Darlyn María Crafort
21-EISM-1-044
Sección 0128
TEMA 8- LA SOCIEDAD DOMINICANA EN LOS AÑOS (1844-1865)
8.1 Primeros actos de la junta gubernamental.
El 24 de julio de 1844, la Junta Central Gubernativa, presidida por el general Pedro Santana,
rechazó la decisión de los pueblos del Cibao de proclamar a Juan Pablo Duarte, presidente de
la República. Y en contra posición lo declaró con los demás trinitarios traidores a la patria.
La nueva Junta rechazó el documento de Mella, y el día 24 de julio de 1844, dio a conocer un
manifiesto en el que advirtió que “no reconoce ni reconocerá el nombramiento de presidente
en el General Duarte ni en ninguna otra persona, a menos que no sea hecho por el Congreso
Constituyente”.
El día 16 de julio de 1844, a las 3 de la tarde, el general Pedro Santana, consumó el golpe
contra los miembros de la Junta Central Gubernativa, que presidía el prócer Francisco del
Rosario Sánchez.
8.2 Diferentes enfrentamientos por mantener la independencia nacional y preservar la
soberanía.
-Batalla Fuente del Rodeo (13 de marzo de 1844)
-Batalla Cabeza de Las Marías (18 de marzo de 1844)
-Batalla del 19 de marzo (19 de marzo de 1844)
-Batalla del 30 de marzo (30 de marzo de 1844)
-Batalla de El Memiso (13 de abril de 1844)
8.3 El plan Levasseur.
Ese fue el día que los separatistas hicieron público el Plan Levasseur, lo cual provocó la
ira de Duarte, quien anarquizó la reunión de notables que se celebraba en el Palacio de
Borgellá e impidió así que los planes de Bobadilla, Portes, Báez, Caminero y demás se
concretizaran.
Duarte diría luego que todas las penurias que atravesó en su vida se debieron a esta
acción que frustró que Samaná le fuera entregada a los franceses, algo que Bobadilla y
los separatistas nunca le perdonaron.
El comportamiento de Duarte en esta reunión, agresivo, enérgico, es un méntis
rotundo a que era de carácter blando y fácil de manejar.
Es bueno insistir que para 1844 la cultura de la separación dominaba la política
nacional y continuó dominándola por los próximos 35 años, hasta 1879, cuando
Luperón y los azules tomaron el control del país e implantaron por primera vez una
política nacionalista, estableciendo el 27 de febrero y el 16 de agosto como días de
fiesta nacional.
8.4 Pedro Santana y Buenaventura Báez.
No resulta exagerado decir que Buenaventura Báez y Pedro Santana constituyeron la
dupla de mayor alternancia en el poder en un periodo de tiempo tan corto como los
diecisiete años de la Primera República. Santana fue el primer presidente
constitucional de la república dominicana. Luego de cumplido su primer período
presidencial, debió retirarse y dejar en el cargo un Consejo de Estado que
posteriormente fue asumido por Manuel Jimenes.
Sin embargo, antes de que este cumpliera un año de gobierno, y con la excusa de la
llegada de una nueva invasión haitiana, Santana retomó el cargo presidencial. En
momento en el que santana consideraba oportuno apartarse del poder, quizás para
aparentar que era un candidato democrático, decidió colocar a uno de sus mejores
amigos. Colocó a Buenaventura Báez. Sin embargo, santana no contaba con lo adictivo
que resulta el poder.
Báez se enamoró del poder. Se sintió atraído por la oportunidad de ser la persona más
importante del país. Por lo tanto, Báez y santana se separan porque tenía deseos
comunes que no podían compartir. Ambos querían ser presidentes y sólo había u
cargo como ese en el país. Da hí en adelante la dinámica fue que mientras uno
ocupaba la presidencia el otro era exiliado, y sólo regresaba cuando lograba un
complot con quienes le apoyaban en el país.
Este intercambio de poder, entre dos ambiciosos del control absoluto y de las riquezas
que ello significaba, terminó en la retoma por parte de Santana hacia 1858. Esta vez su
última vez como presidente, pues en 1861 decidió anexar el país a España y murió
tiempo después. Estos dos personajes escenificaron dos figuras de vital importancia
para que el país lograra todo lo contrario a lo que como república debía haber logrado
en estos primeros diecisiete años de ensayo. Llevaron a la quiebra de instituciones,
personas adineradas y sobre todo del Estado. Ello hasta el punto de que la quiebra se
expandiera por todo el país y se reflejara en todos los sectores socioeconómicos.
8.5 La revolución de 1858 y la Constitución de Moca.
SANTO DOMINGO, el 19 de febrero de 1858, la Asamblea Constituyente reunida en
Moca proclamó la Constitución liberal que derogó la Constitución conservadora de
diciembre de 1854.
La Constitución de Moca consagró las libertades públicas y abolió la pena de muerte
por razones políticas. También estableció la no reelección presidencial en forma
sucesiva. Y que la capital de la República fuera la ciudad de Santiago de los Caballeros.
La nueva carta Magna estableció el respeto absoluto de las libertades ciudadanas sin
restricciones, incluida la libertad de expresión.
La Asamblea Constituyente de Moca fue integrada por disposición del Gobierno
Provisional de Santiago, presidido por el General José Desiderio Valverde, quien
convocó el 25 de septiembre de 1857, para que se eligiera a los constituyentes a partir
del 7 de diciembre de 1857.
8.6 La anexión a España y guerra de Restauración.
Anexión a España de la República Dominicana. Proclamada el 18 de marzo de 1861.
Con la consumación de este hecho la República Dominicana perdió su soberanía,
convirtiéndose nuevamente en una colonia de España. Su ideólogo y sustentador fue
el general Pedro Santana, siempre con el propósito de recibir beneficios personales o
grupales a cambio del perjuicio nacional.
La Guerra de la Restauración fue una guerra llevada a cabo en Santo Domingo desde
1863 hasta 1865 entre los dominicanos y España, que el conservadurismo dominicano
había invitado de nuevo a tomar posesión del país 17 años después de la Guerra de la
Independencia contra la República de Haití y 42 años después de que los habitantes de
la parte oriental se declararan independientes de España. El 16 de agosto de 1863, un
grupo de patriotas dominicanos liderados por Santiago Rodríguez asaltaron la ciudad
fronteriza de Dajabón y alzaron la bandera dominicana en el Cerro de Capotillo. El grito
de Capotillo fue el detonante de la Guerra de la Restauración. Los dominicanos
entraban en combate al grito de "¡Viva la República!". El grito de guerra de los
españoles era: "¡Viva la Reina!".13 La lucha entre los rebeldes dominicanos y las
fuerzas españolas continuó hasta 1865 cuando la reina Isabel II de Borbón decidió
abandonar la colonia.
8.7 Política económica y social del ocupante español.
Tras la Revolución Francesa de 1789, toda Europa fue afectada. España entró en crisis
política debido a la ocupación militar de tropas francesas, por lo que el rey Carlos IV
instruyó al consejero Godoy negociar la paz con los galos y sacarlos de su territorio.
Esas negociaciones dieron lugar al segundo Tratado de Basilea. Esta vez con Francia se
acordó ceder la parte Este de la Española a cambio de la salida de las tropas, mientras
en la isla el gobierno colonial dubitaba en tanto los colonos en capacidad de hacerlo
se marchaban a Puerto Rico, Cuba y Venezuela en repudio al tratado.
Para 1801, el jefe de la parte Oeste de la isla, Toussaint, encabezando tropas
beligerantes y actuando con autonomía conminaba a no embarcar esclavos en esas
migraciones, pues de acuerdo con las leyes emanadas de la Asamblea Nacional
francesa estos eran ciudadanos libres.
Con el propósito de poner fin a las acciones revolucionarias de Toussaint en Saint
Domingue, que impactaban en contra del orden esclavista antillano en las colonias
inglesas, españolas y francesas, Napoleón ordenó la expedición de Víctor E. Leclerc de
1802; que tras someter militarmente la parte Este, intentó restablecer la esclavitud en
la parte Oeste, originando un baño de sangre que duró tres semanas.
8.8 Los movimientos pre-restauradores.
El movimiento restaurador fue un movimiento popular y nacionalista que, mediante la
guerra revolucionaria, devolvió a la República Dominicana su independencia, el 3 de
marzo de 1865. La base social de ese movimiento estaba constituida,
fundamentalmente por campesinos. Estas clases enarbolaron la bandera del
Republicanismo democrático como representantes del progreso económico Social y
Político en su época histórica. Para estudiar este movimiento debemos hacerlo
atendiendo algunas aristas, pues como movimiento político:
a) Representa una prolongación de los ideales trinitarios y del liberalismo;
b) Constituye una resistencia colectiva de dominicanos bajo la iniciativa y participación
de varios de los independentistas del 1844,
c) tiene el triple carácter de una guerra civil, anticolonial y nacionalista;
d) Comienza a gestarse como movimiento de oposición con las protestas aisladas que
se produjeron en los días anteriores a la proclamación anexionista, y en la que
sobresalen las de Mella, Fernando Arturo de Meriño, Tomás Bobadilla hijo y otros.
En la Revolución Restauradora el 27 de febrero de 1863 colaboraron: Lucas Evangelista
de Peña, Norberto Torres, [[Juan Antonio Polanco, Benito Monción, José se la Cruz
Álvarez, José Ramón Luciano y otros Restauradores.
El combate de Guayacanes fue uno de los encuentros más violentos de la Guerra
Restauradora, allí combatieron también Monción y Pimentel quienes se arrojaron
sobre los cañones Españoles con armas blancas, como era costumbre criolla para
eliminar la mortífera artillería enemiga.
Unos de los factores que contribuyó a que los restauradores no utilizaran esa
coyuntura para los fines de nuevos ataques lo fue la lucha inter-caudillista agudizada
progresivamente.
8.9 La guerra restauradora y sus consecuencias.
A raíz de la anexión de Santo Domingo a España entre 1861 y 1865 estallo la Guerra
de la restauración (1863-1865), una de las primeras guerras coloniales modernas de
España, que tuvo lugar muy poco tiempo después de la de Marruecos (1859-1860) y
algo antes de los conflictos de Cuba, Puerto Rico y Filipinas (1 868- 1898). Pese a ello,
tales acontecimientos han generado menos estudios historiográficos que los otros ya
mencionados, quizás dada la rapidez con la que se produjeron, razón por la cual
puede ser que dejaran una menor huella en la conciencia colectiva, de la que se
alimenta la memoria histórica y también, por supuesto, la actividad investigativa del
historiador propiamente dicha. No obstante, cabe señalar que existen muy
numerosos trabajos de autores españoles, tanto monografías como artículos, que
analizan desde uno u otro planteamiento los hechos que se sucedieron en el territorio
de la provincia española de Santo Domingo entre 1861 y 1865, y en particular durante
los dos últimos anos, de 1863 a 1865. En efecto, la Guerra de la restauración es, sin
duda, uno de los aspectos más abordados en dichos estudios, no solo por parte de los
militares que intervinieron en ella y escribieron sobre la misma poco después de su
finalización.
8.10 Los primeros gobiernos restauradores.
Desde el 14 de septiembre de 1863, fecha en que toma posesión el primer gobierno
provisional de la Restauración, hasta el 11 de julio de 1865, ocasión en que salen de
nuestro país las últimas tropas españolas de ocupación, el período de la Guerra de la
Restauración tuvo cuatro gobiernos.
Dos de ellos surgieron no a consecuencia de acuerdos previos tomados entre los
diversos sectores que participaban en lucha, sino a causa de golpes de Estado, lo que
indica el nivel de las contradicciones llevadas a cabo en el movimiento opuesto a la
anexión de nuestro territorio a España.
El caldo de cultivo de esas luchas se encontraba en la composición clasista de la
mayoría de los que dirigían la Revolución Restauradora. “…Desde los primeros días de
febrero de 1863 –explica Juan Bosch en la Guerra de Restauración – comenzó a
levantarse una ola de agitación armada que en siete meses más iba a estar barriendo
en toda la región del Cibao, donde los cosecheros de tabaco, en su mayoría pequeños
propietarios, y juntos con ellos, el alta y la mediana pequeña burguesía comercial, les
habían arrebatado la supremacía social de los hateros”.
De manera que en los casi dos años de vida de la Republica en Armas tuvimos
gobiernos que proporcionalmente correspondían a seis meses de mandato, cuando
en realidad, si esta Republica en Armas hubiese estado organizada en base a las
directrices de una sociedad como los que aspiraban formar las que la dirigían, que era
la burguesía, apenas habría tenidos dos gobiernos: el juramentado el 14 de
Septiembre y el que habría de salir de la Convención Nacional, convocada para el 27
de febrero de 1864, la cual estaba llamada a darle nuevos gobernantes a la Republica,
así como a votar una nueva Constitución.
El primer gobierno, encabezado por el general José Antonio (Pepillo) Salcedo, inicio su
mandato el 14 de septiembre, como ya se dijo, y lo termino el 10 de octubre de 1864,
luego de haber sido derrocado por un movimiento de generales encabezado por
Gaspar Polanco,
El historiador Roberto casa explica la naturaleza y características de la figura histórica
de Polanco:
“La Guerra de la Restauración (…) tuvo por principal característica su contenido
popular. Es lo que explica que un provinciano de origen rural, como Polanco, ganara
tanto protagonismo en ella. Resumía la visión popular contra los dominadores, al
tiempo que estaba dotado de los instrumentos profesionales para encabezar una
acción que se disputaba en el terreno de las armas.
En tal sentido, el personaje resume las fortalezas y las debilidades de la Guerra de la
Restauración: sin dejar de ser analfabeto, fue un estratega de la lucha armada;
asumió un radicalismo que lo elevó a figura preponderante del hecho nacional (…)”.
Casa también refiere las altas condiciones de Gregorio Luperón, como militar y
político:
“Luperón fue un hombre salido del pueblo pobre, que ganó un estrellato en la historia
dominicana y antillana. Dadas las condiciones en que se debatía el país, tuvo que
formar su intelecto como autodidacta, lo que logró gracias a un enorme tesón.
Sobresalió ante todo como guerrero, por lo que su capacidad de incidencia en los
procesos históricos de sus