Señor
JUEZ PENAL DEL CIRCUITO DE BARRANQUILLA (REPARTO)
E. S. D.
REF: ACCION DE TUTELA
ACCIONANATE: JORGE GASTELBONDO DE LA HOZ
ACCIONADOS: ALCALDIA DISTRITAL DE BARRANQUILLA –
OFICINA GESTIÓN HUMANA, SECRETARÍA DE HACIENDA,
FONDO TERRITORIAL DE PENSIONES DEL DISTRITO Y FONDO
DE PASIVO DE LAS EMPRESAS PÚBLICAS MUNICIPALES.
JAIME ALBERTO PARADA IBARRA, mayor de edad y vecino de ésta
ciudad, abogado en ejercicio, identificado con C.C. No. 8.718.446
expedida en Barranquilla con T.P. No. 77.999 del C.S. de la
Judicatura, comedidamente manifiesto a usted que, actuando en mi
calidad de apoderado judicial del señor JORGE GASTELBONDO DE
LA HOZ, mayor y vecino de ésta ciudad, identificado con la Cédula
de Ciudadanía No. 7.474.988 de Barranquilla, en uso del derecho de
TUTELA consagrado en el artículo 86 de nuestra Constitución
Política y reglamentado por el Decreto 2591 de 1.991, por este escrito
formulo ACCION DE TUTELA contra la ALCALDIA DISTRITAL DE
BARRANQUILLA , representada legalmente por el Señor ALEX CHAR
y/o por quién haga sus veces al momento de la notificación de la
presente ACCION, a fin de que se le ordene dentro del plazo
prudencial perentorio en amparo excepcional de los derechos
fundamentales de mi prohijado al mínimo vital, subsistencia y
seguridad social y al derecho de igualdad y debido proceso, estando
reconocido su DERECHO A LA PENSION DE JUBILACION mediante
Resolución No. O469 de Diciembre 27 de 2007 y ordenado el pago de
sus mesadas desde Diciembre de 2001, en virtud de la aplicación de
la CONVENCION COLECTIVA DE TRABAJO suscrita entre las
EMPRESA PUBLICAS MUNICIPALES DE BARRANQUILLA y el
SINDICATO, convención vigente, a cancelar en forma inmediata el
valor de las mesadas pensionales que le adeudan por el tiempo
comprendido entre Diciembre de 2001 y hasta la fecha que sea
registrado en la NOMINA DE PENSIONES DEL DISTRITO,
consignándosele todas las sumas de dinero pertinentes adeudadas
como los retroactivos pensionales, interese moratorios e
indexaciones.
ENTIDAD AGRAVIANTE:
En éste caso señor Juez de Tutela, corresponde a la ALCALDIA
DISTRITAL DE BARRANQUILLA – OFICINA GESTIÓN HUMANA,
SECRETARÍA DE HACIENDA, FONDO TERRITORIAL DE
PENSIONES DEL DISTRITO Y FONDO DE PASIVO DE LAS
EMPRESAS PÚBLICAS MUNICIPALES, como los entes agraviantes
y vulneradores de los derechos fundamentales descritos en la
presente Acción.
HECHOS:
Primero: Mi prohijado, señor JORGE GASTELBONDO DE LA HOZ,
laboró en las Empresas Pública Municipales de Barranquilla, desde
el doce (12) de Agosto de 1.980 hasta finales del año de 1.995.
Segundo: Para la fecha de Junio de 1.991, las EMPRESAS
PUBLICAS MUNICIPALES DE BARRANQUILLA, ya habían
condicionando el retiro de sus trabajadores habida cuenta de que tal
ente MUNICIPAL conforme al Acuerdo 023 de 6 de junio de 1991
del Consejo de Barranquilla, debía ser suprimido y liquidado y en
consecuencia se creó el PROGRAMA DE RETIRO VOLUNTARIO o
PLAN ORION de las E.P.M.B., mediante el cual se garantizaba el
reconocimiento de derechos y prestaciones laborales a sus
trabajadores y así poder despedirlos o desvincularlos de manera
más ajustada a derecho y conforme a la Convención Colectiva de
Trabajo existente y a la ley.
Tercero: Así las cosas de ese tenor, a sus trabajadores se les ofreció
el reconocimiento de la PENSION DE JUBILACION VOLUNTARIA,
con fundamento en dicho ordenamiento o PROGRAMA DE RETIRO
VOLUNTARIO, el cual tendría efectos jurídicos que superaban la
legislación preexistente, reconociendo derechos y garantías
superiores a las consagradas en la Ley.
Cuarto: De tal manera que esos derechos en materia pensional
reconocidos no prescriben y son irrenunciables, amén de que
tampoco vulneran el orden público ni constituyen un atentado a
principios constitucionales o legales, según lo ha dicho en reiterados
fallos la CORTE CONSTITUCIONAL.
Quinto: En ese orden de ideas, mi prohijado, tenía ya consagrado
un DERECHO ADQUIRIDO, que no podía ser modificado ni alterado
por CONVENCIONES o por normas posteriores.
Sexto: Con el pleno conocimiento que le asistían derechos
adquiridos, per-se, irrenunciables e imprescriptibles, mi poderdante
solicitó el reconocimiento y pago de la PENSION DE JUBILACION
VOLUNTARIA, precisamente con fundamento en el PROGRAMA
DE RETIRO VOLUNTARIO implementado por las EMPRESAS
PUBLICAS MUNICIPALES DE BARRANQUILLA, y es así como el
señor GASTELBONDO DE LA HOZ, solicitó tres días antes de
fenecer el año 2.004, el reconocimiento y pago de su PENSION DE
JUBILACION.
Es importante exponer, que dicho PROGRAMA o PLAN ORION,
consistía básicamente en lo siguiente:
a.) Que todo trabajador oficial que tuviese cuarenta y ocho años
(48) o más de edad y quince (15) años o más de servicios, la
empresa le reconocería una pensión de jubilación y
adicionalmente una bonificación de dos millones quinientos mil
pesos ($[Link]) más las prestaciones sociales que
correspondían de acuerdo con la Ley y la Convención Colectiva
de trabajo.
b.) Quienes tenían los (15) años de servicios o más pero no tenían
la edad requerida de los (48) años debían esperar dicha edad
para poder entrar a disfrutar la pensión ofrecida.
Séptimo: Y a partir de esa fecha tan mística, es que comienza mi
prohijado su calvario, pues hasta la fecha no ha podido disfrutar de
un solo día de su retiro forzoso por jubilación, ya que el DISTRITO se
ha negado sistemáticamente a otorgar dicho derecho.
Octavo: En Febrero 15 de 2005, mediante resolución No. 167, la
Secretaría de hacienda y el Fondo territorial de Pensiones, negaron
las pretensiones a mi poderdante, esgrimiendo aspectos no valederos
como el de que en sus archivos no reposaba la PROPUESTA DE
RETIRO VOLUNTARIO.
El tres de Octubre de 2.005, el señor GASTELBONDO DE LA HOZ, a
través de su apoderado, presenta el RECURSO DE APELACION en
contra de la susodicha RESOLUCION nugatoria de sus derechos
pensionales.
Noveno: Tal recurso arroja sus frutos y es así como a través de la
RESOLUCION No. 0469 del 27 de Diciembre de 2.007, se REVOCA
en todas sus partes LA RESOLUCIÓN No. 167 de 2005 y en su
defecto se reconoce la PENSION al señor JORGE GASTELBONDO DE
LA HOZ, por parte de la secretaría de Hacienda y el Fondo Territorial
de Pensiones.
Décimo: La justa resolución ordena además que el monto de la
PENSION debe concederse en aplicación de la Convención Colectiva
suscrita entre las Empresa públicas Municipales de Barranquilla y
su Sindicato de Trabajadores, teniéndose como Base de Liquidación
el salario promedio devengado por el extrabajador en su último año
de servicio y reconociendo el correspondiente retroactivo pensional a
partir del mes de Diciembre de 2001.
Decimoprimero: No obstante de la promulgación de dicho ACTO
ADMINSITRATIVO, el cual goza del atributo de la presunción de
legalidad y habiéndose notificado debidamente mi prohijado, y
comenzado el ACTO ADMINSITRATIVO su vida eficaz produciendo
los efectos jurídicos para lo cual fue proferido, y siendo un acto
administrativo ejecutoriado y por sí vigente en el tiempo, la Alcaldía
Distrital de Barranquilla, no ha respondido las súplicas del
PENSIONADO y de manera inconsecuente e insustancial no ha
procedido a ejecutar lo reconocido en la resolución en comento.
Que es lo mismo como si no existiesen los derechos del señor
GASTELBONDO o tal conducta encaja como si la ALCALDIA
DISTRITAL DE BARRANQUILLA hubiese procedido a revocar
unilateralmente ese ACTO ADMISNITRATIVO.
Es menester acotar, que la RESOLUCION No. 0469 de Diciembre de
2.007 no puede ser REVOCADA de manera unilateral por el Ente o
autoridad que lo profirió, salvo que se revoque con el consentimiento
del titular del derecho subjetivo o por orden judicial.
Es decir, los actos administrativos que reconocen un derecho
subjetivo en cabeza de una determinada persona no pueden ser
revocados de forma unilateral, consideración que sostiene la CORTE
CONSTITUCIONAL con fundamento en la teoría del respeto al acto
propio.
Decimosegundo: En vista de tal ilicitud o anomalía, mi poderdante
elevó petición el día 17 de Junio de 2008, al FONDO TERRITORIAL
DE PENSIONES DEL DISTRITO DE BARRANQUILLA, solicitando se
procediera a dar estricto cumplimiento de la RESOLUCION No. 0469
de Diciembre de 2007 y aún permanece a la espera de que le
entreguen respuesta alguna, sin que la ALCALDIA DISTRITAL,
ALCALDIA – OFICINA GESTIÓN HUMANA, SECRETARÍA DE
HACIENDA, FONDO TERRITORIAL DE PENSIONES DEL
DISTRITO Y FONDO DE PASIVO DE LAS EMPRESAS
PÚBLICAS MUNICIPALES, se inmuten y se pronuncien al
respecto, y de esa manera le han venido dilatando su situación
incomprensiblemente, actuando mi prohijado a veces como
rogando favores dada su nulo nivel político lo que a la fecha
y ya cansado de tanta mentira, engaño y hallándose en un nivel
ya muy paupérrimo y crítico, merced a que tal situación sin
devengar ingresos suficientes, ha llevado a mi procurado a
sentirse en un estado de total indefensión y postración
apremiantes, pues el ACTO ADMINSITRATIVO no ha
efectivizado sus derechos ni se ha materializado el pago de sus
mesadas pensionales y proporcionarse con ello una vida digna,
entendiéndose con ello no solamente lo relativo a la
alimentación y vestuario sino en lo referente a salud, a la
vivienda, factores insustituibles para la preservación de una
calidad de vida al menos decorosa, por lo que al sol de hoy vive
mi procurado angustiado y afligido, afectándose su estado
emocional (salud mental) al sentirse un excluido y estigmatizado
sujeto tipo paria al no poder darse su propia subsistencia y
sostener al menos a su familia o poder lograr la mínima
manutención y/o sustentación vital y así poder tener una vejez
tranquila en el regazo de los suyos.
La retención de las mesadas sin causa justificada de la
PENSION DE VEJEZ del señor GASTELBONDO DE LA HOZ,
por parte del Gobierno Distrital sin ninguna razón ni basamento
jurídico, vulnera ostensiblemente los derechos fundamentales
de mi prohijado, como es el derecho al Mínimo Vital e incluso el
derecho a la Vida.
El Derecho a Pensión es una especie de derecho a la
SEGURIDAD SOCIAL, que cuando se verifican los presupuestos
legales para que se cause, permite a una persona entrar a gozar
mensualmente de los beneficios de dicha prestación.
La Seguridad Social a pesar de no estar expresamente
consagrada en la Constitución Política como un Derecho
Fundamental, cuando según las circunstancias del caso su no
pago oportuno tiene la potencialidad de poner en peligro otros
derechos fundamentales ya mencionados, tales como el derecho
a la subsistencia y la vida. Esto es lo que se denomina “un
derecho fundamental por conexidad” es decir aquél que no
siendo catalogado como tal en el texto Constitucional, sin
embargo, le es comunicada ésta calificación, en virtud de la
íntima e inescendible relación con otros derechos
fundamentales, de forma que si no fueran protegidos en forma
in mediata los primeros se ocasionaría la vulneración o
amenaza de los segundos. Es el caso de la Seguridad Social,
que no siendo en principio un derecho fundamental, adquiere
esa categoría cuando la desprotección del mismo amenaza con
poner en peligro el derecho a la subsistencia, a la vida y a la
dignidad de una persona, lo cual así de ese tenor es el caso que
comporta a mi prohijado.
Por otra parte, se impone como en reiterados fallos lo ha dicho
la Corte Constitucional considerar que “en el caso de la
entidades públicas es de esperar una actividad administrativa
eficiente y previsiva que con la debida antelación lleve a cabo
las gestiones necesarias en el campo presupuestal y en la
distribución de las partidas que habrán de ejecutar, según la
normatividad correspondiente para asegurar el pago de las
pensiones debidamente reconocidas (Sent. T-063/95) de donde
no hay circunstancias que justifiquen que los Departamentos o
entes públicos que los integran, incumplan sus obligaciones
laborales, sobre todo las PENSIONES DE JUBILACION, que por
su naturaleza, ponen en inminente peligro al subsistencia de
sus beneficiarios.
Podríamos reiterar que esa negligencia o postura un tanto
déspota de parte de la Administración Distrital al no efectuar el
pago de las mesadas oportunamente a mi prohijado, no tiene
justificación alguna, es decir carece de fundamento jurídico por
lo que estamos enfrente también de una flagrante VIA DE
HECHO.
Decimotercero: De igual manera, mi poderdante ha
manifestado que otros excompañeros en idénticas situaciones a
la suya, ya le han sido pagados totalmente las mesadas
adeudadas, sin que el logre entender por qué se le ha dado a él
un trato diferencial y discriminatorio, lo cual es constitutivo de
una DISCRIMINACION CONSTITUCIONALMENTE VETADA O
DIFERENCIACIÓN NO ADMITIDA POR LA CARTA MAGNA.,
lo que a la postre también constituye una VIA DE HECHO por
parte de la ALACALDIA DISTRITAL, pues la determinación y
conducta por ellos adoptada carece de fundamentos objetivos y
tal parece que obedece a criterios o caprichos de los
funcionarios distritales sin consideración a los derechos
fundamentales de mi representado.
Expuestos los anteriores hechos y encontrándose el señor
GASTELBONDO DE LA HOZ en una situación muy precaria,
desoladora, afligida, como la de millones de colombianos y con
problemas emocionales y de autoestima deficiente, ruego al
señor Juez de Tutela le sean amparados sus derechos
fundamentales.
FUNDAMENTO DE DERECHO:
Me fundamento en Derecho en el Art.86 Acción de Tutela, como
mecanismo de protección a través de la cual se promueve el control
judicial sobre las acciones y omisiones de los funcionarios públicos y
de los particulares que violen o atenten contra los DERECHOS
CONSTITUCIONALES FUNDMENTALES, a fin de solicitar que el
JUEZ ordene su reconocimiento o tome las medidas indispensables
para evitar su quebranto.
EL perjuicio está causado pero persiste la amenaza de un daño peor
e irremediable si se sigue violentando el Derecho al Mínimo Vital, a la
subsistencia y Seguridad social, al derecho de igualdad y al debido
proceso.
Los hechos expuestos ponen evidencia que se tratan de
situaciones graves por las que atraviesa mi prohijado y por tanto
la presente acción se incoa o instaura como mecanismo
transitorio para evitar el colapso o daño irremediable por lo que
se hace preciso la aplicación de un remedio urgente.
DEL DERECHO AL MINIMO VITAL
Ha dicho la Corte: “los fines sociales del Estado son realizables a partir del
reconocimiento de la dignidad humana y de la necesidad de asegurar unas
condiciones mínimas materiales de existencia que aseguren a las personas unas
condiciones de vida digna. En parte éstas se logran, cuando las personas acceden
a un trabajo en condiciones dignas y justas y permanecen desarrollando su
actividad laboral durante la etapa “productiva” de su vida. También dichos
propósitos se realizan, cuando aquéllas, luego de haber desempeñado una función
y labor prolongada en el tiempo durante muchos años y de haber disminuido o
perdido, en razón de la edad, su capacidad laboral, adquieren el derecho al
reconocimiento de una pensión de jubilación, que le permite asegurar en el futuro
unos ingresos económicos que les deben proporcionar unas calidades de existencia
iguales o similares a las que venía disfrutando durante su vida laboral activa,
acorde con su dignidad de ser humano.
“La PENSION DE JUBILACION no constituye una gracia o una dádiva, sino un
derecho que protege la Constitución”
“En síntesis, la Corte ha entendido que el derecho a la seguridad social y en especial
el derecho a la, Pensión de jubilación o vejez, en los términos definidos por la Ley,
constituye un derecho de aplicación inmediata en aquellos eventos en los cuales
está destinado a suplir el mínimo vital básico de la personas de tercera edad. Lo
anterior, no solo por su estrecha relación con el derecho al trabajo, sino porque en
tratándose de personas cuya edad hace incierta una virtual vinculación laboral,
su transgresión compromete la dignidad de su titular, como quiera que depende
de la Pensión para satisfacer sus necesidades básicas.
Sostener lo contrario implicaría desconocer evidentes razones de Justicia material
que llevaron al contribuyente a vincular al Estado con la garantía de la dignidad de
quienes, al término de su vida laboral, merecen de la sociedad, no solo un justo
reconocimiento sino una pensión equivalente a un porcentaje de un salario, para
asegurar una vejez tranquila.
“De igual forma, la Corte ha considerado que el mínimo vital de las personas
resulta vulnerado por la falta de pago de las MESADAS PENSIONALES”.
(SU.1354/00)
EL MINIMO VITAL COMO CARÁCTER DE FUNDAMENTAL
En sus repetidos fallos, la Corte ha sostenido que el derecho al mínimo vital reviste
el carácter de derecho fundamental, en tanto constituye la porción de los ingresos
del trabajador o pensionado que están destinados a la financiación de sus
necesidades básicas, como son la alimentación, la vivienda, el vestido, el acceso a
los servicios públicos domiciliarios, la recreación, la atención en salud;
prerrogativas cuya titularidad es indispensable para hacer efectivo el derecho a la
dignidad humana, valor fundante del ordenamiento jurídico Constitucional”.
Este concepto de mínimo vital o “mínimo de condiciones decorosas de vida”
(Sentencia SU-995 de 1.999) deriva del principio de dignidad humana y de los
derechos al trabajo y a la igualdad de los trabajadores y de los pensionados.
Igualmente esa Corporación ha establecido, que los requisitos que deben
comprobarse para acreditar la vulneración del mínimo vital, se resumen en
que (i) el salario o mesada sea el ingreso exclusivo del trabajador o pensionado
o existiendo ingresos adicionales sean insuficientes para la cobertura de sus
necesidades básicas y que (ii) la falta de pago de la prestación genere para el
afectado una situación crítica tanto a nivel económico como psicológico,
derivada de un hecho injustificado, inminente y grave.
Ahora, con relación con el pago de mesadas pensionales y pese a que existen
otros medios judiciales de defensa, se ha aceptado la procedencia de la tutela
excepcionalmente, cuando el incumplimiento en el pago de esas mesadas, afecta
el mínimo vital, entendiendo éste como el conjunto de necesidades básicas
indispensables para garantizar la subsistencia digna de la persona y de su
familia.
En Sentencia T-214 de 2004, M.P. Eduardo Montealegre Lynett, la Corte
Constitucional, reiteró que la excepcional procedencia de la ACCION DE
TUTELA para obtener el pago de las mesadas pensionales opera “cuando
el pensionado se ve afectado en su mínimo vital o subsistencia digna y, como
consecuencia de ello, se presenta un debilitamiento sustancial de sus derechos
poniendo en riesgo su propia vida y de las personas que dependen
económicamente de él. De ahí que se requiera un mecanismo preferente y rápido,
como lo es la acción de tutela, para restablecer el goce de los derechos
fundamentales afectados ”
En esa Sentencia T-214 de 2004, se explicó que “la mesada para el
pensionado, que como lo ha señalado la Corte, es una fuente de
manutención, una forma de asegurar dignamente el estado de
sobrevivencia, como lo ha considerado la Doctrina Constitucional,
cuando ha precisado que el ser pensionado no es un privilegio, sino
una compensación que se ha ganado previo el cumplimiento de los
requisitos establecidos para tal fin, lo que indica que los pensionados
merecen la protección del Estado, por cuanto su capacidad laboral ya
se extinguió.
En conclusión “los derechos esenciales del pensionado se ven
atropellados por falta de pago de las mesadas que legítimamente le
corresponden” y por ende se hace menester que el Estado ampare
esos derechos cuando se pone en inminente riesgo la existencia del
pensionado al afectarse su mínimo vital.
PROHIBICION DE REVOCAR UNILATERLAMENTE UN DERECHO PENSIONAL O
DEJAR SIN EFECTO LOS ACTOS QUE LOS RECONOCEN, SIN LA EXITENCIA DE UN
PRONUNCIAMIENTO JUDICIAL O LA ADQUIESCENCIA EXPRESA DEL BENEFICIARIO
DEL ACTO.
La Corte Constitucional, tratándose de tutelas contra autoridad pública, ha
defendido la ejecutividad, obligatoriedad y eficacia del acto administrativo y ha
considerado que hay violación de derechos fundamentales cuando ocurre
revocatorias directas, sin autorización de quien haya adquirido el derecho.
La T-827/99, plantea el respeto al principio de la buena Fe y dentro de ésta el
respeto al acto propio. La Corte ha valorado con fundamento en esa teoría del
respeto al acto propio, que los actos administrativo que reconocen un derecho
subjetivo en cabeza de una determinada persona no pueden ser revocados, salvo
con el consentimiento del titular del derecho subjetivo o por orden judicial, es decir,
para ser más específicos, una entidad que decreta una pensión no puede a motu
proprio dejar sin efecto la resolución que concedió la prestación.
La existencia del acto administrativo está ligada a su vigencia, lo cual se da por
regla general desde el momento de su expedición, condicionada claro está, a la
publicación o notificación del acto, según sea de carácter general o individual.
Si por ejemplo el I.S.S. vincula a un trabajador al sistema de seguridad social en
pensiones, este acto produce efectos jurídicos y no puede ser extinguido
unilateralmente.
En ese sentido, los titulares o beneficiarios de derechos derivados de
actos administrativos ejecutoriados o de situaciones jurídicas
concretas creados por éstos, tienen la potestad para exigir que con
anterioridad a que se les prive de un derecho que está produciendo
plenos efectos jurídicos, y para cuyo reconocimiento se presumen
cumplidos y agotados todos los requisitos legales, estatutarios, etc.,
se agote un procedimiento que revista de legalidad la decisión de
suspender o revocar esos derechos, y que a su vez, le permita
conocer y discutir las razones que se esgrimen para su revocación o
suspensión, antes de ser despojado de él. Procedimiento que,
mientras el legislador no disponga cosa distinta, se cumple cuando
se acude ante el Juez competente para que sea éste quien determine
si procede la revocatoria, suspensión o modificación del acto
correspondiente.
Huelga decir, en el evento de que la ADMINISTRACION DISTRITAL
haya reconocido una pensión piense que se ha equivocado al
hacerlo, el camino a seguir es el de instaurar la acción de lesividad,
demanda que debe incoar contra su propia decisión para que la
jurisdicción contenciosa-administrativa la anule, si es que hay lugar
a ello. (T-315/96)
DEL DERECHO DE IGUALDAD
Señor Juez de Tutela, la mayoría de los extrabajadores de las
extintas Empresas Pública Municipales, que se acogieron al
PROGRAMA DE RETIRO VOLUNTARIO o PLAN ORION, están
gozando de sus PENSIONES DE JUBILACION, como usted muy bien
lo pudiese comprobar, siendo que la situación o condición de mi
prohijado es igual, semejante, idéntica y exacta en toda su extensión
a la de los ya pensionados por las E.P.M.B., que se acogieron a ese
PLAN ESPECIAL DE PENSIONES.
Es decir mi prohijado se encuentra enmarcado dentro del mismo
prisma de los que cumplieron con los requisitos que para aquella
fecha exigía el PROGRAMA DE RETIRO VOLUNTARIO y poder
acceder a una PENSION DE JUBILACION, aspecto que no es el
meollo del asunto o el punto que se demanda, sino que igualmente
teniendo todos aquellos sus reconocimientos de sus pertinentes
pensiones, es decir, estando legítimamente reconocidas sus
PENSIONES y estando en pleno gozo de ellas y estando recibiendo
mensualmente sus ingresos a través de las MESADAS
PENSIONALES en su debido tiempo, formas y montos, tal realidad y
ritualidad no acontece con mi prohijado por lo que se configura una
caprichosa, segregativa e injusta violación a su DERECHO
CONSTITUCIONAL FUNDAMENTAL A LA IGUALDAD, vale decir, a
ser tratado de la misma forma que son tratados sus antiguos
compañeros acogidos al PROGRAMA ORION de las EPMB.
El DERECHO A LA IGUALDAD es uno de los valores fundantes del
Estado Colombiano, así lo contempla el Preámbulo de Nuestra
Constitución Nacional, y así mismo el Artículo 13 ibidem, señala
que:
“Todas las personas nacen libres e iguales ante la Ley, recibirán la misma
protección y trato de las autoridades y gozarán de los mismos derechos,
libertades y oportunidades sin ninguna discriminación por razones de sexo, raza,
origen nacional o familiar, lengua, religión, opinión política o filosófica.
El estado promoverá las condiciones para que la igualdad sea real y efectiva y
adoptará medidas a favor de grupos discriminados o marginados.
El estado protegerá especialmente a aquellas personas que por su condición
económica, física o mental, se encuentren en circunstancia de debilidad
manifiesta y sancionará los abusos o maltratos que contra ellos se cometan” (…)
En relación al Principio de Igualdad en la aplicación de la Ley, la Corte en la
Sentencia T-553/97 profirió lo siguiente:
“…….el Principio de Igualdad en la aplicación del Derecho, supone la obligación de
imputar de manera homogénea a todos los sujetos que se encuentren en las
circunstancias de hecho o de derecho que consagra una determinada norma, las
consecuencias jurídicas que la misma dispone, sin que se reconozca al funcionario
competente la facultad de establecer diferenciaciones que no hayan sido
reconocidas por la disposición que aplica….”
Es decir, si la ADMINSITRACION DISTRITAL toma una decisión
frente a un caso concreto, en materia de PENSIONES respecto al
PROGRAMA ORION propuesto por la extintas E.P.M.B. y
posteriormente, frente a idéntico caso, se pronuncia en forma
contraria, debe explicar por qué modificó su comportamiento y si no
lo hace razonablemente viola el artículo 13 de la Constitución
Política, en cuanto se incurre en un comportamiento objetiva e
irrazonablemente desigual que ubica al sujeto procesal en situación
de indefensión.
Mi prohijado, viene recibiendo un trato distinto siendo que se
encuentra en la misma situación de hecho y de derecho que los
demás excompañeros pero aún no ha recibido pago alguno de
sus mesadas pensionales y por tanto ese trato diferente no es
admisible y está vetado por nuestra Constitución, siendo un
trato constitutivo de una diferenciación ilegítima no aceptada,
se configura per-se en todo su contenido un situación de
desigualdad y discriminación contraria totalmente a lo que
promulga y ampara nuestra Carta Magna.
LA VIA DE HECHO COMO VIOLACION DEL DERECHO AL DEBIDO PROCESO:
El debido proceso debe entenderse como una manifestación del
Estado que busca proteger al individuo frente a las actuaciones de
las autoridades públicas, procurando en todo momento el
respeto a las formas propias de cada juicio. El artículo 29 del
ordenamiento constitucional lo consagra expresamente “para toda
clase de actuaciones judiciales o administrativas”.
Así entonces, las situaciones de controversia que surjan de cualquier tipo de
proceso, requieren de una regulación jurídica previa que limite los poderes del
Estado y establezcan el respeto de los derechos y obligaciones de los sujetos
procesales, de manera que ninguna actuación de las autoridades dependa de su
propio arbitrio, sino que se encuentren sujetas a los procedimientos señalados en la
ley o los reglamentos.
El debido proceso y el derecho de defensa
El artículo 29 de la Carta Política dispone que el debido proceso debe observarse en
toda clase de actuaciones judiciales y administrativas, es decir que obliga no
solamente a los jueces sino también a los organismos y dependencias de la
administración pública.
El debido proceso administrativo consiste en que los actos y actuaciones de las
autoridades administrativas deben ajustarse no sólo al ordenamiento jurídico legal
sino a los preceptos constitucionales. Se pretende garantizar el correcto ejercicio
de la administración pública a través de la expedición de actos administrativos que
no resulten arbitrarios y, por contera, contrarios a los principios del Estado de
derecho. Ello en virtud de que “toda autoridad tiene sus competencias
definidas dentro del ordenamiento jurídico y debe ejercer sus funciones con
sujeción al principio de legalidad, a fin de que los derechos e intereses de los
administrados cuenten con la garantía de defensa necesaria ante eventuales
actuaciones abusivas, realizadas por fuera de los mandatos constitucionales,
legales o reglamentarios vigentes”
Del contexto de ésta norma constitucional y además de cientos fallos
jurisprudenciales, se infiere a simple vista que la no manifestación
por ningún cause legal de la ADMISNISTRACION DISTRITAL
respecto al NO pago de las MESADAS PENSIONALES de mi
prohijado, convierte tal actitud en una clara demostración de
arbitrariedad y desafuero, indicando que la autoridad DISTRITAL
está actuando por fuera de los preceptos y mandamientos
Constitucionales, legales y reglamentarios, cayendo tal trasgresión
en una evidente VIA DE HECHO, lo cual vulnera los derechos
fundamentales del señor GASTELBONDO DE LA HOZ.
La Corte ha dejado saber en varios fallos de Tutela, como en la T-
079/93, que “Una actuación de la autoridad Pública se torna en
una vía de hecho susceptible del control constitucional de la
acción de tutela cuando la conducta del agente carece de
fundamento objetivo, obedece a su sola voluntad o capricho y
tiene como consecuencia la vulneración de los derechos
fundamentales de la persona”
En la Tutela T-79/93 el M.P. Doctor Eduardo Cifuentes Muñoz, dictó
su fallo, considerando que “la vulneración de los derechos fundamentales
por parte de servidores públicos que actúan sin fundamento objetivo y razonable,
y obedecen a motivaciones internas, desconoce la primacía de los derechos
inalienables de la persona (CP. Art. 5), la protección constitucional de los
derechos fundamentales (CP art. 86) y la prevalencia del derecho sustancial (CP
art. 228). En caso de demostrarse su ocurrencia el Juez de tutela deberá
examinar la pertenencia del acto al mundo jurídico y proceder a la defensa de los
Derechos fundamentales vulnerados en el curso de una vía de hecho por parte de
la autoridad pública”.
En la T-204/98, dice la jurisprudencia: “En términos generales,
dicha figura (la vía de hecho) resulta de la actuación de los
funcionarios con poder judicial de manera arbitraria y caprichosa, sin
fundamento objetivo y razonable, apartada de los parámetros
constitucionales y legales, sin operancia de los principios de legalidad
y seguridad jurídica por la imposición del interés propio de aquellos,
mediante comportamiento que prima facie parecieran reflejar los
mandatos contenidos en el ordenamiento jurídico vigente, dada la
calidad de autoridad del funcionario que la profiere y de la potestad
que ejercita, pero que bajo un examen más estricto tales supuestos
resultan descartados”.
Concretando o sintetizando la que la Corte ha hecho saber, ningún
agente del Estado puede ejercitar el poder fuera de los
mandamientos consagrados, huelga decir, toda actuación del
servidor público debe ajustarse no solo a la norma sino a los
enunciados y a las proposiciones normativas, en forma tal que no
llegue a la arbitrariedad porque ésta atenta contra el orden justo y la
dignidad de la persona. “Esta situación de alerta frente a la
arbitrariedad implica lograr un razonable equilibrio conveniente,
haciendo prevalecer el derecho sustancial. Esa razonabilidad exige
que la indefensión sea un plus para que el debido proceso se
pueda catalogar dentro de los derechos fundamentales
constitucionales”(Dueñas Ruiz Oscar José, ACCION Y
PROCEDENCIA EN LA TUTELA, 5ª. Edición 2006, Pagina 446).
Respecto al caso de mi prohijado, señor Juez, se observa de bulto que la
actuación de la ALCALDIA DISTRITAL es desproporcionada, irrazonable e
injustificada y que bajo ninguna excusa se puede soslayar de su deber ser, el
cual es la de proceder a cancelar lo ordenado por la RESOLUCION NO. 0469
de 2007, más sin embargo ha optado por una posición que transgrede el
orden constitucional y justo, obedeciendo a una muy caprichosa y muy
arbitraria conducta, la que se enmarca en una VIA DE HECHO vulnerando su
propia esencia y naturaleza regladas e irrespetando sus propios actos
administrativos, pero más que eso, vulnerando derechos fundamentales sin
criterios de justicia produciéndose con ello un grave daño a la dignidad,
mínimo vital, seguridad social, derecho de igualdad y debido proceso,
derecho a la vida y salud de mi procurado, derechos fundamentales
constitucionales que ruego sean amparados por el señor Juez de tutela.
Con éstos fundamentos cierro el presente acápite.
PROCEDENCIA Y LEGITIMIDAD:
Esta acción de Tutela es procedente de conformidad con lo
establecido en los artículos 1, 2, 5 y 9 del Decreto 2591 de 1991, ya que
lo que se pretende es que se garanticen los derechos al mínimo vital,
subsistencia y seguridad social en conexidad con el derecho a la salud
y a la vida y al derecho de igualdad y debido proceso, de mi procurado
señor GASTELBONDO DE LA HOZ, ordenándosele a la ALCALDIA
DISTRITAL DE BARRANQUILLA – OFICINA GESTIÓN HUMANA,
SECRETARÍA DE HACIENDA, FONDO TERRITORIAL DE PENSIONES
DEL DISTRITO Y FONDO DE PASIVO DE LAS EMPRESAS PÚBLICAS
MUNICIPALES, a cancelar las mesadas de la pensión A PARTIR DEL
MES DE DICIEMBRE DE 2001, más sus retroactivos, intereses
moratorios e indexaciones conforme lo ordena la RESOLUCION No.
0469 de Diciembre 27 de 2007, debidamente ejecutoriada, vigente y
produciendo los efectos jurídicos conforme a derecho.
Para los efectos de que trata el artículo 38 del Decreto 2591 de
1.991, manifiesto bajo juramento que, con anterioridad a ésta acción
mi procurado no ha promovido acción similar por los mismos
hechos.
ANEXOS:
1.- Poder para actuar.
2.- Fotocopia de la resolución No. 0469 de Diciembre 27 de 2007.
3.- Fotocopia de la solicitud en donde el señor GASTELBONDO DE
LA HOZ, solícita se de cumplimiento a la resolución que reconoce y
ordena el pago de la PENSION de mi procurado.
3.- Copia de la tutela para archivo y traslado.
NOTIFICACIONES:
Los Demandados, en la Alcaldía Distrital de Barranquilla, en su sede
principal del Paseo Bolívar, Calle 34 entre carrera 43 y 44.
El suscrito las recibirá en la Carrera 35 No. 63B-13 de Barranquilla,
Teléfonos Nos. 3000331 Celular: 316-479-65-13, o en la Secretaría
de su despacho.
Respetuosamente,
JAIME ALBERTO PARADA IBARRA
C.C. No. 8.718.446 de Barranquilla.
T.P. No. 77.999 del C. S. de la J.