquellos que trataron de insul-

146
tarlo. Existe una anécdota registrada en la que de ese año, Robles renunció a su cargo militar y
se afirma que aspiró a la presidencia del Estado Soberano del
Magdalena, en alianza con algunos personajes
en su primera asistencia a la sesión de la Cá-
liberales. Robles fue electo como presidente y
mara de Representantes, las barras le gritaban
en su gobierno se destacó su interés por la ex-
¡negro!, intentando sabotearle la intervención,
pansión y la cobertura de la educación pública
a lo que él contestó: “Esta sangre, la misma de
para los sectores sociales más deprimidos y sus
mi raza, sirvió también para fecundar el árbol
gestiones destinadas a la inversión social y a la
de la libertad: en la obra de la independencia ni
recuperación económica del territorio.
la sangre de los negros escaseó, ni los blancos la
En el año 1879, hombres de Núñez y José Ma-
hubieran repudiado como innecesaria. Sí, per-
ría Campo Serrano (comandante de la Guardia
tenezco a la raza redimida por la República, y
Colombiana en Barranquilla) invadieron Santa
mi deber es servirle a la que volvió pedazos su
Marta y acorralaron a Robles; este rogó por el
Yugo”. (González Zubiría, 2007, p. 53)
bienestar de los ciudadanos y, ante la difícil si-
En abril de ese año, el presidente Aquileo Pa- tuación, le comunicó el presidente de la Nación,
rra ofreció a Robles el cargo de Ministro del Te- Julián Trujillo, su decisión de renunciar al cargo
soro y Crédito, siendo nuevamente la primera que le había otorgado el voto popular. Robles
persona afrodescendiente del país en llegar al se dedicó luego a negocios jurídicos y, en 1881,
cargo de Ministro de Estado. No obstante, dia- decidió lanzarse a la Asamblea Legislativa como
rios como La Ley y el Tradicionalista manifesta- candidato por Riohacha. De este modo obtuvo
ban sutilmente su oposición a la estadía de Luis el cargo de diputado, a pesar de los constantes
Antonio Robles en el ministerio. boicoteos patrocinados por Campo Serrano en
En el año 1877, grupos revolucionarios li- las elecciones. Ante las fuertes acusaciones y
derados por Felipe Farías expulsaron a funcio- pruebas presentadas por Robles contra el pre-
narios nacionales y regionales de Riohacha y sidente Campo Serrano, este decidió anular las
organizaron un gobierno paralelo al del estado elecciones y desterrar a Robles, así que lo envió
del Magdalena, desconociendo así la autoridad nuevamente a su tierra.
de su presidente. Sumado a ello, declararon a Posteriormente, Robles se aisló del escenario
Riohacha como capital del Estado Soberano del político y ejerció su profesión como abogado
Magdalena. Ante ello, el presidente de la Nación, litigante en procesos judiciales comunes. No
Aquileo Parra, nombró a Luis Antonio Robles obstante, se registraron procesos dirigidos por
coronel, lo designó para el cargo de Mayor Ge- Robles debido a su inteligencia y brillantez; en
neral del Ejército del Atlántico y le encomendó efecto, Robles abogó de manera impecable en
la difícil tarea de enfrentar la revolución que se diferentes procesos, presentando pruebas claras,
desarrollaba en su lugar de origen. discursos elocuentes y un dominio excepcional
En consecuencia, Robles preparó sus tropas, de las leyes, lo que le condujo al desempeño exi-
no sin antes dar lugar al diálogo con los revolu- toso de los procesos que tenía a su cargo.
cionarios. Sin embargo, al no obtener respues- Entre los años 1884 y 1892, Robles retornó
ta, decidió atacar y en abril de 1877, junto a al escenario político y se desempeñó como con-
sus tropas, venció a su otrora profesor, amigo y gresista. Tiempo después, Robles trabajó como
compañero de causa, Felipe Farías. Para finales cofundador, profesor rector de la Universidad

147
Republicana, predecesora de la Universidad Li- go, Robles no pudo viajar debido a su enferme-
bre, que fue clausurada por ser juzgada como un dad, siendo acogido en el hospital desde el 9 de
foco revolucionario. Sin embargo, Robles recibió septiembre hasta el 22 del mismo mes, día de
el ofrecimiento del cargo de rector de la universi- su fallecimiento en Bogotá a la edad de 49 años.
dad más importante de Nicaragua, la Universi- Su cuerpo fue velado en el salón rectoral de la
dad de Nicaragua en Managua (Acosta Medina, Universidad Republicana y trasladado a la capi-
2009). Aunque Robles decidió lanzarse nueva- lla del Santo Sagrario, para finalmente reposar
mente a la cámara en representación del distrito en el Cementerio Central. El Gobierno nacional
de Antioquia, los fraudes electorales lo decep- “mediante el Decreto 429 del 22 de septiembre
cionaron y decidió trasladarse a Centroamérica declaró luto nacional y le rindió honores a la me-
a ejercer el cargo convidado por Nicaragua. moria de este ilustre hijo de La Guajira” (Acosta
A mediados de 1898, Robles retornó al país Medina, 2009, p. 37). Se registró que al funeral
aquejado por una compleja enfermedad: cistitis. asistieron más de 10 mil personas y se hicieron
En 1899, los liberales planearon el recibimiento múltiples pronunciamientos desde Camarones,
en Maracaibo de armas provenientes de Inglate- Riohacha y Anapoima, en honor a la memoria
rra, para lo cual solicitaron a Robles que viajara del ilustre personaje.
al vecino país para recibir las armas. Sin embar-

Negro como la noche en que Romeo vio por última vez a su Julieta.

Alto, tan alto cual excelsa meta a donde alcanza el liberal deseo.

No de dos caras como vil Proteo que a un tiempo es traidor y fue poeta,

Sino como el patriota y el profeta que en el oscuro porvenir yo veo.

Álzate, pues, del ágora divina donde el comicio popular te aclama

Sol y luz y verdad entre neblina.

¡Tremola tú de Antioquia el oriflama,

Sé tú la vieja veneranda encina, el alma patria que a sus hijos llama.

Poema alegórico a El Negro Robles, de autoría del poeta Antonio José


“Ñito” Restrepo (citado en Acosta Medina, 2009).

148
En honor al doctor Luis Antonio Robles, se Antonio, quienes contaban con un modesto
hicieron varios decretos, acuerdos y leyes, como: patrimonio que le permitía al padre de Fran-
—Decreto N.° 429 de 1899, sobre la memoria cisco complacerlo con algunos regalos. Una de
del señor Doctor Luis A. Robles. las adquisiciones de la familia Moscote Guerra
—Acuerdo 47 de 1916, por el cual se cede un fue un acordeón, comprado hacia el año 1852.
lote al cementerio para guardar los restos del El acordeón fue obtenido por José del Carmen
abogado Robles. Checame Moscote en un “almacén de la calle de
—Ley 16 de 1937, por la cual se honra la me- la Marina [...] de Riohacha, que era propiedad
moria del colombiano Luis Antonio Robles. de un italiano llamado Donato Pugliesse” (Diago
—Acuerdo N.° 6 de 1970, por el que el Con- Julio, 2011, p. 35).
cejo Municipal de Riohacha ordena la fabrica- No muchas personas poseían un acordeón du-
ción de una placa honorífica que debería ser ins- rante esa época, sin embargo, este instrumento
talada en la casa de Luis Antonio Robles. fue fundamental a la hora de hacer parrandas.
—Acuerdo N.° 6 de 1974, por el cual se orde- Durante estos festejos se cantaban crónicas que
na la instalación en Camarones de un busto de “hablaban de los hechos ocurridos en el pueblo,
Luis Antonio Robles. [...] se cantaban versos improvisados sobre la co-
—Ley 570 de 2000, por la cual se honra la tidianidad, los amores, los deberes, entre otras
memoria del ilustre abogado. cosas” (Diago Julio, 2011, p. 41). Durante su ni-
Actualmente, los restos mortales de Luis An- ñez, Francisco Antonio componía, cantaba ver-
tonio Robles reposan en un mausoleo en su natal sos de su autoría y aprendió a tocar el acordeón
Camarones. observando a su padre.
Su emblemático apodo de ‘El Hombre’ se debe
Francisco El Hombre a opiniones de personas mayores al oír cantar a
Francisco Antonio Moscote Guerra fue un can- Francisco, pues muchas exclamaban: “¡Ese hijo
tautor vallenato, mejor conocido como ‘Fran- de Checame es El hombre!”, en referencia a un
cisco El Hombre’. Nació en el corregimiento de proverbio de los pueblos del Caribe colombiano
Galán, jurisdicción de Riohacha. En el palenque que significa que “un niño o un adolescente se
de Moreno, nacieron José del Carmen Checame perfila como un superdotado o virtuoso en algún
Moscote y Ana Julia Guerra, padres de Francisco arte o cualidad” (Diago Julio, 2011, p. 36).
Antonio Moscote, quien, por tradición católica Francisco El Hombre es reconocido como el
y por ser el día de su nacimiento el día de Santa precursor y el creador de los aires y sones valle-
Francisca, recibió el nombre de Francisco (Diago natos, razón por la cual sus aportes marcan un
Julio, 2011). hito en la historia musical folclórica colombiana.
Al momento del nacimiento de Francisco An- Su vida es famosa por ser el primer hombre en
tonio Moscote, Galán era un pequeño caserío el Caribe colombiano en tocar y producir música
“conformado de rústicas viviendas que eran re- con el acordeón. Su desempeño en la interpreta-
zagos del antiguo palenque, construidas de varas, ción de este instrumento lo llevó a crear “un gé-
bahareque, techos de palmas y pisos de tierra” nero musical que, aunque floreció en el decurso
(Diago Julio, 2011, p. 32). En este caserío vivían de la segunda mitad del siglo xix, sigue presente
personas libres, como los padres de Francisco en la cultura musical folclórica del Caribe colom-
biano” (Diago Julio, 2011, p. 21). Por otra parte,

149
la música creada por Francisco El hombre defi- por el cual se rinde homenaje y se ordena erigir
nió y enriqueció la identidad cultural y musical un monumento a Francisco Antonio Moscote
de las personas afroguajiras. por contribuir al engrandecimiento de la tierra
Sobre Francisco El Hombre se han tejido un guajira y por ser “pionero de la música hoy co-
sin número de historias, incluso se menciona que nocida con el nombre de vallenato” (Diago Julio,
no es una persona real, que solo hace parte de 2011, p. 115).
relatos y que él es una leyenda; que se enfrentó Se erigieron epígonos guajiros en honor a
con el Diablo y le ganó, lo que significó un triun- Francisco El Hombre, epígonos que hacen re-
fo humano sobre el mal; incluso Gabriel García ferencia a la “milenaria herencia músico-cultural
Márquez habla de Francisco El Hombre en su que a él le legaron sus ancestros africanos” (Dia-
obra Cien años de soledad, como “un trotamun- go Julio, 2011, p. 116). En Riohacha, aparte del
dos de más de 200 años que recorría los pueblos Decreto N.° 045, se le rinde tributo a Francisco
difundiendo las noticias” (citado en Diago Julio, El Hombre en el Festival del Divi-Divi, máxima
2011, p. 7). expresión del folclor guajiro, ya que conjuga ma-
Algunas personas aseguran que Francisco El nifestaciones culturales indígenas, afroguajiras,
Hombre es Pacho Rada, “un compositor mag- mestizas y blancas; también se le rinde homenaje
dalenense que vivió entre 1907 y 2003” (Diago con el Festival de música de acordeón “Francisco
Julio, 2011, p. 8). Sin embargo, el peso históri- El Hombre”, creado en los años ochenta del siglo
co que significó la figura de Francisco Antonio pasado. Finalmente, en 1993 se levantó una esta-
Moscote Guerra, tanto para la cultura como para tua, creada por el escultor y pintor Jaime Ramón
la identidad afroguajira, no puede ser desconoci- Maya Palmezano —conocido en Riohacha como
do. Murió en 1953. Cochise—, quien asumió la tarea de esculpir la
El personaje de Francisco Antonio Moscote imagen de un hombre del cual no existían fo-
Guerra es de gran relevancia y simbolismo para tos ni registros visuales que dieran cuenta de su
las personas negras de La Guajira, aunque mu- apariencia en vida, por lo cual tuvo que recurrir
chos desconocen la ascendencia negra de este a las descripciones de conocidos y familiares. Al
personaje. Aun sin conocer un retrato del legen- respecto,
dario Francisco El Hombre y de comprobar o no
se dice que Francisco Antonio Moscote
su existencia, no se puede negar su estrecha rela-
Guerra, a quien se le conoce por Francisco “El
ción con la cultura afroguajira, lo cual da un re-
Hombre”, era un hombre alto, espigado, enju-
conocimiento histórico, musical y cultural de las
to, de rostro magro, nariz casi fileña con fosas
personas negras en la península de La Guajira.
pronunciadas; su cabello, que no era absolu-
El legendario Francisco El Hombre ha tenido
tamente alcuzcuz (cujcú), denotaba su linaje
a lo largo de la historia varios honores y reco-
africano. (Diago Julio, 2005, p. 110)
nocimientos como festivales, entre ellos, el Fes-
tival de la Leyenda Vallenata y un sin número
de festivales de música de acordeón o vallenata
Federman Alfonso Brito Barros
que se llevan a cabo en el departamento de La Nació en el corregimiento de Barbacoas el 23 de
Guajira. El 30 de junio de 1981, en la ciudad agosto de 1973. Fue el menor de 11 hermanos
de Riohacha, las autoridades y el alcalde Álvaro hijos de María Magdalena Barros Soto y Luis
Romero Effer promulgaron el Decreto N.° 045, Germán Brito de Armas. Estudió en la Escuela

150
Rural Mixta de Barbacoas, donde culminó sus • Gira por Ecuador.
estudios primarios. Inició sus estudios secunda- • Gira por China.
rios en el Liceo Nacional Almirante Padilla, de • Gira por Japón.
Riohacha, donde estudiaba de noche para poder • Gira por Chile.
trabajar en el día y pagar sus estudios. Allí inició En la actualidad, se encuentra retirado de los
su afición por la danza junto al grupo de danzas escenarios como bailarín, pero es precisamente
que dirigía el maestro José Vanegas Iguarán; lue- ahora cuando su obra florece con mayor profu-
go pasó a ser parte del grupo Danza Experimen- sión, gracias a su labor como director y propie-
tal de La Guajira, dirigido por el maestro Gary tario de la Fundación Artística Federman Brito.
Julio Escudero, donde bailó durante 6 años. En Esta tiene dentro de sus áreas de acción: 1) una
el año 1996 decidió irse a Bogotá a probar suerte academia de formación de niños desde 4 años en
como bailarín e ingresó al ballet de Colombia, adelante; 2) la Compañía de danzas Matuna (el
dirigido por Sonia Osorio, en el cual estuvo por nombre “Matuna” proviene del primer palenque
3 años; tuvo la oportunidad de hacer parte, tam- libre que hubo en América Latina, liderado por
bién, del ballet Tierra Colombiana, del maestro el cimarrón Benkos Biojó, quien encabezó, en los
Fernando Urbina, y del ballet Colombia Mágica, Montes de María, las primeras redadas contra
de Jaime Orozco. En el año 2001 llegó a la cor- los españoles). La compañía de danzas Matuna
poración cultural Barranquilla, dirigida por los está compuesta por 30 bailarines, quienes reci-
maestros Mónica Lindo y Robinson Liñán. Du- ben formación profesional en danzas folclóricas
rante su trayectoria artística como bailarín logró regionales, nacionales e internacionales, ballet
representar a Colombia en diferentes eventos a clásico, danza afro, entre otras. Dentro de los
nivel nacional e internacional, entre los que po- espectáculos artísticos que posee, cuenta con
demos destacar: diferentes producciones, entre las que cabe des-
• Muestra Nacional e Internacional de Pare- tacar: “Barranquilla Carnaval, Música y Color”,
jas (Barranquilla, 2000). esta es una obra danzárea musical que muestra,
• Festival Nacional e Internacional del Folclor durante una hora y doce coreografías, los sucesos
(Ibagué, 1993, 1995, 2005, 2006 y 2008). más importantes que acontecen en la fiesta más
• Feria Nacional Gastronómica (Popayán, grande de Colombia, como el Carnaval de Ba-
2011). rranquilla. Con esta muestra ha tenido la opor-
• Fiestas de la Independencia en Cartagena. tunidad de representar a Colombia en diferen-
• Carnaval de Barranquilla (2001-2016). tes escenarios a nivel mundial, en países como:
• Fiestas del 20 de Enero (Sincelejo). China, Japón, España, México, Nicaragua, Chile,
• Festival Internacional de Teatro (Bogotá). Venezuela, Panamá, Francia, Alemania, Portu-
• Festival Nacional de Teatro (Manizales). gal y Ecuador. 3) El grupo folclórico musical
• Fiestas del Mar (Santa Marta). Zambo, que realiza toda la producción musical
• Gira por Europa (España, Bélgica, Portu- de sus puestas en escena; también es conocido
gal, Alemania y Francia). como el Grupo Real del Carnaval, ya que lleva
• Gira por México. más de doce años siendo el grupo folclórico que
• Gira por Panamá. acompaña a la reina del Carnaval de Barranqui-
• Gira por Venezuela. lla en su agenda carnestolenda; y, 4) la comparsa
• Gira por Nicaragua. de fantasía Son Latino, con la cual la Fundación

151
hace presencia en el Carnaval de Barranquilla a en su natal Riohacha descubrió que le gustaba
través de un homenaje que se rinde al bailador correr y que tenía una habilidad genuina para
de salsa de la ciudad, en los desfiles de la Bata- descrestar con su velocidad; se describe como un
lla de Flores, el Carnaval de Niños, la Fiesta de atleta empírico, pero enamorado del fútbol, su
Comparsas y la Gran Parada de Fantasía. Desde gran pasión de toda la vida (De la Hoz Simanca,
el año 2007, cuando inició su participación, ha 2010).
ganado ocho Congos de Oro consecutivos, máxi- En el año 1974, Arnoldo fue llamado a la se-
mo galardón que otorga Carnaval a los mejores lección guajira de fútbol y participó en el Cam-
artistas de cada año. peonato Nacional Juvenil, que se realizó en Chi-
Adicionalmente, Federman Alfonso Brito quinquirá, Boyacá. En 1975, Iguarán jugó en el
Barros ha obtenido diferentes reconocimientos, Campeonato Departamental en el cual se desta-
entre ellos: có como máximo goleador con 37 anotaciones
• Como se anotó anteriormente, Ocho Con- (Valay, 2012)
gos de oro consecutivos como director de En ese mismo año, partió de su ciudad para in-
la comparsa de Fantasía Son Latino en el tentar integrarse al Junior de Barranquilla, pero
carnaval de Barranquilla. sin lograr éxito inicialmente. De este modo, se
• Artista joven otorgado por la Secretaría de vinculó al Cúcuta Deportivo, equipo en el que
Patrimonio y Turismo de Barranquilla, en demostró su excelente movimiento de piernas y
el 2010. su gran proyección en la cancha. En 1978, mien-
• Joven talento Caribe otorgado por la Uni- tras hacía parte del Cúcuta Deportivo, fue llama-
versidad Autónoma, en el 2011. do a formar parte del equipo que representaría a
• Mejor muestra del carnaval de Barranquilla Colombia en los Juegos Centroamericanos y del
otorgado por la Secretaría de Patrimonio Caribe; esta sería la primea aparición de Iguarán
y Turismo de Barranquilla, entre otros, en con la camiseta de la selección colombiana.
el 2012. Así mismo, tuvo incursiones fugaces en el
• Director artístico de la lectura del bando, Deportivo Táchira de Venezuela, en Deportes
en el 2015. Tolima y en el Independiente Santa Fe. Esta tra-
• Coreógrafo de las coronaciones de las reinas yectoria, le permitió lanzarse para debutar por
del carnaval de Barranquilla. un periodo de ocho años en el Club Deportivo
Los Millonarios de Bogotá y como uno de los
Arnoldo Iguarán más grandes goleadores en la historia del fútbol
Se trata de uno de los futbolistas más recono- colombiano (De la Hoz Simanca, 2010).
cidos a nivel regional, nacional e internacional. Su participación en las diferentes Copas Amé-
Sus momentos de gloria ocurrieron durante las rica le permitió consolidar su récord de máximo
décadas 1980 y 1990 haciendo parte de la Selec- goleador de la selección; Iguarán alcanzó ano-
ción Colombia en la que compartía estrellato con taciones en las ediciones de 1979, 1983, 1987,
el Pibe Valderrama. 1989 y 1991 (Valay, 2012).
Nacido el 31 de enero de 1957, su talento na- Dentro de sus historias ejemplares, se encuen-
tural para el fútbol se remonta a la década de tra aquella sobre un partido contra la selección
1960 durante su infancia y juventud, cuando paraguaya en Argentina, en el marco de la Copa
América:

152
Fue en Rosario, el 5 de julio de 1987: Pibe El Guajiro fue reconocido como el segundo
Valderrama recibió el esférico, avanzó un breve máximo goleador de la selección de toda la his-
espacio, levantó su mirada panorámica y vio a toria con 24 goles anotados entre 1979 y 1991,
Iguarán en medio de su trote rápido, ansio- además de ser el segundo goleador en la historia
so, pidiendo el esférico con su pique corto y de Millonarios, con 120 goles anotados durante
su vistazo de miedo. Entonces, el Pibe alargó los dos periodos que jugó en este equipo.
el pase —precioso, una tiralínea perfecta, sin Hacia el año 1997, ‘El Guajiro’ Arnoldo Igua-
compás— y Arnoldo sólo tuvo que golpear rán, decidió retirarse de la actividad deportiva
el esférico para convertir, a los ocho minutos como jugador y retornar a su Guajira para pro-
de juego, el primero de los tres goles con que longar su pasión buscando talentos, brindando
culminaría aquella tarde de cuatro goles, uno asesorías y enseñando en su escuela deportiva.
más de los que anotó Maradona, genio y figura
Tal vez, ahora, se busca a sí mismo. Es posi-
del balompié mundial. (De la Hoz Simanca,
ble, dicen por ahí, que su andar incesante por
2010, p. 187)
los peladeros de La Guajira tenga el propósito
Durante los años ochenta y principios de los de prolongarse en el tiempo, verse reflejado
noventa, El Guajiro logró destacarse en la selec- en las aguas del fútbol a través de algún joven
ción colombiana, la cual reunió grandes figuras imberbe que marche en veloz carrera con el
del fútbol colombiano como: Carlos ‘El Pibe’ esférico pegado a sus guayos, toreando defen-
Valderrama, René Higuita, Freddy Rincón, Leo- sores centrales y luego detonando un zapatazo
nel Álvarez, Faustino Asprilla y Adolfo ‘El Tren’ final, tal como en sus mejores tiempos. Ha vis-
Valencia, entre otros (Valay, 2012). to relámpagos, lamparazos fugaces en una que
En 1987, Arnoldo recibió la distinción indi- otra promesa que despunta en una tarde cual-
vidual como máximo goleador de la Copa Amé- quiera; ha visto, con alegría, los zarpazos de
rica con 4 goles anotados; y en 1988 recibió la Jamerson Rentería y la búsqueda insaciable de
distinción como máximo goleador de la Copa Hugo Rodallega. Pero aún no está conforme.
Libertadores con 5 goles anotados. En la actua- En lo más profundo de sus ansias sigue espe-
lidad, Arnoldo Iguarán abrió junto a su familia la rando ese otro yo que le haga recordar el movi-
escuela de formación para niños y jóvenes afai miento perpetuo de su pierna derecha —como
(Academia de Fútbol Arnoldo Iguarán) la cual ante Arabia Saudita, en el mundial de Italia; o
tiene sus sedes en Bogotá y Riohacha. ante Paraguay, minutos antes de los tres goles
Arnoldo Iguarán se retiró de la selección de con los que humilló al Gato Fernández— y la
Colombia el 21 de mayo de 1993 en un partido evocación de aquellos goles de antología que
disputado con la selección de Venezuela. Su de- desfilan por su mente, hoy, como una sucesión
cisión de retirarse formalmente de la selección se de imágenes cinematográficas. (De la Hoz Si-
dio en el punto más alto de su fama y prestigio manca, 2010, pp. 192-193)
futbolístico. A pesar de retirarse de la selección,
Arnoldo continuó jugando profesionalmente en Personajes locales afroguajiros
los equipos de Millonarios y Cúcuta Deportivo,
El pueblo afroguajiro históricamente ha conta-
hasta su retiro (Valay, 2012).
do con personalidades reconocidas a nivel mu-
nicipal, departamental e incluso nacional. Por

153
ello, es preciso dedicar un espacio de este libro —Jorge Lindo: anteriormente mencionado, es
a la visibilización de hombres y mujeres que son un personaje que ha sido reconocido por desem-
personalidades afroguajiras, que actualmente se peñar con éxito el oficio de yerbatero1.
destacan por desempeñar diversos roles y oficios —Eduardo Ramírez: es un señor destacado
que les merecen atención dentro del escenario en Mingueo por ser siempre colaborador, velar
local. por los intereses del pueblo y ser precursor de la
—Felipe Badillo: es un joven perteneciente a organización de grupos de afrodescendientes en
la comunidad del barrio Los Cerezos en el mu- ese corregimiento2.
nicipio de Barrancas, es reconocido por tocar la —Cleotilde Torres, Elvina Funemayor y An-
batería participando dentro de la orquesta del tonia Fuenmayor (fallecida): reconocidas co-
músico Silvestre Dangond. madronas del corregimiento de Mingueo en el
—Luis Fernando Díaz: es un muchacho ori- municipio de Dibulla3.
ginario del municipio de Barrancas, actualmente —El Gavilán Mayor: se trata de un destaca-
se destaca por desempeñarse como jugador de do marimbero oriundo de Las Palmas, hijo del
fútbol en el equipo Junior de Barranquilla. señor Rafael María Gómez. Su apodo proviene
—Álvaro Lindo: es un señor que se dedica al de la infancia, pues sus hermanos Danilo, Caín,
oficio de la pintura de casas y fachadas; se ha Dalba y Amparo le atribuyeron el remoquete
destacado por sus habilidades de liderazgo, des- dado que en su casa él era quien se encargaba
empeñándose como líder comunitario y repre- de cazar las palomas que su madre criaba para
sentante de la población afrodescendiente a nivel consumo familiar.
departamental y municipal, específicamente en Cuentan que el Gavilán ganaba tanto dinero
temas de víctimas del conflicto armado. con el comercio de marihuana, que no contaba
—Gustavo, el señor ‘morocho’: residente del el dinero, sino que reunía los fajos de billetes y
barrio Buenos Aires, es un personaje represen- los pesaba para contarlos. El Gavilán es recor-
tativo de la comunidad afro, pues, aunque es ori- dado por ayudar económicamente a personas
ginario del Pacífico colombiano, (posiblemente de su comunidad, además de organizar parran-
de la ciudad de Buenaventura) reside en el muni- das con reconocidos vallenateros de Valledupar,
cipio de Barrancas desde hace aproximadamente quienes, a cambio de carros otorgados por el
40 años. El señor ‘morocho’ se destaca por sus Gavilán, accedían a tocar sus canciones en Las
valores, pues es una persona muy servicial y tra- Palmas; cuentan que entre estos músicos están
bajadora. Además de tener un cultivo de yuca y
plátano, desempeña oficios varios que general-
mente van en pro de la comunidad afroguajira; 1 Las personalidades mencionadas hasta aquí se desprenden
de las intervenciones hechas por diferentes integrantes de la
es comunicativo y tiene un gran sentido de per- familia Lindo, en el marco del trabajo de campo desarrollado
tenencia con el municipio. por Ruby Esther León Díaz en el municipio de Barrancas, en
enero del 2017.
—Francisca Solano: mujer de la comunidad 2 Esta versión surge a partir de los grupos de discusión de-
afro de Barrancas que se destaca por sus habili- sarrollados en el marco del trabajo de campo que realizó
por Ruby Esther León Díaz en Mingueo, en el municipio de
dades en la lectura de la suerte en cartas, tazas Dibulla, en enero del 2017.
de café y tabaco. 3 Esta versión surge a partir de la participación de mujeres en
los grupos de discusión desarrollados en el marco del traba-
jo de campo que realizó Ruby Esther León Díaz en Mingueo,
en el municipio de Dibulla, en enero del 2017.

154
Los Hermanos Zuleta, Jorge Oñate y Juancho el de la pluma marrón
Rois, entre otros. porque heredé de mi padre
El fallecimiento del Gavilán ocurrió aproxi- la corona del mayor (Bis)
madamente a sus cuarenta años, cuando en un Yo soy el gavilán mayor
23 de enero cerca del corregimiento de Toma- que en el espacio soy el rey (Bis)
rrazón hicieron una emboscada dirigida a otro
—Abraham Romelía Guerra: se trata de un
marimbero, pero los perpetradores del acto se
señor reconocido por difundir la historia de la
confundieron y quien murió allí fue el Gavilán
región de Las Palmas y Las Casitas, le llamaban
Mayor (Efrén Emiro Guerra, entrevistado por
el rey del cuento.
Ruby Esther León Díaz al señor, enero del 2011,
—Abel Guerra y Pastora Amador: reconoci-
las Casitas, zona rural de Riohacha). Persona-
dos porque fueron los fundadores de la comu-
je que pervive en la memoria de riohacheros y
nidad de Puerto Colombia en la zona rural de
guajiros de diferentes latitudes, pues, además de
Riohacha. Además, la señora Pastora es recorda-
haber dejado una vasta descendencia, existe una
da por ser reina del carnaval y por sus disfraces.
composición vallenata en honor a él, de autoría
—Heiner Elías Badillo: joven afroguajiro desta-
de Hernando Marín e interpretada por grandes
cado por su actitud y capacidad de liderazgo; ac-
músicos, como Diomedes Díaz. A continuación,
tualmente es edil de la comunidad de Las Casitas.
su letra:
—Jimmy Walber Chacón: es presidente de la
El gavilán mayor Junta de Acción Comunal de Las Casitas, tam-
Yo soy, allá en mi tierra el enamorador bién es agricultor, ganadero, mecánico y cabeza
soy buen amigo y valiente también de hogar. Se identifica como mulato porque su
porque soy de las hembras el conquistador madre es negra de Cascajalito, pero su padre tie-
de mis claveles soy el chupaflor ne raíces en Norte de Santander y en el Estado
y en mi chinchorro me puedo mecer Táchira en Venezuela.
Yo soy el gavilán mayor —Sabina Gómez Castrillón (madre): se des-
que en el espacio soy el rey (Bis) taca por su oficio de rezandera en Las Casitas,
Soy entre los gavilanes tiene conocimientos de botánica y ocultismo. La
el de la pluma marrón señora Sabina preparaba jarabes para limpiar el
porque heredé de mi padre organismo, normalizar la menstruación y curar
la corona del mayor (Bis) la impotencia sexual.
Yo soy el gavilán mayor —Alba Guerra Gómez (hija): reconocida co-
que en el espacio soy el rey (Bis) madrona de Las Casitas, partera y enfermera de
Yo soy entre las aves el más volador profesión. Tenía saberes tradicionales de botánica
porque en las alas tengo más poder y conocimientos académicos respecto al ámbito
porque cargo mi pico con disposición de la salud. Cuentan que era tan experta que po-
pa’ el que me quiera jugá’ una traición día identificar el sexo del bebé y hacer cesáreas4.
y con mis garras me sé defender
Yo soy el gavilán mayor 4 Las personalidades mencionadas hasta aquí, luego de la re-
ferencia a El Gavilán Mayor, se desprenden de las interven-
que en el espacio soy el rey (Bis)
ciones hechas por diferentes participantes, en el marco del
Soy entre los gavilanes trabajo de campo desarrollado por Ruby Esther León Díaz en
Las Casitas, en zona rural de Riohacha, en enero del 2017.

155
—Carmelina Hernández: una de las profeso- cestrales sobre partería y así dar continuidad al
ras más apreciadas de la comunidad de Roche. legado de las señoras Florida Arregocés y Mar-
Le tenían tanto cariño que, cuando era trasla- tha Medina. Adicionalmente, desde 1981 hasta
dada de plantel educativo, los padres de familia 1997, se encargaron de tratar enfermedades de
cambiaban de colegio a sus hijos para que pudie- los habitantes rocheros, así como de difundir
ran seguir recibiendo las clases de la profesora los programas de promoción y prevención del
Carmelina (Ramírez et al., 2015, p. 102). sistema de salud formal (Ramírez et al., 2015,
—Flor María ‘Florida’ Arregocés y Martha pp. 115-120).
Florencia Medina: reconocidas comadronas de —Pastor Ustate, Eleodoro Jiménez y Alejan-
la comunidad de Roche. A pesar de haber más drito: son “curiosos” o rezanderos representati-
mujeres que ejercían esta labor, ellas dos eran vos de la comunidad de Roche, se encargaban
las parteras más solicitadas por quienes estaban de curar desde males de ojo hasta picaduras de
próximas a parir (Ramírez et al., 2015, p. 115). serpiente por medio del uso de plantas medici-
—Melvis e Ismelda Ramírez (hermanas): dos nales y rezos; los habitantes del caserío acudían
jóvenes de la comunidad de Roche, quienes se a ellos aun cuando ya existía el puesto de salud
capacitaron como auxiliares de enfermería para (Ramírez et al., 2015, p. 115).
combinar sus estudios con los conocimientos an-

156
157
158
159
Biografía de autoras y autores do) en las instituciones brasileras Universidad
Federal de Marañon y Pontificia Universidad
Claudia Mosquera Rosero-Labbé Católica de San Pablo, respectivamente. Se des-
Es profesora asociada y directora del Departa- empeña profesionalmente en el área de Trabajo
mento de Trabajo Social de la Universidad Na- Social Intercultural y animación de procesos de
cional de Colombia, sede Bogotá. Trabajadora autoidentificación étnico-racial en zonas rurales
Social de la Universidad de Cartagena, con ma- del Caribe colombiano (Grupo de Investigación
gíster en Estudios Latinoamericanos de la Uni- Idcarán).
versidad de París III y PhD en Trabajo Social de
Doris Cabeza Escobar
la Universidad de Laval, Canadá. Actualmente
Comunicadora social y periodista de la Univer-
es la directora del Grupo de Investigación Idca-
sidad Autónoma del Caribe de Barranquilla,
rán, adscrito al Centro de Estudios Sociales de
cuenta con experiencia en radio y periodismo
la Universidad Nacional de Colombia.
con énfasis en temas culturales. Es coautora del
Sus investigaciones han sido financiadas por
proyecto audiovisual Riohacha, Mar y Marinos;
Colciencias, la Fundación Ford Área Andina y
además, es miembro de la Fundación Agguanillé.
Cono Sur, la División de Investigaciones de la
Ha sido Consejera Departamental y Nacional
Universidad Nacional de Colombia y la Aso-
de Cultura, así como gestora cultural. Dentro de
ciación de Universidades canadienses aucc. Es
sus principales aportes está el Proyecto Cultural
miembro activo y fundadora del Centro de Pen-
Ruta Negra en La Guajira Fase II y Fase III, con
samiento y Seguimiento al Proceso de Paz, que
apoyo del Ministerio de Cultura y el Programa
se desarrolla en la Habana, Cuba, de la Univer-
Nacional de Concertación Cultural. Actualmen-
sidad Nacional de Colombia, encargándose del
te, es miembro del equipo de Comunicaciones de
tema de víctimas.
la Universidad de La Guajira y asesora de pren-
Deivis Ojeda Iguarán sa de las organizaciones culturales Tradición y
Es Licenciado en Lenguas Modernas de la Uni- Cultura, Corporación Cultural Jayeechi, entida-
versidad de La Guajira y especialista en Ética y des organizadoras del Festival Internacional de
Pedagogía de la Universidad Juan de Castellanos Cuenteros Akuentajui y del Festival Internacio-
de Tunja, Boyacá. Se desempeñó como asisten- nal de teatro Teatrízate.
te de Fredy González Zubiría en la publicación
Ernell Villa Amaya
del libro Cultura y Sociedad Criolla de La Gua-
Es docente investigador de la Universidad de La
jira. Ha publicado escritos en varios periódicos
Guajira, hace parte del grupo de investigación
y revistas. Es autor de los símbolos heráldicos
Aa-in. Tiene formación doctoral en Educación
(escudo y bandera) de los corregimientos de
en la Universidad de Antioquia, abordando te-
Barbacoas y Carraipía, La Guajira. También, es
mas sobre estudios interculturales, los cuales
coautor del libro Cultura Gastronómica Tradicio-
le valieron el reconocimiento de Tesis Summa
nal de la Zona Rural Afro de La Guajira (2015).
Cum Laude. Además, es profesor de Historia
Ruby Esther León Díaz Política de la Educación en Colombia, Etnoe-
Trabajadora Social y posgraduada en Políticas ducación Afrocolombiana y Cátedra de Estu-
Públicas (maestría) y Trabajo Social (doctora- dios Afrocolombianos. También ha sido asesor

160
metodológico para la construcción de procesos apoyando investigaciones sobre relaciones in-
curriculares en comunidades afrocolombianas y terétnicas en el Caribe colombiano. Cuenta con
miembro de la Comisión Pedagógica Nacional, experiencia profesional como asesora pedagógica
con distintas publicaciones y artículos en revistas para la capacitación docente y la implementación
especializadas. de programas educativos en instituciones de
educación básica y media de diferentes regiones
Equipo de trabajo del país.

Paula Juliana Pardo Sanabria Oscar E. Camelo Romero


Trabajadora Social de la Universidad Nacional Trabajador Social de la Universidad Nacional
de Colombia. Se ha desempeñado como joven de Colombia. Se ha desempeñado como pasan-
investigadora de Colciencias, asistente de inves- te en el Grupo de Investigación Idcarán y como
tigación en el Grupo de Investigación Idcarán y profesional investigativo en la Escuela de Justicia
como profesional de apoyo al proceso de autoeva- Comunitaria (ejcun), ambos en la Universidad
luación y reacreditación del programa de pregra- Nacional. También ha sido consultor para el
do de Trabajo Social de la Universidad Nacional iica, oficina en Colombia, en temas de desarro-
de Colombia, sede Bogotá. También ha trabajado llo rural.
temas como: relaciones interétnicas, acompaña-
miento psicosocial a niños y niñas víctimas del
Agradecimientos
conflicto armado y apropiación de tecnologías de Es preciso dar a conocer que parte de esta pu-
la información y o comunicación (tic). blicación no hubiese sido posible sin la amable
colaboración de las siguientes personas:
Nathalia Ivonne Martínez Afanador
Lizandro Gómez Ochoa
Trabajadora Social de la Universidad Nacional
Efrén Emiro Guerra Ochoa
de Colombia. Actualmente, se desempeña como
Enrique Redondo Redondo
asistente de investigación del Grupo Idcarán,

161
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Este libro se terminó de imprimir
en mayo de 2019

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